Peter fue de inmediato a la comisaria para recoger a Neal, y fue suficiente la llamada del capitán de la policía para que el agente en guardia, fuera a las celdas por Neal.

— Muchacho, te vas a casa. — dijo el oficial mientras abría la reja, Neal se empezó a reír pues estaba feliz de que Peter cumpliera con su promesa y lo lograra sacar, se levanto de la cama y salió corriendo al pasillo de las celdas.

— Bueno muchachos, feliz navidad — dijo a los demás presos, el vivió en las calles por un tiempo y le daba pena ver que había indigentes ahí dentro por robos menores. Sin embargo no podía quitar su sonrisa de la cara por ser libre otra vez.

— Si, si… yo que tu quitaba esa sonrisa de niña de la cara, porque tu viejo no se ve nada contento… y si yo fuera el, te metería una buena paliza. — dijo el hombre, Neal dio un bufido de frustración, ¿Por qué todos siempre pensaban que Peter era su padre?

— Oh Peter, gracias… muchas gracias — dijo Neal apenas verlo y abrazo, pero el hombre se mantuvo duro como roca y sin decirle palabra.

— Gracias Oficial, que tenga una feliz navidad. — dijo Peter. Entonces paso su brazo por encima de los hombres de Neal, y lo impulso a caminar fuera de la estación.

— Sube al auto — le ordeno, y por alguna razón (el tono, o la mirada fría) Neal no protesto, simplemente abrió la puerta del copiloto y se metió al coche. Peter suspiro fuerte para calmarse de matarlo ahí mismo, luego se metió también y se puso en marcha.

— Peter, yo… te agradezco mucho lo que hiciste por mi hoy. — murmuro Neal, sin embargo tuvieron que pasar unos segundos para que Peter procesara todo y pudiera verlo a la cara.

— ¿Qué vas a hacer hoy? ¿Con quien vas a pasar navidad? — pregunto Peter

— Ah pues… no, no iba a hacer nada… Mozzie tiene fiesta con los ladrones del barrio, y yo no tengo ganas de ir, y June se fue con sus nietas a los cabos… así que estaré solo. — comento Neal con pesar, por mucho que no quisiera admitirlo se sentía solo y triste en esos días, no tenia familia, Kate había muerto… no tenia nada.

— En ese caso, te vienes conmigo a mi casa. — dijo Peter con la mirada en el camino.

— No, Peter yo… no quiero molestar.

Neal tenía miedo, jamás había estado con una familia en navidad y temía que fuera a ser incomodo quedarse con los Burke esa noche, en especial después de su arresto.

— No me molestare mas de lo que ya estoy, además no te lo estaba preguntando… te lo estaba diciendo, hoy te vas a quedar en mi casa Neal. — dijo Peter con ese tonito furioso que le ponía la piel de gallina a cualquiera.

— Esta bien, pero ¿podemos pasar a mi casa por unas cosas? — pidió Neal, Peter asintió y dio vuelta en la siguiente calle, que era la que conducía precisamente a la casa de Neal.

Neal jamás había visto a Peter así de enojado, su cara decía un claro "te voy a matar Neal" y lo peor es que ni siquiera le estaba regañando, solamente lo estaba castigando con el horrible silencio... Así que cuando llegaron a su casa, Neal corrió por las escaleras para alejarse lo mas posible de Peter, se metió en su cuarto y se puso a buscar la ropa lo mas rápido que pudo, pues no quería estar a solas tampoco con el.

Peter se quedo sentado pacientemente en la sala, miro su reloj y se sorprendió de que apenas fueran las 11: 00 pm. Tanto ajetreo en las últimas horas hizo que todo pareciera una eternidad, entonces vio un cepillo de madera olvidado en la esquina de la mesita de madera de su amigo, estiro su mano y lo tomo. No era secreto que estaba pensando en muchas formas de castigar a Neal, pensó en cambiarlo de guardián legal, en arrestarlo 24 horas (pasadas las fiestas) y hasta en darle una bofetada, pero al mirar ese cepillo se planteo otra posibilidad… DARLE UNOS BUENOS AZOTES.

Y es que Peter tenia ya experiencia propia con los azotes, cuando era joven había cometido un montón de errores graves, pero su padre siempre le encontró solución a todo, al ponerlo sobre su regazo con el trasero desnudo y al darle una buena dosis de azotes con la mano, su cinturón y el querido pero doloroso cepillo de su madre… uno muy parecido al que sostenía en esos momentos. Y lo mas importante, es que el siempre aprendía algo después de cada zurra y nunca, nunca volvió a hacer cosas estúpidas, era justo lo que Neal necesitaba.

Así que Peter no lo pensó mas, estaba muy cansado del comportamiento de Neal y tenia esta, necesidad extrema de castigarlo. Se puso de pie, y con el cepillo en mano entro a la habitación de Neal.

— Ya voy, solo dame 2 minutos mas. — dijo Neal, pues estaba muy ocupado en su closet como para darse cuenta de las intenciones de Peter.

— Neal, necesitamos hablar… ahora mismo. — ordeno Peter, entonces Neal salió cauteloso de su vestidor y sus ojos se abrieron como platos al ver el cepillo rebotando en la palma de Peter, ciertamente le dio miedo.

— Oh, veo que encontraste el cepillo de June… seguro que lo olvido el otro día. — comento Neal.

— Pues me alegra que así fuera, porque ahora mismo… este cepillo va a tener una larga, larga conversación con tu desobediente trasero. — Peter no se podía creer lo que acababa de decir, había sonado como todo un furioso padre de familia.

— ¿Qué?, no Peter… tu no puedes…

— Oh si que puedo Neal, puedo porque yo he hecho mucho por ti en estos meses, puedo porque soy tu guardián legal, puedo porque yo fui quien te saco de la prisión… ¡Dos veces! — Grito Peter

— Pero Peter, ¿te estas volviendo loco?... yo ya no soy un niño, no me puedes hacer esto… es ridículo. — dijo Neal en su defensa.

— Ridículo es tu comportamiento, ¿Qué demonios pasa contigo?... sabias muy bien las reglas de tu libertad, sabes que no tienes permitido robar ni una servilleta, ¿enserio creíste que iba a aceptar algo robado como regalo? — exigió saber Peter.

— No, yo… se suponía que no ibas a saberlo. — murmuro Neal.

— Ah y aparte de todo mentiroso e hipócrita… ¿sabes que Neal?, estoy muy cansado de tu comportamiento, así que tienes dos opciones… aceptas el castigo que te mereces, o mañana mismo te regreso a la prisión hasta que aprendas que no se roba. — dijo Peter.

La piel de Neal se volvió más blanca que la leche, Peter le estaba dando un ultimátum y ahora si se veía bastante serio, como si ni el mismo dios le fuera a hacer cambiar su opinión. ¿Pero que iba a hacer ahora? ¿Regresar a la prisión, donde los reos lo estarían esperando para darle una paliza enorme? ¿O dejar que Peter le humillara con unos azotes?

— Peter, por favor…

— Es tu decisión Neal… ¿Qué va hacer? — Peter estaba perdiendo la paciencia, era bastante obvio, así que Neal miro por un segundo el cepillo de madera y se llevo las manos al trasero, como imaginándose lo que le dolería tomar esa decisión.

— Yo… Peter… Yo… las nalgadas. — balbuceo.

— ¿Qué dijiste? — Peter no podía dar su brazo a torcer, no ahora que empezaba a tener un progreso con ese chico.

— Na-Nalgadas, dame nalgadas. — murmuro Neal todo rojo de la pena, jamás le habían dado unos azotes, ni siquiera su madre cuando le robo dinero la bolsa.

— Bien, inteligente decisión… — Y Peter se quito el saco del trajo, se sentó en la cama de Neal y se remango las mangas de la camisa. — Ven aquí. — ordeno, dándose una palmadita en su muslo derecho.

— Soy un poco grande para…

— Neal George Caffrey, cierra la boca y ven aquí… ¿o quieres que vaya yo por ti? — Peter no estaba para mas juegos y apenas podía contenerse de ponerse en pie para arrastras de la oreja a ese muchacho insensato.

Neal lo miro suplicante una ultima vez, pero camino lentamente a lo que parecía ser su sentencia de muerte.

— Bien, ahora… voy a encargarme de que nunca. Nunca mas se te ocurra volver a hacer una estupidez como esta. — decía Peter mientras se encargaba de desabrocharle los pantalones y de bajárselos hasta los tobillos, entonces Neal sintió los dedos del hombre incrustarse dentro de sus bóxers, y ahí si que se alejo.

— No, Peter, eso nooo — rogo Neal

— Claro que si Neal, y si no regresas aquí… entonces me voy a sacar el cinturón y te voy a dar una paliza tan fuerte, que no vas a poder sentarte en un mes… ¿eso quieres? — Peter estaba mintiendo, jamás se atrevería a hacerle daño a Neal, el ra muy tranquilo y no planeaba darle una zurra para matarlo, solo una que le quedara gravada en el subconsciente por un tiempo al menos.

Neal se creyó la amenaza de Peter y arrastrando los pies regreso con el y se dejo bajar los calzoncillos, estaba por llevarse las manos a su pene para que no se lo viera, cuando Peter tiro de su brazo con fuerza y lo puso sobre su regazo, luego lo tomo de la cintura y lo fue ajustando hasta tenerlo en una posición perfecta para el castigo.

— Te aseguro que esto te hará más bien que mal. — dijo Peter, levanto su mano tan alto como pudo y la dejo caer en el centro del trasero de Neal.

— Arggg — se escucho gritar a Neal, jamás antes le habían dado un azote fuera de los juegos, y ahora Peter le estaba dando una rápida y dura ráfaga de ellos.

SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT

— No quiero que vuelvas a robar nada en tu vida

SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT

— Porque de hoy en adelante, te atreves a hacer algo malo… te voy a dar unos azotes

SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT

— ¿Te quieres comportar como adolescente rebelde?, entonces así te voy a castigar — Y entonces Peter tomo el cepillo y lo dejo caer en el centro del trasero de Neal.

¡CRACK!

El sonido de la madera impactando sobre la piel ya rosadita de Neal, fue algo aterrador. Tanto que Peter se asusto un poco y espero unos segundos para ver que no había hecho un daño grave sobre el trasero de Neal que dio un aullido de dolor.

CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK

Ahora Peter había bajado la intensidad de los azotes, pero aumentado la frecuencia en que se los daba. De cualquier manera, el trasero de Neal empezaba a pintarse de color rojo fuego, y el pobre chico no paraba de gemir y susurrar por el perdón.

— Se acabo ser Neal Caffrey el ladrón… se acabo el mentir, se acabo el ser hipócrita conmigo jovencito, se acabo mi tolerancia. — grito Peter y como si hubiera perdido el control sobre si, empezó a descargar el cepillo con mucha fuerza.

CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK CRACK

— Aaaaayyy… Peter, ya… lo lamentó mucho, lo sientooooo… por favor paraaaa…. Dueleee, me lastimass… Peterrrr por favor… seré buenoooooo

Neal estaba gritando y entonces se soltó a llorar desesperadamente, lo que hizo a Peter volver a la realidad y ver que el trasero del muchacho ya estaba bastante rojo, más de lo que habría querido en primer lugar. Así que aventó el cepillo lejos y se dedico acariciar la espalda de su muchacho para calmarlo.

— shsh, esta bien… todo esta bien, shshs ya se termino. — le decía

— Nooo, lo-lo si-siento Peter, perdón… perdón… solo-solo…. Que.-queria darte algo en navidad, snif lo sientooo — Neal seguía disculpándose una y otra vez, hablando como si tratase de un niño pequeño y lloroso por el castigo que había recibido, Peter no resistió mas su etapa dura y lo ayudo a levantarse por un momento, pues luego lo sentó sobre su rodilla.

— Escucha bien esto Neal… no necesito ningún regalo, porque ese regalo ya me lo diste… con tu amistad, eres un buen chico Neal… solo que a veces te pierdes en el camino.

— Lo siento, no quise robar… no quiero volver a hacerlo, es que a veces… no se que haces para conseguir lo que quiero, no me pagan ¿recuerdas? — pregunto Neal con una sonrisita, Peter también sonrió.

— Pues llegaría el día en que si, y para eso tienes que portarte muy bien… y no se, tal vez pueda hablar con el juez mucho antes de que la sentencia se termine.

— ¿enserio? — pregunto Neal emocionado. Podría volver a ser libre después de todo.

— Si, pero mientras tanto… Yo voy a mantenerte a raya con esta. — y sacudió su mano, haciendo seña de que le daría mas azotes si se portaba mal.

— Te… quiero Peter, eres como el papá que no conocí. — murmuro Neal entre sollozos, y escuchar eso hizo que Peter lo abrazar con todas sus fuerzas y se lo pegara al pecho.

— Neal, yo también… también te quiero como a un hijo

— ¿Enserio? ¿Me quieres? ¿Aun con todo lo que hago? — pregunto Neal

— Con todo y todo, eres mi niño travieso…. Neal Caffrey, tu eres mi regalo de navidad hijo. — Peter se moría de ganas de llamarlo hijo desde hacia mucho tiempo, pero ahora que pudo hacerlo se sentía liberador y mágico en cierto punto.

— Eh, hablando de regalos… ¿Tu eras mi santa secreto verdad? — pregunto Neal, era demasiado inteligente como para no darse cuenta de que Diana los había puesto el uno con el otro a propósito.

— Si, pero dime Neal… ¿crees que te mereces un regalo?, porque si es así… entonces tengo que entender que no has entendido bien lo que hiciste, y entonces voy a tener que tomar el cepillo y continuar donde lo dejamos.

— No, no… Entiendo, fui niño malo y no merezco el regalo de papá — dijo Neal con su mejor imitación de niño pequeño, Peter no pudo evitar reírse y volver a abrazarlo. Claro que le había comprado un regalo, una costosa pintura del Empire State que seguramente le gustaría mucho, sin embargo no se la daría hasta año nuevo, quería castigarlo un poquito mas.

Neal y Peter se quedaron abrazados hasta que El mando un texto a su marido, preguntándole a que hora iba a llegar a casa para la cena, así que Peter dejo que Neal se vistiera de nuevo y se lo llevo del apartamento… quizá para siempre, ahora que sabia que le quería, no estaba seguro de si seria capaz de dejarlo ir… de dejar ir a su hijo.

* Esta historia es cortita, pero la escribí con todo mi corazón para ustedes... es navidad y queria que fuera algo muy especial, por eso escocgi escribir por primera vez algo sobre Neal y Peter, espero haberlo hecho bien y que les gustara =)

El segundo proposito de esta historia es agradecer a todos los que me han acompañado con sus lecturas este año, Lizzy, Free, Dream, Little, etc... a todos muchas gracias por apoyarme en este camino que tanto amo, gracias por creer en mi talento =)

Feliz navidad a todos, les deseo lo mejor en estos días y que el proximo año este lleno de bendiciones para todos y sus familias, si Dios lo quiere... por aqui estara Jeff con nuevas aventuras!

Un abrazo para todos y por favor Review!