Una mañana húmeda y fría que indicaba el comienzo del invierno. El viento sopla como una suave brisa que logra entrar por la ventana de una posada de madera antigua que cruje con cada oleada. Me levanto con el olor de pan recién honeado combinado con el del rocío de la mañana que entra por aquella misma ventana. Miro atravez de ella, una ciudad magnifica. Diferente a aquel campamento militar en el que vivimos. Edificios refaccionados otros construidos con madera en la ladera de la colina.
Bajo al restaurante de la posada donde nos sirven aquellos panes que con su olor invadieron probablemente muchas habitaciones. Hace tiempo que no probaba un pan hecho con tanta delicadeza y paciencia.
Al terminar nos reunimos con el rey Lannister. Vamos a su casa de gobierno, donde nos espera con una chica no mas grande que yo, de cabello castaño y ojos claros. Nos invitan a sentarnos. En la mesa se extiende un mapa del mundo sin divisiones políticas. Están los ocho países y todos los fuertes de los aliens. Quien hubiese pensado que países del tercer mundo sean uno de los mas grande.
Jake Lannister ordena a todos retirarse. Quedando el, , mi padre y yo.
- Lo que voy a contarles es clasificado. Muchos de los países que ven en este mapa ya no existen. después de años. Nos están atacando. Lo que vieron hace unos días no es casualidad, es el décimo en caer. No sabemos de quienes son. Pero tienen electricidad, no lo podemos negar. Solo quedan tres ciudades organizadas en el mundo. Somos una de ellas. - hizo una pausa y señala un punto en el mapa donde hay marcada un símbolo con ruinas - alli estaba su campamento. Pudimos advertir a algunos antes de que atacaran pero no escaparon muchos. esta en camino. Pero el punto de esta reunión no era eso. Necesitamos su ayuda, creemos saber de donde vienen los aviones. Se enfrentan a una batalla imposible de ganar solos. Necesitamos electricidad pero de la manera que lo usan provocan la destrucción d muchas ciudades.
- por que nosotros?. Pueden mandar a los mejores de sus hombres. - dijo mi padre.
- No tenemos conocimientos sobre como es posible restablecer la electricidad. Al parecer ustedes si. Tenemos una alianza con los skiers
Mi padre se levanta con bronca y yo lo acompaño.
- traidores!.. - grita. -
- espera que explique. - se levanta Lannister.
- No fuimos los únicos casi todas las ciudades prometieron ocupar solo un pequeño territorio. E sobrevivir.
Lannister siguió explicando con lujo de detalles cada tratado. Finalmente nos contó el plan. Ellos no conocen como recuperar la electricidad. Pero en nuestro fuerte están aquellos descubrimientos. De allí vendrían aquellos aviones.
Cayó la noche cuando un mensajero interrumpe los últimos detalles de la misión. Aquel mensaje decía: "Al rey de los estados del sur. No queda nadie somos los dos últimos países en pie aun. No nos aseguramos de que estemos aun cuando les llegue el mensaje. Deben escapar a los fuertes del norte. Deben evacuar la ciudad. Los apoyamos, el gran estado de plata".
Como si el aviso hubiese estado sincronizado, el cielo se torno mas negro que cualquier otra noche. Ya no eran luces azules sino que naves descendían a la ciudad junto con bombas que estallaban en barcos que partían. Lannister nos dirigió a las costas y nos dijo que siguiéramos el plan. Los fuertes del norte eran la ultima opción. Esos fuertes eran los nuestros. Escapamos.
Desde lo lejos veíamos a aquel reino, aquella ciudad gloriosa brillar. Ya no por la flama de las velas. Sino por fuego despiadado proveniente de aquellos rayos azules que tomaron nuestro cielo y luego nuestra tierra.
A una semana del fuerte, nos dirigimos hacia aquella travesía. Que antes como ultima opción. Hoy capaz la única.
Los días pasaron y el invierno habia caído. A solo unos días de llegar, acampamos en un lago. O lo que fue en algún día, solo se contempla el profundo fondo con los restos desechos que alguna vez flotaron en el.
Finalmente estamos en el pie del fuerte, elevado en una montaña oculto como una antigua cueva. Subimos por un estrecho camino que bordea aquel nevado acantilado. No tardamos en llega a la entrada, una puerta de madera destruida por los vientos, el agua, y vaya a saber que mas.
Entramos, no hay nadie. Un lugar desolado y abandonado. Miley encuentra unas velas y cerillas. Las enciende mientras mi padre examina cada papel de aquella habitación. No encuentra nada nuevo a lo que sabia. No podemos ir a ningún lado, salvo esperar a que el tiempo pase o buscar una solución.
Analizamos cada aparato pero ninguno logra crear electricidad. La noche cae, prendemos una fogata, mientras cenamos los últimos trozos de pan que nos dieron como provisiones en aquella majestuosa ciudad. Mientras tanto miley comienza a cantar una canción en otro lenguaje, una canción que durante un tiempo conquisto corazones, inspiro a millones y que ahora e solo una mas en la memoria.
Con los dedos empiezo a garabatear el suelo mientras aquella canción me despeja de los aliens, y el largo camino que hemos tenido hacia aquí.
Sin darme cuenta encuentro un collar, en la arena del suelo. Olvidado tal vez, o tirado a propósito. Es un medallón de bronce, en su centro un águila alza vuelo. Pareciera tener relieve, soplo el polvo que tiene, lo limpio un poco. presiono aquella águila que logra hundirse y de repente cada bombilla de la habitación brilla con corriente eléctrica, las radios se encienden de donde solo estática se puede oír, las pantallas de los ordenadores recuperan la luz que hace tiempo no brilla en ellos. Suelto el águila y cada cosa que se había encendido vuelve a perderse en el silencio y la oscuridad. La electricidad se había ido.