La plataforma elevadora llevaba ya diez minutos bajando. Vincent estaba de pié en una de las esquinas de la plataforma, mirando fijamente un horizonte imaginario, más allá de las cuatro paredes que formaban el agujero del elevador. En cuanto a Cloud, estaba sentado en medio de la habitación. Tenía un brazo encima de su rodilla, medio flexionada, y el otro hacia atrás, sosteniendo el cuerpo. Su mirada estaba perdida en un pequeño punto de su bota, como si quisiera quitar una mancha inexistente. Tiempo atrás, cuando el grupo entero formado por Tifa, Barret, Cid, Caith Sith, Nanaki, Vincent y él iban a detener a Sephiroth, era normal ver a estos dos personajes apartados del grupo, sumergidos en sus pensamientos, mientras los otros entablaban conversaciones. Por lo que se puede apreciar, esa costumbre no la habían perdido aún. Seguían silenciosos, encerrados en sus mentes y cavilando sobre sus preocupaciones.

¿Llegará el día en que consiga redimir mi culpa? – Pensaba Vincent - No pude protegerla y ahora tengo que cargar con el recuerdo de Lucrecia inmóvil, envuelta en el muro de cristales que la conservan... No me extraña que llegara a ese extremo, después de ver en sueños lo que su hijo Sephiroth haría al planeta, no pudo soportar su horror y decidió criogenizarse en el interior de una fuente de energía Mako cristalizada. Tal vez... tal vez hoy pueda solucionar ese error...

¿Hice lo correcto?¿Marchar sin explicarle nada a Tifa era la mejor opción? Aún tengo mis dudas al respeto... Esos días reinaba un buen ambiente en casa... El negocio del transporte de encargos me iba muy bien, Marlene y Denzel cada día parecían más contentos y... Tifa. Siempre tan alegre detrás de la barra del bar, atendiendo a los clientes con su habitual sonrisa. Recuerdo cuando me quedaba en la puerta de la cocina mirando como servía las mesas. Cuando ella se daba cuenta, se giraba y me dedicaba una de esas sonrisas que me ponían tan nervioso... Como echo de menos esos días... Me sentía... si... como si fuéramos una familia. Después de haber comprobado como es estar en una familia, no me extraña nada que Tifa tuviera tan interés en formar una. Cuando vuelva, tal vez... tal vez podamos formar una...

Los dos seguían inmersos en sus pensamientos cuando, después de un rato, el elevador finalmente redució su velocidad hasta que paró del todo. Encima del marco de la puerta metálica que tenían delante se podía ver con números rojos "-34". Ninguno de los dos se movió, sabiendo que una vez entraran por esa puerta, las cosas no harían más que complicarse. Finalmente, fue Vincent quien rompió el silencio:

"Debemos darnos prisa, no sea que alguien nos encuentre aquí."

"Si, es solo que... estaba pensando en... bueno, da igual."

"Tifa, no?" –Adivinó Vincent sin ningún problema.

"No se merecía que marchara sin decir nada."

"No podías hacer otra cosa, si le hubieses explicado lo que estamos haciendo, hubiera querido venir. ¿Hubieras querido meterla en peligro?"

"¡Por supuesto que no!"

"Entonces, creo que con eso acabas de responder a tu anterior duda."

"Si, supongo que tienes razón, como siempre...." – Acceptó Cloud tras un largo suspiro.

"Simplemente veo las cosas desde otra perspectiva."

"Lo que tu digas..."

"Deberíamos estar en camino. Vamos"

"¡Si, adelante!"

Cloud se levantó de un salto y se preparó para entrar. Vincent se puso delante suyo, pues era él quien sabía el camino hasta el laboratorio de su padre.

Sólo espero que recuerde perfectamente el camino y que no nos encontremos con dificultades durante el trayecto. No sé qué podría ocurrirme si tenemos que separarnos...

Estos pensamientos recorrieron fugazmente a Cloud, que tomó la determinación de no dejar que Vincent saliera de su campo visual, fueran cuales fueran las circunstancias. Finalmente, Vincent pulsó el control de la puerta y esta se abrió. Más allá había un oscuro pasillo, ligeramente iluminado por unos fluorescentes en el techo. Avanzaron por el pasillo hasta que este se dividía en dos y cogieron el de la derecha. Todo el piso del edificio era un verdadero laberinto de pasillos interminables. Conforme avanzaban Cloud iba intentando memorizar los carteles informativos que se iban encontrando:

"S-01, S-03, P-06, S-05, P-11... Esto es imposible, no sé como se lo hacen los empleados de Shinra para deambular por edificios así... Bueno, supongo que es cuestión de pasarte años y años trabajando en el mismo sitio."

Los pasillos estaban completamente desiertos y por las ventanas de algunas paredes se podía ver laboratorios vacíos. El ambiente general era fantasmagórico, como si hiciera mucho tiempo que nadie usaba ya esas instalaciones, pero según Vincent, nunca habían dejado de funcionar. Además, se podían ver las luces de algunos monitores de ordenadores que estaban abiertos aunque nadie los estaba usando, y se habían dejado abiertos archivos en los que se estaba investigando. Todo eso le daba mala espina a Cloud, pero parecía que su compañero no notaba nada extraño, pues seguía avanzando a paso firme y decidido, sin cavilar en ningún instante.

Pasaron varios minutos andando sin parar y aún no habían visto señales de vida por ninguna parte. El edificio estaba verdaderamente vacío de personal. Finalmente pareció que hasta Vincent empezaba a incomodarse de esa inusual soledad. De pronto, se paró en seco.

"Algo no va bien." –Afirmó finalmente Vincent- "Deberíamos habernos encontrado con un montón guardias que hubiéramos tenido que evitar. Me sé de memoria los turnos de guardia que deberían estarse haciendo hasta aquí y de momento no he visto a nadie..."

"Entonces, ¿crees que es una trampa?" – Preguntó Cloud poniéndose en guardia.

"No, hemos pasado por muchos pasillos mejores que este para tendernos una emboscada, creo que alguien se nos ha adelantado."

"Pero... ¿no debería haber rastros del anterior asaltante? Quiero decir... no hemos visto ningún cuerpo de guardias ni científicos..."

"Si, y las alarmas no han sonado..."

Los dos hombres estuvieron un momento cavilando hasta que de pronto, Cloud captó un pequeño detalle.

"Vincent, y si... ¿y si este alguien fuera de dentro de la organización y hubiera desactivado las alarmas? O mejor, ¿Y si hubiera activado las alarmas en otro piso para que no hubiera nadie en este piso durante su incursión?" –Sentenció Cloud tras haber meditado esa posibilidad.

"Es una opción muy rebuscada, pero he trabajé para Shinra durante un tiempo, y he visto cosas peores que estas. El juego del poder es indescriptible allí, y cualquiera mataría por poder ascender."

"¿Quieres decir que es normal que pasen cosas de estas?"

"Normal no, pero si posible. Debemos darnos prisa. Tal vez quien haya hecho todo esto ya tenga lo que busca y, posiblemente, sea lo mismo que estamos buscando."

"¿A qué esperamos entonces?¡Vámonos!"

Vincent y Cloud retomaron el camino hacia el laboratorio de Grimoire Valentine, pues aún faltaba un buen trecho. Pasaron por varios cruces de pasillos, todos vacíos como los anteriores. Definitivamente, el causante de ese vacío debía ser una persona que conociera a la perfección el edificio y que hubiera podido ordenar un desalojamiento de la planta para poder vagar sin problemas y coger lo que quisiera.

"¿Quien podría estar intentando traicionar a Shinra? Desde la deserción de Sephiroth, Zack, Reeve y yo, no sé de nadie que tuviera la intención de abandonar la compañía, mucho menos de traicionarla y robar los resultados de un experimento fallido que fue dado por cerrado... Debo estar olvidando algo importante... ¿Pero qué?"

Cloud no podía dar con el personaje que estaba detrás de todo esto. Estaba algo confuso. Intentó apartar esos pensamientos de su cabeza y centrarse en el problema más inminente, pues empezaba a hacerse la idea de que, aunque no había nadie que les impidiera el paso, alguien mucho más poderoso se les había adelantado. Eso sí, no todo era negativo, pues lo que había empezado como una compleja misión de incursión sin ser detectados, estaba convirtiéndose en una carrera por una planta de una base militar secreta sin señales de vida.

Finalmente, llegaron al laboratorio. Un viejo letrero en la parte superior de la puerta indicaba: "Grimoire Valentine, fuera de servicio". Tanto Vincent como Cloud se percataron de inmediato de la situación. Aunque todo parecía normal, el precinto que sellaba la sala del pequeño laboratorio había sido roto y, de debajo de la puerta, se podía entrever que dentro había una luz encendida. Ambos cruzaron sus miradas y movieron la cabeza afirmativamente. Entonces, Cloud empuñó su enorme Sable Gélido y adoptó su posición de combate mientras que Vincent apartaba su capa y desenfundaba a Cerbero. No sabían lo que les esperaba dentro, pero no tenían tiempo para prepararse debidamente, así que rápidamente, Cloud derribó la puerta metálica con una estocada y los dos entraron velozmente al laboratorio.

"Ya sabía yo que no estaba completamente solo en esta planta. Bienvenidos" –Dijo una voz. Aún y así, no se podía ver a nadie a parte de ellos en el laboratorio.

"¿Quién eres?¡Muéstrate!"- Ordenó Cloud.

"¿Acaso no me veis? Humanos... tan débiles..."

"Esconderse del adversario no es una táctica muy noble." –Objetó Vincent

"De acuerdo, me presentaré."

Acto seguido, de detrás de uno de los armarios del laboratorio apareció un hombre.

"Soy Genesis, encantado."

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