Cap 2- sueño y pesadilla

Ambos nos levantamos con un poco de ayuda, nos quedamos en un silencio incomodo, hasta que el decidió romperlo…

-perdóneme…Srta.….-su voz pauso para dar paso a mi nombre

-Be…Bella-titubee-Bella Swan-pude decir al fin mientras miraba esos bellísimos ojos casi babeando-

-yo soy Edward-hizo una pausa-Cullen, Edward Cullen-miro al suelo

Al parecer al duquecito no le gustaban los títulos.

Asentí e intente irme, pero su mano tomo mi brazo y me detuvo

-no…no te vayas-ahora el ¿titubeo?

No pude decir nada

-¿Qué tal una copa?, yo invito-sonrió abiertamente, provocándome ardor interno

"no tomes nada que te ofrezcan"

La voz de Ángela estaba advirtiéndome, pero ¿Qué podía pasar?, solo seria una copa ¿no?

Callada lo seguí y fuimos hasta el bar, donde atendía otra compañera, a la cual tampoco recuerdo el nombre.

Hay que admitirlo este lugar era el refugio para los que querían una vida mejor.

-algo leve para mi, gracias-, ¿que tú quieres Bella?- decía aun sonriendo

Mis nervios fueron los que hablaron y dijeron la peor cosa que se les pudo ocurrir.

-yo tomare un Koniak-

Observe la sorpresa en el rostro de Edward, pero le hizo señas a la chica para que fuera por los tragos para después voltear a verme entre una bella sonrisa.

-y…-empezó-¿te gusta tu trabajo?-no paraba de sonreír y mi corazón estaba detenido.

La verdad no quería hablar de esas cosas, pero al parecer era un buen tema de introducción, no tenia opción que decirle la verdad…no soy buena mintiendo.

-es complicado, no todos tenemos buenas opciones-intente reírme.

La sonrisa perfecta desapareció y se limito a mirar a todas las bebidas que se encontraban en un gran estante en frente de la mesa del bar. Cuando su mirada volvió a mi, entrecerró los ojos y dijo en una especie de voz silenciosa.

-me gustaría si pudieras explicarme esas palabras-

¿Acaso toda la clase alta hablaba con ese estilo tan refinado?...que pregunta, ¡claro que si!

-pues…mis padres murieron y me adopto una familia no muy buena, incluye a un padre golpeador, una madre insoportable y una horrible hermana…todo un cuento de hadas-dije sarcásticamente

Asintió suavemente como intentando pedir perdón

-perdona, no debí meterme, lamento tu situación-

-algún día saldré de aquí, me iré, estudiare, y será mejor mañana-eso era lo que siempre me decía a mi misma. –sonreí y el lo hizo conmigo-es como estar atrapado siempre en un mismo lugar, llegara el día que saldrás y las cosas mejoraran-

-seria genial poder creerte-

Oh vaya el mini duque tiene una vida difícil…que ironía. Yo deseando su vida y el…al parecer deseando no tenerla.

-me gustaría si pudieras explicarme esas palabras- repetí en tono divertido, era fantástico poder hablar con el, sin arrogancias, ni nada parecido a como me lo imaginaba.

-esbozo una sonrisa- tengo una buena familia, pero es muy difícil ser…lo que soy, créeme, hay muchas mentiras, mucho engaño, todos quieren ser mejor que tu, y otras veces condenas tu vida a estar con alguien que no vale nada para ti, demasiados escrúpulos sin sentido, riquezas que quedan en esto-señalo el letrero gigante que habia arriba del bar- y ¿para que?, al final es igual, mentiras, deseo un mundo de verdad, deseo vivir sin todo el drama de la prensa o cosas por el estilo, no si me entiendes-

El mini duque se habia desahogado, pues las palabras parecían retenidas en algún lugar de su alma, que por fin habían salido al aire, y en parte no éramos tan diferentes, el quería escapar, y yo también, ambos vivíamos en mundo sin libertad, la diferencia esque yo habia encontrado un lugar en el cual ser libre…por mas morboso que sea.

-algún día duque, encontrara un lugar para ser libre-

El pensó mi frase como por unos segundos, después me sonrió felizmente, y yo también lo hice,..

-gracias, Bella, pero no soy duque…no todavía-

Nos reímos juntos y luego dije

-¿Cómo esque dos extraños pueden decirse todo esto?

-ni idea, pero me encanta-

Nos vimos entre risas otra vez

Llegaron nuestras copas, y llego el momento en que todos se habían ido, yo debía volver a mi tétrico hogar y estoy segura que el también debía irse. El único problema esque estábamos súper borrachos.

Salimos del bar riéndonos y caímos en la acera, gritábamos a todo pulmón y seguiamos riendo como locos, pero nos encantaba

El me llevo a su auto, un flamante Volvo plateado, no podía conducir axial que nos quedamos en los asientos de atrás, Edward cerró la puerta y empezó a acercarse a mi.

-¿Qué hay debajo de esa mascara?-decía soñoliento y abrumado mientras colocaba sus manos sobre el antifaz que llevaba puesto para luego quitármelo con delicadeza y la arrojo al suelo, después se dedico a acariciar mi rostro, mi cabello y mucho mas, la sensación era profunda, real, magnifica. Sus manos estaban sobre mí y luego se acerco muchísimo más.

"no beses a nadie"…otra vez la voz de Ángela, pero ¡que rayos!

Tome su rostro y lo coloque contra mi cuerpo, nos besamos mientras sus manos se posaban sobre el resto de mi entre intensas caricias.

Solo recuerdo que desperté, acostada en uno de los sofá del bar con una buena jaqueca. Cuando pude levantarme, en la mesa donde le baile habia una nota, que decía en una bella y legible caligrafía.

"Bella, lo siento no quería que sucediera así

Debes olvidarme

Edward"

Demasiado bueno para ser verdad, mi duque no volvería nunca mas, y yo habia quedado enamorada de un fantasmas al que no le importaba en lo absoluto.

El mismo día recibí un centenar de golpes hasta quedar llorando en una esquina de la cocina, deseando verlo, pero impidiéndome recordarlo, no era posible, era un sueño,

Pero ahora una pesadilla y yo tenía que ser fuerte, muy pero muy fuerte a pesar de amarlo tan estupidamente, típico de mi.

El trabajo me liberaba de angustias, era morbosamente libre, pero libre, y esa era mi rutina y algún día saldría. Fui ganando fama, y traía muchos clientes al bar, todos estaban encantados conmigo, hasta yo misma, en especial porque mis ganancias aumentaron, pero me di cuenta que no era lo único que aumentaba.

Fin del cap 2