Era domingo a la mañana y Rachel despertaba con unos inusuales nervios, se encontraba en su habitación abrazada a su almohada mirando a la gran ventana, pensando la rapidez con lo que los días pasaron, hace unos días era miércoles y estaba en su estudio escuchando las voces de pequeñas futuras estrellas , después Quinn esa rubia que se coló en su vida sin permiso con una pequeña niña que tenía un exceso de energía con una extrema ilusión de su futuro, sin darse cuenta en menos de20 días su vida había cambiado de manera radical, era a futura protagonista del musical de sus sueños, después de 24 años lo había conseguido a puro esmero y esfuerzo, lucho contra viento y marea, al principio todo había sido muy difícil, las juzgaban por sus rasgos muy judíos en vez de por su excesivo y indudable talento, se graduó de la mejor universidad artes escénicas de Nueva York, convirtiendo ese talento innato en algo sin descripción alguna convirtiéndola en la persona que es hoy, sufrió un gran desamor y una gran decepción de la persona que ella creía era el amor de su vida, ese sin duda fue el peor de sus golpes, o eso pensó en ese momento, hasta que el mismo muchacho tras enterarse de su inminente éxito en aquella obra que si bien no protagonizaba era la que estremecía a todos en la audiencia con su voz, no dudo en chantajearla con entregarle a la prensa amarillista unas supuesta fotos de ella y el compartiendo su intimidad, lo que la llevo a pagarle un suma importante de dinero para que no lo hiciera. Muchas cosas habían pasado, muchas cosas que la llevaron a tomar esa decisión de dejar de creer en el amor y centrarse de manera completa a su carrera y por supuesto a Brittany, esa rubia inocente pero aguerrida que no la dejo en ningún momento, esa rubia que después de pasar por su propia depresión, se encargo de llevarla al estrellato, en ningún momento bajo los brazos, en ningún momento dejo de buscar ese sueño para su amiga, ese sueño que vio crecer desde el instituto. A veces la vida te quita y te hace caer, pero te da cosas nuevas que al fin y al cabo cuando las terminas aceptando terminan siendo mucho mejor, solo es cuestión de dejarse llevar y eso era lo que iba hacer exactamente ese domingo Rachel Berry, seguir dejándose llevar y para eso iba a empezar con un buen día. Se desprendió del abrazo a su almohada y giro suavemente su cuerpo, una inevitable sonrisa se le poso en sus labios al encontrarse con una rubia en su cama, una rubia que tenía todo el pelo alborotado pero que dormía plácidamente- parece un ángel, dios no puede ser más hermosa- eso pensaba mientras la miraba, la calma en la respiración, la tranquilidad en su rostro todo era perfecto en esa rubia que yacía en su cama.
Se acerco lentamente a acariciando suavemente el brazo de la rubia, viendo como se quejaba por no querer ser despertar , corrió unos mechones rebeldes de pelo que caían sobre su rostro y susurro- Buen día dormilona-
Q: mmm.. buen.. buen dia- dijo en apenas moviendo sus labios sin querer abrir sus ojos, con el temor de que al abrirlos no sea la morena la dueña de esa voz y todo haya sido un sueño…
Una leve sonrisa se les dibujaba en el rostro al recordar lo ocurrido la noche anterior, sin duda esa maravillosa noche iba quedar guardada en el top ten de momentos inolvidables…
Comienzo flashback…
R: Quinn, no me gusta estar con los ojos vendados y menos que no me digas donde estamos-si estaba nerviosa y no podía controlar el descontrol de sus palabras-
Q: Shhh, por favor confía en mí- intento tranquilizar a la morena- ya no falta nada, es más, necesito dejarte sola unos segundos, ya vuelvo- corrió hacia un costado dejándola sola, solo necesitaba levantar un interruptor para volver rápidamente a su lado- acá estoy, estas lista? Pregunto suavemente al oído de Rachel, produciendo de manera evidente que se le erizara la piel.
Si… si por favor no aguanto más la intriga-respondió con un veloz titubeo.
Quinn dejo caer la venda dando paso a esa cita que planeo durante los últimos días desde que se le ocurrió invitar a Rachel, lo veía y no lo creía, estaban en unos de los salones de la galería de la rubia y las paredes que las envolvían estaban cubiertas por imágenes de Rachel, desde ese primer día que pasaron en el teatro, la cita grupal que habían tenido, fotos del cumpleaños de Quinn, esa tarde en la playa y por último la tarde del miércoles en la casa de la morena, en cada una de ellas estaba una Rachel sonriente, por cada situación una sonrisa distinta…
R: Quinn, esto es… es maravilloso, yo no.. sé que decir- Se había llenado de emoción, ver lo que la rubia habia hecho en escasos días la dejaron sin palabras, miraba a su alrededor absorta en cada imagen, en todas estaba con alguien, menos en una, que solo estaba ella miraba hacia al frente con una sonrisa apenas dibujada en su rostro que la hacía parecer la persona más natural del mundo.
Q: Veo que tenemos gustas muy parecidos- susurro a espaldas de la morena que no dejaba de ver esa imagen- Este es del miércoles, cuando te pedí que me sonrieras te acuerdas? Pregunto posicionándose al lado de Rachel
R: Oh si si, claro, wow, es algo, como lo haces? Pregunto mirando a Quinn que no entendía muy bien a lo iba la morena- sin duda, parezco sacada de un publicidad, me gustan los matices grises, y la luz, me hace parecer que soy una súper modelo- dijo dejando escapar una risita divertida por el comentario que se le ocurrió.
Q: No necesitas ser una súper modelo, amo las fotos en blanco y negro, tienen algo que una foto común no lo trasmite, no solo es una especie de nostalgia, si no que tu sonrisa puede trasmitir paz, desde que la colgué ahí no puedo dejar de mirarla, la luz que parece chocar con tu rostro, y la naturaleza con la que mirabas a la cámara- pero Rachel la interrumpió.
R: Yo no miraba a la cámara, había algo más entretenido para ver- dijo a la vez que se mordía el labio inferior.
Q: Y que era eso entretenido que veias?- pregunto sabiendo la respuesta
R: Miraba a la dueña de la cámara, mira, si la miras con más detenimiento sé puede ver que no miro a la cámara, si no que veo a tus ojos- respondía mientras señalaba a la imagen ante ellas.
Quinn no aguanto más, se puso enfrente de Rachel y cuando esta volvió a girar su rostro buscando el de la rubia, se encontró que la tenía más cerca de lo que pensaba- Rachel, yo no sé que es todo esto que nos pasa, pero lo que si se es que me es inevitable estar lejos de ti, y estas ganas irrefrenables de querer besarte, acariciarte, no las puedo detener- pero Rachel la callo, poso uno de sus dedos en sus labios y le dijo – Yo no sé tampoco que es todo esto, me siento una adolescente que está experimentando todo de nuevo, pero solo quiero dejarme llevar- y sin más se abrazo a su cintura, llenándose del dulce perfume de la rubia que no dudo ni un segundo en envolverla entre sus brazos, era el primer abrazo sentido que se daban, la primera vez que intentaban hablar de lo que les pasaba, la rubia acaricio el pelo de la morena, rozando suavemente la espalda descubierta de esta produciendo miles de sensación en su cuerpo..
R: Es.. es increíble- susurro en el hombro de la rubia
Q: El que, que es lo increíble? Pregunto curiosa..
R: Esto- respondió pasando las yemas de sus dedos desde el hombro descubierto de Quinn hasta la base de la mano, haciendo que esta sienta un intenso escalofrió por su espalda. Rachel la miro buscando la respuesta a lo que había hecho, encontrándose de lleno con los labios de Quinn que deseaban con ansias los de la morena, labios que no se hicieron esperar, fue un tímido rozo, se querían disfrutar, necesitaban hacerlo, a comparación de los anteriores, este no era un beso adolescente, si estaba cargado de nervios, de pasión, era un beso que necesitaban para descubrirse, un beso que no era más que la antesala de todo lo que querían o pretendían para esa noche… Rachel hacia presión en el cuello de la rubia buscando la profundidad de ese beso, sentían como su cuerpo quemaba, como se quedaban sin aire, pero no eran capaces de desprenderse de ese magnífico y ejemplar beso, aun que fue inevitable, poco a poco y con la respiración entre cortada se fueron separando, quedando sus frentes juntas con la rubia agarrada de la cintura de Rachel y esta del cuello de Quinn.
Q: Creo que tendríamos que cenar no te parece?- pregunto recuperando el aliento que le escaseaba
R: Si claro cenemos- respondió mientras trataba de arreglarse el vestido.
Q: Tenemos la mesa preparada, y una nutritiva ensalada nos está esperando-
Cenaron, hablaron, rieron, brindaron por esta extraña oportunidad de ser feliz, tal vez, era unas de las primeras veces que se encontraban totalmente a solas, donde ninguna Brittany iba a entrar a las corridas para interrumpirlas, donde no iban a tener que dejar de hacer lo que hacían por que Beth esté cerca… pero como lo bueno dura muchas veces poco y ellas no tienen mucha suerte… algo estaba a punto de pasar…
R: Quinn? Que... Que... Que tenía la ensalada... Creo que no me siento bien- decía en apenas un suspiro
Q: Rachel por dios, tu cara estas pálida, dime a que eres alérgica?- pregunto alterada por como palidecía la morena enfrente suyo
R: eehh yo, no… pue- no pudo decir más que cayó desmayada en el asiento en el que se encontraba
Quinn rápidamente corrió a su lado para evitar que Rachel se cayera de su asiento, trato de reanimarla, hasta que opto por agarrar el teléfono celular de la morena y llamar a Brittany… un tono, dos tonos, tres tonos, Rachieeee! Gritaba contenta la rubia- Brittany soy Quinn, dime por favor a que es alérgica Rachel, se me ha desmayado y creo que fue por la comida, estaba lo mas bien y no sé qué hacer por favor… estaba desesperada- Nueces nueces… súper alérgica! Llévala a ya a su casa, en su botiquín tiene los medicamentos de las alergias, las de la izquierda son las mías y las de las derechas de ella…- pero la rubia ya había cortado hacía rato a penas dijo llévala a su casa.
Quinn alzo a Rachel en sus brazos, y la se dirigió al auto, como pudo la dejo en los asientos de atrás, subió a su auto y arranco, condujo a toda velocidad por las calles de Nueva York, no respeto semáforo alguno solo le importaba llegar a su destino y poder llegar ese bendito botiquín... Vamos Rach por favor, dime donde están ese bendito botiquín, por dios! Hablaba sola mientras cargaba a la morena hasta su departamento, una vez adentro del mismo, corrió al baño donde no se equivoco que haría estarían ese dichoso medicamento, un frasco naranja con un par de pastillas adentro y el de nombre Rachel eran el indicativo para Quinn, leyó el frasquito que decía Doxilamina era el nombre más difícil supuso que ere ese y supuso bien
Q: Vamos Rach por favor toma esto- dijo con ternura mientras suavemente y con ese don de madre, abría la boca de la morena y la ayudaba a que trague esa pastilla que tanto necesitaba.
De a poco la morena volvía a tomar color, de a poco las pulsaciones volvían a normalizarse, Quinn acariciaba el cabello de la morena que se encontraba apoyada en sus piernas, no lo podía creer era una situación totalmente surrealista la que habían vivido…
R: Quinn vamos a dormir por favor- pidió ya serenada…
Fin Flashback…
Q: Ya te sientes mejor?- pregunto mientras se acomodaba mejor en la cama
R: Si, gracias por cuidarme, lo siento mucho! Decía apenada hundiendo su cara en la almohada.
Q: Pues sin duda me metiste en tu cama eh- bromeo para que la morena no se sintiera más apenada..
R: Quinn no digas eso, es vergonzoso mi modo para hacer que termines en mi cama- se quejaba totalmente roja de la vergüenza que sentía en ese momento mientras llevaba sus manos a su rostro.. . Quinn no lo dudo y se acerco a la morena retiro las manos de su rostro y la miro, esos ojos marrones que tanto le gustaban- sea el modo que sea, no voy a desperdiciar este momento- la rubia empezó a besar a Rachel con pasión con devoción, como si no existiera un mañana, como si eso fuera lo último que fuese hacer en su vida, se estaban dejando llevar, la morena pasaba sus manos por la espalda de Quinn haciéndola estremecer, se movían buscando una posición cómoda, desconociendo por completo lo que hacían, Rachel empezó a besar el cuello de la rubia algo que la estaba enloqueciendo ya que Quinn no paraba de temblar arriba suyo hasta que… -RACHEII! Brittany entraba a las corridas a la casa de la morena, haciendo que Quinn saltara de la cama dejando a una Rachel con los labios completamente rojos y el pelo alboratado- Esto va ser una misión imposible- decían las dos al ver como Brittany ya había entrado a la habitación de la morena.
oh si si... mala yo mala mala... jajaja perdoooon pero es mas divertido asi..
Solo quiero decirles algo,... GRACIAAAAS!
