CAPíTULO 2: EVIDENCIAS

No había dormido. No sólo porque Chase tuviera ganas de jugar, sino porque no fui capaz de abordar mi cambio de puesto. No sé si porque no estaba segura de aceptar o porque en mi fuero interno lo llevaba deseando desde hacía mucho y sólo esperaba a que fuera House el que me lo ofreciera directamente. Pero fue inútil. Hasta yo era consciente de que él jamás me haría una proposición en firme y más ahora…

Nada más llegar al PPTH, me fui al despacho de la decana

- No quieres vértelas con él ¿verdad? – pregunté sin siquiera darle los buenos días.

- Llevo media vida viéndomelas con él, Cameron – replicó un segundo después de disculparse con la persona con la que hablaba por teléfono.

- Puedo esperar a que termines – dije tranquilizándome, y me senté para darle a entender que no estaba dispuesta a ser su conejillo de indias.

- Te creo la persona más indicada para afrontar una nueva etapa en el departamento. – dijo nada más colgar el auricular.

- Sí, pero, es la primera vez que no te encargas tú directamente y delegas sin darle mil vueltas. – argumenté.

- No sé lo que voy a encontrarme – admitió al fin - . Sólo he ido a verle una vez.

- ¿Tan mal está? – indagué al ver su cara de angustia.

- No pude comprobarlo. Me echó a patadas. No quiso recibirme y dijo, siempre tan metafórico, que sólo buscaba un zángano para polinizar mi colmena.

- Pero le quieres…- continué.

- Lo suficiente como para no privarle de ejercer el único don que aún parece conservar.

- ¿Y si no resulta? – dije yendo directa al grano.

- Si no resulta, su vida habrá terminado.

[…]

Habíamos quedado a comer en la cafetería. La esperaba tomando un refresco cuando Wilson apareció con su bandeja y se sentó en mi mesa.

- Buscas compañía – constaté – Supongo que le echas de menos.

- Por poco tiempo, Chase. Papá pato regresa este lunes y parece que también lo hacen los antiguos patitos, ¿no?

- Ni loco volvería con House. – dije convencido.

- Tu mujer no piensa lo mismo – dijo inocentemente, aunque debí poner cara de idiota porque me caló- . ¡¡¡No me digas que no lo sabías!!!

- Los rumores son eso, rumores – casi me defendí – Y no, Cameron no ha dicho nada sobre sus pretensiones laborales. – dije levantándome – Perdón, si me disculpas.

[…]

Estaba en los vestuarios cuando Chase apareció. Entró sin más, sin esperar a que me cambiara.

- ¿Qué haces? ¡¡¡Te dije que me esperaras en el comedor!!! – le recordé abrochándome la bata

- Preferí venir aquí. No quería montarte una escena delante de todos – replicó Chase.

- ¿Qué escena? ¿De qué hablas? – de sobra sabía por dónde llegaban los balazos.

- Es viernes. – dijo anodino.

- Claro. Y mañana sábado, y pasado domingo.

- Y al siguiente lunes…Cuando House vuelve. Y tú con él. – soltó como si me estuviera acusando de un delito.

- No saquemos las cosas de quicio – le rogué - . Cuddy me pidió que le echara una mano con House.

- Tiene a Foreman. Se apañarán. Además, es un hombre.

- Claro, ahí está el meollo del asunto. Que yo soy una mujer y no me crees capaz de volver a lidiar con House sin que medie algo más que el trabajo.

- Ya ocurrió una vez – recordó él – Te acostaste con él estando saliendo conmigo.

- No éramos novios y jamás dije que eso sucediera. – dije elevando un poco el tono - Además, estoy casada contigo.

- Ése es el problema. – dijo saliendo y dejándome con la palabra en la boca.