30 de marzo…

Todo parecía volver a la normalidad, Becca volvió al departamento que compartía con su prima y sobrina, y a pesar de que solo unos días habían pasado del fin de semana les había alcanzado para ponerse al día después de ese mes que la pelirroja se había tomado. Becca le conto con lujos y detalles como conoció a Finn, una mañana que decidió salir a correr por la playa con su Ipod haciendo llevadera la mañana, se cruzo con el muchacho que estaba haciendo lo mismo que ella pero con un perro que corría al lado suyo, pero que al ver a la pelirroja decidió perseguirla haciendo que esta cayera por completo a la arena y que el susodicho perro a modo de saludo fue lo que le explico Finn, pasara su babosa lengua por todo el rostro de la misma, que si bien al principio eso le pareció asqueroso cuando vio la sonrisa timida y la el rostro de vergüenza del joven, no pudo evitar sentir una especia de ternura… Luego de eso Finn le propuso tomar un café para recompensarla por el momento vergonzoso que le había hecho pasar Rocco, así se llamaba el bendito labrador color chocolate que lo único que quería hacer cuando veía a Becca era saltarle encima y llenarla de baba, seguramente si santana hubiese escuchado algo de todo eso hubiese bromeado diciendo algo como- al igual que dueño que solo te llena de baba- agradecía que la conversación la había tenido con su prima, siguió explicando que al pasar lo días cada mañana se encontraban ella Finn y Rocco a pasear y hablar por la playa y que siempre terminaban tomando un café, no tenían muchas en común, ella era una exitosa y ordenada abogada de Nueva York, y el, bueno el seguía buscando su vocación, por el momento tenía una tienda de deporte cerca de Brooklyn que se había puesto después de que se separara de su loca y histérica novia, si esas fueron las palabras usadas por Finn haciéndose la victima para compadecerse enfrente de la pelirroja, cosa que hizo estremecer a Quinn que opto por guardar silencio, ya vería como le decía que Rachel era la ex loca y histérica de su actual novio. Realmente como relataba toda la historia Becca dejaba ver a su prima que realmente el muchacho le interesaba y no quería por el momento, deshacer esa ilusión que tenia con Finn…

Cuando fue el momento de Quinn de contar que hacia Rachel en su vida, se vio complicada, todavía no sabía ni ella que era lo que hacia esa pequeña diva de Broadway en la vida de su hija y ella, como iba ser capaz de explicarle siquiera algo, así que empezó por el principio, le conto lo del subte y que desde ahí no había dejado de pensar en ella, que el destino como bien le conto su sobrina las volvió a cruzar el día de su exposición, que había conectado muy bien con la morena y que eso llevo a que la misma le hiciera pasar un día de ensueño en el teatro, pero todo lo que contaba Quinn, solo dejaba ver que Rachel solo estaba ahí como amiga y como referente para Beth, pero algo dejo en evidencia a la rubia, cuando empezó a describir lo que la morena le había regalado para su cumpleaños sus ojos se llenaron de un brillo especial, brillo que nunca había visto en esos ojos avellanas que con solo nombrar a Rachel se les volvían de un profundo verde, explicaba como su voz la hacía transportar a otro espacio que cuando la veía sonreír perdía todos sus sentidos y que no sabía porque no podía parar de pensar en ella…

Santana entraba al departamento de Quinn, con Brittany del brazo, ese día empezarían las clases de baile para la pequeña, pero Beth todavía no llegaba del colegio, lo que dio el tiempo suficiente a Britt para mover sillones y mesitas ratonas para despejar todo el salón y convertirlo en un salón de baile improvisado. –Tenemos todo listo, en un rato mas llega y Beth y podremos empezar a construir su sueño de a poquito- decía Britt con una gran sonrisa en su rostro, realmente iba a disfrutar de esas clases, la rubia amaba el baile y poder retomar una actividad que la hacía tan feliz le llenaba el corazón.

Beth se dejaba ver por la puerta con la mirada cargada de ilusión, sabía desde la noche anterior que a la otra tarde empezarían con sus clases de baile, y eso la tenía con un entusiasmo que podría contagiar a un estadio entero de personas- Srta Fabray, vaya a poner comoda que inmediato empezaremos con sus clases- exigia de manera graciosa la rubia que estaba con la latina en el medio del salón con ropa deportiva

Tia tu también vas a estar en clase? Le pregunto al verla vestida con unas calzas y una musculosa que se le pegaba al cuerpo.

Si a ti no te molesta por supuesto- contesto con la mirada tímida buscando la aprobación de su sobrina.

mmm…dudaba apropósito- Mientras más mejor, ojala mama viniera también-dijo con una gran sonrisa pero una sorpresa mas se iba a llevar.

Pues no solo Santana va a tomar las clases contigo, también lo haremos nosotras- agregaba Becca que bajaba de las escaleras con Quinn vestidas con tan provocadoras como Santana.

Anda ve a cambiarte, que no tenemos toda la tarde-ordenaba Quinn al ver la cara de sorpresa de su hija…

La clase ya había empezado, Brittany las había obligado hacer unos ridículos y aburridos ejercicios de elongación y calentamiento, para que no se lastimaran ninguna… ya tenían 40 minutos de clase donde Quinn fue la primera en abandonar por la falta de aire y resistencia en su cuerpo, a los minutos la había seguido Becca, realmente necesitaban empezar hacer algo porque con 25 años no podían estar en tan deplorable estado, agradecían haber sido capitana y co capitana del equipo de las porristas en el instituto si no, no tendrían el cuerpo envidiable que tenían, Britt intentaba explicar un giro tanto como a la niña y a Santana, pero eso parecía una misión imposible para la latina, que cada vez que intentaba girar, sus piernas no terminaban de descruzarse y en más de una oportunidad estuvo a punto de caer de no ser por la rubia que la agarraba, por suerte para Beth eso no fue un gran impedimento y sus piernas parecían dejarse llevar por lo movimiento como si siempre lo hubiese hecho… Quinn no podía estar más contenta por ver como su hija disfrutaba de ese baile, podía ver pasión en los ojos de la pequeña, que ponía empeño por aprender cada cosa que Britt le decía, ya estaba ansiosa por ver cómo le iría mañana con Rachel, o estaba ansiosa por ver a la diva? La clase estaba llegando a su fin, encontrándose solo con las rubias en el centro del salón, ya que Santana había abandonado la clase tras enojarse con ese estúpido giro, como había dicho cuando opto por sentarse al lado de la pelirroja.

Bueno creo que por hoy es suficiente- decía la rubia mientras terminaban de elongar después de todo lo que habían hecho en esas 2 hs de clase… -uuff estoy hambrienta- comentaba la niña mirando a su madre- Pizza?- pregunto mirando a todas en el salón

Mmm yo pasa Rachel dijo que me haría mi comida favorita- respondió Britt con una sonrisa que dejaba ver todos sus dientes- Cuando tengan el placer de comer algo hecho por sus manos se van a dar cuenta porque mi sonrisa- comento al ver la cara de decepcion de Beth cuando dijo que no se quedaba a comer.

Bueno esperemos que algún día Berry se digne a invitarnos a comer- murmuro la latina desde el sillón.

Brittany se fue acompañada de Santana que también había optado por irse a su casa y ya que esta tenia la excusa perfecta para llevar a la rubia hasta su departamento y pasar más tiempo con ella…

-0-

Un nuevo día daba comienzo y con ese el entusiasmo de Beth seguía en aumento, ese sería el gran día donde Rachel Berry, empezaría con clases privadas de canto con ella, la morena se había comunicado muy temprano con Quinn, para preguntarle si podía ir a buscar a la escuela a Beth y tener la clase en su departamento, la rubia no se opuso pero con la condición de poder estar en esa clase, no es que no confiara en Rachel, pero no quería perderse de ningún detalle referido con el futuro de su hija, obviamente la morena no se opuso y es mas se ofreció pasarla a buscar para ir juntas a la escuela de Beth…

Estoy abajo- R el mensaje de la diva le robaba una sonrisa después de haber estado en su estudio de revelado "jugando" con su nueva adquisición

Ya bajo- Q

Minutos más tarde la rubia bajaba del departamento con una sonrisa poca veces vista en su rostro, con un traje gris plomo compuesto por una pollera tipo tubo una camisa blanca y saco todo en una aburrida combinación pensaba Rachel que la miraba desde el auto, -Buenas tardes, como has estado?- pregunto Quinn sentándose en el asiento del copiloto

Un tanto ocupada. Pero bien y tu?- respondió con una sonrisa por esa extraña situación en la que se encontraban.

Bien, bien, pero que es lo gracioso?- sin entender el motivo de la sonrisa de Rachel.

Mmm no, nada, pensé que me ibas a saludar de otra forma es todo- su sonrisa se hacía más grande, al ver como la rubia se removía en el asiento sintiéndose incomoda ante el comentario.- Pareces abogada en vez de Fotógrafa, lindo atuendo- continuó Rachel dejando oír una pequeña risa divertida.

Pues no solo soy fotógrafa, soy una Sra de negocios y no puedo andar con cualquier vestimenta por la vida, que imagen daría- su respuesta iba acompañada de un tono serio pero se convirtió en asombro cuando una estridente risa se escucho de parte de la morena que ya había empezado a manejar camino a la escuela de la niña- no entiendo la risa, hablo en serio- decía mientras cruzaba sus brazos a la altura de su pecho y fruncía el ceño.

Eres hermosa, enojada, cuando sonríes y cuando llevas aburridos tajes de abogada cuando sabes que vas a una clase de canto, y no a una reunión de negocio-contestaba la diva mientras frenaba en un semáforo.

Quinn estaba totalmente sonrojada por el piropo de Rachel, no podía creer que se lo tomara de esa manera, habían pasado días desde el beso, desde la tarde en la playa y ninguna había hablado con la otra al respecto de lo sucedido.

Rachel?-pregunto mirando a sus pies

SI-

Porque no me escribiste?-

Porque tu no me escribiste?- devolvió la pregunta

No quería no se parecer pesada- respondió con vergüenza

Somos 2 entonces- agrego Rachel- Me extrañaste?- pregunto de una manera picara

No te das una idea cuanto- respondió con sinceridad, cosa que hizo que la morena estacionara en el primer hueco que vio, se desabrochara su cinturón y agarrara con fuerza el cuello de Quinn, que ante esta maniobra que duro segundos no había podido reaccionar, ahí estaba otra vez, milímetros la separaban de la otra, era el momento de la rubia de temblar ante la intempestiva de la morena, Rachel se mordió el labio inferior mostrando cuanto deseaba que ese beso se llevara a cabo, suavemente desprendió a Quinn de su cinturón para tener más libertad de movimientos, y cuando por fin se sintió liberada la rubia susurro-Eres como una droga Rachel Berry- y beso los carnosos labios de la morena, un escalofrió recorrió el cuerpo de ambas, sentían como su piel se eriza ante el sencillo toque de sus labios, que tanto habían deseado, entre deseo y pasión ese beso tomaba cuerpo, era tierno, pero a la vez pasional, estaba cargado de un deseo que quemaba el cuerpo de las dos, ya no tenían escapatoria, ya no había marcha atrás y tampoco deseaban volver atrás, se necesitaban y estaban dispuesta a arriesgar lo que sea por estar con la otra. Quinn mordió el labio inferior de Rachel buscando recuperar un poco el aliento que le estaba faltando en ese momento, se miraron los ojos de la rubia eran un verde oscuro con pequeños destellos amarillos en el centro, y la sonrisa de Rachel lejos de parecer graciosa, estaba cargada de amor y ternura… El destino había jugado un gran carta en sus vidas y parecía que habían dejado que el ganara, rindiéndose a un amor que prometía ser especial, como cada una de ellas…

"dejame ser para ti un infinita noche,

dejame ser para ti, lo que eres para mi"


heeeyy... buuen fin de semana para toodos... gracias por leer, y por comentar... de verdad que me sacan sonrisas!