EPILOGO
15 años habían pasado desde que la historia de amor de los Andley Anderson iniciara en un salón de belleza…
Las cosas habían cambiado, saliendo verdades a medias y reencuentros permanentes.
La tía Elroy había fallecido hacia 5 años, antes de morir le confeso a Sara su verdadero origen, creando un verdadero escándalo en la sociedad Escocesa, pues el noble título que su padre ostentaba ahora había pasado a manos de ella, quien busco al hombre que le había dado la vida siendo recibida como la noble que siempre deseo ser, sin embargo era un arma de dos filos, ya que de nobleza solo tenía el título y muchas cuentas por pagar…
Algo que a Sara no le pareció para nada redituable, negándose a asumir el cargo…tomando la herencia cuantiosa de su madre y partiendo a Irlanda para vivir con su hija Elisa quien ahora tenía un matrimonio ejemplar, había encontrado a un buen hombre que la puso en cintura, procreando dos hijos Gregor de 15 años e Ikar de 13, siendo la adoración de ella.
Por su parte Neil vivía en Norteamérica con la empresa de cartón que alguna vez le fue heredada, ahora fabricaba envases de tetra pack, logrando obtener muchas satisfacciones, el por su parte se había unido más a su padre logrando que la empresa obtuviera estas ganancias…su perspectiva de vida había cambiado completamente ahora estaba casado con una preciosa americana y tenían 5 retoños Neil II de 13 años, Stefany de 11 años, Melissa de 8, Iván de 7 y Alan de 6 años…
Robert hacia un par de años que había fallecido, a pesar de haberse separado de Sara no había tenido ninguna relación sentimental, pero sus últimos años habían sido los más felices, dejando lo que el siempre quiso un buen legado con el apellido que portaba Leegan…ahora sus hijos se encargaban de darle honor a su sangre.
George y Amanda vivían plácidamente con sus hijos adolescentes, la energía no era la misma pues el pelinegro ahora ostentaba 67 años pero trataba de hacer lo mejor para criar a dos chicos de 15 años, George Alexander II y Amelia Kristin, de igual manera Amanda a sus 57 años era siempre apoya por su hija Annie.
Eran una familia bastante unida, así mismo la crianza de los chicos había sido completamente distinta que a la dada hacia Annie; ellos eran chicos independientes, que tenían un plan de vida trazado y pensaban a futuro, eran conscientes de el origen de sus vidas y de los deseos que sus padres por tenerlos, así que se preocupaban en verdad por sus progenitores y los cuidaban.
Annie había iniciado a estudiar la universidad, un consejo que su amiga Candice Andley le había regalado, aun principio le había costado mucho escoger que carrera cursar pero se había decidido por la carrera de letras, la verdad es que le gustaba mucho escribir y ahí es donde comprendió mucho de lo que su personalidad solitaria decía.
Por ironías del destino viajo a Londres para un taller de escritura y el día menos pensado, en una cafetería local, ella estaba sola, estudiando…si más alguien la saludo y vúala Archie frente a ella, quien tenía varios años sin cruzar una sola palabra, lo cierto es que aquel chico que la había conquistado y había sido su prometido le resulto completamente indiferente.
Lo saludo por cortesía, pero solo eso…ella salía con un compañero de la universidad y vivían juntos, por lo que su corazón estaba ocupado al fin…pero Archivald Cornwell no era de esos tipos que se dejaran vencer y sin bien a un principio lo enfadaba, pues ahora que estaba solo la mujer en cuestión le atraía mucho…
No era la misma Annie, su cuerpo era más curvilíneo, su larga cabellera ahora era un precioso corte de cabello arriba de los hombros, sintió un poco de celos al ver que el tipo la abrazaba y su mano se posicionaba debajo de su cintura…
Así que después de eso la miraba seguido en la cafetería siempre sonriente y con ese chico, después no supo más de ella…al poco tiempo decidió regresar a Norteamérica y se encontraron en una fiesta organizada por los Andley Stevenson…
La conversación de ambos fue algo sublime, la verdad es que la novia que él había conocido hacía muchos años atrás no era la misma…ahora era una mujer en toda la extensión de la palabra y tan segura de sí misma que lo hacía temblar…
Sin embargo Annie no estaba solo, habia tenido un hijo producto de su relación con un editorialista Jimmy Torrens, un detalle que lo hacía comprender la nueva faceta de la pelinegra, el pequeño Edward era un chico bastante parecido a su padre, lo cierto es que Annie había vivido feliz con Jimmy y cuando su relación no dio para más terminaron de la manera más civilizada, tratando de llevarse bien por el bienestar de su hijo.
Después de varios años con la insistencia de Archie y con un pasado a cuestas, Annie le dio un sí a su propuesta de regresar y al fin habían podido conquistarla, después de una breve relación, el propuso que se casaran a lo que Annie se negó, argumentando que sería mejor vivir juntos y probar si eran compatibles, por el bienestar de su hijo…
Después de eso llego su primer hijo y el segundo de la pelinegra, a quien no le quedó otra que doblar las manos…hacia 5 años que se habían casado por todas las leyes.
Desde su rompimiento con Archie para ella el compromiso era algo que se rompía con facilidad, por lo que no creía en él, así que casarse le resulto muy complicado, pero su segundo hijo estaba en camino…así que les daría la estabilidad familiar a sus hijos que merecían.
Ahora tenía tres preciosos hijos, que era muy parecidos a Archie, Adele Michelle de 8 años, Archivald II de 7 años y Armand de 4 años…
Su vida era muy tranquila y podría decirse que eran felices, lo curioso era que al final terminaron juntos…el destino era así de impredecible.
Por su parte Stear vivía con su adorada esposa Patricia Obrian la mejor amiga de Candice, ahora su relación con los primeros hijos de él era mucho mejor.
Stear Jr contaba con 23 años y recién se había graduado de la Universidad, tenía grandes sueños y su tío Archie lo estaba apoyando, por su parte la berrinchuda de Sonia que ahora tenía 20 años, convivía plácidamente con Paty, incluso pasaba más horas con ella que con su mama.
La castaña seguía siendo la mejor amiga de Candice ahora daba clases en la universidad junto con su esposo, además de llevar las riendas de un hogar Eder Stear contaba con 14 años y era el clon viviente de su padre, Dinorah de 12 años era una bonita combinación de genes aún se preguntaban cómo es que era rubia…todo anotaba a la abuela de Paty, le seguía el pelirrojo Bryan de 10 años quien era adicto a leer como su madre y la pequeña Ileana de 8 años el clon en pequeño de Paty.
Lo cierto era que la castaña nunca se imaginó tener tantos hijos, sus planes eran simplemente 2 más, pues Stear ya contaba con 2, pero sus amigas tenían hijos de las edades y ella no lo pudo resistir…lo curioso radicaba en Stear quien se había negado a más hijos resulto ser el más feliz en tener casa llena…
Lo que más adoraba de sus hijos era esa sonrisa heredada tan característica de los Andley…
Una sonrisa que conquistaba al más duro corazón…Timothy Deep Andley era prueba de ello.
Si bien era cierto de que su guerra con su proveedora de alimento para su ganado había quedado en tregua, la tregua no cedió por su parte hasta que la hembra termino en su cama…
Algo que le costó un par de años, pues no fue sencillo que la muchacha de escasos 20 años cediera a sus encantos, ella se conservaba para el idóneo marido, algo que alentó al rubio para conseguirlo…
Contra todo pronóstico y ante la incredulidad de la familia Tim se casó con Carmelita de Anda, cuyos padres de origen mexicano, se sorprendieron porque un tipo de renombre como él se casara con su hija.
La boda fue una tradicional boda forastera…música, tequila y alegría…el amor que el guapo rubio demostraba por su esposa termino dando frutos…
Timothy II Abraham de 14 años era un encanto de muchacho las chicas lo acosaban por la combinación de genes que lo hacían irresistible, de preciosos ojos verdes, piel acanelada como su madre y una melena de rizos castaños…asiduo al rancho como su padre, después de él estaba la bella Carmina de 13 años quien era el retrato de Tim en versión femenina, seguía John Timothy III de 11 años, Corina de 10 años, Carmelita de 8 años, los mellizos Gerardo y Daniel de 6 años…
La nueva generación de rancheros en Tennessee, que ahora formaban uno de los Clanes Andley más fuertes establecidos en Norteamérica.
Si algo siempre supo Tim era que si algún día se casara tendría muchos hijos para que no crecieran solos como él lo había hecho, pues sus padres lo habían dejado huérfano pequeño…así que lo hablo con su mujer y ella también creía lo mismo, pues solo había sido ella y su hermana solamente, por lo que había tomado el negocio familiar como propio.
La familia estaba plena y radiante como Tim a sus 45 años…incluso estaba más feliz que nunca, su esposa había sido el mejor de los aciertos que la vida pudiere haberle dado a sus 38 años, Carmelita era un encanto de mujer, seguía siendo irresistible a su lívido…
La relación con los Deep Andley mantenían con Albert y Candice era muy estrecha, en vacaciones de verano se organizaban para salir de vacaciones…después a su regreso se pasaban otra jornada en el rancho.
Los padres de Candice vivían plenamente, su padre solo en ocasiones especiales hacia apariciones en la locución, ahora se dedicaba completamente al manejo de la radiodifusora, además tenía un hijo para sacar adelante.
Pues curiosamente Clarise había pensado que la menopausia había llegado rápidamente, por lo que se conformó en esperar lo que la vida le daba, su hija mayor ya casada y su hijo pues tomando impulso…la sorpresa radico cuando después de 5 meses noto que su barriga de pronto se votaba de más…así que decidió ir al médico, ella le comento que estaba con eso de la menopausia, pero el considero hacer un eco…y sorpresa un bebe estaba ahí presente…a sus 42 años embarazada…fue un shock para ella…
Madre e hija embarazadas…Harry solo rio por el acertado embarazo de su esposa y le hicieron frente al nuevo reto de ser padres y abuelos…
Candice por su parte tomo la noticia con mucha alegría, su primogénito tendría un tío con el cual crecer…si de algo siempre estuvo seguro Albert es que deseaba tener muchos hijos…algo que simplemente creyó de manera tácita, pues era mejor la familia grande…
Así uno a uno fueron llegando sus hijos…el primogénito de los Andley Stevenson fue el clon del rubio William Albert II Andley Stevenson, quien ahora contaba con 15 años, la verdad es que era un chico apuesto, con gran sentido de pertenencia y filantrópico por naturaleza…noble y tranquilo como lo era su padre.
Le seguía Derek Albert III con 14 años este chico era la sensación en la escuela, tenía unos rizos rubios preciosos y unos ojos azules tan vivos como los de su mama…siempre con el gusto por el deporte extremo, ya llevaba un par de fracturas, algo que mantenía al borde a la pobre Candice, secretamente brinco de paracaídas con su padre hacia un año, por lo que trataba de controlar sus impulsos e hiperactividad con la natación, algo que ahora lo tenía en competencias.
Después de dos chicos Candice sintió que era más que suficiente, la verdad es que sus hijos en compañía con sus primos y amigos eran una bomba…creyó que al fin había terminado, pero no fue así…
Paso un tiempo para que Candice Ivery de ahora 10 años llegara al mundo y conquistara el corazón de todos…era una belleza de niña, paciente, amistosa, tranquila e inteligente, con ella siempre todo era paz, la mejor combinación de los dos…de ojos azules como su padre, cabello rubio y ondulado como Candice y una magnifica voz como su abuelo Henry…algo que tal vez más adelante le serviría para guiar su destino…
Parecía que la familia estaba completa pero Albert le pidió un hijo más y como resistirse ante ese hombre…así arribo a este mundo la bella Stephanie Clarise de 8 años…era una niña intrépida como Candice con sus ojos verdes y cabello dorado cayendo a bucles por su espalda, amaba montar a caballo y todo lo que en un rancho hubiera…
La rubia estaba feliz con sus hijos…tenía la familia perfecta…sonrió al ver que todo estaba bien ahora podría seguir con sus actividades, pero una noche de copas en un aniversario junto a la playa, tuvieron un par de consecuencias…
Los gemelos Bianca Mariel y Brandon Albert IV, de 5 años vinieron a revolucionar a los Andley Stevenson, eran unos consentidos y a pesar de ser niño y niña eran muy unidos, alegres, obedientes, cantaban precioso y hacían un dueto cómico en cada reunión, eran la vena artística de la familia, algo heredado por el abuelo Harry…
Todos convivían plácidamente en reuniones, eran asiduos de los deportes acuáticos como su padre Albert y les gustaría tener más de una profesión como su madre Candice…
En serio como es lidias con ellos…a mí me cansa demasiado Archie, la verdad es que no para en todo el día…-dijo Annie mientras su retoño corría junto con Stephanie y los gemelos de Candice.
Ni yo lo se…pero es bonito una familia grande…me encanta…-dijo la rubia sonriente y dichosa del destino que ahora tenía en sus manos…
Ni que lo digas…como esta William, por lo de su padre…-pregunto Paty, pues Sir William había fallecido hacia unos meses atrás a la edad de 85 años, dejando a su esposa devastada, quien se mudó a vivir con su hija Pauna.
Él está tranquilo, dice que su padre vivió feliz y a pesar de que estaba enfermo de la presión, pues no sufrió mucho…los niños de verdad están tristes…pero tratamos de salir de esto, de hecho había pensado no hacer la fiesta de los gemelos, pero Albert me dijo que no…que se hiciera…-dijo la rubia mientras terminaba por acomodar las gelatinas.
Que mal…tu suegra donde esta…pensé que vendría a vivir con Albert…-pregunto Annie.
No…ella se siente mejor con Pauna, lo bueno es que se mudó a Irlanda, quieras o no aunque este cerca de escocia, pues cambia de aires…-dijo la rubia con pesar.
Que lastima, por cierto como sigue de salud tu esposo…-pregunto Annie.
Bien…lo que pasa es que heredo eso de su papa…estamos en tratamiento y parece que lo ha aceptado bien, o bueno es que Albert practica la natación, corre, hace deportes y es mejor para su salud…-dijo Candy sonriente…
Mama, dice mi papa que si ya van a cortar la tarta…-pregunto Ivery mientras la rubia notaba la impaciencia de su hija, por degustar el delicioso pastel de chocolate.
Si…vamos para que les llames a todos…-contesto Candice u y al segundo la pequeña rubia gritaba que partirían la tarta.
Hijo, ayúdame a traer a los gemelos…-señalo la rubia a su hijo mayor William.
Si…vamos Derek…-señalo el rubio, mientras su otro hermano caminaba con discreción pues los gemelos eran bastante vagos y si escuchaban la voz de sus hermanos se escondían.
Los encontraron metidos en el túnel cerca de las resbaladillas…los pequeños no hacían nada de ruido, pero en cuanto los agarraron gritaron y corrieron despavoridos hacia su padre quien estaba sentado junto a Stear…
Papa…papa...-gritaron con ansias…
Dice mi mama que ya van a partir el pastel y no quieren ir…-comento Derek con impaciencia…
Vamos niños…si no su mama se enojara y no queremos que nos regañe verdad…-anuncio el rubio mientras caminaba con los dos niños sonrientes en cada mano.
Albert se sentía dichoso de la gran familia que había creado con su esposa Candice, quienes ya tenían 16 años juntos y contra todo pronóstico seguían enamorados…
Ella era una mujer físicamente preciosa, las estrías que pudieren adornar su vientre eran el producto de esos 6 hijos maravillosos que le había dado y la verdad es que él se sentía orgulloso.
Claro que la vanidad era mucha en su esposa, porque nunca omitía esos detalles que la hacían lucir preciosa ante sus ojos…ahora la miraba ahí dando órdenes como sargento con toda la bola de niños dispuestos a probar el pastel especialidad de su suegra Clarise…
Recordó a su padre y lo mucho que le hacía falta, pero él le dijo los últimos días de su vida que había sido un hombre feliz, tuvo lo que deseo y se llevaba lo mejor el amor de su esposa e hijos…lo único que valía en la vida…
Lejos de recordar los viajes, los trajes caros, los coches, las mansiones, propiedades, joyas o cualquier lujo, recordaba el nacimiento de su primer hijo, de su primera hija y de, el momento en que su esposa sonreía y le decía te amo…era algo que no tenía valor.
Por eso el día que murió a pesar de ser un terrible y desolador día en su vida al ver el rostro placido de su padre recordó esas palabras…su salud se había visto afectada hacia un par de años, pero ahora se cuidaba mucho para durar más tiempo, a sus 56 años tenía mucho por dar, pues sus hijos lo necesitaban.
La verdad era que le aterraba no verlos lograrse como adultos, como profesionistas o no conocer a sus nietos, era algo en lo que no le gustaba pensar, porque era realista.
Sin embargo, sabía que esa menuda mujer era valiente y sabría subsistir sin el…los años que tuviera por delante…
Que pasa…te sientes mal…-pregunto Candice mientras Albert solo sonrió…
No…-dijo el mientras la abrazaba…-sabes te ves preciosa en ese vestido, estaba pensado que después de que duerman los chicos me gustaría quitarlo lentamente…-comento a su oído mientras la rubia se ruborizaba por el comentario de su esposo, la verdad es que siempre decía algo que la hacía temblar.
Creo que los chicos están ansiosos…-comento Clarise mientras cargaba a la pequeña Bianca…
Perfecto…bueno quien no cante no habrá pastel…-señalo la rubia…mientras todos los niños cantaban a todo pulmón las mañanitas que ahora festejaban los 5 años de los gemelos…
William y Derek tienen listas las maletas…-pregunto Candice pues viajarían a Tennessee para pasar unos días con Tim y distraerse un poco de la tragedia que habían atravesado al morir Sir William.
Si mama…solo no encontré las espuelas…no sabes si las deje allá…-pregunto William pues tenían una casa de campo ahí en el rancho para su comodidad…
Creo que las dejamos en la caja de la entrada…acuérdate que a mama no le gusta verlas tirada…-dijo Stephanie mientras salía con su maleta preparada, la verdad es que si por ella fuera viviría con el tío Tim desde siempre.
Pues le hubieras mejor preguntado a Steffi, ya sabes que si es referente al Rancho ella lo sabe…-dijo Ivery…
Yo no tengo la culpa de saber montar y que los animales me sigan…-dijo molesta la niña de 8 años y más carácter que todos sus hermanos juntos…era como una niña con alma de adulto, de todos los hijos de Candice era la única que tenía una personalidad como la de ella.
Tranquilas…Ivery respeta a tu hermana sabes que ella esa facilidad con los animales…-señalo la rubia mientras abrazaba a Steffi…
Ivery no pelees, acuérdate que mi papa quiere vernos contentos, aún sigue triste por lo del abuelo…-dijo el hermano mayor William, quien siempre arreglaba las disputas de sus hermanos.
Si, discúlpame Steffi…-dijo Ivery mientras se unían en un abrazo…
Si….abrazos…-grito el pequeño Brandon mientras corrían hacia sus hermanas bajando con un sombrero en la cabeza, de pronto todos se unieron al abrazo riendo de emoción…
Albert bajo con Bianca en brazos…-que sucede…no nos invitaron a la sesión de abrazos o que…-dijo el sonriente.
Vamos…todos…-dijo el mientras se apretaba a su esposa y sonreían contentos por el simple hecho de estar unidos y ser la familia que siempre desearon…
Al fin…-dijo agotada Candice mientras salía del baño, ya había podido acostar a los gemelos…se sentó en la cama…
Y Albert termino sentándose detrás de ella, la verdad es que la admiraba era una madre dedicada, una mujer profesionista, una esposa amorosa y una mujer espectacular.
Paso sus manos sobre su cuello…dándole un ligero masaje…-ahora si me dirás que es lo que te preocupa…-si algo sabia Candice era que su esposo muchas veces no decía lo que le sucedía.
No pasa nada…-contesto el mientras Candice se giraba a verlo a los ojos…esos ojos que lo conquistaron ahora literalmente descubrían la verdad.
Te conozco y sé que mientes…de verdad no confías en mi…-dijo ella sonando triste, algo que el rubio odiaba…
Nada, es todo esto de mi padre me afecta…y yo con 56 años y mis hijos tan pequeños, tengo temor de morir y no verlos crecer…es complicado…-dijo el…
Sabes eres tan bobo…ahora parece como si toda la gente que te dijo que no duraríamos casados ahora estuviera aquí desanimándote…viviremos lo que dios nos dé y estaremos bien…te amo y seremos felices…
Yo también te amo…-contesto el rubio mientras su frente se pegaba a la de ella y sonreían…mientras sus labios se unían en un beso…sellando su amor para siempre.
Los años venideros fueron dichosos…cada uno de sus hijos logro sus sueños…
William se encargó junto con Derek del manejo de las empresas, eran un dúo dinámico que plantaban el temor en los demás empresarios, pues su asertividad en los negocios era como la de su padre el temido William Albert Andley.
Candice Ivery por su parte dedico su vida al modelaje, se convirtió en una cotizada modelo, además de crear su propia línea de ropa junto a su prima Dinorah.
Stephanie se mudó de manera permanente a Tennessee dedicando su pasión a la veterinaria que había montado junto con su primo John Timothy.
Bianca se había graduado en locución y trabajaba en la estación de radio propiedad de su fallecido abuelo y que ahora manejaba su tío Henry.
Por su parte Brandon había fundado un banda de rock alternativo poco a poco tomaban renombre en los Ángeles logrando abrir conciertos a las legendarias bandas…era un chico talentoso con una voz envidiable…
Ahora todos estaban reunidos en casa, la salud de su padre había estado delicada…los médicos decidieron que el hombre de 87 años fuera a casa…sería mejor estar rodeado de toda su familia.
Los chicos se habían estado turnando y el a su modo se despedía de sus hijos…moriría contento…recordando todo…
Candice se sentía devastada, la perdida de sus padres también había sido un trago demasiado amargo y doloroso, pero esto era aún más…
Cómo te sientes mi amor…-pregunto Candice.
Como una ciruela pasa…-contesto el alegre Albert.
Sabes te prepare lo que te gusta…-dijo ella mientras el cerraba los ojos…
Creo que no podre comerlo…-contesto mientras sonreía…-no tengo mucha hambre, lo único que deseo es que no te separes de mi…te amé mucho Candice…y quiero que seas feliz…-dijo mientras la miraba y con su mano tocaba su rostro…-mi ángel…
Te amo…-dijo ella con lágrimas en los ojos, sabía que su corazón estaba débil, no había más por hacer.
Yo más…cuida de los chicos y haz lo que acordamos…mi preciosa esposa…te amo…-dijo el mientras cerraba los ojos y Candice lo besaba en los labios…
Escucho con temor el ultimo respiro para después cerrar los ojos y quedarse dormido…de pronto la oscuridad cayó sobre ella, fue difícil no llorar así lo hizo…todos los chicos entraron e hicieron lo mismo reconfortarse…
La rubia miraba el horizonte…hacia 6 años que Albert había partido, le hacía bien estar con su hija en rancho…mirar el atardecer acompañada de su soledad…
Nadie comprendía porque ella al mes de muerto Albert se dedicó a viajar por todo el mundo sola…era como absurdo teniendo una casa para ella e hijos para estar acompañada, como Paty lo hacía, pues también era viuda…
Sin embargo Candice cumplía lo que Albert y ella no alcanzaron a hacer, ahora era el último de sus viajes, después iría a Escocia a quedarse por algún tiempo.
Nadie sabe cómo te echo de menos Albert…pensarían que estoy loca si saben que te veo siempre a mi lado…
Lo se…pero no esperes más…ven a mis brazos…-dijo el rubio mientras ella sonreía…
La mañana siguiente en el cumpleaños 73 de Candice todos sus hijos arribaron a la casa de campo, mientras entraban con el pastel a la habitación de su progenitora, entre los ruidos de gritos de sorpresa y las mañanitas, descubrieron quien en vida era Candice Stevenson White, conocida por la Sra. Candice Andley había partido…
Sus restos incinerados fueron depositados en la cripta junto a su esposo…amados padres, esposos amorosos y abuelos consentidores descansan ahora en paz dejando un hueco en el alma de todos aquellos que los conocieron…palabras celebres para dos personas a quienes los años no les importaron para amarse hasta el último momento…
Sus hijos eran testigos fieles de ese amor…ahora lejos de la herencia económica, la herencia espiritual y de amor los acompañaban para siempre…
Así tenga yo cuarenta y tu veinte te amare por la eternidad…quedo grabado en la cripta al deseo de Albert como testigo de su amor.
Bravo….termine con esta historia que me ha costado un poco…espero que les guste el final, final; les agradezco por leerme y por sus comentarios.
Tardare algún tiempecito en subir la nueva historia que tengo pensada aun no me decido…pero gracias por acompañarme con esta que esta relinda…les envió saludos y espero que estén contentas como yo el día de hoy…
Agradecimientos a todas por sus comentarios, si se me pasa alguna me dicen, les mando buena vibra ;)
Jenny
Mayra Exitosa
Zafiro Azul Cielo 1313
Gatita Andrew
Ginaa
Lucia Andrew
Maxima
Sayuri1707
Que viva Candy
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Lu de Andrew
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