¿Qué pasaría si la única forma para eliminar al mago más peligroso de la tierra debes matar a una persona inocente?
Espero que les este gustando el fanfic y lo sigan leyendo. Aun no lo termino pero ya tengo algunas ideas en la mente para que se vuelva más interesante.
Sigan leyendo:
LUZYOSCURIDAD
Los primeros rayos de sol ingresaban al cuarto de Harry. El elfo debió de haber corrido las cortinas, pensó. Ya había pasado un mes desde la mudanza, los primeros días parecía que nadie se iba a acostumbrar pero al cabo de unas semanas ya todos tenían su rutina hecha. El Sr. Weasley salía muy temprano para ir a su trabajo, caminaba dos cuadras antes de poder desaparecer y regresaba cansado muy tarde y ahí veces no comía. Los gemelos Weasley también salían a revisar sus negocios y no regresaban en días, su madre les obligó a llevarse a un elfo para que le avisara que días no iban a regresar y así ella no se preocupase. La señora Weasley se había echo cargo de la cocina y lo que iban a comer, así que se la pasaba el mayor tiempo en la cocina con los elfos aunque ella no era la que cocinaba, era la que dirigía y hasta decía que los elfos le estaban enseñando a preparar algunos platillos nuevos. Hermione pasaba la mayor parte de su tiempo en la biblioteca donde ningún elfo le ofrecía ayuda para alcanzarle los libros, Harry, Ron y Samara intentaron acompañar a Hermione en sus encerradas pero no sabía que era lo que buscaba así que se aburrían rápidamente, a excepción de Samara quien también parecía que era una ratona de biblioteca ya que leía diferentes libros, aunque también se daba tiempo para pasear con Ron y Harry investigando la casa y el jardín que no tenía nada de pequeño sino todo lo contrario. La única que no parecía disfrutar de la estancia en la casa era Ginny que cada día se encerraba más en su cuarto y solo se le veía a las horas de la comida. Harry intentó hablar con ella sobre su relación pero ella no le abrió la puerta y parecía como si no estuviera ya que ni siquiera le contestaba. Sirius se la pasaba la mayor parte de su tiempo con Isabel en el despacho de ella o con Harry cuando ella salía de viaje, muy pocas veces viajaba con ella.
Después de la visita de la Orden, Isabel no les pidió que se siguieran escondiendo a pesar que algunos seguían frecuentando la casa como la profesora McGonagall, Mundungus, Tonks, Remus, Ojo Loco (quien le sugirió a Harry que estuviera en Alerta Permanente y le explicó como debía guardar su varita sin hacerse daño a sí mismo), también volvieron a ver a Hagrid quien cada vez que los veía los abrazaba con demasiada fuerza; había algunos magos que Harry no conocía y por su aspecto parecían extranjeros pero al parecer eran de la confianza de Isabel ya que regresaban muy seguido y solo cuando ella estaba.
Harry estaba en su cuarto viendo el techo, ya habían pasado casi dos meses. Desde la boda de Bill no había pasado nada extraordinario y no había pensado en los Horcuxes cuando estaba con Sirius o con sus amigos, pero cada vez que llegaba la noche soñaba con ellos y siempre se levantaba preguntándose donde podrían estar escondidos, cada noche repasaba su mente buscando en cada encuentro que tuvo con Dumbledore en el curso pasado para que le de una pista de los Horcuxes algún indicio de donde podría buscar, pero como podría encontrarlos si el mismo Dumbledore murió sin saber donde estaban el resto de la alma de Voldemort.
Hace dos noches Harry lo había decidido, cogería solo lo que iba a usar y lo metería en una maleta ya que sería muy difícil comenzar un viaje con un baúl detrás de uno y se marcharía la próxima semana, iría donde todo comenzó para él: El Valle de Cedric, deseaba conocer la tumba de sus padres y luego iría a buscar los horcuxes. No podía quedarse con los brazos cruzados mientras el Profeta hablaba de muerte y desapariciones que indicaban que los mortífagos tenían algo que ver. La marca tenebrosa aparecía más a menudo en especial en casa de muggles o de "sangres sucias". También había decidido irse sin avisar a nadie, no deseaba que Hermione ni Ron lo siguieran, era demasiado peligroso como para poner sus vidas en peligro. Debían quedarse con Sirius e Isabel ellos podrían cuidarlos. Como iba a extrañar pasar tiempo con Sirius, ya se había acostumbrado a las clases que él y Remus le daban cuando tenían un tiempo libre, también iba a extrañar los consejos y los relatos sobres sus padres.
El elfo tocó la puerta antes de entrar.
La cena esta servida – se retiro con una reverencia
Harry le agradeció y se levanto de su cama con dirección al comedor. Estaba metido en sus pensamientos cuando escucho la voz de Hermione llamándolo antes que baje las escaleras.
Que sucede – le pregunto a su amiga
Acabo de descubrir como llegar a la cocina – le dijo su amiga emocionada – después de la cena podemos ir
A Harry no le gustaba mucho la idea de importunar a los elfos pero Hermione estaba emocionada así que no pudo decirle que no – hay que avisarle a Ron
Claro – parecía un poco decepcionada – después de la cena
Lo que paso después fue algo muy rápido, alguien grito en el pasillo: ¡Cuidado!, y una ráfaga de viento en forma de una cuchilla vino del ala derecho hacia ellos. Harry cogió instintivamente a Hermione y la atrajo a él para que nada le pase. La extraña ráfaga paso rápidamente por su lado sin lastimarlos. Harry vio el rostro de Hermione apoyado en su pecho, ella lo estaba abrazando y el a ella, noto que el rostro de ella estaba muy cerca del suyo y que estaba un poco sonrojada. El corazón de Harry comenzó a latir muy rápido y alejó a Hermione de él para que no escuchara sus latidos.
Te encuentras bien – le pregunto, por alguna razón las escaleras captaban su atención
Sí – Hermione le agradeció – gracias por salvarme la vida
- Para que están los amigos
Hermione no le respondió y bajo rápidamente con dirección al comedor. Harry no deseaba ir detrás de ella ya que noto que súbitamente hacía más calor que antes, pero tenía que ir a cenar. Cuando se disponía a bajar, Samara lo alcanzó
No te sucedió nada ¿verdad? – le dijo preocupada
- No, pero sabes que fue eso
- Un mal hechizo, pronuncie unas palabras mal, no soy buena haciendo hechizos sin varita
Puedes hacer magia sin varita – pregunto Harry sorprendido
- Isabel me estaba enseñando en su tiempo libre, pero por ahora estoy practicando por mi cuenta
- Podrías enseñarme
No te han enseñado en Hogwarts – Harry negó – mejor pídele a Isabel yo todavía no puedo controlarlo bien
Harry le sonrió y bajaron juntos al comedor. Milagrosamente, todos estaban ahí, hasta Fred y George quienes venían pocas veces ya que generalmente se encontraban en el callejón Diagon atendiendo su negocio.
El ritual de todos los días empezó, los elfos se pararon cerca de su amo temporal y aparecieron un carrito de comida, cada elfo esperaba a que su amo termine para servirle el siguiente platillo. Hasta Hermione parecía acostumbrada ya que ya no peleaba con su elfo como los primeros días.
Cuando finalizó la cena, Harry trato de ir donde Hermione y Ron pero fue detenido por Isabel
Necesito hablarte – le dijo muy seria – vamos a mi despacho
Harry dejo a sus amigos un poco preocupados y siguió a Isabel hasta su despacho. Cuando entro se quedó asombrado, era más grande de lo que parecía. Había dos libreros pegados en las paredes y entre ellos estaba el escritorio. Cerca de la puerta había un extraño mapa donde varias flechitas volaban encima de el señalando algo, pero Isabel no le dejo acercarse al mapa y lo guió hacía el escritorio y le invito a sentarse.
Tienes algo que decirme – le dijo a Harry
Harry no entendió, pero luego creyó que le hablaba de la idea de Hermione de visitar la cocina para levantar a los elfos, no era algo que el deseaba hacer, pero aun así no iba a delatar a su amiga
Tranquilízate, Harry – le dijo sonriéndole – te estoy hablando de tu decisión de irte
¿Cómo lo supiste? – pregunto sorprendido
- Bajaste pensando en eso y en lo que hizo Samara
- Puedes leer la mente
Indagar en ella – le corrigió, Harry parecía molesto – lo siento, pero bajaste muy preocupado aunque no es una razón
Tengo que hacer algo pendiente – le dio sin verla
- Y donde piensas buscar los demás horcuxes
- también lo…
Dumbledore me pidió ayuda – le explico antes que sacara conclusiones equivocadas – el año pasado vino a mí y a Clara buscando mayor información sobre los horcuxes ya que tenía una teoría, yo investigue el diario que él trajo y llegamos a la conclusión que era un horcuxe, en ese momento le ofrecí mi ayuda
- En que
- En la localización de los horcuxes, yo buscaría diferentes lugares que tuvieran conexión con Voldemort y luego le enviaba los posibles lugares donde un horcuxes pudiera estar escondido.
Alguien se había llevado el horcuxe antes que nosotros llegáramos – le dijo Harry – Dumbledore se debilitó por nada
Lastimosamente ni Dumbledore ni yo lo sabíamos – dijo tristemente – cuando supe de su muerte no lo pude creer, pero aun así continué con mis investigaciones. Sabes, Harry, el deseaba que tu siguieras buscando los horcuxes si a él le pasaba algo y veo que tu también lo deseas así que yo te ayudaré pero no deseo que vayas solo, sé donde están los demás horcuxes pero no se que peligros lo cuidan – se acercó a Harry – desearía que Sirius te acompañe
Y por qué no los dos - le pregunto
- Si voy Voldemort sospechará, necesito crear una distracción mientras tú estas en esta empresa
- Sirius lo sabe
- Aún no se lo he dicho, pero si tu deseas se lo puedo contar
Antes que Harry respondiese, Sirius y Remus ingresaron con una edición reciente de El Profeta en la mano. Lo pusieron en el escritorio para que Isabel lo leyera. Harry también se acercó, deseaba saber que era tan importante para interrumpir la conversación.
ATAQUE A LOS LONGBOTTOM
A las 13 horas de hoy la residencia de los Longbottom fue derribada por un gigante acompañado por cinco mortífagos y dos dementores, según fuentes confiables.
"Al parecer buscaban algo", declaró un residente de la casa antes de ser llevado a San Mungo por sus graves heridas.
El joven Neville Longbottom y a su abuela, Augusta Neville, han sido los únicos desaparecidos, los Aurores encargados de la operación aún siguen levantando los escombros con la esperanza de encontrar sus cuerpos ya que si fueron capturados por los mortífagos se espera lo peor, conociendo sus métodos de tortura y los resultados.
El Ministro informó que hará todo lo posible para salvar al muchacho y su abuela de ese destino. También dejo claro que a todo aquel que se declare seguidor del que no debe ser nombrado se le dará la pena máxima.
Isabel cogió su capa inmediatamente después de terminar de leer El Profeta – saldré inmediatamente
Yo también voy – dijo Harry – Neville es mi amigo
No, necesito que te quedes aquí y piense en lo que te dije – lo convenció Isabel – no te preocupes tu amigo va a estar bien. Prométeme que no harás nada tonto hasta que yo vuelva – Harry asintió – toma uno es para Hermione – le entrego dos libros y salió rápidamente de su despacho seguida de Zumy quien había aparecido en la puerta
Hermione ingreso ya que ella estaba en la puerta del despacho esperando a que Harry saliera
Que sucede – le pregunto
- Atacaron a Neville y su familia
No fue culpa tuya – le dijo su padrino adivinando lo que Harry pensaba – el ataque debió ser por pura diversión
Es hora de que descansen – les dijo Remus – Isabel, te dijo que no te preocuparas, ella sabrá como encontrarlos
Harry y Hermione salieron del despacho dejando a los dos hombres hablando
Mejor dejamos la excursión para otro día – le sugirió Hermione
- No, Vamos a la cocina hay que avisarle a Ron
Se fue a la biblioteca con Samara – le dijo su amiga – al ver que no salías decidió acompañarla a estudiar – sonrió – con lo que me costaba llevarlo a la biblioteca de la escuela
Te molesta – acaso el estaba molesto
No –respondió inmediatamente a Harry – solo que creo que esta enamorado de ella
Harry se quedo pensando pero no por mucho tiempo ya que Hermione se detuvo en una pintura con un paisaje de montañas en el cual había un hombrecito pastando su rebaño cerca de una cabaña.
¿Qué buscan citadinos? – les pregunto al verlos delante de él
La cocina, por favor – le pidió Hermione
Los elfos están descansando – les dijo el hombrecito – nadie puede entrar a estas horas
Te puedo dar dos manzanas si me haces ese favor – lo persuadió Hermione
El hombrecito lo pensó unos minutos y desapareció de su pintura, para luego regresar.
Continuará….
¿Los dejará entrar?, que sucederá en la cocina, será igual la respuesta de los elfos a la de los de Hogwarts. Dejen review, please
