Ni se te ocurra Russell decir siquiera que conoces a Rachel has oído?- ordenaba Judy Frabay alistándose para salir hacia el departamento de su hija.

Ya entendí- suspiro con frustración el pobre Russell, si pobre desde hacía meses estaba siendo sometido por Judy, le reclamaba que no tenían cercanía con su hija menor y que se estaban perdiendo del crecimiento de su nieta, y todo por ser tan estricto.

Judy desde que se había enterado que su hija mantenía una relación más que confirmada con una actriz, estaba convencida en acercarse a su pequeña Lucy, para enmendar tantos errores de su pasado, no iba ser fácil eso ya lo sabía, Quinn era igual que su padre, ellos la habían lastimado y si bien tenían "una relación" no era la que Judy pretendía.

Russell a fuerza mayor estaba cambiando, estaba grande y necesitaba de su hija y de sobre todo de las ocurrencias de su nieta, necesitaba sonrisas y alegría en su vida, eso sin duda lo iba a encontrar en su familia, esa a la que un día le dio la espalda.

A qué hora llegan?- grito desde la cocina Rachel que estaba terminando con la cena y todavía no se había ni bañado ni cambiado.

Tienes una hora exacta, los Fabray son muy puntuales- contesto la voz de Quinn desde el pasillo.

Rachel se encargo de la cena como habían planeado, Quinn y Beth estaban impecables, se habían decantado por vestidos similares, el de Quinn era amarrillo ajustado hasta la cintura y de ahí caía con vuelo hasta las rodillas, sencillamente adorable. Mientras que el de Beth era más blanco que amarillo pero tenia de los dos en una combinación delicada que hacía verla más hermosa aun, con su pelo cayendo por los hombros.

Cielo me voy a bañar me qued…- no pudo seguir al ver a sus rubias salir de sus respectivas habitaciones, estaban hermosas, no tenia palabras para describir el brillo de sus ojos y sus sonrisas, tanto era la sorpresa que hizo que tanto Beth como Quinn se sonrojaran y agacharan su rostro al piso- Es…están hermosas- balbuceo como pudo, les sonrió y les regalo un abrazo a cada uno- no hagan lio ya vuelvo- anuncio perdiéndose en la habitación.

Russell y Judy estaban llegando con antelación, faltaban 15 minutos para que se hicieran las 8 y ellos estaban en la puerta del edificio donde vivían su hija y su nieta.

Acuérdate no sabemos nada, si no los quiere contar la apoyaremos, nada de caras raras y sobre sonríe- Judy le acomodaba la corbata antes de tocar el timbre para anunciar su llegada.

Judy quiero acercarme a ellas tanto como lo quieres tu, no crees que puedo controlarme, ya he cometido todos los errores con ellas- contesto lleno de frustración

Lo siento, es que…

Russell se acerco agarrando sus manos e interrumpiendo le dijo- Vamos a recuperar a nuestra familia como me llamo Russell Fabray- sentencio tratando de dibujar una sonrisa.

Rachel ya estaba cambiada, peinada y maquilla levemente, salía de la habitación acomodándose su falda negra encontrándose por el camino a Beth que la miro perpleja y sin más la abrazo.

Que sucede cielo?- curioseo

Tengo las mamas más hermosas del mundo- contesto satisfecha a la vez que volvía a mirarla de arriba abajo.

Y nosotras la hija más bella- la voz de Quinn se escuchaba desde el salón- vamos que Russell y Judy están subiendo-

Rachel la miro con el ceño fruncido y rápidamente la rubia se retracto- Los abuelos están subiendo.

Les tienes que decir papa y mama Quinn, no queremos tensiones- le recordaba con una pequeña sonrisa.

La rubia suspiro- Tensión les va a causar cuando no los llame por sus nombre- replico rondando los ojos.

El timbre de casa anuncio que los padres de la rubia estaban en la puerta, las tres se miraron como preguntándose quién tenía que ir abrir y al no percibir movimientos de las rubias fue Rachel quien con paso seguro se acerco a la puerta, tomo aire cargando de esa manera sus pulmones y abrió la puerta, recibiendo a los señores Fabray con una gran sonrisa.

Bienvenidos señores Fabray- saludaba la morena, ante ella un hombre rubio de mirada seria e intimidante, junto a él, una mujer rubia que llevaba la sonrisa de su Quinn, con aspecto seguro pero con la mirada invadida de nervios.- Soy Rachel, Rachel Berry- se presento estirando su mano hacia Russell que la recibió esbozando una sonrisa genuina-

Por favor llámame Russell- pidió con amabilidad algo que sorprendió a Quinn que no dejaba de ver la situación con asombro.

Repitió la acción con Judy que se adelanto diciendo-Y a mí me llamas Judy- regalándole la misma sonrisa que Quinn cuando quiere algo.

De acuerdo, pasen pasen por favor- haciéndose a un lado para dejarlos pasar.

Ahí estaba Quinn parada en medio del salón jugando con sus manos mirándolos nerviosamente, la última vez que los había visto fue en su cumpleaños, y poco y nada hablaron y de eso habían pasado meses ya. Qué tipo de personas pasan meses sin hablar con su hija o con sus padres, bueno ahí tenían el claro ejemplo.

Russell miro a Quinn y luego a Beth estaban hermosas, sobre todo la niña que a sus ojos estaba enorme, cuando había crecido tanto? Y su hija, su mirada había algo que no sabía descifrar.

Papa, mama- pronuncio rompiendo el silencio- como estuvo el viaje?-pregunto mientras se acercaba para saludarlos, miro a Russell que la esperaba preparado para estrecharla entre sus brazos, pero ella solo le dio la mano, como si fuera una persona que acababa de conocer.

Se acerco a su madre que no dejaba de mirarla- Mama- susurro a su altura, pero Judy no lo aguanto y se abrazo a ella como cuando era una niña y tenía miedo de las tormentas.

Lucy ese vestido es precioso- murmuro en el oído de su hija que no pudo evitar sonrojarse.

Gracias- apenas un susurro pero que bien pudo escuchar su madre.

Inmediatamente Judy miro a Beth y esta le sonrió- Yo también quiero mi abrazo- dijo tímidamente, pero para sorpresa de todas las presentes, Russell recorrió los escasos pasos que los separaba y la levanto haciéndola girar por los aires, inundando de ese modo el salón de la risa de Beth.

Abue… abuelo, baj.. bajame por favor- pedía entre risas- la abuelita Judy se pone celosa- haciendo que Judy se sonrojara por completo.

De acuerdo que han hechos con mis padres? Cuestiono Quinn al creerse ni un minuto esa escena de familia perfecta.

Quinn Fabray-exclamo desde atrás Rachel retándola por ser tan bocazas y arruinar el momento.

Tiene razón Rachel, esto debe ser una sorpresa para ella, así como fue la nuestra cuando nos dijo mama y papa- explicaba Judy con un dejo de tristeza.

Viste, te dije que les parecería raro- retruco enseguida de que Judy confesó su sorpresa.

Así que ha sido idea tuya?- era el turno de Russell de cuestionar a la morena.

Bueno, no me… parecía…

Gracias- cortó enseguida el hombre tras ver como los nervios aparecían en Rachel.

Terminaron de saludarse y se quedaron en el salón, charlando un buen rato, ninguno mencionaba nada con respecto a Rachel, ella no se había presentado ni como amiga ni como pareja, solo había dicho su nombre, hablaron de la canción que canto en el cumpleaños de Quinn, como para dirigir la conversación hacia otro lado y que no se notara cierta tensión en el aire, ellos sabían que su hija estaba con Rachel, y ellas tenían sus dudas.

La cena fue una delicia, Rachel hizo una cena que podía ser para vegetarianos y para los amantes de la carne, mas alla de no apoyar la matanza de animales para luego consumirlos, había decidido que lo mejor era hacer una cena con todas las letras, no tenía que fallar en nada y así demostrar que podía alimentar a sus rubias de la mejor manera.

Así fue, Russell carnívoro de pura cepa no podía parar de comer, eso le recordó en seguida a su hija y su novia, a la hora de la comida comían como si no existiera el mañana.

Judy repetía una y otra vez que todo le había quedado delicioso y que tenía que pasarle la receta, porque seguro que Russell se la exigía.

Ahí estaban Quinn, Beth y Rachel sirviendo el postre, mientras Russell y Judy aguardaban en la mesa.

Yo creo que ya lo saben- Beth que acomodaba los platos era quien llamaba la atención de sus madres.

Porque lo dices?- pregunto la rubia.

El abuelito le susurro a la abuela que Rachel era perfecta- confeso con una sonrisa de orgullo.

Tú qué crees?- Quinn volvía a preguntar pero esta vez a Rachel que no sacaba la vista del mouse de chocolate.

Que es mejor sacarnos las duda mientras comemos el postre- contesto ya con la bandeja en la mano.

Las tres volvieron a la mesa y pudieron ver como Judy regañaba a Russell por algo que no entendían.

Niñas- dijo Russell con sorpresa cuando las escucho llegar.

Se sintieron un poco fuera de lugar pero en seguida gracias a Rachel que anunciaba una delicia volvieron a sentir el ambiente cálido y de familia.

Volvieron charlar, ya le habían contado de la operación que había tenido que pasar Beth pero que gracias al padre de Rachel todo había salido de maravillas, quien incluso decidió operarla de las amígdalas.

Los padres de Quinn agradecieron de corazón a Rachel y esta solamente sonrió amablemente.

Eran ya alrededor de las 23 horas de un sábado de septiembre, sábado que se presentaba bastante fresco para recién ser otoño, una Beth media dormida en brazos de Judy que no dejaba de acariciarle la cabeza se llevaba toda la atención.

Rachel se levanto de su lugar y fue a buscar una manta con la intención de tapar a la niña pero que esta no se moviera de los brazos, bueno ahora de las piernas de su abuela, no podía ser tan cruel de robarle ese momento que estaban viviendo.

Los nervios de Quinn habían desaparecido por completo junto con los miedos, estaba encantada con la nueva versión de sus padres y más que nada se sentía segura de decirles que compartiría su vida con esa maravillosa mujer que le había enseñado que sonreír era un don, algo simple que podía ablandar hasta al más duro de los corazones.

En el momento que la manta se apoyo sobre Beth esta agradeció con un común "gracias mami" que no paso desapercibido para nadie, incluso la misma niña se despertó alarmada por sus palabras mirando a Judy que sonreía y Rachel que estaba bordo de la repentina vergüenza.

Me alegra que te quiera tanto para tratarte como una madre- se adelanto a decir Judy llamando la atención de todos, sobre todo de su marido que era el que había recibido todos los retos de no decir ni mencionar nada sobre la relación de su hija.

Mama- hablo Quinn en un susurro- Rachel es…

Russell en ese momento se levanto, haciendo que Quinn se callara por completo con el temor de una reprimenda, con el miedo de que le gritara y la hiciera sentir la peor de las personas, que seguro se iba a pudrir en el infierno porque tener una pareja de su mismo sexo no lo podía concebir, pero nada de eso paso, el hombre se levanto se acerco a su hija, que lo miraba expectante, se arrodillo con una mano agarro la de su hija y con la otra acaricio su mejilla, la miro a los ojos dándole a entender que todo estaba bien, que no tenía que dar explicaciones y sin más la abrazo, ese abrazo que esperaba desde el principio de la noche y que se tardo en llegar. Pero dicen que lo bueno siempre se hace esperar no? Las lagrimas de Quinn empezaron a caer sin control de la felicidad que estaba sintiendo, el que? El primer abrazo que obtenía de manera sincera de su padre.

No sé si fue su sonrisa, o tal vez la riquísima cena, o simplemente la manera en que te mira, que nos convenció por completo que te ama- las palabras de Russell ampliaban de manera insospechable la felicidad de la rubia- no fuimos los mejores padres pero te aseguro que eso va a cambiar, por favor solo queremos un oportunidad- pidió con dolor en sus palabras, enseguida Quinn volvió abrazarse a su padre, no hacía falta que le dijera que por supuesto tendrían otra oportunidad, no había deseado otra cosa en toda su vida que poder tener a sus padres en su vida.

Judy miro a Rachel que trataba de contener las lagrimas en sus ojos, y se acerco a ella, antes de dejar un suave beso en la cabeza de su nieta- Gracias Rachel, nunca vi tanta luz en los ojos de mi hija como ahora, sin duda eso es gracias a ti- y en ese momento no lo pudo evitar más, de los ojos de Rachel empezaron a caer esas lágrimas que había estado aguantando cuando Russell abrió su corazón con su hija.

Quinn y Russell se pararon caminaron hasta donde Judy tenía abrazada a Rachel y Beth que se les había unido segundos más tardes. Todos con lágrimas en los ojos, pero llenos de felicidad.

Bueno señorita- Russell miraba serio a Rachel- mejor que siga haciendo así de feliz a mis princesas, porque no habrá lugar en el mundo para esconderte de un Fabray…

Oh no papa, ella es inmune a la amenazas Fabray, no se las cree-bromeo tras ver que Rachel seguía con la mirada en alto sin inmutarse de lo que estaba diciendo el hombre segundos antes.

Russell sonrió, se llevo su mano a su barbilla- Nadie es inmune a un Fabray-

Eso es porque no conociste a un Berry de cerca- agrego Quinn a lado de Rachel, mientras esta la miraba con el ceño fruncido.

Todos rieron por la ocurrencia hasta que Beth intervino-Mami Rach es perfecta, canta como los angeles, hace los mejores desayunos…

Y cenas- agrego Russell haciendo reír en una carcajada a todas.

Cenas también, me enseña a cantar, va ser la mejor actriz, porque todavía no la vi actuando-dijo esto con algo de pena- y tiene el mejor gusto para las casas- finalizo con una sonrisa, pero Quinn y Rachel quedaron pálidas ante lo último.

Casas?- pregunto curiosa Judy mirando a Quinn y a la morena que no sabían dónde meterse.

La rubia tomo aire pensando que si todo había salido bien hasta el momento, no habría de que preocuparse- Nos vamos a ir a vivir las tres, a una casa- contesto con timidez.

Sin casarse?- cuestiono Russell intimidando esta vez a ambas chicas que rápidamente se miraron y se señalaron.

Oh no otra vez- exclamo Beth agarrándose la cabeza.

Yo fui la que dijo que nos vayamos a vivir juntas- fue Rachel la que hablo señalando a la rubia- es tu turno de pedirme matrimonio.

Cómo?- cuestionó Judy que no entendía esa infantil pelea que estaban teniendo

Siempre se discuten así, sin sentido como si fueran unas niñas- explico Beth acurrucándose nuevamente en el sillón, acostumbrada a ese tipo de discusiones.

Mama, yo le pedí que sea mi novia…

Y yo que nos vayamos a vivir juntas…

Eso no tiene nada que ver- reprochaba Quinn como una adolescente.

Niñas- grito Russell- era una broma no tienen que casarse si no quieren…

No es que no queramos es que es a Quinn a quien le toca proponerlo- sentenciaba Rachel con los brazos cruzados.

Ella- señalo a Rachel- quiere que le prepare algo romántico, como si fuera una película…

No, bueno tal vez, es que…

Quieren que sus historias hacia sus "nietos" sean de película, entonces se exigen propuestas románticas y mami Quinn esta negada, pero se muere por pedirle matrimonio a mami Rach- explicaba dejando en evidencia a su madre que la fulmino con la mirada.

Dios- Judy se agarraba la cabeza negando a la vez por lo que escuchaba.

De acuerdo, de acuerdo- trataba de poner orden Russell- Quinn tendrás que hacer honrar nuestro apellido, es una mujer maravillosa sin duda y tienes desde ya nuestro apoyo, eso sí-señalo a Rachel- tu nos harás abuelos nuevamente- ordeno con una sonrisa, haciendo que Judy se le llenara el corazón de ternura, Rachel abriera la boca de la sorpresa y Quinn sonriera junto a su hija de solo imaginarse una mini Rachel dando vueltas por la casa.

Una nueva etapa se abría enfrente de ellas, y para sorpresa de ellas tenían la bendición de las personas de las que más temían, exigiéndole que sea Rachel quien sea la próxima en darle un nieto, de traer una criatura tan intensa como ella.

Quinn le propondría casamiento de la manera más romántica, creando una nueva historia para contarle a sus futuros nietos, y futura hijo/a y Rachel le daría encantada un hijo a esa familia que estaban por comenzar o que ya habían comenzado.

Se quedan a dormir y mañana vamos a conocer la casa que vamos a comprar?- pregunto Quinn mirando a sus padres.

Ellos aceptaron enseguida encantados y así cada uno fue a su habitación, con la sensación de pasar un domingo en familia como los que soñaba desde chica.

A veces movidos por una necesidad las personas cambiamos, o mostramos quienes somos realmente.


Bueno quedan pocos pocos caps...

y pocos pocos días para que me cambie de continente!

Estoy que me corre el tiempo... gracias a las que comentan.. me sacan sonrisas enserio!