Siena: Ciao, Ciao a tutti~. Waaaa -bosteza-
Lovino: Tsk! -le pega un zape a Siena-
Siena: waaaaah! Porque fue eso TT 0 TT
Lovino: Porque te estabas riendo como el gordo ese amante de las hamburguesas, además de que te has atrasado con este y el otro fic!
Siena: Ok, ya me controlo pero no me pegues TnT ... En fin perdón por la tardanza, aquí les dejo otro Capi me costo un poco más que eh estado ocupada por la escuela que de paso me deja muy cansada, en fin espero que sea de su agrado.
Arrivederla~.
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~**Capitulo 11**~
~**Mi pequeño girasol Parte II**~
Ambos siguieron jugando en el bosque, lanzandose una que otra bola de nieve o simplemente caminando por el bello bosque mientras que Iván le contaba una que otra historia al pequeño, tanto el como el pequeño se encontraban enfrascados en su pequeño mundo de felicidad que ninguno había notado la prescencia de Bielorussia que los observaba desde una distancia prudente.
Esto no se va a quedar así -susurro, mientras una sonrisa llena de maldad surcaba su rostro- juro que me voy a deshacer de ti -su mirada se encontraba llena de odio, sin más comenzo a seguirlos de nuevo mientras guardaba un objeto de metal frío y brilloso sobre una de las bolsas de su abrigó-
Uhm...
Yao sal de ahí -no sabía porque pero le daba algo de miedo ver al pequeño neko Yao en medio de ese lago congelado, era como alguna clase de mal presentimiento-
Pero ¿porque? -pregunto inocentemente el pequeño mientras se llavaba la manita a su barbilla y agachaba las orejitas, sin embargo un ruido alerto sobremanera al ruso, una enorme grieta se había formado en el lago congelado y poco a poco el hielo empezaba a seder y a hacerse pedazos; el menor al percatarse trato de salir de ahí pero fueron en vano al haberse resvalado provocando que la grieta en el hielo se hiciera aun más grande-
¡YA... YAOOOOOOOOOO! -grito el ruso mientras corria directo hacia donde el menor pero sus intentos fueron en vanos, frente al él el pequeño Yao se hundía en las profundidades del lago- NOOOOOO -
Hermano -fue en esos instantes en que Bielorrusia decidió aparecer, el Rubio mayor la miraba
¿Qué haces aquí? -pregunto muy confundido-
Hermano ahora si podremos estar juntos ya no habrá nada que interfiera entre nosotros -
¿De qué hablas?
Ya no hay nadie que se interponga entre nosotros -fue en eso que el ruso entendió todo, sin pensárselo dos veces se lanzo hacía el lago, el agua se encontraba demasiado fría cualquier humano podría sucumbir en las heladas aguas, dio gracias a Dios de que ese no sería su caso pero Yao en ese estado no, no podía dejar que algo malo le pasara a su pequeño girasol nado lo más rápido que pudo hasta poder tener al pequeño en sus brazos que yacía inconsciente; pero algo llamo su atención era un objeto metálico y brilloso, nado hasta donde se encontraba y su sorpresa fue que era uno de los cuchillo que siempre cargaba su hermana Natasha, al parecer nada de lo que paso había sido un accidente; el mayor nado y nado hasta llegar a la superficie a pesar de no afectarle tanto como a las personas comunes y corrientes aun así no podía evitar titiritar ya sea por el miedo, temor o furia pero aun así corrió directo hacía su casa dejando a su hermana menor atrás, es verdad que se encontraba demasiado furioso con ella pero más era el miedo y la preocupación por el pequeño como para poder verla y perder el tiempo con ella.-
Al llegar a la casa todos lo vieron preocupado al notar su estado pero el ruso solo gritaba la ayuda de un doctor, de que necesitaba ayuda para el menor todos se pusieron en marcha recibiendo las ordenes de ahora un furioso Iván y sin chistar llamaron al mejor doctor del país que llego lo más rapido que pudo. Con suerte ya habían cambiado al pequeño Yao con ropas secas y que lo mantuvieran calido. El doctor reviso al menor aunque paso por alto el hecho de que este tuviera orejas y cola de gato; ya que lo que era de preocupar era que el pequeño no dejaba de temblar por causa del frío además de que se encontraba demasiado helado su calor corporal había bajado drasticamente. El ruso al escuchar eso no pudo evitar sentir como las fuerzas le fallaban, se sento en el borde de la cama y empezo a acarciarle el cabello al pequeño Yao, las mejillas de este estaban frías, demasiado frías... el chino estaba perdiendo todo resto de calides en el y ahora nuevamente el maldito invierno, la detestable nieve e invierno le quitaba ese rayo de sol, sintió un enorme vuelco en su corazón, era como si estuviera siendo atravesado por una filosa espada.
Yao... -susurro débilmente mientras tomaba una de las manitas del menor y la acariciaba con ternura-
Brat -la joven ucraniana se acerco a su hermano mientras ponia su mano sobre el hombro izquierdo, el ruso no dijo nada más se le notaba como un aura purpura lo rodeaba al escuchar a lo lejos a los tres bálticos tratando de detener a la furiosa de Bielorussia-
-enfurecido el ruso se alejo del pequño Yao mientras tomaba con fuerza a la chica por los brazos y la sacaba de la habitación-
COMO TE ATREVITES A HACER ESO?
¡EL NO ES NADA TUYO! -grito la joven-
CLARO QUE SI
NO ENTIENDO COMO TE HAS PODIDO FIJAR EN ESO -su furia aumentaba al igual que su mirada de llevaba de más odio y rabia contra el asiático- NO MERECE NADA DE TI
... -el mayor sólo guardo silenció mientras apretaba sus puños con fuerza mientras miraba a la menor-
Hermano tú y yo... TU Y YO NOS DEBEMOS CASAR... TU DEBES AMARME SOLAMENTE A MI -grito enfurecida la menor mientras tomaba por los brazos al mayor que solo atinaba a verla con odio-
Ja -una sonrisa cinica se dibujo en sus labios mientras hacia retroceder a la menor- eso JAMAS! me has entendido -por primera vez los papeles se habían invertido, ahora era ella quien se sentía intimidada por el ruso, ahora era ella la que tenía ver esa mirada lleva de odio y furia en el- ...sólo por el simple echo de que eres mi hermana y aún te guardo algo de aprecio me abstendré a hacerte algo pero aún así no permitiré que vuelvas a ponerle un dedo encima a Yao, estas advertida de lo contrario me veré obligado a olvidar que eres mi hermana menor -sin más se dio la vuelta y regreso a la habitación donde el menor descansaba y trataba de recuperarse, el echo de que estuviera en ese estado complicaba aún más las cosas para Yao que aún no daba señales de mejorar tan sólo quedaba esperar y Iván estaría ahí cuidando lo hasta que el menor abriera los ojos y se encontrará completamente recuperado. Por otro lado Natasha sentía que eso no debía quedarse así, algo debía de hacer... Su hermano sería suyo, y de nadie más. Sin más abandonó la casa del ruso y se dirigió a la de ella pensando en que debía de hacer-
Continuara...
Lovino: Debo admitir que cada día mejoras eh pequeña bastarda
Siena: No me digas así! Trátame bien soy tu hermana!
...: Ella tiene razón, da?
Siena & Lovino: KYAAAAAA! Rusia! Chigiiiiii! -el grito de ambos se escucha en tofo el mundo en especial este último que dio el pobre italiano mayor- Rusia-sama sea lo que sea le juro que yo no fui, le juro que fue el bastardo de América!
Iván: -mira fijamente a Siena mientras sonríe de forma "tierna"- uhm kolkolkolkol
Siena: Lo juro, lo juro! Fue el por favor no me haga daño -tira a un inconsciente Lovino al suelo como si se tratara de un saco de papas-
Iván: ¿porque todos piensan que les haré daño?
Siena: No se tal vez, por que siempre dice eso de "Kolkolkolkol"?
Iván: Uhm, puede ser... -Cinco largos minutos en un incomodo silencio- Vodka?
Siena: Da! -se van los dos por algo de Vodka mientras un inconsciente Lovino sigue tirado en el suelo-
