Llegamos a la casa de Holly impresionantemente rápido. Louis se encargó de abrirnos las puertas con su llave, corrimos al cuarto de Holly pero no la encontramos, de hecho no encontrábamos a nadie, cuando bajamos fue entonces que vimos a Juliette cargar una enorme maleta.
-¿A dónde vas? Preguntó Louis preocupado
-¡A ver a la señorita Holly, por supuesto!
-¡¿Holly?! ¡¿Dónde esta?! Grité preocupado
-En el hospital Seattle Grace. Corrió al auto que la esperaba afuera. ¡¿Vienen?!
-Claro. Gritamos a coro mientras corrimos al auto.
Cuando llegamos al hospital vi a mis tíos y mis primos sentados en la sala de espera.
-¿Cómo esta? Pregunté preocupado
-Ya esta mejor... los doctores le harán unas pruebas y nos darán el resultado pronto... Contestó mi tía Rossana tristemente.
-¿Y mis padres? Preguntó Louis
-Fueron a comer algo... estaban muy nerviosos como podrás imaginar... Contestó tristemente mi tío Gabriel.
-¿Dónde esta Holly? ¿Puedo ir a verla? Insistí preocupado.
-Habitación 159... Esta aquí a la vuelta de esa esquina. Me indicó Sofí.
-Gracias. Corrí hacia donde me había indicado; era una habitación que se podía ver perfectamente desde la sala de espera, con puertas y ventanas de cristal por las que podía ver a Holly...
Crucé rápidamente el umbral de la habitación de Holly.
No lo podía creer...
El rostro sonriente que yo recordaba con los ojos repletos de lágrimas, ahora estaba en esa cama de hospital excesivamente palido y pacificamente inmovil.
Solo queria verla moverse, lo que sea en lugar de eso, porque el ver su hermoso rostro tan inmovil me hacia pensar lo peor...
-¿J-Joe? Pestañeó Holly adormilada y dolorosamente
-¡Holly! Corrí hacía ella.
-J-Joe... Se intento sentar forzosamente sin resultado.
-No hagas esfuerzo... Tomé su mano mientras volvía a recostarse. ¿Cómo me haces esto?... me voy menos de un día y casi mueres...
-C-Creo que no puedo vivir sin ti. Sonrío somnolienta.
Entonces entro un doctor y una doctora.
-¿Eres familiar de ella? Preguntó sosteniendo frente a el unos papeles.
-Soy su novio. Contesté
-Creo que deberían estar todos presentes... ¿Doctora Stevens podría llamar a la familia, por favor?
-Enseguida. Salió en dirección a la sala de espera
Poco después entraron mis tíos, mis hermanos, mis primos, los padres de Holly y su hermano detrás de la doctora.
-Bueno... Holly, cuando entraste aquí tenías los niveles de glucosa muy elevados... y después de algunas pruebas comprobamos que tu cuerpo no produce el nivel de insulina suficiente, de hecho no la produce...
-E-Eso significa que... Se paralizó Nick
-¿T-Tengo diabetes? Dijo Holly completamente sorprendida.
-Si, efectivamente. Volteó a ver a los padres de Holly. Ella tiene diabetes tipo 1, o de insulinodependencia.
En ese momento la habitación se rodeo de un silencio que se podía respirar, uno lleno de tristeza y confusión. Las preguntas empezaron a llegar rápidamente a mi cabeza ¿Cómo podía estar ocurriendo esto? ¿Cómo podía estar ocurriendo esto otra vez?
Entonces Holly comenzó a dejar escapar sus lágrimas rápidamente, con los ojos abiertos por completo. Ella también había vivido eso con Nick, o eso creía, ya que, como había dicho Kevin, aunque yo no mantenía contacto con ella, ellos si lo hacían, por lo que ella también debió haber visto como se sufre por esta enfermedad.
Antes de que yo moviera un músculo, Nick ya tenía a Holly en brazos y ella ocultaba el rostro en su pecho mientras lloraba.
Nick asintió con la cabeza al doctor que suspiró y salió con la doctora tras de el.
Entonces salieron Kevin, mis primos y el hermano de Holly, seguidos de mis tíos y los padres de Holly. Me quedé de pie ahí un minuto antes de salir también. Me dí cuenta de que en ese momento la persona que más podía ayudarla era Nick, no yo, lo cual simplemente me partía el corazón.
Nos reunimos en la sala de espera.
-Ya llamé a nuestros padres... estarán aquí lo mas pronto posible. Me dijo Kevin mientras sostenía el celular junto a su rostro.
-¿Qué hay de Grace y Mora? Pregunté sin dirigirle la mirada que tenía perdida en la habitación de Holly, a la cual podía ver por la puerta de cristal.
-Están en camino... Continuo.
-Joe... Se acercó Louis
-¿Qué quieres? Rugí sin voltear a verlo.
-Ahora más que nunca que pido que te alejes de ella, necesitara su energía para aprender a sobrellevar esto... con su miedo a las agujas esto le será particularmente difícil... no puede malgastarla en extrañar a alguien que no vera en meses...
-¿Porqué te empeñas tanto en destruir la vida de tu hermana? Pregunté frío dirigiéndole una mirada llena de odio.
-Jamás le haría algo así, es una tonta. Sonrío. Pero es mi hermana y la quiero, y creo que una relación a larga distancia no le hará más que daño... animo es lo que mas necesita en este momento... y es algo que no puedes darle...
Dirigí la vista a Holly, sentada en la cama del hospital con las sabanas blancas de esta cubriendo sus piernas, que tenía la tristeza en la mirada mientras sonreía difícilmente a mi hermano Nick, que estaba sentado junto a ella con una pierna sobre la cama y la otra fuera de ella con el pie apoyado en el piso. Parecía que la apoyaba, que le explicaba, que la consolaba.
Recordé que aun así el tour seguía, y que debíamos irnos... ¿Si no podía apoyarla en este momento, cómo haría cuando nos separaran océanos o fronteras?
Tenía que hablar con ella, y si ella creía que lo mejor era alejarnos, por más que la amara o me doliera, tendría que alejarme de ella, por su bien.
Pero si ella no quería alejarse la apoyaría, a distancia pero lo haría con todo el corazón y lucharíamos por este amor juntos.
Todo dependía de lo que ella decidiera.
