CAPITULO 3

SOLO UNA MIRADA

William miro de reojo a la pareja, pero el aroma que ella poseía hacia que todos sus sentidos se despertaran de una manera hasta alocada…dios que patético se sentía por una chica no mayor de 20 años…suspiro resignado…

Vaya que bonita esta esa chica…-dijo el impertinente hormonal de su hijo, pero la verdad es que no lo culpaba…era bonita…bonita…

De pronto se sentó en la mesa detrás de ellos, quedando frente a, el…

El rubio sintió que de pronto hacia como demasiado calor…tomo un poco de su bebida y trato de calmar sus impulsos absurdos…era una jovencita…jamás podría mirarlo como hombre…

De pronto la miro con atención…tenía una carita de ángel…una nariz recta perfecta, unos labios color cereza demasiado apetecibles para su propio bien…una sonrisa encantadora con una hilera de dientes perfectos…unas pecas graciosas adornaban su nariz…

Pero sin duda lo que más precioso pudo parecerle fueron esos ojos…dios eran demasiado verdes para su propio bien…unos ojos que sin duda anhelaría mirar cada condenado día de su existencia…

De pronto en ese escrutinio personal e íntimo no estaba del todo tan solo…ella lo miro…y sonrió de manera discreta…

Candice sentía que alguien posaba su mirada en ella…se sorprendió de quien, pues la verdad es que ese hombre era bastante atractivo…lo había visto caminando con dos jovencitos que sin duda serían sus hijos…pero solos sin mama…

De pronto ahora estaba sentada frente a el…era imposible no mirarlo…tenía un rostro de aparición divino…unos labios maduros para saborear…una sonrisa sincera…una nariz recta…una mandíbula fuerte…y esos ojos color cielo…santa madre…

Ahora que ambos se miraban…parecía que el tiempo se había detenido por completo…en pausa…la verdad es que fueron escasos segundos…pero los más preciosos de ese día…

Candice dejo de mirarlo por respeto, pues ella era una simple jovenzuela de 17 años, además estaba con su ahora novio oficial Edward…de quien se suponía estaba más que enamorada.

William se sintió raro…como un poco de ilusión corría en su corazón sonrió…era grato sentirse vivo…

Haz pensando lo que te dije…-soltó el castaño…

Si…pero no creo que lo pueda hacer Edward…yo recién cumpliré la mayoría de edad y la verdad es que en mis planes aún no está vivir contigo…

Es por tus padres…-pregunto el castaño.

No es eso…la verdad es que en ocasiones creo que no te das cuenta de que aún me falta acudir a la universidad y pues…

Pues no estas aun preparada…discúlpame Candy, la verdad es que deseo que estés conmigo siempre…estoy enamorado de ti…

Yo también, pero creo que todo debe de ser a su tiempo…además se te olvida que aun soy menor…-el castaño la miro, era cierto.

Lo se…pero la verdad es que hablar contigo es como si estuviera con una chica de mi edad…-contesto el sonriente mientras se inclinaba para besarla, mientras ella cerraba los ojos…la verdad es que estaba enamorada.

William miro esta acción y se sintió algo incómodo, pero era completamente absurdo…pues ellos eran novios, aunque lo cierto era que él no era de la misma edad…parecía un poco mayor…tal vez recién graduado…

Papa…papa…papa…!..-dijo Rose mientras sacaba de sus cavilaciones al rubio.

Que pasa hija…-

Estas bien…es que estas como distraído…-dijo la pequeña Rose…

Disculpa estaba pensando en algo…pero dime hija…-Rose lo miro mientras sonreía y giraba su cabeza mirando a la chica que su hermano había dicho era bonita…y lo era…

Parece un ángel papa…no tienes nada de malos gustos…-dijo Rose mientras William se sonrojaba por el comentario simplemente tan acertado de su hija…

Que paso…?.-pregunto el rubio.

Nada…-dijo su hija mientras terminaban de comer…así lo hizo el mientras se concentraba en su comida…

La verdad es que no le era nada incomodo mirarla…era una chica preciosa…sonreía de manera preciosa…comía de manera deliciosa…de pronto tuvo que parar con esa intromisión a la privacidad de una persona…

Ordeno la cuenta y salieron en completo silencio tratándose de olvidar lo que esa tarde había quedado grabado en su memoria…la verdad es que sentía que la falta de compañía sin duda hacia mella en el…

Candice lo miro salir con sus hijos de manera discreta y la verdad es que se sintió como impactada de ver a un hombre tan guapo como el…solo con sus hijos…dichosa la esposa de ese hombre…además de todo tenía un cuerpo de tentación…atractivo…sonrió mientras quedaba esa imagen en su cabeza.

Terminaron de comer y salieron rumbo a su casa…tenía muchas cosas por organizar en su mente, recién estaba por entrar a la carrera de odontología…para sorpresa de todos…incluso sus padres…esperaban que hiciera otra cosas no dentista…

Estas segura de que quieres ser dentista…-pregunto Edward.

Ya te había dicho que si…por qué me lo vuelves a preguntar…-dijo la rubia sonriendo…

No lo se te miraba con cara de todo menos dentista…pero es un buen negocio…-contesto el sonriente…

Sí, es un buen negocio además que pensaste que estudiaría…-

No lo sé…tal vez derecho…o locución como tu padre…o chef como tu mama…-

Abogada…un rotundo no…-ambos rieron…-locución con esta voz chillona y Chef…tal vez, pero no…

Veras dientes, dientes y más dientes…-contesto el sonriente…

Lo se…pero está bien por mi…-contesto Candice.

Para mi también…mis amalgamas serán gratis…-contesto Edward mientras ambos reían.

Oye que no se supone que eso no debe de interferir entre nosotros…negocios son negocios…-dijo la rubia mientras ambos sonreían…

Subieron al coche de Edward y partieron a la casa de la rubia…su relación bastante normal…solo que no habían dado el siguiente paso, la verdad es que el castaño amaba a Candice por lo que había decidido esperar y no presionarla…no era lo que haría…las cosas simplemente se darían.

Vamos a dejar a la camioneta esas bolsas para poder entrar a la función…-dijo William…

Pero papa, para que ir si podemos dejarlos en taquilla…ahí los guardan…-dijo Rose…

Ok, entonces hay que apurarnos…-contesto el sonriente…

Entraron al cine en taquilla compro los boletos y entraron con los bolsos sin problema, después de un rato formados en una fila compraron palomitas, sodas y nachos, entraron sus hijos con más comida de la que tal vez pudieran comer.

La verdad es que estaba ahí sentado solo haciendo acto de presencia porque su cabeza estaba en otro lado…una y otra vez la sonrisa de esa chica llegaba a su mente…

Como un imán…atrayéndolo dejándose llevar por sus gratos recuerdos…la verdad es que esa chica le había hecho despertar algo que tal vez creía muerto…ahora solo era cuestión de encontrar a una mujer que pudiera hacerle sentir vivo como ella…tal vez tardaría algunos años en encontrarla.

Bueno pues en casa sana y salva…-dijo Edward sonriente…

Muchas gracias Ed…-contesto al rubia.

De nada Can…-ambos rieron por la abreviatura de sus nombres…

Sabes me siento tan bien contigo que no sé qué pase si no me das el sí…-

Cálmate Ed, ahora andas como un poco insufrible…-dijo la rubia mientras el reía.

Lo sé, pero la verdad es que me la paso también contigo que desearía que estuviéramos juntos siempre, a partir de hoy…-dijo sonriente Edward…

Candice sonrió, la verdad es que el había demostrado tener interés desde el momento que se había presentado en su casa para hablar con su padre…donde ambos hombre permanecieron encerrados por unos instantes y después de eso ella había tenido el apoyo de sus progenitores…

La rubia bajo del coche mientras el castaño la miraba entrar a su casa…era una de las reglas básicas…llegar a más tardar las 7 de la tarde, después de cumplir ella su mayoría de edad, pues los horarios quedarían más abiertos…

Candice lo miro partir, mientras ella sonreía contenta…la verdad es que se la había pasado muy bien con su novio.

Hola mama…-

Cariño como te fue…-pregunto Clarise, mientras la rubia se sentaba en la sala para acompañar a su madre.

Que haces mama…-pregunto la rubia mientras su madre cocía unas prendas.

Remendando calcetines, cociendo botones…ya sabes cosas de mamas…-respondió la castaña.

Que aburrido…-dijo Candice sonriente.

Pues sí, pero si no lo hago, quien más hija...por cierto que te dijo Paty…ella que estudiara.-

Pues creo que psicología…tal parece que iremos juntas a la universidad…Edward se sorprendió por que estudiare odontología…me dijo que pensó que estudiaría derecho…o locución…o Chef…

Pues uno estudia lo que a uno le gusta…además creo que tal vez no sea tu vocación…-

Aún estoy a tiempo de ver otras carreras, pero la verdad que a mí me gustaría ser dentista…es todo…-

Así sin más, tal vez estilista…se te da muy bien…-dijo Clarise mientras la rubia sonreía, la verdad es que poseía un talento innato.

Creo que en esa opción no había pensado…puede ser otra opción más para estudiar…o complementar…-

Tal vez un curso o algo de verano…aún falta para que entres a la universidad…no lo sé…-dijo Clarise, mientras Candice lo analizaba…

Creo que buscare unos cursos…no estaría mal mama…-contesto la rubia mientras corría al cuarto donde estaba la computadora…

Tecleo la máquina, obtuvo los datos que deseaba y se fue a su habitación…termino acostándose pensando en ese guapo hombre…la verdad es que en su vida había mirado unos ojos tan hermosos como los suyos…

No excedería de unos 40 años, era demasiado atractivo para su propio bien…que afortunada seria la mujer que compartiera su lecho…se ruborizo de solo de pensar en eso…

Como seria estar con un hombre como el…que tiene todo el mundo recorrido…que te enseñaría miles de cosas… o…era lógico que tenía dinero, clase, pues algo que no se puede ocultar…de pronto se sintió maravillada…

William estaba en su habitación mirando y no el televisor…recordó a la dulce jovencita que había mirado sin recato o pudor por la tarde…se sintió en cierta manera como un pervertido…pero la verdad es que era inevitable recordarla…con ese cuerpo perfectamente delineado…esa piel que sin duda seria suave al simple tacto, unos labios carnosos y virginales con los que dios podía hacer tantas cosas…

Se recostó mejor evocando su imagen, sintió una erección y tuvo que controlarse si no terminaría como crio utilizando su mano para quitarse esas ganas tan absurdas de hacerla gozar…

Dios que afortunado era el chico que estaba de la mano con ella…de pronto sintió celos de una perfecta desconocida…obviamente en su vida la miraría nuevamente…

Que dios le condenara por tener malos pensamientos con ella…podría ser su hija…aunque algo dentro de él se removía y le decía que no era pecado…

Por qué esa mujercita también le había sonreído, tal vez no le había sido del todo indiferente…pero la verdad es que desde su divorcio hacía más de un año se había literalmente sentado y no había tomado las riendas de su vida personal.

Pero era cómodo sentarse y mirar que el tiempo pasara sin obligaciones, sin responsabilidades…sin cumplir ciertos compromisos sociales, familiares…literalmente vivir como un ermitaño no le era indiferente.

Tal vez estaba destinado a estar solo…no era tan bueno con las mujeres, la verdad es que en su mente siempre estaban presentes otros intereses…como por ejemplo los negocios…era algo que traía en las venas…corría por su sangre de manera natural…era algo propio de el…

Sofía a pesar de ser un matrimonio concertado la verdad es que lejos de mortificarlo fue como un alivio en su vida…tenia conocidas cuando deseaba solo sexo…saciarse…damas que se encargaba de eso…profesionales…

Y no es que les pagara sino que solo se daba…sin ataduras…sin miramientos…tal vez un par de joyas…un abrigo algo así…pero nunca había probado las mieles del amor…

Esas mieles por las que se habían provocado guerras, muertes, suicidios…a sus 37 años jamás se había enamorado y dios lo librara de ello…

Aun no pensaba en nada más que pasársela bien…tal vez después de unos años pensaría en encontrar una dama refinada, culta con la que pudiera mantener conversaciones serias e ilustres, con quien poder envejecer con gracia…

Disfrutar del arduo trabajo que por años le había cortado su forma de vida…su estilo de vida…su vida en si…

Poder disfrutar a sus hijos, verlos convertirse en adultos responsables, formar sus familias y por supuesto al lado de la persona que ellos escogieran…y ellos amaran…

No más matrimonios por conveniencia…no más martirios…no más sufrimientos…no deseaba que sus hijos tuvieran al lamentable vida que él tuvo que vivir.

Pero de algo si estaba bastante seguro esos ojos color esmeralda jamás podría olvidarlos…parecía que era una alma vieja en un cuerpo joven…

Sonrió como estúpido y después fue consciente de que las cosas no eran lo que él esperaba…tal vez algún día en su conmiseración dios le enviaría a la mujer que sin duda ocuparía y nublaría su razón…


Que les parece...a mi me ha pasado que de repente miras a alguien y no te es del todo indiferente...es algo raro...ustedes que opinan...gracias Guest por el comentario...saludos!