"Nuestras dudas son traidores que muchas veces nos hacen perder el bien que podríamos ganar si no temiéramos buscarlo" (William Shakespeare).
Capitulo 34.
Todo eso que tengo para decir.
Mina se sentó sobre la misma banca que hacía solo un día había ocupado con Thomas. El tiempo definitivamente estaba cambiando. Ahora el sol calentaba cada vez menos o quizás el viento golpeaba un poco más.
Se ajustó más el sweater que llevaba y respiró profundamente. Escuchar todas las palabras que sus amigos tenían para Yaten le hizo sentir tristeza y envidia. Tristeza por su estado, por verlo allí tan indefenso le rompía el corazón. E inexplicablemente el sentimiento que también le embargaba era la envidia. Envidia de que todos pudieran decirle algo a Yaten menos ella. Simplemente las palabras no salieron, las ideas no fluyeron y se aterrorizó.
Si Thomas no la hubiera retenido habría salido corriendo como una niña pequeña. Una vez más él había estado ahí para contenerla y se lo agradecía.
Tenerlo como amigo después de todo no era tan malo y Thomas definitivamente era una persona que querrías tener como amigo.
Era atento, considerado, amable, gracioso y sobre todo alguien en quien se podía confiar. En ese mismo momento le vio aparecer por la puerta principal. Miraba de un lado a otro y cuando la vio, sonrió y caminó hacia ella. La sonrisa afloró en el rostro de Mina. Se sentó junto a ella en silencio, estiró sus piernas, metió las manos a sus bolsillos y aspiró aire.
- Te escurres muy fácilmente Mina Aino-
Ella sonrió
- Tengo un don para pasar desapercibida-
- No demasiado, al menos no para mí-
Ambos guardaron silencio nuevamente. El sol comenzó a bajar mientras un gran grupo de personas hacía abandono del recinto comentando lo frío que estaba el ambiente.
- No puedes seguir haciendo lo que sucedió en la habitación de Yaten. Algún día tendrás que enfrentarlo, decir todo eso que tienes guardado, no solo por ti, sino que también por él. Necesita saber que todos están allí y eso te incluye a ti particularmente-
La voz de Thomas era pausada y trasmitía una imperiosa calma. Eran por esas cosas que su presencia en la vida de Mina se estaba haciendo cada vez más forzosa.
- Lo sé, pero necesito tiempo. Tiempo para reunir fuerzas y para escoger las palabras adecuadas. Si voy a decirle algo quiero que sea lo correcto, no soy muy buena con los discursos así que cuando lo haga tiene que ser realmente bueno, además no quiero que se me escuche triste. Quiero ser la Mina de antes, la que tenía una broma para todo y que siempre encontraba el lado positivo de las cosas-
Thomas la miró atentamente. Para cuando Mina terminó de hablar el sol ya casi había desaparecido del cielo, siendo reemplazado por pequeñísimas estrellas.
- Para ser una persona mala con las palabras a mí eso me ha parecido bastante lindo y muy adecuado-
Mina se sonrojó y luego lo golpeó sutilmente en el brazo
- Gracias, tonto-
- ¡Pero si te estoy dando un cumplido!-
-Losé-dijo ella al rato poniéndose más seria- no solo te doy gracias por el cumplido, sino que también por lo de hace un rato, sin ti habría sido imposible mantenerse ahí…creo que me estoy acostumbrando a que estés siempre rondando cerca de mí-
Mina bajó la vista y apretó fuertemente las manos. Se escuchó un carraspeó proveniente del chico y alzó la vista. Le encontró sonriendo
- ¿Perdón podrías repetir esa última parte?, no me ha quedado muy clara-
Mina entrecerró los ojos mientras que lograba que Thomas se carcajeara
-Yo creo que te ha quedado bastante claro- se cruzó de brazos furiosa-¡eres un tonto, presumido, insoportable y te detesto!-
Soltó otra carcajada justo en el momento en el que Mina asestaba un golpe en su brazo
-¡Ouch Mina eso realmente dolió!- dijo sobándose el brazo borrándosele la sonrisa de la cara.
- ¡No seas tan delicado!-
- ¡Creo que me quebraste el brazo!-
Esta vez fue Mina quien se rió con ganas
- Si lo tuvieras roto no estarías ahí sentado diciendo que lo tienes roto. Probablemente estarías gritando y llorando o habrías perdido el conocimiento por el dolor-
El rostro de Thomas se contrajo
- Esto no es gracioso-
- Pues a mí me parece de lo más chistoso-
Arrugó el ceño contrariado
- Porque a ti no te lesionaron el brazo, si yo te hubiera echo esto…-
La mano de Mina se alzó y le apuntó con el dedo
- Si tú me hubieras hecho esto no habrías vivido para contarlo-
- No te lo discuto eres fuerte como una roca-
Alzó las cejas orgullosa
- Muchísimas gracias-
Sonrió y finalmente Thomas terminó haciéndolo también
- Esa es la Mina que conozco y la que admiro-
- Sacas a relucir lo mejor de mí-
El negó
- Lo hacías bastante bien incluso antes de conocerme así que no me des el crédito, solo eres tú-
Antes de que Mina le respondiera Thomas se puso de pie
- La próxima semana quiero que me acompañes a un lugar-
Ella ladeó la cabeza
- Porque me lo dices con tanta anticipación y a todo esto ¿Adonde iremos?-
Thomas sonrió ante la idea de que Mina aceptara sin preguntar
- Por el momento lo mantendré en secreto pero lo sabrás y te lo digo ahora para que no me salgas con una excusa tonta. Después de mi última practica de la semana iremos aunque si te molesta puedo faltar-
Ella movió la cabeza
- No, puedo ir a verte jugar ese día y después iremos-
-Perfecto- dijo antes de guiñarle el ojo-encestaré unos cuantos puntos por ti-
- Que insoportable eres-
-Puede ser- dijo antes de darse la vuelta-pero encestaré y me aplaudirás feliz y sonriente por ello-
Una semana después.
Lita y Amy se habían encontrado un rato antes y subían las escaleras tratando de ignorar las voces que aumentaban de volumen más y más. Amy solo hacía oídos sordos pero Lita apretaba su mandíbula con fuerza resistiéndose a la tentación de decirles que se metieran en sus propios asuntos y antes de que eso ocurriera ya estaban dentro de la sala. Amy suspiró y Lita se relajó. Encontraron a Taiki, Seiya y Serena platicando cerca de una de las ventanas del salón, y por supuesto no podían tener otro tema que Yaten. Ya había transcurrido una semana desde el accidente y Yaten no presentaba mejorías. La espera se hacía angustiosa y los ánimos aunque muy imperceptiblemente estaban comenzando a hacían su mayor esfuerzo por continuar de alguna forma con sus vidas pero siempre en algún instante la sola mención de Yaten hacía que los rostros se volvieran cabizbajos. La llama de la esperanza se estaba agotando y había que hacer un doble esfuerzo por tener pensamientos positivos y creer que al día siguiente Yaten estaría de vuelta con todos.
-Hola- dijo Serena con una media sonrisa
-Hola- dijo Lita con el rostro fastidiado- ¿Porque la gente de este colegio no se busca otro tema de conversación que no sea Yaten?-
-¿A ustedes también les pasa?- preguntó Taiki sacando la cabeza del libro que leía y dándose cuenta que una de las recién llegadas era Amy- Esos cuchicheos me sacan de quicio-
- Hola Amy- dijo Serena
Amy le miró y le sonrió tan tiernamente que por poco Taiki bota el libro que tenía en las manos
- Hola Taiki ¿tuviste buena noche?-
- Si… algo. Me alegra mucho verte-
Ella se sonrojó y rió feliz mientras Seiya alzaba una de sus cejas. Serena y Lita se miraron curiosas, así que la rubia no se resistió y pasó uno de sus brazos por sobre los de Amy
- ¿Amy sabes que te quiero verdad?-
La chica se alejó un poco para mirarle
- Claro que si Sere-
La rubia pestañeó varias veces
- ¿Y sabes que confío mucho en ti verdad?-
Amy acarició su cabello
- Por supuesto que si Sere-
-Entonces- le dijo con voz inocente-¿Por que no nos cuentas que pasa entre tú y Taiki?-
Taiki abrió la boca para protestar mientras que Amy cubría la suya con una de sus manos.
-¡Vamos!- gritó Serena- ¿Que acaso creen que somos tontos?, bueno somos menos inteligente que ustedes pero…-
Serena alzó ambas cejas mientras Seiya movía su cabeza con una sonrisa en los labios. Por el momento Serena era quien mantenía a todos sonriendo
- El problema chicos es que ustedes son demasiado obvios. Se miran como bobos y babean sobre nosotros como si no existiéramos-
Taiki miró a Seiya con los ojos entrecerrados
- Eres mi hermano deberías ayudarme-
- Y eso mismo estoy haciendo. ¡Vamos hermanito sincérate con tus amigos! Además sabes que mi bomboncito adorado no será feliz si no se entera de la verdad y yo vivo para hacerla feliz así que vamos, escupe y haz sonreír a mi Serena-
Serena se lanzó a los brazos de Seiya y luego miró a Amy y a Taiki con rostro de gatito asustado.
Los aludidos se miraron y nuevamente se perdieron en su propio mundo. Al rato se dieron cuenta que sus amigos aún esperaban por una respuesta. Taiki recuperó su compostura
- Amy y yo…-
Sus amigos se acercaron más
-Taiki y yo…- dijo Amy jugando con sus manos
-Ustedes…- les apremió Serena casi saltando por la emoción
-Nos estamos conociendo- dijo finalmente Taiki y Amy respiró tranquila.
Todos quedaron en silencio. Serena se separó un poco de Seiya y arrugó el ceño
-¿Eso es todo?- preguntó con voz notoriamente desilusionada
-¿Todo de que?- le respondió Amy sabiendo que su amiga no se iba a conformar con eso
- ¿Eso es todo lo que nos dirán? "nos estamos conociendo" ¿Que acaso no se conocen ya?-
- Por supuesto que nos conocemos pero ahora… es diferente-
Serena cruzó los brazos y miró a Lita
- Si tú entiendes algo por favor explícamelo-
- No me metas a mí en esto Sere, solo soy una oyente-
Amy suspiró y miró a Taiki una vez más
- Escucha Sere hay una sola cosa que debes saber; Taiki y yo estamos bien-
Miró a su amiga con sus enormes ojos azules
- ¿Están bien?-
- Si, estamos bien-
Miró a Seiya y este alzó las cejas. Como vio que había perdido la batalla se sentó en su asiento enfurruñada. En ese momento Mina entró como un torbellino al salón y respiró varias veces antes de saludar. Cuando vio que Serena estaba sentada con el ceño fruncido se preocupó
- ¿Qué sucede?-
-Ellos están bien- dijo indicando hacia Amy y Taiki
Mina se dio la vuelta hacia sus amigos y les sonrió de esa forma pícara que la caracterizaba
- ¡Oh ya lo sé!, ¡bien por ustedes pilluelos!-
Serena abrió la boca
- ¿Tú también entiendes a lo que se refieren?-
Mina ladeó su cabeza y luego miró a Seiya quien movía su cabeza. Abrazó a su amiga y depositó un beso sobre su frente.
- ¡Ay Sere tu nunca entiendes nada!-
El profesor entró y Serena tuvo que esconder un grito de exasperación.
Después de terminado el período escolar los chicos tenían que organizarse para saber quien iría a acompañar a Yaten y protegerlo contra cualquier eventualidad. Si bien no estaban autorizados para ingresar a la habitación de todas formas estar cerca de él por el momento era suficiente. Llevaban toda la semana haciéndolo y por el momento estaba resultado provechoso.
-Está bien chicos organicémonos- dijo Amy afirmada en la muralla exterior de la escuela
-No puedo ir hoy- dijo Lita haciendo una mueca-tengo que ir al club, pero mañana estoy libre-
-Yo tampoco puedo hoy- dijo Taiki triste-tengo que entregar un trabajo para mañana. Siento mucho no poder ir a ver a Yaten, pero quizás pueda pasar la noche en el hospital-
Miró a Seiya y este asintió
- Si quieres puedo quedarme contigo en la biblioteca y ayudarte a terminarlo. Quizás así podemos ir al hospital más temprano-
Amy le sonrió tiernamente y Taiki tuvo que refrenar sus deseos de rodearla con sus brazos y descansar su cabeza en su hombro.
-Eso es tan dulce-soltó Serena con voz melosa
Seiya la rodeó con sus brazos y pegó la boca a su oído
- Deja que la parejita respire bombom o sino jamás avanzarán-
Hizo un mohín
-Está bien- le respondió en un susurro
Mina abrió su bolso, sacó su celular y una manzana
- Yo me quedaré aquí, pero iré más tarde. Thomas quiere que le acompañe no se a donde-
Mordió su manzana y masticó con ganas. Serena alzó las cejas
- ¿Una cita?-
Mina tosió casi atorándose con la manzana
-Por supuesto que no- respondió con voz rasposa
Miró a Lita quien se reía disimuladamente
- Pues a mi me parece que sí ¡Mina tiene una cita!-
Rodó los ojos y de pronto se sintió molesta.
- Porque no te dedicas a abrazar y a besar a tu novio y a mí me dejas en paz. Que molesta-
Serena abrió la boca molesta por el tono que usó Mina.
- ¡Discúlpame por hacer una broma!-
Suspiró y miró a su amiga seriamente.
- Lo siento pero no estoy de humor para ese tipo de bromas ¿si? Thomas y yo somos amigos y los amigos no tienen citas y la verdad no quiero hablar más de ese tema. Estoy un poco aburrida de eso-
Serena miró a Seiya, este se encogió de hombros y luego dio la cara a Mina. Ambas estaban serias.
- Esta bien, pero no tienes porque hablarme así-
Terminó de comer su manzana y la botó en el basurero
- Iré a ver la práctica de Thomas. Nos vemos luego-
Amy se despidió con la mano mientras que los demás la observaron irse. Serena ni siquiera le miró cuando se fue.
-Wow- dijo Seiya
-Si-respondió Lita sabiendo a lo que se refería- estos últimos días se encuentra bastante vulnerable-
-Ni siquiera soporta una estúpida broma- soltó Serena molesta. Era una de las pocas veces en la vida en que se enemistaba con Mina
-bombom deberías guardarte algunos comentarios solo para ti-
Se separó de Seiya y cruzó sus brazos
- ¿Qué? ¿Ahora me regañarás tú?-
-No- respondió en tono conciliador-solo digo que ese no es un tema gracioso para Mina. Ella es tu amiga deberías saber lo que le pasa-
Serena se quedó un momento de pie observándole y luego dio un paso hacia atrás. Sintió ganas de llorar.
- Eso fue hiriente-
Lita y los demás se miraron e intentaron alejarse para darles espacio. Seiya respiró tenso y rascó su cabeza
-bombom solo digo que para ella no es un chiste. No seas tan sensible… pareces una niña-susurró al final
Serena alzó las cejas pero no dijo nada. Tomó el bolso con su otra mano y echó los hombros hacia atrás
- ¿Sabes? iré al hospital, estaré con Yaten y me gustaría ir sola -
Antes de que pudiera decir o hacer algo se echó a caminar hacia el hospital.
- ¡bombom espera!-
Avanzó unos cuantos pasos
-¡Ni se te ocurra seguirme Seiya Kou no quiero verte!-exclamó sobre su hombro sin darse la vuelta.
-¡Rayos!- gritó hacia nadie en particular-¡Alguien me puede explicar que diablos pasó!-
Amy miró a Taiki y éste tenía la misma expresión de desconcierto
-Estamos todos muy sensibles- dijo Lita dirigiéndose a Seiya quien se había dado la vuelta para escucharle- ya se le pasará. Un tiempo con Yaten le hará bien, ya sabes como lo quiere y lo extraña-
La mirada de Seiya se volvió gris y la tristeza se reflejó en ella
- A veces pienso que bombom…-
Lita arrugó el ceño no teniendo idea de lo que se refería. La miró por algunos segundos, para terminar sonriendo de lado y moviendo su cabeza
- Nada, no me hagas caso-
Serena llevaba una hora recostada sobre un sofá del hospital con la misma expresión con la que había llegado. Estaba seria, triste y molesta.
Se arrepentía de haber tratado de esa forma a Seiya, él solo había querido aconsejarla con la mejor intención como lo había hecho desde que eran amigos. En esa época era una de las pocas personas que le decía las cosas sin temor a lastimarla. Seiya siempre tuvo la capacidad de reconocer la fortaleza interior de Serena aun cuando pensaba que la había perdido y sin embargo esas palabras de Seiya la habían herido. ¿Qué es lo que había cambiado?
Lo único que era distinto era que Seiya ahora era su novio. Ya no buscaba en él solo consejos sino que también su apoyo. Ese apoyo irracional, incondicional, inexplicable y constante que solo una amistad puede dar.
Los ojos de pronto se le humedecieron y sacó de su bolso un pañuelo.
Esa era una de las tantas razones por las cuales extrañaba tanto a Yaten. Para Serena era difícil de determinar en que minuto Yaten había pasado a ocupar el lugar de amigo que Seiya había dejado. Ni siquiera se había dado cuenta de que había perdido eso con Seiya hasta ahora y no sabía a ciencia cierta si eso era algo bueno o malo…
Vio que por el pasillo del hospital venía acercándose Rei y le sonrió sutilmente. Rei se sentó junto a ella y en ese mismo instante recostó la cabeza sobre su hombro.
- Hola Rei-
Esa voz no sonaba para nada a Serena y su amiga lo notó
- ¿Estás bien?-
-No- dijo en un suspiro- discutí con Seiya… o más bien yo discutí con él-
-Uhm- respondió escueta- ¿Se puede saber la razón?-
Se acercó más
- Fui desagradable con Mina y Seiya solo me dijo que no había estado bien-
Rei miró hacia la cabeza de su amiga
- A mi eso no me parece tan terrible-
-Lo sé- susurró Serena-es solo que…-
Se enderezó para hablar de frente con Rei
- Me molestó que no me apoyara y que no me defendiera… quizás es una tontería lo sé, pero no puedo evitar sentirme así-
Rei acarició su largo cabello rubio
- Los novios no solo están para eso Sere, sino que también para decirte lo que está mal. Si te equivocaste Seiya solo trató de hacértelo ver-
Suspiró
- Tal vez yo esté pensando de forma errada-
- ¿Y que es lo que piensas?-
Serena humedeció sus labios y miró a Rei
-Más que un pensamiento es algo que siento- dijo tocándose su pecho-siento que gané un novio pero perdí a un amigo-
Rei arrugó el ceño. Nunca había oído decir tal cosa a Serena, ni en los momentos más duros ni difíciles vividos con Seiya había sido testigo de esa confesión.
- No es algo que lleve pensando desde hace mucho, es solo que desde que Yaten está así… lo extraño mucho Rei, no te imaginas el amigo en el que se ha convertido para mí, la clase de amigos que solíamos ser Seiya y yo. No me había dado cuenta de que esa clase de conexión con Seiya se había debilitado porque en cierta forma Yaten estaba siempre ahí y nada me faltaba pero ahora… tengo un vacío y lo necesito. No es que ustedes no sean mis amigas, lo son y las amo, pero entre nosotros existe algo que no puedo explicar y más aún con todo esto que ha pasado. Cuando nuestras manos se tocaron lo sentí tan cerca de mí, pero se que no es así y eso me duele tanto…-
Rei abrazó a Serena suavemente bastante preocupada por las palabras de su amiga. Sabía del cariño de Serena hacia Yaten pero no sospechaba que fuera tan profundo. Algo dentro de Rei se agitó levemente.
- ¿Has platicado de esto con Seiya?-
Respiró profundamente
- No… pero siento que Seiya lo sabe y lo peor de todo es que estoy lastimándolo con mi silencio ¿Pero que puedo hacer?, si se lo explico quizás lo lastimaría más-
Rei se separó un poco de ella y la analizó detenidamente. Algo había en esta situación que la hacía pensar que este momento ya lo había vivido antes, no en las mismas circunstancias pero algo había de familiar en todo esto.
- Serena no tienes la impresión de que…-
Serena alzó la vista
- Que cosa Rei-
Esta la miró por un buen rato. Si decía lo que estaba pensando probablemente ocasionaría más problemas de los que ya había. Además era solo un presentimiento, nada que pudiera comprobar. Así que movió la cabeza y le sonrió.
- Nada Sere. Olvídalo-
Serena le sonrió y luego su expresión cambió a una de preocupación. Tapó su boca.
- ¡Rei lo siento! Yo aquí contándote mis cosas y ni siquiera te he preguntado como estás. Se que tú y Yaten…-
Rei recordó que desde hacía mucho no platicaba con Serena y menos de todo lo que había ocurrido con Yaten.
- Yaten y yo no existe Sere. Eso fue solo algo accidental-
-¿Accidental?- exclamó-corrígeme si me equivoco, pero algo accidental es una cosa que no se puede prever, lo que tú y Yaten tuvieron fue algo que ambos quisieron-
Rei sonrió a medias
- Tal vez yo sí pero no él-
Serena suspiró y arrugó el ceño recordando todas las veces en las que había regañado a Yaten por este tema. Esa era precisamente la razón por la que no estaba de acuerdo con todo lo que había pasado. Sabía que alguien iba a salir lastimado.
- Yaten y yo platicamos bastante de eso y déjame decir en su defensa que nunca quiso lastimarte Rei, él te quiere te lo aseguro pero…-
- Pero también quiere a Mina y yo no puedo estar con alguien así. Nunca funcionará y doy gracias por haberme dado a cuenta a tiempo. Seguramente cuando despierte Mina y él se darán una oportunidad y en realidad eso me hace sentir feliz porque…-
La expresión de Rei era dura, pero no tanto como para engañar a Serena, esta levantó la mano para interrumpirla
- ¿Uhm Rei?, creo que deberías saber algo. Hace un par de semanas Yaten se le declaró a Mina y ésta lo rechazó-
Rei interrumpió su discurso y se quedó con las palabras en la boca
-¿Que?- dijo en un tono de voz más alto de lo que se debía
- Bueno… eso. Yaten quiso ser honesto y platicó con ella pero Mina le dijo que ya lo había olvidado y que no veía un futuro con él, le dijo muchas cosas más pero en el fondo lo rechazó. Yaten quedó muy mal por eso pero últimamente le había visto más animado-
Rei cruzó los brazos anonadada
- ¡Pero que mentirosa es Mina! no puedo creer que haya dicho eso-
- Quizás no es mentira…pero tampoco es la verdad. No se, este asunto es demasiado complicado y con Mina que no quiere hablar de ello es mucho peor. Hoy incluso discutimos. Jamás habíamos peleado por algo así-
Guardaron silencio un momento
-Talvez- dijo Rei al rato- solo está esperando a que Yaten se recupere para saber que hacer-
- Y mientras eso sucede Thomas está más y más cerca de ella. En realidad no se que está esperando, creo que la respuesta ya la tiene desde hace mucho-
Rei subió sus piernas hacia el sofá, las cruzó y apoyó uno de sus codos en ellas.
- No lo entiendes Sere y creo que ni yo misma entendía la actitud de Mina hasta ahora. Yaten la salvó porque la quiere y ella no se puede perdonar eso, que a pesar de su rechazo él haya decidido sacrificarse. No solo se siente culpable sino que con la obligación de retribuir de alguna forma ese sacrificio-
-Oh- dijo Serena al fin entendiendo y luego frunciendo el ceño- Oh. Creo que ahora entiendo muchas cosas. Por eso la reacción de Mina cuando todo esto sucedió… por eso se enfadó tanto conmigo en la mañana… ¿Acaso está pensando en la posibilidad de estar con Yaten por agradecimiento? Eso es una locura-
- Pero Mina siente algo por él, quizás esto tenía que suceder para que se diera cuenta-
Serena negó rápidamente
- ¿Y que pasa con Thomas?, yo he visto como se miran, como se apoyan uno en el otro. Mina jamás habría recuperado la cordura sin él. Eso no es solo amistad. Si Mina decide estar con Yaten por compromiso Thomás sufrirá y también lo hará ella porque nunca olvidará a Thomas y Yaten también saldrá herido, que estén contigo por esas razones es terrible y saberlo es mucho peor-
- Te sorprenderías lo que una persona puede soportar por amor. Si Yaten ama a Mina querrá estar con ella aún por sobre lo que siente por Thomas. Cuando amas crees que el amor todo lo puede-
Los ojos de Rei de pronto se pusieron vidriosos y el corazón de Serena se encogió.
-Oh Rei…- dijo tomándole la mano-¿habrías estado con Yaten apesar de todo?-
- En cierta forma lo hice, pensaba que con dedicación y cariño podría hacerlo olvidar pero ya vez, eso no sucedió-
Su voz era relajada y a Serena le extrañaba como podía estar así. De todas formas continuo sosteniendo su mano.
- No habrías sido feliz Rei, créeme cuando te lo digo. Se que dejarlo ir debe haber sido doloroso, pero vivir en un engaño habría sido mucho peor. Vivir una mentira a la larga termina por asfixiarte-
Rei tragó varias veces para despejarse la garganta. Todo el autocontrol que había logrado reunir se estaba desmoronando. Serena tenía unas formas de penetrar hasta en el más fuerte de los corazones.
- ¿Sabes lo que es sentir que te ahogas? ¿Qué el aire que tragas no sirve de nada? ¿Que con o sin oxigeno de todas formas no puedes respirar?-
Serena limpió rápidamente una lágrima que corría por su mejilla
- Si Rei, lo he sentido-
- Entonces sabes que no podré soportar esto por mucho tiempo. Puedo ser fuerte, muy fuerte, pero esto… esto es algo que jamás pensé que viviría y me está desgastando. Odio sentirme así de débil, de frágil y ya no lo soporto-
Serena asintió y limpió una nueva lágrima que se estaba asomando
- ¿Y que piensas hacer?-
Sabía la respuesta, pero de todas formas era mejor oírla. Así se haría a la idea más rápido
-Creo…- dijo su amiga buscando su mirada-creo que me iré por un tiempo. Quizás tome un curso en otra ciudad o postule a un intercambio en el extranjero-
Serena no pudo evitar soltar un pequeño sollozo que calmó de inmediato
- No significa que me iré mañana Sere-
-Lo sé Rei- dijo sonriéndole casi a la fuerza- es solo que me es difícil de aceptar, aunque sabía que esto sucedería. Creo que lo presentía-
Rei asintió
- No es que esté huyendo… necesito respirar y aquí ya no puedo hacerlo-
- Te entiendo Rei de verdad lo hago. Haría lo mismo, lo hice cuando me sentí como tú, es solo que pensar en que no te veré me destroza el alma-
Rei la abrazó y la acarició como si fuera una pequeña. Y en cierta forma siempre la vería así.
- No me iré mañana Sere. Las cosas están tan delicadas por aquí que jamás los dejaría solos, combatiremos al enemigo juntos y estoy segura que lo venceremos. Además no puedo irme de aquí sin saber que Yaten está bien y feliz. Y en el momento en que lo compruebe, partiré-
Serena asintió aún recostada sobre su hombro
- Y supongo que no hay nada que pueda decir que te haga cambiar de opinión-
Rei le sonrió
- Eres la Princesa y yo tu guerrera, puedes ordenarme quedarme a tu lado si así lo deseas-
Negó de forma rotunda
- Se lo que es sentirse acorralada, atada a algo de lo que quieres poner distancia y no podría hacerte vivir eso, no a ti Rei. Tú que has estado ahí tantas veces para mí, en esta ocasión yo estaré para ti. Solo te pido una cosa-
- Lo que sea Sere-
Respiró y sonrió
- No puedes irte sin decírmelo. Me avisarás cuando el momento llegue, te despediré y no será con una sonrisa pero sí con un deseo enorme de que puedas encontrar la paz que aquí ya no tienes. Esa es mi petición y una orden-
Intentó ponerse seria pero no le resultó. Hizo un puchero y aguantó las ganas de llorar
- No llores Sere. No me iré por siempre, sabes que volveré no podría estar alejado de mi hogar y de mis amigas. Son parte de mí todas ustedes-
Asintió nuevamente
- Hablando de eso, ¿Le dirás a los demás? ¿A Yaten?-
Negó
- Creo que decírtelo a ti sin tener un ataque de llanto ya fue bastante duro, además se que intentarán convencerme y tal vez ablanden mi corazón, especialmente si se trata de Yaten, solo imaginármelo ya me hace dudar y no quiero eso-
Serena sonrió pero luego volvió a ponerse seria
- Porque me lo dijiste a mí Rei… no soy conocida por ser invulnerable a las malas noticias ni por guardar secretos-
Rei alzó la mano y acarició su mejilla
- Tengo un par de razones. Primero eres mi Princesa y te debo lealtad-
- Eso es irrelevante, por lo menos para mí-
Sonrió y asintió
- Es una de mis razones, las otras son mucho más profundas. Te has vuelto tan fuerte que a veces me sorprendo y me pregunto de donde sacas toda esa energía para seguir luchando y a pesar de las dificultades te mantienes en pie, quizás no eres impenetrable pero ya no eres la Serena asustadiza que conocí y lo de los secretos… quizás para las cosas banales tienes la manía de dispersarlas por todo el mundo pero cuando un amigo busca consuelo, encuentra en ti confianza. Eso es todo lo que se necesita para hacerte la persona exacta a la cual recurrir-
De pronto se dieron cuenta de que las enfermeras caminaban de un lugar a otro. Al parecer había cambio de guardia. Serena miró su reloj. Eran más de las ocho de la tarde. Habían hablado por horas y lo hubieran seguido haciendo si no fuera por el ajetreo del hospital que las distrajo. Rei siguió el ejemplo de su amiga y dio un vistazo a su reloj
- Wow ¿Realmente esa es la hora?-
Serena asintió
- Es increíble todo lo que hemos platicado-
Rei tomó la mano de Serena y le dio un leve apretón
- Extrañaba esto ¿sabes? hablar contigo siempre es reconfortante-
- Siento haber estado tan distante de todo lo que te sucedía-
Rei negó
- Fui yo la que me aparte y no solo de ti, sino que de todos. Supongo que desde que pasó lo de Yaten y yo… se que ustedes no dejaron de quererme pero aún así fue todo demasiado repentino y a mi me hubiera costado asimilarlo así que decidí darles el espacio suficiente para hacerlo, obviamente las cosas no resultaron como esperaba. Pero prometo no alejarte de mi lado, debo de aprovechar al máximo estos momentos-
El rostro de Serena nuevamente se contrajo
- No puedo creer que estos momentos quizás sean nuestros últimos momentos-
Rei rió por primera vez en toda la tarde
- No lo hagas sonar como que desapareceré o algo así, solo es un hasta luego. Además cualquier momento puede ser el último Sere, este momento es tan valioso como el que pasó o los que vendrán, así que no estés triste, de hecho estoy muy alegre de que hayamos platicado de esto. Gracias por escucharme y por entenderme, de todas las personas tú eres la única que podría hacerlo-
Asintió
- Y aunque no te entendiera, de todas formas te apoyaría-
La voz de Serena estaba nuevamente quebrándose así que Rei le dio un par de palmaditas en la mano para subirle el ánimo
- No nos amargaremos otra vez. Además Yaten esta solo a unos metros de nosotras y no necesita de energías tristes. Que te parece si nos asomamos por la ventanilla de su puerta y le decimos adiós. Ya es tarde y seguramente los chicos llegarán pronto y tengo las sospechas de que no deseas otra plática profunda-
Serena se puso de pie. Si bien tenía ganas de platicar y ver a Seiya su amiga tenía razón. Estaba agotada y deseaba pensar en todo lo que había ocurrido en el día. Caminó hacia la puerta de la habitación de Yaten y le vio por la ventana. Estaba igual que el día anterior, sin cambios, en un sueño imperturbable. Puso la mano en el vidrio y por unos segundos un pequeño destello se desprendió de ella. Rei abrió un poco más los ojos pero cuando quiso enfocarlos más, el brillo ya había desaparecido.
-Te extraño tanto que duele- susurró Serena para sí, aunque no lo suficientemente bajo para los oídos de Rei. La miró de reojo por unos momentos y decidió guardar silencio. Una idea estaba maquinándose en su cabeza y no deseaba darle demasiadas vueltas. Al menos no aún.
-Vuelve pronto ¿si?- dijo Rei con voz controlada pero cargada de emoción- no podré irme tranquila sin saber que has regresado-
Ambas se quedaron allí por un momento hasta que decidieron que era suficiente y se encaminaron hacia la salida.
Taiki estaba en la biblioteca escribiendo incesantemente en su portátil, todo para poder terminar luego el trabajo e ir a visitar a su hermano. La verdad es que estaba extenuado. Era muy complicado tener que rendir en la escuela, preocuparse constantemente del estado de Yaten, asegurarse de que la Princesa y su amiga estuvieran lo más cómodas posibles, dar la cara ante la productora y además dedicar un par de minutos al día a mantener una relación relativamente normal con Seiya que constantemente era foco de preocupación.
Apenas si tenía tiempo de comer y dormir. Lo único que deseaba era que la vida se tranquilizara siquiera un poco o que tal vez el día tuviera más horas. Hizo tronar sus dedos y se echó hacia atrás en su silla. Cuando la pesadilla terminara se tomaría unas vacaciones a un lugar perdido en la nada en donde no existieran teléfonos, ni cámaras ni computadores. Solo él y la nada.
Dio un vistazo a su reloj, Amy estaba retrasada. Algo no muy común en ella. Se había quedado trabajando porque al menos así tendría la satisfacción de pasar unas horas con ella. Recién y se habían decidido a dar un importante paso pero no tenían el suficiente tiempo para afianzarlo. Taiki cerró los ojos y descansó un momento sus ojos.
Aún recordaba como si hubiera sucedido hacía solo unos minutos la expresión en el rostro de Amy cuando le dijo que la amaba, como si fuera imposible que alguien sintiera eso por ella, como si fuera imposible que él sintiera eso por ella. Taiki pensaba todo lo contrario, él era el afortunado de ser correspondido, de encontrar en Amy la fuerza que reiteradamente le estaba abandonando. Sin ella lo de Yaten le habría superado. Amy era quien hacía posible que no se rindiera. Ella era la mejor mujer, compañera y amiga que existía, no había nadie como ella. Sonrió. Probablemente sonaba como todo muchacho borracho de amor, pero no le importaba, quizás el antiguo Taiki se hubiera auto infringido un doloroso castigo por pensar de esa forma, pero el nuevo Taiki, el que se había percatado que la vida era demasiado frágil como para perder tiempo en cuestiones puramente racionales, solo quería dar gracias por haber seguido ese loco impulso de cruzar toda la Vía Láctea para llegar a ella.
-¿Taiki?- dijo una dulce voz moviendo su brazo casi imperceptiblemente
Abrió los ojos sorprendido y se encontró en el rostro de Amy cerca del suyo
- ¿Estabas durmiendo?-
Se sentó de forma erguida en la silla
- Solo estaba descansando un poco…en realidad creo que si me quedé dormido-
Amy sonrió
- Lo sé cuando llegué dormías plácidamente-
Taiki hizo una mueca
- ¿Estaba roncando, babeando o algo así?-
Amy se sentó en la silla junto a él
- Un poco-
El chico se sonrojó levemente pero al ver que Amy sonreía se relajó
- Siento llegar tarde, pero pasé por el mercado y te traje almuerzo. Me imaginé que no habías comido nada así que…-
Sacó de una bolsa un riquísimo plato de patatas con carne, una soda y dos pudines de chocolate
- Espero que te guste-
El gesto hizo que Taiki se conmoviera, Realmente lo hizo. Nadie se había preocupado por el hecho de que no comiera, salvo Seiya pero últimamente estaba tan absorto en sus propios problemas que no se percataba ni de su propio alimento, a ese paso ambos morirían de inanición cualquier día de estos. Así que el hecho de que Amy le sorprendiera con esa sencilla pero rica comida era más que suficiente para hacer que su corazón diera un brinco de felicidad. Se acerco a ella y besó sutilmente sus labios, solo un pequeño roce.
- Gracias Amy…yo ni siquiera me había acordado que debía comer-
Amy suspiró y desenvolvió la comida.
- Lo sé y eso no me gusta nada, así que hagamos un trato. Tú comes y yo escribo tu informe. De todas formas se de que se trata-
Antes de que le diera una respuesta ya había tomado el portátil entre sus manos y tecleaba a velocidad cohete. Así que solo le limitó a comer
-¿Cómo está?- preguntó ella sin despegar la vista de la pantalla
Taiki comía lentamente, saboreándola
- Está buenísima, si te dijera que es mi primera comida caliente en días no estaría exagerando-
- Eso no está bien Taiki. Deberían de contratar a alguien que les haga la comida o no sé comprar comida congelada y listo-
Dejó el tenedor a un lado y abrió la lata de soda
- El problema no ese… ya casi no estamos en casa y las pocas veces que convivimos allá pedimos pizza. Creo que si veo un pedazo de pizza más quedaré con un trauma-
Amy sonrió
- Pidan otra cosa hay miles de lugares de comida rápida-
La mirada de Taiki por un momento se perdió
- Yaten es el que se encarga de eso, ya sabes como es, no puede comer dos veces lo mismo así que nos atenemos a lo que él diga y debo decir que tiene buen gusto, gracias a él es que comemos-
Volvió a tomar el tenedor y masticó pausadamente. Amy se dio el tiempo de observarlo y cuando Taiki se percató de que lo hacía volvió al trabajo
- Me gusta que hagas eso- le dijo ella al rato- hablar de Yaten como si estuviera a nuestro alrededor, recalcándonos que sigue presente. Creo que Serena y tú son quienes mantienen nuestras esperanzas vivas-
Terminó su comida y la envolvió en la misma bolsa en que venía
- Y yo deposito mis esperanzas en Serena. Sé que no lo dejará ir, de alguna forma lo traerá de vuelta-
Amy dejó a un lado las hojas que estaba transcribiendo y tomó otro par. Taiki abrió uno de los pudines y lo probó
- ¿Como sabías que el de chocolate era mi favorito?-
Ella alzó las cejas
- En realidad no lo sabía pero es difícil que a alguien no le guste el chocolate-
Taiki sonrió complacido con su raciocinio
- ¿Y trajiste dos?-
Lo sacó de la bolsa y Amy a su vez lo tomó con una de sus manos
- Ese es para mí. El pudín de chocolate también es mi favorito-
Taiki lo tomo de entre sus manos, lo abrió y dejó una cuchara de plástico en su interior
- Otra cosa más que tenemos en común Amy Mizuno, aunque no se si deba sorprenderme-
Ella rió y dejó a un lado por un momento el trabajo para comer de su postre
- En que pensabas cuando te encontré-
Suspiró
- En miles de cosas, por ejemplo en lo que me gustaría hacer cuando todo esto acabe-
Sacó una enorme cucharada de pudín y la degustó
- ¿Sabes lo que me gustaría a mí?-
-Por supuesto que quiero saberlo- le respondió intrigado
Amy miró hacia su postre e hizo un gesto de nostalgia.
- Me gustaría que todos nosotros estuviéramos alrededor de una mesa, que Lita nos deleitara con uno de sus pasteles, que Rei discutiera con Serena por una tontería que siempre causan risa, que Mina gritara acerca de cualquier cosa que le haya impresionado, que Thomas riera por todo feliz y que nos contagiara a todos con su alegría, que Seiya presumiera de algo y eso moleste a Yaten y que tú termines interviniendo para que no peleen…y que al final terminemos riendo de nosotros mismos como siempre lo hacemos. Me gustaría que volviéramos a vivir un instante así-
Taiki reflexionó acerca de eso y se dio cuenta que él no quería un viaje, ni estar solo, ni menos alejados de aquellos a quienes tanto quería, deseaba lo mismo que Amy, deseaba volver a experimentar esa felicidad que solo la compañía de tus seres queridos te puede brindar, esa tranquilidad y seguridad que es imposible encontrar en otro lugar que no sea junto a ellos. Así que se sintió un poco egoísta haber deseado otra cosa que no fuera estar con sus amigos y con sus hermanos.
Al parecer Amy y él no eran tan parecidos como creía, Amy siempre lo superaba en todos los aspectos.
-Eres grandiosa Amy- le dijo tomando su mano- cuando creo que por fin he comenzado a conocerte, me doy cuenta que hay algo más hermoso que aún no descubro y que me muero por descubrir ¿Y sabes cual es lo mejor de todo? que no quiero saberlo todo de inmediato, quiero pasarme la vida conociéndote-
Ella se sorprendió un poco por eso, ya que no comprendía muy bien a lo que se estaba refiriendo, pero al ver como sonreía pudo darse cuenta que no se trataba de nada malo. Cualquier cosa que hiciera sonreír al menos un poco a Taiki era bienvenido.
- No tendrás que aguardar mucho, solo soy una chica normal-
- Por eso es que te amo-
La declaración aunque ya la había escuchado no terminaría nunca de sorprenderla y de producirle el efecto de sentir millones de mariposas en el estómago.
- ¿Me quieres porque soy normal? Eso no suena muy lindo-
Le encantaba hacer preguntas que le incomodaran. Una cosa que había aprendido de Taiki durante todo este tiempo era que podía hacerlo titubear con mucha facilidad y amaba cuando tartamudeaba debido a los nervios
-¡No!- exclamó con las manos hacia delante- No quise decir eso…eres perfecta como eres…así-
Amy puso cara de no entender a ciencia cierta a que se refería. Taiki respiró
- Lo que estoy tratando de decir es que tú traes calma a este mundo lleno de caos en el que estamos inmersos. Te amo porque eres lo único normal dentro de toda la anormalidad-
La chica sonrió deleitada
- Eso sonó mucho mejor-
Dejó a un lado su pudín y siguió tecleando
- ¿Lo haces a propósito verdad? Hacer que me ponga nervioso-
- Te ves lindo cuando tartamudeas-
Taiki se sonrojó.
- Y también cuando te sonrojas-
Entrecerró los ojos
- ¿Cómo puedes saber eso? Estás mirando la pantalla de la computadora-
Amy sonrió mientras pasaba a otra hoja
- Aunque no te hayas percatado antes…yo siempre te he mirado, siempre he estado al tanto de ti, en cierta forma siempre te he conocido un poco. Solo me faltaba decírtelo en voz alta-
Tomó el portátil y lo puso sobre su regazo
- Y ahora permíteme terminar mi informe, no es justo que trabajes para mí-
- No estoy trabajando para ti, sino que por ti y lo estaba haciendo con gusto-
Taiki besó su mano
- Lo sé, una razón más por la cual eres grandiosa-
Amy tomó las notas escritas por Taiki, las enrolló y golpeó suavemente su cabeza con ellas
- Tú escribes y yo dicto-
Mina y Thomas llevaban más de media hora de viaje en autobús en el más absoluto silencio. Era el día programado para su misteriosa salida y aunque Mina no tenía ninguna intención de pasarsela bien, se había comprometido. Thomas sabía que Mina estaba molesta y no era solo por conocerla lo suficiente, sino que el ceño fruncido de su frente se lo decía todo. También sabía que no estaba enfadada con él pues de ser así no habría aceptado ir de viaje, así que algo le había sucedido antes de verle. Con el tiempo lo sabría pero de todas formas le inquietaba que la ida a ese lugar especial se viera empañada por eso.
Pasó uno de sus brazos alrededor de sus hombros. Mina se dio la vuelta y lo fulminó con la mirada
- El asiento ya es lo suficientemente apretado como para que además me abrases. Necesito espacio-
Se trató se sacudir del abrazo pero Thomas persistió
- Y mis brazos son demasiado largos así que necesito estirarlos-
Eso hizo que Mina soltara un bufido que podría haber tenido algo de risa camuflado
- Que excusa más pobre para abrazar a una mujer-
El chico puso una cara de vergüenza fingida
- ¡Oh Dios me has descubierto que haré ahora estoy tan apenado!-
Esta vez Mina sonrió verdaderamente
- Eres tan idiota-
- Al menos te hice sonreír-
Guardaron silencio aún unidos por el abrazo
- ¿Falta mucho para llegar? Tengo calor y estoy bastante cabreada-
Thomas saltó un silbido
- Primero que todo no falta mucho solo un par de vueltas y en segundo lugar ¿Con esa boca besas a tus padres?-
Rodó los ojos pero no dijo nada. Miró por la ventana y por primera vez se dio cuenta de lo alejados que estaban de la ciudad y aún no tenía idea hacia donde iban, pero de cierta forma le gustaba no saber.
-Se que estás cabreada y también se que no es conmigo-le dijo Thomas con aquella voz grave que adoptaba cada vez que quería ser tomado en serio
-mm- es todo lo que respondió Mina
Ese silencio no ayudaba mucho a que Thomas pensara en una solución. Tamborileó con sus dedos sobre su rodilla y soltó una gran bocanada de aire
- ¿Sabes? creo que será mejor volver. Debí de haber pospuesto el viaje desde que me di cuenta de que estabas molesta, fui descortés. El sitio al que vamos no es nada alegre así que mejor regresemos-
Thomas se puso de pie y estiró su mano hacia Mina quien sostuvo su mirada. No estaba molesto sino más bien preocupado, cosa que la hizo sentir sumamente culpable por su actitud. Thomas definitivamente no tenía la culpa por lo que había pasado y sin embargo le había culpado indirectamente tratándolo con indiferencia. Cerró los ojos y respiró un par de veces. Tomó su mano y lo tiró nuevamente a su asiento
- Thomas discúlpame ¿si?, me he comportado como una tonta toda la tarde y tú no tienes la culpa, la descortés he sido yo. Realmente quiero acompañarte donde sea que me lleves, además dijiste que faltaba poco no desaprovechemos el viaje-
Dudó por un momento y finalmente tomó asiento a su lado otra vez
- ¿Porque desaprovechar un viaje que ha sido tan provechoso cierto?-
Mina sonrió y vio como Thomas miraba hacia otro lado con una sonrisa en los labios
- Se que no he sido la mejor compañera de viaje-
- No te ofendas pero has sido la peor compañera de viaje que he tenido en la vida-
Alzó las cejas
- ¿Y pretendes que no me ofenda?-
Thomas pasó nuevamente un brazo alrededor de sus hombros
- Honestidad mi querida amiga, una palabra que nos gusta exigir pero no nos gusta oír-
-Eso- respondió Mina mirándole a los ojos-estancierto-
- ¿Exactamente que parte de lo que dije es cierto?-
Estaban tan cerca que Mina pudo darse cuenta de hasta el más mínimo detalle en los ojos del chico y de pronto Thomas se puso de pie de golpe, tanto que Mina pegó un salto
-¿Qué sucede?- preguntó
Caminó hacia la parte trasera del autobús y se dio la vuelta
- Es nuestra parada, a menos que quieras seguir hasta la próxima ciudad-
Mina se puso de pie rápidamente y le siguió. Cuando ya estuvieron en suelo firme Mina se detuvo a observar donde se encontraba. Lo que encontró la dejó un poco aturdida. Thomas rascó su cabeza, estaba nervioso y esa era la típica señal.
- Te dije que quizás no era buena idea continuar el viaje-
Avanzó un poco más y echó la cabeza hacia atrás para admirar el arco de la entrada. Thomas miró el rostro de Mina, no estaba enfadado ni sorprendido, solo miraba hacia dentro indecisa acerca de que hacer.
- Supongo que ya se a lo que te referías. Definitivamente esto no ayuda a mi estado de ánimo. De hecho este es el último lugar en el que querría estar en la tierra. Si esto es una broma es de pésimo gusto…-
Él se acercó a grandes zancadas y se puso enfrente
- ¿Crees que sería capaz de bromear con algo así?, si piensas eso es porque realmente no me conoces en lo absoluto-
Sus verdes ojos brillaban por el sol y por la intensidad de sus emociones. Mina le enfrentó y trató de tranquilizar su corazón que latía por la sorpresa y el miedo.
- ¿Es importante que yo este aquí contigo? Porque la única forma de que yo entre…-
Thomas puso un dedo sobre su boca
- Hay algo que deseo compartir contigo, quizás te ayude a repensar algunas cosas. Y si, es importante que estés conmigo ¿Lo harás?-
Mina dudó un par de minutos, luego miró nuevamente a su alrededor hasta que finalmente se resignó y ambos se encaminaron hacia el interior del cementerio.
Mientras caminaban por el enorme cementerio Mina pensaba en la cercanía de ella misma con la muerte. Primero esa loca maníaca de Cianna había querido acabar con ella llevándose de paso la vida de Yaten, vida que afortunadamente habían recobrado, aunque la muerte aún le rondaba como una constante sombra sobre sus cabezas. Después de toda esa experiencia cualquier persona con un mínimo de sentido común se mantendría alejado de todo lo que tuviera que ver con ese tema y sin embargo allí estaba ella caminando con Thomas por uno de los lugares más tristes que había conocido. Pero a pesar de lo triste que el cementerio pudiera parecer no podía dejar de admirar los antiguos mausoleos de piedra y mármol, lo elaborado de las lápidas y la belleza de las flores que los deudos dejaban a sus muertos como recordatorio de que aún a pesar de la separación seguían estando en sus pensamientos.
-¿Estás bien?- preguntó Thomas con voz preocupada
Mina dejó de observar unas flores blancas y le miró
- Si… solo creo que estoy enloqueciendo ¿sabes?-
- ¿En que sentido?-
Caminó unos cuantos pasos más
- Este sitio debe ser uno de los más sombríos del mundo y sin embargo no puedo dejar de asombrarme por sus construcciones, su inmensidad pero sobretodo por su silencio, por la tranquilidad que hay en él. Es inquietante-
Thomas asintió caminando junto a ella con las manos dentro de los bolsillos
- Se supone que en este lugar descansa el cuerpo y el alma de aquellos que han dejado el mundo terrenal. Tiene que ser un lugar de reposo y de tranquilidad-
- Si…creo que tienes razón-
Mina se detuvo y también lo hizo Thomas
- ¿Thomas que estamos haciendo aquí?-
El chico caminó unos cuantos pasos más hasta que finalmente se detuvo delante de una lápida. La tocó por unos segundos y luego se agachó para retirar un par de flores que ya se habían marchitado. Luego tomó asiento en el extremo más alejado de la tumba. Mina no podía ver de quien se trataba pero de todas formas el pulso se le aceleró
- ¿Mina te acuerdas aquella vez que platicamos en el parque? ¿Del porque yo entendía tan bien tu sentimiento de pérdida?-
Por supuesto que se acordaba de cada detalle de aquel día. Ese día no solo había conocido más profundamente a Thomas sino que también se había dado cuenta de que él ocupaba parte de su vida y de su corazón. Tragó para despejar su garganta
- Si, lo recuerdo bien-
Sonrió y luego asintió
- Entonces no será necesario que te explique más. Acércate, quiero que conozcas a Sara-
Taiki entró a su apartamento y dejó su bolso sobre la mesa. Rápidamente se cambió el uniforme y abrió la nevera para sacar algo de comer. Gracias a la ayuda de Amy había logrado terminar su informe a tiempo, dándole la posibilidad de ir al hospital y saber acerca del estado de su hermano. Lo único malo es que Amy no podría acompañarle ya que estaba colaborando con un profesor en un proyecto y se quedaría hasta tarde en la escuela. Le amargaba no poder estar más tiempo con ella pero la necesidad de saber de Yaten era mucho más apremiante.
-¿Taiki?- se oyó que lo llamaron del living
Caminó hacia allá y se encontró con la Princesa Kakkyu y Sura. Por un instante se sorprendió de verlas allí pero luego recordó que ellas se estaban quedando en su casa.
-Princesa- respondió de forma respetuosa- ¿necesitan algo?, ya sabe que cualquier cosa solo deben avisarnos y lo traeremos-
Ella asintió
- Estamos muy agradecidas por su hospitalidad pero hay algo que deseo platicar contigo-
Si bien tenía prisa por ir al hospital se sentó tranquilamente junto a Sura.
- Hay algunas cosas de las cuales deseo enterarme-
- Si es algo de lo que tengo conocimiento, por supuesto-
Sura se puso de pie pues no tenía intenciones de escuchar lo que la Princesa quería conversar con Taiki pero antes de que se pusiera en marcha la suave mano de la Princesa la detuvo.
- No es necesario que te marches Sura, eres mi amiga y deseo que estés presente-
Ella dudó por un momento pero finalmente se sentó
- ¿Cómo es que Yaten resultó herido?-
Taiki sabía que tarde o temprano ella lo preguntaría, después de todo Yaten era una de las personas más queridas para la Princesa
-Él cayó defendiendo a Sailor Venus- respondió el chico sin poder evitar el dolor que todos esos recuerdos le causaban- la súbdito del enemigo apareció, los detalles precisamente no los sé pues cuando llegamos Yaten ya estaba herido, bueno y lo demás creo que ya lo sabe, Serena lo tocó, llegó la ambulancia en realidad todo fue muy confuso, un momento Yaten estaba inmóvil y luego vivía-
Asintió lentamente
- Viajé a este planeta porque sabía que algo malo estaba sucediendo, pero nunca pensé que las cosas estuvieran así. Siento mucho no haberlo sabido antes, quizás podría haber hecho algo para ayudar-
Tomó la mano de su Princesa y la sostuvo
- El solo hecho de que esté aquí ya es ayuda suficiente. Yaten se alegrará tanto cuando la vea si es no la siente ya-
La Princesa se dio cuenta que la fe con la que Taiki hablaba de la recuperación de Yaten era idéntica a la que todos tenían. Eso solo podía ser influencia de la Princesa de la Luna.
-Estoy segura de que así es. Ahora- dijo para cambiar de tema-hay otra cosa que deseo saber-
Taiki hizo un ademán con la mano para que continuara
- La Princesa de la Luna y el Príncipe de este planeta ¿Qué tipo de relación tienen?-
El chico torció la boca ante esa pregunta. No le gustaba meterse en asuntos de otras personas y más si se trataba de Serena y la tortuosa relación con Darien. El mismo había experimentado el sufrimiento no solo de Serena sino que también el de Seiya pues todo lo que Darien había hecho vivir a la rubia repercutía de forma directa en su hermano
-Ellos…- dijo lentamente buscando las palabras adecuadas- no tienen ningún tipo de relación. Desde que Serena decidió romper su compromiso con el Príncipe las cosas entre ellos han ido de tensas a nulas, aunque la última vez que hablaron…-
Taiki recordó aquella última plática entre Darien y Serena en la que si había estado presente, de hecho Amy y él habían sido los dos únicos testigos de esa conversación, nunca habían platicado de ello, ni entre ellos ni con nadie, no solo porque Serena así se los había pedido sino que lo que había escuchado era tan íntimo que se sentía demasiado incorrecto repetirlo.
-¿Si?- inquirió la Princesa
Se revolvió incómodo pero supo controlar su ansiedad
- Creo que en cierta forma ellos están en paz-
- Pero no tienen comunicación-
Asintió
- Ese es el tipo de paz que ambos necesitaban o al menos Darien-
La Princesa le observó detenidamente por largo rato haciendo que el nerviosismo de Taiki se acrecentara. Finalmente asintió y le sonrió
- Muchas gracias por responder a mis preguntas Taiki has sido de gran ayuda-
La Princesa se puso de pie y Taiki hizo lo mismo
- Perdone la pregunta pero ¿Para que necesitaba saber todo esto?-
Miró a Sura quien se colocó justo a su lado
- Estoy en el planeta del Príncipe y ni siquiera me he anunciado. Se que las cosas en este mundo funcionan de forma distinta, pero la política es una sola en todos lados. No quiero ser descortés así que ahora que tengo conocimiento de que la Princesa Serena no tiene vínculo alguno con él, pues tendré que ir por mí misma a hacerlo-
Taiki abrió la boca con toda la intención de decirle a la Princesa que eso era una gran locura, pero a último minuto se controló
- Princesa disculpe pero no creo que eso sea una buena idea-
Alzó una ceja
- ¿Y eso porqué?-
"Porque Darien odia a todo aquel que tenga una mínima relación con Seiya" quiso decirle, pero una vez más utilizó su sentido común y pensó en la respuesta.
- Él… digamos que se pone un poco temperamental con ciertos temas…o personas-
La Princesa arrugó el ceño
- ¿Darien se ha comportado "temperamental" con ustedes?-
Se rascó una ceja
- Ocasionalmente-
La Princesa recogió su vestido para caminar más fácil y se encaminó hacia la puerta
- Pues veremos que es lo que tiene que decir el Príncipe cuando le visite-
El rostro de Mina adquirió una palidez casi espectral. De todas las ideas que habían pasado por su cabeza acerca de la salida con Thomas nunca pensó que terminarían aquí. Se acercó lentamente y a pesar de que lo único que deseaba era huir de ese lugar se sentó junto al chico.
- Quizás te estés preguntando porque diablos te traje aquí-
Hizo una mueca
- Algo similar-
El chico no le daba la cara pero aún así podía verle el perfil. Estaba serio y con la vista fija en la placa que señalaba el nombre de la chica, su fecha de nacimiento y de muerte. Sara, la ex-novia de Thomas.
- Cada vez que tengo tiempo hago este viaje y vengo a dejarle un ramo de flores, de sus favoritas claro. También es mi refugio cuando algo me molesta o cuando hay algo que debo pensar solo me siento aquí y le platico acerca de mis dilemas existenciales-
Sonrió y Mina lo hizo con él
- Sara era una excelente oyente y daba unos muy buenos concejos, la mayoría de las veces tenía razón, de hecho nunca me equivocaba cuando le hacía caso-
El viento sopló y agitó las hojas del árbol que había solo a unos metros.
- Le he platicado mucho de ti, desde el momento en el que te conocí-
El corazón de Mina se oprimió en su pecho
- ¿A si? Más te vale que me hayas descrito bien-
Thomas soltó una risa corta y movió su cabeza
- Solo la verdad Mina, aunque la mayoría de las cosas que le he contado son buenas. Tú eres buena no habría razón de decir lo contrario-
El chico estiró su mano hacia atrás buscando la de Mina, ésta la atrapó y la estrechó.
- Me habría gustado decirle lo mucho que la amaba antes del accidente. Se que en el lugar en el que ella se encuentra me escucha y lo sabe pero no es lo mismo. Si pudiera tener la oportunidad de decirle cuanto la quise y lo mucho que me hizo falta por tanto tiempo no dudes que la aprovecharía al máximo-
Dos pequeñas lágrimas corrieron por las mejillas de Mina justo en el momento en el que Thomas se daba la vuelta y quedaba frente a ella.
- Pero no puedo hacerlo, Sara se fue y no volverá pero en cambio tú Mina si puedes. Yaten está vivo, quizás está inconciente o su vida está en riesgo pero aún está aquí con sus amigos, contigo. No desaproveches la oportunidad de decirle todo aquello que has tenido guardado tanto tiempo, lo bueno, lo malo, lo desagradable, todo. No deseo ver como haces ese recorrido en autobús, caminando hacia este mismo lugar frente a su tumba arrastrando palabras que podrías haberle dicho en vida como lo hago yo cada vez que deseo platicar con Sara, porque si crees que hablarle a Yaten en esa cama de hospital es difícil, hablarle a un pedazo de roca fría e inerte es mucho peor-
Con los ojos inundados de lágrimas Mina asintió y buscó refugio en los tibios brazos de Thomas. Éste la acogió sin chistar y acarició tranquilamente su cabello, su espalda mientras Mina descargada todas las lágrimas que había retenido por tanto tiempo sin saber siquiera que las tenía. La tristeza de ver a Yaten con Rei, el momento en el que le rechazó, el dolor que le causó tenerlo entre sus brazos sin vida, la angustia de no saber que sucederá con él mañana.
Thomas esperó paciente y a la vez nervioso por la angustia de la chica. Cada vez que creía que Mina había logrado calmarse una nueva ola de tristeza se apoderaba de ella, haciéndola incapaz de decir o hacer otra cosa más que llorar y cuando ya estaba convenciéndose de que traer a Mina a ese lugar había sido la peor idea de todas, los sollozos se atenuaron y se hicieron menos frecuentes. Al rato solo se oía su respiración aún afectada pero más tranquila
-¿Estás mejor?- preguntó temeroso
Mina asintió recostada aún en su pecho
- ¿Estás segura?-
Se levantó un poco y encontró sus ojos. Estaban hinchados, rojos y sus mejillas estaban mojadas.
- Si…-
Thomas la abrazó más fuerte
- Mina por favor discúlpame por traerte aquí, definitivamente fue la cosa más estúpida que podría haber pensando, de hecho no estaba pensando. ¡Como pude ser tan idiota! si hubiera sospechado como te afectaría jamás te habría propuesto este viaje, perdóname te lo ruego-
-No…no…- balbuceó Mina
- Sé que no tengo perdón pero por favor te lo pido. Nos iremos de aquí y si quieres jamás hablaremos de este día, si quieres no vuelvas a hablarme nunca pero por favor deja de llorar-
Mina intentó separarse de Thomas
- No…no…!no puedo respirar!-
En ese instante Thomas se dio cuenta que la fuerza con la que había estado sosteniendo a Mina era excesiva. La alejó inmediatamente pero solo lo suficiente para apreciarle el rostro. Seguía enrojecido pero más calmado
-Disculpa- repitió sumamente afectado-disculpa por todo. Si no deseas verme o hablarme alguna vez lo comprendo totalmente-
Mina secó sus mejillas, inspiró un par de veces hasta que finalmente se armó de valor para mirarle. El rostro de Thomas era la expresión misma del sufrimiento. Estaba pálido y sus ojos brillaban de la angustia
-¿Puedo hablar yo?- preguntó Mina con la voz entrecortada y más ronca de lo normal
-Disculpa- respondió al instante el chico
Mina suspiró
- Detente ¿si? no es necesario que te disculpes a cada rato-
Thomas asintió y agachó la vista. Mina estiró un poco su mano y con uno de los dedos acarició el dorso de la mano del chico
- Dejando de lado los sollozos, las lágrimas, los balbuceos y el hecho de que nos encontramos en un cementerio frente a la tumba de tu ex -novia, este momento, lo que me has dicho y lo que has compartido conmigo es lo más hermoso que alguien ha hecho por mí alguna vez, así que nunca te disculpes otra vez por eso-
Abrió unos enormes ojos verdes
- Está bien-
Mina asintió conforme de que Thomas entendiera ese punto
- Nunca he perdido verdaderamente a alguien, al menos no como tú así que cada vez que me enfado con mi familia o amigos tengo la certeza de que más adelante las cosas se solucionarán, sin detenerme a pensar de que quizás no habrá otra chance para arreglar los problemas-
Thomas esperó
- Lo mismo me sucedió con Yaten. Cuando él y sus hermanos llegaron nuevamente a este planeta tenía claro mis sentimientos y creí que tendría todo el tiempo del mundo para hacérselo saber, como sabrás no fue así, el tiempo me alcanzó y perdí. Pero esta vez…realmente no quiero tener la sensación de que me faltó algo por decir y gracias a ti es que tendré el valor para hacerlo. Tienes tanta razón en lo que me has dicho que no puedo creer que no me haya dado cuenta antes, te debo tanto que no se como pagarte-
Thomas tomó la mano que Mina había estado usando para acariciar la suya y la besó suavemente
- Lo único que siempre he deseado es tu felicidad y sé que jamás serás feliz si algo sucediera con Yaten antes de que pudieras hablarle, antes de que pudieran hablar. El remordimiento no te dejaría vivir y no quiero eso para ti. Yo deseo para ti una vida llena de luz-
El corazón de Mina nuevamente se encogió
- ¿Eso te sucede a ti? ¿Crees que te faltó algo que decirle?-
Sonrió sin ganas y sus ojos se pusieron vdriosos.
- Las palabras de amor nunca están de más. Si quieres a alguien ¿Porque no decírselo todo el tiempo?-
"Por eso es que Thomas es así"- pensó Mina. Siempre diciendo lo que piensa, siempre demostrándole preocupación y cariño. Simplemente no quiere repetir otra vez la historia. Mina se soltó del agarre de Thomas y se acomodó en su lugar de tal forma que quedó frente a Thomas pero también frente a "Sara". No tenía como pagarle a Thomas así que lo único que le ocurría era devolverle la mano. Si él había sido capaz de compartir con ella este pequeño trozo de su mundo íntimo, ella podía hacer lo mismo. Si este momento fuera el último querría que Thomas supiera como se sentía realmente. Antes de comenzar a hablar pensó en Serena. le debía una buena plática y una disculpa.
- Hay algo que debo platicar con Sara -
Los ojos de Thomas se abrieron debido a la sorpresa y la cara de preocupación volvió.
- No te alarmes y escucha ¿si?-
De forma recelosa, aceptó.
-Hola Sara- dijo con voz más sosegada que antes-yo soy Mina. Según lo que me dijo Thomas ya conoces bastante de mí y debo ser honesta y decir que en muchas cosas creo que no acertó o no fue muy sincero porque como te habrás dado cuenta en realidad soy un verdadero desastre-
Thomas agachó la cabeza y sonrió muy tenuemente.
- Siempre he sido honesta con Thomas y también deseo serlo contigo. Creo que tuviste la bendición de tener como novio al hombre más maravilloso que alguna vez podrías haber conocido y créeme cuando te digo que son muy escasos-
El tono con el que dijo eso causó que Thomas riera nuevamente. Mina afirmó de forma graciosa pero luego recobró la compostura. Miró a Thomas y luego volteó hacia el lado en el que estaba la placa de la lápida.
- No se cual fue la norma o la ley que rompieron para que el destino los haya separado y tampoco me atrevo a calificar eso de justo o injusto, pero si se una cosa; si hubiera muerto amando tan solo un poco de lo que seguramente amaste a Thomas, estoy completamente convencida de que habría dejado este mundo en paz. Se que estás en paz-
Thomas miró hacia el mismo lugar en el que Mina tenía fijo sus ojos, ella volvió la cabeza y cuando sintió el choque de sus azules ojos supo lo que era estar indefenso, desnudo ante una persona. Supo que para Mina nunca tendría secretos, que lo que sentía por ella era tan puro que cada sentimiento y emoción que tuviera hacia ella se reflejaría en sus ojos, que cada tristeza y dolor que su corazón albergara Mina lo averiguaría y trataría de menguarlo, así como lo estaba haciendo ahora.
- Ella está en paz Thomas porque se fue amándote. La mayoría de las personas pasan toda la vida buscando el amor y ella lo logró. Tuvo lo máximo que se puede conseguir en la vida-
Trató de sonreír pero no pudo
- ¿En serio lo crees así?-
Asintió al tiempo que sostenía ahora sus dos manos.
- Te lo prometo-
Ladeó la boca y aunque tenía los ojos a punto de desbordárseles debido a las lágrimas quiso mostrarle una sonrisa.
- Cuando me lo dices de esa forma… es imposible no creerte-
Las manos de Thomas estaban frías y Mina deseo poder darle algo de calor así como él lo había hecho aquella gélida tarde fuera del hospital. Se conocían desde hace tan poco y sin embargo eran infinitas las veces en las que se habían acompañado y apoyado mutuamente. Dio una palmadita a una de sus manos y desvió la mirada hacia el lado.
-También debo platicar con Sara de otra cosa y deseo que estés presente-
Mina soltó las manos de Thomas pues comenzaron a sudarle. Un suave rubor se instaló en su rostro, dio un vistazo al chico antes de comenzar a hablar. Le estaba observando fijamente y el rubor aumentó pero aún así y a pesar de la vergüenza que esto conllevaría se irguió y respiró profundamente.
-Yo lo quiero- dijo señalando con su dedo pulgar a Thomas-lo quiero tanto que a veces no me explico como puede ser eso posible, pero a pesar de eso no puedo estar con él, al menos no de la forma que Thomas merece, él lo sabe y a ún así insiste en permanecer a mi lado como mi amigo y doy gracias al cielo por su terquedad-
Guardó silencio mientras lograba que su corazón recuperara su ritmo normal. No podía darle la cara a Thomas, estaba demasiado apenada. Se atrevió a dar una rápida mirada. Le encontró observando hacia el horizonte. Estaba escondiendo su sonrojo y su melancolía.
Mina descansó las manos sobre su regazo y las entrelazó con fuerza.
-Hay un chico al que siempre quise… y por circunstancias extraordinarias él regresó a mi vida y aúnqueriéndolo no hice nada para estar con él. Ahora Yaten-que es como se llama-está enfermo y no se si vuelta a estar nuevamente con nosotros, espero con todas mis fuerzas que si. Y mientras no resuelva lo que realmente siento por él, mientras no vea otra vez sus ojos, mientras no escuche todo lo que él tiene que decirme nunca podré estar tranquila-
Mina alzó una mano y la pasó por encima de una cruz que había tallada sobre la placa de la lápida.
-Probablemente me odies, yo también lo hago frecuentemente y si lo haces te prometo que lo entiendo, porque el amor que siento por Thomas no es ni la mitad de profundo de lo que era el tuyo. Tal vez pienses que la vida ha sido demasiado injusta con él, primero te arrebatan de su lado y luego ponen en su camino a una chica que no sabe lo que quiere. Definitivamente soy una calamidad… pero él para mí es todo lo contrario. Si te dijera que él me salvó no te estaría mintiendo. Quizás Yaten-la persona que está enferma-salvó mi cuerpo, pero Thomas salvó mi alma y es por eso que te quiero pedir que permitas que él esté a mi lado-
Thomas alzó la vista estupefacto por esas últimas palabras. Se atrevió a llevar su mano sobre la mejilla de Mina y ésta no la retiró. Mina cerró los ojos y se concentró en la calidez del roce de Thomas. Cuando salió de su trance él aún la observaba. A pesar de lo sincera que estaba siendo a tal punto de lastimarlo aún la miraba con cariño y dulzura.
- Todo lo que he dicho es cierto. Te quiero menos de lo que tú mereces pero más de lo que debería quererte y cuando digo que me salvaste es en serio. Una y otra vez. Sin ti habría muerto de tristeza y a pesar de que no quería verte, a pesar de que me resistí a apoyarme en ti no me abandonaste, dependo tanto de ti que a veces me asusta, me asusta que un día te des cuenta que no te mereces esta inestabilidad, tengo miedo que abras los ojos y me veas como soy realmente y no como crees que soy. Ese día estaré feliz por ti pero seré muy desdichada por mí-
Se quedaron por largo tiempo en la misma posición hasta que Thomas bajó la mano que sostenía sobre la mejilla de Mina y con un dedo acarició su mano, luego tomó un mechón de su cabello y lo acarició suavemente, para terminar rozando con su pulgar su mejilla, su nariz, su boca y sus ojos.
-A mi me pareces bastante real- dijo finalmente- Siempre he visto a la verdadera Mina. Nunca me has engañado ni nunca me he engañado a mi mismo, se lo que sientes y se lo que siento, por eso es que prefiero tener una mitad de ti a no tener nada. Quizás mañana estemos juntos o quizás nunca sea así, pero sé que siempre serás parte de mi vida de la forma que quieras que sea, tomaré todo lo que quieras darme, es mi elección y no me arrepentiré. Escojo quererte, apoyarte y cuidarte hasta que decidas que mi compañía ya no es necesaria, solo me alejaré cuando esté completamente seguro de que eres feliz.Te lo juro frente a Sara-
Thomas estiró el dedo meñique de su mano derecha y Mina el de su mano izquierda, los acercaron y los entrelazaron. Mina sonrió visiblemente emocionada mientras que Thomas asentía conforme
- Mi juramento y el tuyo están sellados-
Aún unidos por sus meñiques se dieron cuenta que la tarde ya estaba terminando.
-¿Crees que Sara nos haya escuchado?- preguntó Mina
Dentro del frío aire que estaba soplando una tibia corriente se pudo percibir. Primero soltó algunos pétalos de las flores que Thomas había llevado y luego desordenó sus cabellos y terminó por secar las lágrimas del rostro de Mina.
Quizás no tendrían una respuesta física pero de alguna forma ambos sintieron que Sara estaba presente y que había oído atentamente todo lo que tenían que decirle.
El timbre de la puerta sonó y Hotaru corrió para abrirla. Se quedó congelada sin saber que decir
-¿Sailor Saturn?- preguntó la Princesa
Se escuchaba raro que la llamaran así considerando todo lo que había sucedido días anteriores
- Princesa Kakkyu…-
Se escuchó un ruido en la cocina
- ¿Hotaru quien es?-
En cuanto vio de quien se trataba su rostro se transformó y adoptó una postura más rígida. Se encaminó hacia la puerta y se situó detrás de Hotaru
-Yo me encargo- le dijo. La chica se giró para verle y se retiró hacia la habitación.
Tomó el pomo de la puerta debatiéndose sobre que hacer hasta que abrió más la puerta
- Pase-
La Princesa entró y Darien cerró la puerta detrás de ella. Le hizo un ademán para que tomara asiento y así lo hizo. Ambos ya sentados se apreciaron tendidamente.
-La pequeña- dijo Kakkyu pausadamente- ¿vive aquí?-
- Tuvo problemas con las guerreras con las cuales compartía su hogar así que sí, vive conmigo-
Asintió
- Eso es algo inesperado-
Darien se cruzó de brazos y de pronto se vio más poderoso que antes
- En su tiempo fue la mejor amiga de mi hija, más que inesperado considero lógico que recurra a mí-
La Princesa alzó las cejas
- Por supuesto, fui impertinente-
Darien respiró para recobrar la tranquilidad
- ¿A que debo su visita Princesa?-
Ella entrelazó sus manos y las descansó sobre su largo vestido
- Como es evidente me encuentro de paso por el planeta tierra y creo que lo correcto es que usted lo sepa. Vengo a presentar mis respetos y a la vez a solicitar de su cortesía-
La sorpresa en el rostro de Darien fue imposible de disimular. Lo primero que pensó al verla fue que la Princesa venía a pedirle explicaciones acerca de su comportamiento con sus súbditos, obviamente ella había venido a una cosa completamente distinta. Si bien todo aquello que tenía relación con Kimokku le era desagradable esta actitud no podía ser menos que alabada
-Vaya, esto no me lo esperaba- respondió con total sinceridad
- No veo porque, es lo que corresponde en estas circunstancias-
Pestañeó un par de veces
- Claro, supongo que ese es el protocolo a seguir, aunque déjeme decirle que su petición me hace sentir un enorme conflicto-
Ella alzó su mano
- Quizás desee explicarme ese conflicto-
Sonrió casi no creyendo lo que estaba sucediendo
- Verá, una de sus estrellas ¿Seiya? arruinó mi vida y vive en este planeta aún sabiendo que no deseo eso, de hecho se lo he repetido un par de veces, así que por favor permítame apreciar la contradicción en todo esto-
Por primera vez en toda la conversación la Princesa se sintió incómoda
- No estaba al tanto de eso-
- No es su obligación estarlo-
Asintió
- No me corresponde pedir disculpas por los actos de Seiya pues ya no es mi guerrero-
- Nunca quise que pensara eso-
- Pero desea que Seiya pida disculpas-
Darien sonrió pues debía reconocer la astucia de la mujer que tenía enfrente
- Deseo muchas cosas, lamentablemente la mayoría de los deseos no se hacen realidad-
- Creí que tanto tiempo junto a la Princesa de la Luna le haría pensar más como ella-
La mención de Serena le hizo recuperar aquel mal humor que poco a poco le estaba abandonando
- Mi experiencia con ella es lo que me hace pensar así-
Kakkyu poco a poco comenzaba a entender las palabras de Taiki
- Bajo este escenario será muy difícil mantener un diálogo su Majestad-
Darien la miró fijamente por primera vez. Era una mujer muy bella, por la ropa que vestía se le veía un poco mayor pero a juzgar por sus rasgos no podía ser mayor que él, incluso se atrevía a decir que era un poco menor. Sus palabras eran precisas, decía exactamente lo que debía decir, sin más ni menos. Se preguntaba cuanto tiempo le habrá tomado aprender todo eso, quizás desde muy pequeña había sido entrenada para ello. No pudo evitar recordar a Serena, definitivamente tenían dos formas muy distintas de ejercer su cargo, quizás a Serena le hacía falta un par de clases con Kakkyu. Quizás a Kakkyu le faltaba aprender algunas cosas de Serena.
- Es usted una muy buena negociadora Princesa, ¿Dígame que desea realmente presentar sus respetos o conseguir un pase para sus ex guerreras?-
La Princesa sonrió y reconoció en el Príncipe una enorme perspicacia.
- Y debo decir que usted goza de una inteligencia asombrosa, incluso ve estrategias donde no las hay-
- Solo velo por los intereses de mi pueblo-
- Al igual que yo-
Los ojos de Darien adoptaron un aire filoso
- Su pueblo tiende a asentarse en mi planeta, disculpe si eso causa en mí una pequeña molestia-
La Princesa se irguió en su asiento y arrugó el ceño
- Hay cosas mucho peores que una sobrepoblación, intente lidiar con la devastación de un planeta-
- Sabe que este no es un problema de alta densidad-
Ahora la Princesa comprendía la perfección las palabras de Taiki. La posición de Darien con respecto a Seiya no solo era dura, era inflexible.
- Si se tratara de otras personas ¿no habría inconveniente verdad?
-Por supuesto que no- respondió al instante
El silencio los envolvió y ambos lo aprovecharon para recuperar la compostura.
-Al menos-comentó la Princesa-me tranquiliza saber que no siente aversión hacia mi gente-
-No por toda su gente- recalcó con voz grave
La Princesa finalmente se dio cuenta que hablar de ese tema con Darien no tenía ningún sentido. Era difícil hacer cambiar de opinión a una persona que había estado involucrada de forma tan directa en todo el embrollo y más aún si se trataba del único gran perjudicado en todo. Le incomodaba la apatía que sentía hacia Seiya y sus hermanos pues eran parte de su gente y los amaba, pero dejando a un lado eso no pudo más que solidarizar con su situación pues en cierta forma podía llegar a comprenderlo. La vida que le esperaba era demasiado dura como para vivirla solo, en Serena había descansado la posibilidad de hacer un poco más llevadera la enorme carga de su destino. Si ella hubiera tenido a su lado a esa persona especial y la hubiera perdido de manera tan tempestiva… quizás su reacción no habría sido tan diferente a la del Príncipe, después de todo sabía lo que era sentirse sola y eso es lo que veía en los ojos de Darien. Resentimiento y soledad.
Se puso de pie dando el aviso de que se retiraría, Darien también hizo lo mismo y allí ambos de pie se observaron atentamente.
- Seiya es una buena persona, nada de lo que ha hecho ha sido con la intención de hacerle daño. Siento mucho que todo haya resultado de esta forma para usted-
Una tristeza que hace bastante tiempo no sentía le embargó de pronto.
- Sinceramente yo también lo siento-
Y antes de que la Princesa agregara otra cosa él se le adelantó.
- Agradezco mucho su visita, habla muy bien de usted y si bien no estoy acostumbrado a estos gestos protocolares los valoro. No tengo problema en que usted esté aquí y si bien no le dí la bienvenida pues lo hago ahora-
Ella entendió que Darien estaba dando por terminada la plática y verdaderamente tampoco tenía mucho sentido seguir manteniéndola. Era como dar vueltas en círculo. Hizo una pequeña reverencia y la Princesa la respondió.
- Gracias, no esperaba menos de usted, estoy segura de que será un gran soberano-
Encontró nuevamente sus ojos e inesperadamente Darien le obsequió una pequeña sonrisa.
- Me gustaría tener esa misma seguridad-
Antes de tomar el pomo de la puerta la Princesa se dio la vuelta.
-Yo…- dijo dubitativa-Seiya siempre ha sido una de las personas más cercanas a mí, le quiero como a un hermano pero eso no quiere decir que no lamente todo lo que ha sucedido con usted-
Darien no tuvo respuesta para eso.
-A veces-continuó la Princesa-a veces me pregunto que tan bueno fue que él y la Princesa de la Luna se hayan conocido-
Los ojos de Darien a pesar de lo que cualquiera pudiera haber pensando o incluso lo que él pretendía representar no demostraban indiferencia sino que algo más. La Princesa Kakkyu comprendió que había demasiadas preguntas que el Príncipe aún se hacía.
-Y cual ha sido su respuesta-preguntó Darien con la voz cansada
Ella le miró por largo rato. Tal vez ellos tenían más en común de lo que hubiera pensado. Demasiadas dudas rondaban sus cabezas.
- ¿Honestamente? Aún no lo se-
*****SyS*****
Hola olaaaa mis qeridisimos lectores! aprovechando que tengo algo de tiempooo subi este capituloo! Como siempre les qiero agradecer por su paciencia, palabras lindas y positivas y sobretodo que se den el tiempo de leer mi historia! obviamente se escribe para que ustedes disfruten! asi qe gracias :)
Ahora con respecto al capitulo en si, me qise enfocar más en las historias paralelas a la prinipal, es que me fascinan tanto que termino escribiendo hojas y hojas de los personales secundarios! y tengo que acordarme que la historia se trata especialmente de Sere y Seiya! ademas asi dejo en suspenso el estado de Yaten jijiji!.
Podemos ver que Mina al fin reconocio que siente algo por Yaten a pesar de que intentó dejalo atras! en una escena que francamente me sacó lágrimas. Era ovbio que quería a Yaten pero faltaba que lo dijera! pero tambien siente algo por Thomas, y él sabiendo esoo quiere estar a a su lado ¿No les parece familiar esa historia? ¿Terminará Thomas transformandose en el amigo enamorado de la chica como Seiya? ¿O logrará obtener el corazon de Mina?, es tan bueno creo que lo amo!
Tambien vimos un poquito de Amy-Taiki son tan lindos ¿No? creo muy fehacientemente que son la pareja mas estable, especialmente porque Seiya y Sere volvieron a discutir ¿Que les estará pasando?
Tambien nos enteramos de los planes de Rei... ¿Logrará Serena mantener el secreto? ¿Se retractará Rei? ¿Se le unirá alguien en el viaje? Misterios misterios!
Por último la conversación de la Princesa Kakkyu y Darien fue bastante clara aunque el final un poco abierto. ¿No creen?
Bueno, espero que disfruten de mi capitulo, les envio un beso enorme a quienes me leen y especialmente a quienes me escriben, me inspiran y me alegran =) byeee
Sandykou8723: Ola amiga! gracias por seguir mi historia desde sus inicios y mas aun por compartir conmigo tus impresiones eso me ayuda no sabes cuanto! Espero que este capitulo sea de tu agrado, te envio un beso, esperando tu siguiente review, byeee
Polvo de estrellas: Ola amiga! que lindo es ver que a pesar de mis retrasos aún lees mi historia fielmente y es más yo te doy las gracias a ti por hacerlo y por supuesto permitirme compartir mi historia con todas ustedes, porque evidentemente son ustedes las que también van influyendo en ella, con sus puntos de vista y sus comentarios. Muchas gracias por tus palabras y espero siempre estar a la altura de ellas. Te envio un beso esperando leerte en la siguiente publicacion
OhDarling: Ola amiga! primero que todo bienvenida a mi historia, por lo que veo aún vas por los primero capitulos así que cuando ya me alcances espero con ansias saber que te pareció. te envio un abrazo y nos leeremos luego =)
Miriamelle: Amiga hola que felicidad ver tu review! en serio! perdon por las demoras! Que bien que te haya gustado el tema de la profundización de cada personaje, es algo que me gusta hacer, como para dar a entender la situación en la que se encuentran. Con respecto a Amy y Taiki quise reunirlos al fin en ese capitulo porque da a entender que a pesar de todo lo que está pasando aún hay cosas por las cuales luchar. En cuanto a Mina ella al fin ha admitido que quiere a ambos chicos, por lo menos el primer paso está dado, ahora falta decidicrse y todo eso se sabrá cuando Yaten despierte! y en cuando a Serena, ella tiene una pofunda pena que ni aún a Seiya se la puede confesar y que lamentablemente va a causar una pequeña brecha en su relación, lo que es un tanto entendible, Seiya no puede entender porque ella no puede confiarle eso si eran tan amigos en el pasado. Espero leerte en nuevamente siempre es un agrado encontrarme con los review de antiguas lectoras!. Te envio un beso y un abrazo amiga! byeee
Minafan: Amigaaa qee lindo leerte otra vez :) siemrpe siguiendo mi historia te doy las gracias por eso y por tus palabras! Creo que tus sospechas de que Seiya se parece demasiado a Alphonse se iran acrecentando con el paso de los capitulos y veremos como todos lidiarán con ello. En cuanto a Mina por fin reconocio que quiere a Yaten, lo que en cierta forma siempre supimos! ¿Que hara cuando Yaten despierte? que nervios! jiji. te envio un beso amigaa y espero leerte en el siguiente capitulo! byeee
Vannity Kou: amiga que alegria leerte una vez mas!1 jiji ¿Verdad que Taiki es un amor cuando se lo propone? por fin se atrevió a declararse y hacen una linda pareja que se está tomando las cosas a su propio ritmo. Con respecto a la doncella de Kakkyu tienes toda la razon en percararte de ella! eres buena observadora amiga! algo importante causará ese personaje ya en el proximo capitulo!. Ahora con Thomas el ya es parte del grupo, por el hecho de que Serena le confiara su secreto ya lo hace partícipe de todo lo que ocurra en él, y pronto veremos que intervendrá en la vida de Serena y marcará para siempre su relación con ella. En cuanto a Mina está hecha un lío, por un lado quiere que Yaten despierte para saber si lo que siente es amor y otra cosa y por otro lado tiene a este chico guapisimo y amoroso que no la dejará sola aunque ella decida querer a otro hombre! Y con respecto a Serena, tienes toda la razón, está optando por guardarse demasiadas cosas y a medida que los días avancen sin que Yaten despierte veremos cuanto realmente dependía ella de su relación con el chico y los efectos que provocará en todos. Te envio un beso amiga y nos leeremos en el siguiente obvio! besos
megumisakura: ola amiga! grazias por leerme y te espero en el siguiente capitulo besosss
Meryl88: amigaaaaaaaaaa tanto tiempo no? Espero que este capitulo tambien te guste, tiene algo de romántico y de dramatismo tambien, un poco de peleas y algo más! Muchas gracias por apreciar la escena entre Taiki y Amy, pienso que fue el momento y el lugar exacto para que ellos se confesaran, en cuanto a Sere y Seiya tienen algunas dificultades que esperemos puedan resolver y tienes razón Serena sufre en silencio y sin Yaten se acrecenta, pues hay algoque le impide compartir eso con Seiya y lamentablemente él tambien está resintiendo eso. Espero leerte en el siguiente amiga! te envio un beso y abrazos por monton!
Wendykou: amiga ola! gracias por tus palabras son tan lindas! jiji. ¿Que pasa con Seiya verdad? algo le sucede y a medida que los capitulos avancen nos iremos dando cuenta que es, en cuanto a Serena; el estado de Yaten está dejando ver cosas que antes no sabíamos de ella, cosas que comenzarán a notar los demás tambien!. Yaten despertará eso es sguro y no tendrá ninguna mala secuela, y solo en ese momento la confusión de Mina se resolverá, por el momento está enganchada de dos hombres los cuales darían la vida por ella ¿Así quien no se confunde? xD. Te envio un beso amiga! y espero leerte en el siguiente capitulo. Por cierto respondi tu mensaje a tu correo electrónico, cualquier otra cosa me escribes! besoss byeee
