Cap 4- extraños ayudantes

-¡oh dios mió!... ¿estas bien?-la voz angelical de una chica me levanto, no era conocida, pero su voz era calmante, levante mi mirada y los vi…

La chica era de pelo oscuro, algo chocolatozo y corto con puntas bien arregladas hacia arriba, y los ojos del tono del cabello, el otro era un chico rubio con ojos medio oscuros pero no tanto…ambos de piel muy blanca y pálida, gélida…igual que…no quiero mencionarlo.

Estaba confundida, ¿Quiénes eran estas personas? Pero en esos momentos nisiquiera tenia ánimos de preguntar o hablar siquiera, estaba muy débil debido a tanta golpiza.

Caí sin querer… en los brazos de aquella chica.

Desperte en un lugar muy lujoso, mas de lo que yo podía imaginar, la cama era cómoda y muy suave, nunca me habia sentido tan bien en una cama. El lugar era luminoso y abierto, me levante despacio ya que sentía mucho dolor por las heridas, a un lado de la cama habia un botiquín con algunas medicinas, y unas mantas con sangre…me estremecí de verlo, mire a mi propio cuerpo y fui directo a un espejo que encontré encima de un tocador, estaba llena de cicatrices, mi rostro estaba rojo y morado al mismo tiempo, lleno de moretones y cortadas, al igual que mis brazos y piernas, pero mi barriga estaba bien, así que a pesar de todo, me sentía bien.

El tocador contenía unos carisimos perfumes y un joyero precioso, como si fuera de la realeza, lo que me hizo pensar que era obvio que estos ayudantes eran de una clase millonaria.

-hola, me alegra que hayas despertado-

Salte de la impresión…

-lo siento-decía sonriendo-soy Alice, ¿quien eres tu?-

-yo…yo soy Bella-dije discretamente-

-un placer, ¿como te sientes?, te dieron una buena paliza al parecer, ¿Quién fue el causante de semejantes golpes?-en una voz que reflejaba curiosidad

Mire al suelo, lo que menos quería era recordar ese suceso

La chica Alice se acerco a mí y me dio un abrazo intentando consolarme, pero solo causo un aire familiar, como si ya hubiese sentido esos brazos antes. ¿Quién rayos era ella?, y ¿Por qué me ayudaba?

-puedes contármelo, podemos ser grandes amigas, si tú quieres claro-

Esta chica era muy rara

-yo creo que debería irme-tengo que admitirlo, estaba asustada, esta chica no era conocida, y no habia conocido una persona que le ofreciera ayuda a una chica golpeada en una calle, eso no se ve todos los días.

-¿y puedes regresar al lugar donde estabas?-dijo enarcando una ceja

La verdad jamás podía volver…

Otra vez volví mi mirada al piso, demasiado asustada, ¿Qué iba a hacer ahora eh?, iba a tener un hijo ¿Dónde?, ¿como lo podría cuidar?, ¿sin un solo centavo?...¿porque Edward porque?...maldita sea…¿Por qué?

Sin poder evitarlo rompí a llorar con el recuerdo de Edward, la chica volvió a abrazarme y me decía:

-tranquila Bella, conmigo estarás bien-

-ya se fue Carlisle Alice, oh lamento la interrupción-oí la voz de un chico.

Alice me soltó y dio media vuelta, para ir a saltos con el chico rubio que estaba con ella, le agarro el brazo y lo llevo hasta donde estaba yo.

-ella es Bella, Bella, el es Jasper, es mi esposo- decía con gran orgullo, la verdad no me imaginaba a aquella chica casada, se veía muy joven.

-hola Bella, es un placer, ¿Cómo te sientes?-

-bien-mentí

-entonces lo que hizo Carlisle ayudo-miro a Alice.

-si,- volteo a verme- ¿te quedaras conmigo hoy?-

¿Acaso ellos no se daban cuenta de que yo podía ser una ladrona o una psicópata?

Pero no tenia donde ir, así que no tuve opción, solo esperaba que ellos no fueran unos locos psicópatas de una sexta diabólica a punto de querer matarme en un rito o algo así.

Asentí lentamente.

Ella dio unos saltitos en señal de felicidad. Si que era extraña.

-que bien Bella-me decía el chico Jasper...Volvió a mirar a Alice- cariño, me tengo que ir, volveré mañana, lo prometo-

-¿adonde vas?-

-iré con los chicos e iremos a casa de Emmett también, nada en especial-

-esta bien, me divertiré con Bella yo sola- esbozo una risa presumida, como si yo fuera un perrito o un juguete nuevo, no lo se-

Jasper sonrió abiertamente

-si querida, lo que digas-me miro a mi-fue un placer Bella, nos vemos mañana-

-ss…si…gracias- mi confusión no me dejaba hablar-

Se despidió de Alice con un beso y salio de la habitación, eran jóvenes pero se veían que se amaban mucho, que suerte…

-y bien… ¿quieren comer?-con una gran sonrisa, pero ella dijo ¿quieren?

-¿quieren?-repetí lo que mi mente habia dicho-

-si, ah perdona, tus papeles, el sobre, bueno se salieron y cuando los recogí los vi, lo siento, no fue intencional-

Otra vez mire al suelo, ella tomo mi mano y fuimos a sentarnos en la cama.

-¿Qué ocurre Bella?-en una voz suave y lenta. Aguardando una respuesta

Soy mala mintiendo así que le conté la historia,

Obvie por completo el nombre de Edward, pues no quería que nadie se enterara de la identidad del padre de mi bebe, si llegara a pasar, nadie me creería, a nadie le importaría y en otras circunstancias podrian alejarme de lo único que ahora me mantiene viva, mi mini Edward, aparte no quería que mini Edward se entereza de su linaje, podrian rechazarlo, humillarlo, es lógico que la familia real no aceptaría al hijo de una bailarina de cabaret, y yo no iba a permitir que mi hijo sufriera por el rechazo de su propio padre, no lo soportaría ni el, ni yo. Por tanto el bebe era hijo de un cualquiera para mi.

-Bella lo siento tanto, pero tienes suerte, ¿sabes?, ya no estarás sola, tendrás a un compañerito siempre contigo, tú bebe, ¿no crees?-decía en una voz encantadora-

Reflexione esas palabras, y lo que habia dicho Jessica no era verdad, yo no iba a estar sola, tendría a mini Edward siempre…pero…un Edward, un recuerdo.

¡Da igual!...quiero a mi bebe.

-eres afortunada, yo quisiera tener hijos-la voz de Alice cambio a una de sufrimiento-

-lo siento-dije intentando ayudar-

-no importa, cosas que pasan…pero… ¿puedo ayudarte con tu bebe?-y otra vez la voz cambio…ella tenia un serio trastorno de personalidad múltiple…ahora me rogaba con una sonrisa

-¡vamos!...¡vamos!...¡siempre quise tener un sobrinito!-rogándome sonriendo

-¿no tienes hermanos?- tenia curiosidad por conocer a esta chica

-si, 2, uno ya es casado, el otro esta comprometido, pero el casado no puede tener hijos, igual que yo, y el comprometido, va a adoptar uno, pero viven muy lejos y yo quiero uno cerca, ¿Qué dices?-

-¿Cómo se llaman tus hermanos?-tenía que pensar su propuesta así que intente distraerla

-Emmett es el casado y… ¿Por qué preguntas?... ¿estas evadiendo mi pregunta?-decía en una vocecita frustrada-

-n…no...No…soy mala mintiendo-

-jummm… ¿entonces que dices?-

-bueno…necesitare que alguien lo cuide de noche, mientras trabajo- era cierto, bueno si logro convencerlos de que me dejen seguir trabajando, pero nunca he visto a una bailarina bailando embarazada con una gran panza..¿Se lo imaginan?...yo no…

-¡¡siiii!!- ella empezó otra vez a dar saltitos fuera de la cama- pero…-dejo de saltar y me miro desconcertada-¿te gusta tanto ese trabajo?... ¿no lo dejaras?-

-no tengo opción, aparte algo en el, me fascina, la sensación de libertad me libera de angustia, no puedo evitarlo-

-bueno…si tu lo dices, cada quien con sus cosas… ¿Dónde vivirás?-

¿Qué tal debajo de un puente?...no tenia idea

Me quede en silencio

-¡perfecto!..Ven conmigo-tomo mi brazo y me empujo fuera de la habitación.

Pude ver su casa, igual que la habitación, lujosa, luminosa, era un edificio, ya que veía los rascacielos a lo lejos, y la hermosa noche llena de estrellas a través de un gran vidrio que estaba en medio de una preciosa sala, con muebles blancos de piel de cuero y una mesa de vidrio con un bello florero y un retrato de una boda, que me imagino era el retrato de su boda.

Salimos por una puerta al final de la sala, y habia un pasillo amplio con muchísimas puertas, al parecer habíamos salido del apartamento.

Me guió hasta la puerta al lado de la suya. Abrió con una llave que guardaba en su bolsillo y adentro vi el mismo estilo de departamento pero sin muebles.

-¡buala!...esta en alquiler, pero ahora es todo tuyo-

Mira que graciosa resulto ser el duendecillo (actuaba como uno)… ¿de donde yo iba a sacar tremenda cantidad de dinero?, ¡¡esto se veía sumamente costoso!!

-no me parece Alice, ¿de donde podré sacar el dinero para pagar esto?-dije señalando el interior del departamento-

-es mi edificio, puedo hacer lo que quiera, y si quieres bueno…te lo doy por lo que puedas darme, que importa, el dinero nunca ha sido problema para mi-

Sorprendida dije:

-¿todo el edificio es tuyo?-

-sip, bueno también es de Jasper, ¿Por qué crees que se llama "Residencias Whitlock"?

La verdad no lo sabía…

-así que… ¿tu nombre es Alice Whitlock?

-aja, entonces… ¿te quedas?-

Si que era insistente, no me sentía tan cómoda con la idea, pero tenia que aceptarlo, si yo pudiese volver al bar y trabajar, tendría que pagarle su bondad a Alice, ella me habia salvado, nos habia salvado.

-no se como darte las gracias Alice, eres demasiado buena-

-me lo dicen seguido, pero me caes muy bien, Bella, seremos grandes amigas-dejo salir una inmensa sonrisa-

Yo también sonreí.

Conserve mi trabajo gracias a la ayuda de Mike, y de la ayuda de mi fama, pero claro que tendría que esperar a tener a mi hijo y esperar unos dos meses mas, para regresar, no me pagarían durante todo ese tiempo, pero a Alice no le importo en lo absoluto, es mas, me regalo varias cosas, una cuna, ropa, muebles, comida…ella era increíble y Jasper también, los dos estaban encantados en ayudarme.

Es extraño, a veces sentía que me ocultaban algo, pero con tanta hospitalidad, no podía ponerme de interrogante, no era justo para ellos, aunque cada vez que le preguntaba a Alice sobre su familia, ella me salía con otro tema, era sumamente confuso… ¿Qué seria lo que me ocultan?

Fin de cap 4