Eres un bastardo – acababa de darle una cachetada y estaba reprimiendo su otra mano – cómo pudiste poner en peligro a Lily

No sabía que era ella – se disculpó su amigo pero no la veía a los ojos – cuando le dije la profecía al Señor Oscuro, no sabía que era ella no la he visto en años

Y crees que eso te disculpa – le gritó – que hubiera pasado si eran Alice y Frank, claro, como tú no los conoces que mas da unas cuantas vidas más. Eres aborrecible, - lo cogió de la túnica – que le dijiste a Voldemort, que te equivocaste de persona, que busque a otra

No le he dicho nada – seguía sin mirarla a la cara – fui directamente donde Dumbledore cuando me enteré de la elección del Señor Oscuro – se zafó y se sentó en una silla con su cabeza apoyada en sus manos – no quería de verdad, no sabía que era ella

- Y si no hubiera sido ella, de seguro ahora seguirías al lado de ese perro, eres patético

Isabel se iba a marchar del cuarto – ¡espera! – le grito implorante

- Mi perdón no lo vas a tener, nos traicionaste desde el colegio, tu ya sabías las consecuencias

Dumbledore me dijo que los cuidaría, pero quiero verla por última vez aunque sea, quiero explicarle – rogó

No hay nada que explicar, eres demasiado idiota – lo insultó – pero no te preocupes no le voy a decir nada, no creo que soporte saber quien la vendió a Voldemort – tiró la puerta al salir

LUZYOSCURIDAD

- Inténtalo y estarás dos semanas en cama o puedes acompañarme. Tengo que reunirme con ellos

- No puedo creer que lo vayas a ver después del nuevo cargo que Voldemort le ha dado

Que cargo – preguntó Harry

Es el nuevo director de Hogwarts – le contestó Sirius con odio, enseñándole El Profeta donde salía su rostro y Hogwarts

- ¿Cómo sucedió esto? Y las personas

- Ofrecieron resistencia hasta nuestra llegada, ellos atacaron primero el Ministerio y nosotros creímos que ese era el ataque que habían planeando pero al parecer fue solo la distracción. A los pocos minutos, cuando creímos que habíamos ganado, nos dimos cuenta que ellos no estaban huyendo. Hogwarts fue sitiado y estaba siendo atacado por casi todos los mortífagos de Voldemort.

¿Qué sucedió? – no podía creer lo que escuchaba

- Todos tuvimos que retirarnos, rescatamos a la mayoría, lastimosamente muchas cosas fueron dañadas en el ataque. La tumba de Dumbledore fue abierta

- Las personas donde están

Aquí – contestó Isabel – la mayoría que no tenía a donde ir los trajimos aquí

Aún así piensas reunirte con ellos – le dijo a ella

Él puede no haber pedido la nominación – contestó

Es una trampa – le dijo seguro

Mi fe en él sigue intacta – le dijo decidida

¿Qué pide Malfoy? – le preguntó Harry

- Salvación, ayudara con la condición que no lastime a su familia y él me dirá donde están enterrados mis padres cuando todo esto termine. El chico es listo

Harry recordó que lo que había movido a Draco durante todo este tiempo había sido la salvación de su padre. Salió del despacho directamente a su cuarto cuando recordó que no había visto a Ron, ni a Neville, ni a Fred. Volteó en busca de alguien que le diera respuesta alguna. Sirius estaba detrás él, pensativo

¿Dónde esta Ron, Neville y Fred? – le preguntó temeroso

Descansando – le contestó Sirius – Neville esta con su abuela

¿Qué tiene? – preguntó alarmado por Ron

Solo algunas heridas – le contestó tranquilizándolo – el viaje por el horcuxe los debilitó y más la pelea en Hogwarts

¿Qué sucederá con Hogwarts? – preguntó

- El próximo año todos los chicos están obligados a asistir, es una forma de controlar a los padres también

Tres de marzo – murmuró

Harry fue a su cuarto, no tenía ganas de ver a nadie. No sabía que iba a pasar con Ginny ni con los Weasley, deseaba que no se fueran pero eso era decisión de ellos y culpa de él. Justo cuando estaba cayendo en un sueño profundo, la puerta de su cuarto se abrió de golpe. Él volteó inmediatamente, por reflejo, pero no pudo detener que Ron lo cogiera del cuello.

Mi hermana – le dijo - ¿Por qué no la cuidaste?

Harry vio el dolor en sus ojos, los esquivó. No tenía ninguna excusa para darle. Ron lo soltó dejándolo caer en la cama

No me voy – le dijo sentándose junto a él – no puedo dejarla, menos ahora

Y los demás – le preguntó aún sin verlo

- Mi mamá esta conversando con mi padre, pero no creo que se vayan

Ginny esta – no podía decirlo – como la van a cuidar

- Bill esta en eso. ¿Qué pasó?

Harry dudó un poco, pero le contó todo lo que había sucedido desde que habían dejado el barco hasta cuando los rescataron. Se sintió un poco aliviado al poder contarlo, pero el revivirlo otra vez era doloroso, era culpable por donde lo viera. Quizás Isabel tenía razón, él solo estaba en esa guerra por venganza.

No es tu culpa, viejo – Harry lo observó – Samara ya había sentido la presencia de Illyria en la casa pero no estaba segura, siempre se ocultaba, creyó que era por lo de la conexión pero se equivocó. Ahora se esta culpando por no haberse hecho caso

Ellas dos son hermanas – le dijo

- Si, ella me lo dijo

Pero como no nos lo dijiste – le reclamó

Yo tampoco lo acepté en un principio – le dijo – pero esto no es culpa de nadie

Los chicos se quedaron sentados largo rato. Hasta que Harry habló

- Como les fue en Albania

- No muy bien, casi nos perdemos en el bosque y ninguno de nosotros sabía leer un mapa. Cuando llegamos teníamos que introducirnos a un árbol que solo se abría con una contraseña que estaba en pársel

Harry lo observó – como pudieron entrar

- Samara me dio la clave

- Pero ella…

- Las monedas, luego tuvimos que esquivar a una esfinge para encontrar un collar con un dije que desaparecía cada vez que tratábamos de cogerlo para aparecer en otro lado. Neville descubrió la ruta del dije por lo que pudimos adelantarnos y guardarlo. Isabel dijo que dentro de poco los destruiría para solo preocuparnos por dos

- Como los va a destruir

- Ya encontró un lugar para poder realizar un hechizo, nos dijo que cuando lo limpie va a destruirlos. Sabes lo de Hogwarts

- Sí, y lo de Snape también. Isabel piensa reunirse con él

Ron lo vio sorprendido – esa mujer esta loca – solo atinó a decir

Harry dudó – él me rescató del encierro junto con Malfoy

Algo deben estar tramando – le comentó

- Creo que la quieren atrapar, es una trampa

- Va a ir sola

Sirius la va acompañar – hizo un silencio – y yo también

Qué – gritó su mejor amigo – estás loco, sabes que es una trampa, solo les vas a dar lo que ellos desean, Isabel y tu son el premio gordo para Voldemort

Solo lo quiero a él – le contesto decidido – mató a Dumbledore sin ninguna razón, ahora quiere pasarse de bueno. Sé que pudo rescatarnos antes de lo de Ginny, podía hacerlo, pero esperó. Se que es una trampa, sé que nos van a atrapar ni bien nos vean, pero con tan solo eliminarlo quizás – se detuvo y ocultó su rostro entre sus piernas – quizás pueda hacer algo bueno. Pueda cumplir una parte de mi venganza

Ron lo quedó viendo largo rato, nunca había visto a su amigo así, tan devastado, herido. Solo le quedaba hacer algo. Lo golpeó tan fuerte como pudo – estas loco si solo piensas en eso, estoy seguro que Dumbledore no quiere que nadie lo vengue y menos si el costo es tu vida, él te protegía y si tu vas a esa reunión estarías tirando al tacho todo sus esfuerzos – Harry lo observó con detenimiento – si crees en eso, entonces vas a ir a una muerte segura

Solo quiero su cabeza – respondió – la de él y la de Voldemort, son los que más desgracia nos han dado

- Es verdad y la vamos a tener, pero ir a esa reunión es suicidio, quizás Isabel pueda hacer algo así, ella de alguna forma puede sobrevivir, pero nosotros todavía tenemos que aprender mucho

- De igual forma voy a ir y no hay forma que me detengan

Ron solo suspiró y los dos se volvieron a quedar en silencio, no había mucho que hablar. Luego de un buen rato de estar en esa posición, fueron en busca de Neville a su cuarto, quien se encontraba con su abuela. Junto con Neville, Ron le contó sobre el ataque al Ministerio. Su primera batalla con la Orden, los dos estaban emocionados contando cada paso que dieron y cada hechizo que habían lanzado. Luego le contaron como llegaron a Hogwarts, la forma en que lo encontraron. La mayoría de los profesores estaban cuidando de la escuela, pero no pudieron hacer nada para evitar el ataque, cuando ellos llegaron, la batalla ya había empezado, muchos de los que se estaban escondiendo ahí salieron a luchar, pero se sabía que era una batalla perdida cuando vieron la tumba de Dumbledore rota. Neville le contó que había visto a Voldemort en la escuela pero que este no había luchado, es mas solo él lo había visto por lo que nadie le creía. También le contaron de como sacaron a todas las personas de ahí, el plan que Isabel había ingeniado había sido grandioso. Lastimosamente la profesora Sprout y la profesora Vector habían muerto en el asalto, la profesora Trelawney estaba gravemente herida en San Mungo. Neville le contó como encontró a su abuela antes de abandonar Hogwarts, ella esta luchando con dos mortífagos sin que estos le hicieran ningún rasguño. Harry le preguntó que hacia en Hogwarts, pero ella solo le dijo que era un trabajo para Isabel.

Los días pasaron. Los Weasley no se mudaron pero tampoco accedieron a deshacerse del cuerpo de Ginny, Isabel aceptó y mandó que un elfo cuidara del cuarto donde ella iba a estar encerrada. La señora Weasley era la que le llevaba la comida, Harry pudo notar que siempre salía con los ojos rojos, él siempre la evitaba al igual que al señor Weasley. Al principio los hermanos Weasley no le hablaban y casi lo miraban con odio, pero el no los culpaba, solo Ron era el que le hablaba y gracias a él sus hermanos lo volvieron a tratar. Harry no le hablaba a Hermione desde que habían llegado, Ron, cada vez que podía, trataba de convencerlo de lo contrario, pero su culpa era mayor por lo que no daba el brazo a torcer.

Harry tampoco veía a Samara, por lo que le contó Isabel eso no le extrañó, pero deseaba saber como estaba. Zumy le llevaba la comida a la hora indicada, y solo Isabel y Ron entraban a verla, nadie más estaba autorizado. Phen y una elfina cuidaban la entrada al ala izquierda del segundo piso impidiendo que alguien más entrara. Harry también pasaba tiempo encerrado pensando en lo que Isabel le había dicho, no podía creer que después de todo lo que había pasado, tenía que sacrificar a alguien inocente para que todo eso terminara. Aún no entendía como podían hacerlo sin que otra muerte más cayera sobre él.

Los desayunos, almuerzos y cenas en el comedor eran en completo silencio, casi nadie hablaba y estos terminaban demasiado rápido. Muy pocas veces se discutía de algún tema en particular o se hablaba de algún acontecimiento reciente, generalmente era Sirius y Remus los que ponían al tanto a los demás, a pesar que estos no dieran muestras de interés.

El día de la reunión con Snape llegó. Sirius se negaba completamente al encuentro y en especial a que Harry los acompañara, pero como le había dicho Isabel no podía amarrarlo a la pata de la cama. Los tres salieron temprano de la casa, nadie los vio, para suerte de Harry, no quería otra regañada de Ron. La caminata fue un poco difícil, Isabel le había pedido su capa invisible y los tres estaban dentro de ella para que los dementores no los vieran, aunque eso no impedía que los sintieran. Cuando lograron pasarlos, subieron al tren.

El lugar de encuentro era una fábrica destruida y muy antigua, alejada de la ciudad, les había costado llegar ahí, era todo un camino de subida. Solo Isabel se veía fresca. Entraron con cuidado, a excepción de Isabel quien entró delante de ellos y sin ninguna protección, con la varita en mano.

Isabel iba delante de ellos, y mirando a todos lados, buscando a Snape.

Parece que no confías mucho en mí – le dijo una voz desde atrás de ellos, Sirius se volteo inmediatamente y le apuntó – aun eres lento, Black – le dijo también apuntándole

No he venido a verlos jugar – dijo Isabel – bajen esas varitas o tendré que usar mi método - los dos le hicieron caso a regañadientes – perfecto, ahora hablemos, Severus

No era necesario que los trajera – le dijo

Ellos vinieron por su propia cuenta, tampoco tenías que haber traído al mocoso – le dijo señalando a Malfoy

Vine para saber – respondió Draco – cual es su respuesta

Dime, porque es tan importante esta reunión – le dijo ignorando a Malfoy

Supongo que te contaron lo que pasó en Hogwarts – le dijo Severus

Sabemos lo de tu ascenso, debes estar en las nubes – le dijo Sirius

- Habló de la tumba de Dumbledore, idiota

Desde cuando te preocupas por guardarle respeto – le dijo Harry – tú lo asesinaste o ya lo olvidaste, seguro que debe de ser fácil para ti olvidar a toda la gente que muere en tus manos

Deberías decirles – le dijo Draco – antes de continuar con todo esto, haber si así se callan de una vez y terminamos pronto, no deben darse cuenta que no estamos

Miedo a tu señor – les dijo Sirius

Pueden callarse – les gritó Isabel – les permití venir porque de lo contrario iban hacer escándalo ni bien llegara, pero no quiero que interrumpan mi conversación – miró a Severus – y tu tienes que explicar mucho antes de que esto continué, sabes que he venido por eso.

Severus suspiró – la muerte de Dumbledore, fue por órdenes de él mismo

Mentira – gritó Harry – yo escuché cuando le rogó que no lo matara

Interpretaste mal, Potter, como de costumbre – le dijo ácidamente – la maldición en su mano era incurable. En nuestra búsqueda del horcuxe encontramos la casa de los Gaunt como también el anillo, destruimos todos los hechizos que lo protegían pero no creímos que hubiera uno para el que lo cogiera o por lo menos yo no lo creí. Dumbledore lo recogió e inmediatamente cayó en un trance del cual me fue difícil sacarlo, pero la maldición ya había hecho su efecto. Mientras pasaba el tiempo la maldición hacia que su poder y su vida disminuían rápidamente, por más que trate de encontrarle cura, fue imposible. Dumbledore se dio cuenta, por eso no deseaba que nadie lo viera cuando eso sucediera. Cuando supo de la misión de Draco – este volteó la cara cuando fue mencionado – y las razones que lo movían, sabía que no se iba a detener, por lo que me hizo prometer que cuando se diría la situación quien debía cumplir la misión era yo no él, para que Draco no sufriera ningún daño

Y tienes pruebas – le dijo Sirius – no, mataste al único que te defendía

Calla a tu perro – le dijo a Isabel – podemos hablar de cosas más importantes – le preguntó ignorando completamente las miradas de odio de Sirius y Harry

Bueno, infórmame – le dijo Isabel ante la cara atónita de Sirius y su ahijado

Le vas a creer ese cuento – casi le gritó Sirius – no hay pruebas

Era necesario que los trajeras – le preguntó Snape – no tenemos mucho tiempo y están chillando demasiado

- No les hagas caso, continúa

- El ataque a Hogwarts fue por una sola razón, la varita de Dumbledore

El Señor Oscuro creó toda una distracción para poder atacar la tumba sin ser descubierto – intervino Draco – al parecer la varita del director es muy poderosa y desea utilizarla en el próximo enfrentamiento contra Potter

Nadie vio a Voldemort en Hogwarts – le dijo Sirius – solo están inventando historias

Neville lo vio – dijo Harry, dudando – Neville me contó que lo vio cerca de la tumba de Dumbledore pero como fue el único nadie le creyó

Chicos, porque no van a ver que nadie nos haya seguido – les pidió Isabel – revisen bien

Sirius la miro disgustado y se llevó a su ahijado afuera de la fábrica. Ni uno de los dos estaba muy contento con que ellos se quedaran solos, pero poner de malas a Isabel tampoco era buena idea. Harry estaba dudando todavía de la fidelidad de Severus y su padrino también por lo que decidieron hacer lo que Isabel les había mandado por más que esta solo lo había usado como excusa para botarlos de la reunión. Revisaron los alrededores, le dieron varias vueltas a la fábrica, pero no encontraron nada.

Estaban completamente aburridos, deseando saber que pasaba dentro. Después de aburrirse por largo rato afuera de la fábrica decidieron ingresar, pero antes de hacerlo notaron que un encapuchado estaba cerca de la puerta, mirando a todos lados y con la varita en la mano, alerta. Los dos se escondieron detrás de unos escombros para no ser descubiertos, cuando el encapuchado bajo la guardia y comenzó abrir la puerta cuidadosamente para entrar, los dos salieron de su escondite y la apuntaron con sus varitas por la espalda

Sabía que no debíamos confiar en ese murciélago – exclamó Sirius – veremos como explica esto. Avanza – le dijo a su prisionero

Los tres ingresaron a la fábrica, el prisionero por delante. Justo cuando Isabel y Severus se estaban dando la mano, Harry y su padrino los detuvieron

Mira a quien encontramos afuera, listo para atacar – les dijo Sirius – haber como explicas que este haya estado rondando la zona listo para atacar

Sirius – trató de intervenir pero su amigo no la dejó

Explícanos como iba a funcionar tu trampa – le preguntó sonrientemente – sabes que con un solo mortífago no puedes detenernos

No soy mortífago, tarado – le respondió su prisionera – soy Serena – Sirius la vio atentamente – ahora pueden bajar sus varitas

Sirius y Harry bajaron inmediatamente sus varitas y retrocedieron unos pasos

Me alegra verte – le dijo Isabel

Severus me dijo de la reunión y pensé traerte la lista de lo que me pediste – le dijo – si no fuera porque estos dos estaban afuera hubiera entrado hace tiempo. Creí que los habían descubierto

Creí que habían entendido la indirecta – les dijo Isabel a los chicos – era un forma sutil de decirles que se pierdan

Severus sonrió al ver como Isabel regañaba a Sirius y Harry. Lastimosamente su entretenimiento no podía seguir o de lo contrario el podía estar en problemas

Necesitamos agilizar esto – le dijo a Isabel – no podemos darnos el lujo de quedarnos demasiado tiempo

Isabel lo miró atentamente – tienes razón, con lo que me has dicho puedo mejorar el plan de ataque que tengo

Draco le entregó unos planos – son de la casa, para que puedan entrar sin problemas

Isabel los tomó – nuestro acuerdo esta en pie, pero basta que tu familia cometa un error y olvídate de su indulto

Serena le entregó también unos pergaminos – no son de mucha ayuda pero te indicará las rutas alternas de escape, aunque espero que no sean necesarias, además están la lista de los prisioneros, o por lo menos de los que todavía lo son

Isabel la abrazó para despedirse, lo mismo hizo con Severus, este se sorprendió por un instante pero le devolvió el abrazo. Isabel le dio la mano a Draco, pero no por mucho tiempo. Sirius solo se despidió de Serena, mientras miraba con odio a Severus y Draco.

Poco a poco la fecha dada por Isabel se estaba acercando, los aurores aumentaban en la casa de Isabel y los elfos que cuidaban de Samara y Ginny aumentaban y cambiaban a cada hora. Por el bien de la señora Weasley su esposo la convenció de que dejara de ver a su hija, ella se negó al principio pero luego accedió. Isabel se reunía cada día con todos los que iban a ir a la batalla final. Harry era uno de los que estaba en primera fila. Ella había conseguido el mapa de la zona donde se encontraba Voldemort e Illyria, según ella una fuente muy confiable se la dio, Harry sabía que ese era Snape.

Ron y Harry se habían quedado al final de una reunión visualizando el mapa, por alguna razón el método de entrada de Isabel, Sirius y Malcom no les convencía mucho y deseaban mejorarlo. Aunque la verdad era que aún no confiaban en Snape y trataban de buscar algo que les indicara que el mapa podía ser falso. A los pocos minutos Hermione entró al salón.

Creí que estabas solo, Ron – le dijo viendo a Harry. Él levantó la mirada pero no le dijo nada y volvió a concentrarse en el mapa

Nunca te dije eso, te pedí que me ayudaras a mejorar la entrada y el escape – se excusó

Volveré más tarde – le dijo aún viendo a Harry

Son unos tontos – les dijo a los dos – que sigan haciendo esto no va hacer que mi hermana regrese a la vida – los regañó – vuelvan hablarse, vuelvan a mirarse tontamente

Phen – dijo Harry - ¿Qué haces aquí?

Hermione volteó y vio al elfo caminar, parecía perdido, hacia el comedor. Se acercaron al elfo y lo detuvieron. El elfo no mostró resistencia

Tu turno no ha acabado – le dijo Ron – Zumy se puede molestar si te encuentra deambulando por aquí – El elfo no respondió – ¿me escuchas?

Ron – le dijo Hermione – no esta vivo – le señaló sus ojos, estaban idos como los de Ginny

Maldición – exclamó Harry – busquen a Isabel – gritó mientras corría hacia el segundo piso

Harry no esperó a que llegaran otros, sacó su varita y corrió al cuarto de Ginny, el otro elfo que debía estar cuidando la entrada estaba tirado en el suelo, muerto.

Harry entró a la habitación en busca de Ginny, pero solo encontró a Molly Weasley tirada en el suelo

Sra. Weasley – corrió en su auxilio, pero esta no despertaba – Sra. Weasley – la volvió a llamar – la sacudió, pero no reaccionaba – Kreacher – lo llamó

El elfo apareció inmediatamente – me llamó

Busca ayuda – le pidió

El elfo desapareció inmediatamente y trajo más elfos – ellos son útiles

Transpórtala a un lugar seguro, cuiden de ella – les pidió casi como un ruego

Kreacher lo miró por unos segundos – así se hará señor – le inclinó y se fue con los demás elfos

Señora Weasley – exclamó Hermione en la puerta, sobresaltando a Harry

Busca a Isabel y Sirius – le dijo adelantándose rápidamente

Isabel y Sirius salieron a destruir los horcuxes o no lo recuerdas. Ron ha ido a buscarlos – le dijo – y no voy a dejar que enfrentes solo a Illyria, aún no manejas bien la oclumencia

No sabes nada – le dijo aún caminando delante de ella

Llegaron a la entrada del ala izquierda, los elfos que estaban ahí seguían parados cuidando la entrada. Harry respiró tranquilo, no había ido en busca de Samara, pero donde podría estar. Volvió sobre sus pasos en busca de alguna pista.

Harry, los elfos están muertos – les dijo Hermione, se había parado delante de ellos y estos ni la miraban como antes hacían cuando alguien se acercaba demasiado.

Harry los empujó con un dedo y estos cayeron como pinos – maldición – corrió hacia el cuarto de Samara con la varita empuñada. Pero se detuvo a los pocos minutos, no sabía cual era su cuarto, todos eran parecidos.

Hermione se paró a su lado – donde podría estar – se preguntó

No tuvieron que esperar mucho, el grito de Samara les indicó que era el antepenúltimo, corrieron hacia este y Harry casi derrumba la puerta para entrar. Ginny estaba parada delante de Samara, ella estaba tirada en el suelo, retorciéndose de dolor, mientras que Ginny caminaba alrededor de ella, en círculos. Harry notó que Samara estaba dentro de un círculo al cual la pelirroja no podía entrar.

Parece que tenemos público – dijo Ginny al verlos entrar – Harry, podrías destruir ese círculo

En tus sueños - le gritó y le apuntó con la varita – sal de ahí, déjala

O que – le dijo riéndose – no sabes como expulsarme por lo que tendrías que atacar hasta que dejes inútil este cuerpo. No creo que los Weasley te perdonen eso, matas a su hija y lastimas su cuerpo, nunca te lo perdonarían, si es que alguna vez te perdonan – se rió con lo último

Petrificus totalus – gritó Hermione

Ginny solo levantó la mano y el hechizo se desvió hacia el círculo – por favor, saben que soy más fuerte que ustedes y quieres vencerme con un hechizo de primer año. Te enseñaré – Illyria volvió a levantar la mano y Hermione fue empujada hacía atrás, sacándola del cuarto – así se ataca

Harry le disparó, Illyria no pudo detener el ataque pero este solo le hizo una herida en la mejilla, apareciendo una herida igual en la mejilla de Samara.

Harry, llama a mi tía – le dijo Samara

Acaso no puedes defenderte sola – le dijo Illyria, la miró atentamente y Samara volvió a retorcerse de dolor dentro del círculo – sabes que lo haré hasta que salgas

No puedes matarme – le dijo entre quejidos

Pero eso no me impide dejarte moribunda – le recordó

Hermione trató de volver al cuarto, pero Illyria cerró la puerta en su cara. Sólo se escuchó un grito de dolor de parte de ella

Hermione – gritó Harry – no la lastimes

No le hablas desde que llegaste, porque debería importarte si la mato – Harry la miró sorprendido por la información que sabía – la señora Weasley lo contaba todo, porque crees que hoy estoy acá. Es una buena informante, lastima que ya no me sirva y todo lo que no sirve debe ser desechado

Harry la miró con odio – crucio – gritó

El hechizo tocó a Illyria, pero ella no fue la que gritó de dolor. Samara fue la que sintió el ataque, elevándose levemente del suelo y retorciéndose por le dolor que sentía

Gracias por la ayuda Harry – le dijo – ella esta débil, yo decido quien es la que sufre – elevó su mano hasta su hombro y apuntó a Harry con su dedo, levantándolo del suelo – ahora, Harry, me vas ayudar quieras o no – y lo lanzó contra la barrera que creaba el círculo.

El dolor era peor que el que la maldición imperdonable causaba, Harry trataba de no gritar, pero Illyria no lo soltaba por ningún motivo. Harry no se podía mover para poder deshacer el hechizo y solo escuchaba los gritos de Samara y los de Hermione, que golpeaba la puerta tratando de entrar. Al final la barrera cedió y el círculo desapareció, Harry cayó al suelo muy adolorido, parecía que todo su cuerpo hubiera recibido la paliza de cien hombres o más. No podía pararse por más que lo intentaba, ni siquiera podía apoyarse en sus brazos.

Ahora nos vamos, hermanita – le dijo irónicamente a Samara – y Harry nos va acompañar

Continuará….

En memoria de un buen hombre que fue arrebatado de mi vida tan rápido y tan pronto que los pocos momentos que lo vi no fueron los suficientes para adaptarme a una vida sin él...

Espero que donde sea que estés, sigas cuidándome de igual forma que lo hacías cuando estabas con vida, abuelito.