Cap 3- un pequeño recuerdo
Ya habían pasado 3 meses después de "inconciencia", y a pesar de no poder comer mucho y trabajar toda la noche, casi sin descanso, yo seguía aumentando de peso
¡Cada vez mas!...
Mi preocupación me llevo al medico, junto con Ángela quien también estaba preocupada. Nos sentamos en esa fría oficina y el doctor después de hacerme unos exámenes extraños salio por la puerta de la oficina.
-Bella, ¿que ha pasado?- dijo Ángela desconcertada
-no lo se, ¡yo estaba perfecta!-era verdad, todo era muy abrumador
-Bella, el día que bailastes por primera vez, ¿ocurrió algo?...ya sabes, fuera de lo normal-
Eh…no podía mentirle…
-tal vez…rompí una que otra regla… ¿importa?-dije tratando de sonar calmada-
Ángela soltó un suspiro e intento decir
-mmm…creo que tu estas….-
El sonido de la puerta la interrumpió…
El doctor llego con una sobre amarillo, saco de el unos papeles y se apoyo en su escritorio aumentado mis nervios, como si mi vida no fuera lo suficientemente buena como para agregar una enfermedad trágica.
-joven Swan-hizo una pausa para esbozar una sonrisa- usted no tiene nada, solo esta embarazada- dijo con una perfecta calma.
La noticia llego como el meteorito a los dinosaurios…
¡YO NO PODIA SER MADRE!...¡MATENME!...¡ESTO NO PUEDE SER POSIBLE!... ¡AHHHHHH!
-¿¿¿¡¡¡QUE!!!???-grite levantándome de la silla de golpe.
-¿es inesperado?-decía el doctor como si nada
-¿PUES QUE CREE USTED?-seguía gritando-
-tranquila Bella, tómalo con calma, no es para tanto-
-¿Qué NO ES PARA TANTO?... ¿ESTAS LOCA ANGELA?, ¡NO PUEDO SER MADRE!-
-no te estreses, te puedes hacer daño-y ella seguía intentando calmarme
-su amiga tiene razón señora Swan, ahora debe cuidarse mucho más-
¿Acaso todo el mundo estaba en contra mía?, yo estaba en shock pensando en todas las consecuencias, en lo que podía pasar y a nadie le importaba, ¡yo quería morir en ese preciso momento!...ahora en mi estaba la cosa de Edward… ¡oh no!...¡ERA DE EDWARD!
Mi corazón sintió una insesante punzada de dolor y mi estomago también lo sintió, yo no quería recordarlo mas nunca y ahora tendría un pequeño recuerdo de por vida.
¡FANTASTICO!...en un sentido sarcástico claro.
Pero a pesar de la angustia, el miedo, los mareos, los horribles dolores, la hambruna salvaje, la insoportable depresión…no tenia corazón para sacar a mi pequeño Edward de mi, aunque todo fuera un recuerdo, el recuerdo que me golpeaba sin piedad cada parte de mi alma, toda la fuerza que habia reunido tendría que aumentar, pues mi bebe necesitaba una madre fuerte, el producto de una noche de inconciencia.
Volví a casa sigilosamente, con el sobre entre mis manos, y con el miedo hundiéndome, si les decía algo, no iría a sobrevivir esa noche, tendría que ocultarlo, al menos hasta que consiguiera un techo.
-¡Isabella!-mi hermana Jessica me sorprendió-te inmutaste en aparecer…Wu ¿y eso?-dijo mirando el sobre-
-no...No...No es nada- dije temblando
-nada…mmm-me arrebato los papeles de mis manos-
Intente recuperarlos y nos quedamos peleando por ellos
-¡Jessica dámelos!-gritaba angustiada, mientras la jalaba, pero ella habia abierto el sobre-
-¡AJA!...mamaaaaaaaa-grito en dirección a la habitación de esa horrible mujer-
¡Oh no dios no!
-¡que quieres!-decía sin aparecerse
-MAMA BELLA ESTA EMBARAZADA-gritaba mientras se burlaba en mi cara-
De repente la mujer que hacia agonizantes mis días, salio del cuarto azotando la puerta, era el mismo demonio a punto de matarme. Se apareció en frente mió y agarro los papeles que Jessica tenia en sus manos.
Los leyó rápido y luego me dio una garnatada inesperada.
-¡PERRA!... ¿CON CUANTOS MARICAS TE ACOSTASTES?
Sus manos seguían golpeándome, pero yo me cubría con mis manos.
Para acabar con mí perfecto día, habia llegado el demonio mayor, el hombre que me golpeaba a diario y muchas veces intento mucho más, pero siempre lo evitaba.
-MIRA LO QUE LA PERRA ESTA HIZO-le lanzo los papeles y el vino corriendo hacia mí con una estrepitosa mirada de furia.
-¡MALDITA RAMERA!-
Un puño agonizante me lanzo al suelo y las patadas se apuntaban a mi estomago
-VOY A SACARTE ESA COSA YO MISMO-
No podía permitirlo, me cubrí con mis brazos mi estomago, intentando protegerlo, mientras el lo golpeaba sin piedad, también golpeaba mi rostro, aprovechando que no podía cubrirme, los golpes llegaron a ser extremadamente dolorosos, aun mas que los recuerdos de Edward
"¡te maldigo Edward!... ¿acaso no te alcanzo con dejarme muriéndome?, ¡también tenias que dejarme con algo tuyo!... ¡sin importarte siquiera!... ¡te odio!, ¡jamás te perdonare por esto!"…¡¡ME OYES!!...¡¡NUNCA, NUNCA, NUNCA!!
Llegue a llorar como nunca, pidiendo poder salvar a mí bebe.
-¡pégale!, ¡pégale!-decía Jessica burlándose como siempre
Me levantaron por mi cabello, mientras yo aun sostenía mi barriga.
-QUIERO QUE TE LARGUES AHORA MISMO Y NO VUELVAS NUNCA MAS-
Después me tiraron al suelo y ahí quede, tendida y golpeada, lastimada, llorando como inútil. Reuní fuerzas y me levante, agarrando mi chaqueta, mis papeles y escuche a Jessica decirme…
-jajajajajaja, ya era hora, aww pobre Bella, ahora estarás sola y nunca tendrás a nadie, eso te pasa por ser tan folladora, te lo mereces- decía entre carcajadas, sarcasmos y burlas-
Pensé esas palabras y Salí por el umbral de la puerta. Ella tenía razón, yo siempre iba a estar sola…
Era la peor noche de mi vida, me tendí en la acera a llorar, con mi cabeza en mis piernas, y claro, clásico de un mal día, empezó a llover, pero no le preste tanta atención, aun con el frió y el agua, yo estaba sola, y nunca le podría perdonar a Edward el abandono y mucho menos el que me haya dejado con un mini él, nisiquiera podía perdonarle los golpes que me causo, las lagrimas que me hizo derramar. Pero mi pequeño no tenía la culpa, es solo que, siempre la imagen de Edward estaría en mí, todo el amor que le tuve, que le tenía, no se iría jamás. Pero no podía perdonarlo.
-¡oh dios mió!... ¿estas bien?-la voz angelical de una chica me levanto, no era conocida, pero su voz era calmante, levante mi mirada y los vi…
Fin del cap 3
