Hola a todos... disculpe por la demora en actualizar la historia, pero digamos que estaba alejada de toda conexion al internet por un largo tiempo por lo que no podia entrar a la pagina de fanfiction.... crean cuando digo que fue una emocion para mi abrir esta pagina hace dos semanas
Sin más que decir, espero que disfruten de mi fic y puedan disfrutarlo hasta el final lo mismo que disfrute escribirlo
LUZ
Y OSCURIDADAntes que todos se marcharan, Ginny se levantó de su asiento – yo también voy a ir
Molly se levantó inmediatamente – tu no vas a ir a ningún lugar, jovencita, aún eres menor de edad y no puedo permitir que hagas eso
Luna esta yendo – protestó la chica – de nada me sirve quedarme con los brazos cruzados mientras mis amigos están peleando para salvarme
No vas a ir – le dijo su padre – tenemos suficientes hijos en la batalla para que tu también desees ir
Voy a ir – les contestó decidida – no estoy pidiendo su autorización, solo quiero que me comprendan, no deseo perder nada en esta guerra y siento que cada día estoy perdiendo hasta quien soy, toda mi familia está metida en esto, no puedo quedarme esperando, sin saber nada, tu no me educaste de esa forma – trató de convencerla
Sus padres la miraron un largo rato, Ginny parecía que iba a llorar. Nadie trató de auxiliarla. Molly vio a Isabel
Es su decisión, no la mía – respondió ella
Si es tan importante para ti ir – le dijo su madre – pero no deseo que nada te suceda, vas unirte al grupo de Harry, él cuidará de ti – vio al muchacho – lo harás, verdad
Harry no tuvo otra salida que asentir con la cabeza, no podía decepcionar a la mujer que lo veía como un hijo, pero tampoco desea que Ginny se creara falsas esperanzas
Los chicos pasaron todo el día en sus habitaciones buscando que llevar. Al mediodía los elfos le llevaron mochilas hechas con cuero de topos, bastantes ligeras y capaces de transportar kilos sin que pesaran. Harry no sabía que llevar, había preparado como tres montículos sobre las posibles cosas que necesitaría pero le era imposible unirlas y no podía llevar todo. Lo que si no deseaba dejar por ninguna causa era el álbum de fotos, no le iba ayudar en nada pero era una forma de tener a sus padres cerca y le daba valor.
Al día siguiente los chicos no pudieron dormir de la emoción y del temor, dentro de poco iban a estar completamente solos y en constante peligro. Bajaron temprano como les había pedido Isabel con ropas muggles para que pudieran viajar ya que no iban a usar magia en ningún momento. Los primeros en bajar fueron Ron y Harry, ambos vestían pantalones negros y unas casacas gruesas por el frío, luego bajaron Neville y Luna, él vestía unos jeans azules y botines marrones que hacían juego con el abrigo que llevaba puesto, mientras que Luna vestía un conjunto marrón. Ginny y Hermione bajaron últimas, vestían casi igual que Luna solo que el color cambiaba y los pantalones eran jeans. Los señores Weasley, Isabel y Sirius ya estaban abajo esperándolos juntos con todos los de la casa. No tomaron desayuno, sentían que por alguna razón sus estómagos habían desaparecido de sus cuerpos.
La caminata fue lenta, un grupo de aurores, amigos de Isabel, los estaba esperando afuera de la casa, se les unieron por poco tiempo. Ellos iban ser la carnada para los dementores que rondaban la casa, según el plan de Isabel, saldrían primero y los entretendrían mientras que ellos saldrían. Ningún dementor debía notar que todos estaban abandonando la casa o levantarían sospechas. El plan salió muy bien, todos llegaron sanos y salvos a la cancha deportiva, su punto de encuentro, solo dos aurores estaban heridos pero no era de gravedad. Se despidieron y la mitad se quedó con ellos para resguardarlos.
El viaje en metro fue peor, no todos podían entrar y hubo hasta pequeñas riñas con algunos muggles para que todos subieran, Harry no supo muy bien si en algún momento usaron la magia o no pero todos ingresaron al metro después de unos momentos de tensión, la señora Weasley estaba muy emocionada con la forma en que avanzaba el metro y lanzaba pequeños grititos cuando las luces se apagaban de vez en cuando, gracias a eso la tensión con la que habían salido comenzó a disminuir poco a poco, los chicos sonriendo y Ron se tapaba el rostro cuando su mamá señalaba el techo en espera del siguiente apagón. Cuando salieron del metro, cansados por las casi dos horas de viaje, fueron caminando hasta una casa casi abandonada donde Isabel tocó tres veces, la rendija se abrió casi inmediatamente, unos ojos no muy agradables los observó a todos por unos segundos especialmente a Harry y los demás chicos, Isabel se acercó y le susurró algo al de la puerta, quien cerró la rendija, se escucharon unos gritos adentro y luego la puerta se abrió.
Steve – le dijo Isabel con una sonrisa – a los años, creí que estabas de vacaciones
Steve era un hombre casi mayor, llevaba ropas viejas y holgadas, una banda en la cabeza y el cabello largo hasta los hombros. Tenía muchas cicatrices en la cara y en la mano, parecía que no se alegraba de ver a Isabel por sus muecas y gestos que hacía
Tú lo has dicho, lo estaba – le dijo medio molesto – que te trae por acá, todavía no llega su barco y por lo que me han dicho se esta entreteniendo en otro lado – terminó sonriendo
Su barco llegó ayer, conversé con el casi personalmente – le dijo casi sin mirarle – vamos que no podemos perder tiempo
Sabes que los niños no pueden entrar – le dijo molesto
- No son niños, todos han cumplido la mayoría de edad
- Entonces, no se molestaran que les haga la prueba
No – le respondió inmediatamente – se volteó a los chicos – por más que les duela no digan nada – les susurró a Luna y Ginny
El pirata sacó una botella de su bolsillo con una gran sonrisa en sus labios, parecía que iba disfrutar lo que iba hacer
La derecha por favor – les dijo con ironía – pueden gritar si quieren
Comenzó con Ron, le echó en la mano un líquido marrón y semi espeso, le quemó la mano por unos momentos pero el ardor desapareció tan rápido como llegó. Luego fue por Harry y Hermione, la cara de decepción de Steve se hizo notaría cuando los dos no hicieron ni una mueca de dolor sino de incredulidad. Luna estaba nerviosa no sabía como esa poción iba a reaccionar en su mano, no deseaba poner su mano, pero no iba a decepcionar a sus amigos, puso la mano cuando le tocó su turno y espero que la sustancia cayera, cerró los ojos por unos minutos, ni bien la poción tocó su mano sintió como si se le quemara desde el centro hasta los dedos, no hizo ninguna mueca pero el dolor seguía, trató de mirar al pirata como si nada hubiera pasado, pareció que surtió efecto porque se movió hacia Ginny. Con la última de los Weasley sucedió lo mismo pero no mostró ni una mueca de dolor, lo mismo con Samara. Steve los dejó pasar de mala gana, después de volver a ver a los chicos y no ver ni una reacción en sus rostros. Cuando estaban fuera de la vista del pirata, Isabel le dio un paño a cada una para que se limpiaran la mano, Luna y Ginny lo cogieron inmediatamente y se limpiaron la mano, haciendo que el dolor de las quemaduras parara.
La casa no era una casa, era un bar y de los peores que podía haber en toda Inglaterra, la señora Weasley estaba escandalizada por el lugar a donde habían ido a parar. Los gemelos estaban sonriendo de emoción al ver tantos piratas y ladrones de todas las categorías reunidos en un solo lugar. Hasta visualizaron a Mundungus quien los saludó, alegremente después de evitar olímpicamente a Harry e Isabel.
Que haces aquí – le preguntó Isabel no muy cortes
Los vine a recibir, los de aquí no son muy confiables en cuanto a un secreto sabes, son piratas – le susurró estas últimas palabras
Confío más en ellos que en ti – le respondió – ahora que haces aquí
Yo lo invité – le dijo Remus – sabes lo difícil que es llegar a este lugar y que te dejen entrar, tenía que buscar la forma, es muy peligroso que los dos estemos aquí y tu querías que viniéramos solos
La trajiste – le reclamó Isabel pero en voz baja – sabiendo su estado, eres un inconsciente
No me trajo, yo vine – corrigió Tonks detrás de Remus – me acaban de invitar un trago de lo más extraño
Espero que no lo hayas tomado – le dijo Remus dudativo
Por supuesto que no – le contestó medio ofendida
Marchémonos de aquí, hablemos después – les dijo Sirius – todos nos están viendo y no creo que estemos a salvo entre ladrones
Isabel puso su mirada en blanco y lo arrastró hasta la puerta trasera rápidamente por si alguien lo había escuchado, no quería peleas cuando tenían todas las de perder. Cuando todos salieron, se dieron cuenta que estaban en un puerto, Harry y compañía se quedaron con la boca abierta, asombrados de la inmensidad del lugar, esto superaba enormemente al callejón Diagon.
Isabel avanzó rápidamente dejándolos atrás, solo Sirius la siguió o trató de seguirla. Después de unos minutos ellos avanzaron hacia donde estaba Isabel y su nuevo acompañante, el rostro de Sirius había cambiado totalmente, estaba amargo. Harry trató de saber cual era la razón y la vio, Isabel estaba siendo abrazada por su acompañante.
Jack – le dijo Isabel – estos son los chicos que vas a llevar
Todo un honor muchachos – les dijo con una sonrisa – Harry Potter – le dijo viéndolo – un honor tenerlo en mi nave, espero no decepcionarlo.
Eh... si bueno – no sabía que responderle y menos con la mirada que Sirius le estaba lanzando a los dos.
Subamos al barco – les dijo Isabel – cuanto tiempo vas a quedarte
Si por ti fuera – le respondió Jack – toda la vida, pero solo tenemos una hora, quizás dos si se demoran el llenar la bodega y en recuperar a mi tripulación.
Isabel y Jack fueron los primeros en subir y se marcharon hasta la proa, Sirius solo los miro y se fue a la parte contraria del barco, los chicos y los demás comenzaron a explorar el barco y conversar con algunos de la tripulación que todavía estaban por ahí, la señora Weasley y Remus estaban un poco aislados y cuidando a los chicos por la desconfianza que tenían hacia sus nuevos amigos. Harry fue hacia donde estaba Sirius, quien tenía la mirada perdida en el agua.
Te vas a tener que cuidar mucho, Harry – le dijo ni bien notó su presencia – no deseo que nada malo te pase
Lo sé – le respondió – haré todo lo posible para no actuar impulsivamente
Como me gustaría ir contigo – le dijo viéndolo – pero cada uno tiene su parte en esta batalla y la mía es cuidar de sus espaldas – dijo viendo a Isabel conversando amenamente con Jack
Harry notó que los dos se cogían de la mano y hasta llegaban a acercarse demasiado, como coqueteando, vio la mirada de Sirius estaba un poco molesto, no como antes pero seguía notándose en su mirada. Decidió hablarle
Aún la amas – le preguntó
Sirius lo miró por unos minutos – siempre lo voy hacer
- Y porque se separaron
- Creí que estaba muerta, ella lo decidió así
- Pero si luchas por ella, podrías hacer que ella se vuelva enamorar de ti, digo, si se casaron es porque debió haber algo fuerte entre ustedes
Sirius lo vio por unos segundos y luego se rió un largo rato de lo dicho por su ahijado. Harry no entendió nada, pero decidió esperar las explicaciones de su padrino.
Isabel es mi hermana – le respondió Sirius después de un largo rato
Harry se quedó sorprendido y tardó unos minutos para recuperar el hablar – pero… cómo... ustedes… estaban casados
Nuestro compromiso estaba dado desde que nacimos pero y su abuela la obligó a realizarlo – le respondió – fue un pacto que hicieron las dos para que el padre de Isabel no fuera a Azkabán, ella le entregó tres años de su vida donde su abuela era su titiritero.
Pero si son hermanos, como es posible – dijo escandalizado
- Somos medios hermanos, mi padre es su padre, lo supimos cuando estuvimos en Hogwarts, su abuela los encontró y ordenó su regreso aludiendo que el padre de ella las había secuestrado porque no era nada de ellas, casi lo manda a Azkabán y a recibir un trato especial.
- Eso es horrible, su abuela hizo todo eso, porque…
- Los Ealing tienen un modo de vida que todos los descendientes deben seguir, la madre de Isabel no quiso eso para ella, por lo que trató de separarla de esa vida huyendo de la casa de su abuela, pero un boca floja lo arruinó todo y fue ahí donde los descubrieron, y al final de cuentas su mamá también había honrado el apellido Ealing
- Su apellido no es Easter
- Ese es el apellido que tomó cuando escapó, Dumbledore la llevó donde Clara para que la cuide mientras que buscaba un lugar seguro para los padres de ella por eso tomó el apellido de Clara y entró de esa forma a Hogwarts. Me tomó un tiempo poder asegurarme que era ella, entré a Hogwarts sin saber de su paradero, todos en mi casa estaban preocupados por ellos, y verla ahí fue como un espejismo, generalmente huía de mí y pasaba más tiempo con tu madre y la pelota grasienta, hasta que volvió a confiar en mí.
- Pero sigue con el apellido
- Prefiere ese apellido, además a pesar que todo siguió viviendo con Clara hasta que terminó Hogwarts, después del colegio comenzó a cumplir su trato
- ¿Cómo cumplió el trato?
Podrías avisarle que ya estamos en la hora – le cambió del tema
Harry decidió dejar ahí las preguntas y fue en busca de Isabel, ella estaba muy pegada a Jack así que tuvo que toser varías veces para que los dos se separan.
Dime que es algo importante – le dijo Isabel sin verlo
Ya pasó una hora – le dijo algo avergonzado y sin ver la escena
Dile a Sirius que nos van a avisar cuando todos estén completos – le dijo medio molesta
Antes que Harry se retirara apareció un muchacho – todo esta listo
Jack soltó a Isabel y fue a revisar que todo estuviese en orden con el muchacho había dicho
Espero que no haya sido idea de Black – dijo molesta
No creo, él estuvo conmigo – lo defendió Harry - A Sirius no le agrada
- A Black no le agrada nadie que este conmigo, tonterías suyas
Ron era igual con Ginny – comentó
Te contó la historia - Harry asintió – es un celoso, sabe que Jack esta ligado al mar y por eso cree que el no me conviene, dice que es porque nunca estaremos juntos. Estamos bien así
Jack regresó a los pocos minutos – lastimosamente estamos listos, tendremos que separarnos, mi musa – vio a Harry – prepare a su gente Potter que dentro de unos minutos partiremos
Harry dejó que los dos se despidieran y fue en busca de los demás. Todos ya estaban en cubierta, despidiéndose de Tonks, Remus y los Weasley. Harry se sorprendió ver que los gemelos también se estaban despidiendo de sus padres.
Es hora de dividir al grupo – les dijo Isabel – lo haremos de forma simple, como Ginny va ir con Harry no entrara en la división – hizo volar unos números en el aire - escojan su número favorito - los chicos se acercaron rápidamente y escogieron entre ellos - es correlativo, que número te tocó, Harry
El dos – respondió
¿Quien es el uno? – Preguntó Isabel - Hermione levantó la mano – iras con Harry; el tres y el cuatro irán juntos y los tres últimos juntos
El tres y el cuatro eran George con Luna, Fred, Ron y Neville harían equipo
A donde iremos – preguntó Hermione
- Hay tres lugares, uno es una aldea, queda en una isla, Jack los dejara ahí, el otro es en Albania, Jack los dejara para que cojan los trasladores y otro es en las orillas del lago Thames, casi finalizándolo. Son los posibles lugares a donde deben ir para buscar los horcuxes. Escojan quien va a venir a escoger sus mapas.
Harry, Ron y George fueron a escoger los mapas. A Harry le tocó el más cercano, mientras que a Ron tenía que ir a Albania. Los chicos se despidieron de todos, Sirius le echó un último vistazo a Harry antes de abrazarlo y darle pase a la señora Weasley. Las lágrimas se le caían por las mejillas al igual que a Tonks, quienes volvieron a abrazar a los chicos para luego bajar del barco. Samara y Ron parecía que no deseaban separarse, al final Samara besó sus dedos y los puso en los labios de Ron, y bajó última del barco.
El barco zarpó con los chicos y las miradas desconsoladas de los señores Weasley, Sirius, Remus y Tonks, quien se escondió en el pecho de su amado para llorar. Isabel fue la primera en apartar la mirada y llamar a todos para que se marchen del lugar, tenían que regresar cuanto antes.
Continuará….
En memoria de un buen hombre que fue arrebatado de mi vida tan rapido y tan pronto que los pocos momentos que lo vi no fueron los suficiente para adaptarme a una vida sin él...
Espero que donde sea que estes, sigas cuidandome de igual forma que lo hacias cuando estabas con vida, abuelito.
