LUZYOSCURIDAD
Harry despertó, estaba en una celda, toda su cabeza daba vueltas, se levantó lentamente y buscó a su alrededor. Vio a Hermione inconsciente en una esquina y a Ginny cerca de ella. Harry trató de despertar a Hermione, pero no podía. Vio que su pierna estaba en el lugar correcto. Revisó que estuviera respirando y luego fue hacía Ginny. Ella despertó ni bien este la sacudió y se levantó rápidamente
¿Que sucedió? – Le preguntó – ¿que hacemos aquí? – Miraba a todos los lugares posibles – Hermione – gritó al verla inconsciente
No te acuerdas – le preguntó Harry tratando de controlar su ira
Solo recuerdo que acampamos a fuera de la casa – le contestó confundida – nos atacaron mientras dormíamos, ¿Qué pasó? – Le volvió a preguntar sin dejar de ver a Hermione y temiendo tocarla
Harry comenzó a tranquilizarse, ella no sabía y en parte todo eso fue su culpa – solo esta inconsciente, necesitamos buscar la forma de salir de aquí
Ginny se movió por todos lados buscando, mientras Harry la observaba. No entendía como ella no podía recordar nada, no sabía si estaba mintiendo o si decía la verdad. Illyria había dicho que ella le había dado permiso para poseer su cuerpo por lo que debía de recordar las conversaciones que había tenido con ella.
La puerta no se abre – le dijo Ginny – tiene un hechizo
Ayúdame con Hermione – le pidió
Ginny regresó donde estaba él – todavía no despierta, verdad
- Hay que tratar
Ginny buscó algunas cosas en sus bolsillos, sacó una botellita con una poción dentro – me lo dio el profesor Lupin antes de despedirnos, es para revitalizar a las personas – lo vertió en la boca de Hermione, Harry quiso detenerla pero se contuvo.
A los pocos minutos, Hermione se despertó. Abrió los ojos lentamente y con dolor. Vio a sus costados y se separó inmediatamente de Ginny cuando la vio tan cerca, pero no pudo irse muy lejos, la pierna le dolía a horrores y no podía moverla. La tenía rota.
Que hace ella acá – le preguntó a Harry
Oye te he salvado – le recriminó Ginny – por lo menos dame las gracias
- Me has salvado, estamos….
Todos estamos metidos en el mismo problema – la interrumpió Harry – ella no recuerda nada – le susurró a Hermione
Podrían dejar sus coqueteos para más tarde – les dijo medio molesta y volteando hacia la puerta
Lo siento – se disculpó Harry – necesitamos salir de aquí
La puerta esta cerrada mágicamente no hay forma de salir – le dijo Ginny aún molesta
No había nada que hacer, los chicos se sentaron apoyándose en la pared, viendo a la puerta por si alguien entraba. Ginny cayó dormida
Tiene que acordarse de algo – dijo Hermione después de asegurarse que ella estaba dormida – Illyria dijo que ella le había permitido entrar a su cuerpo
Quizás mintió – concluyó Harry
- Por que lo haría
- Porque es hija de Voldemort
- Pero no hay razón, ellas hablaban
- Solo porque lo dijo Illyria, no significa que sea verdad, pudo engañarnos para que desconfiáramos de ella y así estar desunidos
Me encanta tu inocencia, Harry – le dijo una voz desde la puerta
Illyria – dijo Harry, levantándose inmediatamente y poniéndose delante de Hermione y Ginny, quien también se había levantado rápidamente
Igual de tonto que siempre – le dijo Illyria sonriéndole – Ginny, hazme el favor
Ginny lo cogió por la espalda y lo arrodilló ante Illyria
Suéltalo – le gritó Hermione, pero ella no podía levantarse por su pierna
Ginny levantó el rostro de Harry para que viera directamente a Illyria – no te resistas, Harry, que de igual forma terminaras haciéndome caso
Harry trataba de soltarse del agarre de Ginny, pero de alguna forma ella era más fuerte que él. Hermione golpeó a Ginny en la rodilla haciéndola tambalear, pero ella se lo devolvió golpeándola en la pierna mala y riéndose de su dolor.
Harry se soltó y fue en ayuda de Hermione
Detente, Harry – le ordenó Illyria y él se detuvo – buen chico, ves como ibas a servirme de igual forma- vio a Hermione – y tu no deseas dejar de sentir dolor – le preguntó
Déjame en paz – le gritó
Pronto lo estarás, querida – le respondió riendo –Severus - llamó a su acompañante
- Lleva a Potter y a Ginny, tengo algo especial para ellos
Severus esta a punto de coger a Harry cuando este reaccionó, y dio un salto atrás, preparándose para pelear mano a mano, si era necesario
Vamos, Potter – le dijo Severus
Tu no me llevas a ningún lado – le respondió ácidamente – si pudiera te mataría
Illyria se rió – interesante, el odio profundo que te tiene lo hizo reaccionar. Harry, mírame – le ordenó, Harry lo hizo de mala gana – me vas a seguir a mi y a Ginny – Harry asintió – Severus, márchate, no quiero que se vuelva a despertar
Severus salió antes que Illyria, no sin antes lanzarle una mirada de odio a Harry y compañía. Illyria esperó unos minutos antes de salir con Ginny y Harry, dejando sola a Hermione, quien por más que gritaba no conseguía que Harry regresara en sí. La puerta se cerró ahogando los gritos de la chica.
Illyria los condujo hasta un cuarto más o menos grande.
Mi padre aún no regresa, Harry – le comentó – por lo que no puedo hacerte nada, todavía, pero a ella si – dijo cogiendo a Ginny – ponte las cadenas, Harry – le dijo entregándosela - Harry le hizo caso inmediatamente, Illyria las ató al suelo mágicamente, haciendo que Harry quedara arrodillado y sin poder moverse – tendrás la mejor vista del espectáculo. Ahora puedes retorcerte todo lo que quieras
Que – se preguntó al tratarse de mover – Illyria, Donde esta Hermione
Es en todo lo que puedes pensar – le dijo Illyria – nada de que harás con Ginny y conmigo, siempre es ella primero, ahora ya sé porque la pobre Ginny esta sufriendo
Déjala libre – le gritó
Ella hace todo por su libre albedrío – le respondió – o te creíste el cuento ese que no se acordaba, tenía miedo que la atacaran estando encerrados – se volteó a ver a Ginny – querida, párate en el centro - Ginny obedeció inmediatamente – verás, Harry, normalmente no me alimento dos veces, pero esta es una ocasión muy especial
Harry notó que en el suelo había unas runas tallas con dirección hacia donde esta parada Ginny. Estas iban en espiral. Illyria se paro donde estaba la primera runa. Cerró los ojos, juntó las manos en el aire y las bajó hasta la altura de su pecho. Harry trató de zafarse, pero las cadenas lo ataban más. Illyria abrió los ojos y comenzó a danzar en espiral siguiendo el camino de las runas. Cada vez que las pisaban estas se encendían, iluminando el cuarto cada vez más. Aumentó la desesperación de Harry, ella estaba cada vez más cerca de Ginny y esta no se movía, necesitaba hacer algo, cualquier cosa para salvarla. Lo había prometido. Las cadenas le estaban lastimando las muñecas pero no le importó seguir forcejeando. Illyria llegó donde Ginny, para horror de Harry, dio dos vueltas alrededor de ella y la besó en la boca. El beso duró largo rato hasta que Illyria la soltó y Ginny cayó al suelo con la mirada perdida dirigida hacia Harry.
¡Ginny! – Gritó de impotencia - ¡Ginny! – Había dejado de pelear con las cadenas
Debo de admitir que la chica era poderosa – dijo Illyria limpiándose los labios con la lengua, como si hubiese probado un manjar – pueden regresar a su celda hasta que mi padre decida que hacer contigo y tu noviecita – terminó con una sonrisa
Harry y Ginny regresaron a la celda de donde salieron, Hermione gateó hasta ellos. Primero vio la mirada sin vida de Ginny y luego la de Harry quien estaba destrozado por dentro. No quiso preguntar que era lo que había sucedido, tampoco Harry quiso dar explicaciones. Los dos se quedaron en silencio mientras veían el cuerpo de Ginny que, a pesar de estar con vida, estaba vacio.
Harry se culpaba a si mismo por lo sucedido, sino hubiera pensado solo en él, si se hubiera negado en que Ginny los acompañara nada de esto hubiera sucedió. Harry recogió el cuerpo, lo apoyó en la pared y él se sentó a su lado, alejados de Hermione. Ella entendió el mensaje y se sentó en otra esquina pero viendo las acciones de Harry, quien con un pedazo de su túnica comenzó a limpiar el rostro de la chica, ella ni se inmutaba, no lo notaba, no sentía nada. Harry trató, hizo todo lo posible para no llorar, sus ojos le ardían y se llenaban de lágrimas. Hermione no soportó seguir viendo la escena y fue a su lado y lo abrazó, ella rompió en llanto al ver a su amiga en ese estado. Harry no la abrazó, pero dejó que ella siguiera llorando en su hombro.
No sabían que hora era, ni si ya había pasado un día o dos quizás más, solo sabían que sus ganas de luchar habían desaparecido al mismo tiempo que el alma de la más pequeña del grupo había sido robada. La puerta de la celda se abrió, Harry y Hermione se despertaron pero no se levantaron, solo dirigieron su mirada hacia ella, casi deseando que su final ya llegara. Dos mortífagos ingresaron, no dijeron nada, solo se acercaron a los chicos y los revisaron, estos no mostraron resistencia, deseaban que todo terminara. Uno de ellos saco una botella pequeña y gris, la destapó y vertió su contenido en la pierna de Hermione, ella hizo una mueca de dolor, pero luego se sorprendió; el dolor había desaparecido. Ella pudo pararse inmediatamente y caminar sin complicaciones
Muévanse – les ordenó el mortífago – no tenemos toda la noche
A donde nos lleva – preguntó Harry, no era para poner resistencia, solo era su curiosidad innata
Fuera de aquí – les informó el otro mortífago – necesitan irse antes que el Sr. Oscuro regrese
Nos van ayudar escapar – preguntó incrédula Hermione – y que pasó con su lealtad a Voldemort
Muévanse y dejen de hacer tantas preguntas – le dijo el que le había vertido el liquido en la pierna
Harry y Hermione se levantaron y levantaron a Ginny para ponerla en marcha
No pensaran en traerla – les dijo el otro – ella ya esta muerta, solo va a estorbar
No pienso dejarla – dijo Harry
- Ya no esta viva, Potter, si la llevan puede que nos descubran, ahora es servidora de ella, te traicionara peor que antes
Harry lo miró con odio – viene con nosotros
Hermione puso el brazo de Ginny sobre sus hombros para que caminara a su lado – vámonos – les dijo y comenzó a caminar, indicando que la discusión había acabado
Tontos –murmuró el mortífago antes de caminar y adelantarlos para enseñarles el camino
Era de noche, la luz de la luna entraba por las ventanas de los pasillos. Los mortífagos iban delante de ellos vigilando cada esquina para vigilar que nadie los estuviera esperando en el otro lado. Al cabo de unos minutos llegaron a las escaleras que los llevaban hasta la puerta, uno de ellos subió y le avisó al otro que podían subir, lo hicieron rápidamente. Abrieron la puerta y vieron al exterior, nadie estaba a fuera. Salieron y corrieron rápidamente hasta el bosque que crecía a solo unos metros de la casa. Cuando pudieron resguardarse entre los árboles continuaron con la caminata. Hermione se tuvo que detener para descansar, Ginny pesaba y casi tuvo que jalarla para que ella también corriera. Pero no la dejaron descansar mucho, los mortífagos los obligaron a aumentar la velocidad de la caminata, tenían que salir del bosque cuanto antes. Cuando llegaron al final de la colina pudieron ver la aldea, mejor dicho lo que antes fue una aldea.
Desde acá andarán solos – les dijo uno – será mejor que se deshagan de ella cuanto antes si no desean ser encontrados. Ganger, toma esto – le entregó un cofre forrado en cuero con algunas runas grabadas – la primera hilera de la derecha es para tu pierna, la segunda es para que puedas invocar un patronus sin que detecten la magia y evitara que los dementores detecten su energía, viértelo en los bordes de las ventanas y puertas de la casa. Los demás son para que recuperen energía, No se cuanto tarde Isabel en venir, trataré de avisarle pero ustedes también deben de hacerlo.
Denle esto de mi parte – les dijo el otro mortífago – ella entenderá
Los dos les entregaron dos cartas selladas, las varitas de los chicos y una mochila con comida. Los chicos guardaron las cartas en sus bolsillos, sus varitas las mantuvieron en sus manos y Harry cargó la mochila
- Ten cuidado, Potter, en esa mochila esta el horcuxe. Escóndanse hasta que ella aparezca, es lo más seguro, no salgan de su escondite, hay espías de Illyria en toda la aldea.
Los chicos bajaron cautelosamente la colina hacia la aldea, no miraron atrás, ni agradecieron a sus rescatistas por la ayuda. Ni bien llegaron a la aldea sintieron el frío en los huesos, buscaron donde esconderse antes de ser encontrados por algún dementor o espía de Illyria. Entraron en la primera casa que vieron. Hermione sacó los frascos que les habían indicado y los vertió en los bordes de las ventanas y las puertas, cuando estuvo segura que no había olvidado ningún hueco que los conectara con el exterior se sentó en el suelo, sacó una de las botellitas para su pierna, estaba volviendo a dolerle.
Será mejor que la atemos – sugirió Hermione a Harry – y le tapemos los ojos
Les crees – le preguntó molesto
- Nos salvaron
- Y si es un estúpido juego de caza, solo para su diversión
- No podemos arriesgarnos
Hermione hizo aparecer unas sogas y un pañuelo. Se acercó temerosa, pensando que Harry la iba a detener pero no fue así. Ella prosiguió y la ató fuertemente y le tapó los ojos. La sentó en el suelo delicadamente.
Lo siento – le susurró
A pesar que estaba cansada, Hermione trató de convocar a su patronus, pero solo salía humo de su varita. Harry al ver sus intentos fallidos convocó al suyo y lo envió en busca de Isabel, no sabía si este llegaría o no, pero no quería que Hermione gastara energía en vano. Los dos chicos se acomodaron, no podían hacer nada más que esperar. Estaban tan cansados que se quedaron dormidos rápidamente.
Cuando Harry se despertó tardó unos segundos en recordar donde estaban, vio que a su lado estaba Hermione durmiendo, se levantó con cuidado para no despertarla y caminó hasta el baño, abrió el caño pero no salió agua. Buscó en la mochila que le habían entregado y encontró dos botellas de agua, abrió una y bebió. Luego, se acercó a la ventana a vigilar, la neblina que había afuera le hacía imposible ver con claridad, de vez en cuando veía una sombra pasar cerca de la ventana, pero esta no se percataba de él.
Sabes que pronto los voy a encontrar, Potter – le dijo Ginny haciéndolo sobresaltar
¿Ginny? – preguntó
Error, Potter – le contestó – esto es un caparazón vacío que puedo ocupar cuando quiera, por lo que me será más fácil encontrarlos. De nada sirvió que lograran salir de la celda, no tienen a donde ir – y se rió hasta que el cuerpo se quedó quieto otra vez
Harry se acercó lentamente hacia ella, buscando algo de vida, pero la intervención de Illyria no había dejado ningún rastro. Seguía siendo el mismo cuerpo sin alma de Ginny. El muchacho la abrazó deseando entregarle aunque sea un pedazo de la suya para que ella volviese a la vida, pero sabía que eso era imposible.
Volvió a ocupar su lugar en la ventana mirando a la nada y esperando ser rescatado. Tenía miedo, miedo de enfrentarse a los Weasley, ellos habían confiado en él para cuidar de su hija menor, pero él los había decepcionado de la peor forma. Odiaba que él estuviera vivo y ella no, observó a Hermione dormir, como era posible que ella no sintiera ningún remordimiento por lo que le había pasado a Ginny, fue culpa de los dos. Si se hubiesen dado cuenta a tiempo en vez de preocuparse de ellos dos nada más, ella estaría con ellos ahora. Un ruido lo sacó de sus pensamientos, trató de mirar por la ventana pero solo vio una sombra caminar cerca de la casa. Por un momento pensó que era algún amigo de Isabel, pero luego notó que era demasiado pequeño, es mas la silueta se asemejaba a la de un niño. Se volvió a sentar, no sabía cuanto tiempo había pasado, si había dormido todo un día o solo medio, ni siquiera sabia si las provisiones que les habían dado les iba a servir. Maldijo el maldito momento en que decidió hacer esto en compañía de sus amigos, sabía que era una mala idea ir acompañado. No le quedó otra cosa que dormir también.
Hermione se despertó, buscó a Harry, este estaba durmiendo al lado de la ventana. Buscó agua, tenía la boca seca. Encontró la botella de la cual Harry había bebido antes, la abrió y bebió hasta la mitad, automáticamente la botella se llenó otra vez. Vio a Ginny, sintió como la pena la embargaba, no podía creer que su amiga estuviera en esa situación, muerta en vida, como deseaba retroceder en el tiempo y poder hablar con ella cuando podía en vez de enfrascarse en los libros, como deseaba no haber querido creer en que ella entendía lo que sucedía, esas palabras la hicieron sentir menos culpable por su tristeza pero solo aumentaban el peso de la culpa en su corazón en ese momento. Miró a Harry, sabía que él estaba igual o peor que ella, en estos momentos debía de odiar su vida. Lo entendió, ella estaba sintiendo lo mismo.
Abrió la maleta, no tenía hambre pero necesitaban recuperar energías y no deseaba usar esos revitalizadores a menos que fueran necesarios. Se preguntó cuanto demoraría un patronus en llegar hacia una persona, como podían saber cuanto tiempo estaban ahí. La búsqueda del horcuxe duró casi un mes, pero no sabía cuanto tiempo estuvieron inconscientes o cuantos días habían pasado desde que escaparon ni menos cuanto pasaron en la celda.
Tuvo miedo de despertar a Harry, pero no tuvo otra opción tampoco deseaba estar sola. Lo sacudió suavemente para despertarlo, él se levantó sobresaltado. Hermione no le habló solo le mostró la comida enlatada y se la entregó, ella se sentó algo alejada de él y abrió su lata para comenzar a comer.
Estaban encerrados, solo habían cambiado de celda, no podían salir sin que descubrieran su ubicación y las intervenciones de Illyria solo ayudaban a que sus esperanzas mueran cada vez más, Hermione lloraba cada vez que Harry dormía y casi no le hablaba a menos que fuera necesario, él tampoco le dirigía la palabra, uno que otro gruñido para contestarle. Harry prefería hacerse pasar por dormido la mayor parte del tiempo para no tener que verla, pero detestaba escucharla llorar, detestaba que ella estuviera triste. Pero, el sabía que se lo merecían, que no tenían derecho a reclamar, merecían todas las desgracias del mundo por el dolor que estaban por llevar, si es que salían de ahí, a una familia que había sido de lo más gentil con ellos, que los había tratado como sus hijos y apoyado en cualquier momento. Sentía que había defraudado a todo el mundo, que ya no podía vencer a nadie. Volvió a observar la ventana cuando sintió que Hermione había dejado de llorar y se había dormido, ver a través de la ventana era lo único que podía hacer para distraerse.
Lindo regalo navideño le vas a dar a los Weasley, Potter – les dijo Illyria – ya me imagino el rostro de Molly. Porque luchar con algo que sabes que es inminente, sabes al igual que yo que mereces ser castigado, Potter, regresa a mi y veras que tu sufrimiento te va a liberar. No soy tan mala como lo crees, por lo menos yo si cuido de los míos – le dijo con una sonrisa – no soy como mi tía – Harry volteó a verla inmediatamente – no lo sabías, Isabel es mi tía. Una Slytherin, descendiente directa también, se les olvido contarles supongo. – Harry no sabía si creerle o no, pero la dejó hablar – no la conoces como yo o mi padre, ni siquiera a los que ella llama amigos la conocen, es capaz de ponerlos a todos en peligro con tal de realizar su venganza, eso es lo que estas haciendo, Potter ayudarla a vengarse. Pero ten cuidado; Harry, ella es capaz de hacer todo con tal de ganar o pregúntale a Clara, es verdad ya no esta aquí – se rió mientras volví a dejar el cuerpo de Ginny
Harry esta vez si le hizo caso, que estaba tratando de decir, por lo general no volteaba a verla para que se marchara rápidamente, escucharla con la voz de Ginny lo mataba por dentro. Esa era la principal razón por la que ya no le hablaba a Hermione, las palabras de Illyria siempre perforaban su mente, doliéndole más cada vez que ella hablaba. Pero esta vez, lo estaban haciendo dudar de la única persona que le mostró el camino que el quería seguir y hasta lo ayudó hasta donde estaba. Donde estaban ahora
No creo que nadie venga – intervino Hermione después de unas horas, sacándolo de sus pensamientos – será mejor que tratemos de escapar por nuestros medios
No hay forma de escapar, si salimos de acá, regresaremos a la misma celda de donde nos sacaron - la verdad no sabía si deseaba salir de ahí
Pero así nunca podremos llegar a ningún lado – le recriminó
- No hay a donde ir
Justo cuando Hermione iba a replicar escucharon unos disparos fuera de la casa. Se reunieron cerca de la ventana, no distinguían nada por la neblina, pero pronto esta se comenzó a disipar, no del todo pero dejaba ver siluetas.
Continuará….
En memoria de un buen hombre que fue arrebatado de mi vida tan rápido y tan pronto que los pocos momentos que lo vi no fueron los suficientes para adaptarme a una vida sin él...
Espero que donde sea que estés, sigas cuidándome de igual forma que lo hacías cuando estabas con vida, abuelito.
