Los ensayos estaban normales, Quinn pasaba más tiempo con su morena ya que compartían ensayos, no porque la rubia actuara si no porque pidió permiso para familiarizarse con la obra así poder sacar ideas para la sesión fotográfica que tendría armar para el estreno y para publicitar la obra.

Rachel por otro lado estaba feliz de tenerla ahí con ella, por la mañana llevaban juntas a Beth al instituto y se dirigían al teatro, luego Quinn iba a buscar a la niña para irse o al departamento o a la galería, o aquella galería que parecía que la tenia abandonada y que estaba reclamando a grito un poco de atención de su dueña.

Por otra parte estaba ese comprador italiano que había pedido una colección privada pero que no había dado indicaciones de que era lo que deseaba, solo quería una gran cantidad de fotos hechas por Quinn Fabray, y cuando digo una gran cantidad no exagero, eran alrededor de 30 cuadros que pretendía que la rubia hiciera dejándose llevar por su instinto.

Definitivamente eso la tenía hecha un lio, no sabía por dónde empezar ni se imaginaba que tipo de persona era aquel italiano, y Santana no daba detalles porque realmente no los tenía, en cuanto el hombre le dijo cuanto le iba a pagar la latina inmediatamente acepto sin consultar a su amiga siquiera.

Otro problema era la búsqueda de un nuevo departamento, o una casa, en realidad Rachel quería una casa con muchas habitaciones mientras que Quinn solo quería despertar a su lado cada mañana.

Recuerda que mañana tenemos que ver dos casas- indicaba Rachel antes de que Quinn saliera a buscar a la niña al instituto, como si no se fueran a ver esa noche.

Si cariño tengo todo chequeado, salimos a la misma hora, pasamos a buscar a Beth y vamos a ver la decimo novena casa- enumero Quinn con burla mientras Rachel rodaba los ojos.

De acuerdo, nos vemos esta noche- beso los labios de su novia y antes de darse vuelta para retomar actividades- te amo, te amo mucho mucho- afirmo con una gran sonrisa.

Yo mas- soltó sin más sabiendo que su morena que le replicara de esa manera.

Salió corriendo del teatro bajo la mirada medio divertida y media enojada de su morena, subió a su auto y se dispuso buscar a Beth al instituto.

Cuando llego los que sus ojos vieron la dejaron impactada, ahí estaba su hija zarandeando de los hombros a la que era la hija de la directora, se bajo del auto a toda velocidad no iba a permitir que su hija se comportara de esa manera ni mucho menos, pero cuando llego escucho una frase que le llamo poderosamente la atención.

Basta no tengo la culpa que tu mama no tenga un amor como el de mis madres- gritaba Beth

Ella no es tu madre, y seguro cuando tenga un poco mas de fama las deja- replico la otra con furia mientras seguían sacudiéndose de los hombros.

Ella nos ama, y no nos va a dejar- respondía con dolor.

Quinn se acerco con paso seguro y las separo, agarrándola a las dos de los hombros.

Que es lo que pasa aquí?- pregunto con un grito

Ella es- respondieron juntas

Beth- Quinn miro a su hija- desde cuando te comportas así?

Ella no quiere entender que mami Rach y tu, tienen un amor de esos que no se olvidan, que son como cuentos de hadas, que mami fue hecha para ti- respondió con lagrimas en los ojos.

Eso colmo de ternura a la rubia que la miraba orgullosa.

Ashley que es lo que te pasa?- indago con ternura haciendo que Ashley la mirara con timidez.

Yo también quiero una familia- contesto con tristeza

Cariño- se escucho una voz de atrás- tienes que darle tiempo al tiempo- la directora se personificaba abrazando a su hija.

Porque no vienen con nosotras a la galería creo que ellas se parecen mucho-susurro a la directora recordando palabras similares que Beth le había dicho a ella.

Tal vez sea buena idea, Ash vamos a pasear con ellas?- pregunto con dulzura a su hija.

La niña solo asintió con la cabeza.

Bueno perfecto vamos en mi auto?- pregunto Quinn

No mejor nosotras te seguimos en el nuestro, tampoco queremos molestarte tanto- respondió con seriedad.

Como ustedes quieran, bueno vamos- acompaño con un gesto con la cabeza, agarro a su hija de la mano y caminaron a su auto.

En el auto le escribió a Rachel de que iba para la galería con Beth, la directora y su hija, ya que las había encontrado "peleando" y le parecía buena idea para que se conocieran.

Una vez llegadas a la galería, las cuatro se encontraron en la puerta.

Beth cielo porque no le muestras a la directora y a Ash el lugar mientras yo preparo algo para ellas- pidió con una sonrisa, su hija asintió enseguida.

Señoritas síganme- hizo un ademan con la mano para que la siguieran.

La directora Anne junto Ashley iban escuchando cada descripción de cada salón que iban visitando, no había algo especifico puesto en esas paredes, todo lo que estaba expuesto eran las "reliquias" de Quinn, fotos que no pensaba vender por nada en el mundo ya que pertenecían a su colección privada.

Se detuvieron justo en esa foto especial que en su momento fue un pequeño nexo para su madre y Rachel, ahí se encontraba ella de espalda con esos rayos de sol que no dejaban ver nada más que una silueta pequeña y el detalle de que sea en blanco y negro hacia que fuera más llamativa.

Beth no decía, sonreía recordando esa noche dándose cuenta que ahí frente a esa imagen empezó todo.

Porque sonríes?- pregunto Ashley curiosa

Justo en este lugar conocí a Rachel, miraba esa foto- señalo la imagen que tenia adelante-yo pensaba que era una enano…

Que no lo es?- cuestiono son sorpresa.

Pues no, no es un enano- respondió cruzándose de brazos levemente enojada.

Ashley miro nuevamente la fotografía delante de ella, acercándose paso a paso investigándola, cuando se dio cuenta que esos mechones rubios los conocía de algún lado, hasta que abrió la boca completamente y comenzó a echar miradas a la foto y a Beth, de Beth a la foto, hasta que la pequeña rubia se hecho a reír.

Que es lo gracioso? Pregunto Anne que no entendía nada.

La de la foto es ella- respondió Ash saliendo de su asombro.

Inmediatamente Anne miro a la imagen como hipnotizada y sonrío, había que hacer un gran esfuerzo para darse cuenta que la niña de esa imagen era efectivamente Beth.

Es muy hermosa verdad?- pregunto Quinn apareciendo en escena.

Si- respondieron madre e hija, haciendo que Beth se sonrojara de inmediato.

De acuerdo, vamos hacia el fondo así les doy una pequeña clase que dicen?- indago con una gran sonrisa.

Las tres sacudieron su cabeza y con una gran sonrisa caminaron siguiendo a Quinn hacia la pequeña aula donde impartía sus clases.

En alguna parte de Nueva York…

Santana no paraba de recibir llamadas para que la familia del momento sea entrevistada por David Letterman y otros grandes de esos programas de televisión que invadían a preguntas a sus invitados. Sin duda esa exposición había abierto una caja de pandora para los medios, y sin bien todo salió como lo esperado, ahora Santana y Brittany tenían que lidiar con docenas de llamadas por día para que sus representadas fueran a distintos shows, lo peor era que primero llamaban a Santana y si esta decía que no estaba interesada, la misma persona llamaba a Brittany, era realmente exhaustivo el trabajo que estaban haciendo.

Yo opino que tendríamos que decir que estamos juntas, así no llaman dos veces es realmente molesto- sugería Brittany sentada en el piso de su departamento.

Deberían pagarnos más, eso tendrían que hacer- contestaba Santana desde el sillón.

San?- llamo la atención de su chica que seguía quejándose por hacer su trabajo-Santana!- llamo nuevamente porque la latina seguía refunfuñando.

Dios que, que es lo que sucede quien llamo?-

Nadie llamo, bueno si yo te estoy llamando y no me estas escuchando de tanto que te quejas- respondió levantándose de su lugar.

Lo siento, lo siento- dijo apenada

Quiero volver a bailar…

Rachel salía del teatro hacia su departamento, le había dicho a Quinn que cuando terminaran en la galería se dirigieran hacia allí que tenía una pequeña sorpresa.

Con una sonrisa enorme entro a su departamento y corrió hacia la cocina, si había algo que disfrutaba era cocinar para sus rubias, mas con la casi buena noticia que tenia para darles.

Quinn ya estaba en el auto con Beth camino a la casa de la morena, pensando en que era esa pequeña sorpresa que tenia para darles.

Qué crees que sea?- cuestiono Beth mirando a su madre

Viniendo de Rachel podemos esperar cualquier cosa cielo- respondió sin dejar de mirar el camino.

Dijo que iba a cocinar verdad?- volvió a indagar la pequeña

Ya sabes que le encanta cocinarnos…

Si porque terminamos todas sucias- agrego sin dejar de terminar hablar a su madre.

Si es cierto, pero es que cocina tan bien- confeso sobándose la panza.

Rachel seguía con su sonrisa intacta, había elegido una receta algo compleja pero que no iba a poder con ella, miro la hora y vio que sus rubias no tardarían en llegar por lo que empezó a apurar la receta, todavía faltaba darse una ducha para estar impecable para sus amores.

Salsa lista- hablaba con ella misma chequeando que todo esté listo- postre en la heladera perfecto, me baño y pongo la pasta en el agua y perfecto- dicho esto corrió a la ducha, en ese momento Quinn y Beth llegaban al departamento de la morena.

Gracias- dijo la niña bajando del auto

Porque me agradeces?- pregunto confundida

Por lo que hiciste hoy- respondió acercándose a su madre- con Ash y la directora, ellas son nuevas aquí y yo sé que no me dice esas cosas porque lo siente, si no porque le hace falta una familia, yo también sentí eso- se confesó agachando la cabeza.

Hey cariño, se que todo fue complicado pero ya esta, Rachel no nos va a dejar y sin duda no vamos a dejar a Rachel- murmuro lo último, pero Beth la escucho y sonrió feliz.

Subieron al departamento de Rachel y como no era necesario llamar ya que hace rato tenían la llave de su departamento entraron, y al entrar no pudieron evitar respirar hondo, el aroma que salía de la cocina inundaba el salón y llegaba hasta la entrada.

Creo que nos quiere engordar- susurro al oído de su hija que enseguida estallo en una carcajada.

Que es tan gracioso- se escucho la voz de morena desde el pasillo

Tu hija que se le hace agua la boca y quiere comer ya…

Mentira tu… uuff no lo puedo creer- movía su cabeza negando por la mentira de su madre

Ven aquí- pidió Rachel con los brazos abiertos- yo sé que es ella la que ya quiere comer- murmuro el oído de la niña, que se llevo las manos a la boca para que Quinn no la vea reír.

Que tanto cuchichean- la miro levantando su ceja y cruzándose de brazos.

Nada nada, pongan la mesa que pongo la pasta en el agua así cenamos- contesto dándose media vuelta dejándolas solas-y después se lavan las manos- ordeno guiñándole un ojo para luego perderse en la cocina.

Madre e hija se miraron y dijeron- si mama!

Luego de varios minutos donde las chicas ya habían puesto la mesa y Rachel colado la pasta, llevo una gran fuente a la mesa con la salsa por separado que hizo que Quinn y Beth se relamieran los labios. La morena sonrió satisfecha al ver las caras de sus rubias y empezó a servir, en el momento que la salsa se mezclo con los espaguetis la mesa fue invadida por un aroma agridulce.

Mmmm- exclamaron madre e hija

Bueno veo que les gusto- afirmo mirándolas a ambas

Creo que nos gusto desde el momento que entramos al departamento- dijo Beth con la boca manchada de salsa.

Cielo la salsa es genial que es?- pregunto mientras enroscaba los espaguetis a su tenedor.

Gorgonzola- respondió orgullosa de aquella receta que le había supuesto un desafío a la hora de la preparación.

Quinn miro a Beth y esta levanto los hombros como diciendo que no le interesaba el nombre si no que estaba riquísima.

La cena siguió entre risas de parte de la morena que veía como Beth comía hasta hartarse sabiendo que esa noche no iba a poder dormir y seguro iba terminar por hacer algún te estomacal.

Espero que hayan dejado espacio para el postre- les dijo mirándolas divertidas, sabía que por más que estuvieran repletas de comida el postre no se lo perderían por nada del mundo.

Siempre hay espacio para lo dulce- grito Quinn mientras la morena caminaba hacia la cocina.

Para mí que tienes razón y nos quiere engordar- afirmo la teoría de su madre

O tal vez no quiera pedir algo- susurro a su odio y Beth asentía con la cabeza.

Rachel entro con una fuente en sus manos, bajo el brazo derecho un pote de crema de esas que son de aerosol, la preferida de Beth, que al verla corrió a ayudar a su mami.

Yo te ayudo- exclamo al llegar a su lado y le agarro la fuente

Cariño nos vas a decir el motivo de esta cena, no me estoy quejando solo que- miro todo su alrededor.

Primero es turno del crumble de manzana, luego la sorpresa- palabra clave para Beth que inmediatamente alzo su vista hacia Rachel- no, no mires así, y come el postre- ordeno enseguida

Comieron el crumble saboreando cada pequeña parte, el azúcar negra mezclada con lo dulce de la manzana hacían delicias en la boca de Quinn, mientras que Beth comía crema de crumble.

Eran casi las once de la noche y Beth poco a poco estaba siendo vencida por el sueño, cuando Rachel se acerco a su computadora y la llevo hacia el sillón, donde las 3 tomaron asientos.

Esta es la sorpresa, bueno siempre y cuando les guste- mostrando varias fotos de una casa o departamento solo se veía el interior.

Era realmente una casa hermosa, se podían ver 3 ventanales enormes, una escalera tipo caracol que daba a un pequeño altillo que inmediatamente al verlo Beth salto en su lugar diciendo que esa sería su habitación, otra de las imágenes daba al living era muy amplio y seguía con la misma temática de luminosidad, la cocina era moderna, una gran mesada de granito gris con todos electrodomésticos a juego y una gran mesa redonda en el centro que servía de desayunador la completaba.

Luego fue el turno de las habitaciones, la primera que le mostro tenia salida a un gran balcón, en ese momento Beth se lamento, pero no tanto así Quinn que sonrió al ver lo espaciosa que era e incluso imagino su enorme cama posicionada muy cerca del ventanal.

La segunda habitación no estaba nada mal tampoco, era un poco más chica casi imperceptible de un cálido tono beige y un enorme placard empotrado a la pared, y la tercer y última habitación era igual a la anterior pero de color morado.

Paso por los baños, el principal se encontraba a metros de la escalera que daba al altillo, justo antes de dar al pasillo que conectaba con las habitaciones, el mismo era blanco y negro compuesto por una bañera de porcelana inmensa donde tranquilamente podían entrar dos personas.

Las rubias miraban todo con los ojos abiertos de par en par, esa casa estaba muy lejos de sus prepuestos y al mirar a la Rachel supieron que algo se avecinaba.

Dime que no lo hiciste?- pregunto Quinn y Rachel inmediatamente sonrió.

Digamos que no, todavía- esto último lo murmuro- primero deberíamos verlo personalmente y si nos gusta y listo- sonrió satisfecha.

Cielo es una casa o un departamento? Indago a su novia, pero esta solo negaba con su cabeza- Rachel?

Es un pent-house- respondió rápidamente levantando los hombros y sus cejas.

Dios Rachel…

Quinn Fabray- se adelanto a lo que iba a decir su novia- va ser nuestro hogar y tiene que sr perfecto, para ti para mí para Beth y para- volvió agachar su cabeza y empezó a jugar con sus manos.

Para quien?- cuestiono Beth

Bueno yo pensé… tal vez… mas adelante…

Ah no Rachel Berry primero me pides matrimonio y luego un hijo, así no, así no- exclamo falsamente enojada levantándose del sillón.

Hijos?- pregunto nuevamente Beth- un hermano?

Rachel quedo perpleja, no sabía que decir ni que hacer, Quinn se había ido a la cocina y Beth no dejaba de preguntar por eso que había dicho su madre, mientras en la cocina una sonrisa de enamorada se dibujaba en el rostro de la rubia, no podía entender como su felicidad cada vez se hacía más grande sin pensarlo, se abrazo así misma y dio un pequeño salto de felicidad en el lugar.

Continuara…


Se acerca el finaaaaal...