Es navidad no?

A las corridas, la navidad llego de golpe y ni siquiera Beth que en este momento disfrutaba de una espumosa chocolatada caliente junto con Ashley en la cocina de las Berry-Fabray, era consciente de lo que eso significaba, Brittany había sido la encargada de poner-armar y posteriormente decorar el árbol de navidad de sus amigas con ayuda de Santana.

Quinn estaba volviendo de Roma donde había sido invitada a una presentación de nuevos fotógrafos contemporáneos, que presentarían sus trabajos y así ganarse una beca en una prestigiosa Universidad de dicho lugar, la rubia fue en representación de Nueva York, como un artista de la que no solo se hablaba en Norteamérica si no en el mundo entero, fue a ser jueza de lujo de esa presentación que duro 3 días, y la dejo al borde de una crisis por no llegar a festejar tan significante día junto con su familia, su primer navidad en su nuevo hogar, con una futura esposa esperándola, y pensarlo así de esa manera solo hizo aumentar más su estado de ansiedad para llegar más rápido a su hogar.

Era 24 de diciembre y mientras Beth jugaba junto con Ashley antes de que su madre la fuera buscar, Rachel corría por todo su hogar en busca de que, nadie lo sabe, pero los nervios por la primer cena en familia era superior, porque no solo era cenar con su hija y su novia, si no porque en la misma iban a estar sus padres y los señores Fabray, y esa si iba ser la primer gran cena familiar.

Santana junto con Britany habían ido a pasar las navidades a Lima al hogar de los Pearce, por lo tanto Rachel no contaba con la ayuda de nadie más que la de ella misma para llevar a cabo esa primer cena.

Ma- grito la pequeña tratando de localizar a la morena.

Dime cielo-se escucho de algún lugar de la casa

La mama de Ash está en un atasco y dice que va llegar más tarde- explicaba el reciente mensaje de la directora.

Pero si vive a tan solo unas cuadras- atino a decir desconcertada por ese atasco.

Las noticias dicen que la nieve que cayó produjo grandes atascos y que hay varias calles cortadas, incluso que no quieren que nadie se acerque a Central Park- procuraba dar más información a su madre que no tardo en acercarse al balcón.

Ahí estaba, cada calle que se asomaba por su balcón completamente teñido de blanco, y de repente pensó en su rubia que estaba por aterrizar y que iba a tener todos los problemas para llegar a su hogar.

Una llamada, un segundo tardo en agarrar su teléfono para comunicarse con Quinn, fue un tono dos tonos y el buzón de voz se presento ante ella con un mensaje de la rubia que decía que estaba ocupada y que seguro devolvía la llamada.

Preocuparse? Era poco, una sensacíon de agobio la envolvió dejándola con la sentir en su de que algo no estaba bien, pero claro era Rachel Berry y necesitaba que su drama se hiciera presente de alguna u otra manera, volvió a intentar comunicarse con Quinn, pero esta vez el buzón de voz fue lo primero que escucho, suspiro y se llevo una mano a la frente, todavía tenía que hacer una súper cena, donde se tenía que lucir, hacer que Beth se bañara para que estuviera lista para recibir a cada invitado, encima Ann se estaba tardando más de lo pautado, no es que la presencia de la pequeña pelirroja le molestara, es que era un día importante y parecía que nadie se daba cuenta.

Quinn atiéndeme cielo vamos- murmuro mientras seguía dándole vueltas a su móvil entre las manos.

En ese preciso momento una rubia totalmente dormida y exhausta del viaje arribaba a la ciudad que nunca duerme, camino hasta la sala donde recogería su equipaje, equipaje que no aparecía por ninguna de esas cintas transportadoras, y que luego de 30 minutos donde recorrió cinta por cinta se dio por vencida y se dirigió a una ventanilla de American Airways para hacer el reclamo, no había chance de que Quinn Fabray abandonara ese aeropuerto sin su equipaje, mas de una razón contundente tenía en esa maleta para no irse sin sus pertenencias, y no era otra cosa que el regalo de Rachel y de Beth, razón suficiente para amenazar a la empleada con dejarla sin trabajo si su equipaje no aparecía, se sorprendió de ella misma a ver que era capaz de decir tal cosa y llevar al límite de las lagrimas a esa pequeña jovencita, un flash de su adolescencia paso por su mente y sonrió, pidió disculpas para dar paso una larguísima explicación de por qué era tan necesario su equipaje en ese preciso momento.

Que es una navidad sin regalo? Nada, pero por sobre todo, sabe usted lo que es llegar a su hogar en estas fechas y saber que los dos amores de su vida te esperan, no solo por el regalo si no porque es una fecha más que especial, pero que sus sonrisas brillen y se amplíen producto de lo que llevo en ese equipaje, le puedo asegurar que no tiene precio alguno señorita, pero sobre todo, es mi primer navidad en familia, con una verdadera familia, futura esposa e hija juntas, que esperan ansiosas mi llegada.

Esas palabras conmovieron por completo a la empleada que en ese momento trataba de mover cielo y tierra para que el equipaje de Quinn apareciera a como dé lugar, 30 minutos fueron los que tardo Kristen la empleada de American Airways en entregar de manera personal la valija a Quinn, que con una gran sonrisa le regalaba un abrazo y una feliz navidad.

Pero si la rubia pensaba que el retraso sufrido en el aeropuerto iba ser lo único que la iba a separar de su hogar y de su familia se estaba equivocando, fue poner un pie fuera del aeropuerto JFK para encontrarse con la escena menos alentadora posible, no había taxis y los accesos que desde ahí podía percibir estaban cubiertos de nieve, busco su móvil de entre su bolso y cuando lo encontró el mismo estaba sin cobertura.

Es por el temporal, ninguna anda-una voz masculina detrás de ella la hacía girar para encontrar el dueño de esa voz.

Noah?- pregunto temerosa de ver a ese hombre que se cruzaba nuevamente en su vida.

Oh dios, sí que es navidad-comento con sarcasmo tras darse cuenta quien era la hermosa rubia que se presentaba de él.

Que haces aquí? Pensé que Los Ángeles y tu dichoso trabajo no te daba tiempo de viajar- sarcasmo en estado puro, las palabras de Quinn sonaron duras pero a ese muchacho de unos 27 años parecía no importarle.

Mira sigue tu camino y no recuerdes este pequeño incidente- índico con su mirada visiblemente endurecida.

No tienes cara Noah, 10 años pasaron, no puedo creer que no te interese ni siquiera verla- reprocho levantando su voz.

Qué más da, si seguro te has encargado de hacerle saber quién era su padre, y si no fuiste tú seguro Santana…

No la metas a ella en esto, ella estuvo siempre, no huyo y se mantuvo a mi lado, aun cuando mis padres se desentendieron de mi- interrumpió envalentonada señalándolo.

Pero la cara del joven paso del enojo a la sorpresa, el nunca había escuchado eso, el hubiese jurado que los señores Fabray se habían hecho cargo de toda la situación, situación que él no supo manejar tomando como decisión mudarse a Los Ángeles con su abuela para hacer su vida, lejos de la responsabilidad que ser padre a los escasos 17 años representaba.

Desentenderse?-indago confundido.

Si desentenderse, me echaron de casa, su hija de 16 embarazada y el padre había huido despavorido, esa no era la hija católica que querían y fui a parar a la casa de los López- explico rápidamente, sin perder un ápice su actitud defensiva.

Yo… yo no lo sabía, juro que no- no pudo continuar el sentimiento de culpa se había apoderado del muchacho por completo, mostrando una fragilidad que Quinn a pesar de los años transcurridos nunca iba a imaginar ver.

Claro como lo ibas a saber, si apenas supiste que estaba embarazada, huiste!- exclamo furiosa como hacía tiempo no lo estaba.

Quinn no dijo más nada se limito a observar cada gesto y cada movimiento corporal del que era sin duda el padre de Beth, a pesar de que su hija nunca había tenido contacto con él, sus expresiones corporales la llevaban a su hija de manera directa, se movía nervioso en su lugar tratando de encontrar las palabras justas, mientras su pie derecho chocaba de forma persistente y sin parar en el piso, lo mismo que hacia Beth cuando estaba en una situación como esa.

Puedo decir que es mi clon, rubia de ojos verdes, pero tiene esa actitud rebelde y eso que haces-señalo el pie que se movía de manera incesante-ella también lo hace cuando está nerviosa, pero lo hace así, se abraza a sí misma, mira hacia abajo y zapatea su pie derecho- explico con dulzura, tratando de componer un poco el maltrecho estado del joven.

Yo sé que no me lo merezco, pero…-la miro tratando de que sus palabras salieran sin tanto temblor- me gustaría conocerla-pronuncio rápidamente.

Quinn sonrió y pensó por dentro que era navidad, que estaba atascada en medio de un aeropuerto con el desaparecido padre de su hija y que si bien siempre pensó que le iba recriminar un millón de cosas, no pudo, no al ver el confuso estado que tenia, sabía que se debían una conversación pero en ese momento pensó que lo mejor que podía pasar era ir a pasar navidad con sus mujeres e invitar a Noah, era navidad después de todo y en esas fecha todo se perdona.

Es navidad verdad?- cuestiono enseguida- vamos a buscar un taxi- dijo invitando a que el chico se fuera con ella, hacia su hogar, donde una morena ya había empezado a hacer la cena, con la sensación de desconcierto que la albergaba por no saber el paradero de Quinn.

Ann ya había pasado a buscar a su hija, Beth se estaba vistiendo, mientras ella seguía en la cocina con todas las cosas a medio hacer, que carne roja con finas hierbas, una deliciosa pasta de espinaca con una salsa bechamel que hacia la delicias de cualquiera que se acercara a esa cocina, mientras unos crepes de verduras mixtas se cocían a fuego lento en el horno.

La mesa ya estaba puesta, mesa que estaba preparada para 7 personas, que estaban a punto de llegar, así lo anunciaba el timbre, Rachel aun no estaba vestida y Beth brillaba por su ausencia así que decidió ir a recibir sus primeros invitados.

Papá!-exclamo con fuerza recibiendo a Hiram que ya la esperaba con una sonrisa.

Rachel cielo como estas?- pregunto mientras la envolvía en un tierno abrazo.

Bien, un poco a las apuradas pero bien, donde esta papá?-cuestiono enseguida a no ver a su otro padre.

Ahí viene-señalo la puerta del ascensor que se abría y dejaba ver a una caja con un gran moño rojo y un hombre sonriente detrás.

Oh papá!- susurro con emoción al ver el tamaño de la caja que seguro que guardaba el regalo de su hija.

Donde está la pequeña, no queremos que lo vea-comento enseguida Leroy en voz baja.

Beth ya sabe que Santa no existe papi- pronuncio la morena como haciéndole saber a sus padres que la niña ya estaba grande para esas cosas, no para los regalos, pero si para Santa.

Desilusión se pudo ver en los ojos de esos primerizos abuelos pero Rachel nuevamente les devolvió la sonrisa perdida- Pero el regalo le va encantar de igual manera- agrego acariciando el hombro de Hiram.

Leroy se dispuso a poner la caja bajo el árbol y buscar rápidamente a su nieta, mientras echaba un vistazo al nuevo hogar de su hija, Hiram siguió los pasos de Rachel a la cocina sin perder detalle de lo que se le presentaba a su paso.

Hija la casa es guuaauu…- musito con asombro al entrar a la amplia cocina donde Rachel se movía como pez en el agua.

En cuanto baje Beth les hará el casa-tour como le gusta decirle- contesto mientras sus ojos se posaban en esos deliciosos creps de verdura.

Segundos más tarde Beth entraba a la cocina subida a la espalda de su abuelo con una sonrisa de oreja a oreja, Leroy llamo a Hiram por el famoso casa-tour que iba a dar comienzo y no pensaba perderse detalle de la gran guía que a iban a tener gusto de tener.

Así fue que los tres dejaron a solas a la morena que no tardo en agarrar su móvil para poder ubicar a la rubia, pero nuevamente su suerte se escapaba por la ventana y el buzón de voz la saludaba del otro lado dándola por vencida.

Noah si tengo que llegar a mi casa caminando lo hare, pero no voy a esperar por siempre un taxi- exclamaba Quinn tratando de salir del aeropuerto del que estaba siendo prisionera.

Cálmate Fabray, no tenemos oportunidad de que aparezca un taxi y vete olvidando que te dejare ir caminando- espeto apartando la maleta de la mano de la rubia que no tardo en dedicarle la gran mirada Fabray- bájale a la ceja, que eso no me asusta, sabes que me pone…

Cállate Puckerman- interrumpió rápidamente Quinn cruzándose de brazos- Dios casi son las 4 de la tarde, Rachel debe estar como loca- se lamento cubriéndose el rostro.

A punto estuvo Noah de decir algo cuando una voz femenina llamo su atención- Señorita Fabray, si usted quiere la puedo llevar- se ofrecía la empleada que hs antes había sufrido la bipolaridad de la rubia.

Me está hablando en serio?-pregunto con halo de esperanza.

Es navidad verdad? Y nadie se tiene que quedar sin regalo- respondió de manera tierna con un cómplice guiño de ojos.

Oh muchas gracias Kristen de veras, muchísimas gracias- agradecía de corazón lo que la joven estaba a punto de hacer.

Milagro de navidad-susurro Noah mientras emprendían el camino hacia auto de la joven.

Mientras en un Pent-House de cerca de Central Park…

Si nos hubiesen dicho nosotros también hubiésemos colaborado para la compra de la casa- reprochaba Hiram cuando su hija le conto que los señores Fabray habían insistido en ayudar a pagar la casa como regalo adelantado de casamiento.

Ya les dije que fue a modo de regalo-trataba de suavizar la situación la morena.

Bueno entonces, nosotros les regalaremos la luna de miel- sentencio Leroy que parecía ajeno a la conversación jugando con su nieta pero que en realidad tenía todas antenas puesta en la misma.

No, no que va…

Rachel Barbra Berry-Hiram levanto la mano haciéndola callar-no se discute mas.

Beth rio y señalo a su madre - es como cuando mami Q dice "Beth es hora de dormir y no se discute mas" - bromeo imitando la voz de su madre y todos rieron.

Hablando de Quinn, no tendría que haber llegado ya?- indago Hiram y Rachel bajo su mirada de inmediato- que pasa cielo?

Es que tendría que haber llegado para el mediodía y su teléfono esta desconectado y no hay taxis por los cortes-hizo una pausa y miro a sus padres- esperen ustedes vinieron del aeropuerto, como llegaron tan pronto? Cuestiono nerviosa.

Es que en realidad estamos desde hace unos días, solo que estuvimos paseando-confeso Leroy sonrojándose de inmediato- vimos tu ultimo show antes de las vacaciones-finalizo mientras su hija sonreía, no iban a cambiar, ya habían visto el estreno de la obra pero aun así, no les alcanzaba.

Volviendo al tema Quinn… pero el timbre del hogar Berry-Fabray se dejaba escuchar y una pequeña melena rubia salía corriendo hacia la puerta para encontrarse con sus otros abuelos.

Abuelos- exclamaba Beth colgándose de su abuelo Russell.

Pequeña- saludo el hombre repartiendo una cantidad infinita de veces por el rostro de la pequeña.

Tu barba me hace cosquilla abuelo-indicaba la pequeña entre risas.

Para tu abuela no hay saludos?-pregunto con un falso enojo y esa ceja levantada que solo las mujeres de la familia Fabray hacían gala.

Todos, todos los abrazos para ti- respondió tirándose a los brazos de su abuela que la recibía a gusto.

Rachel ya cambiada como debía, se acercaba a la escena mientras pensaba que meses atrás su novia temía por cómo podían llegar a reaccionar sus padres al saber que amaba a una mujer.

Señores Fabray cuanto me alegro que estén acá- saludaba Rachel a Russell, mientras se acercaba a Judy que todavía tenía a su hija en brazos.

Querida- recitaba la mujer mientras dejaba un cálido beso en su mejilla a modo de saludo.

Puedes entretener a Beth-susurro Russell al oído de Rachel que lo miro confundida-tenemos el regalo de Santa- la morena solo giro los ojos y le pidió a Beth que vaya con sus abuelos.

Una vez que la niña desapareció de su vista Russell abrió la puerta y agarro una caja del mismo tamaña que la que Leroy había dejado bajo el gran árbol.

Russell, Judy, les voy a decir lo mismo que le dije a mis padres, Beth ya sabe de la no existencia de Santa-explico con ternura, pero nuevamente aparecía esa mirada de desilusión haciendo que Rachel suspirara- pero no por eso, va a rechazar un regalo- sonrió cuando los ojos de sus suegros volvían a brillar.

Bueno ahora pasen, solo falta Lucy-invito mientras comentaba que su novia estaba atrapada seguramente en el aeropuerto por el temporal.

Cuanta nieve cayó?- pregunto curioso Noah viendo las calles que cubiertas de nieve.

Nevó toda la madrugada- índico Kristen con seguridad pero sin precisión- Quinn es cerca de Central Park, verdad?-cuestiono mientras veía a su alrededor.

Si, si, con que nos dejes en Central Park es suficiente- contesto en seguida.

Bien si no me equivoco estamos a 10 calles de Central Park- señalo hacia el frente donde un cartel así lo indicaba.

Una sonrisa en el rostro de Quinn no solo por el hecho de estar cerca, si no porque gracias a Kristen estaba cada vez más cerca de estar con su familia.

Yo opino que podríamos ir a buscarla- Russell insistía en que lo mejor era agarrar su auto e ir en busca de su hija.

Es que su teléfono esta muerto y no sabemos a ciencia cierta si esta en el aeropuerto todavía- musitaba nerviosa Rachel que miraba a través de los ventanales buscando una solución para dar con el paradero de su chica.

Decidió que lo mejor era tomar un poco de aire fresco, agarro su abrigo y salió a su balcón, miro hacia una lado y otro cuando a lo lejos casi imperceptible vio a dos personas caminar en dirección a su hogar, no supo si fue un sexto sentido o tal vez esa conexión extraña que tenia con su rubia pero de inmediato supo que esa diminuta mujer que percibía era su rubia, su Quinn Fabray caminaba a paso lento pero seguro hacia su hogar y no tardo en adentrarse al salón con su brillante sonrisa ganándose la mirada de todos.

Ahí viene, es ella- señalo hacia la ventana visiblemente emocionada y sin más se largo a correr a su encuentro, bajo la desconcertante mirada de cada integrante que habitaba su salón.

Todos se salieron al balcón para entender de lo que hablaba Rachel, mientras la morena ya estaba en el ascensor con una ansiedad cubriéndole el pecho por poder encontrarse nuevamente con su chica.

El estar incomunicadas, la desconexión por el mal tiempo todo llevo a que la cabecita de la morena no estuviera en paz en todo el día, y ahora por fin a las 6 de la tarde o casi noche con la ciudad de los rascacielos cubierta por nieve, trataba de establecer un trote ligero a través de las calles para poder finalmente estar en los brazos de su chica nuevamente.

Se vieron en la esquina de su casa, entre el gorro de lana gris que le cubría la cabeza y el abrigo que había subido hasta cubrir sus labios pudo igual distinguir la misma sonrisa que ella tenía en su rostro. Rachel sonreía y aceleraba su paso sin siquiera prestar atención al sujeto que arrastrabas 2 maletas por la nieve al lado de su rubia, nada mas importaba, sus ojos habían encontrado lo que tanto había deseado ese día y nada ni nadie la iba a distraer en ese momento.

LUCY!- grito feliz saltando arriba de la rubia quien la recibió de sorpresa y no pudo evitar un aparatosa caída. Rachel bajo el abrigo de su novia unos centímetros para poder dejar al descubierto sus labios y poder besarla como lo había deseado desde que ese 24 de diciembre había empezado.

Ese beso que tanto una como la otra deseaba bajo la atenta mirada de Noah, que lo único que hacía era disfrutar de dos mujeres sexys besándose.

Nunca más, nunca más vuelves hacerme algo así Lucy Quinn Fabray- exclamo con el ceño fruncido rompiendo del beso que tanto Quinn estaba disfrutando.

Lo siento tanto Rach, ha sido toda una locura, pero ya estoy aquí ahora- suavizo la situación como sola ella podía, con palabras sinceras, una mirada tierna y una suave caricia en el rostro de su morena.

De acuerdo vayamos a casa de una vez, que tenemos una gran cena de navidad…

Rachel… Rachel Barbra Berry?- cuestiono Noah cuando la morena se estaba quitando de encima de su chica y tomaba la altura normal sobre sus pies, Quinn miro de inmediato a Noah, seguro la reconoció de tantas entrevistas y ahora quería un autógrafo pensó la rubia algo molesta, el muchacho nunca iba a cambiar.

Noah- susurro Rachel observando con detenimiento al joven que estaba cubierto de nieve mirándola mientras dibujaba una sonrisa que reconocería en cualquier lado, sobre todo en su pequeña rubia, llevo sus manos a sus rostro para inmediatamente estampar flor cachetazo en la mejilla del muchacho con furia y decepción.

Rachel – dijeron Quinn y Noah con sorpresa por la reacción de la morena.

Tus eres el padre de mi pequeña, idiota cómo pudiste irte a Los Ángeles y nunca conocer al ser más maravilloso de todo el mundo… eran muchas cosas para un solo día estaba abrumada y lo único que podía hacer es seguir reprochando la actitud de su primo, porque si Noah Puckerman era primo de Rachel, sobrino directo de Leroy por parte de su hermana- porque nunca me dijiste que dejaste Nueva York porque dejaste embarazada a una chica? Porque Noah, yo te contaba todo- reclamo con dolor y la voz algo entre cortada.

Pequeña – susurro con lagrimas en sus ojos Noah, mientras Quinn no entendía nada de lo que pasaba, miraba a uno y a otro como si fuera un partido de tenis- yo no quería que te sintieras decepcionada de mí, no podía decirte que había sido un cobarde- confeso, Rachel lo miraba entre furiosa y enternecida, lo quería abrazar pero también quería volver a pegarle por idiota, pero por otro lado, su lado egoísta le agradecía porque gracias a su cobardía ella ahora tenía una familia.

Okey alguien me explica de que me perdí?-pregunto por fin la rubia.

Rachel la miro agarro sus manos y finalmente hablo- es el padre de Beth verdad?-Quinn solo asintió con su cabeza- claro tienen la misma sonrisa picarona- Noah rio por lo bajo- el es mi primo es hijo de la hermana de Leroy, o sea ya sabes en lo que cabe es mi primo- hizo un ademan con su mano como quitándole importancia al hecho verdadero que no eran primos.

Quinn abrió los ojos grandes ante la sorpresa, miro a Noah que asentía con la cabeza y volvió a mirar a Rachel que ahora trataba de dibujar una sonrisa en su rostro para trasmitirle tranquilidad.

Okey… es navidad verdad- pronuncio Rachel mientras unía sus manos en una expresión algo infantil, Noah seguía en su lugar mientras ellas dos ya habían emprendido el camino hacia su hogar.

Anda Noah, o tienes miedo?- presiono Quinn al muchacho que todavía no había dado señales de moverse, sopesando la idea, no solo estaría su hija la cual no conocía, si no los señores Fabray e incluso sus tíos, y otra vez la sensación de querer huir se hacía presente.

Oh no Noah hoy te harás hombre- sentencio Rachel agarrándolo del brazo y tirando del temeroso muchacho.

10 minutos más tarde en la puerta del Pent-house Berry-Fabray…

Déjanos entrar primero para- Quinn se quedo pensando las palabras exactas- ablandar la situación allí adentro y hacer la presentación correspondiente.

Quinn entro junto con Rachel y ni bien cerró la puerta volvió abrirla- mejor que no huyas escuchaste- amenazó la morena señalando pero con una sonrisa en su rostro. Noah solo movió su cabeza y se abrazo a sí mismo un tanto nervioso incrementando así la sonrisa de Rachel.

Quinn ya estaba abrazando a sus padres con Beth en su espalda que no dejaba de regalarle besos por su cabeza. Rachel sonrió con más ganas, pero era una sonrisa de esas que se llenan de amor, era feliz más que nunca en su vida, tenía una familia que la amaba, dos padres que le dieron una vida casi de ensueño, dos padres que le enseñaron la capacidad de amar a cualquier ser de la tierra y sobre todo saber dar una nueva oportunidad para enmendar un error, porque después de todo el ser humano es un ser errático no malicioso o tal vez en ciertas ocasiones si lo sea, pero lo que nos destaca es el error y el acierto, el amar, el perdonar y saber aceptar cuando es tiempo de una segunda oportunidad, como en este caso, Noah Puckerman esperaba con nervios en el pasillo de un alto edificio de Nueva York a que le abrieran la puerta para poder dar comienzo a esa segunda oportunidad que le regalaba la vida, estaba a una puerta de conocer a su hija y algo en su pecho crecía a paso agigantados.

No supo cuantos minutos estuvo ahí esperando, hasta que por fin escucho un click, la puerta se abría lentamente frente a él, lo primero que vio fueron unos diminutos zapatos negros una medias blancas y el comienzo de un vestido amarrillo con pequeñas rosas que adornaban aquella prenda que vestía de manera elegante su sin duda hija, quien en ese momento estaba aferrada a la mano de Rachel de una lado y de Quinn del otro.

Beth observo sin un ápice de temor al hombre que tenía enfrente de ella, su mirada paso desde sus pies que vestían unos zapatos negros de punta cuadrada, unos pantalones negros algo ajustados pero que sin duda le quedaban bien, una chaqueta de cuero que hacia lucir a sus hombros un tanto más grandes, y su rostro una nariz muy parecida a la de ella, una mirada que le brindaba esa sensación de cercanía a pesar de que era la primero vez que lo veía, su pelo le llamo la atención no tenia, era pelado aun que podía darse cuenta que era porque así lo decidía él y tenía que admitir que le quedaba más que bien.

Sabes, no eres tan guapo- dijo finalmente y se hecho a reír, Rachel soltó una pequeña carcajada pero inmediatamente se llevo una reprimenda de Quinn.

Sabes, tu tampoco- replico soberbio Noah cruzándose de brazos desafiando con la mirada a la niña, que ahora lo miraba con la boca abierta sumamente ofendida.

Beth miro a Rachel que sostenía una carcajada forzosamente, miro a Quinn que tenía su ceño fruncido porque los dos se estaban portando como chiquillos y contesto- bueno supongo que tengo a quien salir-

No lo pudo evitar y Rachel soltó su reprimida carcajada contagiando de esta manera a Quinn a Noah y por supuesto a Beth, pero el momento incomodo llego, era el momento en que se tenían que presentar como debían, si bien Quinn se encargo de explicarle a Beth que afuera la esperaba su padre y brevemente la historia que ella ya conocía, era momento de las formalidades, incomodas formalidades.

Beth ya sabes, el es Noah… Noah Puckerman tu…

Mi papá- interrumpió a su madre con un susurro mirando a los ojos del muchacho que tenía enfrente.

Exacto- confirmo Quinn.

Noah dio un paso hacia adelante y extendió su mano hacia la niña que lo miraba como analizando sus movimientos- Es un gusto- titubeo nervioso, Beth tomo su mano y no pudo evitar sonreír, sus manos al igual que Noah sudaban de los evidentes sentimientos encontrados que tenían- Guacale Noah te suda la mano- reprocho enseguida.

A mi solo?- replico enseguida.

Ella le sonrío y levanto sus hombros como si ese detalle no fuera importante- supongo que te vas a quedar a cenar verdad?- pregunto la niña a la vez que miraba a sus madres para insistieran en el caso de que el joven se rehusara.

Si tu lo quieres y ellas me lo permiten así será- respondió Noah enseguida regalándole una sonrisa por primera vez.

Una vez adentro, donde ya todos estaban advertidos de que nadie iba hacer ningún comentario fuera de lugar para hacer sentir mal a Noah, se dispusieron a cenar, Beth fue la última en enterarse que Noah en realidad era primo de Rachel algo que sin duda fue un punto a favor para el muchacho, los señores Berry´s fueron con los que mas interacción tuvo en toda la noche el joven, los señores Fabray mantuvieron la distancia, interactuaron mas con Rachel su nieta y su hija, de vez en cuando todos reían a causa de alguna broma realizada por Beth o incluso los mismos padres de Rachel contaban anécdotas de la morena cuando era una pequeña que soñaba con ser una gran estrella.

La cena de navidad trajo amor de distintas maneras a cada uno de los comensales que formaron parte de esa noche, Noah conto que era un pequeño inversor en una empresa de construcción, por la misma era inmensa y el solo era un pequeño en un ambiente totalmente nuevo y que su estadía en Nueva York era para cerrar un trato importante que seguramente lo posicionaría en un lugar mas cómodo en la empresa.

Hablaron de la boda por supuesto donde los padres de Rachel anunciaron que su regalo seria la luna de miel y por supuesto nadie lo iba a poder impedir. Quinn agradeció de inmediato, Rachel ya lo había asimilado pero algo llamo su atención, Beth cambio de manera rotunda su rostro y por supuesto todos se dieron cuenta de lo mismo.

Cariño estas bien?- pregunto Quinn que estaba a su lado.

Si, si no es nada- contesto, pero por supuesto nadie le creyó, a punto estuvo Quinn de volver a preguntar pero la mano de la morena sobre su pierna la detuvo.

Media noche llego sin problemas, brindaron con entusiasmo en esa primera gran cena familiar donde dos familias totalmente diversas convivieron en paz durante horas e incluso rieron y compartieron anécdotas del pasado, cuando por fin llegaron los regalos dos cajas enormes con lazos rojos esperaban con ansias que la pequeña destrozara su envoltorio, Rachel al igual que Quinn tenían sus regalos escondidos por un solo motivo, el factor sorpresa.

Pero mientras Beth se encontraba con una guitarra eléctrica regalo de los señores Berry´s. Quinn arrastraba a Rachel hasta su habitación.

Quinn todavía hay invitados- bromeo Rachel quien ahora era empujada hacia la cama desde los hombros por una impaciente rubia.

Espera un momento- índico Quinn desapareciendo por el pasillo, Rachel la observo irse y volver a los 2 segundos con una cajita entre sus manos- estaba paseando por Roma- daba comienzo a su explicación- cuando vi algo que me deslumbro, pero que inmediatamente me hizo pensar en ti, es algo tal vez… bueno mejor ábrelo-

Rachel agarro la pequeña caja entre sus manos, rompió delicadamente el envoltorio, una caja azul de terciopelo se encontraba ante sus ojos, con una sonrisa en sus labios se dispuso abrirla

Sabes es algo así como un lazo familiar, de amor, ese símbolo que parece una estrella cubierta por llamas lo representa, o eso le entendí al vendedor, ya sabes que mi italiano…

No pudo continuar porque Rachel la había callado con un beso tirándola arriba de la cama- Te amo Quinn, juro que lo hago y de una manera que no puedo describir, mi latidos son cada una para ti, mis besos todos y cada uno de ellos te pertenece, yo te pertenezco entera Quinn Fabray, ahora déjame que te de tu regalo cariño- sin más salió de abajo de Quinn y se dirigió hacia el armario, rebusco entre sus cosas y saco una caja cuadrada no tan grande con un moño blanco- ha sido un dolor de cabeza conseguirlo pero nada puede contra Rachel Berry- sentencio entregándole la caja a la rubia.

Desgarro el envoltorio con rapidez inundada por una adrenalina típica de niña y cuando por fin pudo ver lo que había adentro grito entusiasmada- oh dios mio Rachel!- exclamo llevándose las manos a su rostro- como la has conseguido?-cuestiono enseguida agarrando la reliquia de cámara que estaba en esa caja.

Tengo mis recursos- contesto orgullosa por su cometido- el muchacho que me la vendió me dijo que era de su abuelo, un periodista alemán de la época de Hitler y que está en optimas condiciones- trataba de explicar

Cielo es una cámara carísima…

Y con historia- interrumpía la morena que miraba como su chica inspeccionaba su nuevo juguete.

Se la tengo que mostrar a Beth- pronuncio la rubia y salió a su encuentro, mientras en el salón una pequeña rubia saltaba de un abuelo a otro, los abuelo Berry le había regalado una guitarra, y los abuelos Fabray un micrófono con su propio parlante donde también podía conectar su guitarra, no sabía que la hacía más feliz así que se dispuso a buscar a sus madres.

En el camino a la habitación se encontró con la sonrisa de Quinn y posteriormente con la de Rachel- vengan a ver mi regalo!- exclamo rápidamente la niña.

Mira cielo mira- la detuvo Quinn mostrando su nueva adquisición, Beth miro a su madre y la abrazo fuerte.

Disfruta pequeña- le dijo a su madre acariciando su rostro, haciendo reír a Rachel que miraba la interacción completamente enamorada de esas rubias.

Una hora después Beth caía rendida con la cabeza en las piernas de Judy y las piernas arriba de Leroy, mientras Hiram termina de convencer a su sobrino que pasara por Lima para hablar sobre negocios, en otro lado del salón Quinn, Rachel y Russell hablaban de los detalles del casamiento, que iba ser festejado en primavera seguramente en la casa de la playa, pasaron así hablando amablemente un buen rato hasta que finalmente los padres de Rachel decidieron que era momento de irse invitaron a Noah para que se vaya con ellos al mismo hotel alegando que todavía había habitaciones disponibles, minutos más tarde Noah le aseguraba a Quinn y a Rachel que estaría más presente en la vida de su hija en la medida que ellas se lo permitieran, que volvería en unos días para llevarle su regalo de navidad.

Sonrieron y le aseguraron que la podría ver cuando quisiera, que era momento de que se acercara a su hija de a poco. Luego los padres de Quinn hicieron lo mismo, pero estos se despidieron hasta el próximo año ya que los mismos partirían a Paris en unos días donde recibirían el año nuevo.

Quinn acostó a su hija, dejo un suave beso en su frente y la arropo para luego dirigirse a su habitación donde una pequeña morena la esperaba solo con un sombrero de Santa en su cabeza.

Feliz navidad cariño- susurro de manera sensual.

Y después dices que Santa no existe- agrego besando a su mujer mientras la acostaba suavemente en la cama.

Así entre besos, caricias y suspiros pasaron la primer noche de navidad, enamoradas más que nunca, entregándose a la otra con el cuerpo y con el alma, no podían pedir más de lo que tenían, no podían imaginar más de lo que tenían porque sencillamente no sería creíble ni para ellas. Eran dos mujeres que hasta hacia menos de un año no creían en el amor y de un día para el otro entre sonrisas y miradas penetrantes y claro una pequeña entrometida que era la luz de sus ojos se enamoraron completamente una de la otra. Ese tipo de amor que hace que el cuerpo te vibre y se llene de energía, esa clase de amor de cual nunca podes cansarte.


he aquí... no hay excusas no las tengo... pero si les voy a decir algo.. quedan 2 capítulos mas...

Considero que nuestras chicas estan realmente bien y no hay que amargarles la vida..

pero... ya tengo 6 capitulos escritos para un Fic nuevo... asi que nada eso.

que tengan una buena semana y nos leemos el lunes que viene..