CAPITULO 2

WILLIAM ALBERT ANDLEY

Por dios George es como vivir un infierno con esa mujer…no sé cómo no procedemos con el siguiente paso…

Está en tus manos amigo…además si ella está de acuerdo porque simplemente no lo hacen y ya…-contesto el pelinegro.

Ya lo sé…pero siempre algo debe suceder pareciera que mis hijos se ponen de acuerdo o para lesionarse o enfermarse…pero Sofía ya no quiere seguir más con esto…es intolerable…-contesto el rubio.

La verdad es que me sorprende todo…ha sido como sorpresivo…además que ella te pida literalmente el divorcio cuando da a entender que estaba con otra persona estando casada contigo…

He de confesarte que me puedo sentir un poco mal, pero lo cierto es que no la culpo…vivo más en la empresa que en casa…es lógico que buscara alguien…-contesto Albert cansado de vivir así.

Lo lamento, más que nada por ti…-

Por mi…se supone que todos dicen por los chicos…-contesto el rubio.

Pues a ellos no les faltara nunca nada…pero a ti Albert.-contesto George.

Lo se…pero es lo mejor…creo que iniciare con el trámite de divorcio…-contesto William serio.

William Albert Andley era un hombre de arraigado renombre en el sector financiero, su familia por generaciones había manejado el Banco Central, siendo parte de su vida, unos de los negocios más poderosos del país…por lo que una vida llena de obligaciones estaba destinado a cada uno de los que nacieran bajo el apellido Andley.

Claro aunado a esto una estabilidad económica, renombre, fama, dinero, una vida de beneficios económicos no conocidos por los simples mortales…

William había llevado una vida lo bastante normal para el círculo social al que pertenecía, acudió a los mejores colegios, su padre lo forjo como todo un hombre y cuando estuvo en edad de sucederlo lo hizo, un requisito básico para suceder era estar casado y esperando a su primogénito…

Cosa que sucedió mediante un matrimonio concertado, con una de las familias amigas de los Andley los McBeans…

William no tuvo mucho por decir había crecido junto con esa chica, acudieron a los mismos colegios y al final terminaron casándose…llevando una vida plagada de indiferencia.

Ahora sí que ambos consideraban a sus mellizos un milagro, pues el trabajo que el poseía era un constante ir y venir a todos lados…raras ocasiones tenía tiempo de permanecer en casa y los domingos eran días para visitar a sus padres…

La verdad que el ingrediente principal para que esa relación hubiera funcionado para toda la vida era el amor…

Simplemente no existía, no culpaba a Sofía ni ella a William, la verdad era que no tuvieron opción de conocer a nadie más, de casarse con la persona de la cual se enamoraran…simplemente no fue así…

William se casó al terminar su carrera universitaria, así se usaba en aquellos entonces…sin tiempo de nada…sucedió a su padre en cuanto Sofía había engendrado a los mellizos…pero aun así fue casi forzado…

Su matrimonio de 13 años ahora simplemente se había terminado…Sofía era una belleza de mujer, poseía las cualidades que cualquier hombre de la alta sociedad deseara poseer…

Era una mujer bella físicamente e incluso era un excelente ser humano, buena madre, pero mala esposa…y no por decisión propia, simplemente la vida que ella tenía era como una madre soltera…por eso Albert miraba a sus hijos a la edad de 12 años como un milagro.

Pues Sofía no paso un embarazo nada simple, fue desastroso, pero el no estuvo en esos momentos apoyándola, ni siquiera estuvo presente cuando vinieron al mundo a los 7 meses de gestación…

La familia de Sofía por su parte lo miraban como un tirano, pues siempre aparentaba una imagen de hombre severo…pero la realidad era otra…

Por su parte él se había mantenido con expectativas de encontrar una mujer que lo comprendiera, raras veces podría hablar de corazón con la que era su mujer, pues cuando él tenía tiempo de estar en la mansión que consideraban su hogar, ella simplemente tenía un compromiso…

Así que sin el esfuerzo de ninguno de los dos era lógico que el matrimonio se fuera a pique…

Sofía estando casada con William había conocido a un hombre varios años menor del cual estaba en verdad enamorada, por lo que sin importar el que dirán…terminaría con ese absurdo matrimonio…

William no del todo era un santo, pero siendo hombre y bastante discreto podría terminar como víctima de las circunstancias.

Sofía, pero has pensado en los niños como tomaran este trago tan amargo…es tu responsabilidad permanecer con tu esposo para toda la vida…-dijo Graciela su mama.

Madre, no son unos niños…

Claro preadolescentes en la peor edad decides divorciarte…es que no piensas o que sucede contigo…-dijo Graciela molesta por la actitud de su hija.

Disculpa lo que he de decirte madre…pero tú no vives el matrimonio que tengo, de milagro tienes nietos…así que yo no puedo estar al lado de un hombre que no me ama…yo quiero estar con alguien que me ame…-dijo firme Sofía en una decisión que estaba tomada desde hacía mucho tiempo.

En verdad que eres una incrédula…el amor no existe Sofía…todas tus hermanas incluso yo tuvimos matrimonio concertados y créeme que no ha sido fácil, sin embargo nunca nos dimos por vencidas…así que es lo que esperaba de ti…ahora te convertirás en la vergüenza de la familia…-dijo con pesar su madre.

No me importa…es mas no sé cómo me atreví en creer que tu como mi progenitora me apoyarías, parece que me apoya más William que tu…

Claro que te apoya serás boba…le conviene que lo dejes en paz…después de enterarse de que la madre de sus hijos se ha convertido en una cualquiera…-dijo Graciela fuerte mientras Sofía sentía mucho dolor por las palabras que su madre le decía.

No te permito que me digas eso…-

Yo te digo lo que es verdad…acaso pensaste que nadie se daría cuenta de que te revuelcas con Marconi, tu entrenador físico…eres tan patética hija…me das vergüenza…es un chico de 26 años que piensas que desea de ti una mujer de 35 años…en verdad…estas mal…conmigo no cuentes para nada cuando todo el mundo te señale…-dijo Graciela severamente…

Lo se madre…como si estuviera muerta…gracias…-sin más Sofía salía de la casa de su madre sintiéndose fatal…pero no podía hacer nada más…

Subió al coche donde la esperaba Julio Marconi un entrenador físico que había quedado pasmado con la belleza de Sofía, con el trato diario hacía más de cuatro años se habían liado en una complicada relación sentimental…que ahora por fin daría frutos, pues ella estaba esperando un hijo de, él.

Vámonos julio…mi madre no…-no podía decirlo con el nudo en la garganta, el comprendió lo sucedido y arranco el carro, la amaba y no le importaba nada más…

Albert prosiguió con todos los trámites, en aquel entonces un divorcio era un poco más complicado por asuntos legales, pero aun así no era imposible…

Supo de la voz de su ex mujer que estaba embarazada y en una situación demasiado vulnerable para todos…por lo que trataron de hacer las cosas lo más rápido posible para evitar evidenciar lo que tarde o temprano se vería a la luz pública.

William movió sus influencias y logro que su divorcio fuera más rápido…aun así seis meses terminaron con el calvario, inmediatamente ella al firmar se mudó a Italia junto con sus hijos y su ahora prometido Marconi…a esperar su retoño lejos de los reflectores.

William había llegado a un acuerdo de custodia compartida, los chicos acudirían a un internado en Francia como era costumbre, los fines de semana lo pasaban en Italia con su madre y en los periodos vacacionales junto a su padre, eso sí, el rubio en sus constantes viajes procuraba dejar un momento para ellos…

Como te va Sr. Soltero…-dijo George su entrañable amigo y compañero de trabajo.

Pues que te puedo decir…aun no comprendo muchas cosas pero…que más digo…-

La soledad amigo mío en ocasiones no es la mejor consejera…-contesto el pelinegro.

Lo se…pero con todo este trabajo escaso tiempo tengo para conocer a una mujer…-dijo Albert con pesar…pues hacia un año que era libre para decidir.

Creo que más bien es que no deseas conocer a ninguna…-dijo George acertando.

Mira la verdad es que no deseo más una relación con nadie, creo que dejare que pase el tiempo.

Por dios William tienes 37 años…eres un tipo atractivo, además puedes encontrar una mujer completamente dispuesta a estar contigo…bueno miles…ahora eres de los solteros más cotizados en América…

Razón de más para no pensar en eso…-dijo William rotundamente.

Creo que siempre has sido un tipo difícil de corromper…pero la verdad es que espero no te quedes solterón…-ambos rieron por el comentario…

No George, tiempo al tiempo…querido amigo y la mujer que al mirarla conquiste mi corazón…con esa terminare lo que me resta de vida…

Una sola pregunta…cuanto puede tomar eso…-dijo George.

Tal vez días, meses o años…lo cierto es que no tengo mucha prisa…-contesto William sonriente…

De verdad te ves nuevamente casado, con hijos…no lo sé…-pregunto George desconcertado.

No sé qué decirte George…no deseo anticiparme, pero la verdad es que si desearía encontrar una mujer que me quiera a mí no a la posición o el dinero…

Parece una aguja en un pajar en tu posición…-dijo el pelinegro con toda la verdad…

Así mismo lo miro yo…pero no hay imposibles…-completo William…ambos se miraron esperando que eso fuera verdad…

Sus hijos estaban de vacaciones por lo que esas semanas estarían con él, por lo que había optado por llevarlos al cine…como simples adolescentes que a sus recién cumplidos 14 años tenían gustos ya muy marcados…

Papa, en verdad crees que las cosas funcionan así…-dijo Rose…la niña consentida de William.

No lo sé cariño, dímelo tu…- contesto William.

Funcionan…mi mama está contenta con Julio…-respondió Anthony.

Ves, tu hermano dice que si funciona si una mujer se enamora de una persona menor…-Rose miro a su padre indecisa…

Yo no sé por qué preguntas tantas cosas hermana…además a ti que te importa…-dijo con enfado Anthony.

Claro que me importa es mama…además no quiero que Valeria se quede sin papa como nosotros…tengo miedo de que mi mama se divorcie otra vez…-dijo con pesar la rubia.

Es que acaso soy un fantasma…porque hasta donde yo sé no he muerto…-dijo William sonriente.

No es eso papa…pero…-no sabía Rose como expresarse.

No pasa nada hija, tú mama está adaptándose…veras que ellos vivirán bien por muchos años…o es que pelean a menudo…-pregunto William.

Nunca pelean, es que las bobas amigas de Rose dijeron que ellos se divorciarían, por eso esta con la misma idea metida en la cabezota papa…-dijo Anthony.

No hagas caso hija, debes de saber diferenciar entre las buenas y malas intenciones…así que tu solo te darás cuenta de ello, además cuentas conmigo…-Rose miro a su papa y sonrió…mientras lo abrazaba.

Papa, tú no tienes novia…-pregunto la rubia poniéndolo en aprietos…

No…- sentencio William, incomodo por la pregunta.

Que buena onda…mi papa puede conseguirse una de esas supermodelos…lo has pensado…-dijo Anthony mientras su cabeza formada otras ideas hormonales acordes a su edad…

Hay no papa…tú no eres de esos señores que andan con chiquillas…te verías como raro…-dijo Rose celosa…

Claro que no hija, y no Anthony tampoco andaré con una modelo…

Piénsalo bien papa…-dijo morbosamente el pequeño rubio quien estaba más bajito que Rose.

Nada de pensarlo, que les parece si comemos y después pasamos al cine…

Antes quiero un par de playeras que me gustaron papa…-dijo Anthony…

Vamos pues…en que tienda fue…-pregunto con paciencia William mientras caminaban rumbo al a dichosa tienda…

William tomo asiento mientras miraba a sus hijos desplazarse por la tienda…miro como habían crecido en un año…

Rose se parecía cada día mas a su hermana mayor Pauna, con su cabello rubio en suaves ondas, la misma sonrisa…solo el color miel apuntaba más a los ojos de su ex., pero la verdad es que se estaba convirtiendo en una encantadora jovencita…que sin duda llamaba la atención de algunos caballeros…

Pero que podría el hacer como padre cuando esto sucediera más que apoyarla…

Por su parte Anthony era tan parecido a, el…con el mismo color de cabello, el mismo color de ojos…su misma sonrisa sincera…no podía negar que era su hijo…

Después de una media hora pago lo que su hijo deseaba y caminaron a comer…a un restaurant…

Tomaron asiento en una mesa que daba vista a la calle, la verdad es que su cabeza estaba vuelta un pequeño lio entre escuchar los parloteos insensatos de Anthony y la madura conversación de su hija Rose…

Papa, dile a Anthony, que no tendrás una novia supermodelo…-dijo con enfado Rose…

Eres mensa…-dijo Anthony riendo, le encantaba hacer rabiar a su hermana.

Hijo, basta…-contesto William mientras su retoño lo miraba con temor.

Disculpa papa…-dijo el pequeño rubio…-pero sea o no modelo Rose, nuestro padre…tendrá una novia.

Lo se…-contesto con un poco de tristeza la rubia, mientras William los miraba…

No peleen, son los únicos días que puedo verlos… así que lo mejor hay que ordenar de una vez…ya decidieron que quieren…-pregunto el rubio…

La mesera se acercó demasiado sonriente al lado de William…él se sintió un poco incómodo por tanta atención de parte de esa chica…podría ser su hija…le resulto un tanto desagradable…-desean ordenar Sr.

Quiero una hamburguesa de pollo y una limonada de agua mineral…-contesto el pequeño rubio…

Yo deseo…mmm…salmón spicy…con limonada de mango…

A mí me traes pollo spicy y una coca…-indico William mientras la joven mesera se deshacía tratando de llamar la atención del rubio…

Qué guapa es la mesera…-dijo Anthony…

Sabes papa que el calenturiento de tu hijo ha tenido tres novias en el internado…-dijo Rose mientras el pequeño rubio sonreía…

Vaya…!...haz tenido más novias que yo hijo…-contesto con sorpresa William.

Por dios...es lo de menos…yo planeo tener muchas novias…a lo largo de mi vida…-William miro a su hijo con una sonrisa, él hubiera deseado vivir libre como su retoño…

Que pésimo gusto Anthony…andas en boca de todas las personas…pero bueno…-la verdad es que a Rose en ocasiones le daba hasta pena…

Y tú siempre tan madura…será mejor que hagamos una tregua…tu no me recriminas nada y yo no te recrimino nada…que te parece…-dijo Anthony en son de paz…

Perfecto hermano…-contesto la rubia mientras la mesera llegaba con el pedido…la verdad es que era sorprendente que una mujer tan pequeña pudiera con esa orden.

Les entrego su comida y con un gracias comenzaron a degustar sus alimentos…William miraba la calle y le llamo una chica mucho la atención…

Dios sintió de pronto que su cuerpo reaccionaba de manera muy impulsiva…tal vez sería que le hacía falta algo de sexo…pero la verdad es que era imposible no mirar a esa chica con su cabello rubio suelto…caminaba de la mano de un tipo que sin duda seria mayor a ella…´

Pero la verdad es que se miraban bien juntos…sin embargo deseo de pronto ser el quien caminara de su mano…parecía que entrarían al restaurant…por lo que desvió su mirada de pronto se sintió que la presencia de esa chica lleno el lugar…un olor suave como a rosas, le inundo las fosas nasales y sintió que algo dentro de…el despertaba de manera casi indecente…