Declaramos que los personajes no nos pertenecen -pero ganas no nos faltan- todo es de la señora Rowling.

Mad Aristocrat está colgada de un árbol en el Hyde Park en estos momentos, por lo que gentilmente me pidió que hiciera los honores en este segundo capítulo. Verán, Mad tiene la mala costumbre de comprobar todo lo que le dicen, no por desconfiada, sino por su espíritu curioso. Yo le digo "El agua en el lago debe estar congelada" y ella va y se mete hasta el cuello para ver si era como decía yo. Por eso mientras, escribo en mi computador a los pies del árbol al que Mad subió ayudada por una escalera, esquivo manzanas como si se trataran de bludgers…sólo porque a mi querida amiga le dio por jugar a Newton.

-La Ley de Gravedad es absolutamente cierta, Arrayán –suelta seria, mientras me lanza manzanas.

-¡¿Entonces, por qué diablos sigues arrojando manzanas en mi cabeza?!- yo la quiero mucho, pero en momentos como estos…

-He comprado demasiadas manzanas en el supermercado, no las puedo dejar en la bolsa, pobres, se asfixiarán… –lo peor, es que lo dice en serio.

Pero todo en esta vida tiene su contrapeso, por ejemplo, para el montón de chichones y moretones que me saldrán en la cabeza hay un…

¡ZAZ!

-¡Me haz botado del árbol, so pérfida! –me insulta a su modo, mientras se trata de levantar.

-He querido comprobar lo de Newton también… tienes razón, querida, La Ley de Gravedad es absolutamente cierta –le sonrío mientras me acomodo bajo el árbol nuevamente.

-Escribe mejor, antes de que me dé por comprobar la teoría de Fahrenheit 451…

Como soy una buena amiga y no quiero amanecer con mermelada de mora en la cabeza mañana - o como los libros de F451 - heme aquí.

Agradeciendo:

NemesisAg: Lo mismo pensamos nosotras, ¡es más divertido si te agrada Astoria!...el único problema puede ser que nos termine por gustar tanto que nos carguemos a Hermione ;).//cintia black: Nos alegramos que te gustara el primer –y confuso- capítulo. ¡A ver que te parece el segundo!//ZarethMalfoy: Gracias por tu review y lamentamos la confusión…pero es parte del encanto, esperamos aumentar el 20% de claridad que tienes por ahora.//rose malfoy granger: ¡Dale, arriésgate!…imagina que nosotras, que la estamos escribiendo, estamos metidísimas en la trama.//Vlakat: Si, lo de "Hermi la del barrio" es tremendo de divertido, pero en el sentido de que es un drama pesado y hay que alivianarlo un poco o nos ponemos todas juntas a llorar…¿quién trae los pañuelos? //Melissa Granger: Gracias por tu comentario y anímate a escribir, no tiene que ser toda una historia, pueden ser partes de ella y si no te animas aun en fanfiction, hazlo en libretas, cuadernos, diarios de vida…escribir aligera el alma ¿sabías? y no, no vivimos juntas (lamentablemente), sólo que cada una tiene su habitación en el corazón de la otra//vadeti: Lamentamos el desaguisado en tu cabeza y cumplimos rápido con la segunda parte…¡ojala lo disfrutes!//Linne Malfoy Cullen: Gracias por tu comentario, esperamos que disfrutes esta segunda entrega.

"You are tired,
(I think)
Of the always puzzle of living and doing;
And so am I.

Come with me, then,
And we'll leave it far and far away–
(Only you and I, understand!)

You have played,
(I think)
And broke the toys you were fondest of,
And are a little tired now;
Tired of things that break,
and–Just tired.
So am I."

(You are tired. de e.e cummings)

A leer.

Mad y Arrayan.

The Strange Pair.

VVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVVV

2.

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Tres y media de la madrugada.

Dos cuerpos enlazados entre sí, dormían plácidamente, con las respiraciones a la par, en una armonía perfecta y sincronizada. Cualquiera podría afirmar, al verlos, que los dos gozaban de un profundo y reparador descanso, completamente ajenos a la realidad. Sin embargo, esta imagen ideal no duraría por mucho tiempo... al menos, no para Harry Potter.

Despertó inmediatamente cuando el sonido de alerta de Red Flu avisó que alguien con acceso autorizado ingresaba en su casa. Maldijo por debajo por la interrupción de su sueño, y no alcanzó a ponerse los lentes cuando la voz grave de Draco Malfoy resonó por todo el lugar, clamando por su presencia.

-¡Potter!, trae tu trasero a la sala inmediatamente, o voy y lo pateo yo mismo hasta acá -Harry pudo discernir que por el tono amenazante al estilo Snape, el asunto era serio. Así que sin siquiera preocuparse de colocarse la parte superior del pijama, se deshizo del abrazo de su señora con delicadeza y bajó a la sala.

-¿Qué diablos te pasa? ¿no tienes nada mejor que hacer a estas horas que venir a joderme el sueño?-Harry estaba cabreado, pues además de tener a Draco Malfoy gritando en su casa, estaba el hecho de que era asunto sabido por todo el mundo mágico que al niño que vivió y revivió, le era particularmente difícil conseguir un buen sueño desde la guerra, y justo le habían robado una de esas escasas oportunidades.

Cuando puso el pie en el último escalón para arribar a su sala de estar, pudo ver como la visita inesperada se movía frenéticamente de izquierda a derecha, con las manos en la espalda y el ceño fruncido. Parecía un basilisco acumulando veneno, a punto de saltar a la yugular de alguien, o sea, él.

-Hermione lo recuerda todo -siseó de pronto, con rabia- me ha dejado claro que odia cada fibra de mi ser, pero eso no es lo más relevante, Potter, no me dijo sólo eso. Mencionó algo que puede dejar al mundo mágico sin su salvador, porque juro que te mato yo mismo si es cierto -la mirada fría de Malfoy hizo retroceder dos pasos a Harry, quien procesaba a toda velocidad la información, y no le agradaba para nada- dijo que ustedes no sólo le borraron la memoria, sino también a nuestro hijo...dime que no es cierto Potter...

Harry se dejó caer en el sofá que tenía más cerca y puso su cabeza entre las manos, tratando de entender todo y pensando que la hora de la verdad se había aparecido demasiado pronto. Levantó la cabeza para enfrentar a Draco y le vió de pie, temblando levemente, mientras abría y cerraba los puños. Harry estaba seguro que dijese lo que dijese, esos puños acabarían sobre su cara, y con suerte, sólo terminaría con la nariz fracturada.

-Siéntate, Draco - musitó.

-Me siento un carajo, ¡habla ya!

Él se movió incómodo en su asiento, tratando de buscar la posición adecuada para soltar las palabras que tenía que decir. Sin embargo, no importaba cuanto tratara de evitar el momento o de encontrar los adjetivos y verbos más adecuados, estaba jodido, y la vida de Malfoy estaba a punto de joderse también. Así que suspiró resignado, arreglándose las gafas sobre el puente de la nariz.

-Hermione estaba embarazada cuando la secuestró el grupo de resistencia de los mortífagos de Bellatrix -admitió Harry con tristeza - pero ya no lo estaba cuando la rescatamos y la trajimos a San Mungo...

-¡¿Qué?! de qué hablas, porque yo nunca supe...

-Ella quería darte la sorpresa - atajó, amargo - recién lo confirmó mientras estaba en San Mungo por lo de las heridas que sufrió en el enfrentamiento con la resistencia en Hogsmade...al parecer, sólo lo sospechaba, pero cuando pasó lo del enfrentamiento y terminó en San Mungo, aprovechó de pedirle al médico que le realizara las pruebas, y me hizo prometerle que no te diría nada, ella quería darte la noticia, pero al día siguiente...

-Bellatrix la secuestró... - completó Draco, perdiendo el poco color que tenía su rostro - Merlín...

El rubio se dejó caer al lado de Harry como un peso muerto, incapaz de creer cómo pudo ser tan estúpido para ignorar algo tan importante por tanto tiempo. Su cuerpo temblaba, y su maldita imaginación sólo pudo recrearle lo que había sido ese momento; aquél instante en que Hermione supo que llevaba en su vientre un hijo de los dos, cómo había sonreído al saberlo, e incluso, se imaginó asimismo recibiendo la noticia. Pero pronto, todas esas imágenes se desvanecieron y fueron sustituidas por la de Hermione apareciéndose en su casa, enloquecida de dolor y anunciándole su odio eterno.

-Para cuando la pudimos rescatar... Dios, sabes el estado en el que estaba. Apenas dejaba a los médicos acercarse, y sólo los dejó cuando le dije que había que chequear al bebé...eso la hizo reaccionar, y pensé que quizás podría volver en sí...pero cuando confirmaron que el bebé no había sobrevivido a la tortura, se puso mal de nuevo y entró en el estado catatónico que bien recuerdas...se culpaba por la muerte del bebé -Harry se secó una lágrima que se escapó de sus ojos y trató de ver en Draco alguna reacción, pero no había ninguna, su rostro estaba petrificado- era lo único que decía...."es mi culpa"...

-Recuerdo perfectamente esa parte, Potter, y también recuerdo que dijiste que se culpaba por el secuestro... - masculló violento, respirando con dificultad - explica porqué diablos omitiste esa "pequeña" e "insignificante" información...

-¡Por Merlín Draco! si te hubieses visto en esos días, ¡creímos que te perderíamos junto con ella! ¿qué esperabas que hiciera? que fuera y te dijera "Hey Draco, tu hijo, ese del que no tenías idea, no logró sobrevivir a las torturas y vejaciones que sufrió tu novia, pero ¡no te preocupes! como ahora tenemos que borrarle la memoria para ver si podemos salvarla de terminar irremediablemente loca, no es tan importante". ¡Por favor! no sé si podrías haberlo superado... ya era bastante con saber todo lo que le habían hecho a Hermione, verla asustadiza, acurrucada en los rincones, incapaz de hablarte, de mirarte, de dejar que le pusieras un dedo encima, como para que, adicionalmente, pudieras sobrellevar la muerte de un hijo...eso habría arruinado tu vida sin retorno ¿Qué querías que hiciera?

-Pudiste decir la verdad...

Harry bufó con incredulidad y se cruzó de brazos.

-¡Claro! ¿Cómo no se me había ocurrido? decir la verdad y no sólo perder a mi mejor amiga, sino a ti también... Draco, aunque ahora no lo entiendas, tomé la decisión que debía tomar y punto

-Era mi hijo - insistió.

-¡Por favor! ¡¿Crees que no lo sé?! ¿Crees que eres el único que ha sufrido estos años viéndola caer en crisis de pánico una y otra vez? ¿Crees que ha sido fácil para mi tener que morderme la lengua para no decirle la verdad porque puede destruirla? ¿Para no arruinarte la vida ahora que lograste reconstruirla? no quería perder a mi mejor amiga... ni a un buen amigo también.

Draco rió amargamente y se despeinó los cabellos con las manos, a la vez que se levantaba del sofá con firmeza. Necesitaba mantener el control sobre sí mismo. Sabía que si se dejaba llevar por el agonizante dolor que sentía en el pecho, no podría salir del abismo que se vislumbraba frente a sus pies. No lo lograría dos veces.

-Pero no sirvió de nada, Potter. Ella lo sabe todo... su cara llena de odio está grabada en mi cabeza.

Harry cerró los ojos y trató de serenarse. Recordar tantas cosas a la vez lo habían angustiado, pero por sobre todo, el hecho de que su peor pesadilla se había vuelto una realidad, le estrujaba el estómago violentamente.

-¿Cómo recuperó la memoria?

-No tengo la menor idea. No se veía desquiciada como antes de borrarle la memoria, sólo nos odia, bueno, al menos a mí me odia...me lo dijo claramente y con todas sus letras...

Harry golpeó sus rodillas y se levantó del sofá con rapidez. Sin decir nada, avanzó hasta las escaleras y comenzó a subirlas de dos en dos.

-¿A dónde vas? - indagó Draco, desconcertado.

-A colocarme algo de ropa. Vamos a su departamento, debemos llevarla de regreso a San Mungo. No sabemos que consecuencias puede tener recobrar los recuerdos de esa forma, puede ser peligroso.

-¿Llamarás a Weasley?

-Desde el departamento de Hermione, no hay tiempo que perder...

El rubio negó con la cabeza. A pesar de que no lo demostrara, Harry podía ver el temor reflejado en sus ojos.

-Mejor vístete. Por mientras, yo llamo a la comadreja.

-Draco...

-No, Potter, nosotros no estamos en paz, pero ahora lo importante es ir por ella y tranquilizarla. Es mejor llevar todos los refuerzos posibles, y creo que ni tú ni yo estamos en posición de razonar con ella. En cambio Weasley...

-Está bien. Hazlo.

Harry llegó al segundo piso y entró con cuidado a su habitación. No tenía ninguna intención de despertar a su mujer, y menos aún, de responder las mil y un preguntas que sabía que le haría por desaparecer de su casa a altas horas de la madrugada. Así que vistió sigilosamente, y luego entró al baño a lavarse la cara con abundante agua fría, preguntándose una y otra vez, ¿Habría tomado la decisión correcta? ¿Alguna vez realmente creyó que su amiga nunca recordaría nada? ¿Que heridas tan grandes podrían ser sacadas de su cabeza, como si se tratase de un papel lleno de garabatos, quitados con goma de borrar? ¿Qué podría ayudar a su amiga tomando sus violentos recuerdos? ¿Y que podría reconstruirla con cinta adhesiva?

Diablos. Ya no estaba seguro de nada, sólo de que estaban en un momento crítico, y que a pesar de que ya debería estar acostumbrado a ese tipo de situaciones, ahora, que se trataba de su mejor amiga, estaba muerto de miedo.

Bajó las escaleras rápidamente, encontrándose no sólo con Draco, sino también con Ron, que había llegado a la velocidad de la luz al saber la noticia y tenía la preocupación tatuada en el rostro.

-Vamos - soltó.

Uno a uno fueron introduciéndose en la chimenea, lanzando un puñado de polvo en ella, mientras gritaban la dirección de la castaña. Afortunadamente, ella no había cerrado la red flu, pero el alivio de los tres hombres duró muy poco. A penas el hollín desapareció, dejándoles la vista libre, notaron como el departamento de Hermione Granger era un verdadero... caos. Era como si un terremoto lo hubiera sacudido, y luego, un tornado hubiera desperdigado todas sus pertenencias por el suelo. Papeles rotos, muebles volteados, vidrios en el piso...

-¿Hermione? - esbozó Ron al aire, buscándola entre el desorden - ¿Hermione, estás aquí?

Pero nadie respondió. El departamento no podía estar más vacío de su dueña.

Los tres se dividieron para buscar pistas de dónde podría encontrarse, pero la imagen inicial se repetía una y otra vez. Desastre. Ningún objeto se había salvado de la ira de Hermione. Nada. Ni siquiera los marcos de fotos, como pudo comprobar el mismo Harry Potter, al ver como la clásica fotografía del trío dorado, aquella que se tomaron cuando tenían tan sólo once años, y que los tres atesoraban en sus respectivos veladores, ahora se encontraba entre escombros en la habitación, fuera de su marco y arrugada como si la hubiera tomado en el puño.

Sintió como Draco y Ron se colocaban a sus espaldas y observaban el mismo paisaje, en silencio, y pensando lo mismo que él.

-La perdimos... - murmuró Harry.

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Desde afuera del edificio, en el pequeño parque que se encontraba justo al frente, con tan sólo cruzar la calle, una figura vestida de negro con un pequeño morral colgado del hombro, miraba fijamente la luz verdosa que iluminó el que por una buena cantidad de años fue su hogar.

Sabía que llegarían, tarde o temprano, y quería decirles adiós, aunque fuera a la distancia y sin hacérselos saber. La rabia la consumía, la confusión de miles de recuerdos agolpados en su cabeza la aturdían; el dolor, el miedo, todo era denso y asfixiante. No había otra opción, debía partir, alejarse de todos para reconstruirse a sí misma, o al menos, intentarlo. Tenía demasiado en qué pensar, pero más que nada, tenía aún muchas lágrimas que dejar correr.

Hermione estaba segura, de la misma forma en que estaba segura de irse, que volvería. Posiblemente no en semanas, ni meses, pero lo haría. Tarde o temprano, todos rehacemos un poco de nuestro camino para transformarnos en algo nuevo, en algo mejor. Y ella estaría mejor, sólo que hoy no... por supuesto que no.

Luego de acomodar su cabello bajo el gorro de su chaqueta, y acomodarse el bolso sobre el hombro, la oscura figura que miraba desde el parque el departamento al que llamó hogar, y las sombras de quienes fueron sus amigos, se alejó, sin saber cuándo volvería...

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Nos leemos pronto... esperamos.