Capitulo 36. Deseo.
"De noche es cuando ve mejor el deseo" (William Shakespeare).
Serena cerró la puerta de su casa y bajó los peldaños corriendo. Estaba atrasadísima, se había quedado dormida. No podía seguir llegando tarde a la escuela, algún día tenía que cambiar…aunque ese no parecía el día. Dio la vuelta y se encaminó rauda.
- bombom-
Serena se detuvo de golpe. Seiya estaba recostado sobre la muralla exterior de su casa. Vestía el uniforme de la escuela y se veía tan apuesto como siempre aunque su mirada era de cautela. No lo veía hacía tres días, hacía tres largos días. Sintió un pequeño tirón en el estómago.
- Hey que tal-
Seiya suspiró ante esa seca respuesta y estiró su brazo para que Serena tomara su mano. Ella se quedó allí dejando a Seiya esperando por ella.
- ¿Te pasas tres días sin hablarme y te apareces fuera de mi casa como si nada? No lo creo Seiya-
Bajó la mano apesadumbrado.
- Quería que te recuperaras…creo que te perturbé la última vez que hablamos-
Alzó una ceja, obviamente no le creía. Oh oh- pensó Seiya. Está enojada,
- Estuve en tu casa ayer, estoy segura de que te lo dijeron así que sabías que ya me había recuperado-
Seiya cerró los ojos y respiró. Esta vez no terminarían como todas las veces.
- ¿Podríamos por favor abrazarnos un momento?-
Serena se hizo la dura
- No lo sé-
Se acercó a ella suplicante
- Por favor bombom, he estado muriéndome todos estos días sin ti, parecía un fantasma, daba pena. Hace solo unos momentos cuando te he visto siento que mi corazón vuelve a latir sano-
Recordó lo que le había dicho Sura. Quizás era cierto o quizás se habían coludido para romper con su resolución. Se cruzó los brazos alrededor del pecho.
- Podríamos hacerlo-
Seiya sonrió y pasó sus brazos alrededor de su cintura.
- ¿Podrías abrazarme tú también? por lo menos finge que me quieres bombom-
Serena suspiró y también le abrazó. Permanecieron así un buen rato.
- Lo siento mucho - le dijo Seiya murmurándole cerca de su oído- me he portado terrible contigo, he sido un verdadero idiota y merezco que me trates así, aunque no me gusta. Pero ahora quiero compensarte por todos estos días en los que hemos estado separados, que por cierto han sido una pesadilla. Te amo bombom más que a nada en este mundo y no resisto que estemos así-
Serena se separó para verle. Al menos tenía cara de arrepentimiento.
- Tendrás que hacer muchos esfuerzos Seiya Kou, tu cuota de disculpas está casi colmada-
Él no se rió
- Lo sé y pretendo no pedir disculpas por mucho tiempo más. ¿Solo quiéreme si?-
Le miró con esos ojitos azules de cachorrito inocente y se acercó a su rostro.
- ¿Me querrías un poquito bombom?-
Serena sonrió. Era imposible que se pudiera resistir a un rostro así. Era tan injusto.
- Bueno si es solo un poquito…-
Seiya la encerró entre sus brazos y botó todo el aire que tenía contenido, sus pulmones volvían a funcionar. Era tan reconfortante tenerla cerca al fin.
- No quiero que solo me quieras un poquito bombom, mentí. Quiero que me ames, me beses y me abraces como siempre-
Quería besarle era cierto y estar junto a él, no lo podía evitar. Serena pasó los brazos por su cuello y le besó. Primero suave y luego profundamente. Era lo que deseaba, lo que por tres días había estado anhelando. Se sintió al fin completa.
- mm…-murmuró Seiya sobre sus labios con una pequeña sonrisa traviesa- me estaba imaginando algo muy parecido a esto-
Serena le dio un pequeño beso y se separó.
- Me estás haciendo retrasar Seiya Kou- le dijo sonriendo feliz- así que será mejor que me sueltes ya. Llegaremos tarde-
- ¿Soltarte?- le contestó el chico sosteniéndola más cerca- no tengo pensado hacer eso. Además te dije que quiero redimirme así que hoy no iremos a la escuela. Nos fugaremos -
Rió sorprendida no entendiendo mucho.
- ¿Fugarnos?, ¡estás loco! tenemos que ir a la escuela y hacer mil cosas más…-
Él la silenció con un beso, uno muy largo y lento beso.
- Quiero que tú y yo tengamos al menos un par de horas para nosotros dos. Darnos un pequeño respiro de todo este caos y no lo sé quizás tener una relación normal por lo menos un día ¿Harías eso por mí?-
Serena pensó un momento. La matarían. Si faltaba a clases otro día la matarían.
- Seiya…- dijo torciendo un poco la boca
- Por favor amor- le pidió serio pero persuasivamente- solo serán unas horas y te prometo que lo pasaremos muy bien, te tengo una sorpresa que te encantará así que… ¿Por favor, por favor, por favor?-
Cerró los ojos y junto sus manos frente a ella. Luego abrió uno para ver su expresión.
- Por favor bombomcito…-
Serena se cruzó de brazos intentando mantenerse seria.
- Seiya acaso no entiendes…-
El rostro de Seiya se entristeció. Le iba a rechazar
- ¿Que yo haría cualquier cosa por ti?-
Serena le sonrió y éste la tomó de la cintura y la llenó de besos. Estaba absolutamente feliz. Después de un momento oyeron que la puerta de la casa de Serena se abría y ambos se miraron asustados y emocionados también
- Tendremos que huir ahora, si no nos descubrirán- le dijo Seiya en el oído
- Está bien- le respondió riendo. Estaba loca por hacerle caso.
La tomó de la mano
- A la cuenta de tres-
Serena se preparó
- ¡Tres!- gritó el chico sorprendiéndola y tirándola para que corriera con él. Serena rió eufórica. Seiya volvía a hacer que su corazón latiera con el más puro amor.
Serena y Seiya subieron a un auto que les esperaba a unas cuadras mas allá.
- Bien- le dijo Serena dándose la vuelta para mirarle- ya acepté ir contigo así que dime donde vamos-
Él pasó un brazo por sus hombros
- No no no. te dije que era una sorpresa-
- ¡Vamos dime!- exclamó ella contrariada- no podré resistir la tentación ¿Dime si?-
Le sonrió dulcemente pero solo obtuvo un beso.
- Lo siento bomboncito, lo único que te puedo decir es que te gustará un montón-
Se sentó en su lado haciendo un puchero
- Está bien-
Media hora después el coche se detuvo frente a una parte alejada de la ciudad. Serena pudo divisar una linda casita con techo de madera, color ocre y una gran puerta color café. Se bajó del auto y solo cuando vio el gran cartel que había pegado a la entrada descubrió la sorpresa de Seiya. Se dio la vuelta y se lanzó a sus brazos, éste la sostuvo en vilo y la besó
- ¿Es una broma verdad?-
Seiya caminó aún sosteniéndola y la bajó frente a la puerta
- Por supuesto que no. Estuve pensando ¿Que es lo que hace más feliz a mi bombom? Y enumeré las opciones. Primero estaba yo-
Serena puso los ojos en blanco
- Claro-
- Y después estaban los dulces. Así que moví mis influencias y me contacté con los dueños de este lugar y se ofrecieron muy amablemente a abrirlo especialmente para nosotros. Es una fábrica de chocolates solo para ti bombom, podremos aprender a hacer chocolates y obviamente podrás comer todo lo que quieras, conmigo. Reuní las dos cosas que más te gustan-
Los ojos de Serena se llenaron de lágrimas. La ternura de Seiya le hacía derretir su corazón, todo lo que había ocurrido los días anteriores…se quedaba pequeño comparado con lo bueno que tenía para ofrecerle. Pestañeó y las lágrimas caían por sus pestañas hacia sus mejillas. Seiya tomó su cabeza y la descansó sobre su pecho.
- Amor no estés triste, hice todo esto para que te alegraras-
Se secó las lágrimas
- Estoy tan feliz, son lágrimas de alegría…gracias Seiya, esto es tan especial para mí. Eres tan lindo y te amo mucho, mucho-
Seiya la besó tiernamente
- ¿Qué te parece si entramos? Nos deben estar esperando-
Asintió y tomó su mano. Seiya tocó la puerta y una pareja de adorables ancianos les recibió con una sonrisa.
- Oh usted debe ser el joven Seiya- dijo la mujer amablemente- nuestra hija nos llamó en la mañana para avisarnos que usted venía, es un honor nunca habíamos tenido una celebridad aquí-
Seiya le dio un amable abrazo a la mujer y tendió la mano al hombre
- Un honor señor, pregunté por los mejores chocolates de la ciudad y me recomendaron este lugar. Verá esta personita que está aquí- dijo abrazando a Serena
- Hola- saludó ella tímidamente
- Esta princesa es mi novia y ama como no tienen idea comer dulces y como no me he portado muy bien últimamente pues la traje para que me perdone-
La mujer sonrió al hombre que la acompañaba que seguramente era su marido.
- No existe nada mejor para alegrar la vida que un rico chocolate. Así que pasen, pónganse esos delantales que tenemos para ustedes y comencemos-
Serena tomó el delantal blanco que la mujer le pasó y miró a Seiya un poco temerosa
- ¿Uhm Seiya?- le preguntó. Tres pares de ojos le miraron, lo que provocó que se sonrojara un poco- ¿Yo cocinar? Soy pésima lo sabes, lo arruinaré todo-
Seiya le dio un pequeño beso en la nariz
- No me importa además ellos nos ayudarán-
Ambos ancianos asintieron.
- No te preocupes- le dijo el hombre- cuando el chocolate se hace con amor jamás puede resultar mal-
Dos horas después Serena moldeaba sus primeros chocolates. La primera mezcla no había llegado a transformarse en tal ya que estaba tan rica que se la había comido toda. Seiya había capturado sus mejores momentos en cientos de fotos y ella también le había tomado unas muy lindas con su delantal blanco y sombrero de chef.
Lo estaban pasando tan bien…por primera vez en meses veía a Seiya reír verdaderamente y ver a Seiya sonreír para Serena lo era todo.
- ¿Que es eso bombom?- le preguntó rodeándola por detrás y apoyando su cabeza en su hombro
Serena terminó de moldear sus últimos chocolates
- Somos nosotros-
Seiya alzó una ceja
- Es una representación bastante abstracta de nosotros-
Serena se dio la vuelta
- ¿Que quieres decir con eso?-
Abrió la boca para responder pero intuyó que muy probablemente arruinaría el momento tan lindo que estaban viviendo así que optó por besarla
- Significa que te adoro y que me lo comeré feliz ¿Está bien así?-
Serena rodeó su cuello.
- Esta ha sido la cita más linda que hemos tenido. Tengo unas enormes ganas de volver a discutir contigo para ver que planearás la próxima vez-
- Pues lo que es yo solo deseo tenerte así. Nada más-
Serena sonrió y entrecerró los ojos. Seiya estaba distinto. Era imposible que una persona cambiara en tres días pero podría asegurar que había algo distinto en él…quizás más confiado o más seguro que la última vez que habían estado juntos. Lo conocía muy bien así que no le podía engañar
- ¿Qué pasa?- preguntó Seiya
Serena levantó la espátula con la que había estado revolviendo el chocolate
- Algo te sucedió…pero no puedo detectar que es-
Seiya sonrió. Simplemente se sentía con energía y rebosante de seguridad. Desde que había tomado la decisión de portar el anillo de Alphonse sentía que podía proteger a Serena de la forma que ella merecía, que por fin tenía algo más que ofrecer además de amor.
- Nada. Solo estoy feliz de que hayamos arreglado nuestras diferencias-
A pesar de la sonrisa de Seiya…no pudo evitar tener sus reservas. Adoraba verle feliz pero podía notar que sus ojos brillaban de forma distinta, un nuevo resplandor había en ellos.
- ¿Esta todo bien?- preguntó Serena
Sabía que no tenía sentido preguntar eso. Realmente estaba todo bien ¿entonces porque su mente estaba agitada?
- ¿Seiya?-
El chico le miró por un momento en el que Serena casi podía ver que dentro de él algo se debatía. Pero finalmente él sonrió y le abrazó tan fuerte que Serena pudo sentir como los latidos de su corazón golpeaban en su pecho. La calidez de Seiya la envolvió y la calma poco a poco terminó por vencer sus dudas.
- Te amo Serena y no hay nada más que importe-
Serena estaba en la cocina del apartamento de Seiya separando en distintos envoltorios chocolates para cada uno de sus amigos. Había comido tantos que posiblemente no querría uno en mucho tiempo. Y gracias a la ayuda de Seiya había hecho suficientes para todos. Mientras él estaba sentado viendo como trabajaba su novia.
- Y este será para Mina- escribió el nombre en un papel.
Un último paquete estaba sin nombre. Serena lo tomó entre sus manos como sopesándolo y su mirada se volvió gris. Cerró muy bien la pequeña bolsita con una cinta color rosa.
- Y este es para Yaten. Tiene de esos chocolates con sabor a naranja que le gustan tanto. Siempre le pregunté cual es la idea de agregar al chocolate un toque amargo y me respondía que las cosas demasiado dulces terminan por hartarte…parece como una filosofía de vida-
Escribió su nombre en un pedazo de hoja y lo pegó a la bolsita.
Seiya oyó en silencio. La mención a su hermano le trajo de vuelta al mundo real.
- No lo sabía….es de mi familia y aún hay cosas que me son desconocidas-
Serena afirmó los brazos en la encimera
- Supongo que cuando pasas mucho tiempo con alguien hay detalles que se te hacen obvios, además lo lindo es ir conociendo a las personas así, de a poco aunque sean de tu familia-
Seiya tomó el lápiz que Serena había ocupado y comenzó a dibujar círculos en una hoja
- ¿Tener a mi hermano de amigo… como es?-
Era una pregunta bastante peculiar. Serena pensó en la respuesta.
- Es… especial. Yaten es especial-
- ¿Especial en que sentido?-
Sonrió
- Pienso que Yaten a estado en los momentos en que más lo he necesitado. Eso lo hace una persona especial-
Vio como el semblante de Seiya palidecía un poco.
- No quiero decir que…-
Sonrió levemente
- Lo capto bombom. Cuando yo te he hecho mal, él te ha hecho bien-
Serena sentía que estaban entrando a caminar en terreno peligroso.
- Solo lo extraño, se ha convertido en un gran amigo y apoyo para mí-
Seiya habló sin despegar los ojos del dibujo que estaba haciendo
- Yo también lo extraño mucho no tienes idea, sin embargo de todos nosotros eres tú quien más le echa de menos…es tu mejor amigo puedo verlo-
La voz con que Seiya dijo eso no solo denotaba tristeza sino que algo más. Serena caminó un par de pasos y tomó la mano del chico que no estaba ocupando para dibujar.
- Cuando nosotros tenemos un problema…ya no es lo mismo que antes. No puedo ir a ti para quejarme de ti… no puedo ir donde mi amigo Seiya para reclamarle por mi novio Seiya, no se si me entiendes. Y últimamente hemos tenido bastantes dificultades, Yaten me ha hecho mucha falta y desde que pasó lo del accidente, desde que le toqué es tan extraño…-
Serena miró fijamente la palma de su mano, como si aún a la distancia pudiera sentir la sensación de hormigueo y de calidez que se desprendía cada vez que estaba en contacto con Yaten.
- ¿bombom?- preguntó Seiya esperando a que ella contestara
Pero Serena no estaba ahí con él. Se había perdido en sus pensamientos. Había algo tan raro y a la vez familiar en todo esto, la sensación de que se le estaba escapando algo simplemente acaparaba su mente y cuando estaba a punto de recordar se le esfumaba, era desesperante. No lo había notado antes porque con tantas cosas en que pensar no le había dedicado mayor tiempo a esto pero… definitivamente había un detalle que faltaba.
- ¿bombom?- preguntó Seiya nuevamente, apretando la mano que aún le sostenía
Serena pestañeó un par de veces y volvió a la tierra
- ¿Qué?- preguntó abstraída
Seiya le observó intentando dilucidar que es lo que rondaba por su cabeza, aunque a estas alturas era difícil saberlo
- ¿Qué es lo extraño?-
Serena intentó concentrarse.
- Siento que Yaten tiene una parte de mí y que yo tengo una parte de él, estamos unidos a un nivel que no puedo explicar con palabras, es…imposible llegar a tener ese tipo de conexión con alguien, no es normal-
Las palabras habían brotado de su boca antes de que pudiera medir el efecto que provocarían. Cuando la mente se le despejó completamente pudo percibir con total claridad que la mano de Seiya se había puesto fría…al igual que su mirada. Una sensación de ahogo envolvió a Serena aunque era absolutamente ilógico sentir algo así…de todas formas no pudo evitarlo.
El corazón le latió con fuerza y la mano que Seiya le sostenía se pudo igual de gélida que la de él. Un temor inexplicable le comenzó a embargar.
No le temía a Seiya sino que al aura que de pronto comenzó a expedir y sus mayores miedos se hicieron presentes una vez más. Hacía mucho tiempo que no sentía eso, pensó que tal vez lo había inventado todo pero estando allí junto a él…era imposible de obviar.
Recordó la plática que hacía unas semanas había mantenido con su madre "sigue tus instintos" le había dicho y en ese instante su instinto le gritaba con fuerzas que algo no estaba bien con Seiya. Que aunque él se lo negara, que aunque intentara ocultarlo tras una fachada de felicidad y de amor, había algo que no era propio en él.
Intentó disimular el miedo con una sonrisa fácil
- Seiya mi mano se ha dormido ¿Que te parece si me la devuelves antes de que la pierda?-
El trance en el que su novio se encontraba de pronto se rompió y Serena retiró rápidamente su mano, alejándose imperceptiblemente de él. Aunque no tan imperceptible para Seiya, que notó una vez más como Serena se comportaba de esa forma tan rara.
Se miraron por largo rato sin decirse nada. Era tan evidente que ambos escondían algo, que ambos tenían un pequeño secreto que estaba íntimamente relacionado con el otro pero por una u otra razón no se atrevían a revelar, como si el solo hecho de decirlo en voz alta pudiera terminar con la aparente felicidad de la que gozaban, sin saber que era más bien el silencio del otro lo que estaba lastimándolos más y más.
La puerta de la casa se abrió e hizo que el contacto visual se terminara de forma abrupta.
Era Sura quien cojeando traía una bolsa de compra en las manos.
Serena salió corriendo para ayudarle, aunque muy en el fondo lo hacía para escapar del momento que estaba viviendo con Seiya
- ¡Que haces levantada!-
Su amiga le sonrió un poco tímida
- Ya me siento bien y en agradecimiento por todas las atenciones que han tenido conmigo he decidido preparar la cena-
Ambas llevaron las cosas y las dejaron sobre la mesa. Seiya miró curioso el contenido de una de las bolsas
- ¿Y que nos cocinaras?-
Sonrió de forma misteriosa
- Es una sorpresa- se volteó para ver a su amiga- ¿Porque no te quedas a comer? me honraría tanto cocinar para la Princesa de la Luna-
Serena miró a Seiya. El momento último que habían vivido había sido tan extraño que no sabía muy bien como habían quedado las cosas. Seiya le obsequió una escueta sonrisa
- Quédate bombom, a Sura le haría muy feliz-
Serena le sonrió y aceptó más por su amiga que por el propio Seiya. Ni siquiera había sido necesario que Seiya recalcara que su estancia haría feliz solo a Sura. Las cosas entre ellos volvían a estar tensas.
Serena pensó que por todo lo que había vivido durante el día le costaría conciliar el sueño pero en cuanto puso la cabeza sobre la almohada los ojos le pesaron. No quería pensar en nada, solo quería sumirse en un profundo y tranquilo sueño.
Sintió que alguien subía las escaleras pero ya se escuchaba demasiado lejano. Algo se movió a los pies de su cama pero al rato se tranquilizó. Se dio la vuelta y dio un último bostezo antes de quedarse dormida, hasta que en algún momento de la noche fue absorbida por un sueño. Pero en esta ocasión no estaba sola.
Una pequeña sonrisa cruzó sus labios.
Seiya llevaba tomada su mano y la estaba conduciendo por un camino que solo estaba alumbrado por pequeñas luces color dorado que titilaban a distancia. No podía ver su rostro, solo era visible su espalda, pero aún así podía reconocerlo sin equivocarse. Caminaban sin prisa y todo se movía como en cámara lenta, incluso podía sentir los latidos de su corazón pulsando sosegadamente así como su respiración. Apretó más la mano de Seiya y permanecieron así en silencio hasta que las luces se fueron haciendo cada vez más intermitentes dejando sitios en completa oscuridad. Ese detalle la comenzó a inquietar.
- ¿Seiya hacia donde vamos?-
Pero él no le contestó, solo se limitó a seguir guiándola hacia lo desconocido. Serena bajó la vista hacia sus manos entrelazadas. La suya estaba cálida, pero la de Seiya se sentía fría, así como en la tarde.
De pronto Serena escuchó que alguien pronunciaba su nombre ¿Era en su cabeza o se oía en voz alta?
Intentó detenerse pero Seiya seguía moviéndose.
- Serena…-
Escuchó otra vez. Era una voz muy familiar, pero el eco era demasiado como para que la pudiera identificar
- Seiya detente creo que oí algo-
Pero no lo hizo
- Serena…-
Agudizó el oído
- ¿Quien es?-
Hubo un silencio que pudo haber sido eterno
- No vayas con él por favor-
Serena miró hacia atrás para verificar si la voz tenía allí su origen pero no se veía nada. Solo oscuridad. La palma de la mano comenzó a sudarle
- No vayas- repitió la voz
Una angustia inexplicable la embargó
- Porque…- susurró afligida
Seiya de detuvo y ella casi choca con su espalda
- Porque ese no es Seiya-
Serena vio como el hombre se daba la vuelta lentamente dando paso a una escalofriante sonrisa. Efectivamente ese no era Seiya.
Era Alphonse
Serena intentó liberarse de él pero fue más rápido y se hizo de su muñeca
- ¡Suéltame!-
Los ojos de Alphonse brillaron de intensidad, como si fuera incapaz de despegar la vista de su rostro, como si la viera por primera vez. La arrastró con fuerza hacia la oscuridad
- ¡No!- gritó Serena con lágrimas en los ojos
Intentó por todos los medios de resistirse pero él tomó ambos brazos y tiró. Su tacto quemaba.
- ¡No! ¡Déjame!-
Alphonse la azotó fuertemente contra una muralla haciendo que su cabeza rebotara en el duro concreto y que perdiera un poco el sentido.
Sentía a su corazón bombear sangre a toda velocidad como si de alguna forma le estuviera preparando para huir, pero no podía hacerlo.
Alphonse sujetó su cuello con férreo agarre y se acercó más y más hasta que la besó de forma bestial, sus labios eran duros y bruscos. Serena se revolvió histérica pero él era demasiado fuerte. Logró mover una pierna y darle una patada en el estómago. El hombre se alejó y Serena aprovechó la oportunidad para correr.
No miró hacia atrás solo quería alejarse. Se limpió la boca frenéticamente, todavía podía saborear sus labios, pero no fue lo suficientemente rápida, la tomó de la cintura y la pegó contra su cuerpo. Volvió a mirarla de esa forma fría y aterradora.
- ¡Déjame ir!- gritó Serena llorando
Enterró las uñas en su antebrazo pero aún así no pudo borrar la sonrisa de su rostro. La desesperación la asfixiaba y las lágrimas no la dejaban ver.
- ¡No! ¡No!- gritó una vez más, cuando sintió las manos de Alphonse tocándola una vez más. Estaba aterrada y se sentía atrapada, prefería morir que seguir siendo atacada por ese sujeto… hasta que sintió un gran ardor en su mejilla. El lugar en el que estaba se tambaleó y lo último que alcanzó a ver fueron los ojos de Alphonse mirándola con furia.
- ¡Serena despierta!-
Abrió los ojos a esas alturas colmados de lágrimas y se sentó en la cama. Se puso la mano en el pecho y comenzó a llorar amargamente. Le habían atacado. Todo su cuerpo temblaba.
Luna quien estaba sobre ella le miró con horror.
- Serena que ha pasado…-
Abrazó a la gatita y siguió sollozando
- Él…él…trató de llevarme-
Prendió la luz para asegurarse de que no había nadie más en su dormitorio
- De quien hablas-
Se secó las lágrimas con el puño de su camisa de dormir
- ¡Alphonse Luna! Pensé que era Seiya pero no… ¡Era él! estaba en mi sueño ¡Y no podía escapar, me tenía y me besó a la fuerza!-
Se pasó una mano por la mejilla derecha y un poco de sangre se adhirió a sus dedos. Luna se acercó más. Se tocó los labios y sintió asco.
- Estabas gritando, llorando y me asusté. No sabía como despertarte así que te arañé. Lo siento-
Lo que menos le importaba en ese momento era un pequeño rasguño. Estaba aterrada, ni siquiera podía respirar con normalidad
- Serena…quizás solo fue una pesadilla. El enemigo no ha aparecido en meses porque…-
Se tapó la cara con ambas manos no pudiendo contener el ataque de pánico. No podía respirar.
- ¡No estoy loca Luna! ¡Estuvo ahí conmigo y me quería llevar! Y…y una voz me dijo que no fuera con él…-
- De quien era la voz…-
Respiró un par de veces aún con la voz frágil
- ¡No lo sé! Creo que la conozco pero no estoy segura…-
Se llevó las rodillas al pecho y se meció de un lado a otro. No sabía que hacer, se sentía indefensa y vulnerable.
- Serena dime que puedo hacer-
- No me dejes sola…- le susurró suplicante- por favor no me dejes dormir, tengo miedo…-
Luna le miró preocupadísima
- Pero Serena como…-
La abrazó otra vez
- ¡Por favor Luna te lo ruego!-
El grito era de total abatimiento. La gatita solo pudo asentir
- Está bien, pero cálmate no te hará daño aquí-
Se secó las últimas lágrimas sin terminar el contacto con su amiga
- Era Seiya…y a la vez no era Seiya. Tuve tanto miedo, quería…-
- Serena sigo pensando que fue una pesadilla, de esas que son sumamente reales-
La chica tuvo el impulso de frotarse las muñecas y cuando lo hizo notó que le dolían. Bajó la vista y allí se dio cuenta del motivo. Unas perfectas marcas de dedos se dibujaban alrededor de cada una de sus muñecas. Estaban enrojecidas. Un nuevo sollozo escapó de sus labios y Luna siguió la línea de su mirada. Su expresión fue de terror puro. Buscó los ojos de Serena quien se mordía el labio para no seguir llorando.
- ¿Todavía crees que se trató solo de una pesadilla?-
Serena llevaba sentada en su escritorio con la cabeza gacha sumida en un profundo silencio. Se había mantenido despierta durante toda la noche y aún así no tenía sueño. Aún podía sentir la sensación de encontrarse entre las manos de Alphonse así que el solo hecho de cerrar los ojos le llenaba de terror. Se sentía aterrada e imposibilitada siquiera de hablar de ello. Quería olvidar lo que había pasado, rogaba eliminarlo de su cabeza…
- ¡Hey Sere!- gritó Lita
Serena saltó de su asiento casi cayéndose del susto. Lita miró a Mina quien se había unido.
- Se que Lita es fea pero no creo que sea para tanto Sere-
Serena niveló su respiración y miró a sus amigas
- Lo siento, estaba pensando en otra cosa-
Comenzó a mover la pierna en un acto nervioso que jamás había hecho antes. Lita alzó la ceja.
- Estamos un poco tensos el día de hoy ¿no?-
Sonrió intentando controlarse
- No dormí bien eso es todo-
- Y se puede saber- dijo Mina entrecerrando los ojos- ¿Porque faltaste ayer a clases? ¿Y porque misteriosamente Seiya también faltó?-
La mención a Seiya le trajo de vuelta los recuerdos de la noche. La angustia avanzó
- Fuimos…tuvimos…Seiya…tuvo la idea de saltarnos de clases y tener una cita-
El tartamudeo de Serena no era nada común en ella. Mina se agachó para quedar a la altura de su pupitre
- ¿Sere estás segura de que estás bien? te noto nerviosa-
Le miró con angustia, necesitaba hablar con alguien…en ese momento sintió que un brazo le rodeaba el cuello
- ¡Adivina quien soy!-
Giró su cabeza y se encontró con los ojos Seiya. No pudo evitar soltar un pequeño grito y saltar lo más lejos posible de él. No podía verle…no podía estar ante esos ojos, ni ante ese rostro. Se puso la mano en la boca. Seiya se puso de pie sonriente y estiró la mano.
- bombom solo soy yo-
Mina también se puso de pie y miró a Lita más preocupada que antes. Serena dio una mirada de tristeza a Seiya y unas lágrimas corrieron por sus mejillas
- Lo siento Seiya…-
El estómago se le revolvió y salió corriendo directo hacia el baño.
Mina y Lita le siguieron al igual que Seiya quien no sabía que estaba sucediendo.
Serena bajó las escaleras y se encerró en el primer baño azotando la puerta de paso. Se sentó en el suelo vaciando todo lo que había en su estómago hasta ese momento. Comenzó a llorar no importándole que las demás personas le oyeran.
Las chicas y Seiya quienes estaban afuera podían oír lo enferma que estaba Serena así como también su llanto.
- bombom por favor déjame entrar- le suplicaba Seiya quien estaba desesperado por saber que le ocurría pero mientras más golpeaba la puerta los sollozos de Serena aumentaban
Mina se paseaba de un lugar a otro intentando dilucidar que había ocurrido
- Algo le tiene que haber pasado… Seiya ¿Tú y ella están bien no discutieron por algo?-
Seiya negó
- Ayer fue perfecto, tuvimos un día maravilloso…no entiendo que pasa-
Lita golpeó otra vez
- Sere te lo ruego déjanos pasar…-
Miró a Seiya. Había notado que Serena se había puesto así al verle así que de alguna forma estaba involucrado.
- Déjanos pasar…solo a Mina y a mí si lo deseas, te prometo que Seiya no entrará-
Guardó silencio un momento y se escuchó que se ponía de pie y destrababa la puerta. Seiya se aprontó a entrar
- Espera Seiya, deja que veamos que pasa. La sacaremos de allí y podrás verla-
- Pero…-
Mina apretó su brazo
- Ve a la sala y espera. Nosotros nos encargaremos-
A regañadientes aceptó y caminó con los hombros tensos hacia la sala. Se sentía excluido de la vida de bombom una vez más.
Mina y Lita entraron y encontraron a Serena sentada en el suelo, las rodillas en el pecho y rodeadas por sus brazos.
Ambas caminaron y se sentaron en el suelo junto con ella. Estaba con la cabeza hundida entre las piernas y aún lloraba
- Sere por favor dinos que pasa, lo que sea te ayudaremos- le dijo Lita
Mina tomó una de sus manos y la acarició
- Confía en nosotros- le susurró Mina- no se lo diremos a nadie si tú no quieres-
Movió la cabeza en una negativa. Lita arrugó el ceño
- ¿Seiya te hizo algo, es eso?-
Eso hizo que el llanto cesara abruptamente. Alzó la cabeza y la barbilla le tembló
- No…él no pero…-
Unas enormes lágrimas cayeron lentamente por sus mejillas. Lita tomó un pañuelo y se las secó pacientemente
- Está bien. Solo dime si o no. Algo te sucedió, Seiya no te hizo nada pero no quieres verle ¿Es eso?-
Asintió como una niña pequeña. Mina estaba cada vez más asustada
- ¿Quién te hizo daño Sere?-
Instintivamente escondió las muñecas bajo el uniforme pero no fue lo suficientemente rápido. Lita subió las mangas de su camisa y ahí las vio. Las marcas de grandes dedos rodeando ambas muñecas. Palideció mientras que Mina abría unos enormes ojos y contenía el aliento.
- Por Dios Sere…- susurró Lita
Mina tomó el rostro de Serena entre sus manos suavemente a punto de ponerse a llorar también
- Por el amor de Dios Serena dinos que te hicieron para poder ayudarte. ¿Te asaltaron, te golpearon, te…te atacaron de otra forma?-
Serena se lanzó a sus brazos y comenzó a llorar otra vez. Mina acarició suavemente su espalda mientras que mil teorías pasaban por su cabeza y el silencio de Serena no ayudaba en nada. Unas de las coletas de Serena se deslizó hacia atrás y pudo ver en su cuello nuevas marcas, que estaban tan enrojecidas como las de sus manos. La bilis se le revolvió en el estómago.
Eso era todo, tenía que sacar a Serena de allí y averiguar que había pasado.
- Lita, trae a Amy y llama a Rei, tenemos que sacar a Serena de aquí ahora. No digas nada a nadie más-
Lita se puso de pie y corrió lo más rápido posible. Puso a Serena de pie y como pudo la arrastró hacia fuera. Algo le había sucedido a su amiga y como fuera averiguaría que.
Media hora después Rei corría como el viento hacia su casa, que es hacia donde habían llevado a Serena. La llamada de Lita había sido tan alarmante que ni siquiera lo pensó dos veces antes de salir corriendo. Algo le había pasado a Serena y eso es todo lo que necesitaba saber para casi tener un colapso nervioso.
Llego a su casa en donde las chicas ya estaban desde hacia un rato.
Estaban todas sentadas en el suelo y Serena estaba en posición fetal descansando su cabeza en el regazo de Mina.
Apenas si pudo recuperar la respiración cuando ya estaba de rodillas en el suelo acariciando el cabello de Serena
- Sere que te pasó por favor háblanos- le dijo suavemente
Amy estaba intentando no botar más lágrimas de las que ya había derramado durante el trayecto. Mina le indicó a Rei con los ojos para que diera un vistazo a las muñecas de su amiga. Luego suavemente echó su cabello hacia un costado para que le viera el cuello. La expresión de Rei fue de horror, se puso tan pálida como lo estaban todas
- Sere escúchame…- le dijo con la voz quebrada- somos tus amigas, jamás te dejaremos sola…pero si no nos dices que pasó…- una lágrima se le escapó- estamos pensando lo peor, estamos viendo tus magulladuras y…y pensamos lo peor así que por favor háblanos te lo ruego-
Serena ya no lloraba si no que solo estaba ahí recostada con la mirada perdida, respiró y cerró los ojos. Esas palabras de Rei la hicieron reaccionar. Si no les decía que había ocurrido las tendría preocupadas e imaginando los peores escenarios. Cuando ya se sintió más ella misma habló.
- Pensé que era Seiya…yo le seguí-
Amy se acercó hacia y estrechó más el círculo
- Me tomó la mano y me deje guiar por él-
Mina no dejó de acariciar su cabello y eso le ayudaba a tener calma
- Y…y de pronto una voz me dijo que no le siguiera-
Rei asintió
Serena se irguió y ocupó un puesto junto a Mina. Las manos le temblaban
- Por alguna razón esa voz…yo le creí y me detuve…ahí fue cuando descubrí que no se trataba de Seiya-
Se acarició las muñecas
- Era Alphonse…él me arrastró hacia un lugar y…-
Las lágrimas comenzaron a correr otra vez. Lita apretó los puños y Amy cerró los ojos
- Que te hizo Sere…- susurró Mina
Serena inhaló aire
- Él me besó…- dijo entre lágrimas- me sostuvo del cuello tan fuerte que no pude resistirme…fue horrible, su boca sobre la mía sentí asco…-
Sintió náuseas otra vez
- Él…- tartamudeó Rei al borde del colapso nervioso- ¿él…hizo algo más?-
Esa era la pregunta que tenía a todas al borde de la angustia total. Serena jugó con los dedos de sus manos
- Él intentó…intentó tocarme más…pero lo golpee con fuerza. Finalmente Luna me despertó a tiempo…no me hizo nada más que eso-
Un suspiro de alivio brotó del alma de todas las presentes. Se tocó el rostro y sintió el rasguño que le había dejado Luna, una marca que si pudiera conservaría siempre. Le había salvado la vida
- ¿Estás segura que fue solo eso? ¿Estás siendo honesta?-
Rei la miró mientras ella asentía con calma
- Sere… lo sentimos tanto- dijo Amy tomando su magullada mano- habríamos hecho cualquier cosa por defenderte-
Serena sonrió, la primera vez que lo hacía
- No hubieran podido hacer nada fue todo en mi cabeza, pero fue real. Todo fue real-
Se tocó el cuello, aún le dolía
- Esto es grave Serena lo sabes- dijo Rei más seria que nunca- Tenemos que hacer algo, no puede haber una próxima vez-
Asintió ya recuperada.
- Lo sé, es la única forma de que pueda volver a cerrar los ojos y tener paz. Tenemos que encontrarlo, no voy a permitir que vuelva a acercarse a mí nunca. No voy a permitir que me ponga las manos encima jamás-
Los ojos de Serena aunque enrojecidos por las lágrimas llameaban con intensidad. Había rabia y desprecio en ellos. Lita asintió
- Acabaremos con él Serena, no permitiremos que vuelva a tocarte un pelo-
Amy tomó su otra mano
- A partir de hoy y hasta que logremos detenerlo no dormirás sola. Velaremos tu sueño y a la más mínima sospecha estaremos ahí para despertarte-
Mina la abrazó con cuidado
- Te defenderemos con la vida, ese animal asqueroso no volverá a tocarte, antes lo mato con mis propias manos, eso te lo juro, lo estrangularé…-
Rei dio un vistazo a Mina para que terminara con esas amenazas. Se escuchó sonar un celular, era el de Amy se puso de pie y miró quien era
- Es Taiki…-
Serena la miró con súplica
- Por favor no le digas nada-
Miró a todas sus amigas.
- No le digan esto a nadie, no quiero que nadie más sepa...-
Asintieron sin hacer preguntas. Era demasiado íntimo como para compartirlo con alguien más.
- ¿Pero que harás con Seiya?- preguntó Lita
Serena se arrepentía de haber sobre reaccionado al verle, pero fue la impresión de tenerlo tan cerca, si hubiera podido evitar hacer tamaña escena lo habría hecho
- No debí haberme portado así tan frágil y desquiciada…debe estar tan asustado y desconcertado por mi actitud pero no pude evitarlo, lo ví y simplemente los recuerdos de la noche vinieron a mi mente-
Rei negó
- Sere fuiste atacada por un hombre que se parece a tu novio, es normal haber reaccionado de esa forma. No eres de fierro, cualquier mujer estaría igual o más asustada que tú-
Se mordió el labio
- Seiya no puede saberlo, si se entera...yo se lo que pasará. No habrá forma de detenerlo, le dará casa a Alphonse hasta encontrarlo, no descansara hasta que lo maten y no voy a permitir que muera por mi culpa. Por eso es que nadie más tiene que enterarse, tienen que prometérmelo-
Todas asintieron otra vez
- No es necesario que lo digas- respondió Mina con la mirada furiosa- pero lo que no podrás impedir es que nosotras le busquemos. Ya te lo dijimos ese tipo morirá Sere y morirá por nuestra mano te lo juramos como guerreras que somos-
Serena suspiró y sonrió estando mucho más aliviada que antes.
- Gracias…yo pensé en callarme esto pero no pude y creo que fue lo mejor. Me siento más segura ahora que ustedes están aquí conmigo y más aún sabiendo que no me dejarán sola gracias, no saben lo bien que me hacen-
La abrazaron cálidamente
- Cuidaremos de ti, es nuestro turno de hacerlo- dijo Rei besando su mejilla
Un nuevo celular comenzó a sonar, esta vez el de Serena, ni siquiera tuvo que ponerse de pie pasa saber que se trataba de Seiya
- No puedo hablar con él, no aún. Se que le debo una explicación pero no me siento todavía en condiciones de hacerlo, no puedo verlo sin imaginarme a Alphonse-
Rei tomó el bolso de Serena, sacó el celular y lo apagó. Todas las demás hicieron lo mismo con los suyos
- Este día lo que haremos será consentir a nuestra Princesa sin interrupciones. Estaremos contigo hasta que vuelvas a sonreír-
Mina sonrió intentando darle un poco de alegría al grupo, en donde la angustia estaba instalada de forma indefinida.
- Nos acostaremos todas en la cama de Rei, veremos una película y acurrucaremos a Serena-
Amy sonrió
- A mi me parece una idea excelente-
Serena abrazó otra vez a sus fieles amigas y se dejó querer por ellas. El amor y los cuidados de ellas eran lo único que podía en algo hacerla olvidar el infierno en el que su vida se estaba convirtiendo.
Serena había pasado la noche con Lita y Luna. La verdad es que prácticamente no había dormido nada, a ratos cerraba los ojos y dormitaba un poco pero de inmediato imágenes de la noche pasada volvían insistentemente. Así que optó por escuchar música y jugar con su celular.
Lita tampoco había dormido mucho, solo lo suficiente como para vigilar el sueño de Serena, aunque no había sido necesario. No había dormido prácticamente nada y eso le preocupaba. A ese ritmo Serena se comenzaría a deteriorar muy rápido.
Así que solo Luna podía decir que había pasado una buena noche.
Llegaron a la escuela platicando sobre algo sin importancia. Mina y Amy corrieron a recibirles y a preguntarle a Serena como había pasado la noche. Ésta con una pequeña sonrisa había respondido. Estando con sus amigas los malos pensamientos se mitigaban lo suficiente como para tener algo de vida normal.
Miró hacia su pupitre percatándose de que Seiya aún no llegaba. Sabía que tenía que hablar con él y había esperado hacerlo antes que las clases comenzaran. Buscó a Taiki quien estaba leyendo un libro.
- Hola Taiki-
Este le sonrió amigablemente. Tal vez no sabía nada o tal vez era demasiado respetuoso como para entrometerse en asuntos que no le competían. Esa era una gran característica de Taiki. Al parecer las chicas habían cumplido su palabra y no habían dicho a nadie acerca de lo platicado el día anterior. Por lo menos eso le alivió.
- Buenos días Serena-
Se quedó allí golpeando el suelo con uno de sus zapatos.
- ¿Seiya vendrá?- preguntó al fin sin rodeos
Éste levantó la vista sorprendido.
- Oh- respondió dubitativo- Él no se sintió bien así que por hoy faltará-
Eso la preocupó. Seiya no acostumbraba a faltar a clases, especialmente porque ya lo habían hecho una vez en la semana. Taiki dejó el libro a un lado y miró a Serena.
- En realidad no se que le sucede, desde ayer que no sale de su habitación y cuando le pregunté no quiso decirme nada ¿Tú sabes lo que le tiene así?-
Serena buscó apoyo en su pupitre y se recostó sobre él. Sus sospechas eran ciertas.
- Yo…yo hablaré con él más tarde. No te preocupes-
Después de terminadas las clases Serena corrió hacia la casa de Seiya. Las chicas por ningún motivo habían querido dejarle sola así que Mina le había acompañado hasta dejarla fuera del edificio en donde Seiya vivía. En realidad eso la hacía sentirse mucho más tranquila aunque sabía que eventualmente eso tenía que terminar. No podía depender de otras personas, era como retroceder a días antiguos y bajo ninguna circunstancia permitiría que ese maldito tipo le hiciera perder la confianza en sí misma que con mucho esfuerzo había adquirido.
Tocó la puerta y fue la Princesa Kakkyu quien la recibió. Entró sin mucho más preámbulos que un escueto saludo. No tenía tiempo que perder.
- ¿Seiya está?-
Ella miró hacia la habitación del chico. La Princesa dudó.
- Él…creo que está enfermo. No ha querido ver a nadie, ni tampoco comer. Estoy un poco preocupada-
Serena caminó hacia su habitación y tomó el pomo de la puerta.
- Espera Serena…-
Pero ella no le hizo caso, abrió la puerta y la cerró tras de si. Todo estaba sumido en una completa oscuridad y apenas si se podía ver más allá de unos cuantos centímetros. Eso comenzó a inquietar a Serena pues ya no tenía seguridad en los lugares faltos de luz. Se escuchó el sonido de mantas rozarse
- He dicho mil veces que no quiero que me molesten. Déjenme en paz-
La voz de Seiya aunque enojada fue como un bálsamo de tranquilidad y su corazón se relajó pues sabía que en algún dentro de la oscuridad él estaba allí. Se quitó los zapatos calladamente, la sudadera que llevaba sobre su camiseta color blanco y caminó hacia él. Tomó el borde del cobertor en el que Seiya estaba sumido, lo levantó y se introdujo en la cama tapándose completamente. Bajo las cobijas se encontró con Seiya quien le miró sin ningún tipo de expresión, como si de alguna forma ya supiera que se trataba de ella. Estaba recostado de lado con ambas manos junto a su cabeza.
- ¿Eres una alucinación?- le preguntó de forma cortante
Serena negó,
Seiya siguió mirándola inquisitivamente
- ¿Qué haces aquí?-
La preguntó sonó mucho más ruda de lo que debía, quizás por que Seiya quería que sonara así. Serena imitó su posición y ahí frente a él comenzó.
- Discúlpame por como me comporté ayer fui una tonta, sobrereaccioné…pero no fue por ti te lo prometo-
Cerró los ojos mostrándose tan cansado como lo estaba. No solo su cuerpo estaba exhausto sino que también su mente, que no había parado de pensar en horas.
- Intento comprenderte bombom, intento entender como funcionan las cosas, trato de adaptarme, a lo que tú me pides que acepte, pero hay veces en los que simplemente no puedo hacerlo y no puedo hacerlo porque tú no me explicas que está pasando en tu vida. Tu silencio me lastima y tus actitudes me desconciertan, ya no se que pensar ni que hacer contigo-
Serena asintió resignada sabiendo que esta vez quien se había equivocado era ella. El dolor de Seiya era evidente, estaba reflejado en sus ojos. Una vez más lamentó haber reaccionado de la forma en que lo había hecho. Tenía que arreglar las cosas así que contaría parte de la verdad.
- Tuve un muy mal sueño contigo, con Alphonse…más bien una pesadilla y se sintió demasiado real así que cuando te vi me asusté mucho, todavía los recuerdos de la noche estaban frescos y no pude evitar trastornarme. Perdóname no fue mi intención hacerte sentir así-
Los ojos de Seiya estaban vidriosos, como si en cualquier minuto una lágrima se asomara por ellos.
- Eso era todo lo que te pedía. No era necesario que me evitaras, ni que apagaras el móvil ni que dieras excusas absurdas para no hablar conmigo cada vez que llamaba a tu casa. En realidad no pedía mucho bombom, solo saber que estabas bien…para no pasarme todo un día pensando que había hecho mal para que no quisieras siquiera verme-
La lágrima que Serena había divisado en los ojos de Seiya al fin cayó y se perdió en la almohada que él ocupaba. Serena se acercó un poco.
- Mi amor sí quiero estar contigo, solo me asusté al verte eso es todo-
Seiya sonrió mientras otra lágrima se escurría por sus ojos. Casi de forma mecánica se llevó una de las manos hacia el anillo que pendía de su pecho.
- ¿Eso es todo?, lo dices como si no significara nada…cuando en realidad es demasiado… ¿Qué tengo que hacer para no asustarte? ¿Para que me mires sin sentir pavor? ¿Cambiar el rostro? dime que tengo que cambiar para que no me mires como lo hiciste ayer porque ya no lo resisto más-
Serena posó la mano sobre la mano que Seiya tenía en su pecho y respiró profundamente. Tenía que convencerle de que nada más importaba salvo él. Y también tenía que convencerse a sí misma que aunque Alphonse se pareciera a Seiya nunca sería como el hombre al que amaba con desesperación. Era imposible compararles, Seiya siempre sería el que hiciera que su corazón latiera de amor.
- Te veo y sigo sintiendo lo mismo que la primera vez que descubrí que estaba enamorada. Porque yo te amo por lo que llevas aquí dentro, por lo que no puedo ver pero sí sentir. No me importa como luzcas o a quien te parezcas, para mí siempre serás mi Seiya y eso nadie lo cambiará nunca… créeme por favor porque no puedo ser más sincera que esto-
Seiya bajó una de sus manos y la posó sobre la cintura de Serena.
- Entonces dime que me amas y has que esta angustia que siento desaparezca-
Pero en vez de decirle algo Serena simplemente buscó a oscuras su rostro y dio finalmente con sus labios. Los palpó largo rato, como cerciorándose de que se fueran los de Seiya y de nadie más. Se acercó a ellos y le besó con tal adoración que no hubo necesidad de más palabras. Seiya suspiró como si la tristeza poco a poco se fuera desvaneciendo. Rodó en la cama y se situó sobre Serena envolviéndola con sus brazos. Serena podía sentir con cada caricia de Seiya, con cada beso, con cada roce que había sido una tonta al confundirles y al tener miedo de él. La calidez de Seiya era todo lo contrario, era seguridad dentro de todo lo malo que le había pasado. Le necesitaba cerca para sentir que era lo real. Llevó las manos hacia su espalda, apreciando por sobre su camisa sus músculos, sus anchos hombros, sus gruesos brazos.
Un rato después ambos comenzaron a buscar la salida desde debajo de las mantas, pues el calor y las ganas de verse a los ojos eran asfixiantes así que entre risas y besos tomaron las cobijas y las lanzaron hacia atrás.
-Te amo- murmuró Seiya sobre sus labios- te amo bombom. Te amo-
Deslizó la mano bajo su camiseta y recorrió toda la extensión de su espalda dejando un cosquilleo con cada toque. Serena rió hasta que la respiración se le hizo dificultosa.
Besó el cuello de Seiya y pasó sus manos por su abdomen lentamente, tiró de su camisa queriendo retirarla, pero en ese momento Seiya de congeló, tomó de los hombros a Serena y la alejó unos centímetros.
Se sentó en la cama e instintivamente se llevó las manos al pecho. Si Serena veía lo que estaba portando, si lograba identificar el anillo que pendía de su cadena… eso si la asustaría.
Vio como los ojos de Serena le miraban sorprendidos y bastante confundidos. Se sentó frente a él lentamente.
- Lo siento- le dijo un poco avergonzada- no debí…-
Seiya apretó con fuerza el anillo entre sus dedos. Lo que menos quería era que ella pensara algo equivocado. Él solo negó fervientemente. Un sonrojo cruzó por el rostro de Serena mientras se acomodaba el pabilo de su camiseta.
- ¿Es por mí?- susurró Serena- ¿Hice algo que te desagradó?-
Seiya rió. Eso era una locura, una de las tonterías más grandes que había oído en la vida. Pero Serena no se rió, más bien se puso pálida.
- ¡No!- gritó Seiya antes dándose cuenta que reír no había sido la mejor reacción- ¡No bombom por Dios no pienses esas cosas nunca, eres… eres grandiosa!-
Serena acarició su brazo
- Entonces porque…-
El chico pensó cual era la mejor respuesta para el hecho de haber rechazado a su novia de esa forma tan abrupta. Tomó el borde de su camiseta y acarició la piel de su estómago.
- Disculpa yo… - respiró y buscó sus ojos que estaban abiertos esperando una respuesta- eres perfecta bombom, siempre serás la mujer más hermosa de todas, eres la única con la que podría estar, solo soy un idiota perdóname-
Pero eso no bastó para convencerla. Se sintió tonta y muy apenada.
- No…- balbuceó con la cabeza gacha- ¿No me deseas? ¿Es eso?-
El anillo en su cuello pesó toneladas. Era un imbécil ¿Porque no se lo había sacado para dormir? ¿Por qué lo usaba todo el tiempo?, como si no se sintiera completo cuando no lo portaba. Por un estúpido anillo había echado a perder todo el momento. Tomó la barbilla de Serena e hizo que le mirara fijamente.
- Escúchame Serena Tsukino y óyeme bien- tragó con dificultad y no pudo evitar ruborizarse de paso- te deseo y te deseo tanto que duele. Deseo absolutamente todo de ti y quiero que sea mío y de nadie más-
Serena se sonrojó pero no más que Seiya
- Quiero que seas mía completamente y cuando pase quiero que sea perfecto, mágico, maravilloso y que nunca lo olvidemos. Te amo con locura y cada vez que me tocas y me besas, no solo pierdo el aliento, sino que dejo de existir y solo estás tú-
La besó con devoción una vez más pero ya no era lo mismo. Serena no podría olvidar como Seiya se había alejado de su contacto tan violentamente. Sus palabras eran lindas y se oían sinceras pero muy en el fondo, no se sentían así. Cortó el beso girando su cabeza hacia otro lado y se puso de pie hacia donde estaban sus zapatos y su demás ropa.
Se agachó para ponerse ambas cosas. De pronto estar allí con Seiya ya no se sentía tan bien.
- ¡bombom espera!- le dijo Seiya saltando de la cama. La abrazó por detrás- quédate conmigo esta noche. Veamos una película o cualquier cosa lo que quieras…pero no te vayas así-
Serena se sentía demasiado humillada como para darle la cara.
- No puedo, Mina irá a dormir a mi casa, debe estar esperando a que le llame así que…-
Seiya apoyó su cabeza sobre la de Serena. Quería ver sus ojos una vez más
- ¿bombom no te despedirás de mí?-
Se quedó ahí mirando hacia la puerta apretando la mandíbula
- ¿Estás enojada?-
Casi se rió. Seiya era un idiota. No estaba enojada, estaba sorprendida, triste, avergonzada y confusa.
- Debo irme Seiya- le dio un apretón a la mano con la que Seiya había rodeado sus hombros y depositó un sutil beso- nos veremos mañana en la escuela-
Abrió la puerta y la cerró suavemente. Luego oyó como la puerta de la entrada se cerraba con un seco golpe.
Seiya se tiró en la cama tapándose el rostro con uno de sus brazos.
- ¡Rayos!- gritó con todas las fuerzas que tenía
Se desabrochó el colgante del cuello y lo lanzó con rabia al otro extremo de la habitación.
Serena estaba acostada en su cama junto con Mina. Llevaba más de una hora contándole con lujo de detalles todo lo que había pasado. Al diablo con mantener los secretos íntimos de la relación solo entre la pareja, estaba completamente perpleja y necesitaba el consejo de alguien.
- Y salí de allí lo más rápido que pude- dijo finalmente
Mina estaba literalmente con la boca abierta
- Wow- respondió finalmente moviendo su cabeza- todo lo que me has contado es…wow-
Serena se acurrucó en la cama en forma fetal y cerró los ojos
- Quizás Serena la sexy lo asusto ¿No te habrás disfrazado de gatúbela para seducirlo verdad? ¿Usaste el látigo? Eso lo debe de haber intimidado… -
El tono de risa en la voz de Mina la hizo hundirse en su miseria. Serena gimió de tristeza.
- Pocas veces me había sentido tan humillada en mi vida-
Mina se apoyó en su codo y quedó frente a ella
- Sere solo bromeaba disculpa no me hagas caso- pensó en una mejor respuesta- Tal vez… no era el momento-
La miró desde abajo.
- Mi novio me rechazó Mina. Estábamos juntos en una cama y me lanzó lejos como si yo tuviera algún tipo de enfermedad contagiosa. Créeme que no estoy exagerando-
Se tapó el rostro con ambas manos
- Me siento tan tonta y avergonzada. No debería haber ido a verle-
Mina acarició su cabello intentando tranquilizarle
- Escucha. No soy una experta en estos temas así que solo puedo hablar de lo que sé. Y lo que es que Seiya te adora y cuando te mira no solo hay amor, hay pasión y deseo. Así que lo que pasó tiene que tener otra explicación-
- ¿Y cuál es esa?-
Mina pensó
- Es un hombre y solo piensan en una sola cosa. Así que definitivamente la falta de deseo no es el motivo-
Serena suspiró, tomó un cojín y se abrazó a él
- Con todos los problemas que hemos tenido…quizás ya no le gusto como antes. Quizás ya no gusto a los hombres-
Mina puso los ojos en blanco y tiró al suelo el cojín en el que Serena se escondía
- Tonterías. Si supieras como los chicos de la escuela preguntan por ti a Thomas, eres bastante popular. Seiya sería un demente si no gustara de ti cosa que no es así porque te ama. Eres completamente del gusto de los hombres eso te lo aseguro es más si yo fuera hombre me gustarías nena-
Mina movió sus cejas. Eso más su comentario sacó a Serena una risa espontánea. Después se dio la vuelta quedando recostada de espalda, patio las cobijas y gritó furiosa.
- ¡Estúpido Seiya! ¡Como podré verle a la cara! ¡Como pretende que actúe después de esto!-
Su amiga tomó un mechón de su propio cabello y lo enrolló en uno de sus dedos
- Si lo piensas bien, quien debería de sentirse mal es él, tú no hiciste nada malo así que actúa de forma casual, como si lo que ocurrió no hubiera significado gran cosa. La indiferencia al tema le carcomerá por dentro-
Serena sonrió
- Eres malvada Mina Aino, pero me agrada la idea-
Rieron un rato pensando en las técnicas para torturar sicológicamente a Seiya, hasta que Serena se puso más seria
- Si Yaten supiera esto…probablemente ya estaría golpeando a Seiya o riéndose de mi a carcajadas… con tal de que estuviera aquí no me importaría en lo absoluto-
Mina se recostó y compartieron la misma almohada
- Lo extraño tanto… extraño tanto contarle todo lo que me está pasando. Necesito que me oiga, lo necesito a mi lado ahora, si no despierta pronto creo que enloqueceré. Era el único con el que había platicado algo de esto y me hace falta-
Suspiró evocando con todas sus fuerzas el deseo que tenía de estar a su lado
- ¿Sere puedo hacerte una pregunta?-
Serena giró su cabeza
- No Mina, nunca he tenido relaciones con Seiya-
Su amiga abrió unos enormes ojos y se sonrojó, al igual que Serena
- ¿Como sabías que iba a preguntar eso?-
- Era obvio, querías preguntarlo desde hace mucho, casi lo tenías pegado a la frente-
Se tocó la frente, eso hizo que Serena riera
- ¿Y piensas que hoy podría haber pasado algo?-
El sonrojo volvió al rostro de Serena.
- No lo sé…tal vez-
Mina también enrojeció
- ¿Por qué te pones roja tú?- le preguntó Serena- soy yo la avergonzada-
Se tocó la cara.
- ¡Hay Sere! ¡Esto es tan grande como quieres que no me sonroje! ¡Cuando suceda quiero jugosos detalles ya sabes de esos que a mi me gustan!-
Serena abrió la boca. A esas alturas su cara parecía un tomate
- ¡Eres imposible Mina!-
Hizo un gesto con la mano como restándole importancia
- Si eres capaz de compartir tus intimidades con un Yaten pues con mayor razón deberías hacerlo con una mujer ¡Así que ya estás advertida!-
Se abanicó la cara con una mano
- Está bien pero por favor cambiemos de tema, esto es tan incómodo-
Guardaron silencio un momento. Sus cabezas unidas formaban una gran mezcla de mechones rubios, Mina tomó una colcha y la puso sobre las piernas de ambas
- Ya que estamos hablando de confesiones, hay algo que quiero contarte-
Serena le miró de reojo.
- Me gusta Thomas y aquél día en el que salimos se lo dije-
La expresión de Serena no cambió en lo más mínimo. Mina alzó una ceja
- Al menos podrías hacerte la sorprendida ¿no?-
La rubia con coletas se puso de lado
- ¡Disculpa por no gritar como una eufórica por algo que sabía desde hacía siglos!-
Mina se mordió el labio
- Acerca de eso… no había tenido la oportunidad de pedirte disculpas por como me comporté ese día contigo, me molesté sin razón por algo que en realidad era cierto-
Serena se encogió de hombros
- La mayoría del tiempo saco de quicio Mina, me sorprende que no te hayas molestado antes conmigo-
Mina revolvió su cabello
- No es cierto y en el fondo gracias a tus no muy sutiles comentarios me di cuenta que me estaba engañando a mí misma, así que gracias por sacarme de quicio ese día-
Sonrió complacida
- Cuando quieras lo vuelvo a hacer-
- No muchas gracias-
Rieron al mismo tiempo. Serena descansó las manos sobre su estómago
- ¿Y que harás ahora?-
Mina pasó sus brazos detrás de su cabeza
- Nada…o al menos nada por ahora. No puedo corresponder a Thomas, eso sería deshonesto, necesito estar completamente segura de lo que siento y para eso…para eso necesito hablar con Yaten y decirle…decirle que…-
- Que también lo quieres- dijo Serena completando la frase
Sonrió sin ganas
- Al parecer soy más evidente de lo que creía-
- Yaten es mi amigo, lo adoro y me encantaría que fuera feliz- dijo Serena mirando hacia el techo- pero no puedo negar que admiro mucho a Thomas, me hace recordar a Seiya en tantos aspectos… honestamente Mina, yo en tú lugar no sabría que hacer-
Cerró los ojos
- Por el momento prefiero no pensar en eso… me hace mal-
- Está bien- respondió Serena al instante
Con la vista clavada en el techo siguieron estando en la misma posición
- Lo único que espero para tu beneficio es que Thomas no se parezca a Seiya en eso de salir corriendo cuando una chica intenta tocarle-
Mina soltó una carcajada
- Aunque lo dudo mucho- continuó Serena sonriendo de paso- le he pillado varias veces mirando directamente hacia tus labios, como si quisiera saltar sobre ellos-
Mina se cruzó de brazos
- Será muy pervertido el idiota, la próxima vez que lo haga avísame para darle un buen golpe donde más le duela-
Serena se rió con ganas
- Eres una descarada. Le dices pervertido cuando tú eres la que va a los entrenamientos solo para ver a sus compañeros de equipo. A eso yo le llamo ser pervertida-
Intentó fingir indignación pero terminó riendo pícaramente
- ¡Bah no sabes lo que te pierdes! Deberías ir conmigo un día de estos ahí sabrás porque soy tan devota del equipo de baloncesto-
Serena golpeó a Mina con un cojín en el rostro y rió
- Quizás mañana lo haga-
- Es un trato ¿eh?-
Estiró la mano y Serena se la estrechó
- Gracias por estar hoy conmigo Mina realmente no podría haber estado sola-
Junto más su cabeza a la de Serena
- Tú nunca estarás sola y gracias por confiar en mí-
La mañana siguiente definitivamente fue mucho mejor para Serena en al menos un hecho. Había podido dormir dos horas seguidas sin temor a ser atacada por Alphonse en sus sueños. Quizás había sido todas las emociones vividas en el día o quizás por sentir a Mina cerca suyo pero esas dos horas eran vitales para mantenerse cuerda. Ya iban tres noches sin dormir así que si no lograba regularizar su situación pronto sufriría un colapso. El recuerdo de lo que le había sucedido con Alphonse poco a poco estaba quedando atrás y eso era en gran parte al apoyo de sus amigas.
Llegó a la escuela tomada del brazo de Mina y bastante aconsejada por esta misma acerca de lo que debía hacer con Seiya. La técnica era actuar indiferente. Le costaría un mundo comportarse así con Seiya pues él jamás le sería indiferente, pero trataría.
Seiya estaba sentado en su pupitre golpeteando los dedos una y otra vez en la mesa. Ya habían llegado todos sus amigos y solo faltaban las rubias. Estaba nerviosísimo y no sabía que decir a bombom, Estaba tan arrepentido de haberle rechazado de esa forma tan burda, ese no era el comportamiento que un novio debería tener con su novia…sabía que bombom estaba enojada y con justa razón. Ahora tendría que hacer esfuerzos sobre humanos para que le perdonara.
A lo lejos oyó la risa de Serena y cuando se dio la vuelta se encontró con ella. Le miró de forma normal y le susurró algo al oído a Mina quien al instante busco la mirada de Seiya y prácticamente lo atravesó con ella. Seiya tragó saliva. Lo sabía- pensó lamentándose- Mina ya lo sabía- y si pudiera haberlo asesinado con esa mirada lo hubiera hecho.
Serena se soltó del brazo de su amiga y corrió a saludar a sus amigas, luego de platicar un rato con ellas caminó tranquilamente hacia su asiento, dejó el bolso sobre la mesa y comenzó a sacar sus utensilios.
- Buenos días bombom- le dijo tímidamente
Serena levantó su cabeza del bolso y le observó sin ningún tipo de emoción en especial
- Oh Seiya aún estas aquí. Buenos días-
Le sonrió amablemente y siguió buscando sus cosas
¿Aun estas aquí? Se preguntó Seiya confuso. ¿Qué tipo de saludo era ese?
- Uhm bombom…acerca de lo que pasó ayer, realmente lo siento-
Serena suspiró y cerró su bolso
- No te preocupes Seiya, no tiene importancia-
Le tomó la mano
- bombom se que estás enfadada por favor perdóname-
Serena deslizó suavemente su mano y cruzó ambas sobre la mesa. Le miro
- Seiya realmente no estoy enfadada y en serio no te preocupes no tiene importancia, después de todo no fue la gran cosa-
Le dio una linda y al parecer honesta sonrisa. La boca de Seiya prácticamente tocó el suelo. El desconcierto lo abrumó.
- ¿No…no fue la gran cosa?- murmuró en un tono de voz ininteligible
Ella asintió como si estuviera hablando del clima o de algo pegado a su zapato. Seiya arrugó el ceño
- ¿bombom estás bien?-
Serena apoyó su cabeza sobre un codo y rió
- Por supuesto que sí ¿Porque debería estar mal?-
Le miró con esos penetrantes ojos celestes, como retándole a que fuera más explícito con respecto al tema. Seiya comenzó a sonrojarse.
- Bueno…porque tú y yo ayer…-
La rubia puso un dedo sobre su boca como pensando
- Oh- dijo finalmente- tú rechazándome, es cierto-
Le estaba tomando el pelo. Era imposible que bombom no lo recordara o que se hiciera la indiferente de esa forma. Se pasó la mano por el cabello
- Yo no te rech…-
Serena alzó la ceja
- ¿En serio?-
Vio como Seiya se ponía pálido y tuvo que reprimir una carcajada. Esto de ser la mala era bastante divertido, así por lo menos podía obviar la vergüenza y la humillación que Seiya le había hecho vivir. Tenía que pagar un poquito
- Es decir…si te rechacé…pero no es lo que piensas-
Movió la cabeza afirmativamente
- ¿Y que es lo que pienso según tú?-
La miró indeciso
- Honestamente no tengo la menor idea, me tienes trastornado-
Miró un poco más atrás de Seiya. Mina estaba atenta a la plática y alzó uno de sus dedos pulgares. Al parecer la actuación le estaba resultando de maravilla. Otra vez reprimió una sonrisa. Le dio un pequeño golpecito en la cabeza
- ¿Hay algo más de lo que quieras platicarme?-
Nuevamente le observó fijamente, era la oportunidad que le estaba dando para que fuera sincero y le contara lo que verdaderamente había sucedido, pero no podía hacerlo. Al menos no todavía quizás más adelante cuando las cosas se tranquilizaran podría revelarle todo.
Negó lentamente. Serena suspiró frustrada pero aún así le sonrió.
- Está bien-
Después de un almuerzo en el que Seiya prácticamente no había pronunciado palabra se organizaron para ir a visitar a Yaten.
- Serena y yo no podemos- anunció Mina al instante- iremos a ver la práctica del equipo de baloncesto
Le miró de manera cómplice. Serena abrió la boca pero luego la cerró
- Es verdad. Lo siento, pero definitivamente en la noche le visitaré un momento-
Seiya quien estaba sentado junto a ella tomó su mano y la apretó para llamar su atención
- ¿Es necesario que vayas a esa práctica?, había pensando que tal vez podíamos hacer algo esta tarde-
Serena moría de ganas de decirle que si pero ¿Qué pasaba si ocurría lo mismo que ayer? estaba segura que no podría soportar dos humillaciones en una misma semana.
- Lo siento pero ya me comprometí con Mina- le susurró
Lita lanzó un cereal al rostro de Mina
- ¿Y se puede saber a que irán a ese dichoso entrenamiento?-
Mina puso los ojos en blanco
- ¿A que crees tú? ¿A analizar las tácticas de baloncesto? ¡Pues claro que no iremos a ver a los jugadores!-
La mayoría se rió por la desinhibición de Mina, salvo un chico.
- ¿Sabían ustedes…- dijo Mina con una sonrisa pícara- que los jugadores de baloncesto son mas audaces que los de otros equipos?-
Lita soltó una carcajada
- ¿Como cuales por ejemplo?-
Ella pensó pero sabía de antemano la respuesta. Era muy mala. Buscó la mirada de Seiya
- Como los del equipo de judo o los del equipo de fútbol americano. Verán, los jugadores de baloncesto son más…decididos, más intrépidos van con todo cuando quieren algo-
Serena casi se atraganta con el zumo que estaba bebiendo. Miró a Mina fulminándola con la mirada.
Amy quien no entendía nada lo que pasaba, solo prestó atención a la plática de Mina como una de las tantas locuras que a ella se le ocurrían.
- ¿De donde sacaste eso Mina? Es un comentario un poco extraño-
La rubia sonrió inocentemente
- Lo oí por ahí-
Seiya se puso de pie y estiró la mano para que Serena le siguiera
- ¿bombom podemos hablar un momento?-
Serena suspiró y antes de caminar tras Seiya lanzo una pequeña patada a la pierna de Mina que gritó de dolor.
- Muchas gracias Mina- murmuró al pasar
Se alejaron del grupo la distancia suficiente como para obtener la privacidad que requerían.
Se paró frente a ella y la tomó de los hombros
- Ya basta bombom, no es necesario que me des lecciones ni que demuestres nada y menos que te demuestres algo a ti. Te lo dije ayer, te amo y te deseo, el problema no eres tú es…-
Se cruzó de brazos y esperó a que por fin Seiya le revelara lo que había sucedido.
- ¿Y bien?-
Apretó sus hombros y luego los soltó.
- Es una tontería, si te la dijera no me lo creerías-
Se acercó a él y tomó su rostro
- Pues quiero saberla Seiya, quiero saber que pasó…no sabes como me sentí…-
Seiya se acercó a sus labios y los besó profundamente, la rodeó con sus brazos y la atrajo más hacia su cuerpo. La miró sin despegar su frente de la de ella
- Te amo mi amor, dime que tengo que hacer para que lo entiendas, para que entiendas que eres la única mujer con la que anhelo estar-
Serena bajó la vista y tomó entre las suyas las manos de Seiya
- Entonces díme que pasa-
Seiya besó sus manos pero no dijo nada. Serena las retiró y se alejó unos cuantos pasos hacia atrás. Seiya intentó abrazarle
- bombom…-
- no- dijo ella muy compuesta- no me trates de esa forma condescendiente si no me vas a decir la verdad, no soy una tonta y sé que algo me estás ocultando, desde hace días que lo sé-
Seiya respiró botando poco a poco la respiración. Era imposible seguir sosteniendo esto sin que perjudicara su relación con Serena.
- bombom no seas tan terca. Si yo puedo entender que tú tengas secretos ¿Porque yo no puedo tener los míos? No seas injusta-
Eso terminó por ofuscarla
- Mis secretos tienen relación con mi vida pasada, una en la que tú no estabas…esto se trata de ti y de mí, no compares cosas que son totalmente distintas-
Seiya comprendió que esta era una batalla perdida desde un principio.
- Los secretos son secretos bombom, no importa de que lugar del tiempo provengan-
Apretó con fuerza el bolso entre sus manos, no quería verle. Prácticamente le había reconocido que le estaba ocultando algo. Le estaba mintiendo en la cara. Seiya le estaba mintiendo. Era la primera vez que algo así pasaba. Utilizó el último resquicio de cordura que le quedaba.
- Debo irme Mina me espera. Adiós Seiya-
Se dio la vuelta, tomó del brazo a Mina quien hablaba animadamente con Lita y la arrastró hacia el gimnasio.
Seiya se agachó y hundió la cabeza derrotado. El anillo se sintió frío sobre su pecho y paradójicamente así mismo estaba sintiéndose la relación con bombom.
Gracias a esa pequeña cosa tenía la fuerza necesaria para proteger a la persona que amaba ¿Pero que hacer cuando el mismo objeto era el que te alejaba de ella?
Alphonse reía como eufórico, Absolutamente nada podía borrarle la sonrisa del rostro. Había cumplido uno de sus más grandes sueños, había probado los labios de la Princesa de la Luna y lo que había sentido…era mucho mejor que las millones de fantasías que durante años había tenido con ella. Su boca era tal cual como la imaginó; suave y dulce y su piel era tersa al tacto.
Pero lamentablemente el momento fue demasiado corto y las ansias de tenerla eran inconmensurables. Tenía que tenerla una vez más. La deseaba como la primera vez que la vio.
Y a pesar de la distancia y el paso de los años el deseo no había mitigado en lo más mínimo, sino que al contrario…era esa determinación en su actuar, esa fuerza en su mirada, esa nueva faceta aguerrida de ella la que lo enloquecía aún más.
La había buscado durante dos días seguidos en sueños pero no la había encontrado, era como si ella se negara a toparse con él…pero no se podría mantener despierta por siempre. Era solo cuestión de tiempo para tenerla otra vez. Y los sueños eran solo el principio, una vez que lograra dominarla en ese mundo… nada le costaría hacerlo en el real.
Serena se arrepintió de haber ido al gimnasio aproximadamente a los quince minutos de encontrarse allí. No sabia si era por el calor que hacía, por las mujeres que gritaban incoherencias a los jugadores o las miradas fugaces que algunos chicos le lanzaban, la cosa es que estaba molesta.
- Y ese que está allí creo que se llama Jay- le dijo Mina indicándole hacia un chico moreno un poco más alto que Thomas que vestía la camiseta número seis. Serena le dio un vistazo rápido y miró hacia otro lado
- Oh genial. Jay- murmuró con los dientes apretados
Mina se giró para verle e hizo una mueca
- ¿Sabes que Sere? Pareces una anciana. Con ese rostro no gustarás a nadie-
Serena suspiró y se recostó sobre su bolso
- Lo siento…discutí con Seiya así que ahora además de estar avergonzada y confundida estoy enfurecida con él-
- Y con el mundo también- le dijo su amiga
Thomas quien estaba abajo lanzando algunos tiros las saludó animadamente
- Thomas es muy lindo- susurró Serena como si fuera la primera vez que lo hubiera visto- con razón todas estas chicas están casi afónicas de tanto gritar por él-
Les dio una tímida mirada pues sabía por la propia Mina que podían ser bastante violentas cuando algo las provocaba.
- La verdad es que he venido varias veces así que sus aullidos me tienen sin cuidado, además Thomas las ignora aunque en realidad no se porque, son todas muy lindas-
Vio como Thomas se quedaba casi hipnotizado viendo hacia donde estaba sentada su amiga. Serena casi suelta una carcajada
- Y te preguntas porque las ignora. A veces eres muy lenta Mina-
Uno de los compañeros de Thomas le lanzó la pelota y como éste estaba distraído no pudo esquivarla, golpeándolo en el estómago. Los demás se rieron con ganas. Serena buscó al responsable y se encontró con un chico un poco más bajo que Thomas pero más fornido y eso era todo lo que pudo distinguir de él ya que llevaba puesta una gorra color rojo
- ¿Y ese quien es?-
Mina miró hacia donde le indicó Serena
- ¿Quien?-
- Ese de la gorra roja-
El aludido se acercó a Thomas y le quitó con gran rapidez el balón que tenía entre las manos
- Oh- dijo Mina alzando las cejas- ese es Lucio, es el capitán y es el mejor de todos o al menos eso me ha dicho Thomas. La mayoría de las chicas que están aquí vienen por él, es una especie de ídolo del baloncesto estudiantil-
Siguió observándole y por lo poco que vió el tipo era bueno
- Su nombre es poco común-
- Si- respondió Mina inclinándose un poco más hacia delante- creo que parte de su familia es italiana ¿Te imaginas a un hombre así de bello y que además te hable italiano al oído? Me gustaría poder ver quien se resistiría-
Serena se recostó otra vez sobre su bolso
- No lo se no le veo la cara además ¿Para que quieres que te digan cosas que no entenderías?-
Mina bufó
- ¿Sabes que? estás hecha toda una amargada-
Tenía razón lo único que había hecho todo el tiempo era reclamar y mirar con desagrado lo que Mina le mostraba. Definitivamente no había sido el día correcto para acompañarle.
- Creo que tienes razón disculpa. Será mejor que me vaya, estoy cansada-
Se puso de pie.
- ¡Espera!- le dijo Mina- ¿Quieres que vaya contigo? En realidad ver a estos chicos no me interesa, solo lo hice para que te distrajeras un poco-
Serena sonrió. Su amiga no sabía mentir
- No te preocupes, creo que iré al hospital un par de horas, estar cerca de Yaten siempre me tranquiliza-
Bajó un par de gradas
- No me gusta que andes sola, aunque sea de día-
La verdad a ella tampoco le gustaba la idea pero no podía acostumbrarse a estar escoltada todo el tiempo, le traía recuerdos de una vieja Serena que con mucho esfuerzo había dejado atrás. Alphonse no arruinaría su vida.
- En cuanto llegue te envío un mensaje. Salúdame a Thomas ¿si?, nos vemos-
Se dio la vuelta y caminó hacia la salida ante la mirada atenta de varios de los compañeros de Thomas. Al parecer lo que Mina le había dicho no eran solo mentiras. Por lo menos tenía el tonto consuelo de que sí gustaba a otros hombres.
El auto que transportaba a Sura y Taiki se estacionó en la dirección solicitada. Ella había pedido a la Princesa salir para efectuar una diligencia y aunque había insistido en que podía llegar a su destino por sí sola no se lo habían permitido simplemente porque no querían arriesgarse a sufrir un nuevo accidente. Si estos se podían prevenir lo harían, así que Taiki muy amablemente se había ofrecido para ir a dejarle. Sura aún se sorprendía lo maravillosas personas que había conocido en la tierra. A pesar de que los hermanos Kou eran de su planeta natal no había tenido la oportunidad de familiarizarse con ellos pero en todo el tiempo que ya llevaba viviendo con ellos, los consideraba personas muy cercanas, incluso más que eso, los consideraba como parte de su familia. Taiki era un chico particularmente especial. Era muy reservado y la mayoría del tiempo se la pasaba leyendo o manejando los negocios familiares y a pesar de su ajetreada vida jamás le había visto negarse a un favor o poniendo una mala cara. Era cordial con todo el mundo y muy educado. Y estaba enamorado.
Sura había aprendido solo en dos semanas lo que en años había ignorado acerca del amor. Y una de las cosas que más le había sorprendido era que se podía saber cuando una persona estaba enamorada solo con ver sus ojos. Y cuando Taiki estaba cerca de la amiga de Serena- la linda chica de cabello corto- sus ojos simplemente se centraban solo en ella, el mundo dejaba de existir y de importar nada más. Era simplemente mágico y hermoso ver algo así.
Taiki garabateó unas cuantas cosas en una hoja de papel y se lo pasó, sacándola de sus cavilaciones.
- Por lo que averigüé este es el número de su apartamento. También anoté el número de un taxi si no pudiese venir por ti aunque lo dudo. Por favor no viajes sola y si necesitas cualquier cosa llama a alguno de nosotros con el móvil que te facilité, los números ya están guardados ¿Está bien?-
Sura asintió poniéndose un poco más nerviosa. Taiki se le quedó mirando de forma pensativa
- Comprendo porque deseas hacer esto pero realmente no creo que sea necesario-
Ella miró por la ventana del auto
- Siento que tengo que hacerlo, no podría estar tranquila sin agradecerle-
Taiki asintió y abrió la puerta para que ella bajara
- Espero de todo corazón que no te lleves una decepción-
Bajó del auto y entró al edificio, subió las escaleras presionando fuertemente el papel en el que tenía escrito el número del apartamento. Cuando llegó al piso correcto su resolución tembló. Le habían dicho tantas cosas del Príncipe y no todas eran buenas…en realidad solo eran cosas malas, pero ella no podía creerlo. No podía creer que la persona que le había salvado la vida fuera así. Así que caminó y se paró frente a su puerta.
Dudó antes de tocar el timbre pero finalmente lo hizo. Le abrió una niña de cabello negro muy menuda. No supo que decir, solo le sonrió amablemente pero al ver que la chica arrugaba el ceño pensó en lo primero que le ocurrió
- No soy Serena-
La pequeña retrocedió con el asombro a la vista
- ¿Darien?- gritó hacia dentro del hogar
En unos segundos el hombre apareció en el umbral de la puerta. El rostro de sorpresa fue imposible de ocultar. Sura agachó la cabeza
- Príncipe-
Hotaru abrió la boca pero nada de ella salió. Darien estiró el brazo
- No- le dijo
Ella alzó la vista. Vio que su mirada era severa y temió un poco. Quizás la echaría, quizás todo lo que le habían dicho era cierto
- No hagas eso por favor-
Sura se quedó ahí de pie sin saber que decir. Darien seguía mirándola, como si se estuviera convenciendo de que no se trataba de Serena.
- ¿Quién es ella?- susurró Hotaru cerca del oído de Darien
- Ella es…- dijo pestañeando un par de veces para despertar- ella es Sura-
Los dos pares de ojos se centraron en su rostro, haciendo que Sura se sonrojara
- Luce igual a…- pero no terminó la frase. A juzgar por el rostro de Darien, este sabía perfectamente el enorme parecido que tenía con Serena
Sura pasó sus manos por sobre su pantalón
- Yo solo vine a agradecerle personalmente lo que hizo por mí ese día, no tengo palabras para expresar lo que significó el que me haya salvado. Le estaré eternamente en deuda. Eso es todo no deseaba importunarle-
Hizo una pequeña reverencia y se dio la vuelta. Bien- pensó Sura. Las cosas no habían resultado tan mal, había dicho lo que deseaba decir, aunque hubiera esperado quizás una reacción…
- Espera- le dijo Darien cuando ella ya estaba casi bajando las escaleras. Se giró y se encontró frente a frente con él
- ¿Si majestad?-
¿Cómo podía ser tan parecida a Serena? quería saber como eso era posible y la única forma de averiguarlo era platicando con ella
- ¿Tienes tiempo?, necesito platicar contigo-
Eso la sobresaltó ¿De qué quería conversar con ella? ¿Estaría molesto por no decirle que provenía de Kimokku? Su mirada era seria y especulativa. De pronto todo lo que le habían dicho de Darien se hizo más tangible.
- Por supuesto- le respondió solemnemente- como usted guste-
En realidad no quería hablar con él, el Príncipe le ponía nerviosa pero no se podía rehusar. Él era alguien importante y además era su salvador.
Caminó y juntos ingresaron a la casa. Sura dio un pequeño pero profundo vistazo a todo lo que pudo captar a su alrededor. El Príncipe vivía de forma sencilla y todo estaba muy ordenado. En el ambiente había un sutil aroma a vainilla que se mezclaba con el olor a comida preparada en casa. ¿El Príncipe cocinaba? No podía imaginar a alguien como él preparando sus propios alimentos. La pequeña que le había recibido no estaba, seguramente estaba en alguna de las habitaciones interiores.
- Toma asiento- le dijo Darien
Ella así lo hizo y esperó a que él dijera lo que fuera que quisiera platicar pero solo la miraba como intentando ver algo que ella no podía aún descifrar.
- ¿Cómo estás?- preguntó finalmente
- Oh- dijo Sura esperando otro tipo de pregunta- estoy bien muchas gracias. Me he recuperado rápidamente principalmente a los cuidados que todos me han dado-
Asintió aún serio
- ¿Habías estado antes en este planeta?-
Negó
- Es la primera vez que me ausento de mi hogar y la primera vez que visito su planeta-
Darien afirmó uno de los codos en su rodilla.
- ¿Serena…ya te ha visto verdad?-
Esa pequeña dubitación al nombrar a la Princesa no fue sorpresa para Sura. Sabía el tipo de relación que ellos tenían
- Ella se ha convertido en una gran amiga para mí y por supuesto, al verme también se sorprendió como lo ha hecho todo el mundo desde que llegué-
Aún no se acostumbrada a que se le quedaran mirando como si fuera alguna clase de holograma. Nunca había recibido tanta atención antes. No le molestaba pero si le incomodaba
- Es imposible no comparar- murmuró Darien más para sí mismo
Sura bajo la vista
- Solos similares en apariencia pues jamás podría igualarme a la Princesa de la Luna, ella es como un ángel-
Darien rió
- La sobreestimas, créeme yo lo sé-
No se sentía con la autoridad para opinar de ese tema. Sura quería mucho a Serena y a jusgar por lo que ella misma le había dicho, había tomado algunas decisiones poco acertadas con respecto a Darien, pero tampoco podía compartir la opinión del Príncipe.
- Eso- dijo ella tímidamente- es algo de lo que no me es posible opinar su majestad, disculpe-
Alzó las cejas sorprendido. Esta mujer era inteligente. Había evadido su comentario de forma muy educada.
- No tienes que hacer eso todo el tiempo-
Ella alzó la vista
- ¿Disculpe que?-
Se revolvió en su asiento
- Decirme todo el tiempo su majestad, no tienes que recordarme todo el tiempo lo que soy, lo tengo muy claro-
Sura se sonrojó
- Es la única forma para mí de tratarlo, fui criada para ser respetuosa, perdóneme-
Darien suspiró. Se estaba comportando como un verdadero patán. El único pecado de la chica era parecerse a su ex novia la traicionera y parecerse solo en lo físico. Sura era dócil, correcta y más tímida de lo que Serena lo sería nunca, así que con mayor razón su proceder era detestable.
- No…- Darien no sabía como dejar de sonar desagradable- me refiero a que aquí en la tierra, para la mayoría de las personas solo soy un hombre común y corriente y ya que estamos en este planeta solo deberías llamarme por mi nombre-
- Oh- respondió ella ya recuperada de la impresión- para mi eso es tan difícil…-
Arrugó el ceño como si estuviera pensando en algo. Darien casi sonrió al ver esa expresión.
- ¿Eres la doncella de la Princesa Kakkyu verdad?-
Tenía miedo de tocar ese tema. Había sido más que advertida con respecto a eso. Cualquier cosa relacionada a Seiya o a Kimokku podía desatar su enojo
- Yo…- apretó las manos- si, soy su doncella-
Dio una mirada de reojo para evaluar su reacción pero nada pasó. Tenía tantas cosas que quería preguntarle pero sentía que ninguna de ellas era adecuada. Era increíble como sabía tanto de un desconocido y era por eso mismo que su curiosidad hacía que por su cabeza pasaran millones de preguntas, afortunadamente era una persona que sabía controlar muy bien sus emociones.
- ¿Puedo hacerle una pregunta?- dijo al fin
Darien le sonrió escuetamente
- Supongo que es justo, yo te he hecho bastantes-
Por primera vez en toda la plática le miró. Ahí pudo apreciar cuan negros eran sus ojos, hacían un perfecto contraste con la parte blanca de ellos. Sus facciones eran finas y su actitud era demasiado seria para su edad pues esta chica no debía de ser tan mayor que Serena. Se notaba a kilómetros de distancia que sus estilos de vida y su vida en general era polos opuestos y sin embargo si la observabas en silencio aislando todo esos pensamientos no podías evitar pensar que era la hermana gemela de Serena.
- ¿Si hubiera sabido quien era yo, de donde provengo… me hubiera salvado?-
Se cruzó de brazos
- Honestamente es una pregunta complicada-
Ella asintió
- Te diré lo mismo que le dije a tu Princesa. Yo no siento aversión hacia todas las personas del planeta Kimokku, se por todo lo que han tenido que pasar y los respeto, no soy así de irracional, pero detesto al hombre que vino siendo un extraño a mi planeta, que abusó de mi hospitalidad, se queda aquí contra mi voluntad y de paso se adueñó de todo por lo que yo había luchado durante años. No puedo ni podré sentir empatía por él…no es solo una cuestión de orgullo… es más profundo que eso-
Sura bajó la vista. Se sentía incapaz de comprender la profundidad de la situación y también se sentía incapaz de sostener la mirada del Príncipe, era tan triste…hacía que su corazón se sintiera muy diminuto dentro de ella. Sintió un pequeño escozor en su ojo y se llevó la mano hacia él, una pequeña lágrima brotó inesperadamente. Darien descruzó sus brazos y se acercó a ella.
- ¿Estás bien?- preguntó suavemente
Se secó rápidamente
- Si, disculpe no se que me sucedió-
Darien vio que sus dedos estaban húmedos y se sobresaltó
- ¿Estabas llorando?- preguntó serio- ¿Te duele algo?-
Nada que pudiera estar a la vista. Lo que le había dolido no era posible verlo con esos ojos.
- Estoy bien, disculpe-
Se puso de pie rápidamente. Se sentía como una verdadera tonta e infantil niña que se ponía a llorar por cosas que ni siquiera comprendía del todo. Darien también se puso de pie aún intentando averiguar que había sucedido con ella. Caminó raudamente hacia la puerta
- ¡Sura espera!- le dijo deteniéndola por el brazo
Tembló al sentir su contacto. Darien se alejo ¿Acaso la tenia miedo? ¿Era eso?
- ¿Qué cosas te han dicho de mi?- le preguntó de forma brusca
Pero ella tomó el pomo de la puerta, lo giró y salió corriendo hacia el piso inferior. Darien se quedó allí sin saber que hacer. ¿La había asustado? ¿Molestado? ¿Entristecido? Esa chica era un verdadero misterio. Recordó sus dedos humedecidos, de la nada ella comenzó a llorar…era una desconocida y sin embargo…Darien se recargó en el marco de la puerta ¿Acaso ella había llorado por él?
Serena llegó al piso en el que se encontraba Yaten y saludó a la mayoría de las enfermeras que corrían de un lugar a otro atareadas. Llevaban dos semanas y algo más prácticamente viviendo en el hospital así que los rostros eran familiares. Se sentó en "su sillón" y le divirtió que sintiera como suyo un mueble del hospital. Tomó una revista y la ojeó sin mucho entusiasmo. Le parecía extraño que ninguno de sus amigos aún no apareciera por ahí. Tal vez andaban en búsqueda de algo para comer. Buscó su celular y envió un mensaje a Mina avisándole de que había llegado bien.
Miró de un lado a otro pero nada. La verdad era que esperaba encontrar alguna señal de vida de Seiya. Después de cómo había terminado su conversación necesitaba saber como estaban las cosas entre ellos aunque a juzgar por su negativa a confesarle que estaba pasando diría que no estaban bien.
Una vez más tenía un problema con Seiya, era como un maldito círculo vicioso, no terminaba de solucionar una pelea cuando ya estaba comenzando otra. No eran grandes discusiones y siempre terminaban arreglando las cosas pero era desgastante tener que pasar por eso considerando que había situaciones más importantes a las cuales prestar atención. Cosas mucho más apremiantes.
Se puso de pie y notó que estaba completamente sola. Miró por la ventanilla de la habitación de Yaten y le vio recostado en esa cama. Estaba como siempre con los ojos cerrados como si estuviera tomando una interminable siesta. De pronto se le ocurrió una idea descabellada. Se dio la vuelta para corroborar que nadie la estaba mirando y sin pensarlo dos veces tomó la manilla de la puerta que daba a la pieza de Yaten y la abrió. Dio un paso y cerró la puerta tras de si. Se mantuvo allí recostada sobre la puerta con el corazón martillándole en el pecho pues si la descubrían probablemente la echarían, pero valía el riesgo.
Se acercó lentamente y se sentó sobre la silla que había al costado de la cama. Corroboró si Yaten respiraba. Su pecho bajaba de forma cansosa, como si el aire que entraba no fuera el suficiente.
Llevó una de sus manos al cabello de Yaten y lo peinó con los dedos
- No debería estar aquí pero ya sabes como me gusta romper las reglas-
Se escuchó el goteo de suero
- En otras circunstancias te habrías reído de eso que dije. Te perdonaría si lo hicieras-
Serena se percató que el chico tenía los labios secos así que sacó de su bolso una botella de agua y empapó una toallita de papel y humedeció suavemente la boca de Yaten
- ¿Te habrías imaginado esto Yaten? yo creo que no. Tal vez no me habrías tratado tan mal si lo hubieras sabido-
Mojó otra vez la toallita
- No es que me queje… pero realmente fuiste malvado, aunque entiendo las razones por las cuales me detestabas y no sabes cuanto me alegra que me lo hayas dicho. Desde aquel día comenzó una nueva historia entre nosotros-
Dejó la botellita en la mesita contigua y volvió a peinar su cabello
- ¿Por qué no despiertas Yaten? ¿No puedes o no quieres hacerlo?-
Esperó una respuesta pero obviamente no la recibió
- Si no puedes hacerlo lo entiendo pero si no quieres… te puede sonar estúpido pero también lo entiendo. A veces quisiera cerrar los ojos y dejar que el tiempo pase, que el mundo siga corriendo y que no me necesite para ello. El tema es que me necesitan y personas como tú me han enseñado que no puedo ser tan cobarde, que debo enfrentarme a las cosas y luchar-
Dejó su cabello y decidió tomar su mano. Inmediatamente un cosquilleo nació en su palma.
- Así que yo te digo lo mismo; no seas cobarde, lucha contra eso que te retiene y regresa con nosotros… regresa conmigo-
El brillo que su contacto desprendía les cubrió a ambos. Serena sintió como su corazón se entibiaba y una sensación de relajación se apoderó de ella
- ¿Puedes sentirlo Yaten? Es tan tranquilizador, es la primera vez que me siento segura en días-
Silencio.
- Tengo miedo, están pasando demasiadas cosas y no puedo manejarlas… ese tipo me ha atacado… ni siquiera en mis sueños estoy a salvo. Y además está Seiya que se está comportando de una forma muy extraña. Me siento desorientada y débil. Necesito que despiertes y me guíes-
Apretó la mano del chico y la luz se intensificó
- ¿Me extrañas?, estoy segura de que sí pero preferirías contestar cartas de tus admiradoras antes de reconocerlo. Para que lo sepas yo también te extraño y quizás lo he repetido demasiado últimamente. Creo que no es normal extrañarte así…porque eso significa que estoy más sola de lo que pensaba-
Una lágrima se escapó de sus ojos
- Tengo a mi familia, a mis amigos y a Seiya y sin embargo me siento sola. Pero ahora que nos estamos tocando, que esta luz nos envuelve la soledad y la angustia se han ido…y necesito que despiertes para saber que ha pasado, que me ha pasado, que cambió en mí-
Un pequeño destello cruzó por la mente de Serena.
- Tengo la sensación de que no es la primera vez que siento esto-
Serena apoyó la cabeza sobre la cama de Yaten y cerró los ojos tratando de recordar. Hizo un recuento de los hechos más importantes de su vida como guerrera porque la explicación seguramente no estaba en su vida cotidiana, así que hecho a volar sus memoria… la primera vez que vio a Luna, la primera vez que se transformó y enfrentó a un monstruo, la primera vez que habló con Tuxedo Mask, como fue conociendo una a una a las chicas, el impacto al conocer su pasado, renacer en este mundo sin saber nada de él, el regreso a la lucha, la primera vez que vio a Rini y la confusión al enterarse de que era su hija, el viajar al futuro y enterarse de cómo sería su vida, la vuelta al presente, el momento en el conoció a la Outers, la búsqueda de los talismanes, de la Copa Lunar y del enviado del bien, la batalla a muerte con el Faraón 90, la enorme oscuridad y de pronto…
Serena abrió los ojos de golpe, soltó a Yaten y se concentró específicamente en ese último recuerdo, el problema era que estaba demasiado difuso. Se puso de pie y caminó de un lugar a otro de la habitación.
Se había transformado con ayuda del Cristal de Plata y la Copa Lunar y junto con Sailor Saturn habían vencido al enemigo y luego… de alguna forma habían vuelto a la tierra, pero no había vuelto sola…
Serena acunó sus brazos de la misma forma que lo había hecho aquella vez.
Miró a Yaten y sonrió. Ya recordaba de donde provenía esa sensación.
*****SyS*****
Buenas tardes mis queridisimos lectores! obviamente soy la peor escritora de la tierra! no merezco perdon por demorar tanto en actualizar y entenderé completamente si me odian pero me gustaria que no lo hicieran =(, les cuento que estoy trabajando, haciendo mi práctica y además de vacaciones, entonces comprenderán que tiempo no tengo xD! aún así me dije a mí misma que no podía continuar así! tenía que actualizar y robarle un par de horas al día en subir capitulos y leer tranquilamente cada uno de sus mensajes y lo hice! Les quiero dar las gracias por sus palabras que son siempre inspiradoras y llenas de buena onda. Mi intención desde el principio ha sido escribir una historia con un aire distinto a las que había leído en muchas partes, desarrollar profundamente a los personajes y en el fondo aterrizarlos, es decir, que pueden tener los mismos problemas e inquietudes que las personas de carne y hueso. También mi intención siempre fue hacer una historia larga, porque simplemente pienso que así las cosas quedan mejor desarrolladas, sin presiones ni finales apresurados. Si los personajes toman una desición me gusta analizar todos los puntos de vista ¿Porque digo todo esto? Principalmente por un comentario que leí. Al parecer hay personas a las cuales no les agrada como he conducido mi historia hasta este momento. No puedo pedir disculpas por eso, básicamente porque es mi historia, es decir, yo la veo así, la visualizo así y deseo seguir llevándola a este ritmo y por este camino, de hecho, así lo seguiré haciendo, así que si lo que desean es una historia en donde los personajes son felices todo el tiempo, en donde los personajes discuten y se reconcilian en sergundos y sin argumentos y en donde los personajes no evolucionan, sino que se quedan estancados de una forma determinada, quizás esta no es la historia que buscan y es completamente entendible, pero creo que mi punto también lo es.
Ahora hablando de los capitulos en sí, coomo me he demorado tanto subiré dos capitulos laaaaargos! :D el primero creo que queda bastante claro solo con el título. Para los que querían ver una relación un poco más madura entre sere y Seiya pues ahí está xD! aunque con un poco de complicaciones que se entienden a lo largo del capitulo. Obivamente el capitulo tiene un toque de seriedad, pero siempre con la mirada un tanto ingenua y aún inocente de los personajes. Secretos y más secretos entre los personajes que obvimente están contaminando la relación y están corrompiendo no solo a la pareja principal sino que al grupo en general. Por otro lado Alphonse logró alcanzar a Serena ¿Logrará hacerlo otra vez? ¿Podrán guardar el secreto de Serena? ¿Que harán para frenar el acoso del enemigo hacia la Princesa? Pues lo veremos en los siguientes capitulos, Con respecto a Yaten no crean que deseo mantenerlo así para siemrpe, es solo que es necesario que siga así para continuar con mi idea! Les envio un abrazo y un beso a todoooos! y especialmente a las personas que se dieron el tiempo para escribirme algo! ahora les responderé
Polvo de estrellas: Amiga hola! gracias por tu comentario y espero que no me detestes por el retraso!. Yo creo que Seiya se reivindicó un poco con este capitulo ¿verdad? aunque al final terminó arruinándolo todo! Ovbiamente la desición de Seiya hará que la historia tome un giro quizás inesperado, pero yo creo que ya es tiempo de que él especialmente se de cuenta que cuando uno toma una desición aunque sea por amor, siempre producirá consecuencias tanto buenas como malas, su intención es completamente inocente y altruista pero no podemos hacer que los demás tengan la misma visión de las cosas que nosotros. Espero que disfrutes de estos capitulos y espero también leerte en los siguientes. Un beso y cuidate!
Sandykou8723: Amiga linda hola! perdon por la demora pero ya volví y con mucho que leer :). Concuerdo contigo, creo que por un lado Serena está sobreprotegiendo a Seiya y por otro lado Seiya le cuesta mucho aceptat que la mujer que ama no es una frágil flor, que tiene armas para cuidar no solo de si misma sino que también a quienes ama, eso es lo mas dificil de aceptar y tienes razón la falta de comunicación les está pasando la cuenta, creo que ellos son la expresión misma de una relación entre personas que han tenido que ser maduros en sus actuaciones pero que en el fondo siguen siendo niños tanto en sus pensamientos como en sus miedos y en el fondo eso son, niños teniendo que comportarse como adultos. Tu review es antiguo de las fiestas navideñas asi que espero que hayas pasado unas lindas fiestas y que este nuevo año sea mucho mejor que el anterior! te envio un beso enorme desde acá esperando tu comentario siempre bien recibido adiosss
Ximena: Amiga ola! tiempo sin leeerte, espero que la demora no te haya quitado las ganas de leer mi historia. Entiendo tu dilema, creo que a su estilo Darien y Seiya son perfectos. Pienso que lo que no tieene Darien Seiya lo tiene por montones, pero a veces se necesita esa tranquilidad y esa serenidad que solo Darien sabía tener... dificil decicion cuando se trata de esos dos!. espero que estos nuevos capitulos sean de tu agrado y espero leerte en los siguientes. Un abrazo!
Miriamelle: Mi querida amiga! perdon por la demoraaaaa! =( pero ya estoi aquí asi que no me abandones, no sigas mis pasos son malos! xD En cuanto a tu comentario tienes razón en cuanto Yaten abra esos ojitos muchas cosas se aclararán o quizás mucjas cosas se complicarán más, acuerdate que en el fondo Serena dió a Yaten parte de su esencia, nadie sabe aún si dentro de su inconciencia Yaten puede percibirlo... por otro lado en cuanto al dilema de Serena... cuando se trata de Seiya la linea entre la amistad y el cariño es tan fina es casi inexistente, no me imagino a Seiya sin ser amigo o novio de Serena, van de la mano, es por eso que cuando una de esas facetas se debilita, Serena lo siente de forma inmediata. Espero que los siguientes capitulos te gusten! te envio un beso desde la distancia esperando tu comentario como siempre byeee!
Vannity Kou: mi amiga como estas! espero que bienn y que sigas recordando mi historia a pesar del tiempo! Creo que tienes razón, creo que Serena exige cosas que en el fondo ella tampoco está dispuesta a hacer y queda claramente plasmado en estos capitulos, ambos están en una situación de no querer ceder, y en una relación para convivir en paz siempre se debe entregar un poquito no?. Con respecto a Sura, ella no es pariente ni nada parecido de Serena, solo es una extraña coincidencia su parecido con la Princesa, parecido que traerá muchos efectos ya lo verás!. Con respecto a Kakkyu la entrega del anillo a Seiya... creo que una Princesa toma las desiciones ya maduradas con mucho tiempo o no?, ella se ve como una persona bastante conciente y no hace nada de forma arrebatada así que por algo lo hizo, eso es todo lo que te puedo decir xD. espero que te agraden los siguientes capitulos, te envio un gran abrazo amiga! nos leeemos
NatyCrowxFuck: ola amiga, bueno creo que mi opinión quedó bantante expresada en las primeras lineas de esta publicación, siento mucho no haber seguido la historia como tu pensabas que seguiría, obviamente recojo tu crítica e intentaré aplicarla a los siigu9ientes capitulos, pero como ya dije, la historia tiene su propio curso y como siempre he dicho todo pasa por algo, por lo menos en mi historia no hay cabos sueltos, espero que te des el tiempo de ver como concluye, quizás te sorprendas. te envio un abrazo
Wendykou: mi amiga linda! perdon por la demoraaaa! se que estabas media preocupada pero no lo estés, de verdad que he tenido tantas cosas que me encantaría que el día tuviera más horas para poder escribir y además publicar con más prisa, pero como ya vez, publique dos extensos capitulos en recompensa, aunque se que no es suficiente! y NO! aun no terminará queda muchojijiji te envio un enorme beso! esperando leerte obvio amiga! byeeeee
Meryl88: Mi querida amiga, porque te considero una muy querida :) grazias por la preocupación y lo interno te lo respondo por interno. Gracias por valorar mis frases, creo que explica masomenos el curso del capitulo no? Creo que quedó bastante claro que Darien y Kakkyu no van juntos xD, ya sabes nunca ha sido de mi agrado esa pareja y en cuanto a Sere y Seiya yo creo que este capitulo te va a gustar! jjijijiji al menos el principio. te envio un gran abrazo y un beso, esperando leerte en el siguiente capitulo. eres una de las personas que me inspira así que te agradezco todo el apoyo. byeee :)
Venus Star Light: ola linda! grazias por ser mi fann me encanta! y no te preocupes que picada no quedarás te lo aseguro! jjii un beso amigaa y nos leemos
Minafan: amiga linda! no te preocupes por la demora te entiendo perfectamente yo estoi igual o peor que tu! y comparto plenamente tu comentario, la vida no es rosa y las relaciones menos. Se deben de lidiar con problemas que aunque al principio se ven pequeños pero que si no se solucionan se agrandan hasta que se hacen insostenibles. y en cuanto a tu comparación tienes razon ah... no me habia percatado de eso! te envio un besoo! y espero con ansias que me escribirassssss :) byeeee
Angel Kou: Ola amigaa gracias por darte el gran tiempo de leer toda mi historia que ya está bastante larga xD y perdon por la demora. tienes razón quizás Serena tiene miedo ahora pero si se enterara a lo mejor temería más, quien sabe! y Wow! eres una de las pocas personas que quieren que Mina se quede con Thomas y que Yaten esté con Rei, tomaré en cuenta tu opinion! te envio un besooo y no desesperes, Yaten despertará byeeee
Serenalucy: Ola amiga! que bien te pusiste al dia! y como yo no puedo ser menosss también lo hice! grazias por la paciencia y el tiempo! Yaten despertará y Mina hablará con él eso te lo firmo! hjiji te envio un abrazo grandeee esperando leeerte en el siguiente byeee
Are85: Ola amiga gracias por tus cortas pero lindas palabras, son ellas las que me impulsan a seguir en serio :) te leo en el siguiente
Serena Princesita Hale: Mi queridisima amiga espero que estes bien, que hayas pasado unas muy lindas fiestas navideñas y que este nuevo año te traiga muchas más bendiciones que el anterior. Ya hecho mi correspondiente saludo. Te doy las gracias por darte el tiempo de analizar detalladamente cada uno de mis capitulos, son bastante largos y aún así lo haces, eso merece mis más sinceros agradecimientos. Creo que tu entiendes a la perfección la esencia de mi historia, porque analizas, evaluas y te pones en el lugar de mis personajes. En el fondo eliges el camino más dificil, porque quedarse con un personaje es fácil, pero ponerse en el lugar de todos es mucho más dificil, porque finalmente terminas abanderándote con todos y no sabes que camino seguir. Estar del lado de Serena y Seiya es fácil pues son los personajes principales, es por ellos que en el fondo leemos la historia, pero cuando sus comportamientos varían y empiezan a actuar distinto tu no solo los entiendes, los criticas, sino que te dedicas a indagar el porque del problema, lo mismo sucede con Darien, su comportamiento tiene una razón y siempre logras descifrar cual és. Te agradezco nuevamente la paciencia, te envio un beso enorme y un abrazo desde la distancia, esperando con ansias tu opinión que es una de las mas importantes por supuesto. Cuidate amiga y nos seguiremos leyendo. Adios
pininamoon: ola amiga! nos los abandonaréeeee volviiii :) asi que continua leyendolaaa saludos por montón
María de Kou: ola amiga! Yaten despertaráaaa pacienciaaa y en cuanto a Sere y Seiya por lo menos tuvieron un respiero aunque no duró mucho =/, veremos que sucede más adelante. te envio saludos y noss leeremos luego
Nos vemoss en el capitulo 38 :D! besoss
