Una noche...

La histeria, algo que Quinn desconocía hasta el momento, era algo que se estaba apoderando de ella.

Proponerle casamiento a la mujer que era la reina del drama, la mujer que soñaba con ser una gran estrella de Broadway no suponía algo fácil, y eso estaba haciendo mella en la pobre rubia que sentía que las ideas románticas escapaban de ella.

Para colmo estaban ultimando los detalles de la mudanza, cuando le mostraron el lugar a Russell y Judy quedaron enamorados con el mismo y se ofrecieron de manera inmediata ayudarlas a pagar la casa, aun que tanto Quinn como Rachel se opusieron a esa idea, Russell opto por convencerlas diciendo que era su regalo de casamiento por adelantado.

Rachel junto con Beth se encargarían de hacer una lista de cosas que iban a necesitar de ambas casas, el piano como había dicho la morena era el "adorno" perfecto para el salón, decidieron que el ático de la casa se iba a convertir en el lugar de Quinn, su propio estudio donde podría pasar el tiempo entre rollos y químicos. Mientras que la habitación morada se destinaría a ser el nuevo lugar favorito de Rachel donde podría pasar horas con su hija enseñándole todas las técnicas de canto que adquirió en sus años de aprendizaje.

Todo parecía estar ciertamente ordenado, desde un punto de vista bastante alejado a la realidad que estaban viviendo en el departamento de Rachel, la morena no podía decidirse por que mueble era más apto para el nuevo hogar y Beth no ayudaba mucho a la indecisión de su madre, cuando Rachel decía me gusta la mesa de la sala, la niña decía pero la de casa combina mejor, entonces la morena entraba en la duda nuevamente.

No había duda que todo el estudio de grabación iba ser trasladado de manera intacta, pero también quería llevar su cama, aunque la de Quinn era más grande y el dilema nunca terminaba.

Quinn por otro lado caminaba por las calles de Nueva York buscando la inspiración divina, algo que le diera una idea para sorprender a Rachel con su propuesta de casamiento, mientras caminaba pensaba porque tenía que ser una propuesta como las de las películas, si se amaban porque no podía llegar a casa con un ramo de rosas y una anillo y decirle "Rachel Barbra Berry, quieres casarte conmigo?" Claro eso sería genial, pero claro estamos hablando de la mujer que cuando le quiso preguntar si quería ser su novia, le exigió una declaración con todas las letras. Encima de males su mismísimo padre la puso en ese compromiso para no hacer quedar mal el apellido Fabray, con las manos en el bolsillo de su chaqueta negra de cuero, regalo de Santana López, pateando piedras imaginarias seguía pensando que era lo que podía hacer para que su propuesta de matrimonio sea perfecta para Rachel Berry, eso era, lo tenía enfrente de ella, la respuesta a toda su aflicción y congoja estaba en su propio trabajo, la marquesina que hizo para la obra estaba enfrente de sus ojos, y eso le dio una idea brillante, era cuestión de hablar con el Sr Hal, que le dé su beneplácito y comenzar a planear su gran propuesta, era una maravilla como la cabeza de la rubia había trabajado en menos de un segundo. Eso sí, así como necesitó ayuda de su amiga latina, ahora la necesitaría de su hija.

Mami, mami-llamaba la niña a Rachel mientras sacaba un cuaderno de una caja.

Que sucede cielo-contestaba mientras llegaba donde Beth que ya estaba ojeando el cuaderno.

Esta eres tu? Y esta es Britt? Mami la tía Britt era la porrista? Y porque tu no?- una metralleta de preguntas que Rachel no sabía o tal vez le daba vergüenza contestar, para su salvación Brittany llegaba para ayudarla.

Si era porrista porque ahí podía bailar, bueno en el glee club también, y Rach era la capitana del glee club y no se le dan bien los deportes- contesto guiñándole un ojo a la niña- Pero sabes qué? Todos la felicitaron cuando ganamos las nacionales en el último año, es mas con esa presentación Rachel fue aceptada en NYADA- termino de explicar la rubia orgullosa de su época en el instituto.

Beth sonrió ampliamente, mientras Rachel suspiraba porque a ella no se le hubiese ocurrida esa respuesta, seguramente hubiese dicho que era la gran perdedora del instituto y que en los deportes era la peor y que eso hubiese decepcionado de inmediato a Beth, la misma que descubrió una firma de un tal Finn y no pudo evitar gruñir al leer lo que había puesto,

Porque esa cara cariño?- pregunto Rachel a la niña.

Por esto- respondió mostrándole la firma de Finn en el anuario.

Eso es viejo cielo- intento quitarle importancia, pero el rostro de Beth seguía de la misma manera.

Beth, yo amo a Mami Quinn, y esto- señalo el anuario- fue en el pasado…

Acá dice que no importa lo que pase ustedes están destinados- interrumpió con tristeza.

Pero no es verdad, yo no lo amo, y te aseguro que es tu madre quien está destinada a mí, y yo a ella- aseguro mirándola a los ojos – ya se, cuando mami Q venga, le decimos que lo firme, y entonces el de Finn queda anulado, que dices?- pregunto a la vez que la niña ampliaba nuevamente su sonrisa y asentía velozmente.

Bueno ya tienen todo, porque San dice que esta aburrida de cerrar cajas y resguardar muebles- Rachel y Beth movieron la cabeza negando rápidamente- yo que ustedes me apuro, San no está muy contenta entre cajas y cintas- recomendó con una sonrisa.

Rachel y Beth se miraron, levantaron sus hombros dando a entender que no les importaba si la latina se enojaba, ellas estaban compartiendo un momento madre e hija.

Mientras tanto en otro lugar de Nueva York un rubia…

Salía de la oficina del sr Hal más que satisfecha, había planteado una idea súper elaborada pero que necesitaba la aprobación del director de la obra, mismo que había aceptado de inmediato la alocada propuesta de la rubia, emocionado por el amor que vio en los ojos de la rubia y las palabras a la hora de explicarle lo que pretendía hacer

Solo necesitaba hacer dos cosas importantes uno hablar con su hija, y lo más importante comprar un anillo y ese fue otro momento de histeria, que tipo de anillo seria el idea para Rachel, por un momento pensó en indiana jones y el santo grial, y todo lo que tuvo que pensar para elegir la copa más noble, en eso basaría su elección, no quería un anillo que llamara la atención, si no que quería algo que fuera justo, especial, único para el amor de su vida. Algo que dijera soy Rachel Berry futura esposa de Quinn Fabray y soy la mujer más feliz del mundo, bueno tal vez eso si sería algo exagerado, no la parte de la felicidad porque era la mujer más feliz del mundo, en fin, la cabeza de Quinn era nuevamente un lio, por lo pronto se ocuparía de su hija.

Beth cielo tu móvil está sonando- grito la morena desde su habitación cuando escucho el teléfono de la niña sonar.

Es mama atiende- contesto desde el salón reconociendo la melodía que le había asignado.

Hola cariño- respondió Quinn

Hola mi amor-saludo sensualmente Rachel, haciendo que a la rubia se le erizara la piel por ese tono grave pero suave que había utilizado.

Rac…Rachel ho...hola cielo-balbuceo su saludo como pudo.

Te pusiste nerviosa? En serio Quinn Fabray- bromeo la morena

No,no para nada solo que no esperabas que atendieras tu-mintió pero no iba aceptar que se había puesta nerviosa del tono que uso su novia para saludarla.

Te paso con tu hija cielo- dijo al ver llegar a la niña

Hola mami-saludo la niña con entusiasmo.

Beth cariño, solo di si o no o en su defecto de acuerdo, a todo lo que diga entendiste?- cuestiono rápidamente la rubia madre.

De acuerdo- rápida la niña.

Tengo la idea perfecta para proponerle casamiento a tu madre, pero necesito de tu ayuda…

De acuerdo-agrego siguiendo lo que su madre decía.

Necesito que mañana la distraigas, no se llévala a tu instituto inventa algo…

Pero…

Que dije solo si, no o de acuerdo- le recordó Quinn a su hija cuando intento protestar.

De acuerdo- esta vez lo contesto con desgano.

Cielo eres la única que puede sacar a tu madre del teatro en estas fechas, y necesito que mañana no lo pise, ya tengo el permiso del sr Hal, tu solo mantenla alejada del teatro, del resto me encargo yo- intento explicar la rubia.

De acuerdo mama-respondió la niña.

Otra cosa más cielo-pedía Quinn

Si?-pregunto la niña.

Te amo cielo, tu madre no tendrá palabras para poder decirme que si- respondió orgullosa, tanto que su hija podía imaginar la sonrisa de su madre en esos momentos.

Mas te vale que así sea Madre, mas te vale- amenazaba Beth de manera divertida.

La llamada se corto y Beth automáticamente corrió a los brazos de la morena, que había sido testigo de la conversación de su hija con su novia, la abrazo con fuerza y le susurro un te quiero mami en el oído que hizo sonreír de ternura a la morena.

El día siguió casi igual para todas, Britt, San, Beth y Rachel terminaron de empaquetar todas las cosas de la casa de la morena, a pesar de la nostalgia que les hacía sentir dejar ese departamento con todos sus muebles protegidos para que no se dañaran en la mudanza, algo en el fondo las hacía sentir felices por el nuevo paso que estaban dando tanto Rachel como Quinn con una propuesta de casamiento en puerta, con un futuro más que prometedor para ambas por delante, con una hija, que fue, es y siempre será el nexo por el cual se unieron, el destino las había cruzado pero Beth les había dado el empujón final para que caminaran por el mismo camino, ganando así una familia, algo que había deseado desde mucho mas chica y aunque Quinn nunca le hizo faltar nada, y siempre tuvo a sus tías que acompañaron su crecimiento, siempre deseo ver la felicidad en el rostro de su madre, esa felicidad que solo se llena cuando el amor te invade por completo, ese amor que te hace sonreír, que te hace sentir en una nube todo el tiempo.

Y el día que conoció a Rachel y vio como su madre la miraba lo supo, esa sonrisa no era normal, pero tampoco podía adelantarse a nada y supo esperar, bueno tal vez no tanto, pero es que Rachel de inmediato gano su corazón y por supuesto el de su madre, habían pasado 7 meses, que tal vez para la gran mayoría sería una locura que con el poco tiempo que llevaban juntas decidieran dar este paso, pero realmente nos les importaba, sus padres, el de ambas aprobaban su relación, es mas estaban encantados con el paso que estaban dando, y sus amigos los que realmente importaban también, no necesitaban más que eso, la verdad es que lo único que necesitaban era tenerse, ser solo Quinn, Rachel y Beth, no necesitaban nada más.

Departamento Fabray.

Alguien sabe algo de Becca?-pregunto la latina tirándose en el sillón del salón de la casa de las rubias.

Creo que esta en Los Ángeles con Federico, fue abrir un nuevo restaurante mexicano allá y ella lo acompaño- explico Rachel caminando hacia la cocina en busca de algo para tomar.

Pero mami, eso fue hace como un mes- agrego Beth sentada a los pies de la latina con algo de duda en su voz.

Todas se quedaron pensando, en que era verdad, con todo el problema de las Berry-Fabray ninguna se había puesto a pensar en la Fabray pelirroja y que sería de su vida.

La misma se había mudado a lo de su novio hacia un mes exacto y desde entonces prácticamente no supieron mas de ella, bueno el apuro estaba en los genes Fabray se ve, el punto era que la pelirroja había desaparecido y ninguna de las presente sabía que era de su vida.

Seguro Quinn sabe algo- grito de la cocina la morena como para quitarle la importancia necesaria para que nadie se preocupara de mas.

Y Quinn?- pregunto Brittany ante darse cuenta la falta de la rubia en la casa.

Eso si llamo la atención de la morena que venía con una bandeja de café para todas menos para Beth, ella solo tomaba chocolatada caliente.

Yo también quiero chocolatada- pidió con un puchero en su boca la rubia

De acuerdo-contesto con una sonrisa, sabía como era su amiga, y por lo tanto había preparado chocolatada de más- aquí esta Britt- le entrego la taza con su humeante chocolatada a su amiga y se sentó en el sillón individual frente a sus amigas.

Y bueno alguien sabe algo de Q?- pregunto Santana

Hable con mama temprano pero no dijo a qué hora volvía- contesto e inmediatamente recordó que tenía que hacer un plan para que mañana su madre no fuera al teatro- Mami?-llamo su atención- mañana eemm hay, creo- rasco su cabeza no tenía ni idea que podía decirle.

Calma cielo que ocurre- trato de calmar a su hija.

Necesito que mañanas vengas al instituto conmigo, mama no puede porque tiene una reunión con no sé quien…

No, no tiene nada mañana-interrumpió la latina que tenia la agenda al día de su amiga.

Tía San- la miro solo como una Fabray podía hacerlo, le levanto la ceja, y Santana supo que tenía que cerrar su boca.

Como te decía mami, Mama no se qué tiene que hacer, y necesito que me lleves al instituto…

Pero cielo si eso lo hacemos todos los días- otra que interrumpía a la pequeña.

Pero mañana hay algo importante y necesito que te quedes conmigo- ya no sabía que inventar.

Tengo ensayo cielo, pero seguro puedo hablar con el sr Hal a la mañana para ir al ensayo de la tarde- contesto con una sonrisa, si su hija la necesitaba ella estaría con ella sin dudarlo.

Gracias mami- abrazo a su madre, ahora necesitaba una excusa para hacer que su madre se quedara con ella en el instituto y fue ahí cuando se le ilumino la lamparita- voy hablar con Ash

Han visto como uso su poder Fabray para callarme?- pregunto indignada la latina.

Poder Fabray?-preguntaron al unisonó Britt y Rachel.

Oh Berry tu eres muy buena con Quinnie y nunca ha necesitado sacar su modo perra contigo, por lo tanto no conoces esa parte de ella- contesto Santana con una sonrisa de esas que dicen me acuerdo cuando…

Cuenta Santana, ahora queremos saber- señalo con el dedo a la latina.

Quinn era la abeja reina del instituto, no importaba quien estaba en el pasillo si ella quería pasar tenias dos opciones, o te movías, o bueno te movías-los ojos de la latina brillaban al recordar esas épocas- y cuando quería algo, solo bastaba con que levantara su ceja y lo tenía-

Santana no puede ser que con levantar la ceja pueda hacer eso- no creía capaz a su novia de hacer algo así.

Créeme gnomo, Quinn Fabray, era toda una perra, y tenía a todo el instituto en la palma de su mano, cuando quedo embarazada cambio, pero al nacer Beth solo se hizo más, mmm como decirlo…

Más perra, más fría y más calculadora- la voz de Quinn se escucho desde la entrada del departamento- no me mires así- miro a Rachel- si era así, pero estaba sola en el mundo con mi hija, y necesitaba mostrarme fuerte, no me enorgullece pero no puedo cambiar mi pasado- explico con toda seriedad.

Tu hija-señalo la latina a la rubia- me hecho la gran mirada Fabray-contó con tono de indignación a una Quinn que la miraba divertida.

Te levanto la ceja- no era una pregunta, era toda una afirmación, y latina afirmaba con su cabeza.

Si no lo veo no lo creo- era el turno de Britt para hablar-haznos la mirada- pidió aleteando sus pestañas.

Britt, no le hagas esas caras a mi novia- reto a su amiga.

No puedo hacerla porque si Britt, necesito algo que… no lo sé, solo algo-trataba de explicarse cómo podía.

Cielo-llamo Rachel desde su lugar, ganándose la atención de su rubia- desde cuando Beth se lleva con Ashley? –pregunto recordando que su hija le había dicho que tenia llamar a la niña.

Pues no lo sé, pero mejor que sea así- respondió levantando sus hombros restándole importancia.

Y que es lo que tienes que hacer mañana?-cuestiono nuevamente

Tengo una reunión con…

Con el abogado del italiano, quiere hacer un contrato o algo así-se apuro hablar Santana para salvar a su amiga de lo que sea que fuere.

Pero Santi el contrato ya estaba hecho…

Brittany-fue el tiempo de Santana y Quinn de llamar la atención de la rubia que recibió la famosa ceja levantada de Quinn.

Oh dios- exclamo llevándose las manos a la cara-por favor Quinn no lo hagas mas-pidió con el rostro en sus manos.

Quinn!-grito la latina que vio como su novia se ponía a temblar-

No ha sido ni la mitad de las que te he dado a ti- se defendió caminando hacia el pasillo en busca de su hija.

Ya Britt-Britt ya se fue y no lo volverá hacer te lo prometo-susurraba Santana al oído de su novia.

En serio no lo entiendo- Rachel seguía sin poder creer que la mirada de su novia pudiera infundir tanto miedo.

Ah sido horroroso-tal vez exageraba pero bueno después de todo era Brittany.

Mientras en la habitación de Beth.

En serio vas hacer todo eso?- preguntaba sorprendida la niña

Shh baja la voz, y si, si voy hacer eso-decir que estaba orgullosa por lo que se le había ocurrido era poco, se sentía una maldita crack de las propuestas románticas.

Entonces-empezó a explicar Beth- con Ash planeamos una clase para que mama nos hable de su profesión, todo gracias a la directora Anne- susurro esto último.

Espera, espera-reacciono la rubia-la directora Anne va estar?- pregunto no muy contenta.

Bueno no lo sé, Ash me dijo que ella se iba a encargar de que mami pudiera hablar de su profesión y nada mas- respondió rascándose la cabeza, sabiendo porque su madre le preguntaba si la directora de la escuela estaría o no.

Bueno no importa, tu estarás ahí para vigilarla por si acaso- y no hablaba de vigilar a su novia, si no de vigilar a la directora, todavía no confiaba demasiado en ella, a pesar de dejar en claro que no quería nada con ninguna de las dos.

Horas más tarde en el mismo departamento.

Rachel terminaba de lavar los platos después de haber cenado con sus rubias, las Brittana habían decido no cenar ahí, porque Britt todavía tenía miedo de que Quinn pudiera echarle otra mirada Fabray.

Pero antes de irse Santana se encargo de amenazar a la rubia para que no volviera a mirar de ese modo a su novia, porque se encargaría de patearle el trasero por toda la eternidad, si Britt volvía a asustarse de esa manera.

Beth había decidido irse a su habitación para poder hablar con Matt, hacía rato no sabía nada del niño y ya lo extrañaba, algo que llamo la atención de sus madres, ellos eran inseparables y no pasaban un día sin mínimo pasar una hora juntos.

Tú crees que…

Es porque es nueva, además le recuerda a ella, solo la quiere ayudar- interrumpió Quinn lo que estaba por decir la morena.

Y que va a pasar cuando nos mudemos, el se quedara acá y ella estará más lejos- era un buen punto a decir verdad.

No lo sé, encima en unos días estará más cerca de Ashley- murmuro pensativa-cariño tiene solo 9 años, mira la conversación que estamos teniendo no te parece exagerado? Que pasara cuando tenga 16?-pregunto con una sonrisa.

Cuando tenga 16 va tener que decidirse, por el momento que se divierta- contesto abrazando a su novia y mirando hacia el pasillo.

Ne…necesito pedirte algo-balbuceo la rubia.

Rachel levanto la vista a su novia-lo que quieras- contesto suavemente, mientras sus manos se mentían por debajo de la remera de su novia.

Rachel!-llamo su atención al ver las intenciones de su novia-primero me escuchas y después lo que tú quieras- la morena murmuro un de acuerdo que llego perfectamente al oído de la rubia que no pudo evitar sonreír ante la cara de decepción de su chica- quiero que la primer noche en la casa nueva la pasemos nosotras dos solas, Beth se puede quedar en lo Matt para "despedirse" y nosos…

Me encanta la idea-respondió antes de que Quinn pudiera terminar, haciendo que riera en una audible carcajada.

Una noche faltaba para el día mas importante de su vida, nerviosa? Si por supuesto quien en su sano juicio no estaría nervioso de pedirle casamiento a la mujer que cambio su manera de ver la vida, la manera de sentirla y de disfrutarla, Rachel Berry le enseño en menos de un año, que una sonrisa lo puede todo, mas si esa sonrisa es genuina y verdadera.

Sin duda hoy Quinn Fabray sonreía de manera natural gracias a esa morena, de metro 1,58 de larguísimas piernas de infarto y dueña de la sonrisa más espectacular del mundo.


he vuelto... perdón perdón por la tardanza, pero no saben lo complicado que se hizo todo..

Estuve un día viajando, Buenos Aires-Madrid 12 hs esperar 2 hs y viajar hasta Tenerife 2:40 min mas yyyyy no se termino ahí mi travesía no no...

Espere 2 horas mas para tomarme otro avioncin hasta la isla en la que resido en estos momentos.

El hierro, perteneciente a España pero mas cerca de Marruecos.

En fin... Volví... espero que sea de su agrado y nos estamos leyendo... saludos.