Ahí estaban en frente de la puerta de ese pent-house que quería ser descubierto por seis pares de ojos.
Nerviosas tal vez, pero solo porque sabían que una vez ahí adentro no iban a ser capaces de abandonar ese lugar con una afirmación hacia la vendedora que seguía mirándolas con una sonrisa falsa en su rostro.
Echamos un vistazo- invito abriendo la puerta gris que las separa de esa enorme y calidad casa.
El recibidor les daba la bienvenida, una no tan pequeña sala de color blanco impoluto con percheros negros haciendo contraste, con una pequeña mesita adornada con un florero repleto de fresias amarillas aromatizaba el ambiente. Era lo primero que habían visto y ya estaban más que satisfechas, cruzaron el pequeño umbral que daba paso a una enorme sala, si por fotos se veía grande, en persona el lugar era inmenso pero sin perder la calidez de lo que representa un hogar.
El piso de ese salón estaba cubierto por una alfombra que te invitaba a tirarte a descansar sobre ella de lo suave que parecía solo para la vista-les voy a pedir que se saquen los zapatos por favor- pidió la vendedora con toda amabilidad, las chicas hicieron caso de inmediato y al sentir la suavidad de esa alfombra supieron que ese salón iba ser su lugar favorito de toda la casa.
Siguieron camino hasta el ventanal que tenían enfrente que daba a un balcón tipo terraza y sonrieron, no por el espacio si no porque ahí imaginaron fiestas, charlas, tardes de sol, cumpleaños, noches de amor tal vez.
La vendedora sabia que ese lugar era uno de los más pedidos pero que por el costo del mismo no se había ocupado aun.
Vamos a ver la cocina?- pregunto desde el marco del ventanal, Rachel giro su cuerpo y sus ojos brillaron ante su pregunta, la cocina era por ese entonces su segundo lugar favorito, el primero seguía siendo el teatro.
Ahí estaba la puerta de madera color caoba que se abría para dejar paso a una cocina de ensueño, una gran mesada, una hilera de alacenas por encima de la misma la acompañaba, en el extremo una inmensa heladera color gris, en el centro una mesa color caoba también del mismo color que las alacenas y la puerta. La cocina perfecta pensó Rachel.
Al salir de la cocina y girar hacia su derecha se encontraron con la escalera que daba a un altillo que llamaba toda la atención de Beth-me parece que alguien quiere subir- dijo la vendedora sin abandonar un centímetro su sonrisa y dirigiéndose hacia la escalera seguida bien de cerca por la niña y más atrás sus madres que reían por lo bajo al ver el brillo de los ojos de Beth.
Al subir al entre piso Beth supo de inmediato que ese sería su lugar, su habitación, su espacio. Si tal vez no iba tener una exclusiva privacidad pero el espacio que tenia ahí era el doble del que tenía en su habitación actual. Un piso de madera una baranda alta de color negro y 2 paredes blancas y la parte final de aquel ventanal que empezaba en el piso de abajo era todo lo que envolvía aquel lugar.
Al volver al piso de abajo vieron el Baño principal que era más espectacular que en las fotos como todo lo que habían visto, pero no fue hasta que llegaron a la habitación principal esa que daba a un balcón privado que terminaron de enamorarse de esa casa.
Al terminar el recorrido la vendedora solo les entrego una tarjeta con su número y la frase "espero su llamada".
En silencio bajaron por el ascensor, cada una metida en su pensamiento, si tal vez era lugar perfecto por muchas cosas, cada una iba a tener su lugar personal.
Creo que es perfecto para nosotras- exclamo Rachel entrando al auto
Es genial es verdad pero se nos va del presupuesto- anuncio Quinn que se acomodaba en el asiento del piloto, Beth resoplo esa era la primer casa que les gustaba a las tres y aparte de ser genial, quedaba cerca de Central Park a escasas dos cuadras, incluso quedaba cerca del teatro donde Rachel estrenaría obra en escaso mes y medio, bueno tal vez estaba lejos de la galería o de su instituto pero eso no importaba el lugar era fantástico- Beth no resoples, a mí también me gusto…
Quinn, yo puedo vender mi departamento, aparte tengo ahorros y una vez que se estrene la obra mi economía se volverá a estabilizar…
Rachel yo también puedo vender mi departamento y aparte mis "ahorros" tienen años acumulándose- interrumpió con un poco de soberbia que causo algo de malestar a la morena- hey hey no era para hacerte sentir mal, somos una familia y no tienes porque hacerte cargo de todo, va ser nuestra casa, nuestro hogar verdad?- pregunto con toda la ternura posible a la vez que ponía su mano sobre la de Rachel.
Solo quiero lo mejor para nosotras- suspiro dejándose caer en el asiento del auto.
Vayamos a casa, así pensamos como vamos a hacer para tener nuestra casa- sonrió cuando supo que su hija y su morena sonreían porque había cedido ante lo inevitable.
Cuanto tiempo había pasado desde que se conocieron meses, solo meses y ahí estaban por comprar un pent-house, por cambiar de una vez toda su vida, lo mejor es que ninguna se arrepentía de nada.
Sentían que no era nada apresurado, que todo pasaba por algo y lo que sentían era cada vez más grande, sentían que se conocían desde siempre, como si fuera de vidas pasadas. Desde el primer beso que estaba cargado de nervios y sensaciones nuevas supieron en lo más profundo de su ser que el destino las había juntado por una sola razón, y esa razón era la pertenencia de la una a la otra.
Fue una sonrisa, fueron unos ojos verdes intensos, fue una melodía tal vez, fue una noche que las empujo a lo inevitable, una fuerza externa a ellas las unió, o tal vez no tan externa, a veces pensaban que si no fuera por Beth nunca hubieses dando tantos pasos juntos, nunca Quinn se hubiese atrevido a pedirle a Rachel que fuera su novia, y tal vez Rachel nunca se hubiese vuelto a cruzar con la rubia si no era porque Beth se acercaba aquella noche en la galería.
Muchas cosas habían pasado desde marzo en el subte que parecía olvidado, no hubo siquiera una interacción solo basto una mirada y una sonrisa, para que no dejaran de pensar la una en la otra.
Habían perdido las ganas de amar, por tanto desamor que las rodeo y les rompió el corazón, pero fue conocerse y darse cuenta que el amor verdadero era eso que tenían ellas, era eso que las rodeaba, un amor de una familia, un amor de los que hacen historia y una verdadera historia de amor para contarles a sus nietos.
Tú crees que es muy rápido todo esto?- indago con voz temblorosa la morena a una serena Quinn que se encontraba leyendo un libro en el sillón de su casa.
Yo creo que ya sabes calidad por cantidad-contesto levantando los hombros quitándole importancia.
Si si ya sé, no interesa la cantidad de horas, días, meses incluso años que pasemos juntas si no la calidad de nuestro tiempo juntas.
Exacto- afirmo levantando levemente la cabeza de su lectura.
Siguieron cada uno en lo suyo, bueno Quinn en su libro, Rachel con sus pensamientos, Beth en su habitación hasta que Santana entro irrumpiendo su tranquilidad con una sonrisa que inundaba su rostro.
Dios tanta sonrisa de tu parte, se viene el apocalipsis- bromeo la rubia al ver entrar a su amiga con esa extrema felicidad.
Cállate Fabgay- exclamo apuntándola a la vez que a Rachel se le escapaba una risita por la ocurrencia de la latina- vengo a informarles algo importante para las dos- Rachel se acomodo en su lugar y miro a Quinn que ya había apartado su libro- Britt esta camino a San francisco, te callas Berry y me dejas hablar- se adelanto a lo que estaba por decir la morena- Hablamos con Russell y con Hiram y los dos nos recomendaron el mismo doctor…
Doctor?- ahora si pudo interrumpirla
Si doctor…
Russel?-era el turno de la rubia
Dios son tan para cual, si doctor, si Russel me dejan que les explique?- las dos asintieron- bien…
Flashback…
Quiero volver a bailar…
Eso es genial Britt-exclamaba Santana sentándose en el sillón.
Pero San mi pierna- se llevo lentamente la mano a la cicatriz de su rodilla
Tu pierna nada, eso no es un problema, Russell tiene muchos contactos seguro puede ayudarnos…
Pero Quinn no se lleva-dijo apenada
Pero yo sí, bueno algo, Quinn sigue resentida y solo mantiene distancia- la ilusión de verla bailar era más que su orgullo de volver hablar con el padre de la rubia.
Yo hablare con Hiram, el siempre me dijo que tenía un conocido que me podía ayudar, pero yo no quería mas operaciones- pena, dolor y tristeza se dejaban escuchar de la boca de Brittany.
De acuerdo, llamemos juntas- y sin más tomo su teléfono para realizar su llamada.
Al terminar la llamada ambas tenían un número de teléfono y un nombre anotado, pero se iban a llevar una linda sorpresa.
Tu primero- pidió Brittany con una sonrisa.
Russel me dio el número de un cirujano experto en traumatologías…
Hey Hiram también- agrego con una sonrisa
Roger Doherty- dijo enseguida, Britt miro el nombre que estaba escrito en su papel y sonrió.
Roger Doherty- leyó y enseguida sonrieron, casualidad? Si señal? También.
Fin Flashback
Así que decidimos que vaya a su consulta y yo me hare cargo de las dos- concluyo con una gran sonrisa.
Porque no me llamo?- pregunto Rachel un poco confundida
Porque fue todo muy rápido, lo llamamos y el dijo que la tenía que ver personalmente, y sin pensarlo le saque el pasaje- explico a las chicas
Y las dejaste ir sola?- cuestiono Rachel levantándose del sillón
Es grande Rachel, no necesita de una niñera- respondió con seriedad.
No, bueno si, pero…
Ya no es más esa Britt inocente Rachel entiéndelo de una vez- frustración en las palabras de Santana, si Britt tenía algo especial y era su inocencia y naturalidad, pero ya estaba grande y sabía que podía cuidarse sola.
No me grites Santana porque tú no la conoces como yo, escuchaste- se le encaro e inmediatamente Quinn se paro para interponerse.
Pero que es lo que les pasa- grito separándolas, mirando a una y a la otra haciendo que agachen la cabeza de la vergüenza por como habían reaccionado- Yo sé que es tu amiga, como tu hermana- miro a la morena- pero es necesario dejarla ser cariño, y la verdad por cómo está haciendo su trabajo no deberías dudar de Brittany.
Santana miraba satisfecha toda la situación cruzada de brazos y con la mirada de superación hacia la morena que seguía mirando hacia abajo.
Y tú no sonrías tanto- señalo a la latina que elimino la sonrisa enseguida- es la última vez que le gritas a mi novia oíste Santana- la latina solo asentía con la cabeza- bueno ahora dense un abrazo…
Ah no Fabray, puedes gritarme pero no le daré un abrazo al gnomo- exclamo dándose media vuelta.
Quinn se puso delante de la latina, levanto su ceja y empezó a golpear su pie contra el piso- Santana, no me hagas que lo repita- la latina refunfuño giro su cuerpo y abrazo a Rachel que miraba toda la situación con asombro, sabía que su novia tenía un carácter especial, pero nunca la había visto con ese tono autoritario. El abrazo duro apenas unos segundos pero suficiente para que la rubia quedara satisfecha.
Donde esta mi sobrina?-pregunto cabizbaja
En su cuarto- respondió cortante la rubia.
Santana camino hasta perderse por el pasillo dejando nuevamente a Quinn y Rachel solas en la sala.
Que fue todo eso?- cuestiono Rachel una vez que Santana estaba fuera de vista.
Que quieres decir?- la miro confundida
Vamos Quinn, la regañaste y te obedeció, no es que no haya sido divertido, pero hasta sentí miedo- reconoció con una pequeña sonrisa.
Nadie puede con una Fabray, Rachel nos temen- respondió con orgullo- eso porque nunca hemos discutido como se debe, y porque no conoces a Russel- afirmo volviendo a retomar su lugar en el sillón con su libro.
Hablando de eso- la miro sentándose y poniendo las piernas de la rubia sobre las suyas- Cuando los voy a conocer, estamos a punto de irnos a vivir juntas y no conozco a tus padres Quinn Fabray eso te parece bien?- pregunto seriamente, y la rubia la miro frunciendo el ceño, no le gustaba la idea de presentarla con su familia, no se llevaba con ellos y no quería dar explicaciones de que hacía con su vida, ya era adulta y se valía por sí sola, sin embargo su novia tenía razón.
Técnicamente los conociste en mi cumpleaños…
Lucy Quinn Fabray- interrumpió su contestación
De acuerdo, tienes razón, haremos una cosa, los llamare y haremos una cena que dices?- le pregunto mirándola a los ojos, Rachel asintió satisfecha por la propuesta.
Este fin de semana- sentencio la morena, no pregunto ni siquiera y Quinn solo la miro, sabiendo que ella a pesar de ser una Fabray no podía hacer nada contra una Berry.
Mientras Santana estaba con Beth, que le hablaba de la casa que vieron esa tarde y le explicaba detalle por detalle, que le balcón, que la sala, que su habitación iba ser genial, y que sobre todo estaba cerca de Central Park, algo que llamo la atención de la latina.
Cerca de Central Park? Beth es un pent-house?-pregunto con sorpresa.
Mmm- dudo pensando en que si era un pent-house o no- creo que sí, lo ha encontrado Rachel, es en el ultimísimo piso de un edifico enorme que está en el centro- sonrió con ternura por recordar esos detalles- donde está la tía Britt?
Camino a San francisco, se va a ver a un especialista, quiere volver a bailar- explico y una brillo especial visto su ojos.
Si la quieres no? Así como mis mamis?- pregunto al ver como el rostro de Santana se iluminaba al hablar de su chica.
Desde cuando eres tan lista?- cuestiono sin responder.
Beth levanto los hombros y respondió- mucha tecnología, somos más listos-
Así que eres más lista eh- se levanto de la cama y ataco a su sobrina a cosquillas, y las risas y los gritos por parte de la niña no tardaron en llegar al salón llamando la atención de Quinn y Rachel.
Escuchas eso- señalo hacia el pasillo- cada vez que la reto hace eso, se esconde con Beth para recuperar el humor.
Mucho efecto no hace eh- bromeo la morena.
Santana es especial cielo, parece fría y calculadora, pero por dentro es la persona más tierna que existe-
Sabes? Mi piano quedaría fantástico en la sala de la casa.
Quinn levanto nuevamente la mirada de su libro para focalizar su atención en su novia- Rachel tenemos que hablar de eso, a mí también me gusto la casa, y a Beth no hay ni que decirlo…
Si ya se, se nos va del presupuesto- interrumpió con desgano
La rubia se reacomodo en su lugar y agarro las manos de su chica- Hey solo un poco, nada que no tenga solución de acuerdo?- le dio animo sosteniendo sus manos.
Es que es realmente perfecta para nosotras- hizo pucheros y escondió su rostro en el cuello de la rubia que no tardo en abrazarla.
De acuerdo Rachel Berry, llama y compra esa casa- le ordeno en tono serio, la morena deshizo el abrazo y la miro con una gran sonrisa en su rostro.
Estas segura? Digo…
Rachel- la corto, porque seguramente iba a empezar con un gran monologo interminable- es perfecta para nosotras, perfecta para empezar un nuevo camino, compremos la casa y quedemos en banca rota- bromeo para romper con la tensión del momento- y sobre todo empecemos una vida juntas en familia.
Te amo, te amo Quinn Fabray- y sin más se tiro arriba de ella para llenarla de besos, la rubia empezó a reír sin parar, llamando la atención de Beth y de Santana que no tardaron en llegar a la sala, y ver como Rachel estaba arriba de la rubia y no paraba de besarla por todo el rostro mientras le hacía cosquilla.
Bast…basta jajaja, me rindo cielo por favor…-balbuceo como pudo entre los besos y las cosquillas era imposible armar una oración.
Santana hizo ruido para hacerse notar haciendo que la morena levante la cabeza y corra hacia Beth levantándola en sus brazos, otra carcajada que no tardo de inundar la sala porque Rachel repetía la misma acción que con Quinn pero con la niña.
Que le pasa al gnomo, santa la ha llamado?- pregunto a Quinn que trataba de arreglarse la ropa y el desorden de su pelo.
Santana- intento retarla por llamarla de esa manera pero la sonrisa la delato.
Vamos es solo una broma, no te enojes, por esta así?- cuestiono señalándola con la cabeza.
Vamos a comprar una casa San- confeso sin perder de vista a sus amores que estaban en el piso haciéndose cosquillas, pero esa confesión no escapo a los oídos de Beth que inmediatamente miro a Rachel interrogándola.
Deja de mirarme así- ordeno Rachel con una sonrisa al ver la mirada de la niña- es la casa perfecta.
Beth se levanto y corrió a los brazos de su madre- es en serio? De en serio?- indago a los gritos haciendo reír a Quinn.
Si cariño- le contesto abrazándola más fuerte- pero antes Rachel tiene que conocer a los abuelos.
Santana abrió los ojos sorprendida, conocer a Judy y Russel como suegros no era lo mejor que te podía pasar, ni siendo hombre y mucho menos siendo mujer.
Suerte con eso- dijo de forma sarcástica mirando a Rachel que no se enteraba de nada.
Santana somos adultas, no valemos por nosotras mismas…
Y en caso de que Russell y Judy no lo aprueben no nos va a interesar-agrego Quinn con Beth en brazos.
Exacto- Rachel miro confundida a la rubia- como que no lo acepten?- pregunto cuando se dio cuenta de lo que había dicho Quinn.
Rachel, acaso vistes a mis padres cuando operaron a Beth?- indago haciendo una mueca de obviedad en su rostro
Bueno no pero…
Y acaso llamaron o se molestaron en saber algo del cumpleaños de Beth?
No tampoco-
Ehh Judy me llamo- dijo Santana levantando la mano entre medio de ese ping pong de preguntas y respuestas, Quinn la miro de inmediato.
Como que te llamo Santana?- la cuestiono enseguida
Em sí, bueno no recuerdo si fue cuando estabas en el avión por salir de aquí o llegando a Lima- se rasco la cabeza pensando en que momento había sido.
Santana como te olvidas de algo así? Sigue siendo su abuela por el amor de Dios-exclamo furiosa con su amiga.
Bueno que quieres si con ese plan que tuvieron no hacía más que actuar y luego me olvide-replico defendiéndose.
Bueno no interesa me hubiese llamado después, ni siquiera sé nada de ellos creo que desde mi cumpleaños- contesto levantando los hombros como si no le importara.
Llámalos, llámalos ahora e invítalos a cenar este sábado- propuso Rachel, pero la rubia no hacía caso- Ahora Quinn Fabray- ordeno elevando su tono de voz.
De acuerdo- contesto con enfado, metió su mano al bolsillo de su pantalón y saco su teléfono, busco el nombre de Russel y llamo, un tono, dos tonos, tres tonos y corto.- no atiende-sentencio mirando fijo a la morena que estaba con el ceño fruncido, pero en ese momento el teléfono de la rubia empezó a sonar.
Atiende Lucy-exigió la morena ante la mirada de desconcierto de su novia
Hola Russell-fue lo primero que dijo Quinn para saludar a su padre.
Quinn, me has llamado, y no alcance el teléfono- se excuso- ha pasado algo?- indago enseguida, por el tono que el hombre estaba utilizando se mostraba atento e incluso cariñoso diría Quinn.
Yo, yo quería invitar a mamá y a ti a una cena este sábado si no están ocupados-largo rápidamente.
El hombre quedo en silencio por un par de segundos- Dime la hora y ahí estaremos- contesto serenamente.
Como a las 8 está bien?-pregunto para saber su comodidad.
Claro Quinn, estará Beth también? Es que tenemos su regalo de cumpleaños todavía-la voz del hombre nunca se escucho más calma, como si toda la severidad de la que hacía gala se hubiese evaporado.
Cla…claro Russell ella también estará- contesto tartamudeando- nos vemos el sábado-
Nos vemos el sábado Quinn-saludo y sin más corto la llamada.
La cara de Quinn era un poema, surrealista la conversación con su padre al extremo.
Santana cuando hablaste con mi padre como te trato?-pregunto enseguida
Como Russell porque?-
Le falto la soberbia y la seriedad Fabray de siempre, no hubo reproches no hubo tono severo- trataba de explicar aun algo desconcertada.
La gente cambia Quinn- dijo Rachel haciendo que la rubia la mire de inmediato.
Para mí algo anda mal, Russell no es así, pero tendremos que esperar-levanto sus hombros y volvió a tomar lugar en el sillón, aun que la mirada de la rubia estaba ausente.
Las noticias pueden tomarse bien o pueden tomarse mal, los cambios de actitud se pueden tomar como positivos o negativos, los arrepentimientos pueden a veces llegar tarde o tal vez a veces nunca llegan, la cabeza de Quinn era martilleo constante de preguntas que iban y venían, se sentía en un sueño, o que alguien le estaba jugando una muy mala broma, su padre nunca fue tan atento. Una cena una noche donde tendría que decirles a sus padres que tenía una relación con una mujer si es que estos no se enteraron ya por las noticias, en eso nunca había pensado, ella y Rachel habían sido víctimas de varios paparazis, sin contar con esa exposición en Time Square, seria eso por lo que Russell, "el dictador" como lo llamaba Santana había suavizado su tono para con ella?, una pregunta, tras otra, ninguna con una respuesta concreta.
Cuantos días faltaba para el sábado? Tan solo dos, y encima de darle la noticia de que estaba de novia con una mujer, tendría que a la vez decirles que se iría a vivir con ella, que su hija trataba a su novia como si fuera su madre, miedo eso empezó a sentir Quinn Fabray en ese momento.
Pero en ese momento Rachel se arrodillo enfrente de ella y agarro sus manos, la miro y le sonrió, con esa capacidad de trasmitirle toda la paz del mundo con un simple gesto.- Todo va salir bien, yo cocinare, tu sonreirás como nunca, y te pondrás un bonito vestido de color para que se queden con la boca abierta de lo hermosa y feliz que estas, luego cuando haya conquistado su estomago le dirás que soy tu novia…
Y mi mama- agrego Beth que en algún momento se había sentado al lado de su madre.
Y su madre, pero- Rachel levanto su dedo hacia Beth- no antes de que tu madre le digas que estamos juntas, así que nada de mami Rach de acuerdo?- Beth agacho su cabeza y mascullo un está bien-mañana iremos de compras…
Si- grito Santana y todas la miraron enseguida- de acuerdo no estoy invitada-
Puedes venir San- invito Quinn al ver la cara de su amiga- Rachel es un desastre para la compras… ouch- se quejo después de que Rachel le pegara en el hombro.
Mañana vamos todas de compras, para dejar una buena impresión a mis suegros-sonrió ante la idea de conocer a sus suegros, ella sí que no tenía miedo alguno, había escuchado cada una de las historias que Quinn le había contado de su pasado donde su padre era el protagonista de sus penurias y aun así no sentía ni un poco del miedo que invadía a Quinn en ese momento.
Yo tengo hambre- sentencio la latina pasando su mano por su barriga- Berry cocinamos?- invito moviendo la cabeza hacia la cocina y sin más Rachel la siguió, dejando a Quinn con la sensación de que afrentar esa situación junto con la morena todo sería más fácil y llevadero, y si no lo aceptaban seguía siendo independiente como para que una negativa a esta altura de su vida la afectara.
Gracias Gracias...
