~*Capitulo 5*~ Parte I

~*Una pequeña platica junto con algo de magia y un pequeño error~

A ti ¿te gusta Feliciano verdad? O más bien debería preguntar ¿tu amas a mi hermano verdad Ludwing? -soltó como si nada dejando estupefacto al mayor que se preguntaba mentalmente como era que una joven que apenas conocía se hubiera dado cuenta-

Tan obvio soy -susurro débilmente y sin percatarse de lo que había dicho-...

¿La verdad? ... Un poco... Y me sorprende tu fuerza de voluntad y de que aún tu y mi fratello no hayan... -la menor soltó una risita al ver como el mayor cambiaba de colores- Ludwing amm -se dio cuenta de que lo había vuelto a llamar por su nombre- ah es decir Alemania...

Aah Siena, puedes llamarme por mi nombre si así lo deseas -menciono el mayor mientras le dedicaba una sonrisa a la menor-

¿Seguro? -el mayor sólo afirmo con la cabeza- esta bien, aah es mejor que regresemos

Tienes razón -contesto mientras ambos caminaban nuevamente directo a la casa-

Sabes? Lo que ustedes necesitan es a alguien que les haga de cupido -dijo la menor-

¿El que? -preguntó-

Ya sabes, a alguien que no se... Les eche una ayudadita -comento con ojitos soñadores mientras miraba al rubio-

No creo que... -iba a decir algo pero al ver el rostro de la menor sólo se imaginó unas cuantas cosas-

Oh vamos, mi fratello es un poco despis... -noto como el mayor la miraba como queriendo decir "¿un poco?"- aah ok es demasiado despistado, torpe, llora por casi todo y demás eso y mio fratello Lovino buscaría pelea contigo -aclaro mientras se imaginaba al mayor queriendo hacerle algo al rubio- aah lo que todos y si TODOS -enfatizo al ver la cara del mayor- necesitan es aclarar sus sentimientos de una buena vez, no quiero ni imaginar cuantos años han pasado sin haber declarado su amor a esa persona especial

No es algo fácil Siena -sonrió con un dejo de tristeza el mayor mientras se sentaba en una banca que estaba en el patio- tu aún eres muy joven y...

Y ¿no se de estas cosas? -término la frase del otro mientras estaba enfrente de el- si soy más joven que ustedes, y han pasado muchas cosas, no he convivido con ninguno de ustedes ni tan siquiera con i miei fratelli pero con verlos a ustedes, con sólo verlos a los ojos y sin querer puedo ver sus más profundos sentimientos "Los ojos son las ventanas del alma" -exclamo- "¿Qué es esto que así me aprieta el pecho?: mi alma que quiere salir a lo infinito, o el alma del mundo que quiere entrar en mi corazón?" Haha perdón pero por veces me pongo así tan wow haha

"Tagore, Rabindranath" -exclamo el mayor-

¿Eh?

Es una frase de Tagore, Rabindranath -contesto el otro-

Así es, aah la verdad amor leer y me encantan cosa como esas -susurro-

Me sorprende que seas tan distinta a tus hermanos -dijo sorprendido el mayor para después reírse cosa que contagió a la menor-

Haha puede ser, pero Feliciano es mejor que mi en cuanto a pintar, cantar y cocinar y Lovino bueno haha a simple vista se ve que es alguien tosco y eso pero dentro de sí esconde algo que nadie ha visto al igual que de Feli -dijo mientras miraba el cielo y luego posaba la vista sobre Ludwing para segundos después escuchar un ruido proveniente de la casa ambos inmediatamente entraron- ¿pero que...

La sorpresa de ambos fue al ver a ambos italianos mayores echo a chibis al igual que Canadá, Japón y China Ludwing y Siena no salían de su asombro más al ver a Arthur disfrazado "nuevamente" de Angel Britannia.

Pero que demonios fue lo que paso aquí? -pregunto muy atónito el alemán-

Pues verán -decía la húngara mientras salía detrás del sofá junto con Roderich quien se acomodaba la ropa y las gafas- lo que paso fue que

Flashback

Alfred y Arthur seguían peleando ya de ahí Arthur bueno se transformo (por así decirlo en Ángel Britannia) . Y amenazaba a Alfred con transformarlo en algo, pero en eso Romano seguía peleando con Gilbert mientras que Antonio y Feliciano trataban de controlar al italiano menor ya de ahí un enojado Igirisu agito su varita mientras profería las palabras mágicas sin percatarse de que los demás estaban siendo expuestos al hechizo ya de ahí hubo una luz blanca y cegadora y humo por todas partes. Todos acabaron echos chibis menos Alfred, Antonio, Francis, Heracles que estaba dormido en un sofá junto con Elizabeta y el austriaco que escuchaban cantar a Alfred de forma victoriosa

Fin del Flashback