~*Capitulo 5.*~. Parte I
~*Lienzos y Recuerdos*~
Sacro Imperio Romano-susurro débilmente el joven, ante las miradas de todos, en especial la de Ludwing que sintió un ligero pinchazo en su corazón al escuchar el nombre de esa persona- S-siena... C-como es que...
Aah, veo que no lo recuerdas... Cuando estábamos pequeños hice eso... El abuelo Roma me lo pidió fue cuando el y Magna Germanía se hicieron buenos amigos -cerro los ojos por unos segundos mientras la joven recordaba ese día, lo cual ocasiono que sonriera- quiero que lo conserves Ita-chan
Grazie sorella -el joven italiano sin poder evitarlo derramo varias lágrimas que sin poder evitarlo de lanzo encima de la menor- grazie grazie
Haha per Miente fratello -abrazo con fuerza a su hermano- por cierto tengo otras más -muy sonriente empezó a sacar todas las que traía-
Aah pero que hermosas -exclamo el francés al ver una en la que salía Gilbert cargando a chibitalia, y abajo de este se encontraba un sonrojado Sacro Imperio Romano- haha recuerdo cuando confundíamos al pobre de Ita-chan con una niña -los demás se acercaron para ver el cuadro y quedaron completamente sorprendidos Italia de pequeño parecía una niña! Inclusive Alemania quedo boquiabierto, pero de nuevo ahí estaba el primer amor de Italia, lo cual le causo ese pequeño malestar en su corazón-
Ey, que es esto -exclamo con ojitos soñadores el español al ver dos pinturas una de el y romano y otra de chibi romano- Lovi-love mira!
Che? -agarro uno de los lienzos era en la que salía el de chibi cubierto de encima por una sábana mientras hacia un puchero todo sonrojado con un tomate al lado y una pequeña tortuguita que España tenía de mascota en aquel tiempo- SIENA! -bramo furioso y sonrojado tal cual tomate- ¿questo vuol dire?
Haha fratello estas tan rojo como un tomate -sonrió la joven mientras se escondía detrás de Antonio- no te pongas así hermano haha mejor mira la otra que hice de ustedes dos
Uhm... -el joven no tardo en verla por sí acaso salía en otra situación embarazosa y se sorprendió al ver que en esa salía junto con Antonio que lo cargaba, el estaba usando el típico vestido de niña como siempre algo que le molestaba pero también llevaba el sombrero de Antonio y un crucifijo que este le había dado mientras en su mano izquierda tenía una pequeña espada, sin quererlo sonrió al ver esa pintura cosa que sorprendió a los demás.- ¿Porque demonios me ven tanto?
Es... Es increíble ROMANO si puede sonreír -exclamo sorprendido el prusiano- hahaha esto es increíble! Hahaha
Aah cállate maldito bastardo -sin más se tiro encima del pobre Gilbert pareciendo luchador profesional mientras le aplicaba una llave, ocasionando que Antonio se metiera en la pelea para calmar al italiano mayor-
Los demás simplemente ignoraron al trío mientras seguían viendo esos hermosos lienzos, la menor de todos agarro otro lienzo y se lo entrego a Hungría esta lo agarro con sumo cuidado, recordó claramente que había sido en otoño en que la pequeña Siena los había ido a visitar, Siena e Italia habían salido al jardín a jugar y Hungría les hacia compañía en un momento determinado la menor se desapareció por unos segundos para después volver con un lienzo y muchas pinturas sin más empezó otra obra de arte.
Es hermoso -dijo Elizabeta-
Es tuyo -respondió la menor mientras le dedicaba una sonrisa-
Estas segura? -pregunto mientras miraba a la menor-
Claro que si Hungría-san -contesto-
Tienes un gran talento Mon ami -dijo Francis mientras sacaba una rosa de sólo Dios y el sabe donde, y hacia su típica pose- crees que algún día podrías varios cuadros para mi y de mi mismo tu sabes lienzos en los cuales puedas plasmar mi belleza y...
Yo también quiero uno! -exclamo entusiasmado Alfred mientras interrumpía al pobre de Francis- uno en el que represente tal cual Héroe soy hahahaha hahahaha
Que no eres ningún héroe -volteo a verlo y acto seguido le arrebato la hamburguesa que Alfred tenía en mano- y deja de comer estas cosas tonto overweight
Que sí
Que no
Que sí
Que no
Que sí y devuélveme mi hamburguesa -exclamo como
Aah, you're just a fool overweight-dijo finalmente Arthur mientras cerraba los ojos, sin esperar que Alfred se abalanzaba encima de este para las mirarás sorprendidas de todos que miraban como eso pasaba en cámara lenta, logrando ver la cara de espanto del pobre Igirisu-
Aah entonces yo también quiero -sonrió "inocentemente" Iván, mientras el y los demás ignoraban olímpicamente la pelea de América e Inglaterra que no dejaban de rodar por el suelo- uno en el que represente como todos serán uno conmigo
Aiyaa! Iván malo tu no cambias-aru
Haha era broma -sonrió con "inocencia"-
Los demás no dejaban de reír, y recordar tantas cosas mientras Romano decía cosas sin sentido a la vez que Antonio intentaba hacer que no matara a Prussia que no dejaba de mofarse del mayor de los italianos, Alfred y Arthur seguían peleando igual y este último amenazaba al otro con maldecirlo si no se quitaba encima de el "que por cierto ya estaba haciendo que se pusiera todo colorado y los latidos de su corazón se aceleraban", Iván acosaba a Yao mientras que este sólo se ponía nervioso y buscaba separarse de los fuertes abrazos del ruso que no tenía intensión de soltarlo, Elizabeta grababa todo y Roderich aah sólo decía cosas como "que indecentes" o "que vulgar" mientras tomaba algo de te.
E Italia miraba embelezado los dos cuadros en los que salía el pequeño de Sacro Imperio Romano, eso fue algo que Ludwing no pudo soportar y sin llamar la atención salió de la casa, cosa que no paso por nada desapercibido por la italiana menor; quien lo siguió.
Aah... -suspiro- ¿cuándo podré dejar de sentirme así -exclamo mientras pasaba una de sus manos por su rostro-
Es imposible cuando se esta tan enamorado -respondió la menor cosa que provoco que el otro pegara un brinco del susto-
¿Ah? ¿D-de que hablas? -pregunto mientras volteaba a verla-
Haha Alemania, apenas tenemos unas cuantas horas de conocernos pero... -callo por unos segundos-... Pero conozco esa mirada
... -seguía viéndola sin emitir palabra alguna- No.. no entiendo
A ti ¿te gusta Feliciano verdad? O más bien debería preguntar ¿tu amas a mi hermano verdad Ludwing? -soltó como si nada dejando estupefacto al mayor que se preguntaba mentalmente como era que una joven que apenas conocía se hubiera dado cuenta-
Tan obvio soy -susurro débilmente y sin percatarse de lo que había dicho-...
