~*Capitulo 7*~
~*Cuidando de los chibis Parte I*~
Todos los presentes habían dejado a los menores en el suelo y los miraban con asombro preguntándose entre sí "¿es esto un sueño?" "Y si es así espero que no acabe" "¿a qué hora vamos a comer?" "¿En verdad es ese Arthur?" "¡Romano se ve tan lindo!", y un sin fin de cosas más pero la mayor duda de ellos era ¿cómo iban a cuidar ahora a esas pequeñas naciones?
Demonios -soltó el italiano mayor- bastardo bajame -ordeño acto seguido que hizo el español- ¿Siena? -la menor al escuchar su nombre volteó a ver a su hermano mayor-
O-onii-chan -la menor corrió directo hacia donde su hermano y se abalanzó a sus brazos- oniichan
¿Inglaterra? -al ver que el humo se había disipado Alfred había dejas de reírse al ver a Inglaterra todo pequeñito y con enormes orejas de conejo y cosita esponjada tal cual su color de cabello- es..esto tiene que ser un sueño
Y ahora ¿que vamos a hacer? -pregunto un muy preocupado Austria, los demás se miraban entre sí preocupados y después a los pequeños que hablaban entre ellos mismos-
P-pero... ¿que no los podemos dejar así? -pregunto un muy ilusionado España-
No creo que sea lo correcto -menciono el alemán-
Pero yo quiero que Kiku de quede así -menciono el griego mientras volteaba a ver a chibi neko Japón-
Es verdad, yo también quiero lo mismo -secundo Francis mientras miraba de reojo a chibi neko Canadá-
Por mi que la Vettel se quede así -menciono el albino mientras miraba con malos ojos a chibi usagi Siena, ganándose con eso un zape por parte de Doitsu- aay porque me golpeas
Por decir cosas que no debes -espeto el menor de los hermanos mientras miraba como el mayor se sobaba la cabeza-
Pero si es la verdad! Ella es una Vettel -los demás al escuchar eso sólo sintieron una gotita resbalar por la sien-
Mientras tanto los chibis imitaban a los mas grandes haciendo un círculo para hablar y cada tanto Lovino volteaba a ver sólo para soltar algunos insultos hacia el prusiano y al macho patatas como también a los bastardos pervertidos de España y Francia.
Y bien, ¿que vamos a hacer? -pregunto chibi neko Japón-
Ve meow~. Yo quiero pasta -menciono chibi neko Italia-
Lovino sólo volteó a ver a su hermano con malos ojos aunque la idea de comer pasta no era del todo mala, pero tampoco quería pasar tanto tiempo en ese estado. Los demás chibis nekos y usagis se miraban entre sí pensativos Yao soltaba uno que otro "Aiyaaa! Esto es incómodo" mientras meneaba su colita y agachaba las orejitas, Matthew sólo se encontraba sentado mientras abrazaba a Kumarijou y los demás sólo pensaban cosas como "¿es esto un sueño?", "¡Tengo hambre quiero pasta ve meow~" , "¿Porque carajos Antonio no deja de verme?" "¡¿Porqué Carajos Gilbert no deja de ver con malos ojos a Siena?!".
Y fue en eso cuando el mayor de los italianos volvió a ver a la menor pero no la encontró donde estaba hace algunos minutos, siguió buscándola con la miraba y nada!- merda ¿dónde esta Siena?- pregunto chibi neko romano-
Ey, Arthur tampoco esta -menciono chibi neko Canadá- mientras se acomodaba los lentes-
Siena dijo que tenía hambre e iba a la cocina y Arthur al parecer la siguió -menciono chibi neko Japón-
Aah, es que acaso me quieren sacar canas -espeto el italiano mayor mientras iba directo a la cocina, sin hacer ninguna clase de ruido al ver que los mayores seguían hablando sarta de odioteses sin sentido, según el-
Los demás al ver que chibi neko romano iba directo a la cocina decidieron seguirlo sin hacer ruido, los más grandes seguían "hablando" o más bien discutiendo sobre como volver a la normalidad a las demás naciones. Gilbert no dejaba de mencionar sobre dejar a la pequeña Siena en ese estado cosa que provocaba que se ganará algún golpe se su hermano Ludwing o algún sartenazo por parte de Elizabeta.
¡Suficiente! -exclamo el austriaco ya exasperado de tantos disparates, al ver que nadie decía nada volvió a hablar- ellos no se pueden quedar así, como naciones tienen cosas, obligaciones, y compromisos que cumplir y en ese estado es obvio que no podrán.
Los demás sólo vieron al austriaco para luego verde entre sí, y aceptaron que este tenía la razón.
Oigan, donde están los pequeñines -pregunto Alfredo al ver que sólo ellos se encontraban en la sala a los segundos se escucho un enorme estruendo proveniente de la cocina como si algo se hubiera caído- ¡Arthur! -chillo preocupado para después salir corriendo a la cocina, los demás tardaron unos segundos en asimilar lo que estaba pasando para después soltar chillidos como "¡Italia!" grito asustado el alemán para después salir corriendo siendo seguido por el español diciendo..."¡Lovino, mi tomatito!" ...más detrás iba Francis chillando un... "¡Mon petit Matthew!" seguido de un asustado griego preocupado por "SU" neko "¡Ah! Kiku!" y por último el ruso que al ver que su pequeño girasol no estaba ahí temió lo peor y arranco carrera para después ir empujando a los demás y despejar el camino "¡Yao!"...
Elizabeta, Roderich y Gilbert sólo se vieron entre sí mientras iban a paso tranquilo a la cocina para evitar ser aplastado, pisoteado o golpeado por Iván~
Gilbert, ¿dónde esta Gilbird? -pregunto la húngara mientras volteaba a ver al aludido, este empezó a tocarte la cabeza y al sentir que su amiguito no estaba ahí se angustió-
¡Gilbird! -chillo preocupado el oji carmín-
Creo que Siena lo te... -el austriaco ni había terminado la frase cuando el otro ya había empezado a correr hacia la cocina mientras gritaba "¡GILBIRD!" ... "¡Yo te salvare de esa brujaaaaaaa!"
Los demás al llegar a la cocina sólo pudieron visualizar como toda la habitación se encontraba echa un completo desastre, el frigorífico abierto, restó de galletas por todas partes, huevos hechos añicos, una cacerola de pasta y algo de salsa desparramada en el suelo, algo blanco en suelo que supieron de ante mano que era harina y a todos los pequeños completamente cubiertos por esta y a un furioso chibi neko Romano soltando miles y miles de maldiciones en italiano al verse lleno de harina, mientras los demás se miraban entre sí confundidos, chibi neko Italia comía algo de pasta, chibi neko Japón y chibi neko Canadá se sacudía la ropa y este último buscaba con desesperación sus lentes mientras que la italiana menor se escondía detrás de chibi usagi Igirisu que le hacía frente al italiano mayor.
¡GILBIRD! -grito el prusiano mientras chocaba contra los demás provocando que fueran lanzados hacia donde los menores, por suerte estos se quitaron a tiempo provocando que los más grandes quedarán cubiertos de harina, pasta, huevos y salsa, los demás al verse llenos de todo eso solo voltearon a ver al oji carmín com malos ojos en especial el ruso que no dejaba de decir "Kolkolkolkolkol" y un aura maligna color purpura lo rodeaba-
Continuara...
