Y como recordandoles que no solo los Viernes 13 son de mala suerte, aquí les subo el tercer Capítulo de Amarte, con un giro inesperado, pero que os lo dije que pasaría en el capítulo pasado
Que lo disfruten y muchas gracias por leer.
por cierto a todos los que quieran seguirme, les dejo mi Facebook.. "Ed Wiz"... un medio donde subo adelantos, resuelvo dudas.. en fin.. cualquier cosa ahi estoy.
Saludos.
Ed Wiz.
Capítulo 3.
Castigo
Harry seguía a Mcgonagall en silencio, no sabía porque de pronto se había sincerado con ella, quizás era por lo que había sucedido a media mañana, no lo sabía, pero ahora se encontraba sentado en un solemne despacho.
–Tome una galleta, por favor – le dijo la mujer señalando un pequeño recipiente frente a ella –no soy Severus – le sonrió cuando lo vio dudar, Harry sonrió de vuelta y se llevo una galleta a la boca.
–Gracias profesora – dijo el chico
–Bien Potter, ahora hablemos, debo decir que me desconcertó totalmente su pregunta o más bien su afirmación, no sé que sea – dijo firme – ¿enamorado? –
–No lo sé – dijo con tranquilidad –es que es algo que no puedo explicar, algo nuevo para mí –
– ¿Tiene que ver con la señorita Weasley? – preguntó.
–No sé qué me pasa con ella, apenas y la conozco y provoca muchas cosas en mí, es algo que no sé cómo explicar – le revelo – ¿eso es enamorarse? –
–Bueno, yo pienso que más bien es un aturdimiento, señor Potter – le contestó –no es propiamente un enamoramiento, dadas las circunstancias en la mañana y por lo que pude escuchar de Severus, hay cierta tensión entre ustedes dos – sonrió –usted está acostumbrado a que las cosas siempre vayan de una manera y es normal que cuando algo, en este caso alguien, influya en eso, usted se sienta de alguna manera aturdido ante situaciones a las que no estaba acostumbrado –
– Pero Ginny Weasley es atractiva – dijo con rapidez y luego se sonrojó.
–Eso es más claro aún, pregunta general señor Potter, ¿Con qué tipo de chicas convivió usted durante la guerra? – preguntó con tranquilidad.
–Pues con mi abuela, con mi madrina Tonks y nada más – dijo serio.
– ¿Tonks es su madrina? – preguntó sorprendida.
–Bueno en realidad mi madrina es Alice Longbottom, pero usted conoce su situación y pues, Tonks fue mi compañera en la búsqueda de horrocruxes y la adopte como una madrina luego de la muerte de Sirius –
–Sí, me enteré de eso – dijo, le parecía extraño que un chico que había tenido contacto con una mujer como Tonks fuera un ser frío, la mujer era todo un caso – ¿Qué hay de su abuela? –
–Bueno, mi abuela es una mujer muy inexpresiva y de porte muy severo – la miro fijamente, Mcgonagall supo que la estaba comparando con ella, pero prefirió no decir nada –es fría y casi nunca demuestra emociones, pero jamás me negó nada –
–Voy entendiendo – ahora entendía un poco el carácter de Harry y aunque no lo aparentará estaba sorprendida, el chico estaba de cierta manera abriéndose con ella, o más bien contándole cosas personales.
–Con Tonks fue diferente – dijo –ella quedo destrozada cuando Dolohov mató a Remus, siempre se la pasaba lamentándose, nunca hablaba de nada que no fuera nuestra misión y aunque hubo un tiempo en el que me hacía sentir extraño (lo que quiero decir es "bien") luego de la muerte de Remus, nunca fue la misma –
–Ahí está la respuesta entonces – dijo con tristeza por el chico –nunca has tenido un contacto con una mujer de la misma forma en la que lo has tenido con Weasley o con cualquier chica de Hogwarts, es normal que te sientas "atraído" por ellas, y dado que has tenido más roces con Ginny, pues tu fascinación, tu atracción se enfoco en ella –
–Es usted muy sabia profesora – dijo –sus palabras han aclarado muchas cosas en mi mente –
–Como jefa de la casa Gryffindor a la que perteneces, a pesar de que vivas en la torre norte, es mi responsabilidad ver por la tranquilidad de mis alumnos – le sonrió con tranquilidad –ahora, ¿le parece justo que vayamos a desayunar? –
–Totalmente – se puso de pie y tomó otra galleta –de nuevo gracias –
–Potter – le dijo cuando lo vio a punto de salir.
– ¿Si profesora? – le miro detenidamente.
–Yo no considero que usted sea una herramienta, un arma o cualquier cosa que pase por su cabeza – le dijo y antes de que Harry pudiera replicar –escuche su conversación con el profesor Dumbledore por curiosidad y déjeme decirle que lo admiro, no por lo que ha hecho, sino por su capacidad de sobre llevar las cosas –
–Profesora… – dijo sorprendido.
–No es fácil, lo sé, pero usted debe de entender que es un joven de diecisiete años, no un mago adulto con tanta carga en su espalda – le sonrió –para mí sigue siendo ese estudiante arrogante y grosero que intento faltarme al respeto, así que lo espero a las seis en mi despacho – le guiño el ojo.
– ¿Y si me niego a venir? – dijo en ese habitual tono de arrogancia, aunque Mcgonagall sabía que le estaba siguiendo al broma.
–Entonces lo convertiré en un troll – le dijo firme –y mire que por algo soy la profesora de transformaciones – por primera vez en su vida, Harry Potter se echó a reír a carcajada abierta, Mcgonagall olvidándose de su fachada de mujer estricta le siguió la corriente.
Harry Potter se fue de ahí solo con una idea en mente, en cierta manera Mcgonagall le había dado al respuesta que tanto necesitaba: "Ginny Weasley", él sentía algo por aquella pelirroja, ¿Qué era?, según Mcgonagall aturdimiento, sin embargo, algo dentro de él le decía que no era un simple aturdimiento, era algo más allá de ello, él era Harry Potter, el mago que se había encargado de despachar a mortífagos por montones y al propio Lord Voldemort y ahora se encontraba en una encrucijada extraña, ¿Qué sentía por la chica Weasley?, aunque fuera un ser frío (como lo llamaban últimamente, algo que no entendía) no estaba ciego para no admitir que la mujer era muy bella, era de mediana estatura y de alguna manera se sentía fascinado (interesado, atraído, no lo sabía) por dos cosas, la primera era que tenía unas piernas magnificas, quizás producto del quidditch pero le fascinaban y lo segundo era ese gesto curioso que hacía su nariz cuando se enojaba haciendo resaltar sus pecas, quizás por eso había encontrado cierto placer al hacerla enojar. Fuera lo que fuera, de algo estaba seguro, la mujer era una diosa y algo en su pecho, quizás amor o el que sabía, le decía que si quería resolver su problema debía dejar de ser cabrón con aquella chica y encontrar la respuesta que tanto necesitaba y si había algo que tenía Harry Potter era que nunca se quedaba con una pregunta sin resolver.
-o-o-
El Gran Comedor ahora tenía una nueva actividad a seguir y esa era la de dedicarse a mirar la mesa de Gryffindor, Harry Potter estaba sentado en el mismo lugar que en la mañana y Ginny Weasley lejos de él, al otro lado. Cuando Ginny hacia algo todos contenían el aliento esperando algo, sin embargo, la decepción en sus rostros aparecía cuando solo se dedicaba a tomar una tostada o platicar con Hermione Granger. Harry era un caso aparte, comía lo suyo y de vez en cuando respondía a cualquiera que fuera la pregunta que Lavander Brown o Parvati Patil le hicieran. Sin embargo, para nadie podía pasar desapercibida la mirada que Harry enfocaba hasta donde Ginny Weasley estaba.
–Harry, ¿querrías venir a caminar conmigo por el lago hoy por la tarde? – dijo Parvati, Lavander frunció el seño.
–No – dijo tajante –no quiero –
–Vamos Harry, sirve que te explico un poco como es la vida en Hogwarts – insistió la chica.
–Y yo insisto en que no quiero ir contigo a ningún lado – se puso de pie – ¿no te queda claro, mujer? –
–Hey – saltó Seamus Finningan –no le hables así –
–Yo le hablo como yo quiera – dijo firme –ella se ha pasado todo el tiempo diciendo sarta de tonterías sin que yo se lo pidiera y cuando cortésmente le pedí que lo dejará, insistió –
–Pero eso no te da derecho de hablarle así – dijo firme Seamus – ¿Qué acaso no conoces los modales? –
–No, no los conozco – dijo frío –y si tanto te interesa defenderla porque no la invitas tú a pasear al lago, a leguas se ve que te gusta– Seamus se puso colorado de pies a cabeza, Parvati lo miro con la boca abierta y Lavander comenzó a reírse.
– ¿Te gusta Parvati? – preguntó Lavander mirando a Seamus.
–Bueno yo… – dijo llevándose una mano a la nuca –pues sí y no voy a permitir que nadie la falte al respeto – miro a Harry con firmeza.
– ¿Qué harás si me niego a desistir? – dijo en tono burlón.
Y sin esperárselo todo fue un caos, Seamus se lanzó sobre Harry, éste respondió, Dean Thomas llegó a ayudar, Parvati extrañamente apoyaba a Seamus –Petrificus Totalus – una voz hizo a Dean quedarse inmóvil, otro movimiento y ahora fue el turno de Seamus, Harry miro hacia dónde había venido el rayo y vio a Ginny Weasley con la varita enfundada.
– ¿Qué te pasa a ti? – le preguntó Lavander.
Y la pelea empeoro, Lavander se lanzó en contra de Ginny y la pelea se avivo, los hechizos de Dean y Seamus desparecieron y siguieron su batalla con Harry quien apenas y había aliviado su labio roto. Alguien grito pelea y la comida comenzó a volar por todos lados, todos gritaban como desquiciados, Ginny jaloneaba de los cabellos a Lavender y Parvati intentaba abofetearle. Harry soltaba golpes a puño cerrado impactando a Dean mientras Seamus estaba tirado encima de la mesa. Y por alguna extraña razón, Harry Potter tomó de la mano a Ginny y ambos salieron con rapidez del Gran Comedor, dónde todo era un pandemonio, la comida volaba por todos lados, algunos alumnos peleaban y otros discutían.
–Menudo lío has provocado, Potter – le dijo Ginny intentando tomar aire, estaban en el segundo piso.
–No ha sido mi culpa – dijo apoyándose en la pared recuperando el aliento –ha sido culpa de ese tal Seamus –
–Pero tú respondiste – dijo
–Y tú me defendiste – le dijo de pronto y la miro fijamente – ¿por qué? –
–Bueno pues… – dijo y desvió su mirada –era injusto para Dean y Seamus, tú sabes pelear –
–Eres una mentirosa – le sonrió con arrogancia – ¿por qué me defendiste? –
– ¿No me escuchaste? – Dijo con nerviosismo –no te defendí a ti –
–Ah entiendo, entonces porque lanzaste los hechizos en Dean y Seamus – dijo divertido –ya que si como dices, los defendías, pues pudiste haberme hechizado a mí –
–Bueno yo… – dijo nerviosa –bueno sí, te defendí, ¿contento? –
–Eso no responde mi pregunta – le miro con intensidad y puso sus manos en los hombros de ella. Ginny se estremeció y su boca se seco.
–Vamos Potter, no te hagas ideas – se separo rápidamente – ¿no te has metido en tremendo lío por lo sucedido con Snape para que ahora te eches otro problema más? –
–Entiendo – dio un paso hacia atrás –pero, ¿con qué fin me evitas otro problema?, ¿no he sido un cabrón gilipollas que te ofendió? –
–Sí, pero creo que el asunto ya quedo olvidado, ¿no? – Por alguna extraña razón sus mejillas se sonrojaron al recordar el detalle del lirio –además…yo solo… – se acercó al chico, le miro fijamente y luego sin pensarlo, se estiro un poco y sorprendiéndolo le dio un beso rápido en los labios, al separarse y ver lo que había hecho se fue corriendo de ahí. Harry se quedo parado en aquel lugar estático, una especie de electricidad le recorría el cuerpo y parecía pegarlo al suelo pues no podía moverse.
–Y a la mierda lo que me dijo Mcgonagall – dijo de pronto –si esto es solo un aturdimiento entonces yo soy Lord Voldemort – se llevo las manos a los labios y sonrió como un estúpido.
-o-o-
La batalla en el Gran Comedor fue sofocada por los jefes de casa, diez minutos después de iniciada y Dumbledore había tajado que no habría culpables solo por el simple hecho de haberse declarado participante de aquella trifulca al lanzarle un pudín a Hagrid. Aunque Mcgonagall sabía que Dumbledore de alguna manera lo hacía para proteger a Harry, no pudo evitar sonreír misteriosamente cuando recordó haber visto a un chico de cabellos negros huyendo del lugar junto a una chica de cabellos rojizos que reconocía muy bien.
Así las seis de la tarde llegaron sin ningún acontecimiento más y vaya día tan más agitado habían tenido en Hogwarts, un profesor enfrentándose a un alumno, una batalla campal por una simple revolución hormonal de adolescente, vaya que había sido un día que pasaría a la historia. Mcgonagall dio un suspiro, colgó su capa en el perchero de su despacho, con un movimiento de varita hizo aparecer dos pupitres frente a su escritorio y espero. La puerta de su despacho se movió y supo que su primer castigado llegaba, Harry Potter entró con aire altanero al despacho, pero algo habría pasado por su rostro no era el de aquel muchacho frío que vio enfrentarse a Snape, parecía un simple adolescente soñador.
–Buenas tardes – saludo el chico y se sentó en uno de los pupitres.
–En lo que llega su compañero de castigo – sonrió misteriosamente –haga favor de buscar un libro azul en el armario –
–Claro – dijo, se puso de pie y fue hasta el armario que estaba escondido detrás de al puerta de entrada.
–Lamento llegar tarde, profesora – la sonrisa de la mujer se ensanchó aun más cuando vio una caballera pelirroja parada en el umbral –he tenido unos problemas y… – se quedo estática cuando dos ojos esmeraldas la enfocaron con fijeza.
–Pelirroja… – dijo Harry mirándola con sorpresa.
–No se preocupe, señorita – dijo Mcgonagall y le indico sentarse en uno de los pupitres, se percato de la tensión que surgió de pronto entre el chico y Ginny – ¿encontró el libro, señor Potter? –
–Sí – Harry sin despegar la vista de Ginny, que ya estaba sentada en su lugar, fue hasta Mcgonagall y le entregó el libro.
–Bien, gracias – dijo y le indico sentarse, con un rostro severo miro a los dos, ambos miraban en direcciones opuestas –los dos están aquí para cumplir con un castigo por sus faltas, señor Potter estará consciente que agredir a un profesor (aunque la circunstancias hayan sido otras) no se permite en el colegio – el chico asintió sin mirarla, seguía encontrado más entretenido algo en un librero a su izquierda – y usted señorita Weasley creo que sabe perfectamente que merodear por los pasillos luego del toque de queda amerita una sanción – Ginny parecía encontrar más divertido el techo del despacho que los ojos de la profesora –sin embargo, dadas las circunstancias matutinas y también las de ayer por la noche, he de suponer que hay algo entre ustedes dos…–
–Yo no tengo nada con ella – Harry miro a Mcgonagall sorprendido.
–Ni en mis sueños tendría algo con Potter – contestó Ginny
– ¿En verdad, pelirroja? – le preguntó Harry con efecto, Ginny se sonrojo al recordar lo sucedido en el pasillo del segundo piso.
–Eso fue un error – le dijo rápidamente –así que bájate de tu nube –
– ¿Bajarme de mi nube?, ¿yo? – Le miraba con burla –pero si eso debe aplicar para ti –
– ¿Piensas que eso significo algo? – Le regreso la burla –Merlín Potter, debí de haber estado loca por haberlo hecho, además, no eres mi tipo –
–Y yo soy Merlín – le dijo serio –vamos pelirroja, admítelo, algo te traes conmigo –
–Sí – le dijo –unas ganas impresionantes de mandarte al carajo – saco su varita.
–Pues tú te me adelantaste y besaste primero – dijo y luego se quedo callado, comprendiendo lo que acaba de decir.
–Ahí está – dijo riendo –tú también querías besarme, ¿verdad? – aunque por dentro estaba aturdida por aquella declaración, no le iba a dar el gusto
–Tú lo has dicho, ni en tus sueños – saco su varita.
– ¡Ya Basta! – Grito Mcgonagall con firmeza, los chicos se sonrojaron y la miraron apenados –Morgana, relajen el nervio los dos –
–Él empezó – dijo la pelirroja mirándolo con enojo.
–Yo solo aclaré que tú y yo no tenemos nada – dijo Potter a la defensiva.
Los gritos nuevamente empezaron, Mcgonagall comenzó a sobarse las sienes viendo como se habían puesto de pie y se gritaban de cosas. Aunque estaba comenzando a alterarse aquello le parecía divertido, sin duda aquellos dos o terminaban matándose o terminaban juntos, no lo quedaba duda. –Si alguno de ustedes vuelve abrir la boca, a usted Potter lo convierto en troll y a usted Weasley la destituyo de ser capitana de quidditch – ambos dejaron de discutir, Harry cruzó sus brazos en jarras y sentó furioso, Ginny hizo exactamente lo mismo –no me queda ninguna duda que entre ustedes dos hay un "pequeño problemita", así que os daré un castigo ejemplar –
– ¿Profesora? – Ginny Weasley miro una sonrisa extraña en aquella mujer.
–Veo que están acostumbrados a pelearse con una sola palabra que crucen entre ustedes, así que lo mejor es solucionar el problema – hizo aparecer dos brazaletes de color azulado –estos brazaletes serán su castigo –
–No – Harry se puso de pie alterado, Ginny lo miro confusa y luego a Mcgonagall –no lo voy a permitir –
–Oh sí que lo va a hacer – le dijo Mcgonagall firme –yo impongo el castigo, no usted –
–Ni de coña – estaba alterado – ¿yo?, ¿con un brazalete de amistad? –
– ¿Brazalete de amistad? – Ginny seguía sin entender.
– ¿Con Weasley? – Siguió Harry –antes dejo que me convierta en troll –
– ¿Qué carajos pasa? – Ginny miraba a Harry mirar a Mcgonagall con súplica y la mujer sonreír con malicia.
–Pues resulta que he olvidado el hechizo – dijo la mujer con burla –vea el lado bueno señor Potter, esto ayudará a que ambos sepan convivir –
– ¿Brazalete de amistad?, ¿sepan convivir? – preguntó la pelirroja.
–Lo que Mcgonagall quiere decir es que tendremos que usar esos brazaletes – dijo Harry mirando a la mujer con firmeza –esos brazaletes obligan a quienes los usan a estar juntos todo el tiempo, a toda hora y en todo momento –
– ¿Está usted loca? – Dijo Ginny comprendiendo aquello –no lo voy a permitir –
–El hecho es que ya es muy tarde – sonrió triunfal cuando en la muñeca de Harry apareció aquel brazalete y en la de Ginny también –vayamos entonces por partes, un día por cada infracción, así que si hacemos cuentas para ambos son tres días –
– ¿Tres días? – Harry parecía haber recibido la noticia de que Voldemort estaba vivo.
–Señor Potter a usted la aplica la escena de telenovela muggle en el desayuno con la propia señorita Weasley; su "pequeño desliz" con el profesor Snape y si contamos el comenzar la escenita del Gran comedor hoy en el almuerzo – Harry no tuvo más que decir, punto para Mcgonagall –y para usted señorita Weasley, va exactamente lo mismo, salvo que a usted le traigo castigo desde ayer, que andaba merodeando por los pasillos – otro punto para Mcgonagall, Ginny miraba el brazalete en su mano con pavor.
–Tres días – murmuro Ginny por lo bajo acariciando el brazalete.
–Efectivamente, sin embargo, si siguen creando problemas, iremos aumentando los días, ¿está claro? – Ambos adolescentes asintieron resignados –ahora procederé a explicarles cómo funcionan los brazaletes así que tomen asiento –
–Yo ya sé cómo funcionan – dijo con frialdad.
–Pues yo no – contestó Ginny
–Es tu problema, no mío – contestó agresivo, sin embargo ambos dieron un respingo, una especie de descarga eléctrica los sacudió.
–No, no sabe cómo funcionan – sonrió Mcgonagall, Harry apretó los dientes –Los brazaletes yang o mejor conocidos como de la amistad, tienen una simple función, fomentar la convivencia pacífica entre dos personas, dado que ustedes, Merlín, pelean como un matrimonio – los dos se sonrojaron –no hay mejor solución –
– ¿Qué ha sido esa descarga? – preguntó Ginny.
–Si se alejan uno del otro a más de cien metros, si uno ofende al otro, si se golpean, se maldicen o se hieren uno al otro – dijo la mujer –entonces recibirán una descarga eléctrica equivalente a lo que hayan hecho –
–Esto es una locura, simplemente una necedad de su parte – dijo Harry – ¿qué gana usted con esto? –
–Como ya le dije hace poco – dijo la mujer firme –soy jefa de la casa Gryffindor y siempre debo ver por quienes pertenecen a mi casa, dado que usted y la señorita Weasley son miembros de mi casa sabrán que no tolero situaciones como la de esta mañana en ninguno de los dos, así que… – le miro duramente –a fin de cuentas yo soy su profesora, ese es su castigo y con eso debe bastarle – dijo tajante.
–Es una mujer perversa – dijo Harry por lo bajo, Ginny lo escuchó y asintió.
–Regla número 1: pueden separarse para cumplir con sus necesidades básicas, bañarse e ir al sanitario – dijo la mujer –sin embargo, si el brazalete detecta que están fuera de su alcance, Merlín les permita estar conscientes luego de tal descarga que recibirán –
–Sí, entonces quiere que mientras ella se esté bañando yo este afuera del bañador viendo a todas las compañeras de cuarto de la chica mientras se cambian, se desnudan o que se yo – dijo con ironía, Ginny le miro con los ojos en blanco y Mcgonagall duramente.
–Así le pusiera a dos veelas desnudas frente a usted, no sabría qué hacer con ellas – dijo duramente Mcgonagall, Harry abrió la boca sorprendido y le miro con traición.
–Buena esa – dijo Ginny riéndose por lo bajo, sin embargo ambos se estremecieron por otra descarga.
–Durante tres días la señorita Weasley dormirá en el segundo dormitorio de la torre dónde usted se aloja señor Potter – dijo con tranquilidad –así que no se preocupe por detalles como ese –
–Eso no – dijo Ginny – ¿yo dormir con él? – sus mejillas se encendieron.
–Será usted una pervertida – le dijo Mcgonagall meneando la cabeza – ¿no escuchó?, dormirá usted en el segundo dormitorio, Harry lo hace en el primer dormitorio –
–Buen esa – fue el turno de Harry de reír por lo bajo y asimismo ser sometidos a la descarga.
–Regla número 2: desayunarán, comerán y cenarán juntos en el Gran Comedor, irán a clases juntos, estudiarán juntos, irán a sus reuniones con amigos juntos, ¿queda claro que para todo tienen que estar juntos? –
–Veámosle el lado bueno a esto, cuando vaya a orinar ella puede agarrarme el… – hubo una descarga muy fuerte que hizo a Harry soltar un pequeño grito, Ginny no fue afectada.
–No fue el brazalete – dijo Mcgonagall furiosa apuntándolo con su varita –y sepa que me desagradan ese tipo de chistes –
–Ok – dijo sobándose el cuello, Ginny reía.
–Creo que eso es todo – dijo la mujer finalmente – ¡Qué tengan un excelente resto de la tarde! – los invito a ponerse de pie.
–Qué remedio – dijo Harry caminando hacia la salida.
–Espero que al final de los tres días puedan dirigirse un hola sin maldecirse uno al otro – les dijo cuando los vio salir.
–Sí, ruéguele a Merlín que esté vivo en tres días, vieja perversa – se soltó a reír, Ginny que iba detrás de él también lo hizo.
-o-o-
Caminaban uno al lado del otro sin decirse nada, Harry iba con ese porte altanero y airoso que lo caracterizada y ella solo traía la cabeza perdida en sus pensamientos. Llegaron al Gran Comedor justos para la cena, al verlos entrar juntos, todos los observaron, sin importarle las miradas Harry se dirigió hasta su habitual lugar, dónde por fortuna ya no estaban ni Lavander, ni Parvati. Ginny miro como Hermione le hacía lugar a lado suyo, sin embargo se pasó de largo y con un rostro de entera resignación se sentó enfrente de Harry.
– ¿Qué se supone que haces, Ginevra? – Dean Thomas, con el ojo morado miraba a Ginny con molestia.
– ¿Eres imbécil? – Contestó Harry burlón – ¿Qué se hace en una mesa repleta de comida a la hora de la cena? – Ginny torció los ojos y miro a Harry con severidad.
–Dije Ginevra – dijo Dean fríamente –no Potter –
– ¿Qué quieres, Dean? – le preguntó la pelirroja con desgana.
–Bueno, es que hace tiempo que no damos una vuelta juntos – dijo el moreno ignorando a Harry –somos novios, ¿lo recuerdas? –
–Hoy no puedo Dean – dijo la pelirroja con sinceridad –tengo cosas que hacer pero… –
–Sí, Dean – dijo burlón nuevamente –Ginny tiene que organizar todo porque va a mudarse a dormir conmigo –
Se escucho un leve "uuu" en algunos miembros Gryffindor, Dean miro a Harry con sorpresa y luego a Ginny colorada por aquella declaración – ¿Qué has dicho? – el moreno le preguntó a Harry.
–Que tu novia va a mudarse a dormir conmigo en la torre norte – dijo con arrogancia, Ginny meneo la cabeza cuando un sonido de "ooo" se escuchó.
–Cierra la boca, Potter – dijo Ginny –lo que en realidad, Harry quiere decir es que por un pequeño castigo de Mcgonagall debo mudarme a dormir en el segundo dormitorio de la torre norte, dónde actualmente reside este imbe…Harry– un ligero "aaa" se escuchó.
–Mcgonagall está loca – dijo Dean mirando a Ginny con sorpresa.
– ¿Qué pasa Dean? – le preguntó burlón por tercera vez – ¿temes que te quite a tu chica? – la mesa Gryffindor seguía emitiendo sonidos así que un "uuu" se escuchó.
–No, Moody, yo confió en mi novia – dijo triunfal –solo que tengo miedo de que vayas a confundirla con un mortífago cuando se levante al baño y la ataques, digo, para nadie es secreto que tienes el nervio algo alterado y estás paranoico – el ritmo de "iii" hizo a Ginny mirar como Harry se tensaba y su rostro ensombrecía.
– ¿Me estás llamando loco? – dijo sacando su varita y mirándolo fijamente.
–Potter – dijo Ginny de pronto –serénate – le señaló el brazalete.
–Síguete riendo, imbécil – dijo Harry con firmeza –solo no vayas a llorarle a Mcgonagall cuando tu novia te haya cortado por mí – Dean dejo de reír, Ginny miro a Harry con sorpresa y para no dejarla la mesa soltó un "ooo" –por lo pronto fíjate en la cabeza, quizás mañana te crezcan un par de cuernos – se puso de pie al ritmo de "uuu"
Harry comenzó a irse de ahí mientras mordía un panque, Ginny miro a Dean que estaba enrojeciendo del coraje y dando un hondo suspiro se dispuso a seguir a Potter que se había detenido a medio camino para esperarle. Estuvieron caminando hacia la salida mientras escuchaban "va a dormir en su torre", "descarada", "cornudo" y "amor a la vista".
– ¿Y bien? – Harry se detuvo en la entrada, Ginny chocó con él y se vieron sometidos a una descarga cuando Ginny lo maldijo.
– ¿Y bien qué? – preguntó la pelirroja.
– ¿No vas a ir por tus cosas a ese lugar dónde duermes? – le preguntó.
–Se llama dormitorio – dijo meneando la cabeza –y no, conociendo a Mcgonagall, algunas de mis cosas ya deben de estar en el castillo de hielo – ambos se vieron sometidos a otra descarga.
–Puedes dejar de hacer eso – dijo Harry molesto al sentir la descarga, sin embargo una nueva descarga lo hizo callar
–No es que tú me la pongas tan fácil – nueva descarga.
–Pero si yo solo te he hecho una simple pregunta y tú te alteras – nueva descarga.
–Ya basta, Harry – dijo la pelirroja con mucha tranquilidad, no hubo descarga –intentemos llegar en silencio a "la torre norte" o antes del amanecer terminaremos en San Mungo por tanta descarga – Harry asintió quedamente y ambos tomaron rumbo hacia la torre norte.
Continuará.
Aclaro, NO AUTORIZO A NINGUNA PERSONA SUBIR ESTE FIC A OTRO LADO Y TODOS LOS PERSONAJES DEL MUNDO DE HARRY SON TODOS DE LA SEÑORONA J.K ROWLING...YO SOLO DESARROLLO UN FIC SIN FINES DE LUCRO...
Nos vemos el prox cap... no te olvides de dejar tu review
