N/A Advertencia es un capitulo con un poco mas de "calor" digamos que, bueno ya ven el titulo verdad?


Lujuria

No había nada más lindo que despertar al lado de Quinn Fabray, verla dormir con sus pelos alborotados, sus labios hinchados era la sensación más genial de todas. Se fue levantando de a poquito sabiendo que la hora que el Sr Wilson había dicho para pasar a buscar a Beth ya se acercaba, por suerte tenían todo preparado de la noche anterior y no tendrían que hacer nada a las corridas más que desayunar. Dejo un suave beso en la mejilla de su novia que se removió en su lugar pero la misma no se despertó y sin pensarlo Rachel abandono la habitación lentamente.

Abrió la puerta del cuarto de la niña que para su no sorpresa seguía durmiendo ya veo que las fabray son todas dormilonas, pensó para ella misma, lentamente se acerco la pequeña y dejo un beso en su mejilla, al igual que su madre se removía en el lugar y siguió durmiendo, sonrió ante la reacción de Beth, y susurro a su oído- Princesa, vamos arriba que pronto vendrán a buscarte- la niña se empezó a mover mientras se llevaba las manos a la cara y se sacaba el pelo que tapaba sus ojos, la morena sonreía veía los gestos de la niña y no podía evitar ponerse más feliz si era posible.

B: Mami? Qué hora es? Pregunto con toda la voz somnolienta

R: Hora de darse una ducha mientras te hago el desayuno- contesto mientras dejaba otro beso en su cabeza

Rachel salió de la habitación de la niña mientras se dirigía a la cocina acompañada de un corazón que galopaba en su pecho de la felicidad que sentía, tal vez era tan poco el tiempo que habían compartido con ellas que parecía increíble creer que sentía tanto amor por esas rubias, una vez escucho calidad por cantidad, y no supo qué significado tenia, en ese momento se dio cuenta que no importa la cantidad de horas, días, meses y años que pases con alguien, si no la calidad, la calidad de las cosas que se comparten, el tiempo no importaba ella quería a sus rubias, con sus manías para dormir, con su orgullo de cabezotas con su humor especial, no importaba ella las quería igual.

Quinn lentamente se empezó a despertar y encontrarse sola en su habitación la alarmo, busco a la morena por toda la estancia y no la encontró, se levanto se puso una remara y unos shorts, lo primero que hizo fue a buscar a su niña pero cuando entro al cuarto ella tampoco estaba, y de repente unas risas desde la cocina le hicieron entender que sus chicas estaban desayunando sin ella.

Q: Así que desayunando sin mi eh- se hizo la enojada cruzando de brazos en el quicio de la puerta.

La morena miro a la niña que tenía cara de yo no fui y volvió a mirar a Quinn que esperaba una respuesta.

R: Uds las Fabray son todas unas dormilonas, te quise despertar pero ni caso- contesto levantando los hombros- siéntate que ya te sirvo tu desayuno dormilona- se levanto dejándole un beso en su mejilla

B: Mami…

Q y R: Que? Contestaron al mismo tiempo, la niña no pudo evitar reír.

B: Okey tendremos que ponernos de acuerdo eh, mami es mami Rach! Y mama eres tu- dijo mirando a la rubia.

Q: Porque yo solo mama, así tan, uuff- se cruzo de brazos y haciendo puchero

B: Oh dios mi madre se ha transformado en una pequeña- dijo riéndose de su madre, a la vez que se le subía en sus piernas

Q: Es porque yo soy más seria y mandona no? cuestiono con el ceño fruncido

R: Bueno a alguien le tiene que tocar el papel de autoridad, y la verdad es que a mí no se me da muy bien eso- contesto a la vez que le dejaba una taza de café y unos waflles en la mesa para que desayunara.

Q: Pero si ella es la controladora que todo quiere que salga perfecto- exclamo mientras señalaba con el dedo a la morena.

B: Bueno si, pero la que tiene el poder de hacer callar a ambas sin duda eres tu- respondió con una caricia en el rostro de su madre- aun si, eres la mejor mama de todas.

Q: mmm creo que soy muy fácil de convencer también no?

R: Solo un poco cielo, digamos que tenes una debilidad por tus chicas- dijo guiñándole un ojo

El timbre de la puerta sonó, era la hora en la que el sr Wilson dijo que pasaría por Beth, la niña se bajo de las piernas de su madre y le agarro de su mano y lo mismo hizo con Rachel, la mochila y la tienda de campaña esperaban en el salón así que no tendrían que agarrar nada a las apuradas todo gracias a que la morena no dejo que ninguna se vaya a dormir sin terminar todo previamente, después decían que la rubia era la mama al mando.

Q: Sr Wilson- saludo la rubia extendiendo su mano

W: Srta Fabray, Rachel como están?

R: Muy bien muy bien- respondió con un cariñoso beso en su mejilla, que llamo la atención de la rubia

W: Hola Beth! Tienes todo listo por lo que veo- dijo con una sonrisa al ver una mochila enorme detrás de su espalda

B: Hola sr Wilson, si si mami Rach se ocupo de que tenga todo listo desde anoche- contesto con una sonrisa en su rostro.

W: Srta Fabray, ya sabe volvemos mañana a la noche, cualquier cosa tiene mi teléfono y por mail más tarde le paso la dirección estaremos cerca de su casa de la costa pero en el lado de pesca- informo con seriedad

Q: Muchas gracias Sr Wilson, cualquier cosa del comportamiento de Bethany me lo hace saber- en ese momento Beth y Rachel miraron a la rubia por cómo se había dirigido hacia su hija, se estaba yendo de camping no al ejército.

Las tres se saludaron con un abrazo más que afectuoso y bajo el aviso de la rubia que se portara bien que sea buena niña y todas cosas sin sentido que dicen los padres preocupados en exceso.

R: Porque tratas así al padre matt? Es un gran hombre y tu lo tratas como si fuera no se tu abogado o algo así- acuso a la rubia

Q: No es mi amigo ni nada por el estilo, mejor mantener el respeto- respondió dirigiéndose a la cocina

R: Después te quejas que la niña te diga mama a secas- agrego pasando por su lado

Q: Rachel Berry estamos discutiendo por el Sr Wilson? Por eso va ser nuestra primera discusión?- cuestiono cruzándose de brazos

Q: Quinn Fabray, Thomas es un gran hombre y tu lo tratas como si fuera tu empleado, solo no me gusta el tono que empleas, y ni mencionar cuando dijiste " cualquier cosa del comportamiento de Bethany me lo hace saber"- imito su tono de voz haciendo irritar a la rubia

Q: No me lo creo de enserio Rachel?...

R: Solo digo que lo conoces desde hace años, Beth y Matt son amigos y mira conmigo es cariñoso es un gran hombre de en serio no lo entiendo cielo- contesto cambiando el tono de voz a uno más reflexivo.

Q: Como digas- respondió mientras tomaba su café, dejando toda la cocina en silencio, silencio incomodo.

Rachel se levanto de su lugar, suspiro mirando a Quinn como esta solo revolvía a su café, paso por su lado separo las manos de la taza ganándose la mirada de la rubia que no entendía lo que estaba haciendo, paso una pierna por encima de ella y se sentó arriba de ellas. La rubia estaba sorprendida por la actitud que había tomado a morena, realmente no lo esperaba menos después de tonta discusión, sin duda si iba a reaccionar así cada vez que discutieran iba a provocar una discusión mas seguida.

Rachel sonrió y dijo- Porque eres tan cabezota Lucy?

Q: No soy cabezota y no me digas Lucy que no me gusta- respondió mientras la morena besaba su cuello sugerentemente

R: Oh sí que lo eres, me vas a decir por qué no te gusta tu nombre Lucy? Es tan tierno- dijo mientras mordía su hombro.

Q: Lucy es alguien que no soy más- se mantenía firme, no quería caer tan rápido.

Pero esto último llamo la atención de la morena, que detuvo el camino de besos y la miro.

Q: Quinn, me encantan tus misterios, y que seas tan estructuradas con ciertas cosas, pero soy tu novia, y soy la persona más curiosa de todo el mundo, ahora quiero saber- pidió con ternura lo que hizo que la rubia accediera a contar el secreto de Lucy.

Hizo un ruido de enfado con su boca y agarro su mano para llevarla a la habitación donde se encontraban las fotos de su infancia.

Q: Esto que te voy a mostrar no me enorgullece, para nada okey, así que prométeme que no te vas a reír- dijo con un tono de vergüenza, Rachel hizo una mueca de que tenía un cierre en su boca y se sentó en la cama, ya con un álbum de fotos en la mano miro con vergüenza a Rachel que esperaba ansiosa develar ese misterio- ahí vas a encontrar a lucy.

Rachel agarro el álbum con ansias y lo abrió sin pensarlo un segundo, la primer foto que encontró era de una niña con un poco de sobre peso, pelo castaño, anteojos grandes, tal vez tendría problemas de acné y todo no estaba segura, Quinn estaba apoyada contra la ventana cruzada de brazos y con la mirada baja, en la segunda foto Rachel esbozo una sonrisa tierna al darse cuenta que la dueña de los ojos de la niña que aparecía en esas fotos eran los de su novia, la miro pero esta seguía con la cabeza gacha, luego de unos minutos que termino de ver todas las fotos, donde también aparecía una Santana no tan infartarte como ahora se acerco a su novia y le agarro las manos beso su mejilla y susurro a su oído- Debo admitir que Lucy tiene los ojos mas lindos.

Q: Pero…

R: sshhh, Lucy Quinn Fabray, no tiene porque asustarme ni alejarme ni mucho menos hacerme reír tu pasado, te quiero no solo porque eres la rubia más hermosa de todo Nueva York, te quiero porque con un beso me haces sentir un terremoto de sensaciones, y eso mi querida Lucy es mucho más importante de cómo eras cuando tenias…

Q: 14 años- respondió a la no pregunta de formulada por Rachel

R: Vez, te quiero Quinn Fabray, ahora podemos pasar el fin de semana queriéndonos?- pregunto mordiéndose el labio inferior.

Q: Okey pero primero tengo que hacer algo en el estudio, son 5 segundo antes que me digas algo, espérame aquí o en el salón, veremos una película la que quieras, fíjate en la biblioteca que te gusta- respondió dejando un tierno beso en los labios de su novia

Rachel se dirigió a la biblioteca, y después de buscar y buscar algo que le gustara encontró algo que si bien no era de las cosas más agradables para ver para ella, no le desagradaba del todo, Alicia en el país de Maravillas había elegido, cuando salió de la biblioteca fue hacia el salón a preparar todo para cuando saliera la rubia adicta al trabajo.

Aprovecho la tardanza de Quinn para acostarse boca abajo mientras leía una revista y movía sus piernas que estaban levantadas hasta la altura de su cola.

Quinn después de un rato salió de su estudio y se dirigió al salón pero al encontrarse de lleno con las piernas de su novia no pudo evitar pasarse la lengua por sus labios, la recorrió con la mirada, Rachel llevaba un shorts muy cortos, y una remara de colores ceñida a su cuerpo, no pudo evitar sentir la necesidad de acariciarla, besarla y hacerla suya en ese momento, no podía quejarse en realidad habían pasado toda la noche haciendo el amor, pero en ese momento lo que sentía era otra cosa, no era la necesidad de fundirse en el cuerpo de ella por el hecho de quererla, era algo que no sabía cómo explicar, paso su mano por su pelo despejando un mechón rebelde de flequillo.

Q: Rach- dijo en un tono grave cargando de deseo

Rachel giro su cabeza sin moverse mucho de su cómodo lugar, pero ver la cara de deseo de la rubia la alarmo, sus ojos verdes eran más oscuros de lo normal y la miraba mordiéndose el labio inferior como si de un depravado se tratara.

R: Cielo estas bien? Pregunto con temor en su voz

Q: Mejor que nunca- sonrió- mmm me dieron ganas de jugar algo ven- extendió su mano para que la morena se levantara, pero esta lo hizo como con miedo, a paso lento se acerco a su novia sin perder de vista sus ojos

R: Me da miedo tu cara…

Q: Sabes cuánto me gustan tus piernas? O cuan loca me vuelven tus labios- susurraba al oído de Rachel que parecía temblar ante lo que decía la rubia, su voz se había vuelto ronca cargada de lujuria, haciendo que a la morena se le dificultara respirar- tu piel tan suave, y ese perfume que solo tú tienes el placer de llevar, hace que mis sentidos desvaríen.

R: Qui… Quinn- la voz de Rachel apenas salió de sus labios- que… que estás haciendo? Pregunto con la voz entrecortada

Pero Quinn no respondió, se limito a besar su cuello y pasar una de sus manos por debajo de la remera de la morena que parecía estar temblando, con la otra mano se hacía paso a su cuello sacando el pelo que estorbaba en su misión, Rachel empezaba a incrementar su respiración mientras sentía como la mano de la rubia hacia presión contra su abdomen y se detenía en el hueso de cadera haciendo más presión que la normal, Quinn seguía entretenida en su cuello mientras intercambiaba los lados, jugaba con su oreja dejando pequeños mordiscos lo que producía ciertos temblores en la morena. Rachel estaba quieta, inmóvil apenas sostenía a la rubia con sus manos en su cintura, se estaba dejando llevar por el ritmo de su novia que parecía no parar. Quinn la miro, mordió su labio y sin pensarlo le saco la remera que tiro por algún lugar del salón para su sorpresa debajo de esa remera no había mas que la piel bronceada de Rachel haciendo que la rubia se encendiera aun más si se podía, volvió a recorrerla como si fuera el lobo feroz de caperucita que pretendía comerse a la niña, aun que bueno eso era lo que pretendía en realidad, llevo sus manos a las de la morena y en un segundo dejo la espalda desnuda de Rachel apoya contra su pecho que seguía cubierto por su camiseta, empezó a acariciarla desde los hombros hasta las manos, mientras repartía besos y mordidas por la espalda de su novia a la vez que veía como esta se le empezaba a erizar la piel y un calor comenzaba a recorrerla, ahora las manos de Quinn estaban en la cintura de la morena jugando con el borde del short, dibujaba círculos alrededor de su ombligo mientras las subía lentamente hasta sus pechos acariciándolos pero no de la manera que lo hacía anoche, si no todo lo contrario eran caricias rudas que hasta podrían suponerle un dolor a la morena si no fuera porque lo estaba disfrutando de una manera extraña. La rubia empezó a caminar hasta hacer chocar a Rachel contra la pared que daba a la cocina, en ese momento agarro las manos de su novia y la puso contra la pared y susurro en su odio- agárrate bien- haciendo que la morena se mordiera el labio inferior, fuera lo que fuera que estaba poseyendo a su novia le encantaba, Quinn empezó a recorrer la columna de Rachel no solo con besos sino que dejaba lamidas profundas que hacían que la morena largara sonoros suspiros que la estaban haciendo estremecer, volvió hacer el camino hacia arriba donde agarro el pelo de su novia con violencia haciendo que esta tirara su cabeza hacia atrás para que la rubia la besara con locura y pasión contagiándola con ese deseo que la había invadido y no pretendía que se vaya tan rápido. La volvió a girar para acentuar ese beso con más profundidad donde pudo sentir como un gemido de su novia se ahogaba en su boca, corto el beso para arremeter con fiereza el cuello luego su clavícula con pequeñas mordidas que estaban enloqueciendo a Rachel que en todo ese momento había experimentado todas las sensaciones, escalofrió, temblor, calor y deseo nunca había deseado tanto algo como deseaba que Quinn terminara con ese juego que había empezado hacia ya un buen rato, la rubia apretaba las piernas de la morena pasaba de manera profunda sus uñas sobre su piel, logrando que esta gritara de placer, comenzó a bajar lentamente sobre el valle de sus pechos dejan pequeñas mordidas que tal vez iban a dejar más de una marca, mientras el pecho de Rachel subía y bajaba de manera desesperada se removía en su lugar como buscando un contacto más profundo que Quinn no iba a darle por el momento, ya que en ese momento estaba entretenida con el hueso de su cadera lo besaba, lo mordía a la vez que sus manos viajaban por esas piernas que le hacían perder la cordura, en ese entonces la rubia estaba prácticamente arrodillada en frente de Rachel que esperaba con ansias que hiciera eso que tanto anhelaba, pero que para su no tan decepción no iba a pasar, la rubia siguió besando sus piernas mientras con una mano agarraba unos de sus pechos y lo masajeaba con dureza haciendo desvariar de placer a la morena, los ojos de Quinn se dirigieron a los de su novia, que se encontraba con los ojos cerrados pasándose la lengua por sus labios- mírame- pidió llamando la atención de la morena que no dudo en bajar su mirada y encontrarse con los ojos verdes mas maravillosos del mundo, la rubia le sonrió y sin dudarlo le saco el short en un solo movimiento- amo como te queda el negro- susurro contra la piel de la morena que se estremecía mientras Quinn corría a un costado la ropa interior negra que la separaba de lo que tanto ansiaba pero antes de hacer lo que su novia quería, volvió sus ojos a la morena que la miraba expectante cargada de deseo- Pídemelo- dijo dejando escapar el aire de sus pulmones justo en el centro de la intimidad de Rachel, haciendo que esta con ese simple gesto inconsciente gimiera de placer- por favor- rogo con la voz partida la morena, Quinn no lo pensó y sin más levanto una pierna de su novia para colocarla en su rodilla para tener un acceso más amplio e la invistió con su lengua, Rachel no paraba de mover sus caderas de manera frenética estaba perdiendo toda cordura si es que le quedaba alguna con lo que su novia estaba haciendo con ella, agradecía que sus piernas no le fallaran porque sentía que en cualquier momento se le aflojaría la rodilla que la sostenía ya que la otra estaba arriba de la pierna de la rubia, llevo su mano a la cabeza de Quinn y agarro fuertemente su pelo haciendo que esta gimiera entre sus piernas, no supo cuanto estuvo ahí, había perdido cualquier signo de cordura o consciencia para poder saber cuando fue que Quinn paso de estar entre sus piernas a estar besándola violentamente desnuda como lo estaba ella – Por favor… ya termi.. termina con esto- susurro con la respiración agitada sobre el oído de la rubia, que tomo la pierna de la morena y la aferro a su cintura a la vez que su mano viajo al centro de Rachel que tan ansiada la estaba esperando, y con la otra agarro la mano de la morena y la dirigió a su intimidad- lo haremos juntas- dejo caer a la vez que mordía el hombro de su novia que sin dudarlo hizo lo mismo que la rubia, gimieron, gritaron, se mordieron, se envolvieron en un momento lleno de pasión y lujuria donde sus cuerpos se acoplaban a la perfección, los movimientos irracionales de sus manos juntos con los de sus caderas las estaban llevando al cielo, podían sentir como cada musculo de su cuerpo se empezaba a tensar y sus respiraciones cada vez se pronunciaban mas, estaban a segundos de llegar a ese momento donde el cuerpo pareciera que iba a explotar de placer cuando con la mano izquierda la rubia tomo de la cabeza a Rachel y le pidió –Rachel… mírame- sus ojos se conectaron para que segundos más tarde estallaran de placer, sus corazones galopaban como si fueran tirados por mil caballos, quedaron abrazadas contra la pared tratando de no caerse por la debilidad que sentían en sus temblorosas piernas- dios que has hecho con la ternura de mi novia- dijo Rachel en el cuello de la rubia- La tire por el callejón- bromeo y las dos rieron, volvieron a mirarse con esa ternura que las caracterizaba para volver a abrazarse y regalarse el más profundo de los TE QUIERO.


Buen Fin de semana para todos...

Gracias Jesii por ser tan paciente-...