CAPITULO 33

ASUMIR CONSECUENCIAS

Candice se sentía nerviosa, ahora que estaban a punto de llegar a Tennesse, la verdad es que tenía un año sin ver a Anthony, sentía la preocupación de Albert quien se mantenía callado mirando a través de la ventana.

La incomodidad entre los dos era latente, no era por su culpa, pero Anthony era el hijo del rubio, de su prometido y a pesar de que las cosas entre ambos eran difíciles, esperaba de corazón que se arreglaran…

Estas molesto por algo…-comento Candice mientras lo miraba.

No…solo estaba pensado en algunas cosas pero no te preocupes princesa…-dijo el mientras la miraba y sonreía.

Está bien…-contesto Candice mientras sonreía y miraba hacia la ventana, era el momento de no preguntar más…

Anthony estaba concentrado en servir el alimento a los caballos…la verdad es que se le había pasado que su padre ese día llegaría al rancho…

Considero que deberías de darte un baño muchacho, tu padre no tarde en llegar y no le encantaría verte todo sucio…-dijo Chuy el capataz.

De que hablas Chuy…-contesto Tony.

Pues de que su padre ahora llega y debe de recibirlo como persona decente…es el Sr. Andley…-comento el capataz.

No creo que sea una buena idea…la verdad es que quisiera que me mandaras a comprar la pastura…-comento Tony.

Estas de broma cierto, por que no estarías aquí hasta al anochecer, además ese no es tu trabajo lo sabes perfectamente…tanto temor tienes de aclarar las cosas con tu padre…-dijo Chuy quien algo sabia de la situación.

No lo sé…no sé qué decirle a mi padre, la verdad es que me porte de una manera muy mala y grosera con el…además le provoque un accidente a su prometida…-dijo el con mucho arrepentimiento.

Sabes…por algo te mandaron acá…debes de hacerte hombre y responsable de tus actos…si has podido domar unos potros a poco no puedes pedir perdón…-dijo Chuy.

Lo se…pero es distinto…-comento angustiado Tony.

No sea maricón y tome las riendas como son…o que le da miedo mijo…-contesto Chuy mientras el rubio lo miraba…-ocupa que le hablen fuerte para entender…-

Tony agacho la cabeza y se sintió de verdad mal, pero no encontraba las palabras correctas para disculparse con su padre, quien siempre le había dado todo lo necesario para ser feliz…y el término por darle una patada en el trasero.

Lo se Chuy…déjame termino con esto y pienso que hago…te parece…-comento Tony…

Ándele pues porque el Sr. Tim, ya se arregló…-comento Chuy mientras salía de las caballerizas…

Dios…espero que pongas en mi boca las palabras correctas…-dijo el rubio mientras seguía con sus labores…

Patrón, las habitaciones están lista, la que me encargo también…-dijo Genoveva la esposa del capataz.

Ta, bueno beba…quiero que todo este impecable, la comida ya está elaborándose verdad…-comento el rubio.

Si Señor…-contesto Beba, mientras salía hacia la cocina.

Ta bueno…ándele pues, a sus cosas…-dijo Tim mientras la menuda mujer desapareció.

Sin más miro como Tony cruzaba la casa para subir a su habitación por la puerta trasera, como era una costumbre para ellos y no ensuciar la entrada principal que raras veces era utilizada…

Hey!…tu…-Grito Tim, mientras corría para alcanzarlo.

Que pasa tío…-comento

Que pasa contigo, como es que estas así de mugroso, ve la hora te dije ayer que recibiríamos a tu papa, mande a Chuy para te fueras a arreglar…-comento el rubio.

Perdón…se me fue el tiempo en las caballerizas…-comento Tony quitándose las botas de trabajo y dejándolas fuera de la casa para no ensuciar.

Eso es lo que no puedes pedir verdad…es que hasta cuando se te quitara lo orgulloso muchacho…-dijo Tim con paciencia…-pero bueno, vete a bañar, te espero en 10 minutos.

Sin más Anthony corrió escaleras arriba para subir a asearse.

Es hermoso…-comento la rubia mientras miraba las grandes extensiones de tierras, con ganado, caballos, la verdad es que el aire era puro…tranquilo…en calma…tal como Tim lo había descrito…

Te ha gustado…-pregunto el rubio.

Si…la verdad es como dijo tu primo…me gusta mucho…me recuerda un poco a Escocia…-dijo ella sonriente.

Los pastizales verdes y las grandes praderas verdad…-dijo el sonriente, ya un poco más relajado.- espero que no te guste más que estar conmigo…

No digas eso…es un paisaje muy bonito, pero tú eres único…-dijo sonriente Candice…-espero que no montemos caballos porque la verdad me dan un poco de miedo.

En serio…tú que eres tan valiente, vives sola en un departamento y eres independiente, le tienes miedo a un caballito…-comento Albert sonriendo…

No es eso, lo que pasa es que una vez que fuimos a Texas, pues resulta que me monto mi padre a un caballo y me caía…me da un poco de miedo…-dijo ella con temor y nervios…

No te preocupes mi amor…yo montare contigo…-dijo el rubio.

Sabes montar…-dijo ella admirada, pues se imaginaba haciendo de todo menos montando al rubio.

Claro…porque parece que nunca me he arriesgado a nada…-

Algo así…bueno pensaba que tal vez siempre ocupado con el trabajo, no tenías mucho tiempo para diversión…-comento Candice.

Nos falta conocernos mucho mi amor…pero me gustan muchas cosas y algunos deportes extremos…-la rubia se le quedo mirando con mucha atención…

No me gusta eso de los deportes extremos…con montar creo que es suficiente…-dijo la rubia sonriente.

No te preocupes nada que me ponga en riesgo y ahora menos que te tengo a ti a mi lado…-contesto el sonriente.

Hemos llegado Sr.-comento el chofer al toparse con la casa de Tim, y verlo a, el sonriente.

Gracias, Gerardo…-dijo Albert mientras se bajaba y caminaba hacia su primo, la rubio los miro mientras cruzaban un par de palabras uniéndose en un abrazo y la verdad es que no comprendía como es que Tim no tenía una esposa e hijos, era guapo, trabajador y amable…sería un buen esposo.

Ella opto por bajarse de la camioneta y caminar hacia los rubios…-que pasa Candice como has estado…que sucede con la boda…todo listo…-dijo sonriente y alegre Tim.

Casi todo listo…solo falta montarlo…-dijo ella sonriente mientras Albert la abrazaba.

Y tú para cuando…-comento ella sonriente…sintió como el rubio se estreso un poco…

Nada de eso…yo soy feliz libre como el viento de Tennessee…-comento el rubio mientras se acomodaba el bigote…

Que hacemos…primero Candice quieres ir a montar a comer…a ver las caballerizas…-pregunto Albert mientras ella se preguntaba si había sido una buena idea haber ido.

No lo sé…-contesto aferrándose al pecho del rubio.

Tiene miedo de montar…-

Mmm…pues deberías de ver cuando Tony monta esos potros para domarlos…el muchacho tiene talento…-comento Tim mientras caminaban hacia la casa…

Chuy, dile a tu esposa y Simón que suban las maletas a la habitación de mi primo y su mujer…-contesto Tim.

Sí, señor…-contesto el capataz mientras le hablaba a su mujer…

Pasen, hace mucho calor…una limonada no nos caería para nada mal…-contesto el sonriente, así que entraron a la casa, con estilo vaquero, todo rustico y limpio…

Tomaron asiento, mientras una menuda mujer se acercaba con una sudada jarra de agua de limón…sirvió los vasos y salido dispara hacia la cocina…

Cuéntame primo has podido comprar los terrenos aledaños que deseabas…-pregunto Albert.

Si…una buena negociación…pero el problema me esta resultado con esa mula que me vende la pastura…-contesto Tim, mientras Candice reía por el comentario.

No te rías Candice, pero ahora que la hija de Don Clemente tomo las riendas del negocio…dios me hace la vida de cuadritos…no me abastece con regularidad, no me trae la carga, me entretiene a la gente…es una calvario esa potranca…-comento con enfado Tim.

No será primo que tiene cierto interés…-contesto Albert haciendo alusión a una relación personal.

Ni que tuviera tanta suerte…además a mí no me gustan las chicas de cabello negro…-dijo el mientras evocaba el recuerdo de una mujer que lo traiciono…-son de mal augurio.

Candice deseaba preguntar más, pero supo que no era lo más prudente, así que mejor bebió de su vaso...-como andan…vamos a las caballerizas, tengo un par de nuevos especímenes que compre…han salido buenos sementales…-dijo Tim orgulloso…

Vamos pues…-contesto Albert mientras se levantaban y comenzaban a caminar…la verdad es que hacía mucho calor…el sol se mostraba hasta cierto punto impecable.

Caminaron hacia un establo para el parecer de Candice y entraron a ver los nuevos potros…la rubia sonrió pero se mantuvo pegada a su prometido…esa clase de animales le daban un poco de temor y se sentía insegura.

Los escucho hablar mientras Albert pareciera que entendía lo que Tim le comentaba, toco los caballos y entro a verlos, uno de ellos estaba dando salto de repente, brioso era la palabra que escuchaba y sin más miro como Albert quien vestía unos jeans de mezclilla, camisa a cuadros y botas se trepo a pelo sobre el imponente animal…

Dios…la verdad es que se moría de miedo si algo le pasaba, la verdad es que verlo haciendo eso, no le causó mucha gracia…tenía miedo.

Lo peor fue ver que salía de la caballeriza montado sobre el caballo…y sin más camino con una voz firme agarrado del pelaje del animal…sentía que el corazón se le saldría de la impresión…sintió de pronto la presencia de alguien más a su lado además de Tim…era Anthony mirando a su padre.

Este ejemplar es grandioso…no te gusta Candice…-dijo Albert sonriente y sumamente atractivo, parecía uno de esos cowboys del viejo oeste…pero era más el miedo que le tenía al animal que termino por negar con la cabeza…

Bueno pues…será mejor que dé una vuelta, les encargo a mi mujer…-sin más el rubio salió montado sobre el animal y Candice se preocupó de más…-Albert…espera…!...-grito ella con mucho miedo…

Tranquila Candice, Albert resulta que ha sido campeón en algunos torneos de montar…es bueno…no le pasara nada…-dijo Timothy tratando de calmarla…

Nunca había visto hacer nada arriesgado…-comento ella.

Si tú supieras lo que le gusta a mi primo…-contesto de manera imprudente Tim.

De que hablas…-dijo ella con más angustia…

Nada…vamos al solar para que nos sentemos…Tony no piensas hablar con Candice…-dijo Tim mientras Anthony miraba con vergüenza a la prometida de su padre.

Caminaron y llegaron a una especie de terraza donde estaba la alberca y tomaron asiento…Tim camino hacia donde estaba su capataz para darle tiempo a Anthony de arreglar las cosas.

Candice…yo…-la rubia lo miro con incomodidad…la verdad era que ella tal vez sentía un poco de coraje con Anthony aun, pues había ocasionado un dolor de cabeza a su padre y a ella…

Sé que no soy una excelente persona, pero he tenido este año para reflexionar por lo que mis actos hicieron a ti y a mi padre…

Esa era una verdad doloroso…les había causado mucho daño junto con la toxica Elisa.

Quiero que sepas que me siento en verdad arrepentido por haberme comportado como el patán que era, me avergüenzan mis actos y sé que estas molesta, pero quiero que aceptes mi disculpa sincera, tal vez no me convierta en tu amigo, pero por lo menos podríamos estar de manera indiferente en un lugar…-concluyo Anthony mientras Candice miraba con recelo al rubio, pero sabía que eran sinceras sus palabras.

Yo no soy quien para no darte una disculpa, tal vez las cosas tarde que temprano pasarían con el embarazo, pero fue doloroso pasar por ello y más por causa de dos personas que no comprendían lo que era amar a una persona tan maravillosa como lo es Albert…

Anthony de verdad se sentía mal…avergonzado por lo que había sucedido.

Tal vez suene fuera de lugar que mantenga una relación con un hombre mayor que yo, pero él es lo que deseo y lo que siempre quise en mi vida…te disculpo por el amor que le tengo a tu padre…y por qué sé que podemos equivocarnos, porque somos humanos.-dijo ella mientras el rubio la miraba con verdadero pesar.

Pero quiero que seas consciente de que solo tendrás un padre en la vida y ese es Albert o William, mujeres miles…una madre y un padre solo una vez en la vida los tienes, así que espero que hables con el…conmigo no habrá problema.-concluyo Candice mientras tomaba asiento y se servía otro vaso de agua…

Después de unos instantes, Tim estaba sentado a su lado mientras miraba a Albert sonriente acercarse a ellos, pero su rostro cambio de expresión, cuando Anthony lo saludo.

Padre…quisiera poder hablar con usted…-dijo Anthony con vergüenza mientras notaba que la cara de su padre no era de alegría.

Caminemos…-dijo el rubio mientras Candice los miraba con preocupación, la verdad es que no deseaba ver a su novio triste o preocupado por lo que su hijo pudiera decirle…solo noto la cara de seriedad de Albert…

Tranquila…ellos se arreglaran…-comento Tim mientras le invitaba a comer un nacho…-están deliciosos…

Gracias…-dijo la rubia mientras tomaba uno y se lo llevaba a la boca…

Sabes siempre creí que las cosas entre los dos serian cordiales como la relación que tengo con tu hermana, parecía que las cosas marchaban bien entre los dos…no se en que momento perdiste el rumbo y la verdad me siento fracasado como padre…-dijo Albert mientras Anthony escuchaba atento.

No fallaste como padre…siempre de diste lo que cualquier hijo hubiese deseado…estabas presente, pero creo que escuche palabras de una mala compañía…-dijo el con enorme pesar.

Y tu colmo esa mala compañía se ha casado y vive como reyna en Irlanda, sin un remordimiento de consciencia, mientras tu tratas de arreglar el daño que ambos hicieron…-comento Albert.

Lo sé, padre de verdad estoy arrepentido de haberme equivocado…lamento haber provocado lo que le sucedió a Candice…-dijo él.

Y te has puesto a pensar si de verdad ese bebe que Candice esperaba hubiese sido un embarazo normal, como nos sentiremos todos…-una buena pregunta que ni el mismo comprendía.

Viví un año con ese remordimiento…pensé que usted nunca más me vería a los ojos y no hablaría conmigo…-dijo Anthony con pesar…-mi castigo fue ese, lejos de que me hubiere mandado al rancho, mi remordimiento era vivir con la culpa de haber matado a un hermano…

Albert lo supo pues lágrimas de su hijo corrían por sus mejillas, le dolía mucho porque era su sangre, pero le dolería más tener un mal hijo…así que un par de lágrimas no le vendrían mal.

Sabes en verdad siento pesar por ti…pero quiero que te des cuenta de tus errores y en verdad veas que lo más importante en la vida no es el dinero que ya poseas por ser hijo de alguien de renombre, o las amistades que tengas o lo que puedas obtener…-dijo Albert.

Anthony tarde supo que lo más importante era la familia, ser un buen ser humano.

Tienes que aprender a diferenciar entre lo que eres y debes de ser…tienes la fortuna de tener una familia como la nuestra…pero aprende que el poder no siempre da la felicidad…tienes que asumir las consecuencias de tus actos…ahora que te veo aquí…creo que tu perspectiva de vida simplemente cambio…-el rubio miro a su hijo.

Creo que fue la mejor resolución que has tomado para mi padre…he aprendido a ser un buen hombre con el apoyo de mi tío y la gente del rancho…y de verdad quiero que me perdones por lo malo que hubiese hecho…me he disculpado con Candice.

Eres mi hijo pero quiero que sepas que no por que seas mi sangre omitiré tus errores…así como fue mi padre conmigo…lo seré contigo…-Albert extendió los brazos a su hijo y se unieron en un abrazo…

Ves…te lo dijo Candice…-comento Tim, mientras la rubia sentía que se le quitaba un peso de encima…

Es complicado todo esto de los hijos, algunos solemos dar más dolores de cabeza…-contesto la rubia…

No lo sé…siempre he sido paciente…y eso de los hijos no lo sé, no tengo…-comento Tim, a lo que Candice no tolero mucho y tuvo que preguntar lo que deseaba saber…

Pero que tendría de malo que encuentres a una mujer que te quiera y te de la familia que ocupas…considero que podrías lograrlo…-dijo ella rodeando las palabras…

Es un tema que no me gusta hablar, pero antes de que te enteres por terceros…soy un hombre abandonado, por una belleza exótica que voló ante el primer postor…una historia de telenovela, la chica buena se enamora del menso que se enamora a su vez de la mala, una cadena que termina mal y quedas solo…-dijo el mientras tomaba un vaso y bebia limonada.

Lamento que pasaras por eso…pero puede que algún día encuentres a alguien que te amé de verdad…como yo lo hago con Albert…-dijo ella sonriente.

Sabes en ocasiones creo que mi primo tuvo mucha suerte, encontrar una mujer como tú, no es fácil tomar a un tipo con un pasado.-comento el mientras Albert y Anthony se acercaban…

Miro como Tim, siempre parecía estar de excelente humor…entre anécdotas y bromas sobre la estadía de Anthony en el rancho paso la tarde y llego la noche…

Que pasa princesa…te noto extraña…-pregunto el rubio mientras se acercaba a ella y la abrazaba…-el día de hoy te he dicho que te amo…

No…en todo el día no me lo has dicho…-comento ella mientras sonreía…era agradable sentir el cálido aroma de la piel del rubio, su calidez, sus abrazos, sus beso…su sola presencia llenaba perfectamente su mundo…lo amaba…demasiado…

Creo que pasa algo además de eso…-comento Albert adivinado algo pues ella estaba muy pensativa.

Nada…solo que Tim me comento algo sobre lo que pasa con su vida…me da pesar que no tenga a una esposa o una relación como la tuya y la mía…-comento ella mientras el rubio la soltaba y le tomaba la mano para sentarse, mirándola a los ojos.

Tim tiene una historia desastroza en el plano personal, no me gustaría que le preguntaras más…yo le estimo mucho, pero es un hombre que ha sufrido mucho…su historia está demasiado cargada de todo menos amor…-contesto el rubio.

Lamento haber preguntado…-contesto ella.

Es simple, solo que el arruino todo, estaba comprometido con una buena mujer que lo amaba y parecía que él estaba conforme, sin embargo una mujer que resultaba ser irresistible para todos lo embauco, el cancelo la boda y se unió con esta mala chica.

Que desastre…-dijo Candice con pesar…

Así es…lo peor llego cuando la que era su prometida se suicidó por despecho, la otra chica en menos de dos meses estaba llevando a mi primo a la quiebra y lo dejo sin pensárselo para irse con un inglés…después de que las cosas se enfriaran se dio cuenta de las consecuencias de todo lo que había hecho y cayó en las garras del alcohol…

Le ayudaste…-pregunto la rubia.

Era mi deber ayudarle, es por eso que el ahora no quiere nada de las mujeres, por eso me sentí mal cuando mire en mi hijo las mismas ideas, Tim no siempre fue este hombre de hoy, era altanero, presumido y por qué no serlo, un tipo joven, con buena fortuna y galante…era lógico…además de un padre consentidor…la intervención que tuve con él fue oportuna…-dijo Albert sonriente.

Por eso te amo tanto, lejos de presumir tu apellido, tu origen, simplemente eres un hombre libre, que se preocupa por los suyos y que tiene un enorme corazón para amar…-contesto ella sonriendo mientras el rubio la besaba…

Te amo…dime estas lista para partir a Londres y convertirte en la señora Andley…-una buena pregunta de parte del rubio…

Candice miro su mano donde portaba el ostentoso anillo como señal de compromiso entre ella y Albert.- Estoy lista para ser la Señora de Albert Andley…

Esa afirmación lleno de gozo el corazón del rubio quien termino por tomarla en sus brazos y llevarla a la cama que compartirían para hacer el amor…


Holaaaaa…el pedir perdón es de sabios…es difícil aceptar que uno se equivoca y más cuando eres joven, crees que te comerás al mundo a mordiscos…pero tremendas sorpresas te da la vida, así seas rico o pobre…suele ser siempre así.

Como ven a los rubios a Anthony, por fin hablan y se arreglan…esperemos que nuestro adorado Tim le dé oportunidad a que el amor llegue a su vida…

Particularmente su presencia me ha encantado en esta historia sé que algunas también…pero bueno ahora si listas al rumbo final…gracias por sus comentarios para esta historia, tratare de mañana actualizar…les mando saludos y que descansen…bye…