Capítulo 35. ¿Qué harías por ella?

"En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser" (William Shakespeare).

Esa misma noche Sura, la doncella de la Princesa Kakkyu, caminaba raudamente por las calles de la ciudad no pudiendo dejar de apreciar cualquier cosa a su alrededor. Es que era todo tan nuevo y diferente a lo acostumbrado a su planeta, pero lamentablemente a pesar de su curiosidad no tenía mucho tiempo. Ya era tarde y no era recomendable que anduviera sola en lugares que no conocía bien, especialmente con todas las cosas de las cuales se había enterado. Pero Serena le había llamado, al parecer quería platicar con ella y simplemente no se había podido negar. En poco tiempo se habían transformado en buenas amigas.

Serena era divertida, jovial le encantaba conversar y a ella le gustaba oír todo lo que la chica quería decir así que congeniaban muy bien.

Incluso Serena le había acompañado a comprar algunas ropas y otras cosas, ya que le había dicho que no podía andar caminando con esos largos vestidos. No es que no fueran bellos- le había dicho- sino que llamaban mucho la atención y por como estaban las cosas, lo mejor era que ella y la Princesa pasaran completamente desapercibidas. La Princesa Kakkyu no estaba muy de acuerdo con usar otros atuendos pero a ella le fascinaba la idea de mezclarse con las personas de la tierra.

Y encontró que la ropa deportiva era su debilidad. En cuanto se la había probado supo que eso era lo que deseaba usar. Era cómoda, abrigada y en tantos colores y texturas. Y las zapatillas eran un sueño. Serena le había hecho probar un conjunto color rosa y blanco y unas zapatillas del mismo color. Ella dijo que le quedaba hermoso así que no se dijo más. Se lo llevó. Ella solo quería ese pero Serena había insistido en comprar otros en distintos colores, de todas formas- había dicho ella- era invitada de los Three Lights; las tiendas morían por servir a esos famosos cantantes, solo había bastado una llamada de Taiki para que postraran todo a sus pies. Era un poco incómodo pero Serena lo tomaba con naturalidad, así que ella había optado por hacer lo mismo.

Sura sonrió. Serena era una joven increíble, era todo lo que había esperado y mucho más. En el futuro sería una gran Reina, con un gran corazón y unos amigos que harían cualquier cosa por ella. Y un novio que daría la vida por verla sonreír.

De pronto se detuvo. El aire había cambiado. Si bien estaba frío de un momento a otro se puso gélido. Se abrochó la chaqueta y comenzó caminar más rápido. Tenía un mal presentimiento. Miró hacia su lado izquierdo. En la otra acera no había nadie por lo que estaba sola. El pelo de su nuca se erizó hasta que supo finalmente el objeto de su nerviosismo. Una mujer con un extraño traje le sonreía de forma despiadada. Intentó retroceder pero el miedo la paralizó

- Saludos Princesa-

Sura no respondió

- No esperaba tener la suerte de encontrar a su Majestad de la Luna deambulando a estas horas ¿Acaso nunca le advirtieron alejarse de la oscuridad?-

¿De que estaba hablando esta mujer?, ¿La estaba confundiendo con Serena? ¿Qué debía hacer decirle que estaba equivocada? Intentó dar un paso atrás pero se encontró con la pared. Cianna se acercó, parecía una pantera acechante. El corazón de Sura martilló fuerte.

- ¿Qué pasa Princesa? ¿Por qué no dices nada? Siempre hablas y hablas sin parar-

Lamentaba haber sido tan imprudente, probablemente moriría allí pues nadie tenía como saber lo que estaba pasando. El sudor comenzó a brotar en su frente al igual que las lágrimas. Ella no era una guerrera, no estaba preparada para esto, nunca podría hacerle frente. Cianna dio otro paso, aún no teniendo claro a quien tenía enfrente.

- Mi amo me pidió que le llevara a la Princesa de la Luna… pero no distinguió si viva o muerta. Tendré el placer de ser quien acabe con una leyenda-

Una enorme bola de energía fue lanzada directo hacia ella, pudiendo saltar a un lado y esquivarla solo a medias. Su brazo fue herido y parte de su pierna. Gritó de dolor e intentó ponerse de pie pero no pudo. Con su mano en buen estado se tocó la pierna que sangraba profusamente. Tapó la herida con ella y se mordió la mejilla para no llorar. Cuando Cianna le sonrió y sostuvo en su mano una nueva bola de energía cerró los ojos para no ver el momento en el que le impactara. Esperó segundos eternos pero el golpe nunca llegó. Lo que sintió fue como alguien la levantaba del suelo y la depositaba sobre lo que parecía césped

-¿Serena?- preguntó una voz grave

No podía abrir los ojos. Sintió como la sacudían de los hombros. Finalmente los abrió y se encontró ante una cara que le parecía ligeramente familiar. El hombre arrugó el ceño

- Tú no eres Serena-

Intentó ponerse de pie pero no pudo.

-¡Su majestad de la tierra que gusto verle!-gritó Cianna quien estaba a su espalda-este es día de suerte. Acabaré con dos Príncipes de una vez-

Darien no podía dejar de mirar a la chica herida, aún así se dio la vuelta y le sonrió a Cianna

- Eres una idiota. Esta no es la Princesa de la Luna, deberías de fijarte la próxima vez que intentes acabar con ella-

El rostro de Cianna se contrajo y sus ojos se cerraron hasta parecer solo rendijas

Era él- pensó Sura. Sabía que lo había visto en algún lado. La foto que Serena le había mostrado…era el Príncipe Darien.

-¡Imposible!- gritó la mujer- ¡entonces quien es esta impostora!-

Darien miró hacia el suelo en donde Sura le miraba con unos enormes ojos tan negros como la noche.

-No lo - respondió Darien secamente- pero creo que no te conviene decirle a tu señor que creías haber derrotado a la Princesa de la Luna cuando en realidad apenas si pudiste con una simple humana-

Cianna retrocedió. Su amo estaría realmente enojado. Se marcharía pero no sin antes hacerle una advertencia a Darien

- He sido demasiado condescendiente con usted pero la próxima vez veremos que tan poderoso el Rey de este planeta-

Desapareció tan rápido como había aparecido. Ya estando solos Darien se agachó para ayudar a la chica

- ¿Puedes caminar?-

Ella intentó hacerlo por tercera vez pero su pierna dolía mucho. Se le escaparon unas lágrimas y al ver toda la sangre comenzó a sentirse mareada. Darien notó como el color iba desapareciendo de su rostro así que la tomó de la cintura y pasó el brazo por detrás de sus piernas

-Te cargaré, será mejor que vayas a un hospital-

Sura rodeó su cuello con los brazos

- No… por favor no. Sólo déjeme cerca de mi casa-

Comenzó a caminar

- No puedo hacer eso, estás herida y a punto de desmayarte-

Sura respiró con más dificultad

- Dime donde vives. Te llevaré-

La chica negó rotundamente.

- No… usted no querría ir allí. Sólo déjeme lo más cerca posible-

Era imposible que dejara a esta chica, había ciertas reglas de caballerosidad que aún no perdía aunque se tratara de una extraña que lucía exactamente como su ex novia-

-¿Quién eres?- preguntó al fin

La sangre del brazo de Sura comenzó a empapar la camisa de Darien

-Soy Sura- respondió con un hilo de voz

Cerró los ojos y Darien le dio un golpecito en la mejilla para que no se desmayara

- Bueno Sura, yo soy Darien-

Ella asintió como ida

- Lo sé majestad y es por eso que insisto en que no se moleste en llevarme a casa. No querría hacerlo si supiera-

¿Quién era esta mujer que sabía de su identidad?, apresuró el paso pues ella no resistiría más tiempo

- ¿No eres de este planeta verdad?-

Tragó con dificultad mientra la cabeza se le iba hacia atrás

- No-

La sostuvo con más fuerza batallando consigo mismo acerca de lo que debía hacer. Se paró bajo una farola, la acomodó mejor de tal forma que su cabeza quedara sumida en su cuello.

- Escúchame Sura, no tengo idea de quien eres pero tengo algunas sospechas que por el momento olvidaremos, solo dime donde vives para que alguien te ayude con estas heridas, te lo ordeno-

Sura alzó la cabeza y se encontró con los ojos azules más profundos que había visto en su vida. Darien asintió para indicarle que todo estaba bien aunque en realidad nada lo estaba. De todas formas cedió.

-Está bien… se lo diré-


Serena se encaminó rápidamente hacia su casa pues ya estaba oscureciendo y no era prudente andar sola en la noche. Ella misma había pedido a sus amigos cuidarse, después de lo que había sucedido con Yaten no debían de bajar la guardia así como así, pero Rei vivía en sentido contrario. Le había prometido llamar a un taxi pero la verdad es que prefería caminar pero nunca pensó que estaba ya tan oscuro. Además le había pedido a Sura ir a su casa y no deseaba tenerla esperando. No sería nada de educado.

Sonrió. Era extraño como le apreciaba a pesar de conocerla desde hacía muy poco. Desde aquella vez en que le había escuchado acerca de Rini un vínculo se había formado entre ellas, después de todo nadie más sabía esas cosas. Solo había confiado en ella y por el momento no se había equivocado.

Miró de un lado hacia otro estando alerta ante cualquier movimiento extraño, aunque eso se viera paranoico. De pronto escuchó un ruido detrás de ella y el pulso se le aceleró. No quería mirar hacia atrás porque le aterraba encontrarse con el enemigo así que decidió acelerar el paso.

Cuando oyó el ruido otra vez llevó la mano a su pecho y sostuvo su broche decidida a pelear. Cerró los ojos y se dio la vuelta. Lo que se encontró la sorprendió más que el mismísimo Alphonse.

- ¡Rayos Setsuna!-

La chica se detuvo frente a Serena con el mismo rostro impasible de siempre

- ¡Que pretendes matarme del susto!-

El pecho de Serena se agitaba debido a la adrenalina

- Lo siento mi intención no fue asustarte-

- Entonces porque me sigues como un gato en la oscuridad-

Setsuna abrió la boca para responder pero rápidamente optó por decir otra cosa

- Esta también es la dirección de mi casa-

Serena se cruzó de brazos no creyéndoselo ni por un segundo

- Deberías inventar algo más convincente-

Setsuna vio como el rostro de Serena la escudriñaba y no pudo menos que sonreír ante eso

- Vengo de ver a Hotaru, ella está viviendo por el momento con Darien… además te vi caminando sola y hay cosas muy peligrosas en la noche, eres la última persona que debería exponerse de esta forma-

-Creo que puedo cuidarme sola y por otro lado-respondió Serena cambiando el peso hacia su otra pierna-¿Hotaru está viviendo con Darien?-

Setsuna asintió

- Tuvo un pequeño desacuerdo con Haruka así que prefirió alejarse por un tiempo ¿Te sorprende?-

Serena lo meditó. Recordaba que muchas veces los cuatro- Rini. Hotaru, Darien y ella- habían compartido amenamente hasta el punto de parecer una verdadera familia… ¿Si Hotaru veía en Rini una hermana porque no ver en Darien a un padre?-

- La verdad es que no. Darien siempre fue muy protector y considerado con Rini y todo lo que se relaciona a ella-

Setsuna la evaluó con la mirada

- También pienso lo mismo-

Ambas se quedaron allí paradas sin hacer nada

-Entonces- dijo Serena metiendo las manos dentro de sus bolsillos-que hacemos. ¿Voy yo adelante y detrás como antes? ¿O esperas a que me vaya y luego caminas tú?-

-Que te parece- dijo Setsuna dudando un poco- ¿Si caminamos una al lado de la otra?me parece bastante ridículo caminar en fila india-

Serena arrugó el ceño aún no entendiendo lo que estaba sucediendo. Hacía solo unos días habían estado a punto de enfrentarse y ahora le proponía esto. La sensación de que algo no estaba bien crecía dentro de ella cada vez más.

- Si deseas caminar entonces vamos, es tarde y no quiero estar a esta hora aquí-

La rubia decidió ponerse en marcha sin esperar si Setsuna caminaba con ella o no. Luego de un rato ésta la alcanzó y emprendieron la marcha

- Es extraño que andes sola, tus amigos y ese chiquillo no se separan de tu lado-

Serena obvió ese comentario despectivo pues la verdad lo menos que deseaba era pelear con otra persona ese día

- Estaba con Rei en el hospital pero ella vive hacia el otro lado así que…-

-¿En el hospital?- preguntó Setsuna con algo más de atención en la plática.

Serena se mordió el labio. Había revelado más información de la que debía, aunque pensándolo bien… Yaten era una celebridad, el tema de su "accidente" había sido publicado en todos los periódicos y revistas de la ciudad así que ocultarlo sonaba bastante tonto

- Nos turnamos para acompañar a Yaten, para que no esté solo-

Setsuna guardó silencio, evidentemente sabía todo lo que estaba pasando así que fue mucho mejor para Serena que no pidiera detalles

-Era de esperar que eso sucediera- dijo al rato

Serena alzó la vista

- ¿Disculpa?-

- El enemigo apareció justo en el momento en el que ellos llegaron al planeta, vino tras de ellos así que era inminente que sucediera-

"No te sulfures" se repetía Serena, debía de conservar la calma

- El enemigo no vino tras Yaten, su objetivo era Mina. Yaten solo quiso protegerla-

- Una acción bastante estúpida, un ser corriente tratando de proteger a una guerrera-

En eso no estaba tan equivocada

- No hubo tiempo de pensar, creo que cualquiera habría hecho lo mismo con o sin poderes-

- Pero no es lo correcto y una guerrera lo sabe-

Setsuna le miró de reojo

- Lo sabemos y pretendo que no vuelva a ocurrir-

- Difícilmente lo logres-


El timbre del apartamento sonó.

-¡Seiya abre deben de ser la comida! Y la próxima ¿Podrías pedir otra cosa que no sea pizza? Me tiene harto- le gritó su hermano

El chico quien se encontraba recostado en el sofá viendo una película saltó para abrir la puerta. Lo que se encontró fue impactante.

-¡Sura!- exclamó asustado

Abrió la puerta de par en par poco importándole que quien la cargaba era el mismísimo Darien, que entró a grandes zancadas y depositó a la chica en el sofá que anteriormente estaba ocupando Seiya

- ¡Taiki trae medicinas y avísale a la Princesa Kakkyu que Sura está herida!-

Taiki asomó la cabeza desde la cocina y al ver lo que estaba pasando en la sala corrió hacia el baño a buscar todo lo necesario para atenderla.

Darien la acomodó bien y se hizo hacia atrás. Seiya tomó su muñeca y comprobó que tuviera pulso.

-Solo está desmayada- dijo Darien- pero tiene una herida en el brazo y creo que la pierna está más lastimada-

Seiya se levantó y le hizo frente

- ¿Me puedes explicar que rayos pasó y como es que tú estás involucrado?-

En eso, Taiki y la Princesa Kakkyu hicieron su aparición. Ella corrió muy pálida hacia donde estaba su amiga y tomó su mano

-Mi pobre Sura- susurró afligida- que te sucedió-

Taiki sacó un par de vendajes, alcohol y pinzas para limpiar las heridas. Darien aún seguía sin entender como es que la chica era tan parecida a Serena

-Sigo esperando- rugió Seiya

Solo en ese momento Darien le prestó nuevamente atención

- Al parecer Cianna la confundió con Serena y la atacó. Cuando la encontré ya estaba herida. No quiso ir a un hospital sino que a su casa así que la traje-

Los puños de Seiya se cerraron en el mismo instante en el que Darien nombró a Serena ¿Qué hubiera pasado si Cianna…? No quiso ni pensarlo. Darien parpadeó un par de veces. Algo extraño había sucedido con Seiya… pero había sido tan rápido que no pudo detectarlo a tiempo. Eso le intrigó

-¿Porqué la ayudaste?- preguntó rudamente

Darien rió

- Llevo bastantes años protegiendo a las personas de este planeta. Deberías saberlo-

-Ella no es de este planeta sino que de Kimmoku. Deberías saberlo- respondió Seiya en el mismo tono

Darien miró a la Princesa Kakkyu quien acariciaba el cabello rubio de Sura

- La Princesa Kakkyu y yo tenemos un arreglo-

Seiya apretó la mandíbula

- ¿Qué tipo de arreglo es ese?-

-Seiya ya es suficiente- dijo la Princesa poniéndose de pie-deja de agobiar al Príncipe, él ayudó a Sura y eso es lo que importa-

La rabia se revolvió en el estómago de Seiya como un verdadero fuego mientras que Darien nuevamente analizaba que es lo que pasaba con el chico que no podía detectar. La Princesa se situó junto a Darien

- No se como agradecer lo que ha hecho esta noche por mi compañera. La ha salvado de una muerte segura, mis respetos hacia usted Príncipe son enormes-

Hizo una reverencia a la que Darien respondió con un asentimiento. Seiya cerró los ojos. No podía soportar como es que veneraban a un tipo como Darien, sobretodo después de todo lo que había hecho.

Taiki terminó de curar las heridas de Sura y la tapó con una manta. Botó las gasas sucias en una bolsa, las dejó en el basurero y lavó sus manos en la cocina

- Ella estará bien solo está cansada. La herida del brazo solo es superficial, pero la de la pierna me preocupa. Si mañana no amanece algo cicatrizada tendremos que llevarla al hospital-

Todos asintieron. El reloj sonó y dio las diez de la noche. Darien miró nuevamente el rostro de Sura. Así con los ojos cerrados…era la imagen de Serena. Sintió como la mirada de Seiya le penetraba el cerebro, era como si supiera lo que estaba pensando así que antes de enfrascarse en una pelea mucho peor decidió retirarse.

-Darien espera- le dijo Taiki

Éste se dio vuelta

- ¿Estás herido tú también?-

Darien alzó las cejas sorprendido. Taiki apuntó hacia su hombro izquierdo. Se tomó la camisa y efectivamente una gran mancha de sangre cubría su hombro.

- No, no es mía, el brazo de Sura sangraba mucho, así que se empapó en mi camisa-

Taiki sonrió levemente

- Me alegro que no te haya pasado nada-

No supo que responder a eso. Se movió hacia la puerta a giró la perilla

- Muchas gracias por lo que has hecho por nosotros-

Se quedó un momento ahí y asintió antes de salir definitivamente del lugar.


El orgullo de Serena sufrió un pequeño golpe

- Muchas gracias por el voto de confianza Setsuna realmente eso me hacía falta-

Aceleró un poco el paso, necesitaba llegar pronto a su casa. Esto se estaba volviendo cada vez más incómodo y además tenía mucho frío.

- No lo digo especialmente por ti, lo digo por él-

De lo último que Serena quería hablar era de Seiya y menos aún con personas que lo odiaban

- Cuando estés en peligro no lo podrás detener, no te hará caso porque es un chico inmaduro e impulsivo que no mide sus actos. No se dará cuenta que si interviene en vez de ayudarte te perjudicará, porque estarás más preocupada de lo que le suceda a él que del próximo movimiento del enemigo-

Serena apretó los puños fuertemente. Era una de las cosas que más temía, Yaten ya lo había hecho por Mina con nefastas consecuencias. Nada le aseguraba que bajo las mismas circunstancias Seiya no hiciera lo mismo. Ella le había hecho prometer a todos sus amigos que no se enfrentarían nuevamente al enemigo en solitario pero en batalla ¿Como lograría que Seiya se mantuviera al margen de todo sin herirle ni hacerle sentir desplazado?

- Darien muchas veces me defendió aún a costa de su seguridad, nunca escuche que dijeras de él las cosas que dices de Seiya-

- No creo que sea necesario que te recuerde las muchas diferencias que existen entre ellos, no eres tonta y sabes a lo que me refiero. Cuando llegue el momento de la verdadera batalla tendrás que elegir entre luchar con él atravesado en tu camino o dejarle claro el lugar que le corresponde en la historia-

Serena dejó de caminar pues ya no lo soportaba más

- ¿Y que pretendes que haga que lo amarre a la pata de una mesa y lo deje ahí mientras me voy a pelear? ¡Me ama y desea estar conmigo!-

La calma de Setsuna realmente exasperaba a Serena.

- Si te ama como él dice sabrá comprender, de no ser así demostrará lo que siempre hemos pensado, que nunca ha estado a la altura de lo que eres-

-¿Qué pretendes Setsuna?- exclamó Serena-¿Seguir dándome razones por las cuales no debería estar con Seiya? ¡Estoy enamorada y no hay nada que digas que me haga sentir otra cosa!-

El grito de Serena hizo eco en la noche y el frío caló sus huesos. Estaba helada, molesta y desesperada por llegar a su casa, recostarse en su cama y olvidar gran parte de ese día.

- ¿Sabes que? esta plática no tiene ningún sentido, de hecho sabía que pasaría pero pensé por un segundo que podrías llegar a entenderme, obviamente me equivoqué-

Se dio la vuelta y se encaminó a su casa

-¡Ódiame no me importa, pero sabes que digo la verdad!-gritó Setsuna pero Serena no se volvió y continuo su camino. Setsuna se quedó allí mismo observando como la rubia huía de la verdad.

-Tarde o temprano ese día llegará- susurró para sí misma- lo se tan bien como tú-


Dos horas más tarde el timbre de la puerta sonó, dando una prueba más de que el día nunca se terminaría. Taiki salió de la cocina. Era Serena quien vestía prácticamente en piyama. Estaba pálida como un fantasma y en sus ojos el reflejo mismo de la aflicción.

- Hola Taiki, siento venir tan tarde pero me preocupé muchísimo ¿Como está?-

Él le sonrió y la dejó pasar. Aún no habían querido mover a la chica del sofá al menos no hasta que despertara. Serena dejó su bolso a un lado y se agachó para tomar la mano de Sura y estrecharla.

- Lo siento tanto… todo esto es mi culpa-

No pudo evitar que el rostro se le contrajera de la tristeza.

Taiki acarició su hombro

- No es tu culpa, ella solo estuvo en el lugar equivocado, en el momento equivocado-

- Pero yo le dije que me fuera a visitar, fui una inconciente. Pensé que el enemigo no la reconocería pero claro… con esa ropa tan común, es casi igual a mí-

Acarició su rubio cabello tan parecido al de ella

- Afortunadamente nada malo le pasó, al menos está viva y sus heridas al parecer no son de cuidado-

Serena se puso de pie y se cruzó de brazos

- ¿Es cierto lo que me dijiste? ¿Darien fue quién la salvó?-

La puerta de la habitación de Seiya se abrió quedando sorprendido al ver a Serena allí

- ¿Bombom que haces aquí?-

Caminó hacia ella, la abrazó y depositó un beso en su frente.

- Vine en cuanto Taiki me contactó-

La miró de forma seria

- Te he llamado cientos de veces a tu casa y el móvil no lo contestas ¿Dónde estabas?-

Discutiendo con Setsuna por ti- pensó en decirle pero para que crear más tensión de la que ya había entre ellos

- Solo me retrasé platicando con Rei y se me hizo tarde-

Serena se separo del chico aún un poco incómoda por la discusión que habían tenido en la mañana

-Taiki- dijo Serena buscando al otro hermano Kou-¿Escierto?¿FueDarien?-

- Si. Por lo que comentó se encontró con Cianna amenazando a Sura, creyendo que eras tú y en cuanto él se dio cuenta que efectivamente no se trataba de ti se lo dijo al enemigo y se retiró-

Serena se sentó en el borde del sofá

- ¿Darien también me confundió?... que extraño-

Seiya rodó los ojos

- Que esperabas, es un idiota-

A Serena le molestó más de lo normal que Seiya hiciera ese comentario. Se sintió irritada.

- Lo digo porque yo no podría confundirlo aunque existieran mil como él, lo mismo le debe pasar a él conmigo. Eso significa que aún no se recupera del todo-

Se enfrascó en sus pensamientos. Darien la había confundido así que en ese instante… quiso defenderla a ella. Después de todo lo que le había dicho, después de todo lo que le había hecho, aún se arriesgaba para ir en su ayuda, aún era capaz de hacer algo por ella. Definitivamente había algunos hábitos difíciles de dejar. Sonrió al imaginarse el rostro de Darien al percatarse que no se trataba de ella ¿Qué habrá sentido? ¿Alivio o decepción?

- ¿Que es tan gracioso?- preguntó Seiya con un filo de molestia en la voz

Serena alzó la vista

- Solo estaba tratando de imaginar a Darien defendiéndome o en este caso a Sura-

Seiya bufó

- ¿Te complace eso?-

Taiki se removió incómodo mientras que la irritación de Serena se instaló directamente en su cabeza y se expandió por todo su cuerpo. No iban a tener una nueva discusión por Darien, estaba harta de eso. Así que decidió lo mejor que podía hacer; ignorar a Seiya.

-Taiki- le llamó pasando por alto el comentario mordaz de su novio-¿Alguna otra cosa relevante que Darien haya dicho?-

Pensó por un momento

- Creo que no, eso fue todo-

Miró a Seiya de reojo para luego concentrarse nuevamente en la conversación

- ¿Él estaba bien, me refiero a herido o algo así?-

Eso era más de lo que Seiya podía soportar.

-Maravilloso- susurró y se encaminó a la cocina a terminar lo que Taiki estaba haciendo

Serena suspiró y tocó su frente. Se sentía un poco rara

-¿Te sientes bien Serena?- murmuró Taiki acercándose más

Ella pasó una mano por su cuello y cerró los ojos mientras Seiya hacía algo con la vajilla, algo que podía interpretarse más como destruir que lavar.

- La verdad es que no, creo que estoy un poco afiebrada-

Taiki tomó su temperatura con el dorso de su mano y asintió

- Es verdad, tienes fiebre-

Serena se puso de pie y recogió el bolso de suelo

- Será mejor que me vaya, ya es tarde y ahora que sé la condición de Sura puedo estar tranquila…aunque me preocupa que Cianna esté rondándonos-

La cara de aflicción de Serena era obvia. Taiki lamentó por todo con lo que Serena estaba cargando.

- Hallaremos la forma de frenarla y de mantenernos protegidos. Debemos de agradecer que lo de hoy no fue nada…y la próxima vez que suceda…-

Serena asintió

- La próxima vez tendremos que ponerle un alto a esto-

Ambos se encaminaron a la puerta.

- No puedes irte sola, no así. Deja que Seiya te lleve, o yo o si quieres marcamos a un taxi-

Negó sonriendo

-No te preocupes. Mi padre está afuera esperando en el auto. Le tuve que decir que venía en busca de un libro sin el cual no podía resolver la tarea. Pero gracias de todas formas- Volteó a ver hacia la cocina con aire de tristeza. Le sonrió a Taiki y le abrazó

- Despídeme de él-

Serena se fue y bajó raudamente hacia el primer piso. La actitud de Seiya le dolía. Un momento era dulce y al segundo después se comportaba brusco y ofensivo ¿Cómo no se daba cuenta de lo mucho que lo necesitaba?, sacó un pañuelo de su bolso antes que el estornudo se hiciera presente. Al parecer se iba a enfermar. Perfecto. Todo era simplemente perfecto.

Taiki caminó hacia la cocina y se afirmó en el marco de la puerta. Seiya estaba batallando con un sartén, limpiándolo con tal fuerza que prácticamente ya se podía ver a través de él.

- Serena ya se fue, me dijo que te dijera adiós-

Seiya aún con el ceño fruncido echó a correr el agua para sacar lo que quedaba de espuma

- Eres un tonto Seiya por hacer esos comentarios y esos desplantes de niño caprichoso. Quizás al principio podrían haber tenido justificación pero ahora…no vienen al caso. ¿Además que hubieras preferido que dejara a Sura tirara en el suelo? ¿Y si hubiera sido Serena?-

Dejó la vajilla sobre la encimera, sacó un pedazo de papel y se secó las manos tirándolo luego a la basura y pasando junto a su hermano

- Serena está enferma-

Eso logró captar su atención. Se detuvo.

- Si hubieras estado un poco menos interesado en Darien y más interesado en ella te habrías dado cuenta. Creo que los problemas le están pasando la cuenta ¿Pero eso a ti que te importa verdad?-

Taiki le dio una última mirada y caminó hacia su pieza. Seiya se quedó allí congelado y mientras su cabeza se enfriaba y la cordura volvía a él pudo ver con más claridad el error que había cometido. Prácticamente saltó hacia su pieza, tomó las llaves del apartamento y salió corriendo para ver si podía alcanzarla. Tenía que disculparse y ver como se encontraba bombom. Bajó por las escaleras pues seguro sería más rápido pero cuando llegó al primer piso ya no había nadie. Buscó al conserje.

-¿Vio pasar a una chica rubia y linda por aquí?-

El hombre ya adulto le miró y asintió

- Pasó por aquí hace un momento pero ya se fue. Subió a un auto que le esperaba. Se le veía bastante triste-

El abatimiento se tomó el corazón de Seiya. Recostó la mitad del cuerpo en el aparador de la recepción. Ahora tendría que esperar hasta mañana e ir a su casa a visitarla, pasaría toda la noche pensando en ella, sin saber como está, preocupado por su estado tanto por el físico como el emocional.

-Uhm- dijo el conserje- ustedseveigualopeorqueella-

Seiya apoyó un codo y descansó su cabeza

- ¿Que me diría si le dijera que yo soy el responsable por la tristeza de la chica?-

El hombre alzó las cejas e hizo un mohín

-¿Honestamente?- Seiya asintió- pues que es un tonto-


Cianna había prolongado todo el día esta inquietante visita. De alguna forma Alphonse todo lo sabía y aunque su ceguera era evidente su poder reemplazaba con creces a su carente sentido. Se hizo presente frente a él. Ya la esperaba

- Que regalo me traes ¿Está mi Princesa contigo?-

Cianna se irguió

- No amo…hubo algunos inconvenientes-

El rostro se le endureció

- Siempre las mismas excusas Cianna mi paciencia ya se agota…de hecho creo que ya está agotada-

En un rápido movimiento tomó a Cianna del cuello y la apretó. Ésta no podía respirar

- ¡Amo… por favor! ¡Pensé que era ella la tenía en mis manos!-

El agarre se hizo más fuerte

- ¡Me estás mintiendo!-

-¡No!- exclamó ella con lágrimas en los ojos-¡Le juro que lucía igual a la Princesa!¡Su mismo rostro, su cabello,todo!-

Respiró sobre su cuello

- ¡Y porque no la trajiste aquí!-

Intentó tragar pero no pudo

- ¡El Príncipe de este planeta me lo impidió y es ahí cuando me di cuenta que no se trataba de la Princesa!-

La saltó y comenzó a caminar por un lugar que ya conocía lo bastante bien como para no caer. Era imposible que hubiera alguien igual a ella. Era única ¿Pero porque su súbdita le mentiría con algo así?, este intrigante descubrimiento le hizo sentir verdadera emoción.

- ¿Puedes jurarme que estás diciendo la verdad?-

Ella bajó una rodilla al piso

- Se lo juro. Hay alguien igual a la Princesa de la Luna en este planeta-

Sonrió complacido. Esto daba un nuevo giro a todos sus planes. Estaba aburrido de esperar sentado a que Cianna hiciera algo, llegaba meses buscando las sortijas y no había ningún resultado. Así que era hora de actuar y salir de la inactividad en la que se encontraba.

- Mi querida Cianna… has sido una leal súbdita. Me has cuidado bien y te lo agradezco-

El corazón de la mujer se aceleró. Las palabras sonaban bien, pero eran dichas con una macabra intención

- Yo solo vivo para servirle-

-Bien-dijo él acercándosele-eso está bien porque ahora te tengo una nueva misión-

La ayudó a ponerse completamente de pie

- Lo que sea que ordene-

La tomó del rostro y la sostuvo con fuerza

- He esperado por largas semanas a que cumplas con lo que te ordené y no lo has hecho. También he esperado mucho para que mi problema sea solucionado… y lo que me has contado me interesa tanto que tengo que verlo por mí mismo-

Ella se tensó

- Que…que…quiere decir con eso amo-

Él sonrió inocentemente

- Que tú me prometiste los ojos de Sailor Venus y no lo cumpliste así que ahora tomaré los tuyos y veré el mundo a través de tus ojos ¿Te parece un buen trato?-

El rostro de Cianna se desfiguró por el terror. Alphonse rió de forma audible, sin saber que eso sería lo último que Cianna recordaría.

Desde ahora en adelante haría las cosas por sí mismo, después de todo...era la única forma para que resultaran.

Alphonse estaba de vuelta y esta vez haría cualquier cosa por lo que anhelaba.


Serena creía haber pasado la peor noche de toda su vida. En serio, no exageraba. No recordaba la última vez en la que un resfriado la había echo sentirse tan mal. Bueno, si recordaba su último resfrío y como los cuidados de Mina la habían dejado casi en coma.

Se rió pero la risa derivó en un ataque de tos y en una nueva oleada de estornudos.

Luego de superar ese episodio se sentó en la cama para tomar un vaso de agua. Alguien llamó a la puerta.

- ¿Si?-

- Hija soy yo-

Serena dejó el vaso sobre su mesita de noche

- Pasa-

Mamá Ikuko entró con una bandeja de comida en una mano y con un termómetro en otra. Se sentó y tanteó la frente de su hija

- ¿Cómo te sientes?-

Se tiró sobre las almohadas

- Mal. Me duele la cabeza y cada hueso del cuerpo-

Mama Ikuko agitó un poco el termómetro y lo puso en la boca de Serena. Unos minutos después lo sacó y arrugó el ceño

- Tienes fiebre. Quizás será mejor que llamemos al médico o te llevemos al hospital-

Serena abrió los ojos

-No existe ninguna posibilidad de que vaya a un hospital, salvo para ver a Yaten-

Su madre sonrió ante la aversión de su hija por los hospitales

- Entonces déjame llamar al doctor-

Negó

- Solo dame la medicina y estaré bien. Necesito descansar y dormir-

Ikuko le miró preocupada y sacó dos tabletas. Serena las tomó y las tragó con un sorbo de agua.

- Al menos come algo hija-

Serena miró hacia la bandeja que se veía apetitosa pero por muy extraño que pareciera no tenía hambre. Era como si su estómago estuviera acalambrado. Además su paladar estaba inflamado y sus amígdalas las sentía como dos enormes pelotas de fútbol así que le era casi imposible tragar otra cosa que no fueran líquidos.

- No tengo hambre mamá-

Cerró otra vez los ojos

- Al menos come esta sopa que te he preparado. Últimamente no estás alimentándote bien lo he notado y con este resfrío te debilitarás aún más. Vamos hazlo por mí, te la daré como cuando eras pequeña-

Serena rió y abrió la boca para que su mamá la alimentara-

- Eso así es. ¿Ves lo rica que está?-

Realmente estaba deliciosa. Abrió la boca otra vez para recibir una nueva cucharada.

- Esta riquísima. Gracias mami por ser tan buena-

Limpió su boca y levantó la mano para darle otro sorbo

- Solo estoy preocupada por ti. Estos días has ido de un lado a otro, del colegio a la casa, de la casa al hospital apenas te detienes para comer, es por eso que estás débil y el resfriado te atacó con más fuerza… además soy tu madre y se cuando mi hija no está bien-

Serena echó la cabeza un poco hacia atrás. La medicina estaba haciendo efecto, estaba comenzado a aturdirse.

- ¿Qué quieres decir?-

Le dio una última cucharada de sopa y retiró la bandeja

- A que te conozco y se cuando estás alegre, enojada, triste o enferma-

Serena se acostó solo dejando al descubierto su rostro, los ojos le pesaban.

- Por supuesto que estoy enferma madre y triste por muchas cosas. Por lo de Yaten principalmente-

Asintió

- Pero son las otras cosas las que me preocupan, lo de Yaten lo sé, pero lo otro me es desconocido-

Suspiró. Estaba demasiado enferma y cansada como para negar o esconder lo que le sucedía. Pretender que todo estaba bien era algo realmente agotador y a medida que la medicina daba vueltas por su sistema las ganas de sacar todo afuera aumentaban.

- De un tiempo a esta parte Seiya y yo estamos discutiendo por todo. La cosa más pequeña y ¡plaf! se desata la guerra-

Ikuko asintió

- Eso debe ser duro-

- Ni te imaginas ni siquiera podemos estar cinco minutos sin terminar peleando. Es desgastante ¿Sabes? y muy frustrante ¿Te imaginas lo que es querer besar a tu novio con tantas ganas pero en vez de eso tengas que soportar como te reclama por cosas que ni siquiera sabías que eran un problema?-

Su madre sonrió y acarició su cabello tiernamente. Estaba pestañeando con dificultad, seguramente no se acordaría de mucho el día de mañana. De todas formas le aliviaba saber que era lo que la tenía así de extraña

- Puedo llegar a entenderte. Es normal sentirse así. Cuando uno decide estar con alguien es para quererse no para discutir-

Serena se sentó en la cama y apuntó a su madre

- ¡Eso es a lo que me refiero! ¿Porque no me pasas el móvil para que hables con ese novio mío y se lo expliques? Quizás a ti te escuche-

Dieron unos toques en la puerta. Era Kenji

- ¿Hija como te sientes?-

Serena le sonrió y abrió los brazos. Su padre miró a Ikuko y caminó hacia su hija dándole el abrazo que ella demandaba

- ¡Ahora que están mis dos padres aquí estoy mucho mejor!-

Kenji alzó una ceja mientras Ikuko sonreía

-Son las medicinas- le susurró al oído-no ha comido casi nada así que la golpearon más fuerte. Pronto se quedará dormida-

Asintió y besó la frente de la rubia

- Escucha hija. Tienes visitas pero primero quise venir a ver como estabas-

Serena ladeó su cabeza

- ¿Quién es?-

- Es Seiya-

Serena se tiró sobre las almohadas de forma brusca bastante más grogui que antes

- Dile que pase-

Kenji miró a su esposa y ésta asintió. Salió de la habitación y al minuto volvió con Seiya. Se le veía nervioso y agotado. ¿También estaba enfermo?, quizás lo había contagiado… aunque era bastante difícil ¿Cuándo había sido la última vez que lo había besado o tomado su mano? Parecían siglos… a menos que el resfrío hubiera evolucionado y ahora se trasmitiera por telepatía…eso le produjo un poco de risa. En realidad era bastante gracioso, tal vez su vocación era ser comediante…

- ¿bombom?-

Serena le miró aún con risa, se acomodó mejor en la cama

- ¡Seiya que sorpresa! ¿Dime has venido a regañarme por no contestar el móvil o tal vez hice algo que no te gustó mientras dormía?-

Seiya se congeló en la entrada de la habitación y miró a Ios padres de Serena ocultando apenas la vergüenza. Kenji arrugó el ceño mientras que Ikuko abría la boca aunque no se le ocurrió nada coherente.

-Son las medicinas- dijo al fin- la aturdieron un poco-

La miró otra vez. No había sido buena idea venir

- Tal vez sea mejor volver mañana -

- ¡Pero si ya estás aquí que más da!-

La madre de Serena se puso de pie y besó a su hija en la cabeza

-Trata de no decir todo lo que se te venga a la cabeza o sino tendrás bastantes cosas de que arrepentirte mañana. Te quiero-le susurró al oído

Serena recuperó por un momento la cordura y asintió. Su madre caminó hacia la puerta no sin antes dar un apretón en el brazo a Seiya y sonreírle.

- Vamos Kenji, ellos necesitan platicar-

Se lo llevó prácticamente a la rastra. Cuando ya estaban solos Seiya cerró la puerta y se sentó en el asiento que antes ocupaba la madre de Serena. Ésta tomó un poco más de agua. Ahora se sentía adormilada y los ojos se le cerraban por lo que era un doble esfuerzo mantenerlos abiertos

-Que haces aquí Seiya- le dijo recostándose-ayer apenas si me hablaste y hoy apareces con esa cara de cachorrito triste y abandonado-

Seiya tomó el flequillo de la manta en la que Serena estaba envuelta y la enrolló en uno de sus dedos

- Quizás tengo esta cara porque sí estoy triste y preocupado por tu salud-

Ella se apoyó en un codo

- ¿Eso fue antes o después de que me dejaras en tu apartamento hablando sola con Taiki?-

La mirada grave de Seiya no la perturbó

- Lo siento tenía que preguntar-

Seiya dejó la silla y pasó a sentarse sobre la cama. Pasó la mano por su mejilla

- No vine a discutir bombom, vine a pedirte disculpas por la forma en la que reaccioné ayer. Cuando me di cuenta… bajé a buscarte pero ya no estabas. Pensé en seguirte pero ya era muy tarde y es por eso que he venido hoy-

Aunque no quería reconocerlo, el que la haya seguido le gustó. Le sonrió un poco pero luego volvió a su postura "aún estoy molesta contigo"

- No deberías tocarme puedo contagiarte-

Importándole muy poco la advertencia pasó el pulgar por los labios de Serena y bajó la cabeza. La besó lenta y profundamente hasta que Serena se separó rápidamente de él, buscó un pañuelo y alcanzó a capturar una seguidilla de estornudos. Seiya se rió y puso una cara de asqueado.

- Eso fue muy asqueroso bombom-

Serena lanzó su pañuelo al basurero y se recostó en la cama

- Quizás sea alérgica a tus besos. Como ya casi nunca nos besamos estoy desarrollando anticuerpos, además si tanto te desagrada solo vete-

Seiya volvió a tener ese aire melancólico

- ¿Acaso no me perdonarás?-

Serena bostezó y se acostó de lado para verle mejor

- Eso depende-

-Aja- dijo Seiya acercándome más- una condición-

La chica se corrió hacia el lado opuesto de la cama y desenvolvió la manta

- Ven quiero saber algo-

Seiya se quitó los zapatos y se subió a la cama, enrollándose junto con Serena en la manta. Se le acercó y pasó su brazo alrededor de su cintura mientras que ella se apoyaba otra vez sobre su codo.

- ¿Qué es lo que pensabas hacer antes de que les hiciera prometer no enfrentarse al enemigo si podían evitarlo?-

El tono de Serena era serio, era como si la medicina le hubiera dado el valor para preguntarle aquello que había rondado en su cabeza por días. Benditas píldoras.

Seiya no se movió, de hecho ni siquiera parpadeó era como si hubiera estado esperando que Serena le abordada con algo así

- ¿Para que me lo preguntas? Creo que sabes la respuesta-

- Quiero que me lo digas-

Seiya suspiró intentando mantener la conversación a ese nivel

- Quería perseguir a esa mujer y matarla-

Un escalofrío recorrió el cuerpo de Serena y la hizo despejar su cerebro.

- ¿Qué pretendías conseguir? ¿Qué te mataran quizás?-

El agarre en la cintura de Serena se hizo más fuerte, como si los músculos de Seiya se hubieran tensionado

- Quería vengar a Yaten y pienso que lo hubiera logrado. Deberías tener más fe en mi bombom-

En ningún momento habían perdido el contacto visual, como si cada uno intentara escudriñar si las palabras dichas eran o no ciertas

- ¿Cuándo me prometiste no perseguir al enemigo lo hiciste de verdad o pensabas luego ir en su búsqueda?-

Fue la pregunta más difícil de formular y obviamente la más complicada de contestar.

- A veces aún lo pienso, pero te lo prometí y deseo seguir manteniendo mi palabra-

Al menos esa respuesta hizo que su corazón dejara de latir como desenfrenado. Esto se le estaba dando muy bien.

- ¿Envidias a Darien por haberse encontrado con Cianna y rescatado a Sura? ¿Es eso lo que te molestó?-

Estas últimas preguntas las hizo con una voz más delicada como si comenzar a caminar en este terreno fuera peligroso. Seiya miró un momento hacia abajo y con su otra mano sostuvo la de Serena.

- Odio que él haya pensado por un segundo que te estaba salvando a ti, que por un instante haya creído tenerte entre sus brazos. Odio que diga que te aborrece pero que no dude en defenderte cuando la oportunidad se presenta y odio que tenga las herramientas para hacerlo-

Serena dejó la mano de Seiya y la trasladó hacia su rostro, lo atrajo hacia el suyo y lo beso hasta que no pudo respirar. Quiso separarse para seguir con la plática pero Seiya la atrajo más hacia su cuerpo y continuó besándola una y otra vez, como si tuviera una necesidad de ella tan grande como la que había tenido Serena todos esos días. La manta se había vuelto un enorme bulto de tela en sus pies y si bien todo era perfecto, sus caricias, sus besos, la suavidad de su piel, un escozor comenzó en su garganta, señal clara de que la tos se acercaba. Puso la mano en el pecho de Seiya

-Debo- dijo con la voz rasposa- aléjate un momento-

Seiya se hizo hacia atrás mientras Serena se sentaba en la cama y tosía casi convulsivamente. Seiya alcanzó el vaso de agua y se lo pasó. Serena bebió en grandes cantidades hasta que la respiración se normalizó

-Gracias- dijo cuando pudo hablar

Se recostó nuevamente y Seiya la rodeó con sus brazos

- Rayos bombom parece que realmente eres alérgica a mí-

Serena sonrió

- Creo que realmente deberías alejarte de mí. Estoy enferma prácticamente tosiendo y estornudando sobre ti. No es algo que una chica desea que su novio presencie, es un poco deprimente-

Seiya rió y descansó su cabeza sobre la de ella

- No podría desaprovechar esta oportunidad. Siento que han pasado meses desde que estamos juntos. Te amo más de lo que odio a tus gérmenes-

Serena suspiró mientras acariciaba otra vez la mejilla de Seiya

- Yo también te amo y deseo que sigamos así pero debo terminar de platicar contigo-

Seiya no despegó sus ojos de ella

- La razón por la cual me alegré de que Darien hubiera salvado a Sura es precisamente la razón por la cual tú lo detestas y no otra. Él puede hacerlo, está destinado a defender a las personas y cuenta con un gigantesco poder para ello-

La mirada de Seiya se oscureció.

- ¿Y yo no verdad?-

Otra vez sus brazos se tensaron e hicieron que Serena se sintiera aprisionada

- ¿Creíste que besándome así las palabras me molestarían menos?-

Guardó silencio. En realidad lo había hecho en parte por eso. Pero también deseaba tanto como él su cercanía

- Solo no quiero que conviertas esto en una competencia. No quiero que pienses que porque Yaten se sacrificó por salvar a Mina o porque Darien defendió a Sura tú también tengas que hacerlo la próxima vez-

Seiya retiró los brazos que tenía alrededor de Serena y los puso detrás de su cabeza mientras descansaba de espaldas mirando hacia el techo con mirada concentrada.

Serena se sentó en la cama y buscó su rostro

- ¿Seiya?-

-Si te bombom- le respondió- alto y claro-

El frío se había instalado nuevamente entre ellos. Oficialmente la luna de miel había terminado. Serena se comenzó a sentir enferma otra vez.

-¿Sabes?- le dijo Seiya aún mirando hacia el techo-siempre me dices que no me sienta inferior a Darien, pero eres misma la que te encargas de señalar cada vez que puedes las diferencias que existen entre nosotros, que lo hacen más valioso que yo-

Esta vez al hablar si le miró

- Él es especial pero yo no, él tiene poderes pero yo no, él es fuerte pero yo no, él puede pelear pero yo no, él está destinado a eso por yo no ¿No se te ha ocurrido pensar que eso me hace sentir inferior a Darien?-

Serena se mordió el labio inferior. No se le había pasado por la cabeza que sus palabras podrían crear un complejo en Seiya. Acarició su mejilla

-Seiya nunca fue mi intención hacerte sentir así- le dijo intentando arreglar la situación-y por otro ladole estás dando valor a cosas que no tienen mayor importancia. El podrá tener todo eso que señalaste pero carece de cosas que tienes por montón y algo que solo tienes, que es mi amor y mi confianza-

El chico se le quedó mirando por un par de minutos hasta que se sentó también en la cama.

- ¿Es eso cierto? ¿Entonces porque hay cosas que aún no se de ti?... Cosas que me ocultas ¿Por qué cuando me miras siento que algo pasa?... tengo la impresión de que me escondes algo y aún no se que es-

Serena sonrió nerviosa y por microsegundo desvió la mirada hacia el lado pero fue suficiente para que Seiya confirmara todas sus sospechas. Se quedó callado sin decir nada. Era como si bombom le hubiera dado su mejor golpe sin siquiera darse cuenta. Se sintió tan triste que no hubo espacio para el enojo. Serena tomó su mano pero era como si le estuviera reanimando por no poder responder como él esperaba. Era una caricia de consolación y le disgustó.

- Hay cosas de mi historia que aún no puedo compartirlas contigo… eso ya lo conversamos y lo entendiste o al menos eso me dijiste. Y lo demás… son boberías sin importancia y que solo te preocuparían, son innecesarias compartirlas-

-Quizás- dijo Seiya intentando por todos los medios de mantener el tono de voz normal- quizás el que debería decidir si son tonterías o no soy yo ¿No crees bombom?-

De pronto Serena se vio atrapada como si de alguna forma Seiya supiera lo que ella no quería decirle… que a veces temía por él, por su relación, incluso le temía a él. ¿Pero como decirle a la persona que amas que a veces te provoca miedo?, le rompería el corazón. Lo asustaría y lo alejaría aún más. No sabía si por la presión o más bien por la enfermedad de pronto le comenzó a doler la cabeza de forma incesante. Cerró los ojos y se recostó en la cama. Estiró la mano para alcanzar el termómetro pero no pudo. Seiya le miró y puso la mano sobre su frente

-Tienes fiebre bombom- tomó el termómetro y lo puso en su boca- será mejor que me vaya tienes que descansar-

Serena no quería dejarlo ir pero si no lo hacía probablemente terminaría por cometer una tontería. Tenía que pensar muy bien las cosas antes de decidir que hacer.

- Si, tienes razón será mejor que duerma un poco-

Seiya no quería irse… o más bien no quería que bombom lo dejara partir tan fácil. Eso era lo que sentía últimamente, que bombom lo dejaba ir demasiado pronto, como si la mejor forma de ahorrarse más problemas era quedándose callada y no platicar, al menos no con él.

Y así el inevitable germen de la desconfianza volvió a brotar ¿Cuántas cosas no sabía? ¿Quién las sabía? Se sentía igual de abatido que al llegar. Se puso de pie, besó su frente más tiempo de lo normal y dio una última mirada a la mujer que amaba tanto, a la mujer que con una sonrisa le devolvía la vida pero que con sus silencios se la quitaba. Una sensación de temblor y frío se instaló en su columna. No eran los síntomas de un resfrío pero si de algo más. Seiya salió silenciosamente de la habitación cerrando la puerta detrás de él y recargándose en ella unos momentos. ¿Acaso era posible enfermar de amor?


El fin de semana había transcurrido en una calma solo aparente, pues después del ataque a Sura los ánimos se agitaron y ya todos comprendían que la seguridad no podía ser garantizada y que el enemigo aprovecharía cualquier oportunidad para cumplir con sus planes. Por lo que ese día lunes las ganas de asistir a la escuela eran más escasas de lo común. Se encontraron en el patio de la escuela para almorzar todos juntos y así conmemorar el primer día de otoño. Buscaron un lugar alejado de los demás alumnos y se sentaron.

-Oficialmente el otoño ha comenzado- suspiró Mina tristemente

-Creo que el otoño tiene su encanto- respondió Lita mientras pelaba una naranja- el ver como las hojas cambian de color y caenlo encuentro bastante lindo-

-¡Pero el frío no me agrada, yo soy una persona de sol!- exclamó Mina

Amy dio a Taiki algo de su almuerzo y este sonrió

- A mi el frío no me desagrada y creo que Lita tiene razón el otoño tiene su encanto-

Seiya sacó de su bolso un emparedado y lo desenvolvió. Estaba muy callado

-¿Hey Seiya tienes noticias de Sere?- preguntó Lita- ayer la llamé y aún se le oía enferma-

Éste mordió su pan.

- Fui a verla un rato el sábado pero no me quedé mucho tiempo-

En eso Thomas quien venía junto a sus compañeros de salón se despidió de ellos y se sentó con el grupo.

-¿Tus amigos no te dicen nada por estar con chicos de curso inferior?- preguntó Lita

El chico sacó un trozo de fruta del almuerzo de Mina

- Claro que si, me dicen que soy el jefe de la guardería-

Mina se giró y los fulminó con la mirada

- Son unos pesados-

Thomas masticó la fruta y robó otro trozo

- No me importa, en el fondo me envidian porque soy amigo de Three Lights y de las chicas más guapas de toda la escuela-

Mina rodó los ojos y Lita fingió vergüenza

- Hablando de chicas guapas, ¿Cómo está Sura?-

Taiki abrió una lata de soda y bebió

- Se está recuperando bastante bien. Las heridas cicatrizan normal y ya puede apoyar el pie para caminar-

Lita sonrió

- Eso es muy bueno-

Thomas asintió, Mina y Lita le miraron

- Esa chica Sura… tuvo muy mala suerte. Esa mujer casi acaba con ella por parecerse a Serena-

-Corrección-dijo Mina-No quería matarle por parecerse a Serena.Pensó que era ella-

Todos guardaron silencio. El hecho de pensar en una nueva tragedia les amargaba.

-Gracias a Dios Darien la ayudó-dijo Amy

Seiya rodó los ojos y tiró parte del emparedado que le quedaba

- Ahora debemos de venerar a San Darien-

Taiki lo fulminó con la mirada

- Seiya no seas grosero con Amy. Y por otro lado él salvó la vida de Sura, no podemos desconocer eso-

Seiya miró a Amy y le sonrió

- Lo siento Amy… es solo que no soporto que se haya transformado en nuestro salvador-

-Y dime Seiya-le preguntó Lita- ¿Si hubiera salvado a Serena aún así no le reconocerías mérito?-

No respondió, pero el silencio le bastó a Lita quien sonrió triunfante.

-Sura comentó que Darien también la confundió con Sere- dijo Lita aún sonriendo-así que técnicamente él pensó que estaba salvando a Serena-

Seiya se dio vuelta para no responder una pesadez

-Quien lo iba a pensar-dijo Amy pensativa-Después de todo lo que le ha hecho a Serena aún es capaz de defenderla-

-A eso se le llama complejo de Príncipe azul-le respondió Mina moviendo su dedo índice-Ve a una damisela en apuros y prácticamente su cuerpo se mueve solo, la tiene que ayudar-

Se carcajearon con la teoría de la rubia.

-En todo caso es fácil confundirse, Sura es idéntica a Serena- opinó Lita

Seiya dejó de beber su zumo

-¡Claro que no!-exclamó Mina-Serena tiene los ojos celestes y Sura los tiene negros además sus actitudes son completamente distintas-

-En eso tienes razón-respondió Thomas-Serena es como dinamita en cambio Sura es-

-Aburrida- susurró Mina

Los demás la miraron con sorpresa

-¡Mina!-exclamó Amy-

- ¿Que? es la verdad. Mira siento mucho lo que le sucedió pero no hay que desconocer que a esa chica le falta una buena dosis de Mina Aino-

-¡No Dios por favor no!- gritó Thomas con espanto mientras Mina lo golpeaba con una lata de soda vacía

- Ella solo es tímida, además no conoce a nadie y todo aquí es distinto. Es normal que se sienta cohibida y más aún con lo que le pasó. Quizás ahora ni siquiera desee salir a la calle-

Lita asintió al igual que Taiki

-Serena y ella se han acercado bastante- comentó Lita-Las he visto platicar mucho. Un tiempo con Serena le bastará para recobrar la confianza-

-Me parece un gesto muy lindo de parte de Sere-dijo Amy sonriendo

-Yo pienso- lanzó Mina con voz pícara-que quien debería opinar de Sura es Seiya ¿Es o no el clon de Serena?-

Seiya mordió una galleta y las masticó detenidamente. Esos días con Sura en casa le habían servido para platicar un poco con la chica. Thomas tenía razón, la chica era el lado opuesto de bombom pero tenía la impresión de que en el fondo se parecía más a Serena de lo que se podría pensar

- bombom es única no tiene comparación-

Amy sonrió mientras que Mina rodaba los ojos

- Eres tan predecible sabía que responderías eso-

Seiya alzó ambas cejas

- ¿Entonces que quieres que diga?, ¿Que son dos gotas de agua y que de hecho el otro día me confundí y la abrasé como lo hizo el idiota de Darien?, no soy tan estúpido-

Thomas miró a Mina quien tenía la misma expresión de asombro en el rostro

-Seiya solo son bromas, porque estás tan irritado- le dijo Lita molesta con su actitud

Respiró profundamente

-Me enfurece que bombom podría haber estado en peligropensar en que yo no podría haberle ayudado pero si Darien me irrita-

Mina se acercó al oído de Thomas

- Ese es el complejo de Príncipe, solo que Seiya no es uno-

Thomas puso un dedo sobre su boca para que callara.

-Hablando de Serena- preguntó Amy queriendo calmar las aguas-¿Como es que se enfermó?-

Todos miraron a Seiya pues era el quien debía de saberlo. Pero en vez de tranquilizarlo, era como si se hubiera molestado aún más. Nadie entendía las razones.

- Me dijo que ella y Rei se fueron del hospital a casa muy tarde y que no llevaba ropa gruesa, hacía frío y se comenzó a sentir mal esa misma noche-

Amy asintió y mientras Mina y Thomas discutían sobre algo Lita observó a Seiya por unos instantes, cuando éste se dio cuenta ella rompió el contacto. Algo no encajaba.

-Que extraño-dijo Mina incorporándose a la plática-Thomas y yo llegamos mucho antes de que anocheciera al hospital y ellas ya no estaban-

Thomas asintió validando lo que había dicho Mina.

- Quizás se quedaron platicando por ahí más de la cuenta-

Lita jugaba con un trébol que había arrancado del césped debatiéndose entre hablar o no. finalmente se decidió a hacerlo

- Creo que algo le sucedió a Serena, hablé con ella ese mismo día para preguntar por Rei y se le oía un poco desanimada-

Lita despegó la vista del suelo y miró nuevamente a Seiya

-Lo sé- dijo este mirando hacia un par de chicos que jugaban con una pelota-pero no quiso decírmelo, se que le pasó algo pero me lo negó. Quizás ustedes tengan más suerte que yo. A ya me lo oculta todo-

El silencio se instaló sobre el lugar pues el desconcierto de Seiya era más que palpable

-Tal vez fue una tontería y no quiso agobiarte con más problemas- sugirió Mina

- Sere solo extraña a Yaten, está como ida desde que todo ocurrió-

El comentario de Amy les hizo a todos volver a la realidad, que su amigo estaba aún en el hospital sin ninguna mejoría. Mina perdió inmediatamente el apetito y en su lugar un enorme nudo se alojó en su garganta que apenas si la dejaba respirar.

Lita tomó una cáscara de naranja y comenzó a partirla en varios pedacitos.

-Todos extrañamos a Yaten- dijo finalmente Taiki- y todos tenemos distintas formas de llevar esa pena. Serena es más sensible y estas cosas le afectan más de la cuenta, además no podemos negar que existe un vínculo especial entre ellos-

-Vínculo que se acrecentó desde aquél día-sostuvo Amy.

Todos entendían a que día se refería, el día en el que Yaten se había ido y regresado gracias a Serena

- ¿Qué creen que suceda con eso? ¿Será solo temporal o brillarán cada vez que se toquen?-

Las preguntas de Thomas hacía no eran desconocidas pues más de una vez ellos se habían preguntado lo mismo

-No lo - respondió Lita- esto es tan nuevo para nosotros como para ti-

Seiya miró su reloj y se puso de pie

- Debo irme, tengo práctica de fútbol y no quiero que me hagan dar vueltas extras por llegar tarde ¿Nos veremos más tarde verdad?-

Mina asintió

- Por lo menos yo iré, además quiero ver a Sere-

-Uh- le susurró Lita a Amy- más drama-

Mina le tiró una servilleta arrugada en el rostro

- Para nada, eso que sucedió el otro día fue una tontería de mi parte y no se repetirá. De hecho le debo una disculpa-

El chico tomó su bolso y lo puso sobre su espalda

- Está bien nos veremos. ¡Adiós!-

Salió corriendo hacia el otro extremo de la escuela mientras sus amigos le veían alejarse

-Seiya está bastante insoportable-comentó Lita-¿sabes lo que le sucede Taiki?-

El chico estiró sus piernas y suspiró un poco pues sabía que algo le pasaba a su hermano

- Lo de Yaten ha sido muy duro para todos, pero especialmente para Seiya. Ellos habían tenido muchos problemas y estaban un poco distanciados y Seiya se siente culpable de no haber solucionado las cosas antes… antes que todo pasara. Además creo que tiene algunos problemas con Serena-

Amy pasó la mano por su espalda y le acarició cariñosamente

-Cuando Sere se recupere Seiya se sentirá mejor- le dijo Amy tratando de que Taiki no se preocupara por su otro hermano

-O quizás está triste debido a Serena- dijo Mina al tiempo que jugaba con la comida que le quedaba

-Que cosas dices Mina- le respondió Amy

- Ya recuperó sus ganas de enterarse de la vida de los demás-

El rostro de Mina se enrojeció y se cruzó de brazos

-No molesten a Mina- intervino Lita de inmediato-creo que tiene razón-

Los demás le prestaron atención

- No pretendo meterme en cosas que no me corresponden… pero ¿No han sentido una vibra extraña últimamente?-

Thomas alzó las cejas mientras que los demás ponían todo tipo de caras que iban desde la sorpresa a la preocupación

-¿Vibra extraña? ¿Con quien?- preguntó Amy

Lita se comenzó a poner nerviosa. Tal vez debería de haber guardado silencio

- Entre Serena y Seiya, su actitud… no lo sé quizás estoy imaginando cosas-

Esperaron a que ella agregara algo más pero prefirió sonreírles y terminar así con el tema

-Todos estamos susceptibles, estos días han sido difíciles- Concluyó Amy- ¿Que les parece si terminamos con el almuerzo y luego vamos hacia el hospital?-

Lita asintió aún con la sonrisa en los labios pero con la duda en el corazón


Serena al fin se sentía mejor como para salir de la cama. Había pasado dos días con una fiebre altísima, sin ganas ni de respirar y todo por culpa de Setsuna. Bueno… su resfrío no era culpa de ella, pero la había retenido en esa fría noche platicándole de cosas que realmente no había querido oír hasta que finalmente se había artado de escucharla, pero obviamente había sido tarde. Esa misma noche los síntomas comenzaron a surgir y para la mañana siguiente le dolía todo el cuerpo y la cabeza casi se le partía por la mitad.

Se miró al espejo y lo que vio le hizo hacer un gesto de reproche. Estaba pálida, ojerosa y estaba segura que había perdido un par de kilos pues el rostro ya no estaba redondeado sino que más bien alargado pero quizás eso no era tan malo, una chica siempre soñaba con perder peso.

Se apoyó en su tocador pensando en lo que se pondría para salir y se detuvo a mirar una foto de Seiya. Se la había tomado aquel día en el que hicieron ese viaje a la playa, estaba tan guapo y el sol detrás de él provocaba que su piel se viera tostada y que sus ojos adquirieran una tonalidad preciosa. Pero lo más lindo era su sonrisa. Era perfecta, alegre clara y capaz de encandilar a cualquiera, muy distante a la de ahora.

La verdad era que Seiya ya no sonreía o al menos no como antes. La chispa que lo caracterizaba ya no era la misma y era evidente el porque. Simplemente no tenían tiempo para sonreír. Se la pasaban resolviendo problemas y el poco tiempo que les restaba lo gastaban discutiendo.

Serena estaba agotada no solo físicamente sino que su cerebro ya no toleraba más desgracias ni peleas. Necesitaba un respiro.

En el pasado cuando estas cosas sucedían había solo una cosa que lograba hacerla sentir mejor; la sonrisa de Seiya… hubiera dado lo que fuera por volver a verla una vez más. Se sentía tan sola, rodeada de sus amigos pero sola, necesitaba a su compañero, al Seiya que lograba sacarla a flote aún en las situaciones más complicadas, en cambio tenía la sensación de que estaba sucediendo todo lo contrario, que era ella quien estaba comandando el buque y que Seiya la estaba arrastrando, se estaban hundiendo y no sabía que más hacer para permanecer en pie.

A la habitación entró Luna. Era la primera vez en días que se veían pues Serena había estado aislada de todos debido a su resfrío

- ¡Serena que alegría saber que estás levantada! Me tenías preocupada-

La gatita saltó hacia la cama

- Lo siento Luna pero ya estoy mejor, te he extrañado mucho, siento que no nos veíamos hacía siglos-

- No exageres, además por las noches entraba a tu cuarto y vigilaba tu sueño, en realidad eso era lo que más me tenía preocupada-

Serena dejó de verse en el espejo y se giró

- ¿Por qué lo dices?-

- No has dormido nada de bien, te das vueltas en la cama y murmuras cosas extrañas-

Serena caminó y se sentó junto a ella, pasando una mano por su cabeza

- Debe de haber sido la fiebre porque la verdad no me acuerdo de haber soñado algo-

Luna se sentó sobre sus piernas y le miró de cerca

- Te ves muy cansada y es precisamente por eso, no has dormido bien-

- Fue el resfrío Luna, cuando se está enfermo no se puede descansar del todo-

Le dio otra ojeada

- No es solo eso y a mí no me puedes engañar-

Serena suspiró y se tiró sobre la cama de espaldas y se cubrió los ojos con uno de sus brazos

- Me siento como en el Titanic y no precisamente como la protagonista que se salvó sino más bien como la gente que iba en la primera planta y se ahogó-

Luna sabía a lo que se refería pues habían visto la película juntas. Saltó hacia el lado y recostó su pequeña cabecita sobre el hombro de Serena

- ¿Como sigue Yaten?-

El característico nudo en la garganta se instaló en Serena

- Igual que siempre, a veces empeora y tienen que conectarlo al respirador y a veces parece estar mejor… de todas formas es una tortura Luna, es una tortura ver como mis amigos van perdiendo la fe, como Mina se culpa por todo, como Rei sufre, como Seiya pareciera morir un poco cada vez que a Yaten le sucede algo y sobre todo es una tortura extrañarlo como lo hago, siento que me estoy literalmente ahogando y siento que no es normal y que me estoy volviendo loca. Y ahora con lo que sucedió con Sura… un problema más-

Hizo una última exhalación y guardó silencio. Permaneció en esa posición pues no tenía ánimo de moverse

- Quizás tengas razón y lo que te sucede no sea normal-

Serena se levantó y buscó la mirada de Luna

-¿Que quieres decir? ¡Mejor no me lo digas!-exclamó, ocultando luego el rostro entre las manos- estoylocalosé-

Luna se alzó en dos patas e intentó que Serena se descubriera la cara

- No me refiero a eso tonta-

La rubia bajó las manos

- Entonces a que te refieres-

- A tu añoranza de Yaten, tal vez tenga algo que ver con aquello que me contaste, tal vez transmitiste algo más que energía a su cuerpo-

Serena arrugó el ceño

- Que cosa sería eso Luna-

- ¡No lo sé Serena! tu misma me has dicho que sientes que no es normal-

Serena volvió a recostarse de espalda sobre su cama

- Extraño a Seiya Luna, a ese Seiya que me había reír, enfadar y olvidar todo a mi alrededor, a ese Seiya que me sacaba de mi mundo y me hacía vivir uno distinto-

Luna se apoyó en el estómago de su amiga

- Ahora Seiya es parte de tu mundo ¿o acaso quieres que ya no lo sea?-

- ¡Por supuesto que quiero Luna! Es solo que… Seiya era mi oasis, con él me abstraía de todo lo malo y lo feo que me rodeaba, ahora Seiya es parte del desastre. Me he quedado sin mi vía de escape-

La gatita guardó silencio

- Se que puede parecer una tontería pero… a veces necesito que alguien me diga que todo va a estar bien, que me diga "lo estas haciendo bien Serena" y eso es lo que Seiya hacía… en cambio ahora cada vez que tomo una decisión lo primero que tengo que hacer es darle una explicación a Seiya o plantearla delicadamente para que no la malinterprete o no se sienta ofendido con ella y es Yaten quien me apoya y me dice "estoy contigo Serena", sin discutir ni preguntar los porqué -

Luna vio como los ojos de Serena se llenaban de lágrimas. Hacía mucho tiempo que no veía a Serena así de vulnerable, quizás ya se había acostumbrado a su cambio de actitud pero en el fondo su amiga siempre sería un ser sensible que sacaba la mayor parte de su fuerza de los demás.

Golpeó el estómago de Serena para llamar su atención y lo logró. Ésta alzó la cabeza para mirarle

-Escúchame- le dijo Luna- Todo estará bien, Yaten se recuperará, venceremos al enemigo y recobraremos la paz que tanto hemos defendido. Lo estás haciendo muy bien, comandas a tu grupo como la líder que siempre has sido y lo más importante; estoy contigo Serena ahora y siempre.Tal vez no sea Yaten ni mucho menos Seiya perosiempreencontrarásenlaspalabrasquenecesitasescucharyelapoyoquenecesitassentir-

Serena acunó a Luna entre sus brazos. A veces se necesitaba muy poco para volver a respirar.


El timbre del apartamento de los Kou sonó y como no había nadie más para atender la propia Princesa Kakkyu abrió.

-Oh- Princesa Serena-dijo sorprendida-

Esta sonrió y pasó

- No tiene porque ser tan formal, nadie nos está viendo así que…-

Eso le causó risa

- ¿Has venido a ver a Seiya?, se supone que están todos en la escuela-

Serena movió la bolsa que traía

- De hecho vengo a ver a Sura. Estuve enferma el fin de semana así que no había podido venir antes y hoy falté a la escuela y aprovechando mi tiempo decidí hacer una visita sorpresa-

La Princesa la encaminó hacia la habitación que ambas ocupaban

-Serena-le dijo antes de que esta tocara- antes de que veas a Sura deseo platicar contigo-

Eso la sorprendió

- Oh, por supuesto dígame-

- Hace unos días estuve platicando con el Príncipe Darien-

Alzó las cejas

-Ya veo- Serena no sabía que más responder a eso-espero que todo haya salido bien-

Era la respuesta más boba que daba en mucho tiempo pero realmente no se le ocurría nada más. La Princesa Kakkyu al parecer notó la falta de elocuencia en las palabras de Serena.

- Él ha cambiado mucho desde la última vez que le vi-

-Si bueno- dijo un poco incómoda-él no tomó bien nuestra separación, ni la llegada de Seiya, ni que seamos noviosen realidad no ha tomado bien nada de lo que he hecho-

Kakkyu se le quedó mirando un largo rato mientras Serena hacía lo imposible por evitar esa mirada inquisitiva. Definitivamente la Princesa le ponía nerviosa.

- También me encontré con la noticia de que una de tus guerreras está pasando un tiempo con él-

Recordó la corta plática con Setsuna, así que era verdad.

- Una de mis ex guerreras y creo que se refiere a Hotaru la pequeña-

-Así es- respondió ella- pensé que no lo sabías ¿él te lo contó?-

Sonrió nerviosa, como si Darien le llamara cada vez que algo pasaba con su vida.

- Lo supe por casualidad, él y yo no hablamos desde hace mucho pero me alegra…Hotaru siente un gran aprecio por Darien y confía mucho en él-

Se quedaron allí las dos sin hablar

-Uhm- murmuró Serena-espero que Darien haya sido gentil con usted-

Sonrió

- Él fue cortés-

La rubia sintió un pequeño pinchazo en su estómago. Darien ni siquiera era capaz de hablar cinco minutos con ella sin insultarla y con la Princesa había sido "cortés". Que ex novio tenía.

- Ahora si me disculpa iré a platicar con Sura antes de que se haga más tarde. Con su permiso-

La Princesa asintió y se fue hacia otro lado. Serena suspiró un poco aliviada de que la plática con la Princesa se hubiera acabado. Tocó la puerta y al escuchar un suave "pase" desde adentró giró la perilla

-¡Serena!- exclamó Sura con una sonrisa- que alegría verte-

Entró calmadamente en la habitación y se sentó sobre la cama. Sura se veía bien aunque tenía un vendaje en el brazo y la pierna la tenía recostada sobre un cojín. El remordimiento se hizo presente y los ojos se le llenaron de lágrimas

- Perdóname todo esto fue mi culpa, si no te hubiera dicho que fueras a mi casa, que te compraras esa ropa…-

Sura tomó su mano y la sostuvo

- Hay cosas que ni aún tú puedes evitar. Además nada malo me pasó, afortunadamente estoy bien y ahora que has venido a verme estoy mucho mejor. Me hace feliz platicar contigo así que no llores por favor…me entristece cuando lo haces-

Se secó las lágrimas y subió la bolsa que traía

- Traje helado y galletas, para enmendar mi error-

- Entonces no hay nada más que hablar, estas perdonada-

Ambas rubias sonrieron, era impresionante el parecido en ellas

- El joven Seiya me contó que has estado enferma ¿Es eso cierto?-

Serena abrió el recipiente de helado y le pasó una cuchara a Sura

- Tuve un resfriado, apenas hoy pude levantarme, es por eso que no había podido venir antes, aunque cuando sucedió todo vine enseguida para saber como estabas-

Sura sacó un poco de helado, aún maravillándose con las cosas que existían en la tierra

- Yo no recuerdo mucho lo que pasó, solo a esa mujer apareciendo de la nada hablando cosas que no comprendía…y lo siguiente fue el rostro del Príncipe Darien frente a mí-

Serena abrió las galletas, tomó una gran bola de helado y comió ambas

- Aún no puedo creer que Cianna te haya confundido y que Darien te haya salvado-

Sura dejó de comer

- No solo ella me confundió… el Príncipe también, pensó que eras tú. Él te estaba salvando a ti-

Eso sacudió a Serena más de lo que había previsto. Se había tratado de imaginar el rostro de Darien al darse cuenta que no era ella, pero otra cosa muy distinta era imaginarse a Darien enfrentándose al enemigo convencido de que se trataba de ella.

-Eso es- respondió Serena arrugando el ceño- un poco perturbador y extraño de entender, después de todo lo que ha pasado se me hace difícil-

Sura sacó otra vez helado

- Hay algunas emociones que son imposibles de reprimir, solo te vio allí y quiso ayudarte y gracias a eso estoy con vida-

Sonrió. Serena la vio y se recostó en la cama

-Oh no-dijo con la voz un poco más áspera-¿Te ha encantado verdad? Darien te ha encantado-

El rostro de Sura se encendió y casi se ahoga con una galleta

- ¡Por supuesto que no! solo estoy inmensamente agradecida por su gentileza. Él me ayudó aún sabiendo que no era de este planeta, me cargó hasta esta casa y se aseguró de que estuviera bien-

Serena se rió y enterró la cuchara en el pote de helado

- Darien es un caballero de armadura brillante que se sube a su corcel y aparece radiante cada vez que uno tiene problemas, así siempre ha sido y al parecer así siempre será-

Sura se acercó más a Serena

-No quiero ser impertinente pero- susurró-¿Como es que pudiste dejar de amar a alguien así?-

Se afirmó en su codo y suspiró.

- Supongo que cuando el brillo de la armadura deja de encandilarte y cuando te das cuenta que la corona es solo un accesorio más…-

- Pero tú no te enamoraste de él por se Príncipe-

-Tienes razón- dijo Serena no pudiendo evitar sonreír ante los recuerdos que le embargaban-yo me enamoré del Darien común y corriente así que no tengo respuesta a tu pregunta. Supongo que el amor y el desamor tienen eso en común, no te das cuenta, solo sucede-

Sura tomó su pelo y lo comenzó a trenzar con hábiles movimientos.

- De todas formas…me siento en deuda con él. Creo que cuando mejore iré a darle las gracias-

-Uh Uh- dijo Serena haciendo una mueca- lo siento mucho amiga pero tendrás que ir con alguien más, estoy segura que si él me ve allí toda la fachada de Príncipe azul se irá por un tubo y te llevarás una enorme decepción-

Sura sacó una liga que había bajo su almohada y se amarró la punta de la trenza

- Exageras estoy segura de que no tan así-

Serena rodó los ojos. Era su salvador así que era imposible que creyera algo malo de él. Se se sentó en la cama y sonrió.

- ¡Que linda trenza! ¿Me la harías a mí también?-

La chica se sorprendió pues no hallaba nada de extraordinario en su peinado. Era común.

- Pero tendría que desarmar tus lindos chonguitos, son tan perfectos-

Ella misma los desarmó rápidamente antes de Sura dijera nada más.

- No importa, de todas formas después llegaré a mi casa y los desarmaré-

Tomó el peine que había en la mesita de noche y se lo pasó a Sura

- ¡Vamos así pareceremos gemelas!-

Serena se acomodó de espaldas a Sura y ésta comenzó a peinar de forma suave y pausada.

- Si te lastimo avísame ¿si?-

- No siento nada, así que no te preocupes-

Serena cerró los ojos y se concentró en el peine entre su cabello, era una sensación relajante

-¿No te llama la atención lo mucho que nos parecemos?- le preguntó Serena

Sura tomó un mechón del cabello de Serena y desenredó un pequeño nudo que había en él

- Dicen que todas las personas en algún lugar del universo tienen un doble-

Serena se dio vuelta

- ¿Y cual es la probabilidad de que lo conozcan?-

Sura pensó

- No lo sé, las cuentas no son lo mío-

Los ojos de Serena brillaron de la emoción

- ¡Otra cosa más en que nos parecemos esto es alucinante!-

Sura tomó su cabeza y la giró para poder seguirla peinando

- Si no te quedas tranquila te haré daño-

-Está bien-respondió haciendo un mohín

Unos minutos después Sura había terminado de peinar y Serena casi se queda dormida si no es porque su amiga se rió cerca de su oído

- Eres como una niña Princesa. Te quedas dormida cuando te peinan-

Se sonrojó un poco al escuchar eso

- Supongo que estoy un poco cansada-

Comenzó a trenzarle el pelo

- Me gustaría que nos vieran con estos peinados, solo faltaría comprarte un par de lentes de contacto azules y podríamos gastarles una broma a todos-

Sura sonrió, los comentarios de Serena siempre le provocaban esa sensación de calidez.

- Tus amigos te conocen demasiado bien no podrías engañarles, especialmente cuando se trata de tu novio-

La mención a Seiya la dejó en silencio. Sura esperó a que su amiga hiciera algún comentario pero al ver que algo pasaba continuo.

-El joven Seiya- dijo mientras tomaba otro mechón del cabello de Serena-ha estado un poco extraño estos últimos días. Se encierra en su pieza a tocar guitarra largas horas y cuando está junto a nosotros se le ve un poco deprimido-

Serena bufó

- Pues el joven Seiya no me ha llamado en todos estos días ni tampoco ha ido a verme-

- Entonces no sabes lo que le pasa-

Serena pegó la mirada en la puerta

- Me dijo que yo le hacía sentir inferior… pensé que todo lo relacionado con Darien estaba olvidado y enterrado pero cada vez que algo pasa… ese tema vuelve a resurgir-

Sura tenía cara de no entender mucho a lo que se refería, así que se lo resumió en pocas palabras.

- Verás él quiere ser mi nuevo caballero de armadura dorada...últimamente a todos les está dando por defender a otros así que él quiere hacer lo mismo conmigo o algo así-

- Y no quieres que lo sea-

Tomó otra vez el cepillo para peinar la parte final del cabello

-No es eso- dijo Serena afligida-es solo que moriría si le pasara algo tratando de defenderme pero esta n obstinado y se niega a entenderlo. Se niega a aceptar que ya no es un guerrero, que es un chico igual de vulnerable que otros ¿Te imaginas a Seiya recibiendo algún ataque de Cianna?sabes lo que es ser atacada por ella pero afortunadamente a ti te rescataron a tiempo ¿Qué pasa si él no tiene la misma suerte?-

Sura dejó de cepillar su cabello pero no dejó de acariciar el hombro de su amiga.

- Puedo entender tu miedo-

Serena se dio la vuelta y miró a su amiga con esos enormes ojos celestes que estaban un tanto cristalinos

- Pero parece que él no lo hace. Lo único que ve es que yo lo hago sentirse débil cuando en realidad… lo amo demasiado como para dejarlo hacer algo así-

Sura tomó la larga cabellera de Serena y comenzó a trenzarla con la misma habilidad que había usado en la suya.

- Cuando la ira nos gobierna decimos cosas que en realidad no pensamos… tal vez el joven Seiya no quiso decir eso-

Era lindo pensar eso, pero Serena no lo creía

- Yo pienso que estaba siendo honesto-

Terminó de trenzar y buscó otra liga

- Tal vez él está tan asustado como tú. Te ama tanto que está aterrado de no poder estar junto a ti cuando algo malo pase. Él solo desea lo mismo que tú-

- ¿Y en que nos deja eso?-

Sura dio la última vuelta a la liga y amarró la trenza

- ¿Te lo puedo decir honestamente?-

Serena casi rió ante esa pregunta. Era su amiga y nada le gustaba más que le hablaran con la verdad

- Voy a hacer como que no me preguntaste eso-

Sura le indicó hacia un tocador que había a la entrada de la pieza

- ¿Podrías alcanzarme ese espejo por favor?-

Serena se puso de pie, tomó el espejo y se sentó junto a Sura

- Son unos bobos que están tan enamorados que discuten sobre quien tiene que proteger al otro, cuando en realidad lo que deberían de pensar es que aún están juntos. No hay mayor protección y seguridad que esa, la que les brinda su amor-

Puso el espejo frente a Serena para que esta se mirara

-Puedes tener el mismo peinado que yo- le dijo Sura tras el espejo- la misma sonrisa, las mismas facciones pero yo nunca voy a tener esos ojos que brillan como dos hermosos luceros cada vez que hablan de la persona amada. Todo el amor que sientes por Seiya está en tu mirada y eso te hace inconfundible y te hace única para él. Por eso desea tanto cuidar de ti, desea seguir viendo ese amor reflejado en tus ojos-

Serena se tocó lentamente el rostro, pasó las manos por su pelo trenzado y finalmente se detuvo en sus ojos. Ella deseaba lo mismo que Seiya. Deseaba seguir viendo ese amor que seguía estando allí a pesar de todo lo demás. Todas las discusiones, las peleas y las malas caras no eran nada comparado con el amor que sentía el uno por el otro. Quizás Sura no estaba tan equivocada. Ahí seguía habiendo amor y eso no tenía igual.


Seiya había acomodado una silla afuera en el balcón y con guitarra en mano llevaba sentado un par de horas tocando distintos acordes e ideando algunas melodías para una nueva canción. Ya era de noche pero aún no quería entrarse, estaba en la cúspide de su inspiración, después de todo los estados melancólicos eran el mejor nicho para los artistas.

No había visto a bombom desde la noche del sábado, ya se cumplían dos largos y agónicos días. Ella no había ido a la escuela, pero por una pequeña plática con Sura se había enterado de que había estado con ella en la tarde, pero que se había ido antes de que él llegara. La extrañaba de una forma que le hacía doler el pecho y aún así no reunía el valor para verle.

Sentía que su plática les había dejado a ambos con un amargo sabor así que los dos buscarían la forma de solucionarlo…o al menos eso creía. No sabía que estaba esperando.

Suspiró y tocó un par de acordes. No debería de haber dicho esas cosas a Serena, decirle que le hacía sentir inferior…no había sido buena idea, pero cuando se molestaba era como si las palabras cobraran vida propia. Seiya se daba cuenta que esa actitud lastimaba a Serena, lo podía ver en sus ojos, como ella se estaba acostumbrando a esa situación, como parecía vencida cada vez que algún problema salía a relucir entre ellos, como si ya pudiera prever como terminarían las cosas y esa no era buena señal. ¿Porque no podía simplemente conformarse con la explicación de bombom? ¿Por qué no podía aceptar que aún la persona que amas tenía secretos que no podía revelar?...Seiya sabía la respuesta. Había algo que Serena tenía en sus pensamientos y que le concernía, algo que tenía estricta relación con él. Lo podía percibir cada vez que estaba con ella y las ansias por descubrirlo lo carcomían.

¿Por qué Serena no se lo decía? ¿Por qué él no se lo preguntaba? Eran novios y se amaban ¿Qué los detenía entonces?

Bajó la guitarra y dio un vistazo al atardecer que se extendía ante su presencia, era digno de admirar… pero las incipientes estrellas le parecían demasiado lejanas y el crepúsculo demasiado extraordinario como para apreciarlo solo. Añoraba a Serena, deseaba casi con desesperación poder compartir esto con ella, compartirlo todo con ella.

- Esto es sin duda algo por lo que el planeta tierra me parece maravilloso-susurró la Princesa Kakkyu

Seiya alzó la vista. Ella estaba apoyada en la barandilla del balcón con la vista fija hacia el atardecer.

-Tienen el privilegio de ser iluminados en el día por esta enorme estrella-continuó-y por la noche son bañados por la luz de la Luna. Sin duda son personas afortunadas las de este lugar-

El sol se escondió lentamente en el horizonte como si extendiera su grandeza para que le apreciaran más tiempo

-También lo creo Princesa-dijo Seiya un poco cabizbajo- son muy afortunados-

- Viendo esto, se me hace muy fácil imaginar como puedes llegar a enamorarte de la tierra-

Seiya se recostó un brazo sobre su guitarra

- Supongo que si-

Ella le sonrió

- No se te oye muy convencido, pensé que este lugar es el que habías elegido como tu hogar, algún tipo de vínculo debes de tener con él-

Se puso de pie y acompañó a la Princesa

- Mi vínculo con este lugar se reduce al hecho de que es el sitio en donde vive bombom…si hubiera vivido en Plutón ese planeta hubiera elegido como hogar-

- Eso no es bueno... hay que tener amor por el hogar-

Miró hacia abajo en donde las luces de loa autos se reflejaban en los millares de ventanas y vitrinas

- A veces siento que nunca podré tener apego a este lugar… que aquí nunca podré ser feliz. Desde que bombom y yo llegamos a la tierra las cosas han ido de mal en peor. Los momentos gratos los puedo contar con los dedos de una mano-

Extendió su mano y se le quedó mirando.

- ¿Y sabe lo que es más increíble aún?, que aunque se tratara de un solo momento de felicidad, uno solo… seguiría escogiendo venir a la tierra. Solo por ella-

Bajó la mano y la cerró en un férreo puño como atrapando dentro de ella esa felicidad. La Princesa solo se dedicó a mirarle con una actitud inalterable.

- Combatir la hostilidad con hostilidad provocará que la felicidad se te escurra entre los dedos-

La Princesa posó su mano sobre el puño de Seiya y le dio un suave apretón

- Hablarle así a Darien no te hace mejor persona que él, no te hace su igual. Aunque el tiempo siga transcurriendo Darien seguirá siendo el Príncipe de este planeta y tú seguirás siendo una estrella fugaz-

Ese comentario le hizo recordar la plática con Serena

- Se que nunca seré su igual, solo estoy un poco cansado de oírlo-

La Princesa le soltó y su semblante se volvió un poco más severo

- ¿Porque insistes en parecerte a él? Por alguna razón la Princesa Serena terminó su relación con el Príncipe ¿Porqué querría entonces tener a su lado a alguien igual a él?-

Seiya apoyó las manos en la baranda del balcón y agachó la cabeza

- Yo no quiero ser igual a Darien…solo quiero ser capaz de proteger a la mujer que amo-

Se pasó las manos por la cara y las dejó allí por un tiempo. La Princesa Kakkyu se debatía entre callar o seguir con la plática.

- Las personas que han nacido bajo el amparo de una habilidad especial están preparadas incluso antes de nacer para hacerse cargo de ese poder. El poder es una gran responsabilidad. Si no lo utilizas bien te ciega y te transforma-

Sonrió sin ganas

- Se lo que es tener poder en las manos y también he visto muchas veces lo corrosivo que puede llegar a ser. Solo hay que saber dominarlo-

La Princesa confió en las palabras de su estrella y tomó la decisión de hablar.

- ¿La seguridad de Serena es tu prioridad?-

Dejando una de sus manos sobre su rostro asintió

- Protegiendo a la persona que se ama, velando por su seguridad…necesito poder entregarle eso a bombom. Cuando era guerrera y tenía las capacidades para ello no había problema, pero ahora tengo la sensación de que me falta algo…que no soy suficiente para ella-

Asintió aún dudando

- ¿Qué harías por poder protegerla?-

Seiya alzó la vista notando inmediatamente la entonación distinta en la voz de la Princesa y la conocía perfectamente como para saber que no era una pregunta hecha al azar. Así que la respuesta era aún más importante pero simple de decir.

- Haría cualquier cosa-

La Princesa caminó los metros que se extendía el balcón. Fue, volvió y fue otra vez mientras Seiya esperaba impaciente lo que ella estaba planeando decir.

- Mi viaje en su mayor parte se debió a la condición de Yaten. Pero también ha sido por algo más-

Esperó a que Seiya dijera algo pero solo le indicó que continuara

- Cuando Alphonse llegó a Kimokku y me atacó…él buscaba un par de sortijas, las que yo te regalé ¿lo recuerdas?'

-Por supuesto que recuerdo cuando usted fue atacada, bombom la contactó a sí nos enteramos de su estado pero…-dijo pensativo-ni siquiera recordaba que usted me había hecho ese regalo. No es que no lo haya valorado sino que han sucedido tantas cosas, apenas tengo tiempo para manejar el día a día. Espero que no le moleste mi confesión-

Ella negó pero se le notaba un tanto vulnerable, no era la mujer firme de siempre

- Al contrario…que las hayas olvidado quizás ha sido lo mejor que nos podría suceder-

Tuvo una pequeña imagen de ellas, las tenía guardadas en el cajón de sus corbatas envueltas en un pañuelo.

- ¿Por qué son tan importantes esas sortijas? ¿Por qué las necesita?-

Se tomó su vestido y continuó su andar

- He estado leyendo bastante este tiempo, enterándome de la historia de mi planeta y en que se relaciona al enemigo. Yo les comenté que esas sortijas pertenecían a la Reina Sephia. Ella pertenecía a la casta reinante en Kimokku antes de que mi familia llegara al trono. Ella fue la esposa de Alphonse-

La sorpresa de Seiya fue evidente

- ¿Ellos reinaron en Kimokku? Nunca lo supe-

- Su reinado fue tan breve y su historia tan siniestra que simplemente dejó de enseñarse. En realidad creo que él nunca se encargó del planeta, era la Reina quien estaba a cargo de esa empresa. Alphonse se dedicó la mayor parte de su vida a buscar a la mujer por la cual perdió la razón-

El chico se sentó

- Recuerdo que Taiki nos relató una vez esa historia. Nos dijo que aquella mujer jamás correspondió a Alphonse y que se convirtió en el obj…-

Seiya adquirió una palidez casi fantasmal, la garganta se le secó y el pulso se le aceleró, atronándole los oídos. El descubrimiento le parecía escalofriante, como si la sangre de sus venas se hubiera congelado con solo pensar en que ese tipo acosara a bombom no solo en esta vida, sino que también en la anterior.

- ¿Alphonse no está obsesionado con Sailor Moon por el Cristal de Plata verdad?, la ha deseado desde siempre, desde el Milenio de Plata-

Kakkyu asintió

- No existe ningún registro acerca de la identidad de esa mujer, solo señalan que pertenecía a una galaxia lejana y que su hermosura era casi irreal, aún así es la única explicación posible-

-Pero-balbuceó Seiya- pero si bombom lo hubiera recordado, si hubiera conocido a Alphonse no se habría sorprendido al verle.Nos habría dicho algo-

-También pensé en ello- contestó Kakkyu- y quizás la Princesa Serena nunca le conoció-

La confusión se reflejaba en el rostro de Seiya

- La Princesa era la única descendiente de la Reina Serenity por lo que su protección debe de haber sido bastante grande, seguramente sus guerreras no permitían que nadie se le acercara a menos que la Reina así lo autorizara. Tal vez Alphonse la vio en una de sus visitas diplomáticas, dando comienzo así a su obsesión-

Que bombom fuera acosado por un enfermo siendo aún tan pequeña hizo que el estómago de Seiya se revolviera de repulsión

- ¿Y que tienen que ver las sortijas con la obsesión del enemigo?-

Volvió a pasearse de un lado a otro, como si con eso se concentrara mejor.

- La leyenda cuenta que la Reina Sephia regaló a Alphonse como símbolo de amor un par de sortijas. Lo que muy poco sabían era que esas sortijas estaban encantadas, si lo hubiera sabido jamás te habría puesto en una posición tan delicada de poseerlas… la misma Reina las mandó a forjar y encerró dentro de ellas parte de su poder-

-¿Y cual era su poder?- preguntó

- La Reina era una hechicera y al parecer una muy poderosa. Podía cumplir cualquier deseo que se le solicitare así que quiso compartir con el hombre que amaba parte de ese don. Las sortijas no solo le dan a su portador una fuerza fuera de lo común sino que son capaces de conceder un deseo-

Seiya se puso de pie casi paralizado de la emoción

- ¿Un deseo? ¿Cualquier deseo?-

Ella asintió pero no tan contenta como él

- Si, al menos eso cuentan los antiguos escritos, pero no es tan fácil como piensas. La Reina Sephia previendo que su secreto pudiera extenderse en el futuro conjuró las sortijas de tal forma que el deseo solo se puede pedir recitando unas palabras-

El ánimo de Seiya decayó considerablemente

- Y obviamente esas palabras se perdieron-

- Así es-

Se sentó otra vez

- ¿Entonces para proteger tanto las sortijas?-

-Porque no sabes si Alphonse conoce o no las palabras. Si las conoce utilizará el deseo para sus maléficos fines y si aún no las tiene, probablemente recorrerá todo el universo hasta encontrarlas-

Eso era cierto. Nadie podía asegurar que el enemigo supiera la clave para usar los anillos

- Además se te olvida la otra característica de esas sortijas; dan a quien use una de ellas una fuerza inusitada-

El cerebro de Seiya comenzó a conectar todo con rapidez. Ahora comprendía todo, la pregunta de la Princesa Kakkyu, el completo relato que había hecho sobre el pasado de su planeta, de Alphonse y de las famosas sortijas. Un calor extraño nació en sus manos y se extendió por todo su cuerpo. Era la sensación de que debía de tomar quizás la decisión más importante de su vida desde que había pisado la tierra por segunda vez. Una decisión que determinaría su existencia y no solo la de él, sino que de todos aquellos que le rodeaban, especialmente de bombom. Había pensado tontamente que la pregunta formulada por la Princesa Kakkyu era fácil de responder, pero ahora que conocía el contexto de ella, su determinación había tambaleado considerablemente.

- Hace unos momentos te pregunté acerca de que estabas dispuesto a hacer para proteger a la Princesa Serena. Ahora te lo vuelvo a preguntar ¿Qué harías para poder protegerla? ¿Usarías la sortija que pertenecía al propio Alphonse? Y más importante aún ¿Estás preparado para hacerte cargo de ese poder sin perder la cordura en el camino?-


Ya en la madrugada Seiya se daba vueltas en su cama sin poder dormir. La plática con la Princesa Kakkyu retumbaba en su cabeza incesantemente. Se sentó en la cama y se revolvió el cabello confuso. Le había dicho a la Princesa que por Serena era capaz de cualquier cosa…pero esto era mucho más de lo que había pensado.

Si bombom se enteraba de esto posiblemente…ni siquiera quería imaginar lo que podría pasar. Se enojaría, se entristecería y quizás muchas cosas más.

Lo mismo que Taiki o Yaten, lo reprenderían, lo golpearían…así que tendría que mantenerlo en secreto. Suspiró. Guardarles un secreto a sus hermanos y más aún a Serena le parecía imposible.

Él no era una persona de secretos, confiaba en sus seres queridos, además los secretos siempre terminaban por saberse y cuando eso sucedía el caos se desataba.

Pero luego recordó que bombom también tenía cosas que no le decía…quizás los secretos eran necesarios. Quizás las personas tenían que atesorar algo solo para ellas, algo íntimo que no podían compartir con nadie más. La decisión estaba cada vez más clara.

Se puso de pie y caminó hacia el mueble en donde los tenía. Buscó en el fondo del cajón y envueltos en un pañuelo estaban los dos anillos. Los tocó con vehemencia, el metal estaba frío pero inmediatamente sintió un cosquilleo en todo su cuerpo. No podía usar ambos. La Princesa le había dicho lo peligroso que era si Alphonse llegase a averiguar su paradero, tenía que ser muy cuidadoso, pero quizás uno…

Dudó. Bombom se daría cuenta si usara un anillo, era demasiado visible, además les había visto cuando la Princesa se los había entregado.

Pero esto era por ella. Todo lo que hacía era para bombom. Tenía que poder protegerla, tenía que ser otra persona, un hombre adecuado para ella.

Así, cuando algo malo sucediera sería capaz de socorrerla, así como en el pasado, así como siempre había sido. Al fin sería lo que bombom necesitaba. Ahora serían iguales.

Desde este día ella no correría peligro mientras pudiera evitarlo. Combatiría a su lado y juntos vencerían al enemigo.

Tomó una cadena que estaba dentro de un joyero y pasó por ella uno de los anillos. Lentamente la colgó de su cuello y dejó que la fuerza del anillo le envolviera por completo.

*****SyS****

Hola mis queridos lectores! aqui les traigo un nuevo capitulo de mi historia a la cual amo màs y màs con el paso del tiempo porque ustedes me hacen quererla!. Bueno les cuento de que va el capitulo. El titulo del capitulo tiene relación con Serena y como los distintos hombres involucrados en su vida le demuestran de diferentes formas lo que estàn dispuestos a hacer por ella y movidos por distintos sentimientos. Seiya la ama pero nos da para pensar si la desiciòn que està tomando es para beneficio de Serena o de èl mismo. Vimos que Darien se enfrentò al enemigo para defender a una chica que pensò que era Serena. ¿Que significa eso, que aun la ama? Por ultimo Alphonse motivado por su obssecion por Serena fue capaz de matar a su aliada...¿eso es amor?. En cuanto a nuestra pareja preferida pero ultimamente no tan feliz ya no los entiendo, estan amándose y al segundo siguietne pelean! ¿Les parece que la actitud de Serena es la correcta? ¿Que tal la de Seiya? Ahora ambos se estan escondiendo cosas, el problema será cuando eso se descubran ¿El amor realmente lo puede todo?, yo creo que si! pero mejor será ver que sucede más adelante jiji. Les quiero agradecer por las muchas muchas visitas que he recibido y muy especialmenrte a aquellos que dedican un poco de su tiempo a comentar. es por ustedes que se escribe! un beso y nos leeremos en el siguiente capitulo

Polvo de estrellas: Hola amiga! espero que mi historia no solo te cause nostalgia aunque es cierto, estoy nostálgica y se reflejaa en lo que escribo!, con respecto a lo que piensa Rei tienes toda la razon! y no solo ella lo piensa, en los proximos capitulos veremos como culmina todo eso!. Con respecto a Kakkyu Darien honestamente tendrán mucho que decir en los proximos capitulos pero no como pareja, para ellos tengo otras sorpresas!. Te envio un abrazo, feliz de que ya seas una de mis fieles lectora :)

Miriamelle: amiga! un gustazo encontrarme con tu review, es especial para mi ver comentarios de algunas de ustedes capitulo a capitulo es como si juntas fueramos escribiendo la historia :). Me he centrado especialmente en lo que has escrito de Sere-Seiya. tienes toda la razón, yo creo que casi todas querríamos que nuestro novio fuera nuestro mejor amigo, no digo que no se pueda lograr, de hecho puede ser que algunas lo logren, pero en la mayoria de los casos no es posible pues porque desde el momento en que se da el siguiente paso, el de la amistad al amor, las cosas cambian y eso es lo que Serena está resintiendo ahora. Claramente encontró en Yaten lo que antes veía en Seiya, el tema es ¿Que es lo que necesita Serena para ser feliz? ¿Necesita a un amigo o necesita un novio?, porque cuando eran solo amigos las cosas estaban bien y ahora que tiene ese tipo de relación con Yaten las interrogantes están a la vista. Serena no tiene planeado armar un triángulo amoroso, está enamorada de Seiya, ella no tiene dudas...mejor será que el resto te lo deje para los siguientes capitulos! no vale si te lo cuento todo verdad? jiji te envio un enorme abrazo desde aca y nos leeemos luego si? byeee

Minafan: Hola amiga! un gustazo leerte. Ahora que lo mencionas tienes razón he armado un triángulo amoroso medio parecido a Crepúsculo pero sin nunguna intención! yo creo que en una historia la protagonista o los actores secundarios tienen que verse enfrentados a este tipo de cosas, es lo que sucede en la vida real tambien ¿no?. En cuanto a Darien ¿Sabes? creo sinceramente que él encontrará a alguien eso te lo aseguro! pero no será la Princesa Kakkyu, nonono. Lo que si te puedo decir es que la Princesa Kakkyu en este capitulo acaba de desempeñar un importante papel en la historia, que marcará a todos los personajes para bien o para mal! Me despido amigaa esperando que nunca más se te pierda la pagina para así seguir disfrutando de tus comentarios, un abrazoo byeee :)

sandykou8723: Hola amiga! feliz de leerte otra vez :) Me referiré especialmente a la actitud de Serena y tienes razón la he hecho madurar bastante. La verdad es que yo quería que la Serena de mi historia pasara por esa evolución, relatar palabra a palabra ese proceso y creo que lo estoy logrando, hasta el punto de llegarnos a preguntar si efectivamente es Serena quien está actuando más madura o es Seiya quien está concibiendo las cosas desde una mirada infantil. Lo importante es que Serena no pierde su esencia, podrán pasar muchos años y podrá vivir muchas cosas pero mientras ella siga sonriendo como lo hace siempre será la Serena de los chonguitos. Espero que este capitulo sea de tu agrado! y espero poder leerte para saber que opinas, me interesa mucho que me lo envio un abrazo amiga! y cualquier cosa nos contactamos :)

Ximena: ola amigaa! bienvenida a mi historia! y que feliz me hace que quieras a Thomas, para mi es un personaje tan querido! lo tengo casi al nivel de Seiya, es que simplemente no puedo encontrar algo malo en él y se me hace tam complicado hacerlo sufrir =/, y bueno quizás incluya a un misterioso personaje femenino que empiece con la letra "X" que lo apapache ¿Te parece bien? xD un abrazo amiga y espero leeerte otra vez!

Wendykou: mi querida amigaa espero que estes bien! creo que Rei y tu creen lo mismo! y no solo eso, te cuento que Lita tal vez está yéndose por ese camino y otro personaje muy pronto también lo hará! que miedo es lo unico que puedo decirte!. Con respecto a Darien y Kakkyu no tendrán una relación amorosa no creo que hagan buena pareja, no se personalmente hablando nunca los he visto como tal pero uno nunca sabe y como es ley en mi historia todo puede pasar!, espero leeerte en el siguiente capitulo y feliz que me hayas considerado para tu foro! =) te envio un abrazo y cualquier cosa ya sabes :) byeeee

Princesa Lunar de Kou: Amiga querida! casi lloro cuando vi tu review tantos siglos sin leernos ¿no? que bien que te acordaste de los simples mortales xD jjaja apenas si comencé a leer tu review ya me estaba riendo! el no tendrá secuelas fisicas como crees que lo dejaría malito! y aún está dormido :S pero pronto aparecerá el proximo capitulo ya sabremos de él, dejemosle descansa rpor el momento. Con respecto a Serena, ella no ama a Yaten tienes razón pero eso no quiere decir que los demás piensen lo mismo, de hecho, ya están especulando y pronto se hará más y más enorme el rumor y ya sabes lo que dicen de los rumores! ¿Algo de verdad tienen o no? Ahora lo de Kakkyu y Darien; tampoco me gusta esa pareja, de hecho puedo afirmar que no lo serán pero eso no quiere decir que no sean parte importantísima de la historia, especialmente Darien!. que bien que estes de vacaciones! asi tendrás tiempo de leerme y de comentar mis capitulos ehhhhhhhhh! Ah! y me parece excelente eso del video! porfis no te olvides de enviarme el link cuando lo tengas hecho si?, un beso amigaaaa se te extrñaba por aqiii ya ves lo sentimental que soy! :) nos leeremos byeeeee

Vannity Kou: Ola amiga! feliz de leerte :). eso de que Sere está enamorada de Yaten por el momento no es así, aunque si ya una vez se enamoró de su amigo ¿Porque no podría pasar otra vez? que terrible!. Espero leerrte en mi siguiente capitulo y como ya ves estoy actualizando más rápido que antes xD te enbvio un abrazo esperando tu review byeeeee

Meryl88: mi querida amiga :) Lo que te he dicho en privado pues queda en privado y gracias por la confianza! ahora a comentar lo que me has dicho acerca de Sere y Yaten. Pienso que Serena es una persona que necesita que sus novios sean confidentes y amigos de ella, es como vital para que la relación subsista y quizás cuando eso se pierde los problemas aparecen. Ama a Seiya pero extraña demasiado lo que tiene con Yaten pues en algún tiempo lo tubo con Seiya...es un tanto peligroso esa línea de pensamiento ¿no?. En cuanto a Kakkyu y Darien ellos no serán pareja lo siento si te he desilucionado! pero no lo sé no los veo juntos pero si siendo importantes en la trama si!. Te envio un besote enorme amiga! y espero leeerte en el siguiente ovbio! saludos por mil! :)