- El tambien lo sabe- los chicos estaban reunidos en la Casa de los gritos, previo a la transformación de Remus, eran las 7:45 de la noche- Incluso amenazó con descubrirlas-
-No puede ser tan cobarde, ¡maldito Quejicus!- replicó molesto Sirius
-Por supuesto que no y si intenta abrir la boca, nosotros lo silenciamos- lo calmó James
-Pero tampoco podemos arriesgarnos a que nos delate- contestó Hermione ligeramete preocupada.
-Creo que es momento de que se vayan- Tonks recargada en una de las ventanas de la casa podia ver como poco a poco se oscurecia mas; las chicas no necesitaron otra advertencia y salieron.
-Tu tambien debes irte, Tonks- el ojiambar se acercó a ella.
-No, no me iré, ahora toma esto- y le dió la botella de cristal.
-¿Estas segura que lo debe tomar?-
-Quizas Quejicus le agregó un veneno- corroboró James
-Conozco la pocion, y se que no le agregó nada de más; al inicio te sentirás mareado, y no tiene el mejor sabor del mundo- y sin muchos animos tomó todo el contenido del frasco.
-¿Y ahora qué?-
-Pues se transformará, pero tendrá mas conciencia sobre si mismo, no será tan agresivo y no le dolerá tanto-
Y tal como lo anunció la pelirrosa, aquella noche fue la mejor de todas las Lunas Llenas que habia tenido hasta ahora Remus.
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- Es la unica solución- argumentó Ginny
- Pero si lo hacemos solo a el, en 3 dias deberemos volver a mandarle el hechizo, yo opino que mejor esperemos- habló Hermione
- ¿Y qué pasa si cumple su amenaza?- preguntó preocupada Tonks abrazada por el aun cansado Remus
-No creo que pueda llegar a tanto- respondió covencida Ginny.
-No lo conocen, es un maldito grasiento no tiene sentimientos- declaró James, y las 3 chicas voltearon a verlo con reproche.
-Ya te dije que no creo que sea capaz de...- Lilly fue interrumpida por James
-Pero es que ellas solo lo han conocido medio año..-
-Pero tu siempre lo estas juzgando..- ella se levanto muy enojada
-Y tu lo tomas como santo...- se incorporó tambien el
-¡Inconsciente!- le espetó la chica
-¡Ciega!- respondió defendiandose
-¡Basta los dos!- los tranquilizaron los demas.
-Ya me harté, yo misma lo embrujaré- Tonks respondió decidida con un cabello parecido al tono de Ginny y salió corriendo de la Casa de los Gritos dirigiendose presurosa al lugar donde pudiese encontrarse Severus y por mas rapido que corrieran los demas no consiguieron alcanzarla.
En uno de los pasillos solitarios del Castillo un concentrado Severus leia un libro de pociones avanzadas, y sin darse cuenta que le apuntaban por la espalda solo sintió un frio, como si un liquido se entrodujera por sus venas congelando todo a su paso y luego llegó a su cabeza y agotado cayó al suelo.
