Disclaimer: Ningún personaje que reconozcan me pertenece, yo sólo juego un poquito con ellos :3
El diario de mi madre
...Besos y Declaraciones...
II Parte
Miércoles 15 de febrero de 1995
Nunca creí que estaría en una situación como esta. Es ilógico. Es casi imposible. No sé qué me ocurre. Siempre estuve muy segura de que si Edward hacía una cosa como esa, yo iría corriendo a sus brazos en seguida. Pero ahora, que Jacob también lo hizo (y antes), mi mente es un caos.
El lunes 13, en el instituto, comenzaron "La Semana del Amor", todo con relación al día de San Valentín. El edificio completo está empapelado de afiches con avisos de un baile el viernes, el cual es para recaudar fondos que serán destinados a la escuela.
A la hora de almuerzo, como siempre, nos juntamos todos en el comedor. Alice y yo fuimos juntas de la clase de español a la mesa que compartíamos, y allí nos encontramos a Jasper, Rose y Jacob.
–¿Y Edward? –pregunté. Era extraño que no estuviera junto a Jacob, ya que además de compartir la clase de historia, eran mejores amigos.
–Jess se lo llevó al baño para hablar algo con él –movió sus cejas de arriba a abajo, dando a entender que las intenciones de Jessica no sólo eran hablar con él.
Mi cuerpo completo se tensó. Alice y Rose me dieron miradas preocupadas. Ambas estaban enteradas de los últimos hechos que habían pasado con Edward.
Estas dos últimas semanas, Edward se ha comportado de la manera más extraña que le había visto proveniente de él.
El lunes siguiente al inicio de clases –lunes 23 de enero–, los Cullen tuvieron que viajar a Nueva York por el fallecimiento de un tío de Carlisle. Estuvieron fuera cinco días, y volvieron el sábado en la mañana.
Esas noches que tuve que dormir sola, sabiendo que Edward se encontraba a kilómetros de mí, fueron las peores de mi vida. Las pesadillas que me atacaban eran cada día peor. Todas son sin sentido, pero sin embargo aterradoras. Me desperté cada noche llorando y gritando de la desesperación. Creo que mis padres y Jasper ya están exasperados de la situación. Nunca mis pesadillas habían sido tan terribles, ni mucho menos se daban a diario.
El domingo 29, el día siguiente que los Cullen regresaron, mis padres decidieron hacer una parrillada con el objeto de animar un poco a sus amigos más cercanos.
Cuando llegaron, todo fue normal, como siempre, pero Edward fue la excepción. Saludó a mis padres y a Jasper muy alegremente, pero al llegar a mi lado, se comportó de la manera más fría que había presenciado de su parte.
Esme, al parecer, captó la actitud de su hijo menor, por lo que le dio una mirada recriminatoria, a la cual Edward, solamente se encogió de hombros, y fue al patio a hablar con Jazz y Emm.
Mi madre y Esme me dedicaron sonrisas apenadas, pero no le quise dar más importancia, porque sabía que si lo hacía, me pondría a llorar frente a todos. Preferí subir las escaleras, sin agregar nada, y encerrarme en mi alcoba. Cuando finalmente estuve segura en mi pequeña habitación, respiré hondo y me senté en la cama. No quería llorar más por él. No quería sufrir más. Su comportamiento era completamente inexplicable, y yo era una completa estúpida por haberme ilusionado sólo por un par de besos. Finalmente, un fuerte sollozo salió de mi garganta, y me tuve que poner mi rostro contra la almohada para que nadie me escuchara.
Desperté al día siguiente con una nueva pesadilla.
Desde ése día, Edward ya no se comportaba de lo mejor conmigo, era distante, ni siquiera me dirigía la palabra. Realmente no entendía ese comportamiento suyo. No sabía qué había hecho mal para que él me tratara así. El Edward que había descrito al principio de este diario, desapareció por completo para traer a uno desconsiderado y ruin. Aunque claro, sólo era así conmigo, y no podía culparlo tanto, ya que él no sabía que su comportamiento estaba destrozando mi corazón poco a poco.
Alice y Rose trataban de apoyarme lo más que podían, pero por lo menos Alice, no podía entenderme del todo, ya que desde que llegamos de Carolina del Norte, su relación con Jasper ha avanzado a pasos agigantados. Mi mejor amiga había estado soñando con mi hermano por años, hasta que este año, mi hermano al fin abrió los ojos y se declaró a Alice. Ella fue la más feliz, y en cuanto Jasper se fue de la casa de Alice, ella me llamó para contármelo a gritos. Creo que Jasper pudo escuchar un poco de lo que hablaba mi amiga del otro lado de la línea, ya que cuando él llegó a casa ese día, yo aún seguía al teléfono.
Rose, por su parte, podía entenderme un poco, ya que ella estaba completamente enamorada de Emmett, pero él aún sigue un poco cegado por las chicas de la universidad, aunque se podría decir que a Emmett se le nota que siente algo por Rose.
Ninguna de la dos había pasado por la situación de que un chico te ignoraba, y era un poco obvio, ya que ambas eran perfectas, rostros y cuerpos de ensueño. En cambio yo, sigo siendo una simplona.
Luego del almuerzo del día lunes, me fui a la clase de biología, la cual compartía con Edward, para mi desgracia. Desde el inicio de semestre, habíamos quedado de acuerdo en sentarnos juntos, pero esas semanas de veras que me arrepentí. Los trabajos casi los hacíamos individualmente, a lo mucho cruzábamos un par de palabras, sólo las necesarias.
Esa clase, Edward no me habló en ninguna ocasión, lo cual lo encontraba de lo más molesto.
Al final de la jornada escolar del lunes, Jake me acompañó a mi casa andando, lo cual agradecí montones, porque no soportaba caminar más de 20 minutos sola. Nos fuimos hablando de los temas más triviales que existían, por lo que las risas no se hicieron esperar. Sin embargo, cuando llegamos al frente de mi casa, Jacob se puso completamente serio.
–Uh... Bella, quería hablar contigo sobre un tema –dijo mirando hacia el suelo.
–Adelante, dime.
–Eh... Yo, verás... Yo... –balbuceó. Estaba tan nervioso, que no me lo pude creer, Jake era de esos muchachos seguros, no de los que balbuceaban al frente de una chica.
Suspiró audiblemente, y levantó su rostro para mirarme a los ojos. Su mirada era tan penetrante, que mi corazón comenzó una carrera desbocada, parecida a la que tenía cuando Edward me besaba, pero en un grado menor.
–Mira... Me gustas, Bella, y mucho. Sé que probablemente no me correspondas, porque la verdad es que eres una chica fabulosa, pero piénsalo, ¿sí? No debes responderme ahora, pero no demores tanto, o si no me matarás. Bien… eh… adiós.
Jacob se dio la media vuelta y se fue casi trotando en dirección opuesta a mi casa, sin darme la oportunidad de pronunciar palabra.
En ese momento, mi corazón ya no daba más. Y es que estaba completamente sorprendida y nerviosa. Nunca en mi vida había pensado en que iba a recibir una declaración, sólo fantaseaba con que Edward alguna vez lo hiciera…
Jacob había dicho que no quería una respuesta inmediata, sino que me tomara mi tiempo para pensar en aquello que había dicho. Y la verdad es que aún no tengo una respuesta clara, sobre todo luego de que hoy Edward hiciera lo mismo.
El martes, Edward no fue al instituto. Supuse que fue porque se encontraba enfermo o algo, pero no podía afirmar nada. Emmett se encontraba en la universidad, así que no podía preguntarle a él. Sin embargo, Edward llegó hoy, sin ninguna muestra de haber estado enfermo.
Hoy, en la hora de almuerzo, Edward tuvo un nuevo cambio de comportamiento, lo cual me dejó más que confundida. Nuevamente comenzó a ser ese adorable muchacho del que estoy enamorada. Sus sonrisas dirigidas a mí eran mucho más frecuentes, lo que me dejaba con el corazón desbocado y una sonrisa boba en la cara.
Luego del descanso, Edward caminó silenciosamente a mi lado hasta la sala de Biología. Extrañamente, ambos pudimos trabajar perfectamente en el trabajo inicial que nos dio el profesor, no como los días anteriores que fueron un desastre. Luego de la actividad, el profesor –como siempre–, comenzó la clase teórica. Estaba tomando apuntes cuando un papel doblado en cuatro cayó sobre mi cuaderno. Pude reconocer inmediatamente mi nombre escrito con la perfecta caligrafía de Edward en una de las caras del papel. Dejé el lápiz a un lado y desdoblé la nota; la leí rápidamente, y asentí con la cabeza en dirección a Edward, quien sonrió al tener mi respuesta.
Después de biología, fui al patio, tal y como decía la nota que me había dado Edward. La verdad es que en ese momento estaba muy nerviosa. No sabía de lo que quería hablar conmigo. Me imaginé cualquier cosa mientras esperaba bajo un árbol, abrazándome a mí misma, pero definitivamente por mi cabeza nunca pasó la posibilidad de que dijera eso.
Edward llegó a mi lado luego de un par de minutos. Tenía una pequeña y tímida sonrisa en su rostro, la cual sólo demostraba cuán nervioso estaba.
–Uh… Alice me dijo que era mejor hacer esto el 14 de febrero, porque… tú sabes, el día de los enamorados y todo eso… –Mi corazón comenzó la carrera acelerada, tan conocida para él cuando Edward está cerca de mí–, pero ayer realmente no fui capaz, y me convertí en un verdadero cobarde, del cual no tenía idea que existía en mí. Yo… yo sólo quería decirte que eres la chica más linda que he conocido… Y que, bueno, también eres la persona más gentil, humilde y generosa del mundo, y de veras que me gustaría ser así y no ser un egoísta como lo estoy siendo ahora mismo, porque sé que esto no lo debería hacer porque es mi amigo y todo eso, pero no te quiero ver con otro hombre que no sea yo…
Mi respiración se aceleró al darme cuenta de que Edward se me estaba declarando. Nuestras miradas estaban conectadas, y no se separaron en ningún momento.
–Sólo quiero que sepas que me gustas, Bella, mucho… Creo que incluso podría decir que estoy enamorado de ti. Nunca he sentido esto por nadie, tú eres la primera, y de verdad me alegro que lo seas. Sé que el estar enamorado de ti, no te obliga que tú lo estés de mí, pero en serio espero eso. Aunque claro, si prefieres estar con Jake, y eres feliz con él, yo estaré feliz por ti, porque eso es lo único que quiero, que seas feliz, aunque no sea conmigo. –Su mirada tomó un toque de tristeza y dolor al decir estas últimas palabras.
Me quedé callada, con la mirada hacia abajo y con lágrimas en los ojos, al darme cuenta que no tenía la respuesta inmediata a su hermosa declaración. Siempre pensé que si Edward hacía esto, yo correría a sus brazos inmediatamente, pero en ese momento estaba aterrorizada de no tener la reacción que yo esperaba.
–Por favor, Bells, dime algo, me estás matando –dijo Edward con un tono desesperado. Tomó mi rostro entre sus manos, y me hizo mirarlo a los ojos. Frunció el ceño al notar mis lágrimas acumuladas–. ¿Qué ocurre, Bella? ¿Por qué lloras?
Las lágrimas de desbordaron de mis ojos con un leve sollozo proveniente de mi garganta. Edward secó mis mejillas, y me dio un suave beso en la frente. Quería decirle que lo amaba, pero las palabras no salían de mi boca, además de lo confundida que estaba con la declaración de Jacob el lunes; quería estar segurísima de mis sentimientos hacia Edward antes de responderle.
Negué con la cabeza, a la vez que me soltaba de su agarre. La mirada confundida y dolida de Edward, se enterró en mi corazón como una estaca.
–Dime algo, Bella –suplicó.
–Yo… No sé qué decirte, Edward –susurré–. Perdón –dije a la vez que nuevas lágrimas aparecían en mis ojos. Me di la vuelta antes de obtener una respuesta de él, y eché a correr en dirección a mi casa.
Decidí saltarme la última clase del día y simplemente irme a mi casa.
Cuando llegué no había nadie, por lo que suspiré del alivio, si mi mamá sabe que me escapé del instituto, seguramente me castiga por un mes completo.
Todo lo que hice el resto de la tarde, fue llorar como un verdadero bebé. Estoy tan confundida sobre mis sentimientos… No sabía que podía pasar eso. Sólo porque Jacob se declaró antes que Edward, ahora tengo un completo enredo en mi cabeza.
Además, estaban los extraños cambios de comportamientos de Edward conmigo. Por lo menos para mí, el hecho de que me tratara fríamente, era completamente injustificado. Sus palabras fueron hermosas, pero ¿cómo creerle? ¿Cómo puede ser posible que Edward estuviera "enamorado" de mí? Yo no soy nada… En cambio él, es el hombre más guapo que he conocido.
Y Jacob es otro tema… Aunque sus palabras fueron cortas y concisas, dijo casi lo mismo que Edward, aunque mucho más creíble, claro. No puedo negarlo, Jacob también es guapo…, sólo que no he entablado conversaciones tan profundas con él como para conocerlo completamente, pero sé que si me tomo el tiempo, puedo descubrir a un gran chico. Papá siempre me dijo que Jake era un chico muy simpático y generoso, y supongo que tiene razón…
No quiero ir al instituto mañana. Sé que me los cruzaré a ambos, y no sabré cómo mirarlos a la cara. Porque, por cierto, no me he cruzado a Jacob desde el lunes en la tarde. Además, estoy completamente cansada, no he podido dormir bien a causa de las pesadillas estas últimas semanas. Espero poder dormir sin pesadillas esta noche, aunque es lo menos probable.
Hola! Esta vez no demoré mucho :P Lo cual es casi un milagro, ya que estoy con los exámenes finales y eso...
Les gustó el capi? Qué piensan de los enredos de Bells? Yo, por mi parte, la odio ¬¬ Mira que venir y confundirse por un par de palabras dichas antes... Bah! No sé si es razón para odiarla, pero quién la entiende! xD
Eh... En relación al capi de "Sólo con un beso" (para las que lo leen), se retrasará un poquito más :/ Lo sé soy una idiota... pero la inspiración para esa historia se ha ido :c PEro bueno... ya llegará, estoy segura :D
Cuídense mucho, mucho n.n Un beso y un abrazo º\(^^)/º
Saludos desde Chile ;)
Lizzie
