Hace tiempo ya que callaron las luces. Volvimos al campamento, no quedaba nada. Entre las cenizas quedaron los restos de una ciudad, un pueblo prometedor. Uno de los únicos que había logrado mantenerse en pie durante años, todo había sido destruido. Esperamos un tiempo, pero el calor de las brasas que aun estaban prendidas emanaban un calor infernal. Buscamos armas y cargadores, debíamos rescatar a los prisioneros de aquella montaña, era lo único que nos quedaba.
Nos dirigimos hacia allí, tres días de camino al norte. Esa zona estaba infestada de skiers antes. parecería que no necesitan defensas aun.
- donde iremos cuando los saquemos - Me pregunta.
- a fort angels - respondo.
Estamos en la entrada de la planta de la mina. Nos escondimos detrás del cartel que dice "bienvenidos". obviamente no serenos bienvenidos.
- como lograremos entrar - me pregunta.
- solo podremos sacar a algunos y solo tenemos una oportunidad. Una ves que los saquen para el trabajo forzoso, sacaremos a quienes están allí.
- y si no esta?.
- esperemos que este.
No tardaron mucho en sacarlos para trabajar. Una fila de veinte personas con picos en sus manos como esclavos se dirigen a golpear y picar piedras.
Los skiers se dirigen a la cueva. Le hago una señal a mis compañeros y comienza el ataque.
Por el frente empiezan a dispar para distraer. Skiers caen uno tras otro. Pero eso no es todo, desde las cuevas rayos azules salen disparados hacia ellos. mientras tanto. Yo me dirijo hacia los esclavizados y los empezamos a sacar. Sin cadenas sin que nada los detengan para salir y ser libres. Se quedan parados como estatuas en medio del combate. Mis compañeros me gritan diciendo que los deje. No hay remedio no responden, tenemos que huir. Pero estamos rodeados. Los rayos azules se transforman en bombas. Nuestras municiones empiezan a escasear.
De pronto mi equipo es el que empieza a caer. La ciencia ficción que alguna vez estuvo en libro y películas empieza a ser real. Estamos acorralados de todos los flancos posibles. Nos escondimos detrás de una puerta de mantenimiento reforzada que por alguna razón a terminado allí.
De pronto las bombas, el humo y los rayos azules desaparecen. Alguien toca la puerta. Nos miramos y apuntando salimos de allí. Cuando un soldado dice " Somos la guardia civil del Reino del sur".
- Reino del Sur?
- Asi es, El reino del sur
- Que acaso estamos en la edad media? - dije con ironía - nosotros respondemos a nuestro país.
- quienes son y de donde vienen y a donde iban. - nos dice.
- somos del campamento de la costa sur - el ultimo que quedaba. Somos Jack Cooper y mi hijo matt cooper
- Bien, los llevaremos con nuestro líder. El decidirá que harán con ustedes. Soy el capitán Luke Manchester.
- Creo que no tenemos opción, o si? - dice mi padre con ironía. -
Lo que menos imaginábamos era estar en manos de una monarquía. Sin responderles somos escoltados durante un día hacia una colina. imaginábamos un poblado protegido. Pero esto era diferente.
Una ciudad que ocupaba toda la colina protegida por murallas de madera y autos descompuestos. Custodiada por cientos de hombres. Una ciudad que podría decirse que lleva cientos de años construyéndose.
Fuimos llevados a lo mas alto de la colina donde una construcción de un antiguo museo fue reformado al parecer para convertirse en una moderna casa de gobierno. Un hombre de edad blanco de cabello oscuro, al parecer el lider, se nos acerca.
- Bien, bien. A quien tenemos aquí. - dice el hombre.
- Ciudadanos del poblado sur - dice el capitán que nos encontró. - estaban atacando una de las bases de los skiers.
Asombrado el hombre nos mira con una expresión que demuestra lo que piensa.
- deben de haber sido muchos. - afirma.
- no lo creas, me rescataron - dice mi padre - estaban apunto de ponerme los arnés que usan para controlarlo.
Aun no nos hemos presentado soy jack Y el es matt - señalandome. - y tu debes ser...
- El rey Jake Lannister. - responde.
- Como es que han pasado de una democracia ha revelarse le y ser una monarquía. - dice jack
- Es curioso, los ciudadanos han votado para elegir cada cosa que hay en este lugar. - responde.
- Muy linda charla pero nos tenemos que ir.
- No lo creo, no por ahora. Necesitamos información, sobre lo que paso en su ciudad, aparte nos los deben como favor por haberlo salvado. - nos dice. Hace una pausa - quieren pasar a comer algo?
Sin dejarnos responder nos llevan a la parte trasera del edificio. Hay una mesa esperándolos en un balcón con comida elaborada. Mas allá de éste se ve un puerto con barcos de carga. Barcos de vela y a vapor.
- con quien comercian. - pregunta mi padre.
- Con los ocho países. Somos unos de ellos. Pero eso no es relevante por ahora - indica a sus soldados retirarse y nos dice que tomemos asiento.
Su rostro cambia a una cara de preocupación.
- Saben que ocurrió en su campamento. De seguro no. Pero sabemos que esta pasando en todo el mundo. Durante años hubo naturalismo, pero algo atrajo su atención. Tenemos noticias que en su campamento habían descubierto la manera de recuperar la electricidad. Es por ello que nos están atacando con armas que apenas podemos defendernos. - nos dice.
- teníamos una investigación pero no allí. Por seguridad creamos un fuerte solo dos sabíamos su ubicación. Uno de ellos estaba en el campamento y el otro soy yo. - responde mi padre.
- los dejare descansar, mañana hablaremos a hora.
Nos dirigimos a una posada. Estilo antiguo, parecería haberse salido de un libro antiguo.
Cayó la noche y el clima empezó a cambiar, o eso parecía. Luces azules cruzaban el cielo. Miro por la ventana las calles. Aquel pueblo lleno de multitudes y iluminado por velas ya no lo parece. Ahora la ciudad luce como una ruina de aquellas que fueron abandonadas.
- por que apagaron la velas, supongo que no es para ahorrar. - pregunto a mi padre.
- Se esconden de los rayos azules. Esta zona es mas controlada que otras, pero...
El cielo empezó a sonar como truenos la naves peleaban con algo. Hasta que una de las naves cae en la ciudad, no era de los skiers sino que era nuestra.