Decir que estaba agotada era poco, histérica se quedaba corto, Santana López estaba exhausta, no podía mas con tantas revistas que querían la exclusiva de la boda del año, Vogue fue la primera en contactar a la latina y ofrecer una suma alta de dinero para que tanto Rachel como Quinn hicieron una sesión fotográfica del especial bodas de ese mes. Propuesta que ni Rachel ni Quinn rechazaron, pero no por el dinero, sino por el simple hecho de estar en páginas y páginas de esa importantísima revista.
Más tarde sería la revista People que llegaría a Santana con la propuesta de tener la exclusiva de la boda desde el minuto cero, pero al mismo tiempo una reconocida revista con actualizaciones diarias por la web que se dedicaba a resaltar los acontecimientos más importantes del mundo LGBT le ofrecía una suma casi millonaria para poder hacer una especie de reality de la previa de la boda más relevante para ese sector social.
Sin contar que Rachel estaba por lanzar un especial de navidad junto a otros famosos y cada radio de Nueva York y Los Ángeles querían una entrevista con la morena. Pero Quinn tampoco se quedaba atrás, la exhibición que hizo con sus pequeños artistas la llevo a ganar un premio por labor solidario y estaba siendo actualmente entrevistada por cada programa de chismosos de todos Estados Unidos.
Pero lo que más nerviosa y alterada tenía a la latina era el auge que estaba teniendo su sobrina, después del dichoso desayuno, y que salieran las distintas notas de cada periodista que había estado ese día, Beth era la nueva sensación, tanto que estaba por ser entrevistada ella solita en unos de los programas sensación del momento de MTV. Todo culpa de ese bendito desayuno, de su maravillosa voz.
Flashback del desayuno…
Se entiende que tienen que ser como lo son siempre?- preguntaba Santana repasando punto por punto una interminable lista mientras Rachel, Quinn y Beth asentían con la cabeza.
Beth no puedes andar mencionando a Ashley o Matt como si fueran algo más que tus amigos quedo claro?- cuestiono con los ojos clavados en la niña, últimamente venia muy alterada del colegio por culpa de la pelirroja y el castaño.
Si tía San- respondía con enfado.
Será el desayuno, luego el almuerzo y pasaran parte de la tarde con ustedes, solo quieren un domingo en la familia Berry- Fabray- explicaba mirando su dichoso papel.
Después de que Santana les diera mil y una indicaciones sobre como tendrían que comportarse ante los invitados se dedicaron hacer su vida normal, las 10 de mañana era la hora pautada eran 9:30 y Quinn estaba en su estudio, Rachel en la cocina preparando su glorioso y ya tan bien conocido desayuno, mientras que Beth estaba en su habitación con los cascos puestos mientras cantaba a todo pulmón "this is love", Santana en el sillón del living de las Berry-Fabray escuchaba atenta y no dudo en sacar su teléfono y grabarla, la potente y apasionada voz de la niña la dejo impactada, si bien sabia que le gustaba cantar como a Rachel nunca se imagino del talento que esta ocultaba, en ese momento la morena salió de la cocina con una enorme sonrisa por lo que estaba escuchando y cuando estuvo por decir una palabra la latina le hecho una mirada para que no hablara que la estaba grabando.
Se quedaron así varios minutos hasta que la canción termino, dándose cuenta de eso cuando la pequeña termino de cantar, se miraron automáticamente y sonrieron.
Me pondría celosa si no fuera que estoy 100 % segura que a Santana le gustan rubias y que tú estás muy enamorada de mi- interrumpió la rubia la complicidad que estaban teniendo Santana y Rachel, hasta que una nueva canción empezó a sonar y nuevamente la voz de Beth las dejo callada.
Ahora lo que cantaba era "Here´s to never growing up" mientras acompañaba su canto con un pequeño golpe a ritmo en vaya saber uno donde, porque las tres estaban abajo y no querían interrumpirla ni molestarla.
Cada mañana hace lo mismo- comentaba Rachel
Y como yo no me entero?- cuestiono Quinn con su ceño fruncido
Estas en el estudio y allí no llega mucho sonido- contesto levantando los hombros como si no fuera importante.
Mientras ellas mantenían una pequeña discusión acerca de las cosas que Beth hacia y de las Quinn desconocía, el timbre de la casa sonó y fue Santana quien se encargo de abrir la puerta, consciente de que las personas que entraran escucharían a la niña cantar, a la vez que verían interactuar tontamente a Quinn y Rachel.
Pasen por aquí, Rachel y Quinn están en el living- anunciaba la latina mientras 5 personas con grandes sonrisas se adentraban a la casa de las Berry-Fabray.
Pero cuando entraron lo primero que vieron fue como Quinn tenía arrinconada a la morena contra la pared que daba a la cocina y la besaba con desesperación, los 5 quedaron con la boca abierta mientras Santana sonreía con malicia, cada vez que discutían tontamente era Quinn la encargada de romper con la tensión con un beso lleno de amor y bueno desesperación en este caso.
Santana carraspeo llamando su atención, pero poco les importo a las chicas ya que la latina siempre hacia eso para molestar, pero cuando quiso hablar su sobrina volvió a cantar, robándose la atención de todos los presentes, hasta de Rachel y Quinn. Ahora la canción elegida era "Burn" de Ellie Goulding, la morena se dio cuenta que Santana estaba acompaña y se sonrojo inmediatamente, golpeo el hombro de la rubia que miraba hacia el entrepiso donde estaba Beth para llamar su atención y con la cabeza le mostro que no estaban solo en compañía de su amiga y que de seguro la habían visto, Quinn se escondió en el cuello de Rachel que no pudo evitar sonreír por la inmediata vergüenza de su novia.
San?- llamo Rachel- le avisas a Beth que ya estamos todos por favor- Santana solo movió su cabeza afirmando y camino directo a la escaleras mientras una recuperada Quinn se erguía para atender a los invitados que miraban maravillados toda la situación.
Muy buenos días-saludaba Quinn mientras caminaba hacia los periodistas para estrechar sus manos y presentarse.
Señorita Fabray, Cristine Miller del área de espectáculos del Daily News es un placer poder compartir este día con ustedes- se presentaba amablemente la mujer de unos 40 y tal un poquito más de años.
Daniel G, del The Wirror- se presento un pequeño joven con gafas de pasta negra de gran sonrisa, si mal no lo recordaba Quinn era el que había propuesto esta idea.
James Black L.A post- saludaba un hombre de unos 35 atinaría a decir la rubia con un espectacular bronceado y vestido elegantemente.
William Bear- fue escueto, el joven con una gorra de Nueva York, un apretadísimo pantalón de mezclilla azul y una remera negra.
Y por ultimo una joven que para la rubia no superaba los 25 años la esperaba con una gran sonrisa-Brianna Hamilton, de MTV- dijo estrechando efusivamente la mano de la rubia antes de que le pudiera decir algo- la voz de su hija es preciosa- agrego haciendo sonrojar a Quinn de inmediato, como si el cumplido se lo hubiese dicho a ella.
En ese momento Santana llegaba con Beth quien se ganaba las felicitaciones de todos haciendo que la niña corriera a esconderse en los brazos de su madre de la vergüenza. Una cosa era que sus madres y su tía la escucharan, pero que 5 desconocidos la felicitaran por un talento que ella sentía que carecía la bloquean por completo.
A mí me gustaría que vinieras a mi programa- fue Brianna quien se acerco a la niña regalándole una tierna sonrisa que la pequeña rubia no pudo resistir.
Mira tiene tus genes- señalo Santana mirando como Beth se quedaba boba mirando a la morena de sonrisa encantadora- le van las morenas- esto último lo murmuro para no llamar la atención.
Sin poder contestarle la voz de Rachel lleno el salón bajo la frase "a desayunar mis princesas" para rápidamente agregar "e invitados"
El desayuno paso sin ningún tipo de altercado, los periodistas parecían amigos de las chicas, no preguntaron nada punzante, no intimidaron al contrario se dejaron envolver por las anécdotas de las muchachas aun que las mas graciosas eran las de Beth, que en este caso se robaba cada minuto de ese desayuno.
Al terminar de desayunar Beth agarro de la mano a Brianna y se la llevo a su habitación con la excusa de mostrarle todos sus discos, mientras Rachel y Quinn estaban en el balcón con el resto de los amables intrusos.
Señor Bear no ha preguntado ni comentado nada, ciertamente no sabemos de dónde viene o siquiera a quien representa- a Rachel le parecía extrañamente rara la actitud de ese muchacho.
El muchacho nervioso se llevo la mano la nuca como tratando de buscar las palabras justas,-muchacho puedes hablar- presiono Santana que no le gustaba para nada la reacción que estaba teniendo.
Vine de Londres a ver la obra de la señorita Berry y… y esa misma noche supe que la señorita Fabray hacia una exposición- tomo aire para poder explicarse mejor-entonces al termino de la obra fui a la galería, de esa manera cumpliría con dos sueños, yo… yo… uuff-suspiro pesado con vergüenza- yo me quede afuera porque solo era para familiares y cuando hicieron entrar a todos los periodistas y fotógrafos entre con ellos, pero solo impulsado por las fuerzas que ellos habían hecho yo solo tuve suerte- finalizo totalmente apenado
Rachel sonrió totalmente conmovida por el muchacho, Quinn estuvo algo molesta pero si la morena no decía nada ella tampoco- y si que la tuviste muchacho- pronuncio Santana.
En ese momento incomodo una voz se dejaba escuchar y no era la de Beth, era la entusiasta jovencita de Brianna que rapeaba una dulce canción "Same Love" Macklemore &Ryan Lewis, mientras la parte cantada se encargaba Beth, todos unos por uno se adentraron a la casa, para poder tener la exclusiva.
Será comediante o cantante?-Quinn susurraba al oído de Rachel
Lo que la haga feliz cielo- respondía la morena mientras entrelazaba su mano con la de la rubia.
Fin Flashback…
"siempre recuerda tener en claro que tu rol en esta vida es ser feliz y hacer las cosas que te hagan sonreír. Porque es tu sonrisa la poseedora de un gigantesco poder, por eso te pido que nunca por nada dejes de sonreír"
Esas eran las palabras que Rachel había susurrado a su oído esa primera noche que se encontraron en la galería de su madre, y ahora las repasaba en su mente una y otra vez como si su vida dependiera de ello.
5 minutos- pasaba uno muchacho por al lado de Beth, Rachel y Quinn, advirtiendo que en breve tendría que entrar a ser entrevista por la mismísima Brianna Hamilton.
Beth volvía a susurras lo que Rachel le había dicho hace muchos meses atrás.
Que murmura?- pregunto curiosa a Rachel que parecía repetir lo mismo.
Más tarde te digo cielo-contesto secamente, no era momento para explicar grandes cuestiones filosóficas.
Desde lejos se podía ver como Rachel y Beth estaban visiblemente nerviosas, el zapateo de una mientras la otra sacudía sus manos evidenciaba lo alteradas que estaban. A pesar de que Brianna había sido tan gentil de explicar paso por paso de que iba a tratar la entrevista y como se iba a llevar a cabo eso no quitaba ni un poco el nerviosismo de su sistema, es mas lo empeoraba, la muchacha de sonrisa encantadora como Beth la llamaba le había preguntado si le gustaría cantar una canción con ella en el programa y como la joven le sonrió tiernamente no pudo evitar decirle que si. Se ve que a los genes Fabray le debilitaban las morenas de lindas sonrisas.
Ese era el momento, Brianna presentaba a la pequeña Fabray como la futura princesita del Pop, como el nuevo talento que Norteamérica tenía que conocer, que no solo tenía una gran voz si no que era dueña de un gran sentido del humor para solo tener 9 años…
Con un cálido abrazo y sonoro beso en la mejilla de Beth la morena le dio la bienvenida al programa.
Hablaron de cómo era Beth en el instituto que le gustaba, cuál era su materia favorita, como eran sus madres, que hacía en su tiempo libre, la entrevista iba de manera fantástica, Beth parecía que estaba más que cómoda con la conductora. Hablaban como si se conocieran de toda la vida y eso parecía gustar a la audiencia.
Si no fuera porque sé que es tu hija Fabray diría que es una Berry, mira tiene a todos encantados y esta súper relajada, como si hiciera esto desde siempre- comentaba discretamente Santana entre medio de dos madres que, solo prestaban atención a su hija que las tenia hipnotizadas.
Bueno Beth, me vas a deleitar con tu maravillosa voz?- pregunto la morena conductora mientras la pequeña Fabray giraba levemente su rostro hacia sus madres.
Yo puedo pedirte algo?- cuestiono con algo de nervios.
Lo que sea pequeña- respondió rápidamente Brianna sin perder su sonrisa.
Yo… yo quiero cantar, si, pero con…-nuevamente miro hacia sus madres- con mi mami Rach-dijo bajando su mirada.
Bueno ese no es un problema si tu mami Rach quiere cantar contigo en vivo, yo no tengo problema alguno, sería un honor para todos- agrego rápidamente la conductora.
Beth busco la mirada de su madre de forma inmediata, buscaba esa sonrisa que tanto amaba de ella y la encontraba más brillante que nunca.
Unos minutos después Rachel aparecía en el estudio junto con Quinn que había sido invitada por Brianna para que pudiera disfrutar de sus chicas desde más cerca.
Bueno ya nos dirán con que nos van a deleitar- espetaba la conductora mientras Quinn se sentaba en unos de los sillones y su hija junto Rachel se dirigían a ese pequeño escenario dedicado para cuando iban famosos cantantes a aquellas matutinas entrevistas.
Beth miro a su madre haciendo que esta se agachara a su oído, de esta manera susurro que canción quería cantar, la morena sonrió de ternura, aquella canción no era más que la misma que Rachel había cantado en el cumpleaños de la rubia.
Rachel fue la encargada de transportar el mensaje de la misma manera a la conductora que esperaba ansiosa, unos segundos más tarde, el estudio se quedaba en silencio, las luces bajaban para que solo Beth junto su madre quedaran visibles para la vista que todos.
Tal vez no era la letra lo importante de esa canción, tal vez que una pequeña de 9 años la cantara tampoco era buena idea o tal vez si, lo que importaba era que tanto Beth que era la protagonista indiscutible se estaba luciendo, bajo la mirada de Quinn que no podía evitar emocionarse por la soltura con la que su hija se movía, sonreía e interpretaba esa canción, que tantos buenos recuerdos le traía, mientras que Rachel trataba de contener la misma emoción que presentaba su novia, ella Rachel Berry era solo la pequeña compañía de la verdadera estrella de esa tarde, y eso no la podía llenar mas de orgullo.
Cuando la canción termino, solo se pudieron escuchar los sonoros aplausos de cada uno de los presentes, pero el que mas resonaba por todo el lugar sin duda alguna era el de Quinn, que aun con ciertas lagrimas recorriendo su rostro se acercaba a sus chicas para envolverlas en un gran abrazo, bajo la mirada de una conductora que sonreía a más no poder a ver la escena que se presentaba en su programa. Tanto que se vio obligada a ir a un corte para que todos pudieran recuperar la compostura.
Dios eso ha sido una verdadera pasada, Beth has lucido- felicitaba la conductora a la pequeña que se veía invadida de un gran sonrojo- y señorita Berry…
Sin duda ya sabemos quién es la estrella- interrumpió con una broma.
Han estado geniales sin duda- era el turno de Quinn de halagar a sus amores.
Gracias- respondían al mismo tiempo Rachel y Beth.
Fue salir donde Santana las esperaba no solo para felicitarlas, si no para anunciarles que el programa desde que Beth entro a escena había empezado a repuntar su rating de manera sorprendente y que tuve su punto de auge en el momento que canto junto con su madre, dando un pico de casi 40 puntos cuando Quinn las abrazo, demostrando así que eran una familia que lo único que hacían era amarse como cualquiera otra.
Pero si Quinn pensaba que ese día iba a terminar esa misma tarde, luego de la entrevista hacia su hija estaba equivocada, fue salir del canal y que Rachel la dejara con una gran incertidumbre en su ser.
San, te llevas a Beth a lo de Britt, hoy tienen la competencia con Ashley en las carreras- explicaba la morena, bajo la mirada de Quinn que no entendía porque era su amiga la encargada de llevarse a su hija, cuando eso era lo que más le gustaba de la tarde de los jueves, las competitivas carreras en los videos juegos, donde Quinn siempre perdía por culpa de no saber qué tipo de auto elegir, mientras Rachel y Beth la hacían pasar vergüenza.
Santana ni lerda ni perezosa agarro a su sobrina y se la llevo sin siquiera cuestionar a Rachel, dejando aun más desconcertada a la rubia que no era capaz de hilar palabra.
Vamos cariño una sorpresa te espera- Rachel hacia reaccionar a la rubia.
Sor…sorpresa?-cuestiono en un leve susurro adentrándose ya en el auto de la morena.
Si, sorpresa, pero no puedes preguntar nada, ni siquiera hablar-ordeno con una pequeña sonrisa en su rostro.
Quinn se limito hacer una mueca con su mano, como haciendo que se cerraba la boca con un cierre.
Pero cuando se dio cuenta que estaban llegando a su casa, volvió su mirada a su novia, que trataba, bajo todo los medios mantenerse sería algo bastante complejo para ella.
La sorpresa está arriba y deja de mirarme así- la señalo mientras que Quinn solo levantaba las manos mostrándose inocente de lo que se le acusara.
Una vez dentro de su hogar Quinn volvió a cuestionar a Rachel con su mirada, tratando de entender cuál era la sorpresa.
Sabes-pronuncio a penas la morena, mientras jugaba con la mano de su novia- tú siempre victima de mi exigente orgullo y drama, tú fuiste la encargada de preparar no uno si no dos gestos más que románticos y especiales, solo porque yo Rachel Berry quería que esa fuera una historia hermosa para que le contáramos a nuestros hijos y futuros nietos- levanto su mano para que Quinn que intentaba decir algo la dejara continuar- tengo una hora y 30 minutos para demostrarte, aun que no sea necesario, que yo también puedo ser romántica, y sabes qué?- esta vez sí le dio permiso para que hablara.
Qué?-pregunto en un susurro lleno de nervios por el no saber qué era lo que tenía preparado la morena.
Ve al balcón- ordeno suavemente- no soy buena para estas cosas por eso mejor ve al balcón-indico dándole paso a una rubia que con cada paso que daba sentía que el piso temblaba bajo sus pies.
Fue llegar al oscuro balcón y girarse para buscar la mirada de Rachel pero para su sorpresa allí no había nadie, hecho una mirada general y noto un globo rojo con atado a la baranda del balcón con un pequeño papelito.
Perdón por no ser tan ingeniosa y copiar tu idea de la nota, pero solo es una sola, mira hacia Central Park por favor, Rachel… recitaba esa nota y Quinn no tardo en mirar al lugar mencionado, West Central Park se veía a la perfección de ese lugar, unos árboles, una pequeña explanada cubierta de nieve y un conglomerado de gente se presentaba a sus ojos, nada extraño pensó, hasta que esa misma gente que estaba en ese lugar se empezaron a apartar dejando libre un pequeña frase, escrita en la nieve.
Cásate conmigo Quinn Fabray- se leía a la perfección, y de pronto la emoción de ser ella la protagonista de un gesto romántico la inundaba, haciendo que sus ojos se llenaran de lagrimas y a la vez una desesperación por correr a los brazos de su novia y decirle que si se apoderaron de ella, que mirando hacia todos lados visualizo una pequeña tenue luz en el salón de su hogar. Cinco segundos tardo en cruzar el gran ventanal para dirigirse al salón, donde una menuda mujer de cabello castaño, de infartes piernas la esperaba con su inmensa sonrisa.
Se miraron por unos segundos contemplándose, sin siquiera atinar a decir algo para no arruinar decir algo que estropeara ese momento especial.
Rachel dejo ver entre sus manos un pequeño rollo de cámara y Quinn la miro extrañada.
Que haces con eso en la mano?-pregunto con la sonrisa implantada en su rostro.
Veras Quinn, no creo que sea justo que yo sea portadora de un hermoso anillo y tu no, y realmente me da vergüenza por no haberme dado cuenta de eso antes- explicaba mientras seguía jugando con ese rollo vacio entre sus manos- por eso mismo, me vi obligada de crearte un precioso recuerdo para, bueno ya lo sabes…
Nuestros hijos y nietos- agrego con emoción mientras trataba de adivinar que era lo que se traía entre manos de manera literal.
Exacto, pero antes- pronuncio acercándose y como si de un caballero se tratara se arrodillo ante Quinn- Lucy Quinn Fabray quieres ser mi esposa?- pregunto con su ya típica sonrisa, esa de la que Quinn se enamoro de forma automática, esa sonrisa que era su marca registrada y que nada ni nadie podía quitar.
Rachel- se arrodillo junto a ella-tendría que estar demente por no querer pasar el resto de mis días junto a ti, por no querer contarles a todos nuestros descendientes como me enamore de ti, como nos pedimos matrimonio con las mas cursis y románticas propuestas. Así que, si Rachel Barbra Berry, quiero casarme contigo- respondió acortando el espacio que había entre ellas con un tierno beso, que sellaba ese pacto que ya estaba más que sellado, pero que aun así Rachel vio importante llevar a cabo, para que ella Quinn Fabray pudiera ser protagonista de su propia propuesta romántica.
Sé que- las palabras que intentaba decir Rachel parecían desaparecer, haciendo más complicado el hecho de darle su tan bien merecido anillo- es para ti- dijo sin más estirando ese objeto que tanto había llamado la atención de Quinn desde que lo vio entre las manos de la morena.
Rachel un rollo de cámara? Sabes que amo todo esto pero no creo que…
Cielo ábrelo por favor-interrumpió nerviosa Rachel.
Llevar a cabo esa acción nunca le supo tan intrigante como en ese momento, hasta que lo hizo y ver lo que se encontraba en su interior. La sorpresa fue tal que por tener la improvisada cajita no pudo llevarse las manos a su rostro para expresar de manera tal su sorpresa. Era el anillo más hermoso que existía, obvio junto con el de su chica.
Oh dios Rachel es hermoso- exclamo con un entusiasmo nunca visto.
Era un anillo sencillo, pero que dictaba todo lo que Quinn representaba, era a simple vista un anillo plateado con dos líneas en dorado a su alrededor y pequeños destellos que no eran más que diminutos diamantes que lo hacían elegantes así como su portadora.
Mira adentro- indico rápidamente
Y no tardo en inspeccionar lo que la morena había dicho, encontrando una RB/QF tallado de la forma más delicada.
Te amo, te amo y lo voy hacer hasta que se me vaya la vida- se volvieron a besar con esa sensación de saber que después de todo no había que echarle la culpa al amor, que temerle era un error, porque el amor es la sensación más placentera que existe, que te llena de miradas tontas, de compromisos que no son más que pasos para crecer y seguir madurando, compromisos que hacen más grande al amor, porque un verdadero amor se vuelve historia, una historia que prevalece en el tiempo, que desplaza a una familia que es el mero ejemplo de lo que el amor representa. Y eso era lo que en ese momento Quinn y Rachel estaban haciendo, comprometiéndose a no solo amarse si no a construir una familia, que por supuesto ya tenían que comenzaba en la pequeña Beth.
De acuerdo esto es una graaaan disculpa por no haber podido actualizar antes, pero me volví a mudar, y los de telefónica/movistar no sé bien se tomaron tooodo el tiempo del mundo para volver a reconectarme a la sociedad cibernética… por eso les regalo dos capítulo… nuevamente una súper disculpa.
