Nota: Agradezco INMENSAMENTE todos su reviews. CUMPLO UNA SEMANA DE ESTE FIC :3

En serio, quería agradecer a monsetziita, Melisa360, Gabriela Cruz, Anne, gleek275 y Feer Hummel que fueron quienes dejaron sus comentarios a lo largo de estos cinco capis!
Ahora les dejo este capitulo que es ligeramente más largo.

Disfruten y Klainebows para todos!


"Cicatrizando"

-Ya es de noche.

-¿Tienes hambre?-El mayor asintió.

Ambos salieron del cuarto y fueron hacia el comedor en el que Jeff y Nick cenaban mirando la tele. Nick sintió la tentación de hacer algún comentario, pero se contuvo al recordar el estado de Kurt.

Blaine calentó en el microondas algunas porciones de pizza mientras Kurt se sentaba en la mesa.

-Entonces ¿Cuando tienen que volver al trabajo?-Dijo el castaño.

Jeff y Nick se habían tomado unas semanas para hacer la mudanza. Blaine ya tenía planes de pasar todo un año en NY y ellos tenían que mudarse de todas formas. De ahí surgió el mudarse los tres.

-Nick tiene que volver pasado mañana al consultorio. Yo recién la semana que viene tengo un evento.-Nick era ginecólogo y Jeff organizador de eventos.

-Oh, y ¿de que se trata?-Dijo mientras Blaine dejaba u plato delante suyo y se sentaba a su lado.

-Es una boda, es una chica de 23 años con un hombre de... tendrá unos 80, 81.

-Bueno, dicen que para el amor no hay edad ¿no?-Interrumpió Blaine.

-Eso es lo que yo digo. Sobretodo para el amor al dinero. Por lo que hablé con el grupo, quiere que todo sea lo más costoso y grande posible. El tipo es un "millonario". Y ella no parece de esas que se enamoran, más bien parece obsesionada con el color verde, y sabes a lo que me refiero.

-Sí.-Dijo el mayor.- Es lamentable que personas así le resten tanto valor a algo tan importante como el casamiento.

Para Kurt, el casamiento era algo de lo más importante. Tenía la idea fija de casarse algun día, que todo fuera perfecto. Con la persona que amaba.

El resto de la cena transcurrió con charlas hacerca de cualquier cosa. Blaine, Jeff y Nick trataban de ser lo más delicados posibles en cuanto temas de conversación.

Llegó la hora en que los cuatro fueron a dormir. Jeff y Nick estaban en su cuarto.

-Vamos, Blaine. El sillon no es cómodo, no mientas.

-Sí que lo es. Ve a dormir debes estar cansado.

-Por lo menos... duerme a mi lado.

-No quiero incomodarte.

-Está bien, aunque sea la mitad de la cama es más cómodo que esto.

-Bueno, está bien.-Dijo sonriendo inmensamente en su interior.

Se acostaron cada uno de un lado de la cama de dos plazas de Blaine. Kurt se quedó pensativo mirando un punto de la habitación de Blaine. A pesar de haberse mudado hacía poco, todo gritaba su nombre. Su guitarra, sus libros por todas partes, su cajón que, aunque Kurt no sabía, estaba lleno de corbatines de moño. Escuchó unos ronquidos a su lado y supo que Blaine ya estaría en el quinto sueño. Se giró para verlo. Parecía un angel cuando dormía. A él siempre le habían molestado los ronquidos de las otras personas, sin embargo los de Blaine se le hacían tiernos, hasta agradables de oir. Con esa canción de cuna de fondo, fue quedandose dormido de a poco...

-No te vas a escapar. ¡VEN AQUÍ! Sabes que no puedes correr. -Kurt corría y corría tanto como sus piernas se lo permitían. Pero no fue suficiente. Algo lo tomó por detrás y lo inmovilizó. -Te dije que no ibas a escaparte.

-Kurt

Sintió un filo en el cuello que le provocó un dolor insoportable.

-¡Kurt!

Se despertó empapado en sudor y tomándose el cuello. El morocho estaba haciendo todo lo posible por calmarlo.

-Tranquilo, Kurt. Fue solo una pesadilla. Está bien, todo está bien.-Blaine lo abrazó.

-¿Que...-dijo con voz temblorosa- que pasó?

-Te movías e intenté depertarte. Luego comenzaste a gritar.-Volvió a tantearse el cuello en busca de alguna cicatriz, pero no había nada.- Se te abrió la herida.- Dijo Blaine rozando a penas su frente con los dedos.-Vamos a la cocina.

El oji-azul se toco la herida y se miró el dedo que había quedado ensangrentado.

Blaine le limpió la herida con un liquido marron que sacó del baño para que no se le infectara. Después le puso una pequeña gasa y una cinta.

-Auch.

-Ya está. ¿Te sientes mejor?

-Sí. Gracias. Perdón por despertarte.

-Está bien, igual no tengo sueño.

-Tampoco yo. ¿Preparo algo?

-Sí, hay café en la alacena.


Adam llegó a la cafetería en la que la rubia lo esperaba, sin su delantal.

-Tenemos que hablar. Siéntate.-El rubio se sentó sin entender mucho y la miró a los ojos.-Estoy embarazada.

Tardó unos cuantos minutos en entender lo que la chica le decía.

-No puede ser...

-Me hice una prueba de sangre. Tuve un retraso y me hice una prueba casera que dió positivo. Luego me hice un estudio.-Sacó un papel y le señaló un renglón en el que decía "14,662.92 mUI/ml".- Estoy de ocho semanas.-Dijo seria.

-Dos meses... no es mio.

-Sí es, ya estábamos saliendo y no he tenido relaciones con nadie más.

No reaccionó hasta que pudo entender lo que significaba.

-Pues... no lo vas a tener. Ya lo decidí, no tendrás un hijo mio.

-No voy a abortar.

-Sí, lo harás.- La tomó del brazo, lastimándola.

-Sueltame.

-NO LO TENDRÁS, NO LO VOY A PERMITIR.


Jeff y Nick habían decidido que querían levantarle el ánimo a Kurt. Por eso es que los habían llevado a él y a Blaine a un parque de diversiones.

-Voy a comprar un algodón de azucar ¿Quieren?

-Sí.

-Te acompaño.-Blaine y Kurt fueron al puesto que estaba a un lado de la entrada del parque.

-Nicky, ¿crees que estos dos terminen juntos?

-Sí, estoy seguro. -Respondió con mucha seguridad. Mientras los chicos llegaban con 4 palitos envueltos en el algodón color rosado.

-¿A dónde vamos primer?

-¡La montaña rusa! ¡La montaña rusa!-Gritó Blaine entusiasmado.

-No, eso dejemoslo para el final, vamos primero a la casa de los sustos.-Dijo el castaño.

-Voto por la casa de los sustos.

-Sí, tres contra uno, lo siento Blaine.- El morocho les lanzó una mirada a sus amigos haciendo que los tres ex-Walblers.

Le dieron los tickets al hombre que estaba en la entrada de la casa, que por la falta de dientes y la barba blanca y larga podría decirse que era lo que más miedo daba. Bueno, al menos para los que no habían entrado.

Subieron a unos carritos, Nick y Jeff adelante y Kurt y Blaine atrás.

-¡¿Que es eso?!

-Tranquilo Blaine, es solo el ruido de los rieles, recién entramos.-Dijo su compañero.

Pasaron por el tunel oscuro que parecía dar vueltas en forma de caracol y a cada esquina doblaba bruscamente para el lado que menos se esperaban. Blaine, que no había parado de gritar y taparse los oidos saltaba a CUALQUIER COSA. Los otros tres reían del solo hecho de escuchar al morocho. Tenía los ojos cerrados fuertemente. Cuando el tren se calmó fue Jeff el que habló.

-Blaine, ya puedes abrir los ojos ya salimos.

Cuando Blaine abrió los ojos se encontró con lo que parecía el maniquí de una mujer con el estómago para afuera, toda ensangrentada y con los ojos saltones y la boca abierta directamente mirándolo a él. Si hubiese sido un concurso de gritos, el podría haberle ganado a un par de niños de seis y siete años que aun dormían con sus padres, a una nena de cinco que iba a la casita de los sustos por primera vez y un adolescente impresionable que casi nunca salía de su cuarto en la noche, por miedo a que la la tierra se abriera en dos y lo tragara.

Sus amigos se descostillaban de la risa. Casi literalmente, sentían que si seguían riendo quedarían sin aliento.

El morocho, después del último grito que había pegado, se había abrazado a Kurt que le devolvía el abrazo sin parar de reír como loco. Se separaron y Blaine veía como los niños y adultos que los acompañaban salían riéndose de él.

-No vale, sabes que le tengo miedo a esas cosas. Lo hiciste a propósito.

-Ya Blainey, el coco no te comió, aun sigues vivo.

-Blaine empujó levemente al castaño que aun seguía riéndose.

Salieron del carrito y los cuatro fueron a tomar una gaseosa para calmarse. Subieron a distintos juegos y comieron para relajar sus estómagos de las risas de las cuales Blaine era el principal protagonista.

-Ahora podemos ir a la montaña rusa ¿no?

Kurt asintió no muy seguro y todos fueron a hacer la fila.

Se sentaron, al igual que todas las otras veces, Blaine y Kurt, y Jeff y Nick.

La montaña rusa comenzó a andar hasta llegar a una punta. Comenzó y subir y a subir lentamente. Hasta que bajó en picada. Kurt lanzó un grito agudo que prácticamente rompió el tímpano de Blaine. Pero todos estaban gritando, por lo que solo él supo de quien era ese grito. Todos tenían sus manos en la seguridad alrededor de su su pecho. Kurt tomó la mano derecha de Blaine en la seguridad. Éste la sujetó fuertemente.

En ese momento, Kurt sintió que no le tenía miedo a nada. Tal vez de manera figurada, eso significaba que Blaine siempre le daría fuerzas para soportar lo que viniera.

En cuanto bajaron, Nick acompañó a su novio al baño, quien sentía unas fuertes nauseas.

-No es justo, tu sabías que yo le tengo miedo a las alturas.

-Tu hiciste lo mismo en la casa del terror.

-No es lo mismo, yo le tengo miedo a que algo pase y quedemos colgados en la montaña en la altura. Tu le tienes miedo a monstruos inexistentes y ruidos extraños.

-¿Estás mejor?

-Sí, gracias.

-¿Porqué no salimos mañana? Es decir, tu y yo solos ¿Te parece?

-Me encantaría.-La pareja llegó hasta al lado de ellos.

-Calma Nick, ya pasó. Te dije que no comieras tantas papas fritas.

-Vayamos a dar un paseo mejor.


Esa misma noche, estaban se encontraban los dos sentados en el sillón.

-Mañana estaba pensando en ir a un lugar... es un restaurante cerca de Central Park. ¿Quieres?

-Sí, sería maravilloso.

-¿Estás bien?

-Mucho mejor.

-He hablado con Santana y me dijo que está cerca de Nueva York. Tal vez quieras conocerla.

-Wow, ¿conocerla en persona? Es demasiado.

-No te creas, no es una Diva. Más bien es una perra insoportable, pero la quiero mucho.

-Tienen mucha confianza ¿No?

-Sí, nos conocemos mucho. Diría que demasiado. La verdad, no se como está haciendo para sobrevivir sin mi.

-Que modesto.

-Ven, voy a verte esa herida.-El castaño se acercó hasta quedar a escasos centímetros, cara a cara. Blaine le sacó la cinta y sonrió antes de volversela a poner.- Bien, está cicatrizando.

Tal vez en ese momento, ninguno de los dos se dio cuenta. Pero era como una metáfora. Blaine estaba ayudando a Kurt a cicatrizar sus heridas.