¿Qué pasaría si la única forma para eliminar al mago más peligroso de la tierra debes matar a una persona inocente?
Espero que les este gustando el fanfic y lo sigan leyendo. Aun no lo termino pero ya tengo algunas ideas en la mente para que se vuelva más interesante.
Sigan leyendo:
LUZYOSCURIDAD
Samara accedió con recelo, pero no le sucedió nada cuando cogió la llave desechada por Sirius. Entre los dos comenzaron a recoger las llaves, Samara recogía las que Sirius había desechado. Harry decidió ayudar, no le gustaba mirar así que decidió coger la más oxidada, la que nadie había cogido todavía, pero ni bien la recogió sintió que le quemaba toda la mano por lo que la soltó inmediatamente, por suerte Isabel la cogió antes que cayera con las demás.
Te dije que no las cogieras – lo regaño Isabel – muéstrame tu mano.
Harry accedió, su mano estaba un poco quemada, toda su palma estaba roja y en el centro estaba la marca de la llave.
¿Qué sucedió? – preguntó Sirius
Si alguien que tiene sangre muggle coge la llave se quema y la quemadura depende cuanto de esa sangre recorre tu cuerpo – explicó Isabel – por eso no deseaba que Harry la tocara, sería como meter la mano al fuego.
Y a ti por qué no te pasa nada – pregunto Dudley, la curiosidad pudo más.
Porque yo tengo la sangre completamente "limpia" – dijo Isabel - ahora ya podemos irnos.
Isabel se limpio la túnica y comenzó a caminar hacia las escaleras, pero nadie la seguía a excepción de los Dursley.
No vas a curar la mano de Harry - pregunto Sirius cuando Isabel ya estaba en el primer escalón.
No tiene nada – respondió subiendo las escaleras.
Nada – exclamo Sirius – la llave quemo su mano
Isabel bajo las escaleras – muéstrame tu mano – Harry obedeció – sientes dolor – lo negó con la cabeza – listo, no tienes nada.
Harry vio su mano, era verdad no tenía absolutamente nada, las quemaduras habían desaparecido por completo.
Gracias – le dijo a Isabel
No hice nada, los efectos de la llave pasan luego de unos minutos – respondió sin darle importancia – ahora, vámonos, los Weasley no esperaran toda la noche.
¿Los Weasley? – Pregunto Harry – iremos con ellos.
– Sí
Creí que vendría con nosotros – dijo Sirius
Tú también te quedarás en casa de los Weasley, tengo unos asuntos que atender y necesito ir sola. Después iremos a un lugar más seguro – dijo cuando ya habían llegado a la cocina – además estoy segura que no desean perderse la boda del Bill.
No – respondió Harry al instante
¿Por qué no puedo ir contigo? – Pregunto Sirius a Isabel un poco decepcionado.
Porque vas a cuidar a Samara – respondió Isabel
¡Qué!, yo tampoco voy a ir – exclamó sorprendida Samara – pero creí que te iba a acompañar.
Tengo cosas que hacer sola – dijo un poco molesta Isabel – cuando termine iré por ustedes.
A Harry le dio risa (pero no se rió) la forma en que su padrino y Samara le reclamaban a Isabel el porque por el cual no podían ir con ella, hasta que ella se molestó.
¡No! – Grito Isabel – no irán conmigo, pueden rogar lo que deseen pero no irán, por dios, que curiosos son. Aprendan de Harry que no replica nada.
Harry se sonrojo.
Él solo te conoce tres horas – replico Samara – sabes que yo no puedo estar en un lugar por mucho tiempo o…
Ya basta – dijo seriamente Isabel – no me acompañaras y punto, Sirius te cuidará, el sabe a que atenerse si no lo hace, y yo tengo que hacer cosas donde no necesito compañía. Ahora nos vamos a la casa de los Weasley o ustedes tendrán que ir solos y a ver como le explican el regreso de Sirius.
Nadie dijo nada. Sirius y Samara dejaron de replicar, se miraron y siguieron a Isabel hacia la sala, habían ignorado por completo a los Dursley y al parecer a ellos no le había gustado mucho porque el tío Vernon estaba molesto, pero estaba tratando de encontrar el valor para gritarles mientras que ellos se iban a la sala.
Nos vamos – dijo Isabel a Petunia – gracias por tu hospitalidad – dijo sarcásticamente – no te pongas triste, nos volveremos a ver.
Tú no volverás a pisar esta casa ni ese niño – dijo tío Vernon señalando a Harry – ve recogiendo tus cosas que no vas a regresar.
Ni pensaba regresar, ya soy mayor y puedo irme a vivir donde quiera – replico Harry.
Me había olvidado de tus cosas – dijo Isabel – pero no tenemos mucho tiempo para recoger todo.
¡Qué! – exclamo Harry – y mis cosas
No te preocupes – dijo Isabel – veamos cual era el hechizo – se dijo a sí misma – ya me acorde – Isabel movió su varita formando un zigzag de arriba hacia abajo.
El baúl de Harry comenzó a bajar las escaleras seguido de la jaula de Hedwig, con la lechuza adentro, y una maleta detrás de ella. Harry estaba sorprendido por como habían bajado sus cosas en un segundo.
Mira si tienes todo – dijo Isabel cuando las cosas de Harry llegaron a la sala y se detuvieron delante de él.
Harry asintió y abrió su baúl, se sorprendió de encontrar todo y además ordenado. Miro dentro de la maleta y vio algunos libros que ya no habían alcanzado en su baúl.
Esta todo – dijo Harry cuando cerró su maleta.
Nos vamos – dijo Isabel.
Isabel hizo que las cosas de Harry los sigan y se fueron de la casa de los Dursley, sin despedirse ni voltear a verlos.
A Harry le hubiese gustado despedirse de la señora Figg, pero aún era de madrugada y parecía que Isabel no deseaba más retrasos. Harry se preguntaba como iban a llegar a la casa de los Weasley, no veía escobas, no veía ningún carro y ya habían caminado toda una cuadra con baúles siguiéndolos, por suerte, sin que nadie los viese.
Isabel se detuvo repentinamente haciendo que Harry casi se choque con Samara, quien también se detuvo.
¿Qué sucede? – preguntó Sirius
Harry, sabes aparecerte – pregunto Isabel.
Harry recordó que no le gustaba mucho aparecerse pero si no tenía otra opción – Sí
Ya tienes tu licencia – pregunto Sirius.
No – respondió
Pero si ya sabe no la necesita ahora – dijo Isabel despreocupada
Y sus cosas – pregunto Samara – no podemos llevarlo todo
Que vayan primero – respondió Isabel. Se acerco a las cosas de Harry las apunto con su varita y luego estas desaparecieron – listo, ahora faltamos nosotros.
Continuará….
Dejen review, please
