CAPITULO 8
LO QUE EN VERDAD IMPORTA
La beso…con paciencia…con tranquilidad…suavemente… uniendo sus labios en una proeza casi angelical…subliminal…
Saboreo el dulce néctar de las uvas fermentadas mientras su lenguas se rozaban de manera prohibida…lentamente…dios…era como tocar el cielo…su mano la apretó contra su pecho…y ella se acomodó perfectamente…transmitiendo ese calor…algo que a, el jamás le había sucedido…
Respiraron cortadamente…con los corazones corriendo agitadamente…-ha sido maravilloso…-dijo el mientras la tomaba del rostro con ambas manos…
Lo se…la verdad es que deseaba mucho que lo hicieras Albert…-dijo ella sonriente…
En serio…?.-
Si…-contesto ella mientras se acurruco en su pecho, tratando de tranquilizarse…esa aura de intimidad en ese restaurant los hizo estar en paz…una paz que nunca habían sentido…
Estuvieron así por algunos minutos…pero como siempre en ocasiones la vida solo nos da breves instantes…que deben guardarse en el fondo del corazón…
El rubio pidió la cuenta y pago, dejando una generosa propina la cual la rubia ni siquiera se molestó en mirar…pues solo se dedicó a estar relajada…
Salieron tomados de la mano ignorando las miradas de los chismosos…caminaron haciendo frente al frio de la noche que se presentaba helado…
El rubio termino por llevarla abrazada, pues la verdad con la chaqueta de mezclilla y su suéter no había mucho por hacer caminaron a prisa y subieron al coche mientras se daban un beso en los labios…
Se sentía como si hubiera revivido de un largo letargo…un largo sueño…algo en el había cambiado esa noche y la verdad estaba conforme con ello…
Manejo por unas calles y después tomo una avenida para llegar a la casa de la rubia quien estaba expectante…pero solo esperaba que el dijera algo…
Creo que no me olvide de tu dirección…-dijo el de repente mientras la tomaba de la mano…
Así es…incluso los atajos…-comento ella sonriente…en un alto el tomo el valor y unió sus labios a los de ella…eran tan suaves…adictivos…deliciosos…
La rubia sentía que flotaba nunca antes había tenido esa sensación…después de unos minutos el rubio estaciono el coche fuera del edificio donde vivía la rubia…
Pues listo…te traje a casa sana y salva…-comento el…
Gracias por la cena y el vino…todo estuvo rico…-contesto ella mientras se sonrojaba…
Candice…lejos de eso…no te sentiste incomoda por mis atrevimientos…-
La verdad es que me gustas mucho y me haces sentir cosas que jamás había vivido…-dijo ella…
Dios…a mí me pasa lo mismo…pero me detiene algo…-el rubio apretó el volante con fuerza…
Que te detiene Albert…si yo no tengo nada que me detenga…-dijo ella segura…
No soy una persona libre como tu Candice…
Eres divorciado…-dijo ella.
Si…pero tengo una familia a cuentas…muchas presiones…y la verdad una inmensa soledad que tu haz venido a iluminar con tu maravillosa presencia…-dijo el mientras Candice miraba en el mucha presión…
Está bien…te comprendo Albert y lamento que las cosas estén así para ti…pero creo que tú eres el único que decides sobre tu futuro…si solo llevas a cuestas presiones y llegas a casa y es lo único que te acompaña…pues tu vida no tendrá valor…-
El rubio la miro mientras recargaba su cabeza en el asiento…-te arriesgarías en salir con un viejo como yo…
Por dios…eres tan bobo…para mí no eres un viejo…-dijo ella sonriendo, mientras su mano se deslizaba atrevidamente en su mejilla sintiendo una incipiente barba.
Así me siento con estos cuarenta años a cuesta…-dijo el…-pero la verdad es que no he podido sacarte de mi cabeza…te metiste como la humedad en una pared…
La verdad es que me halagas…-contesto ella…
Lejos de todo…soy un hombre que no conoces y tal vez te espantes…-
Eres muy malo contigo…déjame decidir a mi…-dijo ella…
Y tú eres una brujita preciosa…que me ha hecho algún encantamiento…-dijo el mientras sonreía…
Lo se…me has descubierto…pero bueno…que te parece si nos conocemos…-dijo Candice decidida…
Me encanta que me lo propongas…porque si por mi fuera te llevaría a mi casa y no te dejaría salir nunca de mis fuertes brazos…-comento el mientras Candy de pronto sintió un calor intenso que le recorría el cuerpo entero…sonrió acalorada por esa declaración tan intensa…
Albert…yo…-dijo ella conmocionada por sus palabras…
Tranquila mi amor…-dijo Albert mientras la besaba la besaba de una manera tan arrebata…tan personal…tan demandante…tal especial…amando esos dulces labios…esa dulce inocencia que lo volvía loco…
La rubia cerró los ojos y sintió que de pronto resurgía en ella algo guardado en el fondo…mejor que cuando Edward la besaba…el beso termino y ambos se miraron mientras sonreían discretamente…
Mañana paso por ti como a las 10 para desayunar…-dijo el con voz ronca…espectacularmente sexy…
Mejor te invito yo a desayunar…-dijo ella mientras el rubio solo sonreía…
Acepto…-contesto melosamente Albert…
Creo que este día he recibido muchas emociones…será mejor irme a dormir…-obviamente mentía…pues no dormirá esa noche de la emoción.
Está bien…déjame acompañarte…me daría pendiente que te pasara algo…-dijo el mientras salía del auto y le abría caballerosamente la puerta…
La rubia caminaba lentamente tratando de alargar su tiempo con el…se sentía tan bien que su brazo le cubriera la espalda…lo adoraba…ojala que todos los días fueran así…
El rubio por su parte se sentía cómodo…necesitaba protegerla…amarla…y de pronto se alarmo…amor…esa era una palabra que en la que nunca había pensado hacia una mujer…amaba a sus hijos lo sabía…pero era distinto…
Se espantó un poco…amar…era patético a sus 40 años…jamás había amado…-listo sana y salva…-dijo el mientras sonreía.
Bueno pues gracias por escoltarme…-dijo ella mientras se miraban de frente…ella no lo resistió mucho y lo beso…se paró de puntitas y se besaron con pasión…
La gente que pasaba no importaba nada…ese era un espacio íntimo para ellos…solo ellos existían…-creo que esto es como adictivo…-dijo el sonriente mientras pegaba su frente a la de la rubia…
Lo se…pero debo entrar o me quedare dormida en tus brazos…-
Eso sería fantástico…-dijo el mientras la rubia se ponía colorada como una cereza…ocasionando la risa de Albert…esa risa tan suya tan jovial…
Albert me haces sentir acalorada…-dijo ella.
Eso me gusta…pero bueno entonces mañana tenemos un desayuno que degustar…-dijo el recordándole la cita…
Así es…aquí te espero a las 10 am…-se dieron un suave beso en los labios y se abrazaron con gusto…
Nos vemos…-dijo el rubio mientras la miraba sonreír y caminar para entrar al edificio…el coloco sus manos en los bolsillos de su pantalón y sonrió…ella se despidió con un leve movimiento de mano.
El rubio sonrió y sintió una enorme alegría en su pecho…mientras suspiro con resignación…las cosas a partir de ese día dependían completamente de su ánimo…de su interés…de su apego…no se trataba de un asunto comercial…no eran negocios millonarios…no era nada de eso…lo que sucedía era algo tan complicado como el propio existir…
Complicado tal vez para una persona común no lo era…pero para alguien con tantas responsabilidades como el…era otra cosa…más que nada los problemas que el tenia respecto a salir con una chica más joven…
Miro como la luz del que debía de ser su departamento se encendía y después la miro asomarse por el balcón y decirle adiós…sonrió como un estúpido y contesto el movimiento de mano…después camino hacia su coche y partió a su fría mansión…
Al entrar comprendió que no la dejaría irse de su vida tan fácil…lo tenía decidido…así fuera lo último que hiciera en la vida…
Candice se dio una ducha…canto como nunca a todo pulmón…sonrió y suspiro como condenada ilusionada como nunca y sonriente como jamás en la vida había estado…
Pero no debía de darle más vuelta a las cosas tenía un buen desayuno por preparar…de pronto pensó en el Albert…sintió pena…seguramente pensaría algo mal de ella…prefirió relajarse y dormir…
El rubio por su parte descansaba en su recamara mirando el techo….recordando los besos que había compartido con Candice…
Que pensar…que hacer…ya no importaba nada mas había tomado una decisión y esa era estar con ella…
La rubia se levantó temprano…lavo la ropa, limpio la casa, mientras la música invadía el pequeño departamento, constaba de dos cuartos, uno lo usaba como sala de estudios con su computadora y elementos de la escuela, así como material del salón de belleza, el closet que había en él estaba repleto de la ropa fuera de temporada…limpio, así era como le gustaba tener todo…en su lugar y limpio…
Su habitación era un poco más grande era una sencilla recamara con buros, tocador y un espejo de cuerpo completo, la ropa estaba acomodada en orden…
Contaba con un solo baño que era completo y espacioso…no tanto como para una tina…pero era cómodo y agradable…
Había un pasillo con un pequeño patio y ahí estaba su cuarto de lavado con una lavadora de última tecnología y una secadora nueva…en si era lo más costoso que tenía en su departamento, pues lavar no debía de quitarle mucho tiempo cuando tenía una agenda demasiado apretada…
Un pasillo llevaba a la sala comedor y una pequeña cocina integral…todo en color crema, con muebles estilo clásico…algo raro para una chica tan joven como ella…
Llevaba ya todo adelantado…eras las 9 y Candice solo estaba pendiente por elaborar los huevos…jugo fresco, café, hotcakes, fruta, leche, pan tostado…-bien pues ahora voy a limpiar todo…
Puso manos a la obra y limpio la cocina…se quitó el mandil y se fue a dar una pasadita en su cabello…en ocasiones los chinos no eran tan fáciles de domar…pero eran parte de su personalidad…
William llego puntual, se había detenido a comprar un ramo de rosas blancas…específicamente para ella…para su preciosa rubia…bajo del coche hecho un mar de nervios…la verdad es que ese desayunos se significaba algo más…
Toco el timbre de que piso…en ese instante pensó que no sabía ni su teléfono…ni el número del departamento…en el conmutador aparecía los apellidos…tal vez por ese…pero había dos personas de apellidos Stevenson…-dios…y ahora que…-dijo el…
De repente la puerta se abrió y era ella…Jesús…parecía una simple chiquilla…esa preciosa cara de inocencia que resaltaba era lo que más le gustaba, pero aun a plena luz del día mostraba unas curvas que a más de uno volverían locos por poseer…
Buenos días Albert…se me olvido por completo decirte en qué departamento vivo…-dijo ella sonriente…- perdón…
Ahhh!...está bien…toma…son para ti…-dijo el mientras sonreía y ella las tomaba con un amplia sonrisa…lo tomo de la mano y lo jalo para cerrar la puerta…
Vamos…hace frio…-señalo la rubia ante el sonrojo de Albert, que tomo la mano de Candice inundándola de calor…
El ascensor se abrió y salieron una pareja de novios, la chica miro a Candice con sorpresa…y más al guapo rubio que sin duda era mayor…pero guapísimo.
Buenos días Candice…-saludo el pelinegro.
Que tal Steve…-saludo ella a su vecino que miro con cara de pocos amigos al rubio…
Que estés bien…-dijo el mientras salía del elevador y miraba amenazante a Albert quien ni siquiera se dejó amedrentar, incluso paso el brazo por la cintura de la rubia…
Es su papá…-pregunto su novia…
No…ese no es su papa…-contesto Steve.
Vaya…es muy atractivo ese señor…-Steve la miro con cara de enfado…
Albert estaba como molesto por la reacción del tipejo ese…pero también incomodo…seria que siempre los mirarían así…
Pasa algo que te haga estar incomodo…?.- pregunto la rubia mientras lo miraba con esos preciosos ojos verdes.
No me gusto como me miro ese vecino tuyo…-contesto el rubio…
No le hagas caso…-dijo ella restándole importancia…
Es que acaso tenía algún interés en ti…-pregunto el mientras alzaba una ceja.
Sí, pero la verdad es que no es de mi tipo…a mí me gustan más maduros y hombres…-contesto Candice con una connotación bastante sexual de manera casi inconsciente
Albert la miro con deseo y la beso…ella se dejó hacer…la beso con pasión…su sabor era a menta…refrescante al contacto…la rubia sintió que las piernitas se le doblaban de la sensación que sentía…solo atino a subir sus brazos para conectarse sobre su cuello…
De pronto el elevador se paró y se separaron…pero Albert no la soltó…caminaron abrazados…al departamento de ella…
Buenos días Candice…caballero…-dijo el Sr. Timothy.
Buenos días…-contestaron los dos, mientras el anciano camino rumbo a las escaleras sin sorprenderse o prestarles atención…
El rubio lo miro con rareza…-es el único vecino que nunca se mete con nadie…su prudencia es lo que lo hace que todos lo estimen…-dijo ella mientras se adelantaba a lo que él pensaba…
Saco la rubia una llave de su bolsillo y entraron…-listo pasa esta es tu casa…-dijo ella amablemente, el rubio espero ver algo distinto a lo que tenía frente a… el…
Candice camino hacia la pequeña cocina que se miraba tan solo al entrar…pero la verdad es que el departamento estaba limpio…con una decoración que lo sorprendió demasiado formal para una chica de su edad…
La rubia tomo un florero y coloco el ramo que le había comprado Albert…-Si gustas tomar asiento en el comedor…como veras mi departamento es sumamente pequeño, pero perfecto para mi…
El rubio se sentó el comedor de solo cuatro sillas…-te gusta lo clásico así puedo verlo.
Si…pensaste que entrarías a un departamento patas hacia arriba, pues siento decepcionarte…-contesto la rubia mientras colocaba el florero en la mesa de la pequeña sala…-bueno pues déjame de una vez servir…
Quieres que te ayude en algo…
No…tu déjate consentir…te deje el periódico en la mesa…-dijo ella mientras el rubio se sorprendía…la miro mientras preparaba unos omelett, mientras le sirvió café, un vaso de jugo otro de leche, fruta…
Y al final termino sirviendo todo…tomo asiento y sonrió…desayunaron tranquilamente…- quien te enseño a preparar estos omeletts están muy ricos…
Mi mama…es chef…-dijo ella.
Vaya, tiene algún restaurant o algo así…-pregunto el rubio mientras se llevaba a los labios un poco de jugo.
Es copropietaria de una pastelería, solo en eventos que le solicitan pedidos a ella, pues los elabora, es como por temporadas…la verdad es que le gusta más estar en casa…dice que ama atender a su familia…ahora que mi hermano y yo estamos más grande la verdad es que está pensando seriamente poner una pastelería…
Vaya…tienes solo un hermano…-
Si, él tiene 10 años…-contesto la rubia, quien miro que de repente el rubio se quedaba mirando el ventanal del balcón…como pensando…ese tipo de cosas que son las que tal vez no harían prosperar lo que ella deseaba iniciar…
Bueno, gustas algo más antes de recoger…-pregunto la rubia…
No gracias…todo estuvo delicioso…-contesto Albert mientras la miraba a los ojos…-sabes en ocasiones me pregunto si esto que está pasando en mi vida no es un sueño…
Puedo pellizcarte para que lo descubras…-contesto con una amplia sonrisa…-déjame recoger…ahorita hablamos…tenemos mucho por decir…
La rubia se levantó de la mesa y comenzó a recoger todo de manera ágil…el rubio se quedó mirándola embelesado…había muchos diferencias entre ellos…
El en su vida había preparado un huevo, lavado un plato o simplemente servirse algo que no fuera una copa de whisky…siempre había tenido personal encargado para ello…miraba a la rubia secando afablemente los platos y sintió algo extraño…desconocido para el…que sería…
Holaaaa!...hay dios...que cosas...yo quiero uno de esos besos...mmm...jajaja!...gracias por los comentarios, espero que esta relacion no se complique...aunque uno diga va yo me arriesgo en ocasiones es difícil, mas no imposible...espero ver a los rubios compartiendo mas de una experiencia...ustedes que dicen...saludos...!
