¿Queee?, En ese momento me quede paralizada, como era posible que hubiera aceptado, ellos me habia dicho que jamas me venderían a ningún hombre, yo no quería estar con nadie, yo no quería que un extraño me tocara, Sali corriendo de ese lugar y me escondí en uno de los baños y comencé a llorar, no era posible que despues de todo este sufrimiento, ellos se atrevieran a hacerme sufrir mas, que acaso no se cansaban con tenerme encerrada en el sótano , hacerme bailar para hombres pervertidos y ahora serian capaces de venderme como una prostituta.
Odiaba mi vida, odiaba todo lo que tuviera que ver con esto, quería haber muerto aquella noche que me habia cortado con la navaja de John, pero para mi mala suerte Katherine me habia encontrado. No quería esta vida, quería que mi vida terminara en este momento, quería dejar de existir paro no seguir sufriendo. Me recargue en unos de los baños y envolví mis piernas con mis brazos, no se cuanto tiempo llore hasta que escuche un fuerte golpe en la puerta
-Aquí estas maldita-decia John con furia, el me tomo del brazo fuertemente y me di una cachetada- ¿porque diablos te escondiste? ¿Acaso querias escapar idiota?
-No…no..no te lo juro yo no quería escapar-decia yo tratando de liberarme de sus brazos
-¿Porque diablos no apareciste para trabajar?
-Me quede dormida, lo siento, lo siento
El me miro con furia de nuevo y me tomo fuertemente del brazo sacándome del baño, me llevo jalando asta llegar al sotano donde me aventó con fuerza al suelo, cada vez que nos castigaba a mi o a Katherine siempre nos traía a un cuarto que estaba en el sotano, un cuarto obscuro que solo tenia una pequeña lámpara y un duro colchón, mas duro que el que solia tener en la otra parte del sotano en donde solíamos dormir Katherine y yo
-Como quisiste descansar, ahora te quedaras sola y no cenara y desayunaras-dijo cerrando la puerta con fuerza, yo no pude hacer otra cosas que llorar, odiaba esto, odiaba la vida, hubiera preferido que mi madre me abortara cuando era joven y no que me hubiera traído a la vida para vivir esta pesadilla, fui a acostarme en un colchón, un duro colchón en el que estaba acostumbrada a dormir, me sentia tan poca cosa, tan insignificante, no me di cuenta en que momento me quede dormida, aun sentia un dolor la mejilla la cachetada que John me habia dado habia sido algo fuerte y me ardía demasiado, Me levante y me di cuenta de que ya era algo tarde , en ese momento sentí que mi estómago gruñía, me estaba muriendo de hambre ya que no habia podido comer, y John ni siquiera me habia dejado cenar o desayunar, mire el reloj y me di cuenta de que eran las 2 de la tarde, me levante rápidamente y escuche que la puerta se abria
-Come esto antes de que John te vea - decia mi madre entregándome un plato de comida, aunque me gritaba y me trataba mal, yo podía creer que tal vez le quedaba algo de amor por mi- y ame voy esconde bien el plato y si te descubre cuidadito con echarme la culpa-decia cerrando la puerta de nuevo, yo solo sonreí, y comencé a comer, el primero bocado que comi sabia a gloria, aunque era una simple emparedado de crema de mani y jalea para mi eran un buffett, termine de comer y escondi perfectamente el plato debajo de mi colchón, 3 horas mas tarde John entro por la puerta
-Aquí esta tu comida-dijo arrojándome un plato con sobras de comida- que esperas que no te has cambiado, quiero que trabajes mucho ahora ya que mañana no estarás aquí
-¿Pero porque?
-Te tengo un trabajito en el que me harás ganar mucho dinero
-Yo no voy a hacer nada-grite furiosa
-Claro que si lo haras, y mas te vale hacer lo que yo diga o si no juro que me las pagaras pequeña-decia cerrando la puerta de nuevo, yo me arroje al suelo y comencé a llorar, ¿como era posible que estuviera viviera para esto? ¿Que acaso este seria mi destino? ¿Que acaso siempre estaría aquí encerrada y nunca podría ser libre? Mis lagrimas no dejaban de salir, pero intente calmarme, intente olvidar todo lo que habia pasado , me comencé a vestir y a maquillar, tenia que trabajar ya que si no lo hacia me moriría de hambre
Otro dia mas trabajando aquí, otro dia mas viendo las mirada libidinosas de tipos pervertidos, otra noche mas aguantando insultos y gritos por parte de ellos, la noche paso rápidamente yo habia conseguido solo 200 dolares, no habia muchos clientes y eso era algo que a John no le habia gustado
-Solo 200 dolares-dijo gritándome fuertemente- ¿tú crees que con 200 dolares vamos a ganar algo? De ahora en adelante ya no saldrás en ropa interior, la próxima vez saldrás sin nada arriba, en Topless
-¿Quee?-dije yo sorprendida
-Eso es lo que nos hace falta, que enseñes mas partes de tu cuerpo
-Yo no voy a enseñar mis pechos a los hombres-grite furiosa
-Claro que si lo haras, ellos vienen a verte especialmente a ti, que acaso no te das cuenta de
que si sales sin nada arriba los volveras locos y querrán venir mas seguido?
-No lo voy a hacer, claro que no
-Si lo haras-dijo tomando fuertemente mis brazos y empujándome de nuevo al sotano- aquí te quedaras asta que aprendas a hacer lo que yo mando-decia tumbándome de nuevo en el suelo y despues cerrando la puerta
-Te odio- gritaba con fuerzas golpeando la puerta- ojala te mueras estúpido, ya en ese momento no aguantaba las lagrimas, me quería morir, quería que todo esto terminara, me senté de nuevo en el suelo y comencé a temblar, el solo saber que en la mañana alguien me tocaría hacia que todo mi interior se estremeciera de miedo, yo no quería esto, yo no quería que nadie me hiciera eso, sin darme cuenta me quede dormida de nuevo, pero aun asi no deje de llorar, el dolor que sentia no lo podía aguantar, no podía con todo esto
-Levántate que hoy es nuestro gran dia - decia John entrando por la puerta- te vas a poner esto-dijo lanzando una caja de Victoria Secret a al colchón- no quiero que el señor Hilton piense que somos tacaños y no vestimos bien a nuestras chicas
-Encárgate de ese chico cariño-decia mi madre entrando por la puerta- te dejare tan hermosa que en cuanto ese chico te vea se morirá por ti
-Te odio-le grite a mi madre en su cara- ¿como te atreves a vender a tu propia hija por dinero? ¿Como te atreves a hacerme esto? - Pude ver que mi madre solo me miro fijamente y no dijo nada
-Ve con tu madre-dijo John tomando mi brazo con fuerza y sacándome de la pequeña habitación, caminamos hasta llegar a los pequeños camerinos en donde nos maquillábamos y peinábamos, John se fue dejándome a solas con mi madre, ella comenzó a tomar mi cabello y empezó a acomodar mis rizos y peinarlos
-Sabes cuando yo era joven tenia el cabello asta debajo de la cintura igual de hermoso que tu-decia mi madre peinándome, yo solo la miraba con odio y dejaba caer unas lagrimas- encerio eres hermosa-decia comenzando a pintarme- no llores o se correrá tu maquillaje
-Mama porfavor no has esto-decia yo tomando sus manos- si me quieres un poco porfavor no me hagas esto
Ella volteo a verme y en su rostro pude ver un poco de preocupación
-Tengo que hacerlo-decia ella pintándome
-¿Pero porque mama? Dime porque?
-No te lo puedo decir, pero te prometo que cuando regreses te dire todo
-Mama porfavor no me dejes ir, te lo suplico
-Encerio cuando regreses te explicare bien las cosas, por ahora no quiero que llores, y cuando llegues a ver ese chico enseñale lo que es una Puckett
En cuanto ella se descuido para tomar su celular, yo Sali corriendo, no permitiría esto, no permitiría que John me vendiera, y me entregara a otro hombre, corri tanto y cuando estuve apunto de llegar a la puerta de la salida sentí como alguien me tomo del brazo y me arrojo con fuerza al suelo
-Nunca-dijo John dándome una patada en el estomago- nunca se te vuelva a ocurrir hacer eso
Yo aun estaba tirada en el suelo, ese golpe que me habia dado me habia dolido bastante, el me levanto fácilmente del suelo y me llevo directamente a su oficina estrellando mi cuerpo contra la pared
-Eres una estúpida-dijo dándome otra cachetada, en ese momento sentí como la sangre brotaba de mi labio- como te atreviste a querer huir-decia tomando mis brazos con fuerza-Tu vas a hacer lo que yo diga estúpida-decia yo tomando mi cabello con fuerza y dándome una cachetada- tu vas a enseñar a ese chiquillo a ser hombre y no te vas a venir de su casa asta que el este satisfecho-gritaba cerca de mi Cara- creo que es buena idea que tengas experiencia para cuando yo te haga mia, asi ya no lloraras cuando entre en ti, el chiquillo se tomara la molestia de hacerlo por mi- sus palabras hacían que todo mi interior temblara, yo no quería estar con ese chico y mucho menos con John - ese chico se sacara la lotería al tenerte por primera vez, ¿sabes cuanto le cobre al viejo por ti?-decia tomando mi rostro con fuerza- le dije que me diera 200 mil dólares por ti ya que eras Virgen, y me dijo que si a su hijo le gustabas me pagaría lo mismo cada vez que te quiera para tomarte, esto lo hubiera hecho desde hace mucho, si me hubiera imaginado que me darían tanto por tu virginidad no la hubiera te hubiera guardado tanto, y pensar que yo te la quería quitar-Yo sentia un terrible asco, no soportaba que el se me acercara, nisiquiera soportaba verlo, y mucho menos que me dijera esas horribles palabras que me aterraban-ahora yo ire contigo a que te maquillen ya que no quiero que te vuelvas a escapar-decia tomando mi mano con fuerza y llevándome de nuevo al camerino, ahora ya no estaba mi madre, ahora se encontraba Zandy una de las chicas que trabajaban ahí, ella comenzó a maquillarme de nuevo y a arreglar mi cabello- No llores, no quiero que el señor Hilton te vea llorar-me gritaba John
En ese momento su celular comenzó a sonar
-Hola señor Hilton…claro la chica ya esta lista-Cuando yo escuche eso sentí un terrible escalofrio recorrer todo mi cuerpo, yo no quería esto, yo no quería que alguien me fuera a lastimar- en 20 minutos puede venir por ella…. Ok Bye-decia el colgando
-Ya esta lista!- decía Zandy
John comenzó a sonreir y tomo mi brazo de nuevo, me llevo al baño y me tiro la bolsa de victoria Secret a los pies
-Ahora cámbiate-dijo sonriendo
-¿Puedes salir?
-Claro que no-dijo el mirándome fijamente, yo me quede paralizada, ¿que acaso tenia pensado verme mientras me cambiaba?- anda cámbiate que no tengo todo tu tiempo-Sentia una impotencia al no poder hacer nada, con toda la vergüenza del mundo me comencé a desvestir y podía ver la lujuria y el deseo en sus ojos, sentia un miedo horrible en esta aquí sola con el- vaya, vaya. Vaya-decia el sonriendo mientras me encontraba desnuda- este chico se llevara un gran premio-decia devorándome con la vista- no puedo esperar a que sea tu cumpleaños y hacerte mia- cuando el dijo eso yo pensaba que me desmayaría, eso que me decía me causaba terror, termine de ponerme la lencería color rojo que el me habia dado y despues me puse un vestido de mezclilla demasiado corto y unos zapatos de plataforma- eres hermosa-decia acercándose a mi- tan inocente, tan tierna-decia besando mi cuello y recorriendo m trasero con una de sus manos- no sabes cuanto de deseo
En ese momento su celular comenzó a sonar
-Hola señor Hilton, si claro ahora mismo la llevo a la limosina -decia John tomando mi brazo- me daras mucho dinero esta noche- decía sonriendo y haciéndome caminar a la salida, luz por fin habia visto la luz, por un momento sentí una suave brisa golpear mi cara y eso se habia sentido tan bien, el aire limpio y puro, tenia 3 años que no sentia esto, 3 años en los que no salía a la calle, en ese momento John tomo mi brazo y me obligo a entrar a la limosina, pude ver que era muy elegante, pero no me importo para nada, yo solo quería que esto terminara
-¿Acaso no esta hermosa señor Hilton?-decia John tomando mis mejillas con fuerza
-Claro que si-decia ese señor tan blanco como la nieve y unos ojos marrones, traía un traje de etiqueta y al parecer era un señor muy fino- mi hijo toda su vida me agradecerá esto
-¿Y cuantos años cumple su hijo?
-19
-Vaya, se esta convirtiendo en hombre, esta hermosura tiene 18
-¿Y como te llamas?-me preguntaba el señor
-Samantha-dije tímidamente
-Lindo nombre-dijo el sonriendo- asi se llamaba mi esposa
Por primera vez veía que un hombre no me veía con lujuria o perversamente, el solo me miraba como una persona normal, todo el camino fue en silencio, ninguna palabra de parte de ninguno de los 2, entonces la limosina de detuvo y ahí fue cuando yo comencé a sentir miedo, cuando Sali de la limosina pude ver una enorme mansión, era enorme y hermosa, jamas habia visto algo parecido a esto, era como un castillo, un hermoso castillo con la que toda niña sueña cuando es pequeña y piensa que habrá un príncipe encantado, pero en mi caso aquí no habia ningún príncipe
El señor Hilton salio y despues John y yo
-Ok señor Hilton, aquí le dejo a esta joyita, puede quedarse toda la noche con ella y mañana la regresa a la hora que quiera-decia John riendo, quien se creaia el para decirle eso? ¿Acaso pensaba que yo era un juguete con el que podía jugar toda la noche y despues regresarlo otro dia? Trate de no llorar, no quería arruinar esto ya que sabia que John me golpearía si esto no salía bien
-Ok, el es Mirto, el llevara a la señorita a la habitación de mi hijo-decia el señor señalando a un joven rubio que se acercaba a nosotros
-Esta bien, entonces aquí esta ella-decia acercándose a mi- si tengo una queja, una sola queja de que el chico no quedo satisfecho, atente a las consecuencias Samantha- me dijo en el oído tan despacio que nadie escucho- bueno con su permiso señor Hilton-decia John subiendo de nuevo a la limosina
Yo solo que quede helada en ese lugar, y ahora ¿que haría?
-Mirto llévala a la habitación de mi hijo-decia el señor Hilton ordenándole al joven.
-Porfavor sígueme-decia el joven tomando mi brazo, yo quería salir corriendo en ese momento, pero sabia que si lo hacia John me encontraría y me mataria, seguí al joven la mansión era enorme y por dentro podía ver miles de muebles hermosos, no podía creer la belleza de lugar, parecía que estaba vacio ya que no habia nadie, subimos por unas hermosas escaleras blancas y llegamos a una puerta color marron, yo me detuve y sentí un miedo recorrer mi cuerpo, ya no habia vuelta atrás, tenia que hacer esto o si no John me golpearía, la puerta se abrió y el joven entro primero que yo
-¿Que quieres mirto? Cuantas veces te he dicho que no me gusta me entren sin tocar la puerta? –decia alguien desde adentro de la habitación
-Su padre le envió un regalo por su cumpleaños
-¿Y que es?¿ Acaso no cabe por la puerta o que?-decia el riéndose
Pude ver como el joven mirto salio y me hiso una seña para que pasara
-Este es su regalo, con su permiso-dijo mirto cerrando la puerta detrás de mi
Yo me quede paralizada en ese lugar, mire que el chico me miraba sorprendido y su expresión era de sorpresa, era un chico castaño, era muy guapo y atractivo, pero en este momento no podía pensar en eso
-¿Que..como?..este… - decia pestañeado muchas veces al mismo tiempo, parecía que estaba sorprendido-¿Quien eres?
- Tu padre pago por mi-dije desabotonando mi vestido y haciéndolo caer al suelo, el chico abrió sus ojos completamente y su boca estaba demasiado abierta, sentí un escalofrió horrible, asi que decidi cerrar los ojos, ya que quería que esto fuera rápido, sentí como mi cuerpo comenzó a temblar cuando escuche que la silla en donde el estaba comenzó a rechinar, eso quería decir que se estaba acercando, escuche sus pasos y sentí como se detuvo frente a mi, estaba esperando cualquier cosa, cualquier movimiento, tenia que estar lista para lo que el hiciera, yo no podía resistirme a lo que el quisiera, entonces espere demasiado y no pasaba nada, decidi abrir mis ojos lentamente y mire que el chico se encontraba agachando en el suelo y habia juntado m vestido
-No te preocupes-decia el cubriéndome con el vestido- no te hare nada-dijo el sonriendo, por primera vez en mi vida miraba una sonrisa sincera
