Una propuesta romantica
La semana comenzaba con una gran expectativa para Rachel porque estaba esperando por aquella "propuesta romántica" por parte de Quinn, por supuesto era Rachel Berry y por supuesto no iba a permitir que le propusieran algo tan importante con simples palabras menos después de haber tenido una cita tan especial como la que la rubia le proporciono, por eso sintió la necesidad de exigir algo mas, algo que sin duda Quin iba hacer que no se lo olvide por nada en el mundo.
Justamente Quinn en ese momento empezaba con esa entramada propuesta que iba hacer que Rachel Berry no solo acepte ser su chica, si no que quiera pasar el resto de su vida con ella. Y justo ese pensamiento llamo la atención a Quinn, realmente estaba pensando eso? Pasar su vida con una mujer no estaba en sus planes , menos si la conocía de apenas 20 días, pero la verdad es que nunca en su vida sintió esa necesidad de estar con alguien como lo hacía con esa morena de gran sonrisa que hasta podía derretir hasta un iceberg, nunca un beso como el que vivió con ella la hizo sentir en el cielo, nunca un beso le hizo temblar las piernas como cuando beso a Rachel, nunca nadie la hizo sonreír tanto como la había hecho esa morena de un metro cincuenta y ocho, esa morena que no solo logro que desistiera de seguir escondiéndose del amor, si no que conquisto el corazón de su hija, conquisto el amor de su vida.
Q: Necesito que esta carta y esta rosa roja se la entregue en mano a la srta Rachel Berry se entendió? Esta es la dirección- esas eran las indicaciones que la rubia le estaba dando a un chico que trabaja para un correo de Nueva York y asi daba comienzo a una seria de cartas que en el proceder de los días le iban a llegar la morena para hacer su pedido realidad-
X: Si srta quédese tranquila- respondía el muchacho mientras se ponía su casco y arrancaba su moto para ponerse camino a lo de Rachel.
Un rato más tarde el timbre del departamento de Rachel sonaba y una voz desconocida para ella le pedía que bajase que tenía un importantísimo sobre que entregarle.
X: Srta Berry? Pregunto el joven para asi asegurarse de que todo saliera exactamente como lo habia pedido la rubia,
R: Si si, soy yo- respondió con naturalidad
X: Bueno este sobre es para ud, junto con esta rosa, por favor fírmeme aquí- hizo entrega de una hoja donde quedaba asentado que había recibido exitosamente el sobre- muchas gracias y que tenga buenos días.
R: Gra… gracias- tartamudeo ya con el sobre en mano viendo como una excelente caligrafía dejaba ver su nombre completo en el, dio media vuelta y volvió a adentrarse a su departamento, una vez adentro se dispuso abrir el dichoso y misterioso sobre mientras que dejaba la rosa en unos de los tantos floreros que adornaban su salón, al abrirlo encontró un poema, que al empezar a leer no pudo evitar que la emoción se hiciera presente en ella y unas tontas lagrimas recorrieran sus mejillas acompañada de una dulce sonrisa.
Sentí que mi memoria había caducado,
Que no existían recuerdos previos a ti,
Pero una manifestación de sentires renovados
Renació ese mismo día que te conocí.
Hiciste tu aparición en la escena de mi vida
Asumiendo, sin saberlo, el rol protagonista,
Dejando un radiante resplandor de estrellas
Impetuosamente suave, mágicamente bella. L.Q.F
PD: Que tengas buen comienzo de semana.
PD: Es la primera, solo no te impacientes.
Rachel repetía LQF en su cabeza, sabia a la perfección que la emisora de esa carta era esa rubia de mirada transparente, de ojos verdes, pero que por alguna razón a veces eran color avellana, Quinn Fabray, pero no sabía cuál era el significada de esa L, aunque pudo intuir que era su primer nombre, solo le quedaba armarse de paciencia y aceptar el juego que le proponía la rubia, pero no por eso no podía dejar de agradecerle y opto por un mensaje de texto.
No solo eres una excelente fotógrafa si no que también poeta? Muchas gracias LQF. R
Una sonrisa se le dibujo a Quinn al recibir ese mensaje dando comienzo a una parte de ese maestro plan que ya había dado comienzo.
RBB no te das una idea de todo lo que guardo y aun no conoces de mí. Q
Si estaban jugando, se sentían como adolescentes y les hacia bien, con 24 años sentía que la vida aun siendo joven le estaba abriendo esa puerta que ella misma había cerrado para no volver a sufrir, reconocía que desde que esa rubia estaba en su vida todo a su alrededor se mostraba de una manera más calidad, como si después de tanto sufrir y llorar la estuviera recompensando con la llegada de Quinn y Beth, no solo estaba por cumplir su sueño, sino que también estaba llenando su vida de amor, pero no un amor cualquiera, era especial por donde se lo mire, no solo estaba ganando una pareja a la cual querer y hacer feliz, estaba a su vez ganando algo mas con ese importantísimo paso, estaba a punto de ganar una familia que sin duda nunca espero pero de la que se moría por ser parte.
Q: San sabes si Becca va a volver de la casa de la playa? Pregunto a su amiga que parecía estar muy entretenida con su portátil.
S: No lo sé, se fue por el fin de semana debería de haber vuelto ya-respondió sin levantar su vista- Porque?
Q: Es que necesitio la casa libre para este miércoles, tengo…
S: Porque necesitas la casa un miércoles? Cuestiono con una sonrisa traviesa en su rostro
Q: Em… es una sorpresa, ya sabes- intento ser natural y quitarle importancia pero santana no se lo iba a dejar nada fácil
S: Sorpresa? Para la enana? Pregunto pinchando a la rubia, que ya la mirada con fastidio
Q: Primero no le digas así tiene nombre!- exclamo- segundo si es para ella, es por lo que paso el domingo- si Quinn estaba totalmente sonrojada, si bien Santana era su amiga desde prácticamente toda su vida la conocía y sabía que no iba a aguantar uno de esos chistes irónicos y molestos.
S: Ah sí si, hace 20 días se conocen y ya se van a casar- ahí estaba el comentario irónico
Q: Santana no es eso, no es así, solo que bueno, ella escucho lo que dijo Beth, tu sabes que ella la quiere y es muy importante…
S: Porque usas de excusa a mi sobrina, porque no te haces cargo de lo que sientes, te gusta esa ena… Rachel, se te cae la baba, no entiendo porque es tan difícil que lo digas- interrumpió alterada y algo ofendida con su amiga por su actitud infantil
Q: Me gusta okey! Me encanta ya la quiero y la necesito- exploto se lo grito lo necesitaba aun que Santana ya lo supiera, solo intentaba que lo reconociera de una vez- No paso un día en que no necesite verla y no lo entiendo, no sé cómo paso, pero no quiero pelear contra esto, lo quiero disfrutar, quiero ser feliz San!
Santana no lo dudo y con un simple acto de amistad le regalo un abrazo, la rodeo con sus brazos y le susurro- Mejor que siga haciéndote sonreír de esa manera esa ena…Berry porque si no va a conocer a la verdadera Santana Lopez!
Q: Gracias San, muchas gracias- fue sincera y agradecia de corazón ese abrazo y ese apoyo por parte de su amiga- San puedo pedirte algo?
S: Dime- respondió volviendo agarrar su portátil.
Q: Estoy haciéndole llegar una serie de cartas a Rachel por lo de la propuesta, para que sea mi chica- se sonrojo- y quiero que sea especial y tal vez necesite de tu ayuda- en ese momento le regalo la mirada más tierna de todas de ese modo no iba a poder rechazarla.
S: Oh cursi Fabray, como quieras dime que tengo que hacer-
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Una nueva mañana se hacía presente y la encontr4aba con una divertida Britt que se adentraba al departamento de la morena con 2 vasos de cappuccino con doble de chocolate como le gustaba a Rachel y por supuesto con leche de soja.
B: Rach? Pregunto al no verla en la cocina
R: Ahí voy Britt Britt- grito desde la habitación, sin duda que le gritara Britt-Britt era sinónimo que estaba de muy buen humor.
Cuando la rubia empezó a acomodarse en la banqueta negra que acompañaba la mesa de la cocina, el timbre del portero electrónico sonó.
B: Diga? Contesto con confianza
X: hola buenos días, la srta Rachel Berry?
B: Si, si dígame- volvía a responder
X: Tengo un sobre para ud Srta Berry.
B: Oh ahí bajo entonces- volvió a responder sin aclarar que ella definitivamente no era Rachel Berry.
Pero antes que la rubia pudiera abandonar el departamento de la morena, la misma se aparecía en el salón con su ya característica sonrisa indagando el porqué su amiga abandonaba la estancia sin siquiera saludarla.
B: Pensé que ibas a tardar más, hay un sobre esperándote abajo- contesto a la mirada de la morena.
R: Oh Britt ya voy yo, esperame aquí- respondió con un notable entusiasmo, dejando a la rubia con total desconcierto por la reacción de su amiga.
X: Srta berry?- indago un nuevo muchacho del correo.
R: Si si soy yo, eso es para mí?- pregunto algo exaltada
X: firme aquí y será todo suyo- respondió con una sonrisa
Rachel sin dudarlo firmo el papel y se hizo con el sobre y la rosa en sus manos, la magnitud de su sonrisa era tal que no aquel saludo que le dejo al muchacho a penas se pudo escuchar, rápidamente volvió a su departamento donde una atónita Brittany la esperaba, otra vez ese sobre tenía su nombre completo con esa perfecta caligrafía en color dorado, sin duda su amiga no entendía nada de lo que estaba pasando hasta pensó que era algún tipo de fanático.
B: Rachel que es eso? No será de un acosador psico…
R: LQF-interrumpió empezando abrir el sobre en sus manos, otro poema con esa perfecta letra que la estaba haciendo perder la razón.
B: Que es LQF rach!
R: Shhh
En los sueños se encuentran nuestros mayores deseos
A pesar de saber que no son más que anhelos
Muchos de ellos imposibles y realmente locos
Alimentados por un deseo de no estar solos.
Pero tú eres diferente a todos ellos,
Porque has hecho que sueñe como
Una niña pequeña, deseando conocerte
Más que a cualquier cosa otra cosa. LQF
PD: Mañana no hay clases de canto para Beth no hagas planes.
B: Rachel Barbra Berry- grito la rubia por la falta de atención que su amiga le estaba prestando.
R: Dios porque me gritas, si estoy aquí! Respondió alterada
B: Dime ya que es eso de LQF, esa rosa y ese misterioso sobre! Exigió alterada por el desconocimiento de ese sobre.
R: Quinn y su propuesta romántica- respondió con una boba sonrisa que cada vez se hacía más grande mientras volvía a la cocina por su cappuccino.
B: okey okey, lamento tener que cambiarte de tema, pero Rach tenemos que ir hablar con el sr Hal porque quiere que los ensayos se empiecen con el vestuario ya listo.
R: No hay ningún problema- respondió con su café ya en las manos, todavía quedan 15 días para descansar.
Aunque la cara de Brittany mostraba otra cosa.
B: Rach, el sr Hal me dijo que es muy probable que se adelante una semana el comienzo de los ensayos- lo dijo lo mas suave posible esperando la reacción de su amiga
R: Bueno sigo teniendo 8 días y no me interesa empezar antes, mientras que no se mañana no hay problema- respondió con soltura
B: Mañana es todo es tuyo, pero el viernes hay que ir con la modistas de la obra- respondió dejando claro que los días de descanso estaban próximos a terminar.
R: No hay problema ahí estaré- contesto a la vez que pasaba su mano por el hombro de la rubia, sabía que no le gustaba cuando los calendarios se cambiaba tan rápido.
B: Me vas a contar que es esto?-pregunto mientras levantaba el sobre
R: Lee, pero primero lee este- hizo entrega del primer sobre mientras agarraba su teléfono y le escribía un mensaje a Quinn.
Espero que ya que me privas de ver a Beth me digas que es L misteriosa- R
Quinn que estaba organizando todo para la clase de esa tarde al ver el mensaje que recibía de la morena no dudo en sonreír satisfecha de que seguramente el nuevo sobre habría llegado, y así fue efectivamente lo confirmo al leerlo...
Mañana no hagas planes a los 6 pasos por ti-LQF
Fue el mensaje que recibió Rachel y no pudo evitar que sentir más curiosidad de la que ya tenía, el no saber qué era lo que tramaba era algo que sin duda la tenía totalmente intrigada.
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Q: Santana ya tienes todo lo que te pedí? Preguntaba con el teléfono en la mano mientras terminaba los últimos detalles de esa gran propuesta que estaba llegando a su fin.
S: Si si, pesada, estoy a una cuadra, tengo todo en orden- respondía con el manos libre mientras buscaba un lugar donde estacionar.
Santana bajaba del vehículo y se encaminaba a la puerta de ese edificio que tan bien conocía pero que en esta ocasión la llevaba un propósito distinto, toco el timbre del departamento y suspiro ahí daba comienzo a su gran actuación- Si? se escucho del otro lado.
S: Srta Berry me haría el favor de bajar- pedía con suma delicadeza
R: San.. Santana eres tú?- pregunto insegura
S: Por favor srta Berry hágame el favor de bajar, la srta Fabray no es muy paciente- respondió pero en realidad era ella quien no tenía paciencia.
R: Si, si ya bajo- y así fue agarró sus llaves, acomodo su pelo agarro un abrigo por las dudas y su bolso, una vez abajo y al ver como vestía la latina se sorprendió parecía todo un chofer que manejaba esas lujosas limusinas y no se equivocaba.
S: Srta Berry acompáñeme por favor- dijo antes de que la morena pudiera preguntarle algo, Rachel se dedico a seguirla a una excéntrica limusina blanca- Suba por favor- tanta amabilidad la estaba superando pero agradecía que la morena no preguntara nada.
Una vez adentro del auto Rachel se percato que no podía ver nada, absolutamente nada hacia afuera y que para preguntar ya era demasiado tarde, solo atino a mandarle un mensaje a la rubia.
Espero que todo esto no termine con mi vida- R
Quinn que estaba con los últimos detalles para esa gran sorpresa, no pudo evitar largar una carcajada al ver el dramatismo en ese mensaje- mmm no prometo nada, pero disfruta del viaje, te deje algo para que te entretengas- Q
Y así era, una no tan pequeña pantalla se presentaba enfrente de ella y un control de lo que aparentaba ser del DVD que más abajo se encontraba encendido, no dudo en tomarlo y darle al botón de play, y para su sorpresa un musical de los que tan bien conocía se hacía presente, Wicked iba ser su compañía en el trayecto que durara ese misterioso viaje.
Luego de casi 2 horas donde habia disfrutado de musical que tan amable había sido la rubia en dejarle sintió como el vehículo detenía su marcha suavemente, y la ventana del conductor se bajaba para que la latina dejara caer una especie de antifaz de lo que suelen usarse para dormir – póntelo- fue lo único que dijo y Rachel obedeció sin volver a preguntar.
Desde afuera del auto la latina pregunto- ya te lo has puesto?
R: si si, sigo sin ver absolutamente nada- respondió con una calma desconocida
S: Voy abrir la puerta y no quiero sorpresa Berry- exigió la latina y abrió la puerta pero no santana la que iba a ayudar a salir de ese excéntrico vehículo a la morena, Quinn se acerco lentamente para que de ese modo no notara la diferencia entre ella y la latina, pero fue verla ahí sentada como una pequeña que espera un especie de regalo, y no pudo evitar recorrerla con la mirada, sentada con un short negro que dejaba al descubierto sus kilométricas piernas bronceadas, unos zapatos en plena combinación, una camisa de seda negra y una chaqueta blanca , su pelo caía por sus hombros con unas delicadas ondas en las puntas y un flequillo que acentuaba sus rasgos.
Quinn se acerco suavemente a Rachel que esperaba impaciente para que todo terminara o tal vez todo empezara, sin omitir palabra la agarro de las manos y la ayudaba a salir de vehículo mientras entrelazaba su brazos con el de ella, empezaron a caminar para así adentrarse a la casa de playa de la rubia que mantenía en secreto la gran intriga de Rachel, una vez adentro del patio Quinn retiro el antifaz de los ojos de la morena que poco a poco comenzó abrir los ojos, Srta Berry bienvenida a su inolvidable y romántica propuesta- susurro al oído de la morena que no pudo evitar que la piel se le erizara por completo.
Era una camino de piedras que llegaba hasta la puerta de la casa, la noche ya se hacía presente y solo las luces de las pequeñas velas que estaban a los costados de dicho camino alumbraban ese momento, ninguna decía nada solo se dedicaron a caminar hasta llegar a la puerta de la casa donde Quinn opto por agarrar la mano de Rachel y preguntar – Estas preparada?
R: Si…si claro- respondió con la voz temblorosa
Q: Pues entonces disfruta… y abrió la puerta de la casa dándole pasó a lo que sería la mejor noche de sus vidas…
Entraron al salón, y lo primero que se encontró Rachel fue con todo seguía la misma tematica, todo estaba iluminado por cantidades excesivas de velas y en una pared que se encontraba totalmente despejada de cuadros o fotos como las demás se dejaba ver una pequeña luz que se convirtió en una especie de diapositiva con una frase… la primera de unas cuantas
Me gustas sin reflexionar
Me gustas inconscientemente
Me gustas irresponsablemente
Me gustas involuntariamente
Tal vez por instinto
O solo por impulso…
Rachel no lo podía creer, miraba a Quinn maravillada con lo que había hecho tanto asi que sus palabras escapaban a su boca…
Q: La próxima es la que más me gusta- murmuro la rubia
Era una imagen de ella con Rachel de la tarde que pasaron jugando a los videos juegos donde las 2 estaban mirándose mientras esperaban los cafés, donde en esas miradas aparte de regalarse un amor secreto, las 2 estaban sonriéndose y en la parte baja de la imagen decía.
Tú me haces sonreír como nunca antes nadie lo hizo…
Una pequeña lagrima recorrió la mejilla de la morena pero que rápidamente deshizo, seguía mirándola y a la pantalla, y una nueva diapositiva se presentaba ante ellas, una mejor que la otra así pasaron 3 mas donde todas contenían frases llenas de amor, donde los sentimientos de Quinn se exponían de la mejor manera posible… donde se dejaba ver cómo era en realidad, ese cariño que tenia adentro suyo se mostraba para ella se lo dedicaba, por impulso tal vez, tomo la mano de Rachel y susurro- Mentí la próxima es la que más me gusta.
Pero la próxima y última era una imagen blanca, no había nada en ella, lo que llamo la curiosidad de Rachel y no pudo evitar preguntar – Por… porque está en blanco!?
Q: Porque esta la tenemos que rellanar nosotras! Respondió con una sonrisa
R: Como no, no entiendo!
Q: Rachel Barbara Berry- pudo notar como un nerviosismos se apoderaba de la morena mientras en ese momento sostenía sus dos manos- Con toda esta demostración solo pretendo que ese espacio en blanco que está ahí, lo rellenemos con esta historia de amor, que si ya se hace 20 días que nos conocemos, pero juro que siento que te espere toda mi vida, y no voy a tener miedo, y te quiero en mi vida, te necesito, me levanto y pienso en ti, me acuesto y pienso en ti, en tu sonrisa, en tus ojos, en esos labios que no saben hacer otra cosa que llevarme a otra galaxia… Rachel Berry me tienes irremediablemente muerta de amor por vos, y por eso y por todo esto- miro a su alrededor- Quiero que aceptes hoy ser mi chica, que dices?
No solo Rachel temblaba, evidentemente era la primera vez que Quinn hacia algo así en su vida, y mentiría si no les dijera que la rubia estaba muerta de nervios porque así lo era, estaba a la espera de una respuesta que ya conocía, pero que sin duda eso no lograba calmarla ni un poco, Rachel la miraba con los ojos llenos de brillos, con una espectacular sonrisa que dejaba ver no solo lo satisfecha que estaba por tal propuesta, si no que mostraba que estaba más que loca de amor por esa rubia de ojos verdes y no dudo ni un segundo en hacérselo saber.
R: Esto que has hecho por mi mero capricho ya tiene una respuesta, LQF- hizo reír a la rubia- me muero por ser parte de tu vida y nada me haría más feliz de ser tu chica. y esa respuesta fue acompañada por un beso, un beso necesitaban que extrañaban, que añoraban, un beso que era el primero que se daban de manera oficial en esa nueva etapa que empezaban, y que nadie ni nada iba a interrumpir, ese beso que sellaba ese pacto de amor, esa nueva aventura que estaban dispuestas a comenzar, esa nueva oportunidad que le daban al amor.
Temblaban y lo hacían por qué ese beso que empezó como una muestra de amor, como un sí, se convirtió en deseo y pasión, se convirtió en un torbellino de sensaciones que ninguna de las dos quería detener y que sin duda querían explorar y esa noche se presentaba más que favorable para llevar acabo eso que tanto necesitaban y tanto habían postergado, era Rachel la que empujaba a Quinn hacia el sillón más cercano y la dejaba caer suavemente, era la primera vez que se despegaban, donde sus miradas eran cómplices donde no se dijeron nada porque realmente no era necesario, paso a paso Rachel se posiciono sobre la rubia y volvió a retomar ese beso que tuvieron que cortar, otra vez volvían los temblores, otras vez volvían los escalofríos involuntarios, solo eran besos donde sus bocas luchaban de manera descontrolada haciendo que sus cuerpos se empezaran a tornar cada vez más calurosos, fue Quinn que en un intento de acomodarse mejor y un movimiento hizo que cayeran de manera aparatosa a suelo dejándola a ella arriba de la morena en una situación bastante comprometedora, pero situación que en realidad estaban buscando, la morena se encontraba con las piernas alrededor de la cintura de Quinn y no pudo dejar escapar un leve suspiro al sentir tan cerca de ella a la rubia, en ese momento Quinn levanto su ceja y volvió a los labios de la morena que ya extrañaba, pero esta vez ese beso no iba a durar tanto e iba a comenzar a besar su cuello y sentir su suave piel en sus labios, ese perfume que la volvía loca, mientras sentía como unas exploradoras manos se colaban debajo de su remera, y la hacían estremecer evitando la continuidad de los besos que le estaba proporcionado a la morena, Quinn se alejo unos centímetros de Rachel que parecía muy entretenida con su espalda, y la miro, se encontró con esos ojos marrones que tanto le gustaban esos ojos que parecían ser su perdición, buscando un permiso adolescente y vergonzoso, y recibió una sonrisa una sonrisa que dejo paso a que la rubia lentamente le sacara la chaqueta blanca que seguía estorbando entre ella y su ahora novia, si estaban nerviosas y no lo podían disimular, pero lo que sentían en ese momento era tan fuerte que no podían evitar seguir en esa extra aventura de descubrirse como dos mujeres que se deseaban hasta que Rachel se dejo vencer por esos nervios con una carcajada que desoriento por completo a la rubia- perdón perdón se que no es momento para reírme así, pero… dios me siento una adolescente en su primera vez, no tengo la menor idea de que tengo que hacer, aun que tu espalda me está volviendo completamente loca en este momento.- dijo sin tan solo respirar presa de los nervios….
Q: Tal vez si intentamos dejarnos llevar, todo sea más fácil, y yo tampoco sé que tengo que hacer, solo relájate, por el momento lo estoy disfrutando-
Rachel volvió a buscar la boca de la rubia esta vez entrelazando sus manos en su pelo que ya se encontraba bastante alborotado pero que igualmente le encantaba, le regalo un beso que se convirtió en la perdición de Quinn, ya no lo podía controlar, y realmente tampoco quería, de un tiron y magistralmente se deshizo de la camisa de la morena sin romper ni hacer saltar ningún botón, dejando al descubierto el torso semidesnudo de Rachel que solo cubría una delicada y sugerente prenda interior de encaje, no lo pudo evitar sus ojos la recorrieron entera y sin pensarlo comenzó un camino de besos que empezó desde el cuello deteniéndose en la clavícula sobresaliente de la morena, haciendo que se estremeciera por completo y que en un involuntario movimiento de cadera chocara contra el de la rubia y esta soltara un leve gemido producto del pequeñísimo golpe en un zona baja, rachel retiro por completo la remera que tenia la rubia quedando en igual de condiciones y murmuro- eres tan hermosa- y fue en ese instante donde ella tomo las riendas de la situación y en un veloz giro quedo arriba de la rubia, con ferocidad ce acerco a la boca jadeante de la Quinn pero lejos de besar su boca se dirigió directamente a su cuello lo que produjo una mayor excitación en ambas, beso, lamio mordió y delicadamente bajo unos de esos molestos breteles que no hacían más que interponerse en su camino, mordió con delicadeza el hombro blanco de la rubia, y realizo un camino desde ahí hasta el medio de sus pechos, esa piel la estaba volviendo loca y siguió bajando hasta su ombligo donde dejo suaves besos, el cuerpo de Quinn se estremecía su respiración no podía estar más agitada, como si nada desabrocho el pantalón que llevaba y en un pase de magia el mismo quedo tirado vaya saber uno donde, ahí estaba la rubia más hermosa de todo Nueva York en ropa interior entregadísima a ella, sus manos fueron las encargadas de recorrer sus piernas seguidas por esos exploradores ojos que no perdían cada centímetro que sus manos recorrían, y cada expresión que Quinn le regalaba, esas sensaciones estaban llevándola al borde de la locura, tanto que podría llegar al mismísimo punto de ebullición si continuaba con eso hasta que no lo aguanto más Q: ya deja de jugar conmigo- pidió en susurro lleno de deseo, y sin más y para cumplir con su tan ansiado deseo, fue esa mano que tan bien la recorrió que a un acompañado de un vertiginoso movimiento de cadera se acoplaba a la perfección adentro de la rubia que no pudo contener un estruendoso gemido, si bien era la primera vez de ambas en ese sentido, Rachel parecía llevar muy bien ese ritmo y Quinn parecía no quejarse, tanto así que la rubia se aferro con fuerza a la espalda de la morena mientras esta seguía entregando esos movimiento frenéticos que la estaban llevando sin duda a otro espacio, y así fue minutos más tardes, Quinn apretaba con fuerza la espalda de Rachel donde probablemente iba a quedar una marca y un sonoro gemido que inundo la sala dejaba claro que había llegado con creces a ese clímax tan ansiado.
Q: eso… eso… fue.. eso glorioso- murmuro en un suspiro
Rachel sonreía orgulloso y cansada por su cometido acomodándose casi encima del cuerpo de Quinn mientras le regalaba un beso en su descubierto hombro,- Sin duda es una ejercicio de alto impacto- dijo haciendo que estallaran un sonora carcajada, para luego abrazarse y volver a besarse con pasión- Q: Me parece que es el momento de ser mas que agradecida por lo que has hecho conmigo- contesto levantando sugerentemente su ceja a la vez que se ponía arriba de la morena, que no podía creer como se había recuperado tan rápido… Q: Va ser una larga noche Rachel Berry...
Lo prometido es deuda...
