ELLA NO ES UNA PROSTITUTA (CAPITULO 6)
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Despues de tantos años encerrada y durmiendo en una cama tan dura, por fin habia podido dormir cómoda, esta era una cama tan suave, tan relajante que el solo acostarte en ella te daba demasiado sueño.
Desperté muy temprano en la mañana, cuando sentí que los rayos del sol chocaban con mi rostro, abri mis ojos con alegría y voltee hacia un lado y me di cuenta de que aun estaba en esa cama tan comoda, sin duda esto no habia sido un sueño, esto era una realidad, me sente en la cama y pude ver a Freddie acostado en el sillón, me imaginaba que no era comodo dormir ahí, asi que me levante y moví un poco su hombro para que despertara
-Freddie-decia suavemente- puedes irte a acostar en la cama- el solo abrió sus ojos y al mirarme comenzó a sonreir
-No te preocupes, estoy bien aquí
-Anda, ven-dije tomando su mano, el comenzó a bostezar y camino aun adormilado a acostarse en la cama y en cuanto se acostó quedo completamente dormido, en verdad era realmente lindo y guapo, jamas en la vida me hubiera imaginado encontrar a una persona tan buena asi en la vida, este chico era tan diferente, tan especial, en verdad la chica que se casara con el seria las mas afortunada en el mundo. Me sente en la cama y sentí como mi estomago comenzaba a gruñir, odiaba tener tanta hambre, pero no podía evitarlo ya que John siempre me daba comida cada vez que yo hacia bien lo que el quería, y si no llegaba a hacerlo me castigaba y no me daba comida asta por 2 dias. En ese momento regrese a mi realidad, en unas cuantas horas yo regresaría con John, yo regresaría a mi pesadilla y en verdad yo no quería hacerlo, yo quería ser libre, yo quería ser una persona que pudiera salir y no pedir permiso para hacerlo, quería ser libre como un ave, libre como el aire, pero sabia que eso nunca pasara ya que yo estaría destinada a vivir encerrada
-¿En que piensas?-decia Freddie viéndome, yo di un pequeño salto de la cama
-Pensé que estaba dormido-dije un poco nerviosa
-Desperté hace como 30 minutos, y desde entonces te estoy mirando, tienes una mirada triste, ¿no quieres volver verdad?
-No, yo no quiero volver a ese lugar, pero ese es mi destino
-No puedes decir que es tu destino
-Tu no sabes nada-dije levantándome de la cama- Yo se que es lo que pasara cuando vuelva, yo estoy destinada a vivir una vida horrible mientras que tu vives sin preocupaciones ni nada, mi destino ya esta escrito y nada lo puede cambiar
-Claro que si puede cambiar, déjame ayudarte
-No-dije bajando la mirada- Tu no me conoces bien, solo tienes un dia de conocerme y no me gustaría que te arriesgaras
-No te preocupes-dijo tomando una de mis manos- y te voy a ayudar
-¿Pero como?
-Déjalo en mis manos-dijo mostrándome una linda sonrisa, yo comencé a reir embobada y sin darme cuenta sentí como me sonroje- ¿Tienes hambre?
-Si, mucha-dije sonriendo
-En un momento regreso-dijo el levantándose de la cama y dirigiéndose al baño, en 5 minutos salio y salio de la habitacion dejándome sola de nuevo, me sentia tan libre, tan protegida en esta habitación, ayer habia sido un dia maravilloso, sin duda uno de los mejores de mi vida, el solo ver el mar de nuevo me hiso recordar a mi padre, si el hubiera estado vivo nada de esto hubiera pasado, camine en dirección de la ventana y la abri, llegue al pequeño y mire el gran jardín que ahí habia, extrañaba tanto esto, extrañaba sentir esta sensación del aire golpeando mi rostro.
-¿Sam?-puede escuchar que Freddie hablaba
-Aquí estoy-dije entrando de nuevo a la habitación
-Aquí esta el desayuno-dijo poniendo una bandeja con varios panqueques, jugo de naranja, frutas, café y huevos revueltos-
-Wooou esto es como para un ejército-dije sonriendo
-Anda, ven a comer
-Yo me acerque a la cama y los 2 comenzamos a hablar, cosas sin sentido, cosas importantes, lo que hacíamos de pequeños, sin pensarlo el tiempo se paso volando, entonces escuche como alguien tocaba la puerta
-En un momento vengo-dijo el sonriendo, yo solo que quede acostada en la cama, sabia que en cualquier momento yo me iria de aquí, y eso era algo que no quería que sucediera, a los 10 minutos Freddie entro a la habitación y su rostro se veía realmente triste, pero yo sabia lo que pasaba, yo sabia que mi tiempo aquí se acabaría
-Sam..yo..yo
-¿Ya llegaron por mi?-dije yo un poco asustada
-Si-dijo el bajando la mirada, sentí como mi corazón comenzó a latir demasiado rápido y un escalofrio recorrio todo mi cuerpo, no era posible, yo regresaría con John, regresaría a mi vida de antes y eso era algo que no quería, me quede paralizada en ese lugar y sin darme cuenta mis lagrimas comenzaron a salir, cerre mis ojos con fuerzas y desee que esto fuera un sueño un sueño del que tenia que despertar, entonces sentí dos brazos rodeando mi cuerpo- lo siento, lo siento, te prometo que te ayudare- cuando el dijo eso yo no pude evitar llorar aun mas y abrazarlo, en ese momento escuche que volvieron a tocar la puerta
-Gracias-le dije mirándolo directamente a los ojos- Gracias por devolverme mi libertad solo por un dia, siempre te estare agradecida
-Sam yo te ayudare lo prometo-decia el tomando mi rostro en sus manos
-No te preocupes-dije tocando su mejilla- ya me ayudaste lo suficiente-despues de eso lo abrase muy fuerte, me separe de el y comencé a ponerme la ropa que traía cuando recién llegue, antes de irme le regrese la camisa que el me habia prestado-gracias-le dije dándosela, pero el me volvió a dar otro fuerte abrazo- Nos vemos Freddie- me atreví a darle un beso en la mejilla y separarme de el para abrir la puerta, antes de que se cerrara por completo le dije adiós y despues mire a Mirto que me esperaba, sentí un gran dolor al ver a Freddie tan triste, pero esto era lo mejor, yo no podía darle problema, tan solo tenia un dia de conocerlo y lo que menos quería era que por mi culpa el se arruinara la vida, asi que lo mejor era dejar que el se olvidara de este dia.
Baje por las escaleras, hasta llegar por la puerta de servicio, aquella por la que habia entrado ayer a esta misma hora, sentí un horrible escalofrió al ver la limosina en la que habia llegado estacionada afuera.
-Hola mi princesa- sentí un terrible temblor en mis piernas, quería desmayarme en ese momento- anda sube al auto, tu mama te esta esperando-decia con una sonrisa, yo lo odiaba, quería asesinarlo en ese momento, pero no podía hacer nada, el me tenia a su merced y podía hacer lo que quisiera conmigo. Subi a la limosina y pude ver que solo John y yo íbamos en la limosina
-¿Y como te fue?-Yo ni siquiera le conteste- Te hice una pregunta estúpida-dijo tomando mi rostro con fuerza- y cuando te haga una pregunta quiero que me mires fijamente- dijo haciéndome voltear a verlo
-Te odio-le dije con lagrimas en los ojos
-Ya lo se-dijo mirándome molesto- ¿ahora quiero que me digas como e fue?
-¿Para que diablos quieres saber?-grite con furia, no lo soportaba, no soportara que me hablara, no soportaba siquiera que me mirara
-No grite-dijo volteando a ver hacia adelante- ¿que no ves que no estamos solos?
-No me importa- cuando yo dije eso sentí como mi mejilla comenzó a arder, el imbécil me habia dado una cachetada
-No se te ocurra decir que no te importa lo que yo diga, claro que si te tiene que importar estúpida, y mas te vale que el chico diga que le cumpliste en todo, porque en cuanto lleguemos al bar le hablare al señor Hilton para preguntarle si su hijo esta satisfecho y si me dice que no te las vas a ver conmigo-decia tomando mi mano con fuerza- Y mas te vale que llegando te tomes unas pastillas anticonceptivas, porque ten por seguro de que si nos sales con una sorpresita ese chico no se hara responsable- después de decir eso el me solto y se volteo a la ventana, yo solo envolví con mis brazos mis piernas, comenzando a llorar y dejando que la limosina me llevara a mi infierno.
PVO Freddie Hilton Benson
No sabia el porque, pero el solo verla alejarse habia hecho que me sintiera destrozado, esa chica habia sufrido bastante y me sentia impotente al no poder hacer nada por ella, en verdad Sam no se merecía esa vida tan horrible, ella no merecía que la vendieran y mucho menos que la golpearan tal como lo hacia ese tal John, Yo habia visto varios de sus golpes cuando se bajo su vestido frente a mi, pude ver perfectamente que tenia un morete en su brazo, un golpe en su estómago y su cintura estaba aruñada, no quería imaginarme lo que ese maldito le podía hacer, al menos me alegraba de que nunca nadie se hubiera atrevido a abusar de ella, ya que eso hubiera sido la muerte para ella, ahora entendía el miedo que ella sentia cuando entro en mi habitación, ella tenia miedo que yo la obligara a hacer algo que no quería, pero por miedo a que ese maldito no la golpeara se iba a atrever a dejarme que yo tuviera relaciones con ella, pero yo no podía hacerlo, no porque yo respetaba a las mujeres y sobre todo porque habia visto terror en sus ojos, yo le habia prometido que la sacaría de ese lugar y cumpliría mi promesa, despues de ver lo hermosa que era Sam, ahora yo tenia miedo de que otro hombre la comprara y este si no le iba a dejar pasar nada, Sam tenia una belleza inimaginable y sin duda lo que mas me habia sorprendido de ella era ese hermoso color de ojos, era idéntico al de mi madre.
-¿Freddie puedo pasar?-podia escuchar que mi padre me hablaba
-Claro-dije sentándome en la cama
-El señor Williams(John) ¿Quiere saber que te parecio la chica?
-Yo..este..dile que estuvo genial, estupenda-decia yo mostrando una sonrisa- Que cumplio todo lo que yo quise
-Ok-dijo tomando el teléfono y comenzando a hablar- dice que estupenda…. Si claro dice que cumplio con todo lo que el quiso…..aaahh ok ahora mismo le pregunto-decia mi padre
-Freddie, bueno la chica era…bueno como decirlo… era vir..
-Si papa, la chica era virgen-decia yo con toda la vergüenza del mundo, ella me habia confesado que jamás habia estado con alguien y si yo decía que no era virgen tal ves se darían cuenta de que entre ella y yo no habia pasado nada
-Dice que si-decia mi padre orgulloso-ok señor Williams fue un placer hacer negocios con usted….claro si mi hijo asi lo desea volveremos a solicitar a la chica…adiós-dijo el colgando- ¿entonces tu regalo de cumpleaños te gusto?- con una sonrisa
-En verdad no me lo esperaba, pero claro que si me encanto-dije sonriendo- ¿Papa te puedo pedir un favor?
-Claro
-¿Puedes comprar a la chica?
-Freddie yo no puedo hacer eso, es ilegal comprar personas
-Ya lo se, ya lo se, pero papa esta chica es especial
-¿No me digas que te gusto?
-Bueno..esque ..yo
-Mira solo te voy a decir algo, puedes pedir a esa chica las veces que quieras, pero no te enamores de ella, eso te lo prohíbo
-Pero papa…
-Es una prostituta, tu no te puedes enamorar de una prostituta
-Ella no es una prostituta-le grite furioso- ella solo baila y a ella la obli…
-Eso no me importa, asi que si quieres seguir viendo a esa chica solo será para acostarte con ella y no enamorarte, ¿entendiste?
-Pero es que…
-Es que nada, yo solo traje a esa chica para que te hicieras hombrecito, pero era de esperarse de ti, no se cuando será el dia que madures y te hagas hombre, pensé que trayéndote a una chica hermosa cambiarias, pero veo que nunca lo harás-dijo saliendo y cerrando la puerta con fuerza, pero por ahora eso no era lo que importaba, ahora lo que me importaba era sacar a Sam de ese lugar y estaba seguro de que encontraría la forma.
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ADELANTO DEL PROXIMO CAPITULO
-Tu vas a bailar y te quitaras el sostén frente a todos-me gritaba John pegando su cuerpo al mio, me sentia tan asquerosa, odiaba que el se me acercara tanto
-No lo voy a hacer-grite con fuerza, entonces sentí un fuerte golpe en el estomago-Aaaaaa-grite de dolor
-Tu lo vas a hacer lo que yo diga, o te prometo que te adelanto tu cumpleaños y te llevo al despacho y te hago mia -decia tomando mi cara con fuerza
-No porfavor-le pedia con lagrimas en los ojos- No hagas eso- sentí como el comenzó a tocar mis caderas y se fue ha acercado a mi intimida, yo intentaba alejarme pero el me tenia sujetada- Lo voy a hacer, lo voy a hacer- cuando dije eso el quito su mano y comenzó a sonreir
-Buena chica-dijo alejándose de mi, yo solo me deje caer en el suelo e intente no salir corriendo a vomitar, tenia miedo, demasiado miedo de que el se atreviera a hacerme algo
