Aquí estoy de nuevo yo, con un nuevo capítulo, quizás más pronto de lo que algunas se esperaban, pero es que al ver que he recibido tres reviews en el segundo capítulo, mesenti muy feliz n.n! Y esto me animó a publicar el siguiente capítulo más rápidamente n-n.
Les agradezco mucho a LaT2oo5, skaevan y kida-krn por haberme dejado sus opiniones en un review! Me encantaron y me animan a seguir escribiendo n.n
Bueno, ahora los dejo con un nuevo capítulo, pero antes...
Disclaimer: Los personajes de Inu Yasha no me pertenecen, pertenecen a sus respectivos dueños... Aunque me encantaría ser uno de ellos u.u Lamentablemente no tengo el suficiente dinero ;o; y además, lo que tengo, lo estoy ahorrando para comprar unos mangas XD!
Ahora sí, un nuevo capítulo n.n Espero que lo disfruten!
"Oportunidad de Vivir"
Capítulo 03: Posada
Aome e Inu Yasha llegaron a la aldea, este último algo mareado por los saltos en los aires y los árboles de la primera.
- Si no hubiese estado cansado, hubiese preferido venir de forma tradicional—dijo Inu Yasha
- Pero de esta forma es más fácil, Inu Yasha—le dijo Aome
- Lo sé, pero quede bastante mareado XoX –
- Esta bien, es la última vez que nos vamos de árbol en árbol—dijo Aome y se fue detrás de un árbol. Eso extrañó al joven.
- ¿Aome?—preguntó. Ella salió detrás del árbol, con un kimono puesto. Esta prenda de vestir la hacía lucir muy bonita y femenina. El kimono era color naranja, con un lazo color verde claro anudado a la cintura. Su cabello iba sujetado con una pequeña cinta blanca (con el peinado típico de las chicas de aldea de Japón por lo menos, el que sale en la serie XD).
- Listo—dijo Aome – No podía estar con mi traje de ataque aquí. Se vería muy extraño ¿no? n.nu—dijo a modo de explicación por el cambio de atuendo.
- Es cierto—dijo Inu Yasha, sin quitarle los ojos de encima. Aome era muy atractiva y con el kimono lo era aún más.
- Tengo hambre—dijo Aome y su estomago sonó. Esto la hizo sonrojar – Lo mejor será buscar un lugar donde comer y luego dormir n-n –
- Es verdad—ambos comenzaron a caminar en busca de aquel lugar. Pasando por una calle vieron un cartel, que decía posada.
- Creo que ya lo encontramos—ambos entraron.
- Bienvenidos a esta humilde posada—dijo un joven hombre, dándoles la bienvenida – ¿Desean comer, jóvenes?—les preguntó.
- Así es—contestó Aome. El joven fijó sus ojos en ella.
- Es usted muy hermosa señorita—dijo mirándola con picardía - ¿No desearía tener un hijo conmigo?—preguntó él
- ¿Qué?—dijo Aome sorprendida por lo imprevisto de la pregunta, y sonrojada a la vez por la propuesta.
- ¿Qué clase de preguntas son esas?—preguntó Inu Yasha extrañado – Ni siquiera la habías visto antes o.o O eso creo... -
- Miroku siempre le dice eso a las jóvenes bellas. No tiene remedio -o-u—dijo un hombre mayor, que estaba en la recepción de la posada.
- Ya veo—dijo Aome – Por lo que veo, ninguna ha aceptado n.nu –
- Eso es verdad, pero aún espero que alguna lo haga—dijo Miroku, decididamente.
- Si les preguntas de esa manera, dudo que alguna acepte—dijo Inu Yasha
- Es cierto—dijo Aome, con una gota en su cabeza.
- Bueno, eso no importa ya—dijo Miroku – Vengan conmigo—dijo y ambos lo siguieron – Aquí está su mesa—dijo y se las indicó. Ambos se sentaron - ¿Qué desean ordenar?—preguntó. Ambos ordenaron y Miroku se fue, en busca de los alimentos.
- Que agradable lugar—dijo Aome viendo a su alrededor. Aunque la posada fuera algo humilde, todo estaba decorado con buen gusto, y hacía agradable el lugar a la vista.
- Así es—dijo Inu Yasha – Aquí podremos descansar -
- Sí –
- Oye... –
- Dime –
- ¿Cuánto tiempo llevabas buscándome? La fortaleza de Naraku queda algo lejos de aquí... –
- Este era mi cuarto día de búsqueda—contestó Aome – Realmente fuiste una persona muy difícil de encontrar... –
- Ya veo—dijo Inu Yasha – Jamás pensé que una mujer intentaría asesinarme –
- Por eso es que nuestro grupo está conformado sólo por mujeres: nadie pensaría que una "frágil" mujer pudiese asesinar a alguien, y menos a sangre fría... —dijo Aome con cara de inocencia – Pero así nos educan durante nuestro entrenamiento en la fortaleza... -
- Es cierto—dijo – Nadie pensaría que con esa cara, ella pudiera ser una asesina profesional—pensó.
- ¿En que piensas?—preguntó ella
- En nada, en nada—dijo y vio que Miroku venía con su comida.
- Aquí esta su comida—dijo Miroku y la sirvió – Que tengan buen provecho—se retiró.
- ¡Gracias por la comida!—dijeron Aome e Inu Yasha al unísono y comenzaron a comer. Ambos tenían mucha hambre, por la pelea que habían tenido hace un rato. Unos minutos después, habían terminado de comer.
- La comida estaba deliciosa—dijo Inu Yasha, feliz.
- Sí—dijo Aome – Hay que darle las felicitaciones al cocinero –
- Les gustó la comida, al parecer—dijo Miroku, llegando a retirar los platos.
- Así es—contestó Aome – Disculpe, joven Miroku... –
- Dígame, señorita...—dijo Miroku, esperando que Aome le dijera su nombre
- Aome. Me llamo Aome—contestó ella
- Dígame, señorita Aome –
- ¿Tiene lugar disponible para hospedarse?—preguntó
- Claro, señorita. Menos mal que me lo dijo en este momento, porque solo queda una habitación –
- Tendremos que compartir habitación Inu Yasha¿No te molesta?—preguntó Aome a Inu Yasha.
- No, creo que no—contestó él
- Si quieren, podemos verla ahora. Solo iré a dejar los platos y regreso—dijo y se fue.
- Sólo espero que la habitación sea espaciosa y cómoda—dijo la joven, levantándose de donde se encontraba y avanzando hacia la recepción de la posada.
- Sí. Lo único que quiero ahora es ir a dormir. Estoy muy cansado—dijo Inu Yasha, haciendo lo mismo que Aome. Luego bostezó.
- Listo. Ahora, acompáñenme, por favor—dijo Miroku llegando y luego se dirigió a un pasillo. Ambos lo siguieron. Miroku se detuvo en una puerta y los dos hicieron lo mismo. Miroku la abrió. La habitación era de tamaño mediano, pero se veía cómoda – Esta es la habitación—dijo – La ventaja que tiene es que posee una terraza que da hacia patio interior, que tiene mucha vegetación y una pequeña laguna. ¿La toman o no?—preguntó. Aome e Inu Yasha se miraron.
- La tomamos—dijeron al unísono
- Muy bien—dijo Miroku – Los baños se encuentran al final de este pasillo. Si necesitan alguna cosa, yo estaré en la recepción para atenderlos. Les deseo una buena estadía en la posada—dijo, hizo una reverencia y se fue.
- Yo iré a darme un baño—dijo Aome
- Cuando vuelvas, yo iré a darme el mío—dijo Inu Yasha, entrando a la habitación. Aome fue a darse su baño e Inu Yasha se quedó en la terraza, viendo como la luna se reflejaba en la laguna y pensando, hasta que Aome volvió.
- Listo, es tu turno—dijo Aome entrando a la habitación, con una toalla en la cabeza.
- Esta bien—dijo Inu Yasha y fue. Cuando volvió, Aome estaba haciendo lo mismo que hacía el antes de que ella volviera de tomar el baño: mirar como la luna se reflejaba en la laguna. Aome se veía hermosa con la luz de la luna bañando su cara. Inu Yasha trató de no hacer ruido para no interrumpirla y se puso a su lado.
- Veo que ya regresaste—dijo la chica, volteando su cara para ver a Inu Yasha y sonrió. Eso hizo sonrojar a Inu Yasha, pero al ser de noche, eso no fue notado por la joven.
- Que bella es la luna—dijo Inu Yasha, mirando al cielo.
- Y las estrellas que la rodean también—hizo lo mismo que el joven.
- Que bueno es poder apreciar este bello espectáculo de la naturaleza –
- Sí. Espero que aún pueda seguirse viendo en el futuro –
- Ojalá que así sea—dijo y bostezó – Lo mejor será que me quede dormido sino mañana no tendré energías para hacer nada—dijo y salió de la terraza, lentamente, dirigiéndose a su cama.
- Yo también debería ir a dormir—dijo Aome, se dio media vuelta y se disponía a caminar hasta su cama, pero tropezó. Inu Yasha reaccionó rápidamente y alcanzó a impedir que se golpeara contra el piso, sosteniéndola en sus brazos.
- ¿Estas bien?—preguntó preocupado.
- Sí—contestó – Gracias... por atraparme—dijo con una gran sonrisa.
- De... nada—dijo sonrojado y ocultó su cara – No te podía dejar caer. Podrías haberte lastimado –
- Es cierto n.nu. Trataré de tener más cuidado la próxima vez. Disculpa por las molestias—dijo apenada.
- Para que no te tropieces de nuevo, yo te llevaré a tu cama—dijo y lo hizo. La depositó lentamente en su cama y la tapó con las frazadas.
- No tenías por qué molestarte, Inu Yasha. Gracias—dijo, un poco sonrojada. Nunca había recibido un trato tan amable, y menos de un hombre.
- No hay de que—dijo Inu Yasha, apagó la luz (En realidad, el fuego de una antorcha que iluminaba el lugar n-nu) y se acostó – Buenas noches Aome –
- Buenas noches, Inu Yasha. Que descanses—se acurrucó en su cama y se durmió. Inu Yasha también se durmió. Aome comenzó a soñar...
Iba una niña caminando por los pasillos de un elegante palacio, seguida de unas cuantas mujeres mayores, que se encargaban de cuidarla y atenderla en todo lo que necesitara. Su cara no podía ser observada, ya que una especie de sombra la cubría. Al parecer, era una princesa, hija de algún terrateniente.
En su camino por el pasillo, se encontró con un niño, sentado en uno de los escalones para bajar al patio del palacio. A él tampoco podía vérsele la cara.
- ¿Qué haces ahí?—preguntó la niña al niño.
- Estoy viendo como vuelan las aves. Es un espectáculo muy bonito, sobre todo cuando aterrizan en algún lugar—contestó él
- Pueden retirarse—dijo la niña respetuosamente, a las mujeres que la acompañaban. Ellas obedecieron. La princesa se sentó en el mismo peldaño que el niño - ¿Y ya terminaste tu entrenamiento con la espada de hoy?—preguntó ella.
- Así es. Mis maestros dijeron que era muy hábil en ello, pero que aún me faltaba mucho para superar a mi hermano en habilidad y fuerza—contestó él.
- Debe ser porque tu hermano tiene 18 años y tú tienes 12—contestó la niña.
- Sí, debe ser por eso—contestó él – Pero ya verás que algún día seré más fuerte y hábil que él. Te lo prometo—dijo el niño decididamente
- Yo sé que tú lo lograrás. Todo lo que prometes, lo cumples—dijo feliz.
Aome se encontraba sentada en su habitación, leyendo algo, en la fortaleza de Naraku. Estaba sola, porque Sango había ido a cumplir una de las misiones encargadas por su amo. De repente, alguien abrió la puerta.
- Aome, el amo Naraku desea hablar contigo, en el salón principal—le dijo una chica, que también pertenecía a las "Princesas de la Muerte".
- Gracias por el recado, Misaki. Iré enseguida—contestó Aome, dejó lo que estaba leyendo a un lado y fue a donde se encontraba Naraku – Aquí estoy, mi señor—dijo haciendo una reverencia, cuando llegó a donde estaba él.
- Acércate, tengo algo importante que decirte—dijo Naraku y Aome obedeció. Cuando ella estuvo lo suficientemente cerca, Naraku la atacó con una katana. Ella alcanzó a evadir por muy poco el ataque.
- ¿Qué le sucede mi señor¿Por qué me ataca?—preguntó Aome, extrañada, esquivando los cada vez más certeros ataques de Naraku.
- Fallaste en tu misión. Ahora debes pagar con tu vida, Aome—dijo y enterró la katana en el cuerpo de ella – ¡Pídeme perdón!—gritó Naraku, sacando la espada de su cuerpo.
- No lo haré. No me arrepiento de lo que hice—contestó ella, decidida, pero con lágrimas en los ojos por el dolor que sentía - ¡No me arrepiento de haber salvado a Inu Yasha!—gritó ella
- ¿Ah sí?—preguntó Naraku con una mirada llena de resentimiento.
- Así es—contestó ella
- Entonces, adiós, bella Aome—dijo Naraku introduciendo de nuevo su espada en el cuerpo, pero esta vez, fue en el lugar donde estaba su corazón. Ella cayó al suelo, muerta.
Aome despertó sobresaltada. Que horrible pesadilla había tenido.
- Sólo fue una pesadilla—pensó Aome, con el corazón agitado. Miró a su lado y vio como Inu Yasha dormía tranquilamente – Lo mejor será dormirme nuevamente. Espero no volver a tener una pesadilla como esa y que lo que soñé no se cumpla... Pero... ¿por qué habré soñado con dos niños? Qué extraño... bueno, no importa—pensó, cerró sus ojos y se durmió de nuevo.
Horas después, amaneció. El sol se veía radiante y los pájaros cantaban bellas melodías. El sol entraba por la ventana de la habitación de Aome e Inu Yasha, por lo que ambos despertaron.
- Buenos días—dijo Aome despertando
- Buenos días—dijo Inu Yasha, estirándose.
- ¿Dormiste bien?—preguntó ella
- Sí, tuve un sueño reparador ¿y tú? –
- No tan reparador como el tuyo, creo... –
- ¿Por qué¿Tuviste una pesadilla? –
- Sí, y una muy fea—dijo Aome cerrando sus ojos fuertemente.
- ¿Qué soñaste? –
- Soñé que mi amo Naraku me mataba por no haber cumplido con matarte, Inu Yasha. Y fue muy cruel conmigo—dijo Aome, triste.
- No tienes por qué ponerte triste. Solo fue un mal sueño—dijo, tratando de consolarla, aunque no por eso dejaba de odiar a Naraku. Nada haría que dejara de tener ese rencor hacia el ser que había matado a sus personas más queridas, hace ya casi seis años.
- Tienes razón—contestó Aome – Ojalá que eso no me pasé cuando mi señor Naraku se entere de que no asesiné a Inu Yasha...—pensó
- Vamos a tomar desayuno—dijo el chico.
- Esta bien, vamos—contestó ella y fueron a tomar desayuno. Cuando acabaron, fueron a buscar sus cosas a la habitación y luego a la recepción de la posada. Allí pagaron la cuenta y estaban a punto de irse.
- Gracias por hospedarse aquí—dijo Miroku, haciendo una pequeña reverencia. Después de eso, tomó las manos de Aome – Espero que nos volvamos a ver, bella señorita –
- Lo mismo digo—contestó Aome cortésmente – Espero que ya haya conseguido esposa para entonces...—pensó. Miroku soltó sus manos y junto con Inu Yasha, salieron fuera de la posada – Adiós, joven Miroku -
- Adiós y que tengan un buen viaje—dijo Miroku despidiéndose
- Gracias—dijeron Inu Yasha y Aome y partieron con su viaje, que acababa de empezar.
Notas de la Autora: Hola! Es un gusto verlas de nuevo n.n! Este capítulo no ha sido muy emocionante, es como de transición, por decirlo así... Aún así, espero que les haya gustado XD Espero que el próximo se les haga mejor! Aquí va un pequeño adelanto de él!
Al estar Aome e Inu Yasha ensimismados en sus pensamientos, no se dieron cuenta de que alguien los observaba, escondido entre los espesos árboles del bosque. Y no tenía muy buenas intenciones.
- Apenas se descuiden un poco más, les robaré... —pensó ese alguien.
¿Quién será esa persona escondida? En el próximo capítulo lo descubrirán XD
Perdón por adelanto TAN pequeño! XD
Bueno, reitero mis agradecimientos a LaT2oo5, skaevan y kida-krn por sus reviews, y espero pronto recibir más con sus opiniones, además de ir sumando más lectores a esta historia, escrita por su humilde servidora.
Sin más que decir, además de que me dejen un review con sus comentarios, que realmente me animan mucho a seguir publicando este Fic (ya que llevo bastantes capítulos escritos hasta ahora, más o menos dieciséis XD y no dejaré de escribir, hasta que termine con esta historia), pero de ustedes depende que lo siga publicando n.n
Bueno, espero verlas pronto, mis lectoras!
Atte. Dany-Chan
P.D: Reviews please! Sólo hagan click en "go", aquí abajoy me dejan unas palabritas XD (Perdón por la insistencia... Pero me encantan los reviews! XD)
