CAPITULO 5

UN CAFÉ...PARA CAMBIAR...

Después de un silencio muy íntimo e incómodo…pues decidieron hablar por fin…

Perdón…le puedo ayudar en algo…-dijo Candice mientras un leve rubor se asomaba en sus mejillas logrando proporcionarle un calor extraño al rubio en su corazón…algo que se sentía demasiado bien…

Lo siento…es que quiero un corte de cabello…y un chico me indico que aquí podrían atenderme…- la rubia sonrió…sin duda Francis…

Si…mmm…claro…pase…-respondió ella mientras abría la puerta…Lo miro entrar y dios en verdad que estaba en perfectas condiciones…sabía perfectamente que al día siguiente Francis le preguntaría como le había ido con ese monumento de hombre.

Dígame tiene mucho con este salón de belleza…nunca lo había visto…-comento William tratando de hacer platica, la verdad es que no pasaba del primer salón…

Pues tenemos dos años aquí…pero la verdad es que tenemos un extraño sistema…-

Por qué lo dice…-pregunto William mientras la miraba acomodar lo que necesitaría para cortarle el cabello.

Digamos que por las mañanas voy a la universidad y por la tarde abro aquí, mi asistente se encarga de agendar las citas y los fines de semana abrimos…-comento la rubia mientras no atinaba a mirarlo a la cara…sentía que su corazón corría desbocado…de pronto se sintió adolescente.

William no perdía la increíble vista de un hermoso par de senos apretados por esa blusa tan reveladora…y para nada era algo exótico…era una blusita de tirantes…pero que a, el parecía afectarle demasiado…

Llevaba unos pantalones de mezclilla y unos convers…el cabello en un chongo alto…nada espectacular…pero lo que más hacia que su sangre hirviera era su inocencia…la deseaba…demasiado…

Que estudia…-pregunto demasiado interesado de pronto.

Odontología…si gusta sentarse…-dijo ella mientras la miraba como se ponía una bata…

Pensé que estudiara algo como estilismo profesional…-dijo el mientras anotaba lo obvio…

No…ya curse esa carrera…pero ahora estudio Odontología…-William la miro confundido…-manejara el negocio de la misma manera…

Tal vez…-contesto ella sonriente…-empata no…

Si, por la mañana saca muelas y por la tarde corta cabello…-dijo el mientras Candice se atrevía a mirarlo a los ojos…que ojos…que hombre…que…mensa…un tipo como el sin duda tendría una bella esposa…además como se podría fijar en una simple chiquilla.

William le regalo una espectacular sonrisa que la hizo suspirar…sonrió…-como quiere el corte…con la misma traza…-pregunto ella…tocando nerviosamente su cabello…dios…que maravilla el rubio más hermoso que hubiere visto y sedoso como la seda.

El tubo que tragar en seco…la verdad es que se estaba imaginando cosas absurdas…ella como le haría caso a un tipo que fácilmente le doblaba la edad…sería un vejestorio…-si…

Perfecto…sin más la rubia le coloco una bata anudándola cuidadosamente a su cuello…dios si supiera que era un orgasmo…en ese mismo instante juraría que tenía uno…por que la presencia de ese hombre con ese aroma tan masculino de su loción…hacia cosas en su persona antes desconocidas por ella…de pronto todo parecía tan chiquito y caluroso…

Hace calor verdad…-dijo la rubia mientras encendía el aire acondicionado…

Dijo las palabras que estaba a punto de decir…-comento el rubio, mientras sonreía.

Sintió como el agua que ella le echaba con el rociador de pronto los sacaba de sus cavilaciones personales…atrayéndola a la realidad…escucho con atención mientras la música fluía por el pequeño salón que olía como a aromatizante de naranja…

Le llamo mucho la atención que una chica como ella escuchara música de tríos…con Eydie Gorme…algo raro para su edad…

Tu escuchas esa música…-dijo el mientras Candice lo miraba con rubor…

Si…-contesto ella mientras se concentraba en el corte más sencillo y a la vez más difícil de toda su vida…

El rubio de pronto sintió unos enormes deseos de bailar, meciéndola suavemente en sus brazos…sonrió al pensar en una alocada y completamente absurda idea…-alguna vez has bailado esa música…

Muchas veces…-contesto ella segura…

Pero como es que una joven como tú le gusta esa música que no pertenece a tu tiempo…

Mi padre es locutor de radio y aunque no se mucho de música…él siempre me ha enseñado a disfrutarla…la verdad es que tienen acordes tan preciosos que sin dudarlo te enamoras de ella…a mis padres también les sorprende un poco pero la verdad es que siento que tengo un alma a un cuerpo que no corresponde…

Vaya…eso jamás lo había escuchado…-contesto él.

Lo se…mi madre dice que mejor confiese que me gusta y ya…así que solo eso me explico a mí misma…me gusta y ya…

William la miro con una sonrisa mientras la canción de sabor a mi inundaba ese ambiente que hasta cierto punto se había vuelto muy íntimo…

Tanto tiempo disfrutamos de este amor
nuestras almas se acercaron tanto así
que yo guardo tu sabor
pero tú llevas también, sabor a mí.
Si negaras mi presencia en tu vivir
bastaría con abrazarte y conversar
tanta vida yo te di
que por fuerza tienes ya, sabor a mí.

No pretendo, ser tu dueño,
no soy nada yo no tengo vanidad
de mi vida, doy lo bueno,
soy tan pobre que otra cosa puedo dar.

Pasarán más de mil años, muchos más
yo no sé si tenga amor, la eternidad
pero allá tal como aquí,
en la boca llevarás, sabor a mí.

No pretendo, ser tu dueño,
no soy nada yo no tengo vanidad
de mi vida, doy lo bueno,
soy tan pobre que otra cosa puedo dar.

Pasarán más de mil años, muchos más
yo no sé si tenga amor, la eternidad
pero allá tal como aquí,
en la boca llevarás, sabor a mí.

Candice adoraba ese disco, lo escuchara un par de veces más si pudiera…pero trato de concentrarse en el corte…aunque no sucediera nada más…deseaba que el cliente a final de cuentas se fuera satisfecho…

Cómo te llamas…?.-pregunto William con todo el valor que tenía en su alma…deseaba saberlo…aunque fuera para tenerla para el solo unos segundos más…

Candice…pero mis amigos me dicen Candy…-él sonrió…así que era Candice…Candy…así era ella dulce como un caramelo…

Que hermoso nombre Candice…cuántos años tienes…-pregunto…que más importaba…ella sería solo un sueño guajiro.

Tengo veinte años…-el sonrió…le doblaba la edad…que ironías de la vida…

Candice lo miro y supo que algo en el luchaba por preguntar algo más…sonrió…-cuántos años tienes tu…te puedo hablar de tu verdad…

William se rio libremente y ella también… …- perdón es que te miro y te ves tan joven…que…

No te rías de mi…por cierto cómo te llamas…-pregunto ella mientras seguía moviendo sus manos ágilmente en su cabello.

Me llamo William Albert Andley…-respondió el…

Albert…me gusta…me gusta…Albert…-contesto ella mientras William la miraba sorprendido…nunca le hablaban por su segundo nombre…

Nadie me llama por mi segundo nombre…-contesto el complacido…

Se nota…te has puesto nervioso…-contesto la rubia mientras sonreía…

Tengo cuarenta años…-respondió el mientras sintió la rubia como sus hombros se tensaban…como si por eso fuera a juzgarlo o peor aún dejarlo de atender…

Eres joven…-contesto ella mientras William la miraba como con cara de what…

Lo crees así…-pregunto el con toda la inseguridad del mundo…

Si…pero parece que, el que no se lo cree eres tu…seguramente tu esposa te lo ha decir…-

Soy divorciado…-contesto el con seguridad, mientras de pronto Candice sintió que las piernas le temblaban…seria emoción…- y tu…eres casada…

No…soltera…sin compromisos…-de pronto cayo en cuenta de lo que le había dicho…se sintió morir de vergüenza…

Eso me gusta…-contesto William mientras ambos sonreían…-para ti no importa esto de la edad…

No…siempre he creído que vivo como en otro mundo…mi único novio me llevaba por seis años…

Único novio…eso le gusto escucharlo…-no son muchos años…

Claro cuando tú tienes 16 años y el 22 años…para los padres de una adolescente son muchos…-de pronto no le encanto saber que su hija tuviera un novio con esa diferencia de edad.

Creo que comprendo el concepto…-dijo él.

Lo se…eres tú el hombre que mire en el restaurante aquel…con dos chicos no…-dijo ella llenándolo completamente de sorpresa…no espero que ella le dijera eso…

Si…cuantos años tenías, por aquel entonces…-pregunto el rubio.

17 años…-él se sintió un tanto culpable por que se sintió de pronto un enfermo…

Eres tan joven y tan bonita…-dijo el en voz alta mientras Candice abría los ojos de manera sorprendente…eso jamás…nunca en la vida espero escuchar de los labios de ese caballero…

Gracias…creo que tú eres demasiado atractivo para mi propio bien…-contesto ella mientras caminaba a buscar algo en un cajón…una navaja…

Él se quedó mirándola con una gran sorpresa…-no esperaba que me dijeras eso Candice…

Ya lo sé…pero quédate quieto…-le coloco espuma y comenzó a afeitarle las patillas…la verdad es que se sentía tan bien verla…tenía unas pequeñas pecas casi invisibles que maquillaban su bello rostro…su aroma seguía siendo un dulce picor de rosas dulces…tenía unos labios preciosos y los ojos más hermosos que conociera…

Su respiración era una dulzura…la quería besar…-perfecto…-lo limpio y el corte había terminado…-ya quedo…tomo un espejo y le mostro la parte detrás…

Tienes talento…-dijo William sonriente…

Gracias…-respondió…la rubia le quito la bata y comenzó a recoger todo…el no perdió detalle de nada…tomo la escoba y barrio donde su cabello había caído…nunca en su completa existencia había mirado que una mujer barriera como ella…

Cuanto te voy a deber…-dijo el rubio mientras la miraba entrar a un cuarto y luego salir con una chamarra puesta.

20 dólares…-respondió ella mientras el rubio se sorprendía, el pagaba la excesiva cantidad de 400 dólares por corte…miro su cartera y el billete más chico era de 100 dólares…

Es negocio para ti cobrar así…-pregunto el mientras le extendía el billete…

Si…claro que no estoy al nivel de los salones de alto peinado al que seguramente estás acostumbrado…pero si es un buen negocio…digamos que mis clientes una vez que me conocen…prueban el corte o el servicio…no me dejan…por eso ha funcionado tan bien…-respondió la rubia mientras ella rebuscaba en su bolso sacando su cartera…

Mmm…creo que no te completo el cambio y no deseo que me pagues más de lo que vale…-respondió ella sincera al ver su reacción y casi adivinando su respuesta.

Vaya…creo que durante años me han tomado el pelo…-

Por qué lo dices…-pregunto la rubia contrariada, pensado que hacer para no cobrarle de más.

He pagado 400 dólares por corte…-

En verdad…?...es mucho dinero, por un corte tan sencillo…-contesto ella.

No lo sabía pero ahora lo se…puedo invitarte un café para poder cambiar el billete…-dijo olvidándose de todo aquellos peros que tenía en la cabeza…

Candice sonrió por la pregunta tan cargada de culpa y temor que le hacía Albert…-Si…por que no…-contesto ella.

En serio…no te da vergüenza de que te miren conmigo…-dijo el rubio mientras Candice lo miraba con cara de no inventes…

Si tuviera más confianza contigo…te golpearía…creo que morirán de envidia más de una mujer…-dijo ella de corazón…

Le gusto su respuesta, la miro tomar su bolso y comenzó a apagar las luces…salieron del pequeño local y la espero mientras cerraba la puerta…después la miro dar un pequeño par de saltos y le ayudo a bajar una especie de cortina metálica…-en serio esto lo haces sola…

Siempre…-contesto ella, la miro agacharse y miro un poco más de su piel en esa pequeña espalda…-listo…

Pues…vamos…-camino y le abrió la puerta del coche de manera caballerosa…ella se sintió bastante halagaba…la verdad es que no comprendía como era que hacia eso a final de cuentas era un completo desconocido con un Mercedes Benz a la puerta de su ordinario local…

Quien sería el…un tipo que va con ropa que sin duda no ajustaría con el simple sueldo de una mortal…ahora que era independiente, pagaba cuentas, compraba su ropa y pagaba sus estudios…sin duda…que él no era cualquier persona…

Bueno…vamos a un café que no está muy cerca, pero está muy bueno…por dónde vives…-

No tan cerca pero con que me dejes donde pase el bus es suficiente…-dijo la rubia.

Como crees…creo que es tarde…pero bueno eso lo vemos en la marcha…-encendió el auto con un botón…mientras se colocaba el cinturón de seguridad, mientras ella hacia lo mismo.

Manejaba el en completo silencio, la rubia sintió cierta tensión que no le era del todo indiferente, pero si estaban juntos…debían de conversar…-dime a que te dedicas…por qué este coche es algo costoso…

El rio por la pregunta…-en un banco.

Vaya…has de ser un gerente o algo así…

Por qué lo dices…-pregunto él.

Por tu ropa…el hecho de que no traigas cambio…cosas tan insignificantes como esas…o pagar por un corte 400 dólares…-

Eres demasiado acertada…-

Eso dice mi padre…-contesto ella mirando al frente…

Pero no te incomoda eso…-pregunto el dándole a entender algo de que si era como interés…

Mi padre es Harrison Stevenson el locutor de radio de la 101 fm…he conocido durante toda mi vida gente que está en el medio…famosos…cantantes…gente de ese tipo que gana dinero solo por decir mi refresco favorito es patito soda…por decir una marca inmediatamente se les depositan algunos millones en su cuenta…así que no me sorprende…no me afecta y no me importaría mucho si eres de ese grupo…-William la miro sorprendido, pues en la vida había conocido a un chica así…

Conocía a su padre, sabía que tenía poder en los medios…en las radios y gozaba de una buena fortuna…pero ella no cuadraba mucho en el estereotipo de chica de sociedad…

Siempre he creído que el trabajo dignifica a la gente y que nada te sabe mejor que lo que con el obtienes…si tienes dinero seguramente es por tu trabajo…-dijo ella mientras el sonreía…

Sabes…eres la primer mujer que me sorprende…-contesto el rubio mientras ella sonreía.

En verdad…

Claro…es un cumplido…-dijo el sonriente.

Gracias…-comento la rubia.

Vives con tus padres…-pregunto por simple curiosidad…

No…me independice cuando cumplí 18 años…aunque vivo en un departamento que mi padre me regalo…lo demás corre por mi cuenta…-contesto ella.

Incluso la universidad…-

Si…bueno tengo beca al 50%, pero si…yo cubro los gastos…y con el salón me ajusta para vivir modestamente…-dijo ella…

Como es modestamente…-pregunto él.

Mmm…pues pagando cuentas, traslados, alimentos, lavandería, eso es modestamente…la cosa no cuadra cuando mi madre se aferra a llenarme la despensa de comida o comprarme ropa…

Se preocupan por ti…-dijo él.

Si…la verdad es que no los culpo soy un poco propensa a tener accidentes…-

Como es eso…-pregunto el…

El año pasado choque y estuvo un poco aparatoso…por eso ahora no poseo coche, mis padres se preocuparon mucho…pero estoy bien…-dijo la rubia…

Dios…que mal…bueno pues creo que hemos llegado entramos…-dijo el rubio…mientras ella sonreía, bajaron del coche y el la escolto caballerosamente adentro…

Ordenaron un capuchino vainilla y un expreso late…con su respectiva rebanada de pastel.


Hola que tal...una aclaración, acá en México ya no son tan comunes las barberías, todos utilizan salones de belleza o estéticas para la prole...pero que tal con nuestros amigos...ahhh!...a mi me encantaría encontrarme con un Albert...jajaja!...ahora esperemos que el rubio tenga iniciativa, ustedes creen que sea complicado andar con un chavo mayor que uno...yo nunca lo he intentado, pero si con uno menor que yo...sera viable, pues la gente solo esta mirando al prójimo para criticarlo...saludos y gracias por sus comentarios que me animan a seguir escribiendo...