Hola! Aquí estoy yo otra vez, viniendo a molestarlos XD En realidad, espero que no piensen que soy una molestia... -.-u
Bueno, viniendo a lo que vine (que redundante XD), aquí les dejo un nuevo capítulo de mi Fic, que cada vez se pone más bueno (o por lo menos eso pienso yo n.nuu) Espero que les guste esta nueva entrega! Pero antes...
- Aclaraciones: (Hace tiempo que no las ponía, y las vuelvo a poner, por si se les había olvidado n-n)
- Palabras - Dialogo de los personajes
- Palabras en cursivas - Pensamientos de los personajes
- (Palabras en paréntesis) - Aclaraciones o palabras de la autora (o sea yo XD)
Disclaimer: Los personajes de Inu Yasha no son míos (que más quisiera yo -.-), sino que pertenecen a sus respectivos dueños... Que dudo me los regalen algún día...
Ahp, y también me faltaba decirles que los agradecimientos y las dudas los resolveré más abajito n.n
Bueno, eso es todo. Que disfruten este nuevo capítulo de...
"Oportunidad de Vivir"
Capítulo 04: Robo
Habían salido ya de la aldea hace 4 días. En ese tiempo, ambos pudieron conocerse un poco mejor.
Habían preferido irse caminando por el bosque, porque según Inu Yasha, "acortaban camino". Aome no estaba muy de acuerdo con ello, pero la terquedad de Inu Yasha, la "convenció".
- No sé por qué teníamos que venir por aquí, si por el sendero era mucho más fácil ¿Por qué tiene que ser tan terco este hombre?—pensaba por enésima vez, Aome y su cara mostraba algo de resignación.
- Mira, allí hay un río—dijo Inu Yasha a Aome, para romper el silencio en que iban sumidos hace un largo rato – Podemos descansar ahí, si quieres –
- Esta bien, vamos al río—le contestó Aome, algo desganada.
- Aprovechando que estamos aquí, podríamos pescar algo y almorzar ¿no? –
- Sí. Eso podemos hacer, pero... ¿quién pescará¿Tú o yo?—preguntó ella.
- ¿Por qué no mejor pescamos los dos? Así podremos almorzar más rápido y pescar más—dijo él.
- No puede ser así, porque mientras uno de nosotros pesca, el otro va a buscar leña para la fogata, para poder cocinar los peces. Si quieres, podemos decidirlo con una moneda—dijo, sacando una.
- Esta bien—dijo – Si sale cara, yo pesco, si sale sello, tu pescas –
- De acuerdo—dijo Aome y lanzó la moneda al aire. Luego la tomó y la deposito en la palma de su mano – Sello—dijo, mostrándole que eso había salido en la moneda.
- Entonces iré por leña—dijo Inu Yasha y fue. Aome se quitó las sandalias, arremangó las mangas de su kimono y subió un poco de este en la parte inferior, para que no se mojara, se tomó el cabello en una cola de caballo alta y se metió al río, en busca de peces.
- No escaparán de mí, peces—pensó Aome y cuando vio uno, con gran agilidad lo sacó del agua y lo lanzó hacia una manta que había preparado para dejar los peces atrapados. Lo mismo hizo con los siguientes peces que vio. Cuando Inu Yasha volvió de buscar leña, quedó asombrado por la cantidad de peces que había pescado Aome.
- Creo que te fue bien con la pesca—dijo Inu Yasha asombrado, depositando la leña en el suelo. Aome volteó a verlo.
- No me había dado cuenta de que había pescado tanto—contestó ella, saliendo del río. Se arregló el kimono, se puso sus sandalias y se soltó el cabello – Debe ser por eso que siempre me asignaban a mi pescar cuando íbamos en una misión con mis compañeras -
- Veo que no pasaremos hambre el día de hoy—dijo Inu Yasha, ordenando la leña para hacer una fogata – Eres muy hábil en la pesca, Aome –
- Gracias—contestó ella – Es una de mis tantas habilidades—dijo engreídamente.
- Modestia aparte—ahora era Inu Yasha el que usaba ese comentario. Lo recordó mientras encendía la fogata.
-----Flash back -----
- Soy una vergüenza—dijo Aome
- No te preocupes, lo que pasa es que yo soy un oponente demasiado hábil—dijo Inu Yasha engreídamente y con una sonrisa.
- Modestia aparte—dijo la chica.
-----Fin del Flash back-----
- Listo—dijo Inu Yasha al encender la fogata – Ahora, a cocinar los peces—dijo, tomando uno a uno varios de ellos, atravesándoles una vara de madera y clavándolos en el suelo, alrededor de la fogata.
- Ya me está dando hambre—dijo Aome tocando su estómago.
- No te impacientes, dentro de poco comeremos –
- Es que haber tomado este camino, cansa más que haber tomado el sendero demarcado. Además, hay que estar esquivando árboles y piedras. Eso termina por abrirte el apetito—dijo ella, simulando disgusto, a modo de reproche por las decisiones de Inu Yasha.
- ... –
- Dime algo—dijo disgustada.
- Están listos los pescados—dijo, lanzándole uno a Aome y comiéndose uno.
- Qué maleducado eres—dijo resentida, atrapando el pescado en el aire – Agradéseme que he pescado todo esto, sino, no estarías comiendo –
- Gracias, señorita Aome—dijo Inu Yasha con un fingido tono de agradecimiento, que era más parecido al sarcasmo o a la ironía.
- ¡Uy! Como me hace enojar este hombre...—pensó Aome muy enojada, comiendo su pescado y luego de haber terminado con él, comenzó con otro. Cuando terminó con este, fue hacia el rió y allí se lavó las manos.
- ¿Por qué se enoja de esa manera?—pensó Inu Yasha – Ella no sabe que yo decidí tomar este camino para que no nos encuentren los secuaces de Naraku. Si se lo digo, tal vez piense que soy un cobarde, pero es para nuestro bien. Si nos llegan a encontrar, nos matarán: a mí por ser el príncipe con el que Naraku no pudo acabar y a Aome, por no haber cumplido con su misión de matarme...—
Al estar ambos ensimismados en sus pensamientos, no se dieron cuenta de que alguien los observaba, escondido entre los espesos árboles del bosque. Y no tenía muy buenas intenciones.
- Apenas se descuiden un poco más, les robaré... —pensó ese alguien.
- ¿Y qué tal estaba tu pescado?—preguntó Inu Yasha a Aome.
- Delicioso—contestó ella, algo enojada aún.
- Gracias por pescar todo esto, Aome—dijo Inu Yasha, sinceramente
- De nada—dijo con una sonrisa, volteándose hacía él.
- Ahora es el momento—pensó la persona que les quería robar y salió de su escondite. Rápidamente corrió hacia donde estaba la manta con los pescados y la cogió. Aome se dio cuenta de ello y reaccionó, tomando la muñeca del individuo.
- ¿Qué crees que haces?—preguntó con una mirada muy fría la chica. Eso intimido un poco al sujeto, pero solo un poco.
- ¿Qué no ves?—dijo él y golpeó a Aome en una pierna. Esto la hizo perder el equilibrio y soltar la muñeca del hombre – Adiós—dijo e intentó irse, pero la katana de Inu Yasha lo esperaba enfrente de él.
- No irás a ningún lado—dijo Inu Yasha, amenazante. Aome se levantó sin que el ladrón se diera cuenta y lo iba a atacar, pero justo antes de que ella lo hiciera, él saltó alto, en dirección a un árbol cercano – Hasta nunca—dijo él y saltó de árbol en árbol.
- Dos pueden jugar el mismo juego—dijo Aome desafiante, saltó a un árbol y comenzó a perseguirlo.
- Yo no puedo hacer eso—pensó Inu Yasha – Creo que deberé pedirle a Aome que me lo enseñe -o- —pensó, recogió todas sus pertenencias y las de ella, apagó la fogata y corrió tras de ellos, por el bosque.
- Qué incómodo es hacer esta persecución con el kimono. Lástima que mi traje de combate quedó con Inu Yasha—pensó Aome, continuando con la persecución.
- Maldición, creo que esa chica me alcanzará—pensó el ladrón. Él tenía el cabello negro, largo, tomado en una coleta alta, ojos celestes y vestía un típico traje japonés de hombre de aldea – Ojalá que no lo haga, o sino, "ellos" se quedarán sin comer... –
- Creo que no podré alcanzarlos—dijo Inu Yasha – Hay muchos obstáculos aquí—pensó esquivando un árbol con el que casi choca.
El ladrón descendió de los árboles y se metió a una cueva. Aome lo vio, pero prefirió esperar a que Inu Yasha llegara, para entrar juntos (no es que Aome le tuviera miedo a la oscuridad ni nada parecido, es que si se metía a la cueva sola, Inu Yasha no sabría donde se había metido u). Inu Yasha llegó, más o menos un minuto después.
- ¿Dónde está ese ladrón?—peguntó Inu Yasha
- En la cueva—dijo Aome, apuntándola – Te estaba esperando –
- Esta bien, entonces, entremos –
- Sí—contestó y ambos entraron. Estaba muy oscuro dentro, por lo que Aome tomó la mano de Inu Yasha, para que no se fueran a separar. A lo lejos, pudieron ver una pequeña luz – Creo que allí hay una salida de esta cueva –
- Eso parece—dijo él y siguieron avanzando. Cuando llegaron a la salida, se sorprendieron al ver que había muchos niños jugando y corriendo por doquier. Todos ellos se veían muy felices.
- ¿Qué hacen todos estos pequeños aquí?—preguntó la chica.
- Miren, tenemos visitas—dijo una niña de manera alegre a los demás niños. Todos se acercaron a Aome e Inu Yasha – Hola—les dijo la niña.
- Hola—dijo Aome, agachándose para estar a la altura de los niños - ¿Qué hacen todos ustedes aquí? –
- Estábamos esperando que el señor Kouga cocinara la comida que nos trajo—dijo la niña alegremente.
- Así que robó la comida para todos estos niños—pensó Inu Yasha – Si nos hubiese dicho para qué la quería, se la podríamos haber dado –
- ¿Podían llevarme con él, por favor?—preguntó Aome. Ella se fijó que había niños de todas las edades y que no se parecían mucho unos a otros – Al parecer, no son hermanos—pensó.
- Claro señorita... —dijo la niña, esperando que Aome le dijera su nombre.
- Aome. Me llamo Aome—dijo ella - ¿Cómo te llamas tú? –
- Satsuki—contestó la niña – Sígame –
- Inu Yasha, por favor esperame aquí ¿Sí?—le dijo a Inu Yasha
- Esta bien, te esperare—dijo, siendo jalado por los niños, para que jugara con ellos. Aome sólo sonrió y siguió a la niña.
- Señor Kouga, alguien quiere verle—dijo Satsuki cuando llegó a donde Kouga había prendido una fogata, para cocinar los peces.
- ¿Quién?—preguntó y luego se volteó. Se sorprendió al ver a Aome – La chica a quien le robé los pescados—pensó.
- Soy yo—dijo Aome – Disculpa, Satsuki¿podrías dejarnos solos?—preguntó.
- Claro. Con permiso—dijo, hizo una pequeña reverencia y se fue
- ¿Por qué no me dijo que quería la comida para unos niños? Si me la hubiese pedido, se la hubiese dado sin problemas. No tenía por qué robarla—le dijo a Kouga, quien quedó algo sorprendido. Acababa de darse cuenta lo linda que era Aome. (XD)
- Disculpa, yo... tienes razón, debí haberte pedido los pescados, pero, es que los niños tenían mucha hambre y no podía dejarlos sin comer y al ver tal cantidad de comida... jamás pensé que me la darían... —dijo Kouga, algo apenado.
- Esta bien, te entiendo—dijo Aome con una sonrisa – Tengo una duda -
- ¿Cuál?—preguntó Kouga
- ¿Todos esos niños... son tus hermanos?—preguntó.
- No. Lamentablemente, todos ellos son huérfanos—dijo triste.
- Ya... veo... —dijo, apenada por todos ellos.
- Lo más lamentable es que, todos sus padres fueron asesinados por orden de la misma persona—dijo esto con mucho odio.
- ¿Y sabe quién fue, joven Kouga? –
- El que ordenó todo esto fue... el emperador Naraku—dijo diciendo el nombre de este último con mucha ira. Aome se sorprendió.
- ¿El... emperador Naraku?—preguntó incrédula – No puede ser. Mi amo no pudo ser el que ordenó todo esto. Él no sería capaz... ¿o sí?—pensó Aome, dubitativa.
- Así es. Él fue el que ordenó que mataran a la gente de las aldeas contrarias a él y su mandato. Afortunadamente, encontré a estos niños a salvo, pero solos en aldeas totalmente destruidas, así que decidí cuidarlos y protegerlos—dijo Kouga.
- Ya veo—dijo Aome - ¿Cómo puso apiadarse de mi entonces, si yo era una niña huérfana más? Amo Naraku, no comprendo cómo puedes ser tan malo... —pensó
– Qué buen hombre es usted, joven Kouga. No cualquiera hubiese echo lo mismo, ni cargar con tanta responsabilidad—dijo con una sonrisa. Luego, miró hacia el lugar donde se encontraba Inu Yasha, quien tenía muchos niños encima de él – Iré a jugar con los niños—dijo y se disponía a ir con ellos, pero Kouga la detuvo, tomando su muñeca - ¿Qué sucede? –
- Gracias, por ser tan comprensiva con mi situación—dijo él.
- No se preocupe—contestó ella - Yo comprendo como deben sentirse esos niños sin padres—dijo casi en un susurro y luego se fue con Inu Yasha y los niños.
- Ya suéltenme, por favor—decía Inu Yasha una y otra vez, mas los niños no obedecían sus palabras. Aome se acercó a ellos y algunos niños dejaron de estar con él y se acercaron a ella, entre ellos, Satsuki.
- ¿Quiere jugar con nosotros señorita Aome?—preguntó Satsuki
- Claro—sonrió - ¿Qué desean jugar? –
- ¡A la ronda!—dijo una niña
- Sí, a la ronda—contestaron los demás niños, que soltaron a pobre Inu Yasha y se acercaron a Aome.
- Esta bien—dijo con una sonrisa
- Hasta que al fin me soltaron—pensó Inu Yasha, algo mareado. Esos niños habían estado encima de él, tirando de sus cabellos y su ropa, desde que Aome se había ido a hablar con Kouga. Se acercó un poco a Aome – Gracias por sacarme esos niños de encima—le dijo al oído.
- De nada—le contestó ella en un susurro – Júntense todos y tómense de las manos—dijo Aome a los niños
- ¿Por qué habrá tanto alboroto allá afuera?—pensó alguien, que se encontraba dentro de una pequeña cabaña, cerca de donde estaban los niños reunidos junto con Aome e Inu Yasha. Las sombras cubrían su cara, así que no se podía ver quien era – Lo mejor será que vaya a ver—dijo y salió. El sol permitió ver que ella era una joven mujer. Tenía el cabello rojizo y tomado en dos coletas, ojos verdes y llevaba puesto un kimono blanco con diseños de pétalos de cerezo. La cinta que sostenía el kimono tenía el color de los pétalos. Al parecer, la chica tenía entre 15 y 16 años.
- ¡Miren, es Ayame!—dijo una niña, corriendo hacia ella.
- Hola Miyuki—dijo Ayame a la niña y la tomó entre sus brazos - ¿Quiénes son ellos?—le preguntó, refiriéndose a Inu Yasha y Aome.
- Son dos personas que han venido a jugar con nosotros—dijo feliz la niña – Hace mucho tiempo que no teníamos visitas ¿Cierto? –
- Es verdad. ¿Sabes como se llaman? –
- Ella—dijo apuntando a Aome – Es la señorita Aome y él—dijo apuntando a Inu Yasha – Es el joven Inu Yasha –
- Llevame con ellos—dijo Ayame y bajó a la pequeña de sus brazos. Ella tomó la mano de la mujer y la condujo a donde estaban Aome e Inu Yasha, jugando a la ronda con los demás niños. Aome se fijó en Ayame – Buenas tardes, señorita Aome, joven Inu Yasha—dijo Ayame.
- Buenas tardes—contestaron ambos al unísono.
- Yo soy Ayame, mucho gusto—dijo ella, haciendo una pequeña reverencia.
- El gusto es nuestro—volvieron a decir ambos al unísono, haciendo una pequeña reverencia (Que formales son estas personas XD)
- ¿Qué los trae por aquí?—preguntó
- Es una historia algo complicada—contestó Aome – No puedo decirles a los niños que Kouga nos robó los pescados. No puedo arruinar la imagen que tienen los niños de él—pensó – Si quiere, puedo contársela más tarde –
- No se preocupe, lo importante es que están aquí y nos hacen compañía, a mí, a Kouga y a los niños. Hace mucho que nadie nos visitaba—dijo, y se alejaron un poco de los pequeños, que aún jugaban a la ronda.
- Eso se debe a que están muy bien escondidos, a través de esa cueva—dijo Inu Yasha
- Eso es debido a que así nos evitamos riesgos. Si nadie nos descubre, no sufriremos daños—contestó Ayame. Al parecer, a ella no le gustaba tener que vivir escondida – Todo es por el bien de los niños. No podemos exponerlos a más sufrimiento... —dijo, algo triste – Además, yo sé lo que se siente perder a tus padres y hermanos... —bajó la mirada.
- Lo lamento...—dijo Aome – Al parecer, todos somos huérfanos aquí—pensó Aome triste, recordando que ella había sido encontrada sola en los alrededores de la fortaleza y que los padres de Inu Yasha habían sido asesinados por Naraku. Miró hacia donde se encontraban los niños, que jugaban alegremente – Qué bueno que puedan pasar una infancia feliz, libre de presiones e inseguridades—pensó, recordando su infancia en el palacio de Naraku.
-----Flash back-----
Aome volvía de su jornada de entrenamiento. El cielo amenazaba con expulsar toda el agua que las nubes habían contenido hace mucho tiempo. Hacía frío y corría mucho viento. Ella se sentía muy triste y el ambiente no ayudaba a animarla. Hace unos momentos, escuchaba como sus compañeras hablaban alegremente de cómo eran sus padres y su familia, de lo buenos que eran y cosas por el estilo.
- Lamentablemente, yo no recuerdo a mis padres—dijo Aome a sus compañeras, cuando le preguntaron por ellos y se dirigió a su habitación. El no recordarlos, era algo que le atormentaba. Se sentía tremendamente sola en un lugar que no consideraba aún su "hogar" y no tenía recuerdos en los que apoyarse para sentirse feliz y evocar su antigua vida, antes de comenzar a ser entrenada para ser una Princesa de la Muerte. En cambio, sus compañeras sí los tenían - ¿Por qué solo yo tuve que olvidarlos?—pensaba muy triste- ¿Habré tenido hermanos, tíos, primos? Y si los tuve¿Cómo eran ellos?—pensaba una y otra vez la pequeña Aome.
A sus 12 años de edad, se atormentaba una y otra vez con esas preguntas, que nadie podía responder. No sabía nada de su pasado. A lo único que ella podía llamar "recuerdos del pasado", eran a los recuerdos de cuando Sango cuidaba de ella, después de haberla encontrado.
– A Sango le debo la vida. Si no hubiese sido por ella, me hubiese muerto. Por eso le aprecio como a una hermana—pensó y una pequeña sonrisa, apareció en sus labios, pero desapareció enseguida – Si es que en realidad así se siente el cariño a los hermanos... Tal vez... Sango debió dejarme morir en esos momentos. Así estaría con mi familia, en el cielo... —pensó y llegó a su habitación. Cuando lo hizo, se encontró con Sango, quien leía algo. Ella se fijó en la cara que traía la pobre Aome y se acercó a ella.
- ¿Qué te sucede¿Por qué traes esa cara de tristeza?—preguntó Sango, preocupada. Ella siempre había sentido a Aome como su hermana menor, desde unos pocos días después de haberla encontrado.
- No me pasa nada, no te preocupes—dijo y fingió una sonrisa. No quería agobiarla con sus tristes sentimientos.
- A mi no me engañas Aome, dime que te pasa—dijo comprensivamente.
- Ay, Sango—dijo y se lanzó a los brazos de la joven, llorando desconsoladamente – Me... me siento muy... muy sola, sin recordar a mi familia, ni nada de... nada de mi pasado—dijo entre lágrimas.
- No digas eso. Me tienes a mí. Yo siempre estaré contigo, pase lo que pase—dijo y la abrazó. Eso la hizo sentirse protegida – Yo soy tu familia ahora y estaré siempre ahí para apoyarte en todo. Seré tu hermana mayor—dijo, con una gran sonrisa
- Gracias... Sango, hermana...—dijo sonriendo. Poco a poco, fue sintiendo como las angustias se iban. Al fin tenía a alguien como familia y esto la hacía tremendamente feliz.
-----Fin del Flash back-----
Una pequeña lágrima salió de los ojos de Aome, al recordar todo aquello. Eso extrañó a Inu Yasha.
- ¿Qué te sucede?—preguntó él
- Nada, sólo... recordé algo—dijo, quitando la lágrima de su cara y sonriendo – Es cierto, ahora tampoco estoy sola. Inu Yasha está conmigo—pensó feliz.
Notas de la Autora: Hola! Hola! Les gustó el capítulo? Espero que sí n-n.
Hoy descubrimos algo más del pasado de Aome, que se ve que no fue muy alegre, o por lo menos lo que ella logra recordar... También, aparecieron Ayame y Kouga, quien parece tomar cierto interés por nuestra joven heroína (Aome)...
Bueno, ahora les dejo un adelanto del próximo capítulo n-n
Los niños jugaban alegremente alrededor del río, pero uno de ellos se metió al agua, sin fijarse en que muy cerca de él, el río se hacía profundo y torrentoso. Siguió avanzando feliz, hasta que la corriente comenzó a arrastrarlo y cayó.
- ¡Auxilio!—gritó el niño, tratando de mantenerse a flote.
- ¡Kazuma!—gritaron algunos niños que observaban como su amigo iba siendo arrastrado por el río. Aome, Inu Yasha, Kouga y Ayame, se dieron cuenta de la situación.
- ¡Ese niño se ahogará!—dijo Aome y sin pensarlo dos veces, se lanzó al río a rescatarlo.
Ahí está el adelanto. ¿Qué irá a pasar con Aome y el niño? Eso ya lo sabrán, en la siguiente entrega de este Fic n.n
Por cierto, quiero agradecer a LAT2oo5, por ser la única en dejarme un review. Me ha animado mucho ver que eres una fiel seguidora de mi Fic ¡Muchas Gracias!
Respecto a tu duda, de sobre si habrá Miroku x Sango, te respondo que sí va a haber, pero aún falta un poco para ello, ya que ambos ni siquiera se han conocido, y para eso aún falta algo de tiempo... Pero no dudes de que lo habrá n-n.
También, quiero darles las gracias a la gente que lee esta historia, pero no deja review. Sé que de repente da flojera dejar uno, o no alcanza el tiempo, pero les pediría encarecidamente que trataran de dejarme alguno, ya que me animan mucho a seguir publicando, como ya he dicho en otras ocasiones.
Bueno, sin más que decir, además de que espero que cada día disfruten más esta historia que ha salido de mi loca cabeza, y deseando verlos pronto, se despide...
Atte. Dany-Chan
P.D: Dejen reviews! o envíenme sus comentarios a Dany (guión bajo) chan (guión bajo) XD (arroba) Hotmail (punto) com o a danychankawaii (arroba) gmail (punto) com. Espero sus opiniones!
