CAPITULO 29

UNA FIESTA, UN PERDÓN Y UNA PETICIÓN

La rubia desayuno lo más rápido posible pensado que utilizar para la dichosa fiesta y asimilando que de la mama de Albert no le tenía mucha estimación.

Al final de cuentas era lo mismo…lo que su padre sentía por Albert y lo que Marie sentía por ella…aberración…

Miro el plato y al fin había terminado…bebió su jugo y partió en silencio hacia su habitación…trato de hacer el menos posible de ruido…lográndolo, mientras Marie discutía con un tipo de sonrisa extraña.

Ni siquiera se detuvieron a mirarla…estaban en verdad metidos en su rollo, entro a su habitación y saco de su maleta la tarjeta del mismo banco que el rubio anteriormente manejaba…

Creo que has pensado en todo Albert…-dijo la rubia mientras tomaba el único bolso que llevaba y pensaba en algo…de pronto sonrió.

Bajo en completo silencio mientras el mayordomo la miraba y se acercaba a ella…-la Sra. Andley indico que el chofer estuviera disponible para usted en cuanto saliera…

Gracias…le puedo preguntar una sola cosa…-dijo la rubia.

Si, madame…-contesto completamente serio el mayordomo.

El evento es de gala…-pregunto la rubia mientras el tipo que desde su llegada nunca había tenido una sola mueca se atrevía a sonreír solo un poco…casi al estilo de la monalisa.

Es de gala madame, le indicare al chofer que la lleve al lugar indicado…-la rubia le regalo una hermosa sonrisa…de pronto sintió que alguien más la miraba, pero no presto atención.

Muchas gracias…-sin más salió y encontró frente a ella el rolls roys del servicio, la verdad es que en su vida se había montado en alguno de esos.

Si su padre estuviera ahí sin duda alguna le tomaría un par de fotografías…-buenos días…-saludo la rubia mientras el chofer solo se limitaba a mover la cabeza…

Le miro escuchar con atención al mayordomo y después manejar…la verdad es que era un viaje largo sin duda, pero mientras se dedicó a mirar el hermoso paisaje que se hacía presente…con grandes extensiones de hermosos jardines…

Sin duda le gustaría iniciar una plática con el chofer, pero seguramente hablaría ella sola…por lo que se limitó a mirar los lugares de Escocia, la verdad es que lamentaba que no disfrutaría mucho del viaje…

Después de media hora llegaron a un poblado, la gente se giraba a mirar el vehículo, la verdad es que era un carro de colección sin duda alguna o que sería…

Disculpe por que miran tanto…-pregunto la rubia al chofer…-es por el coche cierto, es un clásico.

El chofer solo sonrió…-no miran al coche…intentan verla a usted, creo que no lo sabe, pero el rumor de que la novia americana de William Andley vino es solo por una cosa…

Cual…-contesto la rubia…

Matrimonio…-contesto el chofer mientras la cara de Candice era de completa sorpresa…era absurdo…ella estaba buscando a Albert, el igual, vuelos cruzados…y vúala, sola en Escocia en la mansión de los Andley.

Olvidemos eso…hemos llegado…-pregunto la rubia.

Si madame…-sin más el chofer bajo y le abrió la puerta, la verdad es que esperaba todo menos esa modesta casa de modas…ellos tendrían el vestido indicado…se preguntó si era una mala broma…

Está seguro de que aquí es…-dijo Candice con mucha duda, pues sin duda era una casa de moda, pero para su abuelita nicha…

Así es Madame, el lugar preferido de la Sra. Andley…- la rubia solo atino a sonreír y entrar con mucho temor…era joven no deseaba vestirse con antigüedades…

Es un honor que este usted aquí…-dijo una mujer de unos 50 años simplemente encantadora y elegante.

Gracias…vengo a buscar un vestido para un fiesta de gala…-dijo la rubia mientras la mujer le sonreía haciéndola sentirse en confianza de inmediato.

Por su puesto tengo el vestido perfecto para usted…sin más camino hacia dentro mientras la rubia miraba muchos estantes…sin duda bisutería fina estaba ahí…

Había algunos vestidos de varias épocas, así mismo uno en especial que le llamo mucho la atención, decía no tocar, por lo que solo se acercó a mirar las incrustaciones de cristales, bordados…era precioso, parecía de novia.

Es muy lindo ese vestido cierto…-la rubia asintió con un movimiento de cabeza...-es de principios de siglo de una preciosa dama de sociedad.

Es encantador…-contesto Candice sonriente…

Mira tengo una gran gama de vestidos…creo que estos dos son los más apropiados para una mujer como tu…además de exquisito gusto y sobre todo del agrado de la Sra. Andley.

Ella le marco o porque lo dice…-contesto Candice.

La conozco de toda la vida sé que es una mujer demasiado especial y encantadora, pero en cuestión de sus hijos es algo dura…

Si lo se…-contesto Candice recordando las palabras de Marie…aunque sea contigo.

No te lo tomes a personal, pero los Andley son criados para estar en las más altas esferas de la sociedad, es parte de su sangre el crecer y vivir así…con todos esperando cualquier simple error para ponerlos en evidencia.

Yo soy esa evidencia verdad…-contesto con pesar la rubia.

Puedes tomarlo de manera personal o simplemente hacerle caso omiso a las cosas…como tú lo prefieras…-contesto la elegante mujer…-

Aunque sea difícil…-confirmo para sí misma Candice…

Creo que así haz cruzado el océano completo es porque lo amas…yo lo hice hace muchos años…-sonrió divertida la mujer…

Es americana como yo…-pregunto la rubia.

Así es…me enamore de un guapo irlandés y lo seguí…ahora estoy aquí sola…

Como es eso…-pregunto la rubia.

Él era casado…así que las cosas no salieron como pensé teniendo escasos 15 años…pero puede lograr mis sueños gracias a mi perseverancia…-le confió la mujer.

Sin más saco los vestidos de su bolsa y vúala…eran preciosos…tal vez era más preciosos que todos los que hubiera visto en cualquier aparador de Francia…sencillos precisos y preciosos y carísimos…

Se quedó pasmada por el precio, pero la verdad es que lo valían, ahora utilizaría su tarjeta que tanto le insistía Albert usar.

Me encantan los dos…pero no se cual…eran idénticos solo en color plata y oro…-contesto Candice contrariada.

Creo que este te haría ver como un precioso ángel…Candice decidió probárselos y acepto con una amplia sonrisa la verdad…

Quiero todo perfecto…-contesto Marie seria mientras los arreglos del gran salón eran hechos…

Y qué me dices de ella…te ha gustado…-pregunto Pauna la hermana del rubio quien tenía un par de noches ahí, en una de las casas.

Es bonita, pero no lo sé aun…esta noche quiero ver como se desenvuelve…ahí es donde veré si tiene la casta necesaria para mi hijo…-confirmo con una sonrisa hostil.

Mama, pero William está enamorado de ella…-dijo Pauna mientras su madre la miraba con rareza.

Me extraña que lo digas…además es algo que no me importa tanto como lo crees tú…considero algunas cosas más importantes que solo el amor…William es un Andley el principal, él tiene muchas presiones y ella como su mujer deberá nadar…no ahogarse…-contesto Marie…

Madre perdieron un hijo…-dijo Pauna con solemnidad…-no puedes comportante con esa mujer como una tirana, puedes en verdad perder más que solo una posición…ella es importante para William…lo sabes y si de verdad te importa…no la hieras…

Se lo que me dices…pero por algo no fue…-contesto Marie mientras caminaba hacia la cocina…

Que sucede…-pregunto el marido de Pauna.

Ella no lo comprende Kirsh…esta cegada…-completo la bella rubia.

Hay que tener esperanza…además cuenta con el apoyo de la persona más interesada en ella…-completo Kirsh mientras ambos sonreían…

La fiesta estaba tomando un poco de auge…la rubia estaba bastante nerviosa, cuando llego nadie lo noto, pues todos estaban haciendo sus asuntos…

Subió cómodamente a su habitación y comió su subway y trato de pensar un poco como arreglar su cabello, algo que le encantaba era dar nuevas impresiones…así lo haría…

En verdad crees que se presente…que vergüenza…-comento Ana la amiga del rubio quien la verdad estaba más que interesada en él.

Que tiene de malo, he escuchado que la miraron en el pueblo escogiendo uno de los vestidos anticuados de melrose…-dijo otra chica…

Qué pena…el día de hoy nos reiremos a costa de ella…será tan divertido…-contesto Ana sonriente.

Como te parece que va todo…-comento Sir William sonriente mientras su esposa lo miraba.

Perfecto como debe de ser…-contesto Marie…

Mama…ella es Candice…-dijo Pauna mientras la rubia lucia espectacular…

Traía puesto un vestido color dorado que hacía verla como una estatuilla de oro, su cabello en un peinado de los años 50s, el vestido se le pegaba perfectamente a su cuerpo, mostrando con delicadeza su torneada figura y a la vez sin ningún escote escandaloso como algunas dentro de la fiesta llevaban.

Marie la miro con respeto…la verdad es que el vestido estaba muy lindo y a su gusto discreto, elegante y único…todo perfecto…un punto a favor…

Buenas noches…-saludo Candice con una sonrisa discreta.

Buenas noches…con razón mi hijo anuncio a todos que tenía novia…es un placer conocerle y darle la bienvenida a esta su casa…-dijo Sir William con un apretón de mano.

Gracias…-contesto la rubia quien sin pensarlo miraba el parecido innegable entre ese hombre y su adorado Albert.

Hola, mi nombre es Pauna debes ser la novia de mi hermano William…o como no nombras tu Albert…-dijo sonriente pero aun así el glamour y la clase era innata en la hermana de Albert…parecía una bailarina de ballet hermosa y delicada.

Es un gusto…-contesto la rubia mientras se saludaban de beso…

Él es mi esposo Kirsh…-comento Pauna sonriente…mientras ambos se saludaban con un apretón de manos…-tienes muchos días aquí en Escocia…-pregunto la rubia.

El día de ayer llegue por la noche…-comento Candice mientras sonreía…

Te encantara Escocia es un lugar precioso…-dijo con entusiasmo Pauna.

No tanto como Irlanda verdad…-dijo Sir William celoso quien aún le costaba aceptar que su princesa se había mudado del castillo como ella decía cuando pequeña.

Papa…-dijo Pauna mientras todos sonreían.

Ustedes tienen mucho tiempo aquí…-pregunto Candice para iniciar la plática, la verdad es que la hermana del rubio le agradaba…tanto como el papa de Albert, ambos era cálidos, con una sonrisa que daba confianza, solo Marie era la que la hacía sentirse incomoda…

Recién dos días…solo que nos estamos quedando en una de las cabañas…queremos privacidad…-dijo quedamente Pauna.

Lo se…pareciera que mi casa espanta a todos…-contesto Sir William sonriente.

No es eso papa…pero con los niños, sabes que a mi madre le gusta el completo silencio y con ellos todo es un completo caos…-contesto la rubia…

Te ves muy linda Candice…-dijo Marie al fin de escuchar un tanto la conversación.

Gracias, usted simplemente se me deja sin palabras…-contesto Candice diciendo la verdad, mientras sonreía levemente…

Buenas noches…-saludo George mientras entraba del brazo de su distinguida esposa y con su hija Annie, quien miro con desdén a Candice…

Qué bueno que asistieron…-comento Sir William mientras comenzaban a saludarse…la música comenzó a sonar para distraer a los ahí presentes…

Candice se sentía en verdad fuera de lugar mientras miraba a todos rincones esperando la oportunidad de salir a tomar un poco de aire fresco…así que en la primera oportunidad fingió ir al baño…y se salió…

La noche la golpeo de frente con su aire fresco…cerro los ojos y camino hacia el jardín…como extrañaba al rubio…de pronto se sintió no tan segura de pertenecer a ese lugar…

Extrañaba al rubio, sus padres, su hermano, Paty, su universidad…todo lo que en Norteamérica para ella significaba paz y estabilidad…

Camino un poco más y la luz de la luna se filtraba por todos lados…sonrió al mirar el lago y el brillo sobre el…miro a todos lados y aunque se sentía con la extraña sensación de ser mirada camino…

Camino contra todo pronóstico por el verde campo del jardín…la verdad es que el lago le llamaba mucho la atención y se dio cuenta después de como sentir el frio colarse por sus huesos que había llegado…

Agradecida que los pastos no estuvieran tan húmedos, si no su vestido sería un desastre…respiro tranquila junto a ese árbol admirando la noche y la luna en todo su esplendor…

Se sentía en verdad sola…aun a pesar de estar rodeada de gente que ella sabría cuidarían de ella, le hacía falta Albert…por quien había cruzado todo el océano…y lo haría nuevamente…no podría soportar más esa soledad…

Dios…cuanto te extraño Albert…desearía que estuvieras aquí para que me abrazaras y me dijeras que todo está bien…-dijo ella mientras una lagrima recorría su mejilla.

No pudo resistir tanto ahí y lloro un poco más…la verdad es que no entendía cómo es que el destino era tan malo con ella y no le daba lo que ella deseaba y necesitaba urgente…-

Sabes…yo también vine a llorar mis penas al lago…las lágrimas se funden con el agua…ya si todos mis antepasados…-la voz del rubio hizo que Candice se girara de prisa y lo mirara ahí frente a ella…era el real…se tallo los ojos sin importarle nada el maquillaje…

Su voz fue como el bálsamo tibio en su alma…sintió que algo dentro de ella nuevamente estaba completo no importo nada más…-yo quiero decirte que me he comportado como una idiota Albert y que a pesar de todo y todos…te amo…te amo como nunca me imaginé poder hacerlo…

No es necesario que digas más…-dijo el rubio sonriente, pues la verdad es que el también la amaba.

Si es necesario…quiero que sepas que cruzaría todos los océanos del mundo…llegaría al fin del mismo si es necesario para estar a tu lado…por qué te amo…-anuncio de corazón la rubia mientras sus lágrimas fluían libres y la liberaban de esa tensión que cargaba…-Perdóname Albert…

Perdóname a mí también por necio…-sin más la rubia corrió a sus fuertes brazos mientras el rubio camino deprisa y la tomo sabía que nunca más la dejaría ir…

Dios te extrañe tanto Candice…-dijo el mientras la miraba como el idiota que era…la beso como nunca lo había hecho la levanto del suelo entre sus fuertes brazos…

Sus lenguas se movían con fiereza tratando de reconocerse…degustando cada rincón de su boca…mordisqueando con pasión…

Sus cuerpos encajaban perfectamente…mientras ella sentía que llegaría al cielo entre los brazos más fuertes…se sentía toda como una gelatina…

El rubio la apretó lo más que pudo a su cuerpo y se dio cuenta de que no había nada comparado con lo que estaba viviendo ese momento…no había palabras más por decir…solo lo que sus cuerpos sentían y la piel como se erizaba ante el suave contacto…

Candice…estoy tan contento…-dijo el mientras la depositaba en el suelo…

Cuando has llegado…-pregunto la rubia mirándolo a los ojos, mientras sus manos delineaban su fuerte mandíbula.

Nunca me he ido…-Candice lo miro con sorpresa…

Como es eso…yo llegue tu saliste…-contesto ella deprisa…

Tu llegaste…yo no me pude ir y George me marco y no partí, solo que no te molestes…deseaba que estuvieras aclimatándote…-contesto sonriente el rubio mientras Candice sentía como calor…

Así que estos días han sido los más largo solo porque deseabas que me aclimatara…tú eras el que me miraba verdad…-dijo Candice…

Siempre…pero la verdad es que no deseaba interferir…después te asignaron el cuarto dúplex, por la noche te miraba y tu roncabas…-contesto el sonriente…

No ronco…mentiroso…así que los vestidos seguramente…-el solo sonrió, claro estaba por que parecían hechos a su medida…se sonrojo de pronto…

Te amo…-dijo el rubio, mientras la apretaba más a su cuerpo…-

Te amo más…pero creo que tu madre se molestaría si no me ve…-dijo ella.

Si…pues marchemos a la reunión que tengo algo importante por decir…pero antes-la rubia lo miro sonriente mientras se unían en un beso…

Llegaron unos minutos después, mientras él, le pasaba el pañuelo por el rostro mientras le acomodaba el desaliño del maquillaje…le deposito un beso y se miraron los zapatos mientras reían libremente…

Quiero que te pongas algo que para mí es de suma importancia…-dijo el rubio mientras sacaba una cajita y la rubia sonreía…mientras el abría la caja era un precioso escudo familiar…

Este es el escudo de los Andley ha pertenecido por generaciones a las mujeres de mi familia, quiero que estés enterada de que eres tú a la única mujer que pretendo dárselo y deseo que te lo coloques…-

Sin más la rubia sonrió y lo abrazo el haciendo lo mismo…tal vez para ella era bonito el significado de lo dicho…le acomodo el broche que resaltaba en su vestido y se besaron…entraron tomados de la mano hacia el salón, mientras la gente se quedaba callada mirándoles entrar…

Marie la miro con una sonrisa que Candice no pudo entender…pero al fin se sentía cómoda en ese lugar…capaz de contestar todo con valentía…

Sir William sonrió y se acercó a ellos…-es un gusto para mi anunciarles que mi hijo William II Albert Andley se ha comprometido con Candice Anderson…

La rubia se quedó pasmada mientras las felicitaciones y el abrazo de Pauna la llenaron de dudas…no comprendía las cosas…

Albert sonrió mientras abrazaba a su hermana…después a su madre y a su padre…ella no entendía nada…lo miro frente a ella…

Quiero hacer esto de manera a lo que en occidente se acostumbra…sin más el rubio se inclinó en una sola rodilla sin importarle toda la gente que había ahí presente y haciendo todo de manera formal.

Candice Stevenson…me declaro fan tuyo y deseo que tus ojos solo me miren y sean para mi hasta el último suspiro de mi vida…deseas casarte conmigo…-Candice se quedó en shock…él le estaba proponiendo matrimonio frente a todos…

Sintió como su corazón corría de la emoción y a pesar de que no esperaba eso lo único que pudo decir fue…-sí, acepto Albert…


Hola…al fin están juntos nuestros rubios…él nunca se fue solo deseaba verla en sus terrenos…creo que Candice lo hizo bien…que romántico…me acuerdo cuando me dieron mi anillo…es lo más precioso del mundo…te sientes única…así como Candice…

Esperemos las reacciones de todos los involucrados en la historia…les deseo un buen fin de semana…gracias por sus comentarios a mis demás historias y saludos…!