Hola, no tengo las palabras correctas, ni exactas para disculparme con todos y cada uno de los seguidores de esta historia, pero realmente tuve una situacion emocional complicada realmente y por tal motivo me fue imposible ir armando la continuacion del cap, sin embargo aqui estoy nuevamente vivo y activo, de hecho para no seguir quedandoles mal, subire el cap 7 en 2 partes, siendo esta la primera parte, luego vendra la otra parte que es el capitulo antes del final.
Espero que les guste este pedazo del capitulo titulado Creo en ti, un abrazo a todos, y comadre te quiero un monton... lo sabes vdd?... Gracias tambien a todos por su espera y espero entiendan mi situacion, a veces la vida muggle es muy estresante...
Lo que esta en cursiva en este caso, son fragmetos de cartas o de diario, como se explicara en los parrafos..
Me perdonarían si les revelo información muy importante para el fic?... lee y piensalo.. si crees que vas a perdonarme lee la nota del final.. sino.. como quiera te regalo la notita haber si te contentas con eso..
Los quiero a todos y mis mejores deseos siempre.
Ed
Capitulo No. 7 (Primera Parte)
Creo en ti.
–Dejamos un asunto pendiente antes de que Hermione nos interrumpiera – un Harry Potter totalmente desnudo apareció en el umbral de la puerta del baño, cuando ya estaban dispuestos a "dormir".
–Espera, detente – le detuvo Ginny y alcanzó su varita que estaba en la mesita de noche –antes de cualquier cosa – lo apunto.
– ¿Qué pretendes? – por inercia las manos de Harry fueron a cubrirse su intimidad en instinto de protección.
–Hermione me dijo algo muy importante – dijo con las mejillas encendidas –pero todo tiene que ver principalmente con la responsabilidad –
– ¿Responsabilidad? – Preguntó intrigado –vamos Ginevra, me estás intrigando de más –
–Evitar traer bebes al mundo – dijo más colorada –ahora, ¿cómo era…? – se llevo una de sus manos a la barbilla.
–Espera, espera, no… – dijo retrocediendo –no usarás algo que… –
–Anticoncep… – una explosión se escucho y para sorpresa de Ginny, Harry salió volando y a estrellarse contra el armario –soy chica muerta – de inmediato se puso de pie, hizo aparecer una bata y corrió hasta Harry.
Harry estaba inconsciente debajo del armario, su frente estaba roja y sus gafas torcidas. Haciendo uso de sus habilidades Ginny intento despertarlo, pero todo parecía inútil. Finalmente cedió a ponerle una par de ropa, levitarlo hasta su cama y dejarlo ahí para ir a buscar a Hermione.
-o-o-
Ron caminaba tranquilamente mientras comía una manzana, Hermione le seguía mientras leía un libro –Sabes Herms – dijo entre mordiscos –ese Harry es muy reservado, pero es una persona muy inteligente –
– ¿No te entiendo, Ron? – preguntó deteniendo su lectura.
–Sí, es muy inteligente, de hecho creo que puede competir muy bien contigo en eso de las clases – siguió, la chica le miro mal.
–Solo para eso abres la boca – dijo molesta –para comer y molestarme –
–El comentario lo digo no para molestarte – dijo tirando el resto de la manzana por ahí –solo que no me has dejado terminar –
– ¿Y qué más tienes que agregar? – preguntó.
–Bueno que puede competir muy bien contigo, sin embargo, tú siempre serás la mejor en todo – sonrió, las mejillas de la chica se colorearon enormemente
–Hermione – gritaron, la castaña se giro y vio a una pelirroja correr con prisa hacia ella.
-o-o-
– ¿Estás segura? – preguntó la pelirroja cuando Hermione termino de revisar a un inconsciente Harry Potter.
–Sí, por eso fui muy clara al decirte que el hechizo debía ser no verbal – sonrió débilmente –verás, el hechizo es extremadamente complicado, pero su ejecución debe ser rápida, exacta, la mente es mucho más rápida que la lengua en ese sentido –
– ¿Pero está bien? – preguntó nerviosa.
–Sí, lo está, deja de preocuparte – sonrió –solo está inconsciente, ya mañana deberá despertarse como si nada –
–Gracias, Herms – suspiro.
–Ahora debo irme, es muy noche y no quiero ser sorprendida en el pasillo – se acomodo el cabello –Ron debe estar esperándome fuera y… –
–Lo sé, lo sé, anda vete – sonrió, la castaña se fue y Ginny miro a Harry que dormía plácidamente en su cama, había sido una imprudente al realizar un hechizo sin consultarlo antes.
-o-o-
– ¿Estás totalmente seguro de eso? – la voz de Albus sonaba melancólica.
–Recibí una carta del Ministerio francés ayer por la noche, la información ya fue revisada y personalmente la he validado – dijo el hombre –el grupo encabezado por Runcorn es cada vez más mortífero y… –
–Pero… –
–Sé lo que hablamos respecto a Harry, pero definitivamente esto es algo que solo él puede arreglar, es el mejor – dijo quien había resultado ser Scrimegeour –el propio consejo me ha exigido dejar de lado esa estupidez de los títulos de magia y mandar a Potter a París –
–Eso sería fatal, Rufus – dijo Albus con tristeza –el chico realmente la va pasando bien y… –
–No tengo ninguna otra opción – dijo firme –Harry debe partir a París y encabezar el grupo para sofocar a los mortífagos reagrupados, es su deber como auror especial del Ministerio y no tiene ninguna opción a decirme que no, es triste, va en contra de lo que pensamos para él luego de derrotar a Voldemort, pero no tengo otra opción, desde un principio yo me opuse a eso de hacerlo venir a estudiar aquí, tú me convenciste de permitirlo, pero la realidad es otra Albus, Potter es lo que es y su deber es para con el Ministerio –
–Me entristece que pienses así, Rufus – dijo firme –es tan solo un muchacho de diecisiete años, tiene todo el derecho de vivir –
–Creo que si el muchacho hubiese obtenido la opción de vivir, hace muchos años que lo hubiéramos dejado – dijo tajante –hoy, Harry no es más que un chico capacitado y entrenado para lidiar con este tipo de grupos, es el arma más letal que tiene el Ministerio y no dudare en usarla, no podemos permitir que ese grupo encabezado por Runcorn tome más fuerza que la que tiene, no cuando las cosas están tan tranquilas en Inglaterra –
–Hoy ya es muy tarde para hablar con él – dijo con meditación, Rufus le miro con análisis buscando alguna trampa en aquello –mañana hablare con él y luego nos veremos en Hogsmeade a la una en punto para que puedas hablar con él –
–No, Albus, esto no puede… –
–Sí, puede – dijo tajante ahora el director –él está comprometido con un castigo que no tiene caso mencionar ahora, así que necesito hablar con la profesora Mcgonagall responsable de esto para asegurar que Harry pueda estar solo cuando hables con él, ¿lo tomas o lo dejas Rufus?, solo te pido medio día y tendrás al chico para ti –
–A la una en las tres escobas, Albus – se puso de pie –y no quiero ninguna trampa, tengo todo Hogwarts vigilado y…, en fin, quiero ver a Harry –
–Ahí estaremos – lo acompaño hasta la puerta.
-o-o-
Ginny nuevamente miraba con admiración la enorme vitrina con varitas que Harry tenía en la habitación del segundo piso de la torre, su mente viajaba imaginando las historias del moreno de ojos esmeraldas luchando contra tantos mortífagos con la finalidad de acabar con ellos y derrotar a Voldemort. Estuvo caminando por la sala hasta llegar al viejo escritorio donde Harry tenía varios papeles y llena de curiosidad tomo uno en particular, tenía una letra muy fina y tenía algunos borrones, quizás producto de lagrimas, tinta o agua.
Dulzura:
Te escribo esta carta desde lo más profundo de mi corazón y con la esperanza que nunca jamás llegue a tus manos, ¿por qué?, por eso solo significaría una cosa, estoy muerta y no llegaste a conocerme. ¿Cómo es posible?, verás, yo tengo una habilidad especial que me permite intuir un poco el futuro y puedo darme cuenta perfectamente que algo malo está por venir para nuestra familia y tengo miedo, un miedo terrible por esto, no tengo miedo a morir, el viejo Dumbledore siempre ha dicho que morir es solo el comienzo de algo nuevo, le creo, pero tengo miedo, es un terrible miedo a dejarte solo, a por obligación dejar de lado mis labores de madre y no verte crecer como es debido, ni demostrarte mi amor tal como lo hago en esta carta. Pero ni yo misma sé con certeza si este futuro desolador ha de llegar y si llega espero que sepas, con todas estas palabras, que te amo más que a nada en este mundo, eres la cosa más hermosa y divina que pudo haberme pasado y sin duda cambiaría todo el oro por estar contigo siempre. Yo te cargue en mi vientre por nueve largos meses, te espere con todo el amor del mundo y ni un solo día deje de contar el tiempo que faltaba para tu llegada, la cual complemento mi vida. Es un amor distinto, muy diferente al que siento por tu padre, es un amor que jamás espere vivir y que tu llegada me ha otorgado la bendición de vivirlo, por eso, aún cuando estoy llorando un mar de lagrimas y mis manos intentan escribir esto a pesar de estar luchando contra mis propias reacciones de sufrimiento, quiero dejarte bien en claro que te amo y tu padre también lo hace, espero sinceramente que puedas perdonarme por no haber sido una gran madre para ti, ni tampoco alguien que fuera capaz de brindarte un amor, que sin duda te mereces, pero ten la certeza corazón, de que si me he ido de este mundo ha sido por ti, porque sé que si he de morir ha de ser por salvarte, ya te lo dije, soy algo intuitiva.
Debo dejar de escribir o terminaré por ceder a mi dolor, y precisamente escucho tus llantos, después de todo es la hora de tu leche nocturna.
Te amo dulzura y siempre te amaré.
Tu madre, Lily.
Los ojos de Ginny estaba aguados por las lágrimas, aquella carta era sin duda conmovedora y se sentía intrusa de una escena muy intima de Harry, pero aquello no podía evitar apachurrarle el corazón, Harry había crecido sin sus padres desde que tenía un año y recibir una carta así de su madre sin duda debía de haberle causado mucho dolor y quizás aún lo causaba. Dejo la carta en el mismo lugar donde la había encontrado y su mano se encontró con una especie de libro pequeño, era de hojas blancas y estaba garabateado, era sin duda alguna un diario, no tan extenso como el de una chica, pero en sus hojas blancas llevaba grabados algunos garabatos.
Papá y Mamá:
Me siento muy triste, hoy mi abuela ha sido dura conmigo diciéndome que yo no tenía tiempo para una fiesta de cumpleaños, que esas fiestas eran para gente con amigos y yo no tengo ninguno…quizás Moody tenga razón y deba concentrarme más en las clases…
Papá y Mamá:
Moody me ha castigado porque me ha ido mal en las clases, pero es raro ver a otros niños jugar pelota en el parque mientras yo estoy en la mansión leyendo estúpidos libros sobre las artes oscuras…
Papá y Mamá:
Me avergüenzo de lo que diré, pero al fin he logrado realizar la maldición Cruciatus con éxito, Moody me ha dicho que los mortífagos no dudarán en usarla contra mí, que debo ser más rápido que ellos…
James y Lily:
No sé porque sigo escribiendo, ustedes nunca van a contestar, esto es estúpido…
James y Lily:
Hoy mate a dos mortífagos y me siento contento por ello, ¿es eso normal?, sé que no debería matar a nadie, Dumbledore ha sido muy claro, pero Rufus dice que estoy vengando su muerte al hacerlo, ¿se sienten ustedes orgullosos de mí?, maldita sea, dije que ya no vendría a escribirles nada, esto es una estupidez.
Potter, Evans:
Mi abuela ha muerto y me ha dicho antes de morir que se arrepentía de haberme educado mal, ¿por qué una persona tiene que arrepentirse?, ella siempre fue muy clara conmigo desde siempre, yo soy y siempre seré un medio para vengar sus muertes, ¿por qué habría de cambiar de opinión ahora?, ¿es eso normal?, Albus también se puesto muy raro conmigo, insiste en que debo dejar de actuar como un ser sin sentimientos, incluso Sirius me ha levantado la ley del hielo por ser tan cabrón, pero no sé porque se ponen tan mal, me piden paciencia, respeto, amor, amistad, pero, ¿debo dar algo que desconozco?...
Ginny dejo de leer, aquello era atroz, ese tal Moody, Rufus y la propia abuela de Harry eran unos monstruos, habían destruido la vida de un niño que llamaba a sus padres como Mamá y Papá y que tenía el simple gesto de contarles de su vida a tal grado de expresarse frío y sin sentimientos, ¿Albus Dumbledore realmente había permitido aquello?, ¿había permitido la corrupción del alma de un niño pequeño para beneficios propios?, ahora comprendía porque Harry era así, porque se le dificultaba perdonar, convivir con alguien, amar. Su inocencia, su pureza había sido arrebatada desde que él era un niño pequeño y las consecuencias habían sido catastróficas. Arrojó el diario con rabia hacia el escritorio y se dejo caer en la silla, se sentía cabreada, eran fragmentos muy pequeños, muy sencillos, pero que daban a entender perfectamente lo que había pasado con Harry Potter. Su corazón había pasado del sentimiento al leer la carta de la mamá de Harry a la rabia al terminar de leer el diario. Aquello era algo impresionante, sus problemas con sus hermanos y padre eran nada con el mar de problemas que Harry había tenido. Un niño, sin padres y una abuela sin sentimientos no era para nada sano, con una persona como Moody criándolo, no podía creer que Dumbledore hubiese permitido aquello.
Mamá y Papá:
Hoy me siento contento, muy contento, una sensación extraña recorre mi pecho y por primera en toda mi puta existencia me siento parte de algo, me siento vivo y feliz, sí, esa es la expresión, estoy nervioso por dos cosas, la primera es escribirles luego de tanto tiempo sin hacerlo lamento haberlos llamado estúpidos, y dejar de escribirles, y la segunda es porque siento algo extraño en mí, es un sentimiento inexplicable, ¿es eso a la que te referías en tu carta mamá?, ¿es amor?, en fin, les quiero hablar de ella, es una chica muy especial, ¿extraño no?, los tengo acostumbrados a hablarles de otras cosas, pero quiero que conozcan de ella, me ha cambiado, ¿saben?, y puedo llegar a decir que no quisiera que se apartará de mí, ¿así te sentías con mamá, papá?, ella se llama Ginevra Weasley y es la mujer más hermosa que he visto en mi vida y miren que he conocido muchas mujeres bellas mientras viajaba por el mundo intentando derrotar a Voldemort, es pelirroja igual que tú mamá y tiene unos hermosos ojos color chocolate que me hacen nunca querer dejar de verlos, es de mediana estatura y tiene un cuerpo de infarto, es muy atrevida y osada, es mandona y se enoja fácilmente, pero así me gusta, es muy dulce cuando se lo propone…
Mamá y Papá:
¿Recuerdan de la chica de la cual les hable?, pues me conecte con ella de una forma muy especial, pude ver más allá de su alma y creo que ella pudo hacerlo con la mía, ha sido un momento único, mágico que nunca pensé vivir con alguien o que viviría algún día, ha sido la experiencia más maravillosa de mi vida junto al hecho de haberla conocido, no pienso contarles los detalles de aquello porque es algo que no puedo expresárselos por ser muy privado, pero si les pudo decir que esa mujer pelirroja se ha convertido en mi perdición y quisiera pasar el resto de mi vida junta a ella… ¿esto es normal?, ¿así debo sentirme?... creo que le pediré que sea mi novia…
Ginny no pudo evitar sentirse contenta al leer aquello, por tercera ocasión pudo experimentar un cambio radical de sentimientos, sin duda aquellas hojas le habían levantado bastante el ánimo. Decidió que era el momento de irse a dormir, eran ya casi las doce para cuando se dio cuenta que mañana tendría clase muy temprano. Procurando dejar todo como estaba, se puso de pie y salió de aquella habitación cerrando la puerta tras de sí. Aquella situación le había mostrado algunas facetas de su ahora novio, que la ayudaban a entenderlo un poco más.
La mañana la sorprendió justo al lado de un somnoliento Potter, este la miraba con tranquilidad desde su posición aunque se veía claramente noqueado o más bien adormilado, al verla desperezarse le sonrió con dulzura, le dio un beso en la frente y Ginny pudo ver su silueta perderse en la entrada del baño. Tras unos segundos escucho el ruido de la regadera y considero prudente irse a su recamara a cambiarse. Cuando bajo arreglada y lista para irse a clases, Harry la esperaba al pie de la escalera con un rostro muy serio, incluso le sorprendió bastante aquel cambio de actitud cuando hacia minutos le había sonreído de lo más dulce posible.
–Mcgonagall nos dio un permiso especial – dijo con seriedad –necesito ir a Hogsmeade a la una, junto a Dumbledore y solo –
– ¿Paso algo? – preguntó mortificada.
–No lo sé – ambos comenzaron a caminar fuera de la torre –pero nunca había visto a Dumbledore tan… –
– ¿Tan…? – se detuvo cuando ya iban a medio pasillo rumbo al Gran Comedor.
–Mortificado y eso me ha llenado la cabeza de ideas – le indico seguir caminando.
Su llegada al Gran Comedor como siempre ocasiono un jaleo extraño, todos dejaron sus actividades y trataron de mirar con descaro el comportamiento de aquella pareja estrella. Sin embargo, la mayoría se quedo boquiabierto al ver a Harry ir discutiendo en voz baja algunas cosas con Ginny, aquello no parecía una de sus habituales discusiones a las que ya tenían acostumbrados a todo el comedor. Llegaron hasta unos lugares junto a Hermione que leía un libro y Ron que discutía con Seamus, se sentaron uno al lado del otro y sin mediar ni una palabra más ambos comenzaron a desayunar. Dumbledore observaba con algo de sorpresa y diversión a todo el comedor, un ambiente muy extraño había surgido al no ver siquiera un simple intento de discusión por parte de Potter o de Weasley, nadie decía nada, todos se observaban indicándose con miradas o gestos la silenciosa pregunta ¿y ahora a estos que les pasa? Mcgonagall no pudo ocultar su entusiasmo y devoro casi de una mordida una tostada con mermelada, se sentía orgullosa de que su castigo estuviera de alguna manera surgiendo efecto.
–Parece que el Gran Comedor espera una escena espectacular de nuestra parejita estrella – dijo Ron con diversión – ¿os parece darles el gusto? –
–Ron como… – Hermione levanto la mirada de su libro.
–Tú, gañan descarado – se puso de pie Ron señalando a Harry, éste sonrió discretamente y luego puso una cara de molestia –este estúpido castigo con mi hermana no es más que un intento desesperado de salir con ella –
– ¡Ron! – chillo Ginny sin comprender.
–Me estaba preguntando cuando empezarían a hacer lío los burros que tienes por hermanos, Weasley – dijo, Ginny iba a replicar pero vio a Harry guiñarle el ojo.
– ¡Como te atreves a llamarme burro! – Ron saco su varita, Ginny miro a Hermione intentando contener la risa.
– ¿Debo llamarte entonces imbécil, estúpido o torpe, Weasley? – dijo mordaz, el Gran Comedor pareció recomponerse de su "aburrimiento", Mcgonagall escupió un poco de jugo y Dumbledore sonrió con descaro.
– ¡No te dejes Ron! – grito Lavander desde el otro lado de la mesa, Hermione se giro sumamente molesta.
–Es un problema entre Potter y Ron, Brown – gruño –nadie te pidió tu opinión –
–A ti tampoco – y con total descaro le lanzo una tostada al cabello, Hermione se puso de pie y saco su varita.
–Esta me la pagas –
Y así, sin más, comenzó una batalla campal, Gryffindor contra Gryffindor, comida volaba por todos lados, fue una cadena de peleas por alguna necedad. Mcgonagall se puso de pie enfurecida por aquello cuando una jarra de calabaza cayó en la mesa frente a ella y la salpico, furiosa miro hacia donde había provenido para ver al culpable, sin embargo la batalla se había vuelto campal en todo su esplendor. Dumbledore sonreía mientras se quitaba pudin de las mejillas, el profesor Flitwick levitaba pastelillos y los lanzaba con descaro a la profesora Sprout que discutía acaloradamente con Sinistra. Todo el comedor era un caos, profesores contra profesores, contra alumnos, todos contra todos, la comida volaba de un lado a otro levitada por varita o lanzada como se pudiera.
–Creo que este día – dijo Dumbledore, se veía notablemente contento y aunque tenía un pastel en lugar de sombrero se veía imponente en su habitual pedestal dorado –pasara a la historia como el día más alegre que haya vivido este colegio – dio un movimiento de varita y todo quedo en orden, incluyendo la ropa de todos –sin embargo, las clases dieron comienzo hace cinco minutos así que a darle – hubo carcajadas generales, sonrisas por aquí y por allá y finalmente todos comenzaron a abandonar el Gran Comedor.
Ron y Harry caminaban por delante de Ginny y Hermione riendo como adolescentes en plena pubertad, para aquellos cuatro aquella mañana había sido particularmente especial, sin embargo, de pronto el rostro de Harry ensombreció al ver la silueta de quien le esperaba frente al aula de defensa contra las artes oscuras. Encorvado, con su melena entrecana y su rostro severo, le esperaba Rufus Scrimegeour.
–Mi querido muchacho – dijo con una emoción que podía palparse a simple vista, el trío miro a Harry que parecía irreconocible y luego miraron al que sabían era el Ministro de Magia.
–Se a que vienes Rufus – dijo con frialdad –y mi respuesta es no –
–Muchacho – empujo a Ron y paso su mano encima del hombro de Harry – ¿no podemos siquiera ponernos al día?, sabes lo que representas para mí y estoy aquí para ver cómo vas con tus clases –
– ¿Has dejado un hueco en tu agenda para ello? – preguntó con la misma frialdad.
–Claro mi muchacho – dijo sonriente –ahora, ¿podemos charlar? –
–Creí que Dumbledore había concretado una cita entre nosotros a la una en las tres escobas en Hogsmeade – dijo firme – ¿sabe Albus que estás aquí? – Rufus cambió su semblante alegre por un severo y molesto.
–No me hables así, recuerda con quién estás hablando – se separo bruscamente, Hermione miraba aquella escena con cautela y mirando a sus amigos esperando alguna reacción.
–Creo que debemos irnos – Ron miro significativamente a Hermione y esta asintió –llegaremos tarde a Pociones –
–Nos veremos en la comida – dijo Ginny con tranquilidad.
– ¿Y tú no te vas muchacha? – le preguntó de pronto Rufus al verla situarse a lado de Harry.
–Yo no… – los ojos del ministro fueron a parar a las muñecas de la chica y luego a la de Harry.
–Ha, ¿con qué eso era? – sonrió, saco su varita y antes de que alguien pudiera decir algo, los brazaletes de los chicos se partieron por la mitad.
–Déjanos solos, Ginevra – la pelirroja miro el rostro de Harry y su corazón de apachurró, ahí estaba nuevamente aquel rostro frío e inexpresivo.
–Pero Harry, el castigo y… –
–El Ministro y yo tenemos cosas que hablar en privado – sin darle tiempo de replica comenzó a caminar a prisa hacia el lado contrario a donde estaban, Rufus miro triunfante a Ginny y siguió a Harry a un paso lento.
Harry caminaba a grandes zancadas hasta que encontró una aula vacía y entro en ella, Rufus le siguió, cerró la puerta tras de sí y con otro movimiento de varita hizo un hechizo para evitar que alguien escuchara la conversación. Los ojos verdes de Harry por alguna razón estaban encendidos y miraban con suma molestia a los marrones de aquel hombre llamado Rufus y quien era el Ministro de Magia.
–Supongo que Dumbledore ya debió ponerte sobre aviso – dijo firme.
–No, no hizo nada – dijo con tranquilidad Harry –pero no creerías que soy tu mejor alumno por nada, ¿oh sí? –
–Efectivamente – dijo –pero no todo lo que brilla es oro muchacho y puedo apostar que ni siquiera te imaginas porque estoy aquí, te conozco perfectamente –
– ¿Qué deseas? – preguntó aceptando que Rufus tenía la razón.
Continuará...
:)
Aclaro, NO AUTORIZO A NINGUNA PERSONA SUBIR ESTE FIC A OTRO LADO Y TODOS LOS PERSONAJES DEL MUNDO DE HARRY SON TODOS DE LA SEÑORONA J.K ROWLING...YO SOLO DESARROLLO UN FIC SIN FINES DE LUCRO...
Nota especial para que me perdones por mi retraso.. sale?...
pero no soy Ed wiz por nada a que si, asi que para entender lo que se viene en el fic deberas ser muy ingenioso.
Decision final, despedida, miedo...Alegria, Familia y Navidad.
