Se que en el prologo no se entendió muy bien, pero todo se ira explicando más adelante, si tienen alguna sugerencia díganla, espero que les guste y me dejen review`s :), hey, alguien me podría ayudar en una cosa? No sé como hacer en Word que halla una separación entre parrafos, por ejemplo cuando en algún libro se cambie de lugar o algo así :S no sé como hacerlo!!!! Mmm… he pensado, tal vez este cap, sea mas confundo que el prologo, pero espero que les agrade :D.
Capitulo 1: Separados I (Parte de Hinata)
Yacía acostada sobre el césped, descansando y pensando sobre los sucesos anteriores a su viaje, realmente no quería recordarlos, pero era inevitable, recordaba el hecho de estar corriendo, y mientras corría sabía que era muy tarde para retractarse y volver, que no podía hacerlo e incluso ni siquiera intentarlo, pero deseaba hacerlo, estaba dejando a su familia atrás (la que ella consideraba su familia) y su vida. Sabía que en el lugar que cayera debería formar una nueva identidad y una nueva vida, que no tendría tiempo para retractarse o intentar volver. Que en este nuevo lugar, debería olvidar y seguir adelante.
Y ahí estaba, recordando aquello que no debía recordar, el porque se encontraba ahí y porque había escapado.
Se levantó delicadamente y miró a su alrededor, observó y grabócada detalle en su mente. El paisaje era totalmente diferente al de su mundo, conocido por las montañas cubiertas de nieve y por el frío que siempre hacía, y aquí al parecer todo era tan… cálido, no había rastros de blancura ni frío, solo había flores y colores llamativos, que nunca había podido ver, excepto en fotografías. Se recostó nuevamente y miró hacía arriba, sus ojos blancos lloraron levemente por la fuerza de un sol no conocido por su gente, solo conocido por aquellos que cruzaron las fronteras y nunca volvieron.
Movió ligeramente su cabeza para que sus ojos no se irritaran por el sol, enfocó su vista en un niño que jugaba alegremente con sus amigos. Gritaban y reían alegremente, al parecer uno de ellos contaba algo sumamente entretenido, la chica sonrío y nuevamente se levantó, disfrutando de aquel momento yde una situación de la que ella nunca había participado en su vida, hasta ahora. Aunque solo participaba en un papel secundario, había observado la felicidad de unos amigos, pero de una u otra forma sintió la amistad que mantenían aquellos niños.
-Al parecer, estoy en un mejor mundo- miró al cielo, esperando que todo lo que había visto se desvaneciera, pero no sucedió, y realmente lo creyó, creyó que la felicidad existía y que tal vez ella podría sentirla en este nuevo mundo.
Y entre la multitud que se encontraba en aquel lugar, unos ojos habían estado observándola desde que ella había despertado, ojos café oscuro, casi negros y delineados. La seguían de una forma instintiva desde que se levantó y sonrío, la siguieron incluso cuando la chica comenzó a caminar en dirección a los niños, al parecer quería jugar con ellos, dedujo la portadora de aquellos ojos que la observaban.
Esos ojos –los que la observaban- que comenzaban a perder su capacidad para ver, y amenazaban con una vida sin ver nada más.
Sin demasiado ánimo se pasó lamano por sus ojos y se los refregó con fuerza, con tanta fuerza que se hincharon y pequeñas lágrimas salieron de ellos. Suspiró y agachó su cabeza, miró sus pantalones color caqui, del mismo color que la corbata de su doctor. El doctor que le había dicho que sus ojos no tenían cura, que quedaría ciega para toda su vida, ¡el mismo que hacía años le había dicho que no tenía problemas de visión, que sus migrañas eran solo eso: migrañas!.
Sabía que le quedaba poco, constantemente su visión se iba tornando difusa y le costaba ver cosas lejanas, se movían los objetos y no podía hacer nada, ni siquiera unos lentes podían arreglarlo, por eso se encontraba allí, en ese parque donde había empezado todo, quería terminarlo, pero no podía, si dejaba todo atrás, sabría que gente sufriría, que a pesar de que ella en el futuro sufriría, no podría cargar con el hecho de hacer sufrir a la gente, ella no se lo perdonaría y sospechaba que Asuma tampoco se lo perdonaría, que la regañaría y que no la dejaría ir al paraíso (si es que existía). Había comenzado a levantarse para irse a su casa, y llorar como hacía años que no lo hacia –desde la muerte de Asuma- cuando la vio, se encontraba acostada sobre el césped, la sombra de un árbol cubría la mayor parte de su cuerpo, pero de todas formas se dio cuenta de la inusual vestimenta que portaba la chica, también del hecho de que estuviera rasgada y sucia, como si hubiera estado corriendo por horas y hubiera caído miles de veces. La segunda cosa que se dio cuenta, luego de que ella hubiera abierto sus ojos y mirado todo con una desconfianza total, fue el color de ellos: blancos, totalmente blancos, según lo que ella sabía eso era imposible, excepto si se usaba lentillas*, pero se notaba que la chica no los usaba, que esos eran sus ojos de verdad y que los ojos de la chica eran igual a los de ella; mostraban dolor y tristeza. Sin embargo aquellos sentimientos que expresaban los ojos de la joven de vestimenta extraña se esfumaron cuando sonrío, es más, pudo notar nuevos sentimientos, de alegría y de tranquilidad, y se pregunto el por qué, si momentos atrás tenía una mirada de soledad.
Cuando Hinata decidió intentar jugar con los niños que había estado observado, jamás pensó que estos le contestarían que si, y lo que más la impacto fue el que no solo la hallan dejado, si no que se portaran tan bien con ella, y la trataran como a un par más, así que cuando le preguntaron si quería jugar a las escondidas, lo único que atino a decir fue un enérgico si, (a pesar de que nunca en su vida había jugado eso y no sabía lo que era), y pedir que le enseñaran el como jugar. Minutos después todos estaban escondidos, mientras una niña de coleta contaba hasta 50, su voz cantarina y dulce avisaba que ya se encontraba en el número 50, dispuesta a salir a pillar y ganar.
Las risas de los niños eran contagiosas, incluso después de que la única que había perdido era Hinata, la cual estaba en el suelo mientras su pelo azul se encontraba enredado en el pelo de la niña de la coleta, todos reían, y disfrutaban del momento, los otros se encontraban alrededor de ellas, intentando ayudarlas, más no podían ya que su risa se los impedía.
Esa era, era la oportunidad de acercarse y entablar una conversación, así que tan rápido vio la oportunidad de acercarse, lo hizo. Sus tacones pisaron el césped y se encamino hacía el lugar en que se encontraban los niños, estaba temblando, no sabía el porque, pero presentía que todo lo que sucedería en su futuro dependía de lo que hiciera ahora. Se encamino más rápido de lo que se lo permitían sus pies, y llego hasta a ellos.
-¿Necesitan ayuda?- Intento sonar normal, que sus pensamientos no interfirieran en el momento, y lo consiguió; todos los niños la miraron, incluida la joven que había estado observando, ésta le sonrió y movió su cabeza en forma de afirmación, preguntándole si no sería mucha molestia, a lo que la de ojos oscuros le respondió que para nada.
-Es un favor, me lo devolverás- Comenzó a usar sus manos como pinzas, para separar los cabellos de ambas, procurándose de no ser ruda y no hacerles daño. –Soy Yühi Kurenai, un gusto, y déjame decirte que sus cabellos ya no están enredados- Su brazo fue estirado para tenderle la mano y ayudarla a pararse, la de los ojos blancos no se hizo esperar y la recibió de forma gustosa, tomándola con fuerza para levantarse.
Suavidad contrastada con leves arrugas, ambas manos eran delicadas y femeninas, aunque las dos de una forma totalmente diferente, Kurenai empujo con su mano para levantarla, y en esa fracción de segundo lo supo, supo que había encontrado un nuevo camino para su vida, que no se lamentaría y solo seguiría adelante, porque leyó el pasado de quien acababa de ayudar en desenredar su pelo. Un pasado violento y lleno de bosquejos sin desenlaces felices, una vida marcada por la soledad y sufrimiento.
Y en ese momento decidió que ambas saldrían adelante juntas de ese infierno que vivieron.
-Intentemos ser felices- Y Kurenai le sonrió, sonrió de tal forma como no lo había hecho en años, de una forma sincera y sin preocupaciones, incitándola a que respondiera positivamente. Sin dejarse esperar Hinata le respondió.
-Lo seremos- Era un acuerdo silencioso, que ninguna se dio cuenta de cómo se formo, pero ambas sabían que podrían hacerlo, y mientras eran observadas por los niños a su alrededor con expectación y asombro, ellas se abrazaron.
En otra parte de la ciudad se encontraba Sasuke Uchiha mientras era golpeado brutalmente.
El primer capitulo terminado, se que es más confuso que el anterior, pero… que se le va a hacer ¡? xDD
Aclararaciones:
Las lentillas son lentes de contactos, se les llama de diferente manera en países y lugares, en mi país son llamados lentes de contactos, pero me gusta más la palabra lentillas, son esos que se ponen sobre los ojos (en la pupila) y existen dos: los que cambian de color, y los que son como los lentes al aumentar la visión.
Espero recibir más reviews en este capitulo, ya que en el prologo solo recibí uno, pero era de esperarse.
Este capitulo en realidad esta partido en dos, quise separar la parte de Hinata y Sasuke para no hacerlos tan largos, así que en el prox. Estara Sasuke :D
Como se habrán dado cuenta, mi fic sera con mucho sufrimiento, pero tendrá momentos lindos también, solo deseo dar un enfoque más crudo de la realidad y verdadero (a mi parecer) y Kurenai tiene mucho que ver en la ayuda a Hinata.
Gracias a LeenaParis por su review, espero que este cap te agrade, la verdad es que se que todo es confuso, pero todo se ira aclarando!
Nos vemos en el próximo capitulo.
