Holas! He vuelto, con un nuevo capítulo de mi Fic. Quiero agradecerle a LaT2oo5 por ser la primera persona en dejarme un review n.n Fui tan feliz cuando lo leí ;o; (Aunque parece que habías leído la otra "versión" de este Fic XD) Por fin sé que por lo menos alguien lee esta historia n.nu Y que no es sólo mi lectora oficial de fics de Inu Yasha y querida amiga, Kazu-San , la que lo hace XD.
Bueno, espero que les guste el nuevo capítulo que les traigo! Aquí les va XD
Disclaimer: Los personajes de Inu Yasha no me pertenecen, pertenecen a sus respectivos dueños (Aunque me encantaría ser uno de ellos u.u) Pero no tengo el suficiente dinero ;o;!
"Oportunidad de Vivir"
Capítulo 02: Encuentro
– ¡Al fin te encontré! Prepárate para ser asesinado...—pensó Aome, antes de lanzarse al ataque.
Aome desenvainó su katana en el aire, antes de caer como una pluma al suelo. El joven guerrero se sorprendió ante la llegada de la chica, frente a él.
- Prepárate para morir—dijo Aome decididamente, poniendo su espada entre ambos. Ella hizo un rápido movimiento, que iba dirigido al cuello del guerrero, pero este desenvainó su espada rápidamente, logrando eludir el ataque.
- ¿Quién eres¿Y qué pretendes?—preguntó el guerrero, sorprendido y enfadado a la vez.
- Eso no te importa, lo único que interesa es que... ¡morirás en este mismo instante!—dijo ella, lanzando más ataques con su espada, pero todos eran eludidos ágilmente por el guerrero.
- No te será fácil matarme, chica—dijo el guerrero, lanzándole un ataque a Aome, pero esta también esquivaba sus ataques con agilidad.
- Tal vez no lo sea, pero yo te mataré de todos modos—contestó Aome – ¡Te mataré en nombre de mi señor Naraku! –
- Na... raku—dijo sorprendido y esto lo distrajo un poco. Aome aprovechó el momento y logró hacerle un pequeño corte en su brazo izquierdo - ¿Qué eres de él, mujer?—preguntó enojado.
- Soy parte de las Princesas de la Muerte ¿Has escuchado hablar de nosotras?—preguntó y siguió atacando.
- Sólo rumores. Pensé que no existían. Nadie las ha visto nunca—dijo, mientras se defendía de los ataques de Aome.
- Eso es porque nadie que nos haya visto, ha seguido con vida—dijo con una sonrisa de satisfacción – Somos el orgullo del amo Naraku –
- ¡No menciones su maldito nombre!—gritó.
- ¿Por qué¿Acaso él te ha hecho algo malo?—preguntó, saltando a un árbol cercano y mirando desde allí al guerrero.
- ¿Algo malo¡¡Algo terrible!—dijo fuera de sus casillas.
- ¿Qué cosa?—preguntó con curiosidad e incredulidad
- ¡Él mató a toda mi familia, incluyendo a mi prometida!—dijo con lágrimas de rabia en sus ojos - ¡No sabes cuanto he sufrido por ello! –
- ¡Mi amo Naraku sería incapaz de hacer eso!—gritó Aome y descendió del árbol – ¡Él es una buena persona! –
- Buena persona. ¡Ja! No me hagas reír—dijo con una sonrisa sarcástica – Se ve que no conoces verdaderamente a tu amo –
- ¡Morirás!—gritó Aome y siguió atacándolo, ahora con más fiereza que antes.
- Eso es lo que tú crees—dijo y siguieron peleando. Ninguno de ellos se dio cuenta de que iban acercándose a la orilla de un acantilado. Estaban algo agotados después de tanto atacar y defenderse. Ambos eran excelentes espadachines.
- Debo admitir que eres muy buena con la espada—dijo el guerrero, cansado.
- Tú eres un excelente oponente, eso no se puede negar—dijo Aome, cansada.
- Ojalá nos hubiésemos conocido en otras circunstancias... –
- Lo mismo digo—ambos siguieron combatiendo. Aome logró golpear, con su pie, el tobillo del guerrero y este cayó al suelo – Pero ahora, morirás—puso un pie atrás, sin darse cuenta que lo había puesto en la orilla del acantilado y resbaló. El guerrero vio lentamente como ella caía.
(Imagínense esto es cámara lenta n.n)
- No puede ser—pensó Aome, cayendo lentamente, su cuerpo sin reaccionar. No podía creer que la que moriría sería ella y en una situación así, su primera misión.
- Sálvala, sálvala o te arrepentirás—le dijo una voz en su mente al guerrero.
- ¿Madre?—preguntó el guerrero en su mente. Nunca había oído la voz de su madre, en todos los años que habían pasado desde la tragedia.
- Sálvala¡Hazlo!—dijo la voz en su mente.
- Sí—dijo el guerrero reaccionando y corrió, tratando de alcanzar a Aome. Logró tomar su mano y comenzó a subirla, con mucha dificultad, pues estaba cansado.
(Fin de la cámara lenta XD)
- Tu... ¿Me salvaste?—preguntó reaccionando Aome, incrédula de lo que acababa de suceder.
- No, aún estás cayendo por el acantilado y estás a punto de estrellarte con una roca—contestó sarcástico.
- ¿Por qué lo hiciste? Yo intenté asesinarte y además... soy súbdita de Naraku, tu enemigo... –
- Algo dentro de mí me dijo que no debía dejarte morir—contestó - ¿Habrá sido el espíritu de mi madre el que me dijo esas palabras?—pensó.
- Gracias por salvarme—dijo Aome, agradecidamente, lo que hizo sonrojar al guerrero. No podía creer el tan repentino cambio de actitud de la chica - ¿Cómo te llamas? –
- Me llamo Inu Yasha ¿Y tú?—preguntó
- Aome—contestó ella – Fue un gusto haberte conocido—dijo, levantándose y acercando peligrosamente la katana a su delicado cuello.
- ¿Qué haces?—preguntó alarmado el joven al ver lo que estaba a punto de hacer la chica.
- Cuando una Princesa de la Muerte es derrotada por su objetivo, o sea, la persona a la que le fue encomendado asesinar, debe acabar con su propia vida—contestó Aome, acercando más la katana a su cuello.
- ¡No lo hagas!—gritó Inu Yasha y le quitó la katana a Aome, tirándola lejos de allí. – No quiero que te suicides –
- ¿Por qué?—preguntó, con lágrimas en sus ojos – Así se me ha dicho que haga en esta situación... -
- No debes desperdiciar la oportunidad de vivir que te di. Si ya no puedes volver a la fortaleza, busca una aldea donde hacer una vida tranquila—dijo, se dio media vuelta y comenzó a caminar, alejándose de allí.
- Espera—Inu Yasha se volteó.
- ¿Qué pasa? –
- Debo pagarte el favor que me haz hecho—dijo, hincándose en el suelo, a modo de reverencia.
- No te preocupes, levántate—dijo Inu Yasha – No me debes nada -
- Como tu salvaste mi vida, yo me encargaré de proteger la tuya—Aome se levantó – Te acompañare en tu viaje y seré tu guardaespaldas, hasta que llegues a tu destino –
- No, no quiero que seas mi guardaespaldas. No necesito una—dijo Inu alarmado, moviendo sus manos de un lado a otro.
- Entonces, seré tu compañera de viaje y te protegeré. Y no podrás negármelo—dijo decidida – Quieras o no quieras, te acompañaré para devolverte el favor que me has hecho -
- Esta bien, como quieras—dijo Inu Yasha y empezó a caminar
- Oye, espérame—dijo Aome, buscó su katana y siguió a Inu Yasha – Que malo eres—hizo un puchero. Luego se fijó en la herida que le había hecho al chico en el brazo, mientras peleaban – Discúlpame, creo que fui muy dura contigo. Déjame revisar tu herida—dijo, tomando el brazo del joven. El contacto con sus manos lo hizo sonrojar.
- No te preocupes, no es nada—dijo este, apartando su brazo de las manos de Aome.
- Eso no es verdad. Cualquier herida puede infectarse y podrías terminar con alguna enfermedad, fiebre y muy mal de salud—dijo con un tono de reproche.
- Esta bien—dijo, entregando su brazo al cuidado de Aome.
- Lo mejor será vendarla—observó la herida detenidamente – Siéntate por favor, para poder poner bien el vendaje—dijo y este lo hizo. Aome buscó entre sus pertenencias, encontró unas vendas y se las puso a Inu Yasha – Ahí está—dijo con una sonrisa.
- Gracias—contestó Inu Yasha – Perdóname tú también si es que fui muy duro contigo, es que apareciste de la nada y viniste a atacarme. Eso no es muy común que digamos en la vida de una persona... –
- No te preocupes. Tú solo intentabas defender tu vida –
- Pero, de todas maneras, creo que me excedí en mi ataque... –
- No digas eso. Tú solo tratabas de salvar tu vida. Cualquiera lo hubiese hecho. No te preocupes, yo te entiendo—dijo con una sonrisa – Oye... ¿Puedo hacerte una pregunta?—
- Dime –
- ¿Qué se supone que hizo mi amo Naraku a tu familia?—preguntó la chica, seria.
- Él... él mató a toda mi familia y a mi prometida—dijo Inu Yasha triste y bajó la mirada.
- Ya... veo—dijo Aome – Lo mejor será no preguntarle nada más. Veo que eso lo deprime un poco—pensó.
- Eso fue hace casi cinco años...—dijo Inu Yasha recordando – Era un día normal, hasta que unos guerreros invadieron el palacio en donde vivíamos mi familia y yo, junto con mi prometida. Todos tratamos de escapar, en dos grupos, y pensábamos reunirnos en el castillo de la familia de mi prometida. Cuando yo llegue a él, aproximadamente unas dos semanas después de la invasión al palacio, no encontré a ninguno de ellos en el castillo, por lo que seguí esperándolos allí. Pasó un mes y llegó una carta al castillo, donde Naraku decía que todos los demás habían sido asesinados por él y sus soldados. Yo juré vengarme de él, en nombre de todos ellos—dijo, terminando su relato.
- ¿Cómo mi amo Naraku pudo ser tan malo?—dijo en un susurro casi inaudible.
- No sé como alguien puede llegar a matar a tanta gente para llegar al poder—dijo él, a modo de respuesta.
- Jamás imaginé algo así. Ni en la peor de mis pesadillas—dijo Aome, impresionada. Naraku siempre la había tratado bien y también a sus "Hermanas" (Las Princesas de la Muerte). Al parecer, había muchas cosas que ella desconocía de su amo y éstas no eran muy buenas.
- Para que veas a quien tienes de "amo"—dijo, mirándola a los ojos – Oye... –
- Dime –
- ¿Cómo es que te hiciste parte de ese grupo?—preguntó refiriéndose a las "Princesas de la Muerte".
- Eso también fue hace aproximadamente 6 o 5 años—dijo Aome y comenzó a relatar – Yo un día desperté en la fortaleza de mi señor Naraku, sin recordar nada de mi pasado: ni a mi familia, ni a la aldea a la que pertenecía, nada. Cuando desperté, había una chica a mi lado, quien me explicó que me había encontrado cerca de los alrededores de la fortaleza, sola e inconsciente, por lo que me llevó dentro de ese lugar y había estado cuidando de mí hace ya varios días. También, me dijo que debía ir a agradecerle al emperador que me hubiera permitido quedarme con ellos y vivir allí, porque él y la chica pensaron que seguramente mi familia había muerto y por eso, me hallaba sola cuando fui encontrada. Luego de haberlo hecho, él me dijo que quería que comenzara a entrenarme para ser una guerrera y lo protegiera, en forma de agradecimiento. Y así comencé a entrenarme, junto a otras chicas en situación similar a la mía, para ser una guardaespaldas del amo Naraku e ir a cumplir misiones, asignadas por él, como asesinar a gente o exterminar monstruos –
- Ya veo—dijo Inu Yasha – ¿Así qué fue Naraku, el que te ordenó asesinarme?—preguntó.
- Así es. Era mi primera misión de asesinato y fallé. Soy una deshonra para mis hermanas...—dijo Aome, decepcionada de si misma.
- Creo que Naraku sospecha quien soy—pensó – Lo mejor será alejarme de aquí, e ir al castillo Higurashi en busca de refuerzos –
- Soy una vergüenza—dijo Aome, entristecida.
- No te preocupes, lo que pasa es que yo soy un oponente demasiado hábil—dijo engreídamente y con una sonrisa.
- Modestia aparte—dijo Aome, riendo.
- Lo mejor será que busquemos una aldea cercana, donde descansar—dijo, ignorando el comentario de la chica.
- Sí. Yo vi una cerca de aquí—dijo Aome—desde las copas de los árboles –
- ¿Desde los árboles?—preguntó, extrañado.
- Así es—dijo y le mostró como saltaba desde donde estaba, a un árbol de por lo menos 2 o 3 metros de altura, con mucha facilidad.
- ¿Cómo haces eso?—preguntó, asombrado.
- Todo es parte del entrenamiento que recibí en estos años—dijo, saltando del árbol al suelo, como si hacerlo fuera de lo más natural - ¿Quieres subir?—preguntó la chica.
- No creo que sea una buena...—dijo, Aome tomó de su mano y saltó, llevando a Inu Yasha consigo, al mismo árbol donde había subido antes - ...idea—dijo mirando a su alrededor. Allí vio la aldea a la cual se refería Aome.
- ¿Ves? Ahí está la aldea—dijo, apuntándola.
- Sí, la veo—contestó él.
- Vamos—ella saltó hacia otro árbol
- Yo no puedo hacer eso¿recuerdas?—dijo Inu, con una gota en su cabeza.
- Es cierto n.nU—se devolvió – Sujétate a mi cintura y te llevaré conmigo—le ofreció.
- Pero, yo...—dijo Inu Yasha, sonrojado.
- Que no te dé vergüenza—dijo Aome y puso los brazos de Inu Yasha alrededor de su cintura, lo que lo hizo ponerse rojo como tomate – Afírmate bien, para que no caigas –
- E... esta bien—dijo, aún avergonzado, y lo hizo
- Ahora sí¡Vamos!—dijo Aome y comenzó a saltar, junto con Inu Yasha, rojo como tomate, sujeto a su cintura.
Notas de la Autora: Je, je, Inu Yasha volvió a hacer aparición, pero ahora ya está más grande, y busca venganza o.o Y quien no, si mataran a tu familia de esa forma u.u Pero bueno, espero que les haya gustado el capítulo non!
Como de costumbre, aquí va un adelanto de próximo capítulo!
- Bienvenidos a esta humilde posada—dijo un joven hombre, dándoles la bienvenida – ¿Desean comer, jóvenes?—les preguntó.
- Así es—contestó Aome. El joven fijó sus ojos en ella.
- Es usted muy hermosa señorita—dijo mirándola con picardía - ¿No desearía tener un hijo conmigo?—preguntó él.
Con aquel pequeño adelanto, creo que ya se imaginarán quién hace aparición en el próximo capítulo XD.
Espero sus reviews con su opinión. De verdad que emociona mucho recibirlos y me anima a escribir más n.n! Ya saben, sólo hagan clic en "go" allí abajito y me dejan sus comentarios!
Espero actualizar lo más pronto posible, pero lo haré más rápido si por lo menos me dejan un review non! Los espero con ansias!
Bueno, me despido! Que tengan un buen día (o noche, no sé a que hora leerán esto XD)
Nos vemos pronto!
Atte. Dany-Chan
